Escrito por dario-manrique
11 Mar 2008 - Enlace
'Shine a Light': mucho Stones, poco Scorsese
Vi ayer Shine a Light, la película de Martin Scorsese sobre los Rolling Stones, y aún no entiendo porqué en algunos sitios se la ha calificado como "documental". No tiene nada de documental, si con esa palabra hablamos de No Direction Home, lo que el propio Scorsese hizo con Dylan hace unos años.

Shine a Light es, básicamente, un concierto con algunas declaraciones de archivo intercaladas. Lo curioso, como comentaba una amiga a la salida del cine, es que el 80% de esas declaraciones hacen referencia a la edad, al tiempo que los Stones aguantarán tocando, etc. Cuando los medios hablan de la edad de Jagger y compañía se les reprocha cierto "edadismo", es decir, la creencia de que una persona de 60 años no está para hacer rock, que es algo sólo para jóvenes. Está bien que los Rolling Stones agarren por los cuernos el asunto de su avanzada edad y le den la vuelta, usándolo a su favor, pero que eso sea el tema central de la película me parece un poco exagerado...
Scorsese se permite aparecer al principio, en la preparación de la actuación, en unas escenas que supuestamente intentan transmitir tensión -e incluso ciertos desacuerdos entre el director y Jagger- pero que parecen bastante amañadas. Pese a que el concierto está rodado a las mil maravillas, creo que no hay nada en Shine a Light que no hiciera hace 30 años en The Last Waltz , con The Band. La huella del director neoyorquino no está muy presente, salvo en detallitos como la última escena, en la que acompaña al grupo fuera del teatro, que es 100% Scorsese, un autohomenaje al glorioso plano-secuencia de Uno de los nuestros en la que Ray Liotta y Lorraine Bracco entran en un club por la puerta trasera al ritmo de Then He Kissed Me, ésta.
Musicalmente, Shine a Light es reveladora de la calidad del directo de los Rolling Stones 2008: además de poder escuchar canciones que no tocan a menudo, como As Tears Go By o la country Faraway Eyes, el excelente sonido de la película y la tranquilidad de estar en el cine permiten pillar nuevos matices en sus interpretaciones de clásicos como Jumpin' Jack Flash o Brown Sugar, que en un estadio se pierden (se nota sobre todo en los juegos de guitarra de Ron Wood y Keith Richards, cómo se complementan, se retan, etc).
Merece la pena ver Shine a Light, aunque no se debe esperar ni más ni menos que lo que es: un concierto excelentemente rodado de un grupo que sabe aprovechar las toneladas de bagaje que tiene a sus espaldas.
Este es el trailer de la película, que se estrena en España el 4 de abril.
