05 Nov 2008
Caballero Bonald: Laberinto de Fortuna
Por Carlos Manuel López Ramos
Los laberintos literarios suelen surgir como consecuencia (o en el seno) de los laberintos históricos. El Laberinto de Fortuna del cordobés Juan de Mena (1411-1456) se explica por
El Laberinto de Bonald es un inquietante homenaje, publicado en el orwelliano 1984, al controvertido compositor de Las Trescientas. Escribía a este respecto el poeta jerezano: “Nada parece impedirme ahora que, a un desnivel de quinientos años, rememore y agradezca todo ese ejemplar esfuerzo de dignificación creadora. Por eso —y por algún motivo más extravagante— titulo este libro como Juan de Mena el suyo”. En el Laberinto de Fortuna de Bonald convergen, de entrada, el barroco, el legado surrealista y el diabólico non serviam; pero ya todo ello como sustrato de una voz dotada de incuestionable madurez y singularidad. El paralelismo con Mena representa (contemporáneamente) el rechazo al degradante conformismo de un lenguaje en precario, a la mortífera insuficiencia lingüística más o menos maquillada con ese falso ingenio que delata a los impostores bendecidos por la sociedad del éxito: “La escritura obvia, explícita, directa, —afirma Bonald— tendrá algo que ver con el oficio de escribiente, pero no con el de escritor. Incluso me permitiría apuntar a estos efectos, con la debida exageración, que la sencillez puede llegar a consistir en la excusa de los inexpertos”.
El gran mérito de Juan de Mena, ha dicho Caballero Bonald, fue “instaurar una lengua poética en medio de un castellano todavía incierto”. La lengua es la esencia del Laberinto de Mena. Así
Búsqueda de la palabra exacta e irreemplazable. El poema “Femme nue” lo inicia Caballero con un perverso aforismo: La trasgresión de la lógica conduce al predominio de la maravilla. Un proceso que empieza y termina en el lenguaje, a la vez punto de partida y de llegada, culminación y método: Es como si cada signo extraviado en el silencio reencontrara la palabra que significa todas las palabras. Un idioma donde el tiempo y la memoria confluyen en un espacio de fascinante indeterminación y enigmática lucidez: Mi oficio es esta forma de imponerle al recuerdo una distinta ambigüedad, este soberbio modo de hacer más seductora una experiencia que habrá quien considere deleznable: cuanto aquí dejo escrito legitima eso otro que nunca escribiré.
La materia fabrica fantasmas como desafío a su propia opacidad. A la poesía (a la literatura) no le queda otra salida que, como defendía Michel Leiris, transformarse en una tauromaquia para, de esta forma, evitar verse rebajada a una sucesión de “vanos pasos de bailarina”. Algo más que un atisbo de pánico se percibe en “La botella vacía se parece a mi alma”; algo más que un presagio nefasto de rutinas domésticas: Qué aviso más penúltimo amagando en las puertas, los grifos, las cortinas. Qué terror de repente en los timbres. La incesante quiebra de lo real no es cuestión que pueda abordarse desde la resignada perspectiva del voyeur ni desde el anacrónico optimismo turístico del maestro Pangloss. Se derrumba finalmente la ilusoria hipótesis de la reconstrucción del ser: Ojo desorbitado que mira a ningún sitio, ciego como el estático poderío de un vórtice. Se disuelven, como diría Caballero Bonald, los “berenjenales ontológicos”.
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6 comentarios · Escribe aquí tu comentario
Hentai dijo
Laberinto de Fortuna y Descrédito del héroe son dos de los mejores libros de poesía que se han escrito en la segunda mitad del siglo XX en lengua española.
vanessa dijo
umbree no ta nada mal tu saves un poco triste la historia que cuena pero mu bonita el final akava muy bien.....soi fan numero 1
joana dijo
Carlos Manuel López Ramos viva ese ombreeeeeeeeee soi fan numeroo 1 y dejarse de tonteria por que como soi yo fan no es nadie
belen lisboa dijo
hola.. como están? les escribo desde Paraguay y me encanta Juan de Mena.. Su libro Laberinto de Fortuna lo baje de Internet, pero resulta que la pagina 79 no me quiso abrir.. Será posible que alguien pueda facilitarme esa pagina aquí..?
Les agradecería un montón.. Espero respuestas! Gracias y un abrazo! :)
cmlopezramos dijo
Hola Belén. El "Laberinto de Fortuna" de Juan de Mena está completo (las trescientas coplas de arte mayor) en Wikipedia. Teclea en Google: Juan de Mena, abres la página de Wikipedia, te vas al final de la página y pica, en Wikisource, sobre el nombre del autor: entonces aparece una página con las obras que se encuentran en la misma: picas sobre "Laberinto de Fortuna" y ya está. Un cordial saludo.
Adán Montero dijo
Me gusta este artículo. Me gusta la forma en que está escrito. Caballero Bonald difícil pero gran poeta.
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