17 Sep 2007

DINERO NEGRO

Escrito por: casajuntoalrio el 17 Sep 2007 - URL Permanente

“La delincuencia de cuello blanco en el mundo de los negocios –escribía Sutherland– se manifiesta sobre todo bajo la forma de manipulación de los informes financieros de compañías, la falsa declaración de los stocks de mercancías, los sobornos comerciales, la corrupción de funcionarios realizada directa o indirectamente para conseguir contratos y leyes favorables, la tergiversación de los anuncios y del arte de vender, los desfalcos y la malversación de fondos, los trucajes de pesos y medidas, la mala clasificación de las mercancías, los fraudes fiscales y la desviación de fondos realizada por funcionarios y consignatarios. Éstos son los que Al Capone llamaba los negocios legítimos”.
Curiosamente es al citado Capone a quien se le atribuye si no la paternidad directa sí la indirecta de otras genuinas expresiones del siglo XX. Cuentan que sus bandas mafiosas llenaron Chicago de lavanderías (laundries) con las que justificaban ante las autoridades sus ingresos y su creciente riqueza. De ahí que se le llamara a esta práctica lavar dinero (to launder money) y que a los citados fondos de origen ilegal se les calificara como sucios (dirty) o negros antes de pasarlos por las lavanderías y blancos o blanqueados después.
Al igual que el white-collar criminality de Sutherland, los términos del mundo de Capone han sido adoptados o traducidos del inglés por muchas otras lenguas. Con algunos matices. El francés, por ejemplo, distingue entre argent noir (el que procede de actos delictivos) y argent gris el que tiene origen legal, pero escapa al control del fisco). Para el Diccionario de la Real Academia Española, dinero negro es “el obtenido ilegalmente”, o sea, el noir francés, pese a que, en el habla cotidiana, cuando el vendedor de un piso le pide al comprador que le pague una parte en negro se refiere más bien al gris galo, a que una determinada cantidad se le entregue de modo que no lo detecte Hacienda.
Esto de regatear a Hacienda es actividad que ha generado en español tropos literarios, sobre todo metáforas, de un cierto mérito. Un ejemplo. Al país o lugar donde uno apenas paga impuestos se le llamó tax haven en inglés. Haven es “puerto, refugio”, pero algún traductor poco avezado o algún hispanohablante duro de oído debió de confundirse con heaven, que significa “cielo”, y trasladó el tax haven al castellano como paraíso fiscal, mejorando brillantemente la expresión original inglesa.
Otro ejemplo. A la actividad de mover rapidísimamente el dinero negro de una cuenta a otra, de un banco a otro, de paraíso fiscal a paraíso fiscal, para evitar que las autoridades le sigan la pista se le ha llamado efecto helicóptero. ¿Por qué? Porque las muchas y rápidas vueltas del dinero recuerdan las muchas y rápidas vueltas de las hélices de esa aeronave, y, si el movimiento cesara, en un caso se desplomaría el aparato y en el otro el delincuente.
Uno de los efectos helicóptero españoles más espectaculares lo ha protagonizado el ex director de la Guardia Civil Luis Roldán. Mil millones de pesetas de sus pillajes andan saltando mares y océanos desde hace cinco o seis años, sin que por el momento parezca que se le vaya a romper la hélice.
Como Capone, Roldán también es padre indirecto o inspirador de algunas expresiones brillantes, de mérito literario. Cuando Roldán se fugó de España y de la acción de la Justicia, otro alto cargo de la etapa socialista, el ex gobernador del Banco de España Mariano Rubio estaba siendo investigado por presunto delito fiscal, en un procedimiento que finalmente acabó sobreseído. Creo que fue otro alto cargo socialista, el entonces presidente de la Comunidad de Madrid, Joaquín Leguina, quien resumió la situación con este juego malabar:
“El jefe de los guardias se ha fugado con la pasta y al jefe de la pasta le hemos puesto guardias para que no se fugue”.

Escribe tu comentario


Si prefieres firmar con tu avatar, haz login
Inserta un emoticono

Sobre este blog

Avatar de casajuntoalrio

CASAJUNTOALRIO

.Y heme aquí, solo, como el pequeño huérfano de los naufragios anónimos.
Ah, qué hermoso..., qué hermoso.
Veo las montañas, los ríos, las selvas, el mar, los barcos, las flores y los caracoles.
Veo la noche y el día y el eje en que se juntan.
Ah, ah, soy Altazor, el gran poeta, sin caballo que coma alpiste, ni caliente su garganta con claro de luna, sino con mi pequeño paracaídas como un quitasol sobre los planetas.
(Vicente Huidobro)

ver perfil »

Fans

  • Blas García Marín
  • CERRADO
  • berilax
  • ALTER EGO 67
  • Radames potrony
  • cursos
  • MABEL García
  • rusbe22222
  • Pata Negra

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):