26 May 2008

Ella

Escrito por: El Tostao el 26 May 2008 - URL Permanente

Ella era delgada, menuda no alcanzaba el metro sesenta de estatura ni los cincuenta kilos de peso, únicamente las voluptuosas formas de un trasero bien redondo y nada caído señalaban por la espalda que delante de ti tenías a una mujer; escasa de pecho y más con esas camisetas amplias que gustaba de llevar, melena hasta los hombros y una piel muy morena en todas las zonas que se mostraba de su cuerpo.

La cara, que formaba un óvalo casi perfecto albergaba una nariz clásica aunque ligeramente respingona, ojos grandes de un color café con leche con mucho café, un arco perfecto en las cejas y una boca que era como una línea recta, casi sin comisuras que junto a un mentón ligeramente adelantado daban a su expresión el aire decidido de alguien que parece sobreponerse a cualquier adversidad y estar decidida a salir adelante a cualquier precio.

El cabello castaño oscuro en una melena que rozaba la parte superior de los hombros y normalmente recogido en una coleta que lo dejaba muy estirado sobre la parte superior del cráneo permitía observar en la época veraniega un cuello firme y torneado que se asentaba armoniosamente sobre los hombros dando la sensación de tener una longitud realmente mayor de la que tenía, y aunque como ya he dicho era delgada, sus extremidades tanto superiores como inferiores no daban esa sensación cuando uno detenía en ella su mirada... y al caminar, lo hacia erguida, sin tambalearse hacia ningún lado ni arrastrar los zapatos contra el pavimento, a sus veinticuatro años y pese a su menudez todo en ella daba sensación de seguridad y firmeza.

Ella creía que estudiaba Historia, aunque no estaba muy segura, porque su facultad era un conjunto de despachos para los profesores, luego ella iba a clase a un aulario donde recibía clases de las mas diversas materias, incluso de algunas que nada tenían que ver con lo que ella quería, pero eran optativas, luego troncales, luego específicas... y luego no sabías mas doscientos créditos eran los necesarios para aprobar un curso, con un batiburrilo de materias y de gentes distintas en las aulas que no llegabas a fijar jamás el concepto de cual era "tu curso" como esos que antiguamente se veía a todos juntos retratados en un "orla".

Compartía piso con dos compañeras, y trabajaba los fines de semana en lo que podía para procurar mantener un mínimo de independencia, y una par de veces tuvo "amores" y acabó harta de depender de otra persona a cambio de casi nada y, a veces, ni siquiera de un buen polvo por lo que sus relaciones con el sexo contrario estaban casi siempre condenadas al fracaso en cuanto ella ponía encima de la mesa su carácter firme y decidido, las cosas a las que no estaba dispuesta a renunciar (su independencia sobre todo) y lo que esperaba recibir de la parte contraria en cualquier relación afectiva; eso sí, tonteaba con alguno sabiendo perfectamente lo que la otra parte buscaba y, a veces, consentía en el juego siempre que él tuviese el lugar adecuado donde ir, porque el piso compartido con las compañeras era coto sagrado para todas, y no era la primera ni la segunda vez que acababa llamando a un taxi a las tantas de la mañana diciéndole al individuo en cuestión que antes de llevarse a una tía a la cama aprendiese a follar.

Ella era así de clara y decidida.

Su vida transcurría con toda vulgaridad y sin alharacas las clases, los trabajos compartidos en el piso, los estudios, salidas con la gente de la facul o sus compañeras, algunas compras de vez en cuando y las vacaciones con la familia cuando correspondía, en Navidad sobre todo, y todo marchaba dentro de un orden casi perfecto como el tic tac de los antiguos relojes de pared...

Pero últimamente algo la estaba desquiciando a ella y a sus compañeras de piso, unos vecinos que se habían mudado a un piso justo encima del que ellas tenían alquilado... todas las noches recibían visitas, pero no a las diez... no, a las dos y a las tres de la mañana y en primer lugar era el timbre del portero automático, después el ascensor... luego la puerta de los vecinos no se oía porque la abrían y cerraban muy sigilosamente, pero no podían evitar los pasos de los que llegaban, el arrastrar de las sillas para situarse alrededor de la mesa de la cocina, la luz de la cocina que se reflejaba en el patio interior y penetraba por todas las rendijas de la persiana que no ajustaba.. ahora que estaban en otoño, pero en verano... y como su habitación era la que quedaba al lado de la cocina el rumor de esas voces sordas que la mantenían desvelada hasta que por fin podía coger el sueño.

Y así llevaban desde principios del verano teniendo que cerrar la ventana de la habitación para evitar la luz de la cocina del vecino, cortando así la brisa de aire que hacía el calor de la habitación un poco menos insufrible... Los vecinos, eran una pareja joven, de poco más de treinta años, pero a la que nunca había logrado ver, ni cruzarse con ella en las escaleras, tenían una niña de más de diez años que ahora iba a un colegio municipal cercano y que tampoco parecía tener amistades con otros niños, durante el verano no estuvo con sus padres, debía estar con sus abuelos pensaba ella, y la verdad es que no había puesto mucha atención en el grupo a pesar de lo que la martirizaban excepto una noche en que salió con Emma (una de sus compañeras) al balcón para ver quienes eran aquellos que se marchaban de la casa.

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¿Has escrito alguna vez una historia entre varios? Es divertido y nunca se sabe por donde puede salir. Si estás interesado, entra y apúntante.

Escrito por: Siguienteee... el 26 May 2008 - URL Permanente

El objetivo de este blog es ir contar una historia, de lo más heterogénea, una historia que comienza uno, continúa otro y le da el siguiente giro el de más allá.

Para ello lo único que hay que hacer es continuar la historia donde la dejó el anterior compañero.

De momento algo falta, y es participantes. ¿Te quieres apuntar, deja un comentario en este post y lo haremos?

También la historia inicial o un hilo por donde empezar, aunque esa esperamos tenerla en breve.

Las normas, las tenéis en el perfil, aproximadamente textos de entre 200 y 1.500 palabras.

También se recomienda no dejarlo para mucho más tarde, no vaya a ser que alguien se adelante y haya que volver a empezar a reescribir la historia. Pero eso claro, lo dejo más a vuestro criterio.

Y sin más os dejo, esperando que os animéis a participar.

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18 Jun 2007

¡¡¡Cuanto oro!!!

Escrito por: La Bombilla el 18 Jun 2007 - URL Permanente

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Continúa la Historia

Contínua la Historia, es un blog donde hemos pensado que se podría hacer un "libro" de todos. Y en el que puede participar quien quiera.

Se trata de seguir el post que abre la historia, continuando en el punto en el que éste termina, y así con todos.

Para ello se necesita cierto orden. Es posible que aquí no sirva el ya lo iré escribiendo, porque puede suceder que cuando vengas a colgarlo, te encuentres con que otro ha seguido la historia.

También ciertos límites, no menos de 200 palabras, no más de 1.500, más o menos.

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