15 Feb 2010
Cosas que deberíamos saber sobre la pasta



La pasta es, sin lugar a dudas, uno de los grandes alimentos creados por la Humanidad y tal vez el más aceptado por todo tipo de gente y condición.
Origen de la pasta
Composición de la pasta
Aspectos nutricionales
¿Engorda la pasta?
La pasta es básicamente carbohidratos y prácticamente nada de grasa. Unos 100 gramos de pasta, evidentemente sin salsas adicionadas, aportan alrededor de 300 calorías. Consideremos una mujer de 50 Kg que lleva una vida prácticamente sedentaria pero sin problemas de sobrepeso. Para mantener su peso necesitaría consumir cada día 1500 calorías de manera que esos 100 gramos de pasta constituirían un 20% del total. Puesto que la pasta se pesa en "seco" al añadirle el agua de la cocción que ha absorbido tendríamos una ración de tamaño nada despreciable. Es decir, que no se tendría sensación de comer "poco".
El carbohidrato representa energía rápida para nuestro cuerpo, es decir, se transforma en glucosa y va directamente al cerebro y a los músculos. El sobrante de "energía" que no se utiliza se transforma en grasa que se almacena en nuestro cuerpo para épocas de "escasez". Es decir, si la pasta que consumimos se utiliza rápidamente y en su totalidad no engorda. En cambio si la ración supera lo necesario por nuestro cuerpo sí que se produce un almacenamiento en forma de grasa. Es por esta razón que los deportistas consumen mucha pasta : se digiere bien, aporta mucha energía y no deja "residuo" alguno, ideal como aperitivo antes de correr una maratón o jugar un partido de fútbol.
Otro efecto importante de la pasta es la posibilidad de dosificar su absorción. Esto es, que nuestro cuerpo "tome" los carbohidratos en largos periodos de tiempo. Esto se consigue cocinando la pasta al "dente". Cocinar al dente significa que al morder la pasta notamos cierta resistencia. Si estáis habituados a la pasta cocida-cocida os puede parecer que no está hecha. Realmente ésta es la forma de comer pasta, siempre al dente. Al comerla de este modo el sistema digestivo tarda más tiempo en asimilar el carbohidrato de manera que la energía está disponible durante un periodo de tiempo más largo. Esto evidentemente es ideal para soportar largas jornadas laborables, sobretodo si interviene algún tipo de sobreesfuerzo muscular (como por ejemplo los trabajadores que permanecen gran parte de su jornada laboral de pie) o intelectual (como el que pudieran sufrir los teleoperadores).
El trigo contiene gluten que es una proteína que ayuda a otorgar a la pasta un carácter saciante. Al comer pasta, sobre todo cocinada al dente, tenemos la sensación de plenitud. Esto ayuda a moderar la ingesta de otros alimentos.
Es decir, que la pasta no engorda si la tomamos desprovista de salsas y dentro de unos límites cuantitativos nada estrictos.
¿Cuándo debemos comer pasta?
No existe una regla que determine qué momento del día es adecuado para tomar pasta. Lo ideal sería consumirla a primera hora de la mañana para que su energía nos acompañara durante el resto del día. Culturalmente esto nos resultaría chocante a los occidentales pero es habitual en otros países del Lejano Oriente. En cualquier caso solemos tomar - o deberíamos tomar - cereales que hacen un efecto similar. Sin embargo en caso de esfuerzo físico continuado o intelectual - recordemos que gran parte de los carbohidratos van destinados a alimentar el cerebro - sería recomendable comer pasta al menos una hora antes de realizar los mismos, fuera cual fuera la hora de los mismos.
La pasta es menos recomendable a última hora del día. Aporta una energía que nuestro cuerpo ya no va a utilizar puesto que generalmente estará en reposo o directamente dormido. Tampoco es recomendable en niños, y mucho menos en los hiperactivos, puesto que los activa cuando deberían tender a la relajación. Los trabajadores nocturnos en cambio sí deberían tomar pasta al dente durante la cena y abstenerse de comer nada durante las horas de vigilia ya que en caso contrario la hormona que detiene la digestión no se generaría creando problemas estomacales. Comiendo pasta es prácticamente seguro que la digestión será rápida y el cuerpo sufrirá poco por efecto del horario nocturno.
¿Cómo se cocina la pasta?
La pasta se debería cocinar al dente. Se consigue empleando 1 litro de agua por cada 100 gramos de pasta y añadiendo una cucharadita de sal por litro. Cuando el agua hierve se vierte la pasta y se siguen las instrucciones que el fabricante indica. Si no las tenemos simplemente probamos la pasta de vez en cuando hasta que la notemos blanda por fuera y al hincar el diente todavía esté algo dura.
Mientras la pasta hierve debemos ir removiendo con cuidado para evitar que se pegue entre sí. Algunos echan aceite al agua pero como éste flota en general tiene poca efectividad.
Cuando escurrimos la pasta debemos emplearla inmediatamente. Si no es así podemos añadir un poco de aceite y remover con cuidado para que no se pegue. En cualquier caso nunca se debería poner bajo el chorro de agua del grifo ya que perdería propiedades.
Los niños, y algunos mayores, suelen preferir la pasta muy blanda. Esto no es malo pero entonces la energía se libera de golpe e inmediatamente perdiendo ese poder de "aporte constante" que es tan valioso.
¿Es mejor la pasta fresca que la seca?
La pasta fresca es un producto perecedero mientra que la seca, guardada en condiciones óptimas, puede durar hasta años. La composición de una y otra es la misma : la pasta que vemos seca antes era fresca. Para conseguir que se seque se la somete a un proceso bastante delicado que emplea el calor. Si no se hace bien la pasta se seca y agrieta. Cuando se hace bien la pasta resultante tiene prácticamente las mismas cualidades que la fresca. Ocurre sin embargo que hay dos formas industriales de practicar el proceso de secado. El "bueno" emplea temperaturas moderadas para el secado mientras que el "menos bueno" emplea temperaturas altas. El segundo sí que altera la calidad del producto disminuyendo su aporte nutricional. Es difícil saber qué productor utiliza una u otra técnica si bien se puede considerar que la gran mayoría emplea temperaturas bajas. Personalmente empleo pasta fresca para la pasta rellena - raviolis, tortellini - pero no tanto por la calidad de la pasta sino por el relleno.
¿Cómo se come la pasta?
La duda generalmente nace con las pastas "largas" : spaguetti, tallarini, papardelle etc. El resto es obvio que pinchando o recogiendo con el tenedor. Tal es la duda que muchos comensales prefieren pedir otro tipo de platos antes de tener que enfrentarse con un plato de pasta larga. Os explico la manera italiana que es la correcta. No se emplea jamás la cuchara. Si la pides en un restaurante de Italia probablemente te mirarán de forma extraña ya que se considera de mala educación. La pasta larga tampoco se corta. Atacar el plato con cuchillo y tenedor es incorrecto. Tampoco se corta con el lado del tenedor.
En primer lugar la pasta larga se debe servir en plato hondo (como el de la sopa). Clavamos el tenedor en el centro del plato y llevamos una porción de la pasta hacia un lado del plato, de manera que utilicemos la pared del plato hondo para apoyarnos. Ahora colocamos el tenedor en vertical y enrollamos la pasta de manera que quede totalmente enrollada. Seamos cautos a la hora de coger la pasta : ¡cada hebra de spaguetti mide 25 cm, así que con un par de hebras tenemos medio metro de pasta en la boca !
La pasta no se debe sorber o aspirar, ni tampoco debe quedar colgando de la boca para continuar parcialmente enrollada en el plato. No se debe poner la servilleta como babero ni mojar más salsa que la que lleve la pasta impregnada.
Ni que decir tiene que un italiano reconoce a la legua a otro italiano por la forma que tiene de comer pasta. Para el resto de los mortales, es cuestión de práctica y paciencia como con los palillos orientales.
Sobre este blog
Cocina Mediterránea
xavierCocina Mediterránea pretende dar una visión de las mejores recetas y productos de la llamada dieta mediterránea y también de las gastronomías que se reparten alrededor del Mare Nostrum, no todas ellas englobadas en el perfil de la dieta mediterránea. Durante muchos años viajé por motivos profesionales por Europa Oriental y el Oriente Medio pero no ha sido hasta hace pocos años que me lancé a cocinar los platos que degustaba antaño. Un poco por el simple placer de cocinar, otro poco porque en cada bocado evoco una década de viajes irrepetibles.
Últimos Comentarios
- Flaó (Ibiza) 3 comentarios Ibiza Anónimo Charo
- Las gastronomías más influyentes del Mundo 14 comentarios Anonimo The Luger pablo anonimo Rodrigo
- Tarta de manzana con hojaldre y crema pastelera 6 comentarios Helenacomite Itziar Sandra Anónimo Anónimo
- Café frappé (Grecia) 1 comentario Alberto
- Aceite de oliva 1 comentario Youssef Ettobi
Tags
Categorías
Enlaces
Ídolos
Buscar
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):
Archivos
- Mayo 2012
- Abril 2012
- Marzo 2012
- Febrero 2012
- Enero 2012
- Diciembre 2011
- Noviembre 2011
- Octubre 2011
- Septiembre 2011
- Agosto 2011
- Julio 2011
- Junio 2011
- Mayo 2011
- Abril 2011
- Marzo 2011
- Febrero 2011
- Enero 2011
- Diciembre 2010
- Noviembre 2010
- Octubre 2010
- Septiembre 2010
- Agosto 2010
- Julio 2010
- Junio 2010
- Mayo 2010
- Abril 2010
- Marzo 2010
- Febrero 2010
- Enero 2010
- Diciembre 2009
- Noviembre 2009
- Octubre 2009
- Septiembre 2009
- Agosto 2009
- Julio 2009
- Junio 2009
- Mayo 2009
- Abril 2009
- Marzo 2009
- Febrero 2009
- Enero 2009
- Diciembre 2008
- Noviembre 2008
- Octubre 2008
- Septiembre 2008
- Agosto 2008
- Julio 2008
- Junio 2008
- Mayo 2008
- Abril 2008
- Marzo 2008









1 comentario · Escribe aquí tu comentario
antonio larrosa dijo
A mi la pasta que me gusta es la que hay en los bancos de Santander y de Bilbao
Clica sobre mi nombre
Escribe tu comentario