Escrito por alvaroromerovacas
24 Ene 2009 - Enlace
Víctima de la saudade
Tras una semana en Sao Paulo, mañana regresamos a España, así que es hora de echar cuentas, algo que me recuerda que me he quedado sin reales para cenar. También estoy sin calcetines y me he dejado algunos temas en la cuenta del debe. Entre ellos, me fastidia irme sin haberme comprado algún disco de Jorge Ben y sin visitar el barrio japonés pese a las recomendaciones de los amigos. Además, tampoco he llegado a hablar de Peabirus, junto a otras muchas cosas, y he caído víctima de la saudade: admito que tengo muchas ganas de volver a casa.
En cualquier caso, el balance es positivo: he hecho amigos, conocido gente interesante y ampliado mis conocimientos sobre el medio en el que trabajo. Ya tengo cuenta en twiter y skipe -no de Facebook-, pero ahora que estoy al día en esto de la web 2.0, va y llega la 3.0 y vuelvo a estar desfasado.
De hecho, aunque no haya visto a la mayor comunidad nipona que existe fuera de Japón, aunque sí a algunos de sus integrantes en la Campus Party, me quedo con el homenaje de comida japonesa que nos dimos la otra noche el resto de periodistas españoles y un servidor.
De Sao Paulo, he visto poco. Me se de memoria el trayecto del hotel a la feria de muestras, que antes era de ganado, y he paseado por un barrio pijo en el que hemos acabado por el despis
te mañanero y la falta de reflejos que da quedarte hasta tarde en el bar. En fin, más rascacielos junto a manzanas llenas de chalés de lujo y tiendas aburridas en una zona en la que, por cierto, además de perros cursis hay ladrones, pues hemos de lamentar una baja en nuestro viaje, el Iphone de mi estimado colega Pablo Romero y al que dedica este epitafio: "Nacido en Nueva York y muerto en Sao Paulo". Una pena. Sobre todo por las fotos no oficiales de nuestra estancia en Brasil.

