01 Abr 2011

1Q84", tomos I y II, de Haruki Murakami. En un mundo sin emociones

Escrito por: cmoran24 el 01 Abr 2011 - URL Permanente

1Q84” libros I y II, de Haruki Murakami. Tusquets Editores, Barcelona-Buenos Aires, 2011, 737 páginas. Traducción de Gabriel Álvarez Martínez- En España: 26 euros – En Argentina: 138 pesos

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“1Q84” es la novela más exitosa de Haruki Murakami, ha agotado millones de ejemplares en su país natal y sus ventas se han visto multiplicadas en el mundo. La novela está dividida en tres libros y de ella hemos conocido en castellano sólo los dos primeros. Con lo que se anticipa que este comentario no puede ser conclusivo, dado que no conocemos la totalidad del relato.

Murakami escribe sobre hechos extraños, es sabido. Y es sabido también que suele contarnos historias de solitarios extremos ínsitos en un mundo que no ofrece certezas y que se muestra carente de emociones. Pese a que esas historias transcurren en Japón, uno de los países más poblados del mundo, las multitudes suelen estar ausentes en sus novelas.

Se podría decir que los personajes de Murakami se mueven en el “no lugar” de Marc Augé. En efecto, los espacios se muestran desolados, y aunque no lo estén, los “humanos” se exhiben a la distancia, como ausentes, espectadores de lo que les ocurre a los personajes “murakamianos”.

Ocurre puntualmente en “1Q84”, una historia que transcurre inicialmente en el 1984 orwelliano y que de a poco se transforma en ese mundo alternativo que Murakami denomina “1Q84”, un nombre caprichoso, que nace del hecho de que el número 9 y la letra Q “suenan” de la misma manera en japonés.

Aomame, una mujer especialista en estiramientos musculares, es también una suerte de “vengadora” que mata a hombres inescrupulosos. Tengo es el otro protagonista. En su caso se trata de un escritor aún inédito que busca su lugar en el mundo. Murakami escribe capítulos que alternativamente tienen a Aomame o a Tengo como protagonistas, aunque la verdadera “protagonista” termina siendo una novela fantástica que ha escrito una jovencita de 17 años y a través de la cual se penetra en el mundo alternativo de “1Q84”.

Más Carroll que Orwell. Acierta Jesús Ferrero en “El País” al afirmar que el imaginario de Murakami le debe más a Lewis Carroll que a George Orwell. También a nuestro entender, Murakami muchas veces sigue las huellas que ha dejado el cómic, cuando no el Manga nipón, para narrar sus historias fantásticas.

Ocurre en “1Q84”, en la que la novela de la muy joven Fukaeri va abriendo las puertas del mundo alternativo. La novela se titula “La crisálida de aire” y en ella aparecen unos hombrecitos, especie de gnomos, llamados “la Little People”, que perturban al mundo y que terminan siendo la representación del Mal.

Sorprendido por la originalidad de la novela, enviada a un concurso literario, el editor Komatsu le confía a Tengo su reescritura, para potenciar sus aciertos y hacer desaparecer sus defectos. El lector se enterará más adelante que Fukaeri es disléxica y que por eso ha dictado la novela. Y también sabrá que en ella se limitó a describir un mundo tan alternativo como “cierto”.

"1Q84" comienza de manera llamativa, queremos decir atractiva. Aomame se ve de pronto en medio de un atasco o embotellamiento de tráfico o tránsito, en una autopista, y debido a que está apurada acepta hacer algo inusual: bajarse del taxi en el que se encuentra y descender por una escalera de emergencia que tiene la autopista. Lo hace ante el desconcierto y las miradas acusatorias que le dirigen desde los vehículos detenidos.

Será su ingreso al mundo alternativo, porque a partir de ese momento comenzará a advertir alteraciones, pequeñas al comienzo, más acentuadas luego, en el mundo real. Aomame comprobará tardíamente que la policía ha cambiado su uniforme y que porta armas de alto poder de destrucción, novedad sobre la que no había tenido noticias. Tampoco sobre hechos notorios que conoce la población pero que ella ignoraba. Y, en tanto, continuará con la criminal misión de “desfacer entuertos” quitándole la vida a hombres deshonestos. Tengo demorará más su ingreso a ese 1Q84.

El Sajalín de Chéjov. Murakami es un tanto impreciso cuando intenta explicar sus historias a través de símiles, de metáforas. En la novela dedica un cierto espacio a Chéjov y a la visita que el escritor ruso hizo a la isla de Sajalín, un lugar remoto que históricamente han disputado Rusia, China y Japón. Se ignora qué buscaba Chéjov con esa peregrinación, aunque quizás intentó –como sugiere Murakami- realizar una suerte de viaje iniciático que lo “purificara” de los males de la gran ciudad de Moscú, especialmente de “toda la mugre literaria”.

En Sajalín encontró una comunidad indígena, los guiliacos, que vivían al margen de la sociedad sin tener la menor intención de integrarse a ella. Así, cuenta Chéjov, no comprendían el concepto de carretera y se desplazaban por la taiga siguiendo sus propios y ancestrales derroteros. Es ese mundo sosegado, donde los “primitivos” siguen sus propios impulsos al margen de las pautas de la civilización, el que conquistó a Chéjov, el que también busca Murakami, un sosiego que no brinda la sociedad actual, abigarrada, consumista y desconcertada.

Dijimos que el escritor japonés no construye con buenas metáforas, que sus reflexiones a veces resultan un tanto pueriles, pero sin embargo nos parece que es el dibujo total el que se impone, dibujo de seres indefensos moviéndose sin brújula en un mundo que no los contiene, donde el Mal es omnipresente.

Como alguna vez dijimos, a Murakami se lo toma o se lo deja. La gran mayoría opta por leerlo, algunos hasta con una –para nosotros- inexplicable “devoción”. “1Q84” tiene aciertos y debilidades manifiestas -excesivas, a nuestro entender-, más extensa de lo aconsejable, es un enigma saber cómo se resolverá. Las preguntas son múltiples, entre ellas saber cómo van a encontrarse finalmente Aomame y Tengo y, por sobre todo, si hay salida en el mundo kafkiano que Murakami nos ha propuesto recorrer.

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Perfil

Haruki Murakami (Kioto, 1949) estudió literatura en la Universidad de Waseda y regentó durante varios años un club de jazz. Es uno de los pocos autores japoneses que ha dado el salto de escritor de culto a autor de prestigio y con grandes ventas tanto en su país como en el exterior. Su peculiar universo narrativo lo ha convertido en un autor de referencia en todo el mundo. Ha recibido numerosos premios, entre ellos el Noma, el Tanizaki, el Yomiuri, el Frank O’Connor, el Franz Kafka o el Jerusalem Prize, así como el Arcebispo Juan de San Clemente, concedido por estudiantes gallegos. Ha sido distinguido con la Orden de las Artes y las Letras por el Gobierno español y ha recibido recientemente el XXIII Premi Internacional de Catalunya 2011, que otorga la Generalitat de Catalunya. Ha sido varias veces mencionado para el Premio Nobel de Literatura. Autor de una veintena de títulos, de él se conocen en castellano las novelas “La caza del carnero salvaje” (1982, edición original), “El fin del mundo y un despiadado país de maravillas” (1985), “Tokio Blues” (“Norwegian Wood”) (1987), “Al sur de la frontera, al oeste del sol” (1992), “Crónica del pájaro que da cuerda al mundo” (1995), ““Sputnik, mi amor” (1999), “Kafka en la orilla” (2002), “After Dark” (2004) y “1Q84” (2009-2010, dividido en tres partes): el libro de cuentos “Sauce ciego, mujer dormida” (1996) y su texto autobiográfico “De qué hablo cuando hablo de correr” (2007)

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Comentarios en el blog:

Sobre “Sauce ciego, mujer dormida”

Sobre “After Dark”

Sobre “De qué hablo cuando hablo de correr”

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9 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Anónimo

Anónimo dijo

¿ Borrarán también cualquier cosa que se escriba?
¿Ya saben lo que se consigue con negar la expresión a los lectores? Por si no lo han notado, les diré que la gente se vuelve muda.
Por si acaso , sólo voy a escribir que Murakami es un espiritu sagaz que intenta revolucionar la literatura. Desde luego que es pobre en metáfora (tal vez ni siquiera sepa que es una figura inmortal de la escritura) y que sus novelas no encierran reflexiones de enjundia,pero en ellas muestra una capacidad de aserto que sólo una mente lúcida es capaz de desplegar.
No obstante ,creo que se repite, que no se mueve un ápice del tema original que lo sedujo,y que su interiorización de esos seres indefensos moviendose sin brújula en un mundo que no es el suyo, aburre un poco ya y suena a reimpresión.
No digo más . Esto es simple y particularísima opinión.

cmoran24 dijo

No veo por qué debo borrar tu comentario. No obstante, ¿cómo se responde a un anónimo?

Anónimo

Anónimo dijo

A lo mejor es que no eres el kome-kome.
Esta mañana , arbitraria e inexplicablemente , me han borrado uno que sólo llevaba palabras escritas con y desde el corazón.
Me pregunto si eso ,para alguien de aquí, es grave o poco serio.Digo ,dejarte sin voz.
Responde como quieras , los anónimos leen.
Venecia resucita y emerge desde el fondo de las aguas .

cmoran24 dijo

Anónimo, no entiendo el sentido de tus palabras, sé un tanto más explícito.

Julio Hermaz.

Julio Hermaz. dijo

VERDE ESPERANZA
__*__
Yo quisiera liberar un canto.
Sin dolores ni tristezas.
Desde escenario tan amplio que aplaudiera.
Con sus ramas cada árbol.
Con sus alas cada pájaro que vuela.
En sus aguas cada pez sin desvaríos.
Cada flor que nazca sin desafíos.
Cada ser y cada ruido de la selva.
*
Cantarlo tan bien quisiera.
Tal como un trino silvestre.
Que deshaga sin flaquezas.
Los estragos que de un paso a tantas leguas.
Está causando mi especie.
A su esperanza más verde.
*
Yo quisiera liberar un canto…
*

SALUDOS. Un Abrazo.
Julio Hermaz.

cmoran24 dijo

Yo también quisiera... gracias por el envío. Abrazo desde Argentina. Carlos

Estrella Castillo

Estrella Castillo dijo

Apenas lo voy terminando, debo admitir que al ser una obra tan mencionada (quizás por aquellos que no conocen tan profundamente a Murakami) me dejó a deber. Las dos historias son muy buenas y la manera en la que se enlazan si bien no es nada tan sorprendente, tampoco es mala. Ahora, no entiendo por qué Kafka en la orilla no es tan bien visto, bueno en lo personal fue uno de mis favoritos (soy muy sentimental quizás). Pero en fin, ya leeré la 3a parte y a ver qué tal. En lo personal es uno de mis escritores preferidos, me gusta la manera en que mezcla cosas hasta cierto punto sobrenaturales con el mundo común.

Julio Hermaz.

Julio Hermaz. dijo

SOLO PARA PERSONAS FORMADAS

__*__

La Literatura de Julio Hermaz. De ser comentada por personas formadas, le haría major aprendiz de Escritor:

*

A LETRAS

__*__

Los jóvenes son atletas, los demás menos, pero no todo atleta va primero, y emparejan los más viejos al viento Negro de alas sobre las cosechas, en día o luna de insectos. Y al claro lejos del cielo forman a grupos comas y puntos, y letras, que escriben al horizonte y no dicen, y nada, deja detrás, la langosta. Y se agota sola o en plaga, a mar en vuelo hacia la costa.

*

Julio Hermaz.

Es un personaje creado por El Escritor Julio Hernández Maza./capáz de ser “sublime brisa, o feroz tormenta. Lo que dice y comenta para todos/seriamente, o de ji-ji-j-ja-ja-ja. Solamente puede ser juzgado POR PERSONAS FORMADAS!!!…

Ji-ji-ji…

Saludos.
Julio Hermaz.


.



cmoran24 dijo

A Estrella: Un escritor como Murakami es de aquellos que despiertan grandes pasiones o grandes rechazos. Suele ocurrir con los llamados "superventas". Ocurre, como ejemplo comparativo, nada más, con Stephen King. Lo "grande" no es igual a extenso. Claro, hay libros extensos que serán para siempre obras maestras, como "Guerra y paz", pero la extensión es peligrosa, máxime cuando está de por medio el ordenador (en Argentina, donde vivo, la computadora) Creo que la imaginación de Murakami no siempre tiene buena contención. Es sabido que él se "larga" a escribir sus "cosas raras", como las definió, sin saber adónde va a llegar . Cuando el material es breve, resulta atractivo, vg. sus cuentos de "Sauce ciego, mujer dormida", o novelas extrañas, pero a mi juicio redondeadas, con personajes atractivos, como "After Dark". A mí la anécdota central de "1Q84" me resultó decepcionante. Y en cuanto a "Kafka en la orilla" es un texto que se enrarece sin solución de continuidad y al que Murakami llevó hacia cualquier parte. Esa es la sensación que me ha dado. Todas opiniones subjetivas, claro está. Y así como sigo leyendo a King porque cada tanto da en el blanco y siempre tiene algo distinto para contar, también seguiré leyendo a Murakami. Y en la medida de mis posibilidades, comentando. Gracias por tu intervención. Mis saludos.

Para Julio: Tus textos me resultaron difíciles de interpretar. Me parece que también hay que tener en cuenta al lector, o a este servidor, cuando se mandan mensajes. Un abrazo.

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Carlos Roberto Morán

Soy un escritor y periodista que vive en Santa Fe, República Argentina. En el presente blog voy incorporando textos narrativos y comentarios sobre libros y autores, por lo que me propongo mantenerme en el territorio de lo literario. Al menos por el momento.
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