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30 May 2008

No querer ver, y ver lo que se quiere

Escrito por: suqua el 30 May 2008 - URL Permanente

Acabo de leer una noticia más que curiosa. Un italiano ha sido denunciado por fingir ser ciego durante 24 años, lo que le ha permitido trabajar en un centro penitenciario como telefonista. Al parecer alguien encontró a nuestro amigo leyendo el periódico -actividad muy educativa, todo sea dicho- y se acabó averiguando que por tener, tiene hasta permiso de conducir.

Dice el refrán que "no hay peor ciego que el que no quiere ver", pero no es menos cierto que el problema se agrava cuando, conocida y reconocida la mentira -o el error-, el protagonista echa balones fuera, buscando la suerte de golpear a alguien hasta derribarle. Enlazando la ceguera con el tema del día, la carestía del petróleo y los problemas que de ella se derivan, he recordado una conversación -un tanto encendida- que mantuve con un buen amigo no mucho después de la invasión de Irak por parte de las tropas estadounidenses y británicas, con el apoyo y la alegría -mostrada en aquellos vibrantes aplausos del Congreso- del entonces Gobierno de España. Mi rival en aquel improvisado debate me intentaba convencer de la necesidad de aquel dislate con una sinceridad apabullante: decía que no, que efectivamente la guerra no se producía como una respuesta al terrorismo ni a una amenaza a la seguridad internacional, sino por una motivación económica: el petróleo. Y que él estaba de acuerdo.

Yo no salía de mi asombro, mientras él muy -creo yo- demagógicamente, me intentaba vender que "a todos nos gusta ir en coche", entre otras cosas que no es necesario mencionar. Bárbaramente acabó diciendo que, tal como sospechaba, consideraba justo que quien tiene la fuerza la aplique contra quien no la tiene si existe un interés. "Somos animales" -me gritaba- y "tenemos instinto de supervivencia". Sin poder convencerle de la inmoralidad -por decirlo suavemente- de su pensamiento, intenté explicarle que además de un capullo era un inconsciente y un ignorante. Intenté explicarle -infructuosamente, claro- que los intereses de las compañías petroleras no eran los suyos, no podían serlo, y le avisé: "nos encontraremos dentro de unos años y me dirás para qué sirvió esta guerra a tu bolsillo. Yo te lo diré: para que unos sean más ricos y a ti, que te gusta moverte en coche y eres un ciudadano normal, te cueste el doble o el triple llenar tu depósito". Intenté explicarle también que el petróleo es un recurso con fecha de caducidad -a este ritmo no muy lejana- y que nos iba a costar mucho más caro a todos matarnos por él que estar a la vanguardia de la alternativa de futuro. "El mundo hoy se mueve con petróleo, pero si no lo solucionamos y somos simples, un día se nos va a parar".

No. Yo no soy muy listo -por suerte, porque sufriría aún más ante las barbaridades que hay que soportar a diario-. No, tampoco he estudiado económicas, ni nada que se le parezca lejanamente. Pero intento distinguirme en la actitud: tengo los ojos abiertos, a todas horas, formulando preguntas y buscando respuestas. Porque, en efecto, "no hay peor ciego que el que no quiere ver".

Esta noche y considerando que ya ha llegado el momento, le comentaré a mi buen amigo -muy moderado desde entonces- quién ganó el debate. Y no es por vanidad personal, sino para permitirme el lujo de acertar dos veces. Aquí lo dejo escrito: ¿de quién es la culpa? De Zapatero, of course. Porque con otro Gobierno en la Gran y Poderosa España, el mundo no estaría en crisis, eso lo sabemos todos. Tanto es así, que según acabo de escuchar han venido a manifestarse a Madrid pescadores y armadores "de toda España, pero también de Francia, Escocia, Italia y otros países europeos". Sí querido lector, el planeta empieza a despertar ante el Zapaterismo campante que quiere romperlo y fracturarlo, así que guarda tus banderas rojas bajo el colchón -como en nuestros mejores tiempos- y prepárate para la gloria de los salvapatrias del miedo. Porque no sé a ti, pero a mí me lo dan.

20 May 2008

¿Qué hay de mañana?

Escrito por: suqua el 20 May 2008 - URL Permanente

Ibarretxe ha salido de Moncloa visiblemente enfadado, y no entiendo por qué. Estas reuniones sorprenden -a la par que causan indiferencia- al público llano por el enorme absurdo que las sostiene: ambas partes saben lo que piensa la otra, saben lo que el adversario va decir y al saber también que la parte contraria no va a ceder un ápice en su posición inicial... saben cómo acabará.

¿Por qué se celebran entonces? Por puro formalismo, tal vez; por probar, tal vez; por que se hable del tema en cuestión... puede ser. Pero al final el ciudadano normal no entiende nada. A la salida del "coloquio" Ibarretxe, erigido en héroe de salvación nacional, dirá que luchará contra viento y marea por sus férreos principios. Vale. Los socialistas, muy correctos, sacarán a relucir las frases de manual sobre el Estado de derecho, la Ley, la Constitución y todo lo demás que ya hemos aprendido al dedillo. Bueno. Y el PP... en el PP se abren varias opciones, según tengamos el día; pero seguro, seguro, seguro que la respuesta de Zapatero al lehendakari no ha sido lo suficientemente contundente. Incluso, si se da el caso, habrá algún comentario ¡inquietante! sobre la negociación con ETA.

Lo verdaderamente lamentable es que en este país no hayamos aprendido tras nuestra rica y extensa historia que la voluntad de diálogo y acuerdo es la que alcanza logros y objetivos políticos o sociales. Preferimos, o prefieren nuestros gobernantes, mantenernos sumidos en el enfrentamiento que alimenta su poder, que radicaliza a la masa para sostener a los necesarios salvadores de trapo. Así las cosas, para unos los ¡españolistas! son muy malos, para otros los ¡nacionalistas radicales! son también el demonio con cuernos... y el resultado es que ETA sigue asesinando ciudadanos inocentes y servidores públicos.

Los extremos se alimentan entre sí, se necesitan para subsistir. Ayer precisamente aparecía a dar lecciones el Quijote navegante -melena al viento- que dejó como herencia de su última etapa de Gobierno una Esquerra Republicana -por poner un ejemplo- crecida, con parte de Gobierno en Cataluña y con más escaños que nunca en el Congreso de los Diputados. Porque no, no se engañen, el poder de Esquerra no surge de la malicia de Zapatero, sino como respuesta al extremismo asentado en Moncloa durante cuatro años y que ahora ha desaparecido a base de talante y normalidad -con el consiguiente resultado en la configuración del nuevo Parlamento-.

Hoy nos visita en portada informativa el otro enloquecido, al que siempre se caricaturiza como protagonista de una famosa película de ciencia ficción. Parecidos físicos aparte, lo suyo es pura novela: Ibarretxe vive en una irrealidad lamentable y peligrosa, el peligro del esquizofrénico que no entiende lo que tiene delante y que muestra todos sus síntomas: pensamiento desorganizado, delirio, alteraciones perceptuales, conductuales... Y así estamos como estamos.

Voluntad de diálogo, de cambio, de avance. ¿Pero qué voluntad van a tener estos personajes? Llevamos años asistiendo a un enfrentamiento de extremos -PP versus nacionalismos- con un PSOE en medio que no sabe dónde meter la cabeza y que ha salido muy bien parado para lo que podría haber sido una historia con final catastrófico. Ahora el PP está dormido -teniendo pesadillas, diría yo- y entre tanto el PNV se dedica a provocar: que si queremos una consulta, que si os llamamos torturadores asumiendo el discurso terrorista, que si decimos que somos buenos pero aprovechamos para llamar a filas al voto abertzale (que es el voto "patriótico", nada menos)... que si queremos más, y más, y más, y mucho, mucho más. ¿Y qué aportáis? División y enfrentamiento a una sociedad harta y cansada. Harta, cansada y encima amenazada. Porque sí, como dijo el filósofo Urkullu: "ETA además mata". 'Aibalahostiatú', ¡menos mal que de algo se han dado cuenta!

Si Ibarretxe quiere hablar, que empiece por los políticos vascos y olvide sus grandiosas pretensiones de jefe de Estado. Si el PSOE quiere permitir que la sociedad avance y llegue a metas comunes, que elimine sus complejos y deje de tenerle miedo a la ferocidad del PP. Y si el PP quiere contribuir a su anhelada unidad nacional, no estaría de más que empezase por dejar de alimentar los extremos tal como lleva haciendo ocho años, que vuelva a la senda de la cordura y la política sensata y común.

Hoy Zapatero ha estado correcto. Ibarretxe como se esperaba. Pero el problema es mañana. ¿Qué hay de mañana? Nadie responde. Y sí, ETA sigue matando, eso no cambia: ellos discuten sobre palabras huecas y el pueblo derrama su sangre. Todos en sus trece, muy valientes, muy grandiosos. Pero sin aportar nada, porque nada han aportado ni han querido aportar en décadas de sufrimiento. Aznar, Rajoy, San Gil, Ibarretxe, Urkullu... ¿Por qué los recordaremos? Y Zapatero. Él... él al menos tuvo la valentía y la buena voluntad de moverse e intentarlo. Pero ya se sabe lo que hacen los españoles de bien con las buenas voluntades.

Y ahora... ¿elecciones? Y Patxi Lehendakari. Pues pobrecito. Demasiado coherente y razonable como para tener que lidiar con esta panda de buitres carroñeros, caducos, ciegos, interesados y un par de cosas más que no diré. Por no estropearlo, mire usted.

05 May 2008

Periodistas, terroristas y hombres de Estado

Escrito por: suqua el 05 May 2008 - URL Permanente

Hay dos costumbres que caracterizan especialmente a nuestros medios de comunicación. La primera, entregarse de lleno y durante días a cuestiones de gran intrascendencia pero enorme interés social. El Real Madrid ha ganado la liga, y desde aquí felicito a su afición -ya sabéis que a mí eso del fútbol sólo en las grandes finales-, pero ¿es necesario estar días hablando de los dos goles, de cómo Raúl coloca la bandera a la diosa Cibeles, de si ahora irá a la selección o no, de cómo van a pasear el título, del pasillo del Barça o de si Villa será o no madridista? Sea necesario o no, es lo que haremos, o lo que harán.

Pero si algo me preocupa no es que le dediquen horas y horas a tan magno acontecimiento -nótese la ironía- sino que absorba todos los demás sucesos. Entro en las portadas digitales de los principales medios y descubro con cierto asombro que noticias fundamentales no han sido relegadas a un segundo plano: sencillamente no están. Ayer una pandilla de energúmenos cobardes indecentes arrastró sus babosos pies por delante de la casa de Isaías Carrasco, de su mujer y sus hijos -que esperaban en una parada de autobús- al grito cerdo y cruel de "PSOE terrorista". Me enteré en un diario de la Comunitat Valenciana, el único que tenía la noticia en primera página. Mi desesperación ha crecido cuando he conseguido acceder a la información en los medios de supuesta mayor importancia. 'El País' titula: "5.000 personas piden en Mondragón la libertad de su alcaldesa". Y cuenta cosas tan interesantes como que "la manifestación concluyó en la plaza del pueblo, que se quedó pequeña para reunir a todos los presentes, con un acto político que sirvió para ensalzar a la encarcelada y culpar a socialistas y peneuvistas del "grave salto cualitativo" que representa su envío a prisión". Para El País los gritos contra los socialistas se reducían a pintadas -las que ve a diario, por ejemplo, Sandra Carrasco- en las calles con las que los manifestantes se "recrearon". Desconozco si el problema del diario global en español es que todos sus redactores estaban en Cibeles -con lo que perdería su sentido global-, si es que se ha vuelto pro-abertzale -que lo dudo- o si quiere evitarnos disgustos tontos -que no suele ser su estilo-. En todo caso yo preferiría que informasen como lo han hecho toda la vida.

Mi otro medio de referencia, la Cadena SER, no se ha quedado corta. No cuenta nada de lo que escupieron los etarras, pero si dedica un titular bastante grande y hermoso a las palabras de Aznar quejándose de la negociación de Zapatero con ETA -aprovechando que el Pisuerga pasa por donde todos sabemos-. Supongo que el ex Presidente quería decir que el PSOE se rindió a ETA, como gritaban en sus manifestaciones. ¿Cómo era lo otro que decían? ¿PSOE terrorista? Uy, vamos a dejar de buscar 'falsos amigos', mi profe de inglés no me lo perdonaría. ¿Pero ven? Lo que diga este señor, que ya no representa a nadie, sí me trae sin cuidado.

Hablaba de dos costumbres de los medios españoles. Explicada una, contaré la otra: hacer bueno y engrandecer a todo fallecido. No seré yo quien diga que Calvo Sotelo no merece tal grandiosidad -no se me ocurriría hacer tal cosa-, sino que resulta patético ver como el enemigo al que ayer insultabas hoy te parece un héroe. Si algo admiro en las personas es la coherencia, respeto y coherencia. Corrijo: queda un coherente. El innombrable voceador matutino de la radio episcopal cuenta en su blog -lo siento Ivanka, leo esas cosas- que Leopoldo Calvo Sotelo "no fue capaz de hacer bien nada más que la Transición porque esa casta nunca se vio en la obligación moral y política de impedir la victoria apocalíptica del PSOE en 1982". Y luego vinieron señores rojos con rabo y cuernos y las historias que todos sabemos.

En todo caso, a mí no me cabe la menor duda de que el ex Presidente fue una figura clave, que ayudó a afianzar y fortalecer la democracia que hoy disfrutamos y que merece ser despedido no sólo como un hombre de la calle -como sucederá en Ribadeo- sino como un hombre de Estado que hizo su papel. Hombre de Estado, que curiosa acepción. Y digo que no me cabe duda, porque tengo 21 años y muchas dudas, siempre dudas.

29 Abr 2008

Sobre entrevistas aburridas e igualdades relativas

Escrito por: suqua el 29 Abr 2008 - URL Permanente

El Presidente se paseó ayer por 59 segundos, en TVE. Digo que se paseó porque vaya equipazo de suaves que le plantó la tele pública. La cadena optó por eliminar a los radicales de ambos bandos: ni un Enric Sopena, ni una Isabel San Sebastián ni nada para darle jugo a la noche. Yo que quería chicha y morbazo nacional y me encontré con una entrevista de lo más correcta.

Y lo correcto supone previsibilidad. Por ello Zapatero sabía perfectamente qué tenía que contestar a cada pregunta: no lo llames crisis que es desaceleración, a ti que te importa si se ha pagado rescate si los marineros están bien, no volveremos a negociar con ETA (de 'El Mundo' tenía que ser), tenemos unas líneas de alta velocidad que ya quisieran los vecinos, mis Ministras molan mazo, la familia bien, gracias... y la batalla del PP.

Sobre esto último me gustaría hacer una consideración fundamental: ¿es necesario tener al Presidente del Gobierno hablando el 50% del tiempo de una entrevista sobre los problemas en otro partido?, ¿acaso no tiene asuntos de... ¡Gobierno! de los que ocuparse? Claro que, ya puestos, le dieron opción a la burla (indirecta y con clase, por supuesto): "yo espero que siga todo como esta primavera, igual de tranquilo, sin crispación". Yo también Presidente, pero cuando sea porque el Partido Popular haya alcanzado la responsabilidad y el sentido de Estado, no simplemente porque la trayectoria de los cuchillos se haya visto acortada y ahora no salga de Génova.

Otra entrevista aburrida fue la que Iñaki Gabilondo le hizo minutos antes a la responsable de Igualdad del gabinete de Zapatero, Bibiana Aído. Si me hubiese tocado a mí hubiese increpado al presentador por obligarme a cambiar el horario de mi cena, coger el cochecito oficial hasta Tres Cantos, remaquillarme y aguantar el calor de los focos... ¡total pa' ná! Le preguntó lo que todos sabíamos y podíamos esperar, incluyendo la gran problemática nacional: ¿soltera? Igual Iñaki anda necesitado, y siendo Aído mujer de buen ver y de tan bella sonrisa, es su derecho intentarlo.

Bromas a un lado, y por suerte, la Ministra deleitó a su audiencia con una reflexión que siendo habitual no carece de importancia: "estoy en política desde tan jóven porque siempre he pensado que si no eres parte de la solución, eres parte del problema". También eso diferencia a un buen socialista. Esperamos pues sus soluciones: rápidas y eficaces. Y ya que tocamos el tema de la igualdad y para él hemos creado nada menos que un Ministerio, sería positivo que el Gobierno retirase su anuncio de promoción de la Televisión Digital Terrestre en los días previos al de la madre, y que sigue la misma línea de todos los que ya han emitido: mujer ama de casa de mediana edad ha de ser aconsejada por sus hijos sobre qué es la TDT porque ella por sí sola no se entera de nada. Según los publicistas aceptados por el Gobierno, este hecho repetido y reflejado en cada 'spot'... ¿se produce por madre, por mujer, o por ama de casa?

No he podido encontrar el actual, pero este anuncio de hace más tiempo muestra esa misma idea, constante en la campaña del Ministerio de Industria:

Me parece a mí que si el Gobierno quiere predicar, ha de hacerlo con el ejemplo. Basta ya de esterotipos e insultos que no ayudan al avance de esta sociedad, y a que ella crea y confíe en una mitad fundamental: la femenina. Si alguien quiere regalar algo a su madre el próximo domingo, le recomiendo un abrazo, unas flores y respeto todo el año; pero nunca un receptor de TDT, ni una batidora, ni una 'minipimer'...

(Hoy también publico el artículo de ayer, que fue un "día sin tiempo").

09 Abr 2008

De ilusos e ilusión

Escrito por: suqua el 09 Abr 2008 - URL Permanente

He dejado pasar el día completo para sobreponerme a la cantidad de información que mi mente ha tenido que soportar. No sabía de qué hablar, no sabía por dónde empezar... ¿nos hemos vuelto todos locos?

El primer asunto lo ha explicado a la perfección el compañero Fernando: ¡¿qué es eso de que ha desaparecido la crispación?! No, una cosa es que el Presidente haya hecho lo posible y lo imposible por hacer del tono y las formas de su discurso un llamamiento al consenso, al acuerdo y al diálogo, y otra bien distinta que estemos todos exhaustos de tanto orgasmo democrático. O me he perdido algo, o no se me ha invitado a esa orgía, o alguien debería plantearse ver los debates antes de escribir. Rajoy empezó diciendo "votaré no" para pasar a reproducir su discurso de la pasada legislatura. ¿Dónde está la voluntad de acuerdo? Entre otras cosas, dice la RAE -me encanta citar a esta gente- que acuerdo es "convenio entre dos o más partes". Tenemos una: Zapatero. La segunda parte, al menos ahora, no está en el PP. Si alguien piensa que un Rajoy presionado, con los medios que le sostienen dando cera y una lideresa casi postulada para candidata va a rebajar el tono antes de su Congreso de junio, es un iluso y -me reitero- no vio el debate de ayer. ¡Pero es tan bonito vivir entre flores y pajarillos!

El segundo tema a comentar enlaza con el inmediatamente anterior. Ayer Telemadrid -aten cabos- emitía el programa de debates 'Madrid Opina', dirigido por un señor que cuenta las cosas tal y como son: Ernesto Sáenz de Buruaga. Durante cada programa proponen una encuesta a los espectadores, que por supuesto en su resultado final siempre refleja a la perfección el progresismo y centrismo de la audiencia preparada para soportar la cadena pública -sí, es pública, no pongas esa cara de sorpresa-. La propuesta de la pasada noche era algo similar a lo siguiente: ¿cree que Esperanza Aguirre presentará su candidatura en el Congreso del PP de junio? Lamento decir que no me quedé a conocer el resultado final -tampoco es necesario-, pero sí parece estar claro que a alguien le apetece medir la temperatura de sus posibilidades. Y parece que existe mucho interés en que algunas crezcan: como crece la espuma, como lo hacen las malas hierbas.

08 Abr 2008

Una idea de España

Escrito por: suqua el 08 Abr 2008 - URL Permanente

He seguido en directo y de manera íntegra el discurso de investidura del candidato José Luis Rodríguez Zapatero. No voy a relatar paso a paso lo que ha dicho o incluso lo que ha dejado de decir, porque para eso están los medios de información y el acta del Congreso. Yo quiero contar qué impresión ha tenido un ciudadano normal después de escuchar al próximo Presidente y antes de leer ningún titular de prensa. Pensamiento pre manipulado en estado puro.

¿Y qué impresión es ésa? Positiva, desconcertante e ilusionante. Pero no a partes iguales.

Podríamos dividir la totalidad de la intervención en dos tramos bien diferenciados: el económico y el de todo lo demás. Desde luego, el bolsillo del Estado ha sido fundamental, como lo será a lo largo de los próximos cuatro años. Y también el de los españoles. Por eso, el discurso económico ha estado perfectamente vinculado al social, un gran acierto. Más de treinta minutos de la hora y media en la que Zapatero ha estado hablando han estado referidos en exclusiva a estos dos asuntos primordiales, que desde luego se han dejado mostrar en muchas más ocasiones.

Sobre la crisis, que ha calificado como "desaceleración" en el contexto internacional, ha desgranado una serie de propuestas acudiendo al programa electoral del PSOE y ha reiterado la fortaleza de España para hacerle frente. De nuevo, como en los primeros cuatro años de Gobierno socialista, las ventajas económicas revertirán en ventajas sociales.

La segunda parte ha sido mucho más rica y variada. Mucho más. Es cierto que al escucharle daba la impresión de que el candidato bordeaba todos los temas desde fuera, pero no lo es menos que un discurso de investidura no es más que una declaración general de principios e intenciones. Y los primeros, en un candidato a la reelección, ya los conocemos. Son muchos los asuntos que ha abordado y en todos los campos, por lo que es difícil detenerse en ellos, pero sin duda ha habido unas palabras permanentemente repetidas: "mi idea de España". Más adelante, y enlazando con ello, he recogido esta frase: "en la España que defiendo ninguna persona tiene más derechos que otra por nacer en uno u otro lugar, pero tampoco nadie ve amenazada su identidad ni existe una manera obligatoria de cómo sentirse español". En ese sentido, el candidato ha hecho llamamientos constantes para profundizar en los temas de Estado, en los problemas de los ciudadanos y en los asuntos que afectan directamente a la vida de las personas. Pero no es menos verdad que cierto fragmento del discurso parecía menos elaborado -de ahí el desconcierto- y hemos visto ir y venir los temas más diversos sin acabar de asentarlos. Durante un momento ha paseado por encima de la seguridad, ha vuelto a asuntos sociales, seguridad y defensa otra vez, territorialidad, terrorismo, de nuevo asuntos sociales, bordea la educación, sanidad, educación otra vez y vuelta a los territorios y la financiación. De repente a mí, el sano espectador, me han dado convulsiones frente a la pantalla y he acabado en el suelo y chillando ante la inminente llegada del caos universal. Durante una extensión de quince minutos he tenido la sensación de que se estaba hablando de todo y nada a la vez. No entendía lo que se me quería transmitir. En definitiva, frases programáticas sueltas y sin sustancia que deberían ser sustituidas por un discurso profundo de valores -los valores socialistas, se entiende-.

Lo que tampoco he podido comprender es la forma de abordar la política antiterrorista. Y me explico: colocarla a modo sándwich entre otros temas que no tenían mucho que ver, sin darle un toque de solemnidad -lo ha intentado- y sin mostrar abiertamente sus intenciones no creo que sea la mejor forma de llamar al consenso del Partido Popular, que pondrá a sus lobos mediáticos a lanzar aullidos. Y reconozco que lo tienen facilito. Y dicho esto, añado: la fase final del discurso me ha parecido grandiosa, propia de un hombre de Estado y no de partido, que coloca al candidato a Presidente en posición de trabajar por su país desde un ámbito de credibilidad y solvencia. José Luis Rodríguez Zapatero ha llamado al consenso, al entendimiento, a los pactos en los asuntos básicos: terrorismo, justicia, agua y todo lo demás que tenga que venir. Su forma de hablar al líder de la oposición, de igual a igual y otorgándole toda la importancia democrática que tiene demuestra, a pesar de mi crítica anterior, la intención del próximo Presidente de trabajar contando con todos.

Idea de España, consenso, diálogo y acuerdo ha sido lo más repetido. La pelota, ahora, está en el tejado de Génova. O lo que quede de él.

04 Abr 2008

Más vale solo que arrodillado

Escrito por: suqua el 04 Abr 2008 - URL Permanente

Como sabrán los que me leen habitualmente el periodismo y la política son dos de las cosas que más me apasionan en esta vida. La tercera mejor no la digo.

Esa pasión es la que me lleva a entender muchas de las cosas que ocurren en los dos ámbitos. Entiendo pues que los periodistas estén en la necesidad de buscar la noticia, y de contar aquello que ven (o creen ver). También entiendo que los políticos quieran aprovechar cada una de sus oportunidades para desacreditar al rival. Lo que de ninguna manera puedo entender es que se roce el ridículo.

Esta semana España vive interesantísimos debates sobre cuestiones que afectan directamente a la vida de los ciudadanos: la calidad y la eficacia de la justicia, una huelga de los funcionarios relacionados con dicha materia, el problema del agua o las negociaciones del PSOE con los grupos parlamentarios que conformarán la oposición esta legislatura son sólo algunos ejemplos. De hecho, llevábamos tanto tiempo sin afrontar problemas de interés en el ámbito público que algunos nos podríamos sentir hasta incapaces de sacarlos adelante.

Y en medio de toda esta explosión de interés -¡qué casualidad!- aparece una imagen:

Una imagen (que no es lo mismo que decir "la imagen") de José Luis Rodríguez Zapatero en la cumbre de la OTAN en Bucarest. Una imagen sola, una sola imagen (que no es tampoco lo mismo que decir "una imagen de soledad").

Es posible que para muchos esta fotografía sea la gran noticia de la semana. Para mí es la demostración de que a este país los debates profundos le desbordan. Hablemos de agua, mejor. Hablemos de justicia, mejor. Es lo que más conviene a España y también a los españoles.

Hacer de una instantánea descontextualizada el principal motivo de conversación en las tertulias políticas y el arma para atacar a un Gobierno es un viejo recurso que no debería funcionar en una sociedad como la nuestra. No tiene sentido.

En todo caso, y por si alguien tiene alguna duda de cuál sería mi postura en el supuesto caso de que la soledad del Presidente fuese real -yo no me lo creo-, voy a recurrir al refranero castellano: "más vale solo..." que arrodillado. O dicho con mis propias palabras: yo no defiendo mis ideas porque vayan a gustar a muchos, sino porque yo creo en ellas. España es un país soberano, a ver si se enteran de una vez los patriotillas de bandera.

04 Mar 2008

Del ciclismo al tenis: patinazo y pelotazo

Escrito por: suqua el 04 Mar 2008 - URL Permanente

Dentro de unos días asistiremos a lo que algunos insisten en llamar la "fiesta de la democracia", que siendo una afirmación muy bonita está bastante carente de realismo en tanto que no se modifique la Ley electoral vigente. Ayer asistimos a otra fiesta: la de los estilos políticos. La fiesta tenía dos invitados conocidos, dos invitados de altura que sin embargo no siempre quedaron a la que de ellos se esperaba. Y en todo caso, el encuentro sirvió para conocer mucho mejor lo que teníamos delante: se soltaron la melena, y alguno la perdió.

El debate entre José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy fue notablemente mejor que el anterior en calidad, en continente y en contenido. El Presidente se creció notablemente, y el líder de la oposición cometió el error de no querer arriesgar: quiso pasar el debate por los pelos, dejando las cosas en tablas como en el anterior... un notable error que, estando situado por detrás en las encuestas, bien podría calificarse como una notable estupidez.

Mariano Rajoy no entendió una idea tan simple como que él no se jugaba nada, que no es el que defiende el puesto y que podía ser mucho más atrevido de lo que en efecto fue. Las carencias políticas del Presidente del PP quedaron de manifiesto si observamos la inexistencia de propuestas de futuro, los enredos a los que él mismo se condujo como si fuese un principiante y la demostración de que su mejor argumento es la negación: Zapatero propone, Rajoy dice no; tal como el día a día de los últimos cuatro años. Es una pena que lo que le guste a Mariano sea el ciclismo; porque el de anoche, más que un debate, pareció un partido de tenis en el que el candidato popular no pudo devolver ni una sola pelota.

En el campo del diálogo concreto, hay varias frases que merecen la atención del buen espectador. Y quiero empezar por la más negativa: si bien Zapatero ganó el debate con toda tranquilidad y holgura, utilizar la comparativa de víctimas mortales entre su legislatura y la anterior es una salida que no esperaba de alguien con su altura moral e intelectual. Podemos entender que es una cifra necesaria para tumbar esa obsesión afirmativa de "ETA está ahora más fuerte", pero el Presidente debería haber sido observador entendiendo así que los argumentos de Rajoy caían por sí solos sin tener que mancharse él de ese mismo estilo rancio y sucio que ha llenado la boca a la oposición del PP.

Por el bando contrario, más de lo mismo conocido. La mayoría de los españoles lo pasan mal, quien niega la realidad no puede afrontarla, los derechos de los españoles están perjudicados por los de los inmigrantes, la inmigración es un riesgo, es una amenaza... fueron las frases principales de Mariano Rajoy. Vamos, que todo se rompe entre nubes oscuras y oscuras intenciones -empieza incluso a existir la duda de que este señor se vea vencedor-. Esta vez ni siquiera se molestó en aportar datos, un gráfico y si acaso algún número de vez en cuando pero sin tener siquiera convicción en lo que hablaba. El debate nos mostró un candidato del PP perdido, sin iniciativa ni capacidad. Yo personalmente esperaba mucho más de él, y con independencia de los kilómetros ideológicos que nos separen le reconozco un buen primer cara a cara. Ayer sin embargo no estuvo digno de él mismo ni tampoco de alguien que pretende la ostentación del cargo de Presidente del Gobierno. A mí personalmente me dio la sensación de que quería acabar pronto, como con prisa, como quien no sabe que hacer y apuesta por una dulce derrota que en su conclusión no llegó ni a eso.

Como señalaba al principio, ayer se confrontaron dos estilos políticos que quedaron perfectamente reflejados. Para cualquier votante que siguiese el debate, sea en uno u otro sentido, ha tenido que quedar clara su orientación el próximo domingo -ya veremos cuál es la mayoritaria-.

Por último y para terminar, quiero quitarme la espina de mi crítica a la organización general del debate que hice la semana pasada. Olga Viza ha estado más a la altura, menos institucional, menos pesada, y a pesar de lo que digan igualmente equilibrada. A mí particularmente me gustaría más un moderador participativo e implicado, que pregunte directamente e influya en el debate, no a favor de nadie sino en contra de ambos; pero entiendo que ésto es España, no Estados Unidos. Y como bien dijo la periodista al final, esperemos no tener que aguardar otros quince años para ver un nuevo enfrentamiento: es un derecho de todos que, por cierto, en una democracia parlamentaria y no presidencialista abarca a todas las formaciones políticas que componen nuestra Cámara de representación.

Nada más. Buenas noches, y buena suerte.

27 Feb 2008

Tensión, víctimas y bonobús: nada nuevo

Escrito por: suqua el 27 Feb 2008 - URL Permanente

Por razones personales llego tarde al análisis del debate entre Zapatero y Rajoy del pasado lunes, pero no quería dejar pasar la oportunidad de comentar algunos puntos fundamentales. Y no, los motivos personales no son haberme quedado irremediablemente dormido, aunque podría ser...

La elección de un ganador me parece en este caso una labor innecesaria. El Presidente ganó en datos, cifras y estilos; es decir, ganó por su gestión en La Moncloa y también en su caracter personal. El líder del PP ganó sin embargo por su mejor gestión de los recursos televisivos, que si bien no fueron para tirar cohetes mejoraron a los de su contrincante. ¿Y hubo perdedor?

Los 13 millones de españoles que de media siguieron en debate en directo (fueron más si contamos los oyentes de todas las radios nacionales) perdieron la oportunidad de ver un debate político de verdad. Como he leído en alguna otra crónica, cualquier enfrentamiento parlamentario de esta legislatura ha sido mucho más apasionante que el bodrio (dicho con perdón) que el lunes nos ofrecieron ambos aspirantes a jefes de Gobierno -sin ir más lejos, el último Debate sobre el Estado de la Nación fue verdaderamente apasionante-. Dicen habitualmente que a los españoles no les interesa la política, pero las cifras de audiencia han demostrado claramente la falsedad de esa afirmación: lo que no interesa a los españoles son "estos políticos", "estas formas". Los dos grandes partidos -o como dice Fernando, los dos partidos grandes- han perdido la oportunidad inigualable de atraer a millones de personas hacia un interés más activo... ¿o ha sido una oportunidad perdida a propósito? Semanas discutiendo las fechas, el lugar, el decorado (lamentable), los moderadores (que no pintan nada) y al final se les escapó el contenido y acabamos asistiendo a un resumen de cuatro pésimos años en 90 tediosos minutos.

Tenía la esperanza de vivir un espectáculo mejor. Los medios contaban los días previos que tanto Zapatero como Rajoy se estaban preparando analizando vídeos de los debates en Estados Unidos o Francia. ¡¿Y qué aprendieron?!, ¡¿y sus asesores?!

Me pregunto si realmente era necesario para la neutralidad ese decorado gris, frío, propio de la televisión de los 80, con un moderador que hasta por su atuendo hubiera resultado anacrónico en un plató de informativos de hoy pero que quedaba perfecto en aquel ambiente retro. Me pregunto a cuenta de lo anterior si la mención de Campo Vidal a la era de la tecnología y la sociedad de la información era recochineo puro y duro. Me pregunto si había operarios de cámara detrás, porque mover no se movieron. Me pregunto si era necesario aburrir a los espectadores y oyentes con esos discursos enlatados y tan repetidos. Me pregunto si era muy dificil intentar sorprender con una propuesta nueva, aunque fuese algo pequeñito, pequeñito... Y sobre todo me pregunto si el debate de la semana que viene va a ser igual de cutre, porque yo me voy a dormir o me pongo las odiosas y chavacanas matrimoniadas de Telecinco -al menos están pensadas para hacernos reir, no para reirse de nosotros-.

Y la última gran pregunta... ¿dónde está ese Zapatero en tensión, ése al que le corre sangre por las venas por su país? Eso dijo la semana pasada, ¿no? ¡Pues despierta! No sirve tener razón, hay que explicar razones y convencer con ellas.

15 Feb 2008

De la ceja al "tijeretazo"

Escrito por: suqua el 15 Feb 2008 - URL Permanente

La campaña electoral se libra en muchos frentes, y en el año 2008 se ha descubierto por fin el que supone Internet. Con plataformas como YouTube ha llegado la democratización de los vídeos electorales, lejos ya de aquellos aburridos y grises 'spots' de campaña que se emitían en los largos y tediosos espacios electorales de Televisión Española.

Ahora los vídeos se crean y difunden a lo largo de toda la campaña, y se han puesto de moda las respuestas de unos a otros. Creo que es algo positivo, que da vida al debate; pero estos últimos días estamos cayendo en cierto simplismo de márketing. Tras el vídeo de la 'Plataforma de Apoyo a Zapatero' (PAZ), os dejo la creación del "ciberlobby" católico de ultraderecha 'HazteOir': "Rompe con Zapatero.

Me parecería mucho más interesante utilizar Internet como medio libre, participativo y abierto que es para generar debate y propuesta más que para caer en las mismas estrategias que en el resto de soportes de comunicación.

Eso sí, en televisión también se hace campaña electoral... y no siempre con financiación propia, como el caso de los artistas de 'PAZ' o los católicos de 'HazteOir'. El Partido Popular, que afirma no querer ir a TVE a debatir porque es "una cadena manipulada", se las gasta así en las que son de "su propiedad":

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Cuaderno de un veinteañero

Conduzco mis pasiones perdido entre la oscuridad de la política y la inmensidad de un periodismo difuso, luchando contra el tiempo y el ser.

Cuando llegue el día de emprender la marcha, tendré que decidirme por un camino que complete los sueños de un claro destino: aquel lugar que llene mi cuerpo por dentro para resultar constructivo por fuera. Pero antes, he de resolver el gran enigma: ¿cuándo hacerse mayor?, ¿qué es ser mayor?, ¿y cómo se hace?

Jorge Barraza Fernández: jorgebfernandez@gmail.com

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