Escrito por dario-manrique
19 Dic 2008 - Enlace
La BSO de 'Le Bon Vivant': Tómese fría y con hielo
Ayer recomendaba la trilogía Bellos y poderosos, de Le Bon Vivant, y hoy continúo haciéndolo, pero encarecidamente, además (que es una expresión que siempre me ha gustado). Recuerdo que los tres volúmenes sobre las tribulaciones papichulistas de Oswaldpo Cornelius y Caasi Masivo se venden en Madrid Cómics (Madrid), Futurama y Manhattan (Valencia) y Freaks (Barcelona). Si no vives en estas ciudades o no te apetece mandar al chambelán a la tienda a por ellos, se puede pedir por correo a oswaldocornelius@hotmail.com


Seguimos con el repaso de la banda sonora para escuchar en el yate, mientras se lee Bellos y poderosos con una copita de champán Crystal en una mano y una neumática suripanta en la otra.
Dean Martin: When You're Drinking
Socarrón, elegante y pachorrudo, Dino era un hombre que por las mañanas no amanecía destapando una sábana sino la puerta del mini-bar. Sin Él, probablemente LBV no hubiera existido jamás y sus tambaleantes y suaves maneras son todo un modelo vital a seguir. Su voz es sinónimo de éxito a la hora de la conquista en una sesión de sofá y escocés en mano. La mera pronunciación de su nombre va acompañada en nuestra mente del sonido de unos hielos cayendo en un vaso sin fondo.
El vídeo de Dean Martin se puede ver aquí .
Fun Lovin' Criminals: Barry White
Quién nos iba a decir que un amante orondo con permanente -una especie de Pavarotti jamaicol- iba a marcar el ritmo de nuestros empellones sexys. Y así lo entendieron también FLC, como se demuestra en esta balada laudatoria. Con aires de mob entertainers, este trío de vividores de italanizantes maneras poseen la actitud más laxa y cínica de toda la industria discográfica. Un tema con una gran línea de bajo (y no nos referimos al yeyo del menudo vocalista).
Duran Duran: Rio
Armanis empapados por aguas paradisíacas, mechas rociadas con una aleación de laca que desafían a Eolo y a Neptuno en su cara, en suma, un grupo de vanguardia en la proa del Durantio no puede ser más vivantesco. Esto es lo que evoca esta tonada: margaritas que se vierten por la borda, top models ataviadas con bañatas de pintura plástica y un saxo que provoca explosiones submarinas en el atolón Mururoa. Pop feble para ensoñaciones de postal pastel.
James Brown, Michael Jackson, Prince: Charity Show, 1983
Si existe un documento audiovisual sobre la faz de Villa Pangea que aúne sobre un escenario exhibicionismo sideral y esa cosa sobrevalorada llamada talento es éste. Dicen que el concepto ego trippin' nació de este concierto benéfico, irrepetible colección de momentazos: un Prince que aparece on stage SUBIDO A CABALLITO, excesivo y deslavazado a la vez, pasando (del maestro de ceremonias James Brown) y posando (a torso descubierto) después de haber ejecutado un breve punteo de guitarra. Ah, los músicos, tremendos, Jacko, apocado, y un grand finale que corrobora que Prince era un abrazafarolas.
Julio Iglesias + Beach Boys: Surfer Girl
Nuestro ídolo latino absoluto, no sólo ha conseguido más de 30 años de éxitos ininterrumpidos por la cara, ¡sino que lo ha hecho con sólo el lado derecho de la misma! Aquí lo tenemos compitiendo en socarrados y camisas de pesadilla con los canallas Beach Boys ¡y con la jamaicola Latoya de also starring! Sólo falta que aparezca Prince saliendo a caballito de entre el público ¡y le caiga encima Brian Wilson!

¡Albricias y zapatetas! De un sólo plumazo, y tras haber publicado el año pasado la primera parte, sale al completo la trilogía Bellos y poderosos. Le Bon Vivant era mi fanzine favorito, y con estos tres volúmenes sus autores, Oswaldo Cornelius y Caasi Masivo, han dado un paso más allá, insertando los contenidos del fanzine dentro de una novela con su trama y todo.
Le Bon Vivant, como sabrán también quiénes lean 