Ayer comenzó en Barcelona la gira española de Babasónicos (¿alguien estuvo, por cierto, y puede contar algo?). Pocos grupos de rock en español más recomendables que Babasónicos, que lo tienen todo: la música, la actitud, la estética, ¡incluso son superventas en Argentina y algún país más de Latinoamérica!
Por desgracia, y mira que se han recorrido el país de cabo a rabo unas cuantas veces, aún no terminan de agarrar aquí. Será por falta de promoción, quizá, porque no sé puede decir que sean "demasiado argentinos" = ni incomprensibles ni localistas.
Llevan nada menos que 17 años de carrera ya Babasónicos, en los que han editado nueve discos, el último, Mucho, el que vienen a presentar ahora (y cuyo primer single colgué hace unas semanas). Aunque de los primeros no los he escuchado todos, me quedo con Trance Zomba (1994). Y desde 1999 la racha de cinco álbumes ha sido impecable, especialmente con Miami (99) y Anoche (2005). Miami fue una excursión a la Norteamérica hortera como metáfora del menemismo argentino (explican ellos). Dentro de ese disco estaba este tremendo Desfachatados, que por desgracia en este vídeo se oye un poco mal.
Infame, de 2003, incluía Putita, un ejemplo de las estupendas letras chulescas de Adrián Dárgelos (alguno diría que son misóginas, pero yo creo que hay mucha ironía en ellas). Dárgelos es, por supuesto, el estandarte de Babasónicos: un increíble frontman, bajito y feúcho, pero con más actitud rockera que Mick Jagger y Bunbury juntos. Da gusto verle sobre un escenario.
Pero para mí la cumbre de Babasónicos está en Anoche, magna obra maestra de principio a fin que alterna sus muchos trallazos rockeros como "Así se habla" con incursiones electrónicas como este Puesto, que incluye la extraordinaria frase: "Qué casualidad fue encontrarte justo acá, yo tan puesto vos tan apuesta".
Para acabar, dos vídeos más de Anoche. Ambos, como en el disco, son dos partes de una misma canción, así que se deben ver el uno inmmediatamente después del otro, pues se continúan.
¡No se pierdan los conciertos de Babasónicos, es una advertencia muy seria!