
Los detractores de este tipo de acontecimientos sostienen que los participantes sólo lo hacen para descargarse contenidos ilegales. Que si porno, que si música, que si películas... y así tener "material" por la cara para consumir durante todo el año.
Pero hete aquí que lo que antes sí que tenía cierta dosis de verdad, por la novedad que suponía, ahora ha cambiado completamente.
El contínuo avance de las conexiones caseras, consiguiendo en algunos casos velocidades interesantes, hace que a este tipo de eventos ya no se venga a llenar la nevera para el crudo invierno. Eso ya se puede hacer sin salir de casa y anónimamente.
Aunque parezca mentira, en esta edición se sube más a internet de lo que se baja. Exactamente el doble. Por cada mega que se descargan los campuseros de la red, se suben dos megas de "producción propia".
Por ejemplo, ayer a las diez de la noche, la gente se estaba bajando 500 megas y subiendo un giga de información
A ver como lo explican ahora esto los de siempre...
Por cierto, la foto que ilustra este post me la ha dejado aunque no se la haya pedido el bueno de Pixel.