07 Oct 2008

Pastel de zanahorias

Escrito por: xavier el 07 Oct 2008 - URL Permanente

La gracia de este pastel o mejor dicho bizcocho es que debe quedar algo tierno en el centro gracias al agua que desprenden las zanahorias. De esta manera resulta más jugoso. Además es muy fácil de hacer. No estoy seguro de su origen. Se puede encontrar en diversas gastronomías, muchas de ellas sin contacto alguno como la polaca o la turca. Digamos que se trata de una receta "universal".

INGREDIENTES :
2 vasos de harina para respostería
2 cucharaditas de canela en polvo *
1 vaso de aceite de girasol**
3 vasos de zanahoria rallada
2 vasos de azúcar ***
4 huevos
2 cucharaditas de levadura química (tipo Royal)
* la canela sirve para dar sabor. Si preferís otro sabor, podeis utilizar vainilla por ejemplo.
** el sabor del aceite de girasol es bastante neutro, pero podeis utilizar de maíz.
***el azúcar puede ser convencional pero sería recomendable de tipo glass, impalpable o pulverizado, como querais llamarlo.
Rallais las zanahorias hasta conseguir los tres vasos (con 350 gramos yo he tenido suficiente). Tenéis que batir con fuerza el aceite con los huevos hasta que quede una salsa homogénea. Ahora añadid el azúcar, la canela molida, la zanahoria rallada, la levadura química y, esto es importante, la harina bien tamizada. Se ha de trabajar la masa un mínimo de media hora. Colocáis en un molde de pastel bien untado de mantequilla y espolvoreado con harina para que no se pegue. Precalentáis el horno a 180º. Con 45 minutos de horneo será suficiente. Evidentemente por la acción de la levadura química el bizcocho quedará inflado.

02 Oct 2008

Tiramisú (Italia)

Escrito por: xavier el 02 Oct 2008 - URL Permanente

Este postre italiano fue creado alrededor de los años 50 del siglo pasado. Su elaboración es muy sencilla aunque existen muchas variantes a la receta tradicional que de hecho no incorporaba ni el mascarpone ni otro tipo de queso. El tiramisú consiste en una capa de bizcochos mojados en café y bañados en una crema simple. Al café se le puede añadir un licor - en Italia es típico el amaretto - mientras que a la crema, compuesta por huevos batidos y azúcar, se ha venido incorporando últimamente un queso cremoso denominado mascarpone.

INGREDIENTES :
4 huevos
400 gramos de queso mascarpone (opcional)
120 gramos de azúcar **
12 bizcochos
1 taza de café
2 cucharadas de licor (amareto, brandy etc) (opcional)
** es mejor emplear azúcar glass - azúcar pulverizado - para facilitar las mezclas.

En primer lugar separamos las claras de las yemas. Vamos a trabajar las yemas y de momento reservamos las claras. Batimos las yemas con fuerza mezclándolas con la mitad del azúcar (60 gramos) y una vez disuelto, incorporamos si queremos el queso mascarpone (otro tipo de queso fresco de sabor no muy fuerte también es válido). Ahora vamos a batir las claras para que queden a punto de nieve. Para ello echamos unas gotas de limón y batimos con la batidora de varillas con contundencia hasta que podemos girar el pote y las claras no caen. Entonces añadimos el resto de azúcar y continuamos batiendo hasta que la mezcla quede con la consistencia de un merengue. En este momento ya podemos unir ambas mezclas con sumo cuidado, ya que pretendemos que no se bajen las claras montadas. Para ello vertemos las claras sobre las yemas - no al revés - y suavemente giramos en vertical las varillas unos breves minutos hasta que la mezcla, que continuará firme y alta, se homogenice.
A continuación hacemos café normal y componemos una taza tal y como la tomaríamos, con su dósis de azúcar (unos 10 ó 20 gramos) y si queremos un poco de licor. Cogemos los bizcochos y los mojamos simplemente vuelta y vuelta escurriendo el sobrante. Los vamos colocando en la fuente o molde adecuándolos según la forma requerida. Es recomendable emplear una base de cristal con un aro para pasteles que podamos desprender fácilmente ya que el pastel resultante no será suficientemente firme para desmoldarlo. Una vez tenemos la capa base cubrimos con la crema y rematamos espolvoreando cacao sobre la superficie. Se debe dejar en la nevera al menos seis horas antes de consumirlo.

15 Sep 2008

Dulce de leche (Argentina)

Escrito por: xavier el 15 Sep 2008 - URL Permanente

El dulce de leche es original de Argentina pero muy popular en prácticamente toda América del Sur. Su preparación es muy sencilla aunque por el alto contenido de azúcar no es recomendable abusar de su consumo.

INGREDIENTES :
1/2 litro de leche
125 gramos de azúcar
1 cucharadita de bicarbonato sódico disuelta en medio vaso de agua
Añadimos la leche y el azúcar en un cazo a fuego lento removiendo para que se mezcle bien. Sin dejar de remover añadimos el agua con el bicarbonato sódico. A quien le haya extrañado este ingrediente simplemente decir que sirve para acelerar el proceso de caramelización. Seguimos removiendo hasta que al pasar la cuchara de madera se ve el fondo del cazo. Opcionalmente se puede incorporar esencia de vanilla.
Se deja enfriar.
El dulce de leche se puede servir tal cual o bien como relleno de una crepe, untado en pan o tostadas etc.

05 Jun 2008

Flan de pan

Escrito por: xavier el 05 Jun 2008 - URL Permanente

Este flan es una buena manera de aprovechar las sobras de pan duro que nos quedan por casa. El resultado es un postre de sabor delicado donde no queda ni rastro del sabor del pan sino un intermedio entre el flan y el pudding. Si algo se le puede echar en cara es que emplea bastante azúcar pero os aseguro que con él dareis el campanazo si organizais cenas de compromiso. Al menos tardarán un buen rato en averiguar de qué está hecho.

INGREDIENTES :

  • 6 rebanadas de pan duro (tipo baguette, sin quitar la corteza)
  • Medio litro de leche entera
  • 1 rama de canela (o vainilla, al gusto)
  • 1 peladura de limón
  • 150 gramos de azúcar
  • 2 huevos
  • Opcional : nata montada, fideos de chocolate, mantequilla sin sal

Hervimos la leche en una cazuela grande con la rama de canela o vainilla y la peladura de limón sin la parte blanca (que amarga).

Cuando hierve retiramos del fuego y colamos para quitar los aromatizantes. Inmediatamente vertemos el azúcar y removemos hasta que se disuelve. Incorporamos las rebanadas de pan y dejamos que se empapen bien. Cuando se han reblandecido la batimos con las varillas hasta hacerlas puré. No se debe pasar por el minipimer ni tampoco ser muy meticuloso con las varillas. De hecho debe quedar algo grueso.

Ahora batimos los dos huevos y los añadimos mezclando bien. Ahora vamos a enmoldar en tarros individuales para meter en el horno. Podemos emplear moldes de silicona o bien moldes tradicionales untados en mantequilla. Con las medidas dadas en esta receta tenemos para 4 moldes, aproximadamente.

Precalentamos el horno a 180 grados y metemos los flanes durante media hora exacta. Vereis que suben pero como no tienen levadura al sacarlos bajarán de nuevo, es normal.

Dejais enfriar y meteis en la nevera hasta que estén bien frios. Se desmoldan y sirven opcionalmente con nata montada espolvoreando fideos de chocolate.

16 May 2008

Melocotones Melba

Escrito por: xavier el 16 May 2008 - URL Permanente

La verdad es que este postre es más interesante por la Historia que encierra que por la receta en sí. El chef Auguste Escoffier lo creó en honor de la cantante de ópera australiana Nellie Melba a finales del siglo XIX. En un principio era un helado de vainilla con melocotones en almíbar y más tarde se agregó una salsa de frambuesas que ha pasado a la gastronomía como salsa Melba. ¿Qué es interesante en esta Historia? En primer lugar el creador. Escoffier era además de cocinero un gran impulsor de la gastronomía y padre, en cierta manera, de la asociación que desde el siglo XIX existe entre los grandes hoteles y los grandes restaurantes que albergan, hasta tal punto que hoy en día un Hotel de renombre no puede serlo sin alojar a su vez al menos un restaurante digno de colgarse alguna estrella Michelin. Escoffier fue chef del Ritz, el Savoy y el Carlton, tres ejemplos de esta simbiosis inexcusable. Además este señor fue un divulgador que escribió varias obras que todos los cocineros franceses han leído al menos una vez en su vida. Se le considera por ello uno de los artífices de la gastronomía francesa - con todo lo bueno y lo malo que ello conlleva -.

Otro aspecto importante de esta receta es que se trata de una de las primeras recetas a las que se le asignaba el nombre de un personaje a la que el cocinero admiraba y trataba de honrar. Este detalle, que puede parecer nimio, era novedoso en el siglo XIX en el que por primera vez el concepto gastronómico se consideraba algo más que llenar la panza. De esta manera un simple postre era digno regalo para, en este caso, una estrella operística de la magnitud de la Melba. Seguramente en su época la fama de la diva empequeñecía el regalo pero es curioso que con el paso del tiempo Nellie Melba haya sido olvidada para el gran público para pasar a ser simplemente un sabroso postre. Finalmente tenemos el melocotón en sí. ¿Y qué Historia tiene el melocotón? Bueno, pues que en realidad tiene un nombre que no le corresponde, igual que los indios americanos se llaman así por la confusión de Cristóbal Colón.

Los primeros europeos que conocieron esta fruta lo hicieron a través de los persas. Previamente ya conocían el melón - originario de Asia Central - y lo vieron parecido. Esto nos puede parecer extraño acostumbrados a los melones galia, piel de sapo etc, pero en aquellos tiempos había muchas más variedades, algunas de las cuales eran casi del tamaño de los melocotones. Por eso lo llamaron "persikon melón", es decir, el melón persa. Evidentemente no era un melón, ni siquiera de la familia, pero tampoco era persa. El melocotón es originario de China y Persia fue un mero transmisor, un puente entre Oriente y Europa. De la misma manera que hoy llamamos a los números cifras arábigas cuando en realidad son signos inventados en la India y los árabes sólo fueron quienes los dieron a conocer a los europeos.
El melocotón es una excelente fruta con mucha fibra que se puede añadir a platos de carne y formar parte de excelentes salsas para los mismos. Y como curiosidad indicar que no es raro que existan personas alérgicas a la piel, pero no a la pulpa. Estos alérgicos reaccionan ante un proteína presente en la superficie y no son capaces de tocarla sin enfermar. Es bastante habitual que los alérgicos soliciten a alguien de su entorno que le pelen la fruta para poder saborearla. Imagino a esta pobre gente sola en casa contemplando con anhelante impotencia la pila de melocotones de un frutero. Sí, ya se que hay guantes, pero la poética imagen es demasiado potente para no sugerirla.
Es un poco triste que la piel del melocotón, suave como el terciopelo, contenga esta malvada proteína. Porque de hecho en China, su país de origen, la textura de su piel ha provocado que desde tiempos milenarios se llame "melocotón" a las mujeres más hermosas. Claro que en China el melocotón no se llama así - no lo van a llamar "melón persa", por supuesto -. Tanto es el afecto que sienten los chinos por esa fruta que no es raro que otorguen a las niñas un nombre que significa "melocotón de primavera" y que suena más o menos "chuntao".

INGREDIENTES :

Helado de vainilla
Frambuesas
Melocotón en almibar

La preparación es individual y en copa de helado, a ser posible. En el fondo disponemos helado de vainilla cremoso y para conseguirlo no es herejía añadirle un poco de leche a un bloque helado como la piedra y trabajarlo con las varillas. Pero si teneis helado cremoso, mucho mejor. Llenamos tres dedos del fondo. A continuación dos mitades de melocotón en almíbar. Para la salsa de frambuesas frescas pasamos un puñado por la batidora y con un colador muy fino retiramos las semillas. Es un trabajo delicado pero no desespereis si queda alguna -o algunas cuantas-. La salsa resultante baña los melocotones que, siguiendo una ortodoxia no escrita, deben estar con la parte redondeada orientada hacia el comensal. Es bastante corriente servir la copa con algunas frambuesas enteras coronando el conjunto.

12 May 2008

Postres esenciales (que siempre salen)

Escrito por: xavier el 12 May 2008 - URL Permanente

Acabo de publicar una recopilación de postres publicados por mi en "Media hora para cocinar" así como de otros blogs y publicaciones en los que colaboro. Se trata de cuarenta recetas realmente muy básicas donde se ha primado el éxito en la consecución antes que otras consideraciones. Todas las recetas han sido ajustadas al detalle y clasificadas según el grado de dificultad. La mayoría de ellas se pueden realizar con un número limitado de ingredientes y como siempre incluyo varias recetas de la gastronomía del este de Europa y Oriente Medio. Se puede comprar aquí en formato de libro de bolsillo con fotografías en blanco y negro o bien como descarga PDF por 1.25 euros, que lo disfruteis !

Para los que andan preguntando por mi libro "Cocina del Mediterráneo Oriental" simplemente indicar que al tratarse de un libro mucho más complejo que incluye muchas historias de mis viajes por Oriente Medio sigo trabajando en él para tenerlo acabado antes del verano y eso, que lamento el retraso...

Tarta de manzana con hojaldre y crema pastelera

Escrito por: xavier el 12 May 2008 - URL Permanente

Hay centenares de recetas de tarta de manzana. Esta que os presento es la más similar a la que habitualmente encontrais en panaderías y pastelerías y que consiste en una base de hojaldre, crema pastelera y un superficie de rodajas de manzana. Respecto al hojaldre doy por supuesto que lo comprais hecho.

INGREDIENTES :

Masa de hojaldre congelada (1 hoja)
4 manzanas tipo golden
Mantequilla sin sal

Para la crema pastelera :

1 litro de leche
4/5 yemas de huevo
150 gramos de azúcar
Maizena
1 rama de canela o de vainilla
1 peladura de limón

La crema pastelera se hace como la crema convencional pero añadiendo la fécula para que sea más espesa. Es la típica que encontramos en los productos de pastelería. Si la vamos a hornear siempre se pone menos azúcar que si se va a utilizar para rellenar en frio un pastel o para decorar. En estos últimos casos se sube la ración de azúcar hasta los 250 gramos. Una recomendación que os haría es emplear yemas o claras de huevo envasadas. Se venden ya prácticamente en cualquier supermercado y al haber sido esterilizadas disminuimos al mínimo el riesgo de salmonela. Esto es importante cuando ya trabajamos con cantidades importantes de huevos como los que demanda la pastelería. Es cuestión de estadística : cuantos más huevos empleemos, más posibilidades que alguno esté en mal estado. Si por casualidad no horneamos el tiempo suficiente o se mezcla accidentalmente huevo no cocinado contaminado con el que sí lo está (generalmente a través de nuestras propias manos) , el drama está servido.
En primer lugar ponemos a hervir la leche - menos un cuarto de vaso que reservamos - con la rama de canela o vainilla (según vuestro gusto), la peladura de limón sin la parte blanca (que amarga) y el azúcar. Como hemos añadido el azúcar desde el principio tendremos que remover continuamente para evitar que se pegue al fondo de la cazuela además de que para que se disuelva bien. Cuando la leche hierve retiramos del fuego. Mientras habremos mezclado aparte 100 gramos de la harina de maíz (maizena) con poco de leche que habíamos reservado y las yemas, batiendo con fuerza para que todo quede bien disuelto.
Retiramos la rama de canela o vainilla y la piel de limón e incorporamos lentamente a la cazuela la mezcla de yemas y maizena sin dejar de remover. Batimos con fuerza con las varillas para que no quede ningún grumo y dejamos reposar hasta que enfrie.
En un molde que pueda ir al horno, preferentemente metálico de tipo rectangular o redondo según sea la forma de la lámina de hojaldre, engrasamos el fondo con un poco de mantequilla. Encima extendemos el hojaldre que habremos descongelado siguiendo las instrucciones del fabricante. En conveniente que la pasta sube por los laterales para hacer de contenedor de la crema pastelera. Con una cuchara o una manga pastelera cubrimos el hojaldre de la crema ya fría de manera que quede enrasada con las paredes de la pasta. Pelamos y descorazonamos las manzanas para cortarlas a continuación en láminas finas que iremos distribuyendo de manera que monten unas encima de otras. Encima de ellas cortamos láminas de mantequilla que iremos colocando de forma irregular (con 4 ó 5 será más que suficiente). Precalentamos el horno a 180 grados y con media hora debería ser suficiente o hasta que la manzana y el hojaldre están hechos "a la vista".

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Cocina Mediterránea

Cocina Mediterránea pretende dar una visión de las mejores recetas y productos de la llamada dieta mediterránea y también de las gastronomías que se reparten alrededor del Mare Nostrum, no todas ellas englobadas en el perfil de la dieta mediterránea. Durante muchos años viajé por motivos profesionales por Europa Oriental y el Oriente Medio pero no ha sido hasta hace pocos años que me lancé a cocinar los platos que degustaba antaño. Un poco por el simple placer de cocinar, otro poco porque en cada bocado evoco una década de viajes irrepetibles.

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