13 Nov 2007
Productos frescos: la verdulería.
En la cocina tienes que tener algo parecido a un fondo de armario. El contenido de tu alacena será objeto de posteriores entradas, pero de momento voy a intentar indicarte qué productos frescos debes tener siempre.
Son productos corrientes pero que actúan de comodines y que te permitirán abordar cualquier plato. Este blog no va de recetas aunque termine exponiendo algunas, va de conseguir alimentarte y además disfrutar cocinando. El rendimiento que le saques a tus habilidades es cosa tuya.
La frutería/verdulería.
Localiza cerca de tu casa una verdulería o frutería y gánate la confianza de los dependientes. Los hiper están bien pero te faltará el consejo ante la duda, y para el supuesto ahorro que te puedan generar verás que comprarás productos que no estarán en las condiciones que tú necesitas. No temas preguntar nunca, asesórate de las personas que tienen más experiencia: el dependiente de tu confianza o esa señora que es la viva imagen de tu madre y que lleva años comprando. Preguntando se va a Roma.
Pimientos verdes. Los que tengan. Al peso. Llévate un kilo para probar y ya sabrás para la próxima qué cantidad es la adecuada. Los guardarás en la nevera en la zona de las verduras.
Cebollas. A ser posible que tengan forma redondeada, serán más fáciles de manipular y cortar. De tamaño medio mejor que grandotas. Un par de kilos. Guárdalas en un canasto o cestilla lejos de humedades, luz y olores, nunca en la nevera salvo que sea un trozo sobrante.
Patatas. Tres kilos mínimo. No te ciegues con los patatones. Intenta comprar patatas de tamaño medio aproximadamente iguales. Rinden y cunden más tres patatas medianas que un patatón enorme por muy buena pinta que tenga. No te cortes y dile al que te las despache qué es lo que quieres y cómo lo quieres, al fin y al cabo a él le da lo mismo y es una forma de ganarte su respeto y que entienda que no te dejas camelar fácilmente. El verdulero huele al novato a la legua. Bien es cierto que debes consultarle algunas cosas para que se sienta necesario, hazte a la idea de que tratas de establecer una relación provechosa para ambos. Las patatas hay que guardarlas siguiendo los mismos criterios de las cebollas.
Zanahorias. Se suelen vender a veces en bolsa. Compra una. En el caso de que sean al peso, con un kilo tienes suficiente. Si vieras que las tienen al peso, que son pequeñas y que tienen todas sus hojas, no lo dudes y pregunta, puede que sean especiales de algún huerto. Su sabor merecerá el esfuerzo.
Apio. No lo compres empaquetado en plástico salvo que no tengas más remedio. Cómpralo entero y que tenga aspecto lozano y tieso. Verás que es muy verde, es el bueno, las hojas interiores de color amarillento son bonitas pero no dan el mismo sabor. Directamente a la nevera en el cajón de las verduras.
Tomates. De momento te diré que los tomates son imprescindibles en la cocina, pero para el novat@ pueden ser una fuente de pérdida económica si no los utilizas y se estropean. El conocimiento de los tipos y puntos del tomate es algo avanzado que espero poder transmitirte en el futuro. Compra un par de kilos para ensalada, nunca vienen mal. Guárdalos al aire y si ves que empiezan a madurar demasiado consulta próximas entradas en este blog.
Ajos. No escatimes con la calidad de los ajos. Si son buenos, paga lo que te pidan. Ten siempre en casa un mínimo de cuatro enormes cabezas. Las cabezas de ajo deberían ser de dientes hermosos, apretados y compactos, vamos, como si fueran al gimnasio.
Perejil. Siempre que vayas a la verdulería pide perejil. Da igual que tengas en casa, tú pide. Antes te lo regalaban, pero ahora es posible que te lo cobren. De cualquier modo si te dan perejil y tiene mal aspecto hazlo notar. Si te lo cobran, di directamente que no lo quieres. No exijas nunca cantidad, lo que te den está bien.
Laurel. Actúa igual que con el perejil. Ten siempre en casa una rama cuajada de hojas. Por supuesto, no lo metas en la nevera, se usa seco. Puedes coger las hojas y guardarlas en un tarro hermético para su mejor conservación.
Para empezar ya tienes. Hazte cuenta que con lo que te indico y un triste trozo de chorizo ya podrías dar un banquete para varias personas.
En la próxima entrada te explicaré que tener conservas en casa no significa comer de bote.
08 Nov 2007
Declaración de intenciones y de fogones.
¿Para qué este blog? ¿Uno más de cocina? ¿Uno más para "cocinillas"?
Cocinar, guisar, preparar comida que te puedas comer y a lo mejor disfrutar no es difícil, es sólo una cuestión de decidirse.
Aunque existen grandes cocineros que aparecen en los medios de comunicación, la carga de la cocina de a diario, ingrata, dura y poco reconocida, está sobre la espalda de las mujeres. Al menos era así hasta ahora. El hombre, un poco por necesidad, un poco por gusto o por afición, ha entrado de lleno en el santuario doméstico de los fogones. A mí me parece que si esta última frontera cae, estaremos en el camino de una sociedad más justa e igualitaria. Hay mucho más terreno, pero yo he escogido éste para contribuir en lo que pueda.
Además de este planteamiento con mucha carga ideológica existe otro eminentemente práctico: ya conozco muchos hombres separados, auténticos inútiles para mantener su propio hogar desde el punto de vista logístico, que se ven obligados a acudir a las modernas fondas, grandes superficies del precocinado o, incluso, al sacrificio egoista de su familia para poder alimentarse.
Para ellos está dedicado este blog. Para los que tienen el amor propio suficiente para decir: soy capaz de alimentarme a mí mismo y además disfrutar con ello. Lo que publicaré no es excluyente para con las mujeres, muy al contrario. Este es un espacio abierto donde compartiré el camino que un día inicié leyendo muchos libros, viendo cualquier programa en televisión sobre cocina y lo más importante: practicando con osadía y sabiendo tirar a tiempo al cubo de la basura los fracasos.
Nadie espere las típicas recetas de diez minutos al horno, hervir catorce minutos, etc. La cocina se construye a partir de frases como: retirar del fuego cuando esté, hornear hasta que se dore y saltear al gusto. Para recetas estrictas, matemáticas y de auténtica distribución exacta está la repostería. En este blog la repostería puede ser tocada de pasada porque es otro mundo que aunque conozco y practico debería ser objeto de otra publicación separada y dedicada.
Voy a compartir con mis, espero, futuros lectores y lectoras mi experiencia hasta ahora, la experiencia de un aficionado que ya recoge frutos, loas y agradecimientos entre los que han probado mi cocina.
Siempre agradeceré cualquier corrección a lo por mí escrito, estoy para aprender y seguro que me falta muchísimo en este camino.
¿Quieres cocinar conmigo?
Decídete.
En la próxima entrada hablaré de algunos de los alimentos básicos que no deben faltar en tu cocina.
Sobre este blog
Cocina de supervivencia y ahorro
sofriteroCocinar tu propia comida te dará muchas satisfacciones, podrás complacer a otras personas y lo más importante, te hará autosuficiente. Es muy duro depender de la familia o del menú de la cafetería más próxima.
Si no tienes ni idea, aquí encontrarás ayuda.
Bienvenido al club de los cocinillas.
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