02 Oct 2007

El tocomocho culinario

Escrito por: Fernando Solera el 02 Oct 2007 - URL Permanente

Servidor, que es de costumbres tradicionales pues mora en el Madrid castizo, jamás ha atracado en alguna de las paradisíacas islas del paladar que tanto furor causan entre los más ilustrados de nuestra sociedad. Quizá porque a mí tampoco me guste ser atracado. Dudo mucho que en un futuro mi proverbial cobardía me permita arriesgarme a gastar doscientos euros en una comida, para luego salir con hambre. Pero no me hagáis mucho caso, pues incluso puedo llegar a ser tan sacrílego como para creer que estos Leonardos con mandil pretenden estafarme.

No voy a citar nombres de aquellos cocineros que a mí, siempre desde una distancia prudencial, me han parecido unos cantamañanas. Insisto en que nunca me he atrevido a pasar por sus restaurantes ni por sus cajas. Lo que sí puedo confesarte es que yo jamás sería crítico culinario de la guía Michelín que tanta fama les ha otorgado, pues sobre mi conciencia no podrían recaer depresiones o suicidios. No obstante, voy a permitirme citar dos restaurantes de tierras humildes, Ávila y Teruel, donde he comido de maravilla a precios muy asequibles, aunque creo que no aparecen en esa guía, ni falta que les hace. Uno se llama Casa Mariano, y ésta en esa pequeña sucursal del edén junto a la Sierra de Gredos llamada El Tiemblo. Sus carnes y sus legumbres son de campeonato. El otro está en Calamocha, tierra famosa por sus sublimes jamones, y se llama Asador Arturo, donde la carta no necesita traducción y se come opíparamente.

Mariano y Arturo: nombres muy poco internacionales. Así jamás podrán llegar lejos entre la crème de la crème. Lo suyo sería bautizarlos (eso sí, empleando Vichy Catalán) con un nombre francés o cualquier otro extranjero. Por ejemplo, si un restaurante se llama Comidas Paco, quedaría mucho más bonito refundarlo como Françoise’s, dónde va a parar. Pero si nos encabezonamos y queremos que tenga un nombre con aroma cañí, lo óptimo es emplear uno que no se entienda, porque de hacerlo pierde toda la magia. También sugiero la posibilidad de jugar al Scrabble e intentar formar palabras que parezcan francófonas, que más da que existan. Lo importante es que suenen muy fashion a la hora de contar dónde has comido.

Pero el caso es que yo, que debo de ser un purista triste y rancio, siempre me quedaré con las comidas de los fogones de toda la vida. Las obras de arte en platos de postre a cien euros la unidad, las dejo para la legión de paladines que atesora esta nueva cocina. Yo me quedo con el arte intemporal de los trileros en el Rastro mientras me zampo un bocata de calamares.

13 comentarios · Escribe aquí tu comentario

masclaroagua dijo

Yo es que no me fío... A estas cosas se invita antes, D. Fernando, y luego comentamos todos con conocimiento de causa y el estómago lleno... :-) Venga, vale, el patxarán lo llevo yo...

Luna

Luna dijo

A mí, eso de que te pongan en el plato una cantidad que baila en la palma de tu mano, no me hace ninguna gracia. Y además, como bien dices, luego te soplan 100 Euros por barba. Como diría alguien por ahí, más pan y menos manteles. Ya sé que queda poco refinado, pero es mucho más práctico ¿no crees?

domingo-puerta dijo

Si uno va con verdadera "gusa" y con los bolsillos para pocas alegrías lo mejor es una casa de comidas a la antigua usanza donde comer hasta quedar ahíto y satisfecho.

pat

pat dijo

También hay muchos sitios donde hay cocina creativa (sin llegar a ser de autor) donde se puede probar sin dejarse la nómina. A mí me gusta todo. Lo de siempre por supuesto, pero los platos elaborados, con sabores diferentes y una presentación muy cuidada me pierden. Una, que es una fashion victim.

Fernando Solera dijo

A Eduardo: ¿Pacharán? ¿Y con el estómago casi vacío? Si ya no puedo con el vino, porque me puede él a mí, imagínate con el pacharán ;-)

A Luna: Será poco práctico, pero es mucho más suculento, ¿verdad?

A Domingo: Ahí, ahí. Tú eres de mi cuerda.

A Patricia: lo de fashion victim ya me lo olía yo, ya... ;-)

blasftome dijo

Yo, en este caso, como tú. ¡Benditos bocatas de calamares y montados de lomo!. También, el zarajo, las alitas, los guisotes,......., y similares.
A la mierda, la "Guía Michelín".

blasftome dijo

Se me olvidaba: Muy bien traído.

MaríaJosé GH dijo

jajaja! Muy bueno! (y nunca mejor dicho!) Pues yo no sé, me da repelús gastarme 100 euros en una comida, pero claro, es cocina experimental, son eso: experimentos... Se prueban sabores y texturas increíbles, debe ser no sé si rico, pero diferente... Sinceramente, algún día me gustaría saber...

Lo de los franceses, jeje.. Me he acordado de la 1ª vez que estuve en Francia... Vinimos al sur para dar unos conciertos, y en Niza nos invitaron a comer a un restaurante "chic":una minihoja de lechuga... patatas salteadas, (eso sí, literalmente, una aquí y la otra allá en una bandeja de 2x2..) Salimos con un hambre... que me acordaré toda la vida del rebote que pillaron cuando nos vieron salir del restaurante y tirar muy educadamente al puestecillo de en frente para comprar bocadillos... ejem, ejem... Donde se ponga una patilla de cordero, un cochinillo de Segovia, un buen manchego y un buen jamón serrano de jabugo o de trevélez... jeje.. Me ha entrado hambre!! jaja Un besote

Fernando Solera dijo

A Blas: Tú y yo somos de la misma cuerda, culinariamente hablando, claro ;-)

A María José: Lo que hicisteis me parece completamente normal. Yo estuve una vez en Lourdes y en platos enormes me pusieron un pegotillo de comida. No vuelvo más :O)

Nicasio

Nicasio dijo

Yo conozco El Tiemblo y me chifla, mientras que Teruel lo conozco un poco menos. Con lo mal que va la economía ya veremos si muchos grandes chefs no tienen que convertir su paraíso del paladar en un chino.

wildest-dreams dijo

Como madrileño del norte y casado con soriana, soy amante de la buena mesa. Pero la buena mesa no debe confundirse con la mesa cara.
A veces se come mejor en una tasca de carretera que en un restaurante de alto copete. En otras ocasiones un precio elevado es consecuencia de haber comido como un rey.
Como lugares dignos de mención entre mis preferidos, señalar el Asador La Fuente, en Miraflores de la Sierra y el hotel Villa de Almazán, en Almazán, Soria. Dentro de otro estilo, para quien guste de la buena carne, La Vaquería, en Collado Villalba.
Saludos.

canovas dijo

Vaya pues no había firmado yo en este post...anda que ya me vale.
Pero vamos te digo yo que si quieres comer bien lo que se dice bien y a un precio asequible solo has de venir al sur, a Granada. Desde luego no encontrarás nada mejor como las tapas que ponen. O sino, pregunta a María Jose GH. Un saludo amigo.

Cucharete

Cucharete dijo

¡Genial artículo! ¡Te lo dice un Cucharete!

Me apunto el Casa Mariano y el Asador Arturo... parecen buenas referencias para el disfrute de la buena mesa. Así que, caerán en breve...

Mucho me he reído con el "Françoise’s", pero tienes toda la razón, así funciona este mundo.

Un saludo de un buen comedor.

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Sobre este blog

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Desafinado

Madrid. 1975. Acuario. Ingeniero Técnico de Telecomunicaciones de titulación y articulista de vocación. Con escepticismo e ironía, y a veces mordacidad, intento mostrar mi visión de este mundo que nos ha tocado malvivir, pero del que nadie se quiere marchar.

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