<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<comments>
  <comment>
    <IP type="integer">209.161.117.10</IP>
    <blog-id type="integer">12891</blog-id>
    <created-at type="datetime">2008-06-28T23:03:41Z</created-at>
    <email></email>
    <id type="integer">615730</id>
    <message>Siempre leo sus art&#237;culos con sumo inter&#233;s, pues cada uno de ellos expone cuestiones fundamentales en pro de las personas como individuos con derechos y obligaciones; hace cr&#237;ticas sutiles a pr&#225;cticas pero desde una perspectiva de cambio hacia algo positivo; destaca el papel que juegan figuras se&#241;eras en una colectividad; canta las bellezas del paisaje y hace dulces paneg&#237;ricos a las vivencias en apariencia sencillas del hogar, del amor filial y de la buena convivencia, pero que constituyen la piedra angular del prop&#243;sito de nuestro paso por la vida.
Hoy nos habla de esos seres olvidados, discriminados, abandonados por nosotros mismos y por entidades estatales, humanitarias y religiosas, y toda sus reflexiones empiezan a "desmadejarse" a partir de haber invitado a cenar a un amigo a quien no hab&#237;a visto en muchos a&#241;os, pero con el que, sin embargo, se comunicaba de alguna manera y estaba siempre presente en su vida por los ideales que desde j&#243;venes han compartido.
Quer&#237;a hacer comentarios a otros art&#237;culos suyos, pero por una u otra raz&#243;n, lo dejaba pendiente. Me alegra haber tenido hoy la ocasi&#243;n de dejarle aqu&#237; esta modesta opini&#243;n y de poder expresarle mi aprecio por sus reflexiones y por su persona. Gracias por escribir todos estos art&#237;culos, Carmencita.</message>
    <name>Carlos Wolters</name>
    <post-id type="integer">167485</post-id>
    <site-id type="integer">1</site-id>
    <source-type type="integer">0</source-type>
    <status type="integer">1</status>
    <title></title>
    <uri></uri>
    <user-id type="integer">0</user-id>
  </comment>
</comments>
