<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<comments>
  <comment>
    <IP type="integer">85.55.0.225</IP>
    <blog-id type="integer">11709</blog-id>
    <created-at type="datetime">2008-04-28T15:58:05Z</created-at>
    <email></email>
    <id type="integer">489153</id>
    <message>Hoy en d&#237;a no creo que haya un tipo de gastronom&#237;a m&#225;s necesario y peor surtido que las casas de comidas. El n&#250;mero de trabajadores que come fuera de casa se ha multiplicado de manera considerable, no obstante, en un fen&#243;meno que no alcanzo a comprender, este aumento de demanda se ha visto acompa&#241;ado de una vertiginosa reducci&#243;n de la oferta decente y honorable de la que soy uno de los miles de sufridores diarios. Por fortuna para m&#237;, cerca de mi trabajo hay un restaurante agradable y bien servido, con una estupenda terraza, y con unos men&#250;s razonables y unos bocadillos estupendos: El Rinc&#243;n. &#161;No a los men&#250;s de dos platos y postre! &#161;No a la inevitable sensaci&#243;n de sopor que te impide ser productivo por las tardes! &#161;no a los protectores de est&#243;mago y al Motilium! &#161;S&#237; a la cocina decente y sincera! S&#237; al Albert&#237;n, o al Miru, o a alguno de los muchos bocadillos del Rinc&#243;n y, sobre todo &#161;s&#237; a sus patatas bravas con aceite de oliva, pimiento colorado picantito y su fondo de guindilla! Gracias, Rinc&#243;n. Avenida Blasco Iba&#241;ez, hacia el final, a mano izquierda seg&#250;n se baja, la encuentras seguro.</message>
    <name>Roberto Espinosa</name>
    <post-id type="integer">129919</post-id>
    <site-id type="integer">1</site-id>
    <source-type type="integer">0</source-type>
    <status type="integer">1</status>
    <title></title>
    <uri></uri>
    <user-id type="integer"></user-id>
  </comment>
</comments>
