06 Mar 2011
Ahí, tú...
Me imagino encontrarte, cómo va a ser; dónde. Qué ropa vistes. Cuáles yo. Caminando por la calle levanto la mirada y justo en ese momento sales a un balcón y extiendes la sábana para colgarla del hilo precariamente sujeto. Apareces detrás de la ola blanca, la ola de algodón y de reojo me ves y sonríes. Tus ojos se vuelven más chicos porque tus mejillas suben, igual que tu mano izquierda; la derecha, aún sujeta a la sábana. Y no decimos nada, solo el gusto sonriso de vernos.
Otras veces te imagino a contracalle, al mismo paso que yo, mirando de frente, moviendo hacia un lado el fleco rebelde que rebota y apenas alcanza tus ojos otra vez. Y otra vez tu mano, porque tu paso siempre ha sido rápido. Te veo brillante hasta que giras a la derecha y te pierdes de vista y no me atrevo a cruzar e utilizo la excusa del semáforo y los autos para convencerme de que es mejor así.
Otras veces camino por una de las laterales; temeroso, doy rápidas ojeadas al camellón porque sé que hoy es domingo y estarás ahí ayudando a tu madre, detrás de alguno de los puestos, con las artesanías… me tiembla el respirar ante la aparición de ella, contestando algo a una pareja que ronda los cincuenta años, mientras otra que andará en sus treinta, se acerca; también otra señora, la más anciana de todos. Tu madre se pregunta dónde estarás porque son cinco personas, mientras yo me pregunto lo mismo porque son mis ojos, mis labios y manos, mi corazón que atender…pero no estás, tal vez me equivoqué y no es domingo, es sábado y es uno de esos quincenales que no libras en el trabajo; tal vez cuando yo comience a caminar por esta cuadra, sales corriendo, a buscar fraccionar un billete y regresarás cuando llegue a la esquina y sea demasiado tarde para mis ojos, mis labios y manos, mis cabellos y piernas, mi corazón…
Otras veces es súbito. Tú o yo, alguno sale de un local y casi choca con el otro, que justo pasaba por ahí. Lo violento de la aparición nos da unos segundos estupefactos para luego reírnos de nuestro asombro, y ahora sí el beso y platicar cómo hemos estado, sin lograr salir del todo de la sorpresa.
Pero mi favorito es cuando cruzo la calle, con el frío de finales de noviembre, y me acerco al Café París en la esquina. Yo doblo a la derecha, es de noche y dentro estás tú, sola, en uno de los asientos plásticos verdes, con un capuchino o un chocolate en la mesa, los cubiertos aún encima de la servilleta, esperando la cena que acaba de escribir la mesera y que ya entrega en la cocina. Tu mirada lejana hacia la ventana, no te permite verme cuando yo me detengo fuera, frente a ti; tu mirada está más allá, quizá imaginando un encuentro conmigo, o eso me gusta pensar. Es la misma mesa de nuestro último día. Pero ahora cambiará el significado de esa mesa porque ya reaccionas que hay alguien ahí, afuera, y te das cuenta de que soy yo. Me sonríes, la mano izquierda también me saluda y me dice, me invita a entrar mientras yo sonrío con los labios más sinceros y honestos que he tenido.
Hoy caminé por el camellón. Tomaba de mi mochila un libro del que leía un fragmento, marcado a lápiz. Hoy, una chica de falda larga y florida pasaba en dirección contraria, olí su fragancia, levanté la vista del libro, giré… Ahí, tú.
Laranjinha
04 Ene 2011
04 Enero de 2005
Hace cuatro meses y dos días, dentro de un avión de Iberia, Ro y yo dormíamos la madrugada sobre el Atlántico. Yo traía mi reproductor portátil de cd´s. Una canción que se repitió y se repitió durante unas tres horas, fue la de Viento, de Caifanes. Tiempo, deténte muchos años, decía varias veces dentro de cada una de las canciones que medio escuché en ese lapso. Sí, ahora cuatro meses y dos días después, lo repito, vamos a regresar, pero tiempo, no lo olvides, deténte muchos años en estos meses, los mejores de nuestras vidas...
03 Ene 2011
03 Enero de 2005
Hoy es nuestro último día en Madrid. Mañana regresamos a México.
02 Ene 2011
02 Enero de 2005
En la mañana pasamos por mi mamá, y fue otro día de compras.
Pasamos al Calderón y corrijo, ahora síme compré mi playera del equipo. La del Centenario. Eso pasó hoy y no en 204, como había escrito. De ahí nos fuimos al Rastro. Ro se compró unos patines hermosos, viejitos, y que son un arma contra cualquiera por el peso que tienen…pero están preciosos! Y que yo recuerde fueron algo baratos. Son una reliquia ya en este mundo de patines en línea y con diseños aerodinámicos! Estos son de esos que tenían las ruedas de dos en dos. Mi madre dice que con unos como esos, aprendió a patinar hace ya varios ayeres…
Ah! Antes habíamos desayunado casi enfrente del hostal, en un cafeteria a contraesquina de donde está le restaurante italiano. Fue un desayuno de los de aquí: breve, con café y pan, sin huevos ni jugo ni nada de eso que yo generalmente desayuno.
Nos encontramos con Angelito después de comer, después de lo del Ratsro (siento que estoy haciendo un caos cronológico, sera el nuevo año que no deja organizar mi cabeza…¿sera presagio? Mal presagio. Buen presagio. ¿?) y anduvimos paseando con él y con las mamas un poco. Regresamos con ellas al hostal y ahora sí, ahora sí voy a platicar del Alaska que vive ahí:
Es un Alaska de unos cinco años, según su dueña. El hostal está en un piso de un edificio típico de la zona de Callao en Madrid. Lo más fácil es subir or las escaleras, ya que el lugar está en el Segundo piso, así que no es mucho. Se gira a la derecha y ahí está la entrada. Primero la recepción. A la derecha ya hay cuartos y a la izquierda hay una salita con dos sillones y una television eternamente prendida la centro. Hay folletos de lugares de interés y la luz prendida, también eternamente. Más allá, ya están las habitaciones. Hay caudros impresionistas, en especial uno de un paisaje de mar que me gusta, y que para variar, ya olvidé el nombre y el autor y todo por no apuntarlo al momento, siempre pensando que podia hacerlo otro día que anduviese por aquí. Los cuartos son chicos, dos camas, una mesa de noche, un escritorio, una silla, dos, un silloncito, el baño, calefactor… Nada del otro mundo pero que sirve para el propósito de pasar aquí poco tiempo ya que lo importante es visitar a la ciudad.
Atrás de la recepción, se asoma un perro Alaska. Macho o hembra, no sé, no recuerdo. Se asoma y huele un poco, sale, va a la salita de la tele y se regresa y ve fijamente a su dueña. Recibe caricias y se nota que está más que acostumbrado a ver ir y venir personas. Pero lo mejor, de lo que realmente yo quería hablar, escribir de este perro, es de su ladrido.
Semejante perro seguro tiene un ladrido imponente, fuerte, sonoro no sólo para los de este piso, sino para los de todo el edificio, en especial con cómo están los edificios construidos. Se hace mucho eco. Al parecer, ya le ha costado varios regaños a este Alaska la situación de su ladrido, así que ahora ya sólo lanza uno acorde al lugar donde se encuentra, uno que no moleste a los huéspedes porque ya le dijeron que huéspedes molestos equivale a menos dinero, y en el caso de él, eso equivale a menos corquetas y uno que otro juguete menos. Así que cuidado con los ladridos, que tu estómago o tu diversion se puede ver perjudicada.
Algo oyó, algo olió. Dio unos pasos fuera de mostrados. Se planto en sus cuatro patas. Tomó aire, y ahí va la cabeza hacia arriba y un poco hacia atrás… Pero cuando uno se esperaba un aullido conforme a su tamaño…no. Fue apenas un susurro de aullido, que sólo fue audible para los que estábamos ahí, quizá apenas para un señor en la sala. Quedamos maravillados con este perro que sabía acerca de la comodidad de los huéspedes, sabía que tal vez alguno dormía y pore so lanzaba estos aullidos totalmente medidos para causar el menor ruido posible. Qué educado perro que respetaba la tranquilidad del hostal! ¿Qué estará haciendo ahora ese perro? Ya más viejito, seguirá aullando muy bajo, pero con la comida y la diversion asegurados. Y esa es la historia del Alaska del hostal que casi no emitía ruido cuando ladraba y no olvidaremos…
Pasamos ya de noche los tres a por donas a Dunkin´. Cenamos eso sin chocolate del local, pero sí con Cola Cao con grumos imposibles…
31 Dic 2010
01 Enero de 2005
....Feliz Año!!!!
Justo a las doce empezaron los cohetes y se prendió un letrero ahí en el edificio principal, en la Casa de Correos. Un letrero en verde que al recuerdo mío le parece que ganaba y perdía intensidad, es decir, que parpadeaba mientras nos deseaba un feliz 2005, o un feliz año 2005. Abajo, estaba el logotipo de la candidatura de Madrid para los Juegos Olímpicos de 2012. Y comenzaron los fuegos pirotécnicos...
Cohetes rojos, amarillos y verdes. Uno que otro azul, pero principalmente rojos, subieron chillando hasta muy alto, lo suficiente para que de seguro se vieran hasta la casa. Y ahí, arriba, muy arriba, desgajarse hacia todas direcciones sacando sus colores. una estela roja que culminaba en un punto incandescente blanco, para iniciar su descenso, breve, y extinguirse, apagarse para dar su lugar y protagonismo a otro cohete, otro, otro más que ya sube y así durante cuántos minutos que estuvimos ahí de cuello girado noventa grados para ver el espectáculo aéreo. Brindamos, nos abrazamos y nos deseamos un feliz año, quizá en el fondo sabiendo que difícilmente 2005 superará al ya extinto 2004, pero lo importante, es estar juntos...
Regresamos a casita justo antes de que ya cerraran el metro y después de pasar por una tienda de chinos donde compramos papitas para el hambre. Y adormir y a dormir...
Dormimos hasta muy muy tarde. Tanto, que salimos a eso de las cinco de la tarde, cuando ya estaba casi oscuro. Sólo salimos Ro y yo y como todo estaba cerrado, pues decidimos hacer la ciudad nuestra e ir a pasear.
Por el puente de la esperanza...
Un poco, no fue tanto el puente, sino que nos subimos al metro y fuimos a la estación "Esperanza" que en parte fue visita por la canción de la silla de Alejandro Sanz, como también por la de Manu Chao, donde se oye una voz que dice "Próximo estación: Esperanza" y luego ya le pregunta a su corazón que qué horas son...
El punto es que sí lo dijo así! Porque ya habíamos oído que lo voz usada por Manu Chao era la del metro de aquí. En fin, era uno de esos pequeños detalles del viaje que queríamos hacer. Toda la línea cinco hasta Diego de León, y ahí transbordamos a la 4, la marrón, 6 estaciones hasta Esperanza, algo lejos el trayecto, pero bueno, es de las cosas que uno hace cuando es primero de enero, y se está en Madrid...
Ya que andábamos en el norte, decidimos pasar al Bernabéu... luego vimos que no hacía tanto frío y que no habíamos paseado por la Castellana, así que decidimos bajar caminando. Vimos un Ministerio, enorrrrrrme y muy imponente. Bajamos por la acera derecha. Nunca habíamos paseado asó por aquí. Está bonito, se ve caro y está vacío, aunque eso es por el día, de seguro un día cualquiera está lleno de coches y de gente de traje de aquí para allá.
Seguimos avanzando, la muy bonita pareja paso a paso hacia abajo, hasta el Paseo de la Castellana se convirtió en Recoletos, ahí en la Plaza de Colón. No nos detuvimos mucho aquí, ya que en otra ocasión la habíamos visitado, aunque Ro revivió su visita a la Bibliolteca Nacional, cuando el Nóbel... El Café Gijón y el café El Espejo, estaban abiertos, pero otra vez no traíamos dinero para tomarnos algo caliente, así que nos seguimos de largo. Había foquitos de poste de luz a poste de luz y pasaba un coche, algunos segundos, varios, y luego otro. Personas de vez en cuando también, ya era de noche y seguíamos caminando en esta no tan fría primer noche madrileña de este año...
En Cibeles, Recoletos se convirtió en el Paseo del Prado. Esta zona sí ya era muy conocida por nosotros. Nos fuimos del lado de la banca de Velázquez, aunque hoy casi no había perros ni dueños. Nos detuvimos un poco en la banca a descansar, pero seguimos avanzando. La disyuntiva fue si íbamos a terminar el largo recorrido desde el Bernabéu hasta acá, en el Reina Sofía, o en Atocha. Decidimos mejor seguir la línea de la calle y entramos a Atocha. Ahí acabaría el recorrido a pie. Nos metimos en el metro, aunque ahora no pudimos saludar a Barcelona, nos fuimos a casita... (Lo de Barcelona se explica con que un día anterior, andábamos por aquí; justo en el andén, había una cámara y dos pantallas: en ua se veía el andén donde estábamos, y en la otra, se veía un andén en vivo desde Barcelona. Estuvimos ahí en lo que llegaba el vagón saludando y contestando saludos a la gente de Barcelona que hacía lo mismo que acá. La verdad, estuvo divertido, sólo que ahora que regresamos, ya no estaban las pantallas....)
Cerramos la noche, ya no hablando del 2004, sino del 2005, platicando sobre nuestro futuro, y cuando regresemos, ya a vivir de fijo...
Muy lindo día para empezar el año.
31 Dic 2010
31 Diciembre de 2004
Último día de este gran año!
30 Dic 2010
30 Diciembre de 2004
Llegamos tarde al Thyssen. La puntualidad no es lo nuestro. De sobra ha quedado demostrado en este diario de viaje.
29 Dic 2010
29 Diciembre de 2004
Topo, totopo, topito, el topo toca el pito, si el pato se toca con el topo, a ... lo quito
28 Dic 2010
28 Diciembre de 2004
Feliz Cumple Ángel!
26 Dic 2010
27 Diciembre de 2004
El tan merecido descanso, se tradujo a que nos levantáramos a las 2 de la tarde. Para efectos de México, eran las siete de la mañana así que nos quedaremos con ese horario como el oficial con el que nos levantamos.
Sobre este blog
Cronopios!
cronopioslamm
Somos cuatro estudiantes de la carrera "Literatura y creación literaria", impartida en la cultural Casa Lamm. Nos esforzamos en nuestros textos, no sólo con la esperanza de convertirnos en escritores, sino porque las palabras significan una pasión para nosotros.
Esperamos que les guste lo que lean aquí. Los comentarios siempre serán bien recibidos (mientras no le falten al respeto a nadie).
Hemos decidido publicar bajo seudónimo para poder participar en concursos de literatura sin tener problemas por la difusión virtual de los mismos.
Saludos!
Acuarela, Laranjinha, St. Patrick y Hada Urbana.
Tags
Categorías
Buscar
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):
Archivos
- Mayo 2013
- Abril 2013
- Marzo 2013
- Febrero 2013
- Enero 2013
- Diciembre 2012
- Noviembre 2012
- Octubre 2012
- Septiembre 2012
- Agosto 2012
- Julio 2012
- Junio 2012
- Mayo 2012
- Abril 2012
- Marzo 2012
- Febrero 2012
- Enero 2012
- Diciembre 2011
- Noviembre 2011
- Octubre 2011
- Septiembre 2011
- Agosto 2011
- Julio 2011
- Junio 2011
- Mayo 2011
- Abril 2011
- Marzo 2011
- Febrero 2011
- Enero 2011
- Diciembre 2010
- Noviembre 2010
- Octubre 2010
- Septiembre 2010
- Agosto 2010
- Julio 2010
- Junio 2010
- Mayo 2010
- Abril 2010
- Marzo 2010
- Febrero 2010
- Enero 2010
- Diciembre 2009
- Noviembre 2009
- Octubre 2009
- Septiembre 2009
- Agosto 2009
- Julio 2009
- Junio 2009
- Mayo 2009
- Abril 2009
- Marzo 2009
- Febrero 2009
- Enero 2009
- Diciembre 2008
- Noviembre 2008
- Octubre 2008
- Septiembre 2008
- Agosto 2008
- Julio 2008
- Junio 2008
- Mayo 2008
- Abril 2008
- Marzo 2008
- Febrero 2008
- Enero 2008
- Diciembre 2007
- Noviembre 2007
- Octubre 2007
- Septiembre 2007
- Agosto 2007
- Julio 2007








