17 Jul 2008
La Soledad de Jaime Rosales, o nada que decir
¡Qué grande es la idea de la Sala Montjuic! Un cine al aire libre, como los de antes. En donde puedes ir con tu pareo, tu cena, fumar un cigarrillo, y todo viendo una gran película. Ayer, miércoles 16 de julio, se proyectó 'La Soledad', de Jaime Rosales.
Se que a partir de ahora muchos me llamarán analfabeto del cine, o simplemente ignorante. Lo digo porque 'La Soledad' me pareció una película vacía y pretenciosa como pocas, en la que simplemente no ocurre nada, en donde no hay profundidad, sólo un viaje estéril por las superficialidades y trivialidades más absolutas.
El argumento es sencillo: recorremos la vida de varias personas (una mamá primeriza que se muda a Madrid, una família con tres hermanas que quieren el dinero de su madre y otras personas conectadas por en medio) de la manera más superficial e injustificada que se puedan imaginar. Silencios eternos, ejems, ajams, tjoms, ujums y otros sonidos guturales, reflejo de esa incomodidad que a veces sentimos cuando no tenemos nada que decir. Planos fijos, largos, en donde no ocurre nada de nada. Eso sí, de vez en cuando, entre plano fijo de 5 minutos con un dialogo vacío y plano fijo de 5 minutos con silencio mortal, ocurre algo. Un atentado terrorista en un autobús, perfectamente injustificado y perfectamente substituible por una caída de teja en la cabeza, una intoxicación alimentaria o un atropello por parte de un taxista. La trama, vacía de contenido, de dialogo y, en el fondo, de algo que justifique el metraje de 128 minutos, permite que ocurran cosas así.
La única parte positiva, pero que se convierte en negativa según avanza el film, es la técnica de la Polivisión. Se trata de divir una pantalla de cine en formato Cinemascope en dos cuadrados iguales en donde se desarrollan dos planos de la misma acción rodados independientemente pero sincronizados. Algo así como la careta de presentación de la serie 'La tribu de los Brady', pero hecho por un intelectual que sabe mucho.
El director, no satisfecho con abrumarnos con silencios que pretenden reflejar la monotonía de la vida (salgan a la calle y verán que la monotonía es de todo menos silenciosa), nos atropella abusando de una técnica que con moderación podría ser excelente. Casi el 40% del metraje (repito, de 128 minutos) está rodado con esta técnica. En otro momento podemos entrar a discutir si los planos de esta técnica justifican los usos, no me acaba de convencer una pantalla dividida en dos en donde en un lado veo una plancha y en el otro una silla, y el diálogo se escucha de fondo.
Si 'La Soledad' es la mejor película del cine español en décadas, no quiero ni imaginar cuál debe ser la peor. 'La Soledad' podría ser una gran película, de no ser por su duración y porque, simplemente, no pasa nada. Es otra 'Kamchatka', otro pretendido ejercicio de hiperrealismo.
Es tan sólo el retrato de unas vidas aburridas y superficiales, visto a través de los ojos de alguien que cree vivir sobre una torre de marfil. Jaime Rosales nos presenta a unas personas que leen el 'Hola!' o el 'Pronto', que no hablarán nunca de la situación geopolítica de Uzbequistan, ni de economía y dificilmente verán una película de arte y ensayo en La 2, que tienen mala suerte, que tienen un trabajo de mierda. Jaime Rosales cree estar retratando la monotonía y el aburrimiento, y sólo nos demuestra su pretenciosidad y que tantos años estudiando para ser director de cine no quieren decir nada.
Si quiere quedarse indiferente, vea 'La soledad'. Si quiere ver una película de la que no se puede extraer nada, vea 'La Soledad'. Si quiere ver un montón de trivialidades vacías de contenido, vea 'La Soledad'. Si quiere ver como se tira por el retrete el dinero del herario público, vea 'La soledad'. Si quiere tener en el cine la misma sensación que tiene al ver un Tàpies en cualquier sitio, vaya a ver 'La Soledad'.
Sin duda estamos ante el David Lynch español: un director que hace películas que no entiende ni él sólo para divertirse viendo como un montón de intelectuales de pacotilla le defienden.
Sobre este blog
de Barcelona
Pere JPUn blog desde Barcelona (CAT, SP) sobre la actualidad Española y Catalana, con un punto de vista absolutamente Europeísta y sin esconder que no me gustan ni los nacionalismos ni el provincianismo que, cada día más, impregna el debate político en España.
Os invito a reflexionar y debatir todo aquello que quiero exponer en mi blog.
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4 comentarios · Escribe aquí tu comentario
discórides dijo
No he visto la película, ni creo que la vea, leído lo leído, y no es ni mucho menos la primera crítica negativa que escucho. Por cierto, Pere, es "pretencioso", no "pretensioso" ;-)
Pere JP dijo
Lapsus corregido! ;)
Mercè dijo
Totalmente de acuerdo, Pere!!! acabo de verla en video y me ha parecido un tostón insoportable de un pedante insufrible. Ha sido un descanso encontrar tu crítica tan lúcida y clara, porque no puedo entender que los críticos la defiendan. Si este es el cine español que nos espera, yo me dimito. Pffff....
Mercè dijo
ay!!! que lapsus: queria poner "yo me bajo" o "yo dimito" y con las prisas me ha quedado "yo me dimito". Se nota que mis neuronas todavia están bajo la impresión de "La soledad"...bajo mínimos...
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