Escrito por dario-manrique
16 Sep 2009 - Enlace
Grandes escenas: Bailando Sam Cooke en el granero, de 'Único testigo'
Son dos minutos mágicos: por la oscuridad del granero, por la tensión sexual entre los guapísimos Harrison Ford y Kelly McGillis, y por la maravillosa canción de Sam Cooke, What a Wonderful. Me acabo de enterar de que la versión que suena no es la de Cooke, sino de un tal Greg Chapman, pero da igual, la canción es tan bonita y tiene una letra tan buena, que resulta perfecta. Más aún con el anticlímax que supone la irrupción al final del padre de ella al indignado grito de "¡y con música!".
Único testigo (1985) es una magnífica película que tiene otro puñado de escenas memorables como la construcción comunal del granero o el recatado -pero muy sexy- baño de Kelly McGillis que Ford divisa por una rendija, pero esta para mí es la cumbre, entre otras cosas por que demuestra el poder de seducción de una buena canción.
