Escrito por dario-manrique
02 Mar 2009 - Enlace
Explotó la burbuja de los festivales
Se veía venir desde hace tiempo, pero no fue hasta la semana pasada que la promotora y discográfica barcelonesa Sinnamon anunció la cancelación de la mayoría de sus festivales, incluyendo el Summercase, el más grande y el único que podía hacer sombra al FIB. Precisamente esa puede haber sido la causa principal de su caída, el suicida empeño del año pasado de hacer coincidir los eventos de Barcelona y Madrid con el de Benicàssim.
En el comunicado colgado en su web no se dice nada de eso, por supuesto, y se achaca el parón del festival -dicen que volverá en 2010- a "la crisis financiera". No dudo de que el bajón económico general haya influido, pero parece obvio que el descenso en asistencia de 2009 (de 110.000 espectadores el año anterior a 80.000) ha sido fundamental. Se la jugaron en una apuesta muy arriesgada y perdieron...
Aún no sé qué razonamiento impulsó a los organizadores del Summer a hacerlo coincidir con el FIB. Por mucho público festivalero que haya parece difícil poder mantener tres festivales (recordemos que el Summercase se realizaba simultáneamente en Madrid y Barcelona) con un cartel potente en un mismo fin de semana. La cifra aumentó, además, a cuatro cuando el FIB contraatacó con el Saturday Night Fiber en Madrid, un evento concebido única y exclusivamente -parece- para restar público al de Boadilla. Y aunque el Fiber pinchó, consiguió quitarle unos pocos miles de asistentes.
Además del Summercase, se toman un "descanso" este año el Ola, el Weekend Dance, el Forward y el Daydream. Es decir, de su plétora de festivales Sinnamon conserva -y no es siquiera seguro- el Creamfields y el Wintercase. El Daydream parecía coyuntural -se basó en la visita de Radiohead- pero lo siento más por el Ola de Almería, en el que disfruté mucho con Björk, Cut Copy o Kula Shaker...
Es una pena lo del Summercase, sobre todo para los que vivimos en Madrid, pues era el único festival de verano cercano, pero la burbuja tenía que explotar, parecía inevitable.
