10 May 2008
POSTIMPRESIONISMO
EL POSTIMPRESIONISMO
Los pintores de esta tendencia coexistieron a fines del XIX con el movimiento impresionista en boga. Suponían una renovación, por lo que fueron rechazados. Su origen lo encontramos en la fuerte oposición que muestran al carácter fugaz de la representación impresionista, por cuanto ésta capta sólo el aspecto superficial de los objetos en una visión momentánea, a tenor de la fugacidad de la luz solar, cambiante en cada momento. Estas criticas han de conducir a la búsqueda de un lenguaje artístico que supere la superficialidad de esta visión instantánea. Es el POSTIMPRESIONISMO, caracterizado por:
a) la recuperación de la importancia del dibujo.
b) la preocupación por captar la expresividad de las cosas (no sólo la luz). Consideran que es tan importante la forma como el contenido que quieren expresar a través de sus obras, buscando, ante todo, una pintura que exprese sensaciones interiores.
c) se acomete el análisis de las formas sobre las que la luz incide.
Hoy, con la perspectiva histórica adecuada, percibimos su verdadera importancia, pues sin ellos posiblemente la pintura de nuestro tiempo hubiera evolucionado en otra dirección. Así ocurre cuando consideramos la pintura de Cézanne, Van Gogh y Gauguin como los pintores más significativos del último tercio del siglo XIX, que marcan las directrices de la pintura contemporánea.
Por una parte, PAUL CÉZANNE (1839-1906), pretende un arte basado en figuras sólidas, buscando las formas geométricas que subyacen de manera permanente en todos los objetos de la naturaleza. Una montaña puede ser esquematizada con una pirámide (

Frente a este criterio se halla la pintura concebida para adentrarse en el alma del espectador a través del medio cromático. Su máximo representante es VINCENT VAN GOGH (1853-1890). Los colores se convierten en medios expresivos, significantes, que van más allá de la sensación óptica de la realidad visual, pues lo que interesa es su significación y la emoción que se despierta en el espectador. A través del color plasma sus emociones, su aungustia. Las líneas son simplificadas, con pinceladas cursivas que parecen imitar acentos. Estas características se aprecian en sus obras




Con PAUL GAUGUIN (1848-1903), se produce en la pintura contemporánea la ruptura con la tradición de las figuras y temas del mundo occidental, dando cabida a un mundo exótico como el de Tahití. La causa de esto es que Gauguin aborrecía la civilización, estando obsesionado por encontrar un mundo distinto en que los seres naturales (pertenecientes a un mundo primitivo sencillo, no contaminado por el progreso: el paraíso perdido) le permitieran componer cuadros que reconstituyeran una imaginería poética. Mundo que encontrará en

En
IMPRESIONISMO
1 CONTEXTO HISTÓRICO
París fue el centro creador fundamental de la pintura a lo largo del siglo XIX. En esta capital residían y trabajaban artistas de todos los países y es en ella donde germinan y evolucionan los movimientos artísticos de la pintura contemporánea, sustituyendo en este sentido la importancia que tuvo Italia en las centurias anteriores. Triunfar en París suponía para un artista el reconocimiento oficial de su valía en el arte actual. La difusión de las nuevas corrientes pictóricas se realiza a través de múltiples talleres y exposiciones.
Sin embargo, la pintura del siglo XIX seguía estando determinada por la estética academicista y oficialista, representada por los pintores seguidores del neoclásicismo, que seguían defendiendo la superioridad de la línea sobre el color.
Además, el Salón (lugar destinado a la exhibición pública de obras de arte) seguirá dominado por unas directrices totalmente academicistas que producirán un aluvión de rechazos, apartando todo lo que llevara la marca de originalidad personal.
Aun así, el estado de ánimo revolucionario que dominaba el ambiente chocaba brutalmente con la realidad oficial. En medio de este contexto surgirá el movimiento impresionista como reacción a la estética academicista y oficialista, lo que les llevará a mantener una encarnizada lucha para ser reconocidos.
2 EL IMPRESIONISMO
Como contrapunto a los movimientos pictóricos desarrollados durante el XIX (neoclasicismo, romanticismo y realismo), al final del tercer cuarto del siglo surge el IMPRESIONISMO. Como consecuencia de los sucesivos rechazos a sus obras por parte del Salón, un grupo de autores decidió organizar una exposición colectiva privada en 1874. Fue allí donde CLAUDE MONET exhibió la famosa obra titulada “Impresión Sol naciente”, que dio origen al nombre de Impresionismo, impuesto con sentido despectivo por el crítico Louis Leroy. Aquella pintura aportaba dos novedades fundamentales, que se convertirán en características definitorias del movimiento impresionista:
a) supone una nueva concepción iconográfica de la realidad, ya que el tema no tendrá importancia. Las obras de estos pintores versaban sobre temas vulgares: unas regatas en un río, unas damas en un jardín, una estación de ferrocarril, etc. Por todo ello fueron llamados los “intransigentes”.
b) Aportaban también una distinta visión plástica de la realidad, basada en.
· El descubrimiento de que los colores dependen de la percepción individual y de la luz. Su preocupación será plasmar como el carácter cambiante de la luz del día provoca cambios en la percepción que tenemos de los colores. Lo que tratan es de plasmar lo que perciben a través de sus sentidos.
· Por ello, se concede enorme importancia al paisaje pintado al aire libre.
· Tratan de reflejar como perciben el instante, la impresión que reciben. Reflejar la luz del instante será la obsesión de estos pintores, mostrando en diferentes series de cuadros el efecto cambiante de la luz solar en las diversas horas del día, así como en las diferentes circunstancias atmosféricas.
· Lo hacen a través de pinceladas sueltas, yuxtapuestas, que sólo se funden en la distancia, en la retina del espectador. Esta novedad técnica de la aplicación de pequeñas pinceladas para producir un efecto a cierta distancia, realmente ya se había iniciado en la pintura barroca de Velázquez, por ejemplo.
Así pues, para los impresionistas lo fundamental no es lo que pintan (el tema es secundario), sino cómo lo pintan.
Como antecedentes del Impresionismo podemos citar a los paisajistas románticos ingleses Turner y Constable, a los pintores realistas por su aproximación a una interpretación “realista” del paisaje, y a los trabajos de la escuela de Barbizon “au pleiu air” (al aire libre). Y no nos podemos olvidar como precedente del Impresionismo la obra de Goya “La lechera de Burdeos”, en la que el genial maestro busca el efecto de la pincelada suelta.
Sin embargo, la aceptación de la tendencia impresionista no fue inmediata, por lo que la ausencia de ventas provocó una auténtica miseria para algunos de sus practicantes. No será hasta 1887-1890 cuando pueda decirse que el Impresionismo es admitido. Entre 1890 y 1900 el éxito comercial lo consagrará.
EDOUARD MANET será el primero que evolucione, abandonando la estética academicista de sus primeras obras. Encabezará la escuela impresionista hasta 1870, en que el liderazgo será tomado por Monet. Pueden hallarse ya muchos de los fundamentos del impresionismo en su obra ALMUERZO SOBRE

Pero ya hemos dicho que CLAUDE MONET es quien verdaderamente define el impresionismo. Lo mismo que todos los pintores impresionistas, Monet se formó en el realismo, aunque tras evolucionar hacia el impresionismo, le será fiel hasta el fin de sus días. Monet nos muestra en diferentes series de cuadros como
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AUGUSTE RENOIR (1841-1919) llevó el impresionismo a la figura humana, al desnudo femenino. No se interesa por el volumen, sino por el cromatismo, con un colorido voluptuoso. Gustó de pintar reuniones públicas, bailes y fiestas, como LE MAULIN DE

EDGAR DEGAS prefiere los interiores al aire libre. Se consagra a pintar bailarinas ensayando y en escena. Detiene la luz en lo instantáneo y demuestra que el impresionismo no está reñido con la luz artificial. Se muestra interesado por el escorzo y el movimiento, reflejando una gran variedad de actitudes. Todas estas características se reflejan en sus obras
El principal representante del impresionismo español es JOAQUÍN SOROLLA, aunque aparece con retraso respecto al impresionismo francés, porque cuando nace Sorolla ya está en marcha el impresionismo. Nadie ha pintado como Sorolla el reflejo vidriado de los cuerpos mojados de los NIÑOS EN

3 EL NEOIMPRESIONISMO
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27 Abr 2008
El Realismo
Las tendencias realistas maduran en el seno del romanticismo. La disolución de la visión clásica que se opera en la primera mitad del siglo XIX y la liberación de la técnica pictórica contribuyen a romper la tradicional jerarquía temática. Ya no era preciso pintar a los héroes y a los dioses de la antigüedad o a los grandes personajes bíblicos para ser considerado un gran artista. Por el contrario, la atención se dirigía al paisaje, hacia los tipos populares (costumbrismo), hacia lo particular y perecedero. En toda esta actitud está la base del realismo que cristaliza como movimiento definido después de 1848.
Desde el punto de vista técnico la pintura del momento asume y acentúa las grandes conquistas románticas, utilizándose también las técnicas, cada vez más perfeccionadas, de reproducción impresa de la imagen.
Desde mediados del siglo XIX el mundo experimenta una gran transformación. La época de la gran industria ha nacido. Se está operando la segunda revolución industrial. Es la época del auge del colonialismo y la del surgimiento de una nueva clase social: el proletariado.
Las condiciones históricas han cambiado, sin embargo, de modo sustancial: la revolución de 1848 y la fuerza creciente de las fuerzas proletarias conlleva una agudización de la lucha de clases, obligando a muchos representantes del mundo artístico y literario a tomar partido ante los grandes problemas políticos y sociales. Muchos artistas se adhieren a la causa del socialismo, asumiendo como propios los sufrimientos y las aspiraciones de las clases desposeídas.
Frente al deseo de evasión del romanticismo, los artistas realistas acentúan su apego a la realidad presente; frente al subjetivismo, afirman el imperio de lo objetivo, de lo que está ahí y que no se puede ni debe soslayar. Hay, como puede verse, un claro impulso ético, un cierto deseo de transformar el mundo en el que les ha tocado vivir. Desde el punto de vista formal, la pintura resultante tiene mucho que ver con la reducción al plano del mundo exterior que se opera utilizando la cámara fotográfica.
Los temas son mucho menos heroicos y amables: campesinos embrutecidos por un trabajo agotador, emigrantes, lavanderas, picapedreros o simples paisajes pintados con el vehemente deseo de representar la realidad tal como se supone que es. El positivismo filosófico y científico, el socialismo, y la creciente revolución tecnológica están pues en la base de este movimiento.
Desde el primer momento el programa de estos artistas va a encontrar un ambiente de polémica y apasionamiento determinado a la vez por la temática y el tratamiento formal. Frente a los temas mitológicos se utilizan ahora los temas que provienen del pueblo con sus miserias, y lo hacen con una frialdad y con un vigor que deja estupefactos a los espectadores burgueses. La pincelada es firme y el contorno preciso, se huye por igual de la pasión romántica y del calculado equilibrio de los clásicos. La pintura tiene una clara voluntad de ruptura que se manifiesta simultáneamente en el terreno de las formas y en el de los contenidos. La lucha de clases alcanza al mundo del arte sin que fuera posible evadir el alineamiento con alguno de los dos bandos.
Mira la presentación:
Arte Romántico
Con la caída de Napoleón y la consolidación de los regímenes políticos de la Restauración que intenta borrar de Europa cualquier vestigio de la Revolución Francesa, un movimiento cultural, el romanticismo, se convierte en bandera de las jóvenes generaciones que aspiran a encarnar en la política, la literatura, la filosofía y en todas la artes los principios revolucionarios que en 1814 quedan momentáneamente soterrados.
El romanticismo es, antes que nada, un grito de libertad. Individualismo, conversión de la intimidad en tema, representación subjetiva del paisaje, exaltación del pueblo son algunos de principios medulares de la nueva sensibilidad.
El romanticismo se difunde con el ímpetu de una revolución; el ansia de libertad impregna las polonesas de Chopin, los cuadros de Delacroix y los versos de Byron.
No se impuso sin resistencias esta explosión de libertad en el mundo artístico. En 1819 las obras de los románticos son consideradas como de mal gusto por los partidarios de la pintura neoclásica. Los prebostes del arte oficial, que consideraban que la misión del artista se reducía a la producción de armonías formales, no podían entender a un pintor como Delacroix que consideraba el arte como una vivencia poética.
Nos encontramos con un nuevo tipo humano que implica una relación arte-sociedad diferente. El artista deja de ser un doméstico del poder y esto favorece su esfuerzo para emanciparse de las directrices académicas. La pintura romántica rechaza las convenciones y, saltando sobre ellas, enlaza con los valores de la pintura barroca. Podemos destacar como signos característicos:
1.- La recuperación de la potencia sugestiva del color en detrimento del dibujo neoclásico; así se liberan las formas de los límites excesivamente definidos y se divorcia el arte pictórico del escultórico. Goya, que ha demostrado que un pintor no puede nunca desertar del color, se convierte en paradigma técnico.
2.- Con el cromatismo resucitan las luces vibrantes que refuerzan a las manchas en su tarea destructora de las formas escultóricas.
3.- Las composiciones dinámicas, cuyas líneas directrices están marcadas por las posiciones convulsas y los gestos dramáticos, contrastan con las formas quietas, verticales o sentadas, del neoclasicismo.
4.- El culto al paisaje no es sólo una inclinación sino también un recurso para desplegar colores luminosos y para encuadrar entre nubes eléctricas y oleajes furiosos los grupos humanos, con lo cual los objetos pierden su aspecto convencional para traducir, más allá de la dimensión visual, los estados de ánimo.
5.- Los temas de las revoluciones políticas o los desastres que señalan un enfrentamiento fatalista con la naturaleza definen la postura de los pintores, al lado de los escritores, políticos y filósofos en la edificación de un nuevo mundo.
El romanticismo podrá el sentimiento como punto de arranque de toda creación artística. La misma filosofía pregonaba la supremacía de la sensibilidad sobre el raciocinio, ya que las ideas no nacen con el sujeto, sino que se adquieren con la sensorialidad. El mundo antiguo comienza a pasar a segundo plano y la edad media a ocupar su puesto. Junto a ella se convierte el próximo oriente en tema preferido de los pintores franceses. Este interés por oriente se ve favorecido por la nueva empresa nacional francesa de la conquista de Argelia, y la rica policromía del pueblo árabe se convierte en el mejor antídoto contra el pobre colorido neoclásico.
Para ampliar información mira esta presentación de Tomás Pérez:
Video sobre la Obra de Delacroix:
Un interesante video, en francés sobre La Balsa del Medusa de Gericault:
Sobre Gaspar Friedrich:
Paisajistas Ingleses:
Constable:
Turner:
20 Abr 2008
Arte Neoclásico
Seguimos con el temario. Aunque de manera breve vamos a estudiar el Arte Neoclásico.
Éste es un estilo artístico que surge en Francia en la segunda mitad del siglo XVIII. Aparece como consecuencia del cansancio ante las formas barrocas (muy recargadas ornamentalmente y repetidas hasta la saciedad). Este agotamiento coincide con el redescubrimiento (uno más) de la antigüedad clásica, gracias a las excavaciones que en esos momentos se estaban realizando en Herculano y Pompeya, las ciudades sepultadas por el Vesubio. Se difundirá apoyado por las Academias, que defendían el valor de las normas clásicas. Este estilo preconizará el ideal griego como punto de partida de toda belleza. Grecia es, mucho más que Roma, la inspiradora del Neoclasicismo.
La arquitectura neoclásica surge como reacción frente a las libertades y subjetividad de la arquitectura barroca. Se impone el racionalismo de las formas neoclásicas, que se inspiran en los principios de la arquitectura grecorromana. Triunfó ahora el orden dórico griego, con fuste acalanado; el templo helénico es imitado no sólo en iglesias, sino en toda clase de monumentos públicos. La base de la arquitectura neoclásica es la columna. Como en los buenos tiempos de Grecia, los frontones se rellenaron con estatuas. Pero la ciencia del espacio sigue siendo romana. No se supo prescindir de las bóvedas romanas. Predominó la imitación por encima de la invención, al estar convencidos de la superioridad del arte helénico. Ejemplo de esta arquitectura es

La escultura neoclasica se inspira directamente en los modelos de la antigüedad, a través de las noticias literarias y las estatuas, relieves y restos conservados del mundo grecorromano. Destacan el francés Antonio Canova (VENUS ITÁLICA) y el danés Alberto Thorwaldsen (JASÓN).

Paralelamente, en las obras pictóricas neoclásicas se buscan los ideales que había formado el mundo clásico. El dibujo adquiere gran importancia, por influencia de la escultura (los valores plásticos se imponen a los pictóricos). Los temas, serenos y equilibrados, estarán inspirados en la historia grecorromana. Destaca Jacques Louis David (EL JURAMENTO DE LOS HORACIOS), poderosamente influyente, y su más importante seguidor, Jean Auguste Ingres (

Sobre la influencia del Partenón en la arquitectura neoclásica ver este video:
Sobre Antonio Canova:
Thorvaldsen:
En pintura.
Ingres:
Jean Louis David:

