01 Feb 2008
Antonio Brú
La muerte de su abuela por culpa del cáncer, fue la causa por la que decidió dedicar su vida a la curación de esta enfermedad. Y mientras, grandes poderes fácticos se dedican a jodérsela. Me estoy refiriendo a la industria farmacéutica, la segunda que más dinero mueve en el mundo, tras la armamentística. Aplicando la geometría fractal, que no voy a explicar porque no la entiendo, Antonio Brú y su equipo pueden estar próximos a acabar, ellos solitos y de un plumazo, con la enfermedad que anualmente mata a millones de personas en todo el mundo. Un mal que, además, ocasiona unos gastos hospitalarios descomunales y que a su vez, lógicamente, genera unos incalculables beneficios económicos.
Gran parte de la mafia médica también se ha cebado contra el protagonista de este artículo, negándole el pan y la sal. Han convertido en un apestado al hombre que, si siguiera adelante con el respaldo institucional debido, podría hacerse merecedor vitalicio del Premio Nobel de Medicina. Antonio Brú está luchando contra un paradigma sagrado, pues ofrece una manera alternativa de tratar el cáncer, y por ello se ha dado de bruces contra, como él mismo la ha denominado, “la conjura de los necios”. Este hombre ha cometido la osadía de estudiar el cáncer con una óptica multidisciplinar (medicina, física y biología), y hasta ahí podíamos llegar. Resulta incomprensible, tanto para él como para cualquiera que no tenga un paquete de acciones farmacéuticas, que estén boicoteando esa transgresora línea de investigación. La cual, todo sea dicho, podría ayudar a salvar las vidas de más cien mil personas que, sólo en España, mueren anualmente de cáncer. Pero como no todo iba a ser deprimente en esta historia, oncólogos de otros países no sólo no le consideran un lunático, sino que siguen entusiastamente la senda de sus brillantes y prometedoras investigaciones.
Su descubrimiento, que de confirmarse sería la noticia más importante del último siglo (por lo menos), consistiría en que cualquier tipo de cáncer se pueda curar fortaleciendo el sistema inmunológico con una metodología concreta. Caso de lograrlo, cuestionaría todavía más tanto la quimioterapia como la radioterapia. Pero probablemente tenga que ser en otra parte porque, insisto, en España la mafia médica va a por él. Además, y para mayor escarnio, Antonio Brú no es uno de los suyos, pues es físico y no médico. Que un físico, a partir de unas ecuaciones en una pizarra, pueda derribar los cimientos multimillonarios de las farmacéuticas, además de los egos de los oncólogos, no se puede tolerar. Y en ésas están.
Si, finalmente, se demostrase que una potenciación específica del sistema inmunológico del paciente, sería suficiente para superar la enfermedad, los tratamientos agresivos que se emplean hasta ahora y que, desde luego, han salvado millones de vidas, podrían ser pronto innecesarios. En ese caso, España presumiría ante el mundo entero de un equipo de investigadores que, liderado por Antonio Brú, habría logrado un descubrimiento colosal. Pero eso si no se ven obligados a emigrar antes, claro. No obstante, y mientras les deseamos vehementemente el mayor éxito, ellos tendrán que seguir adelante como hasta ahora, sin ayudas económicas estatales y con el desprecio de la comunidad médica española, por culpa de la envidia y la necedad. Dos cánceres de nuestra genética nacional para los que jamás habrá cura.
Sobre este blog
Desafinado
Fernando SoleraMadrid. 1975. Acuario. Ingeniero Técnico de Telecomunicaciones de titulación y articulista de vocación. Con escepticismo e ironía, y a veces mordacidad, intento mostrar mi visión de este mundo que nos ha tocado malvivir, pero del que nadie se quiere marchar.
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58 comentarios · Escribe aquí tu comentario
Laura dijo
A que te refieres con eso del Opus Dei? sabes algo que no sepamos los demas? por fa cuentanos.....estamos deseosos de saber....
Esperanza dijo
Hola Fernando!
Antes de nada quiero darte las gracias por este blog que has abierto.
Me parece importante que gente como tu mantenga la llama encendida (creo que para muchos la única y pobre luz tenue que se divisa en el horizonte) a pesar de todo.
Siguiendo el hilo con tu permiso y por si fuera cierto lo que acabo de leer:
Quien es peor el Opus dei por apoyar las investigaciones de este equipo? o el gobierno, las instituciones y al final todos nosotros por darle de lado...
Ojala sea verdad lo que se dice en el mensaje anterior, el resultado debe seguir siendo el mismo, con lo que cualquier ayuda para que este equipo de investigación "termine con su proyecto de una vez" debe ser bien recibida".
Acaso no se derrama sangre inocente todos los días! (... acaso es eso más importante..?)
Pido disculpas de antemano por si alguien se pueda sentir ofendido, hablo desde la desazón e incredulidad que la vida me ha hecho sentir estos 2 últimos años.
Salud y viento a todos!
solbot dijo
Mucha gente enferma a probado la terapia (al margen del sistema sanitario oficial), tal vez con algunos resultados positivos. peró por lo que he podido saber ninguno se ha curado ...
Jesús dijo
solbot,tu mismo lo has dicho"al margen del sistema sanitario oficial".
Y ese es el principal problema,que esa no es manera de llevar acabo una investigación ni de llevar los tratamientos como es debido.....a la buena de Dios no se puede hacer.
Quien puede asegurar que estos pacientes han llevado el tratamiento correctamente.....quien se lo supervisa.....tiene preparación el medico que se atreve a hacer un tratamiento experimental del no sabe apenas nada.......
Una investigación no se puede llevar asi......
El único modo de saber si es efectiva la terapia es hacer un ensayo clinico con todas las garantias y dirigido por los investigadores que saben y entienden de esto que son los del equipo de Brú.
Mientras esto no suceda, nadie puede decir que porque unos pacientes por su cuenta y a la desesperada,se han puesto el neupogen y no les ha funcionado ,la terapia no sirve......eso no es serio.
Hay que hacer una investigación seria que pase por los ensayos clinicos.
¿porque despues de cuatro años aun no se ha podido hacer? es evidente que Brú y la universidad complutense de Madrid lo ha intentado repetidas veces y no han podido.......los que lo han impedido sabran el motivo.Que no vengan con el rollo de la seguridad de los pacientes.....que en USA han echo ensayos clinicos usando GM_CSF (que en España esta prohibido porque tiene efectos secundarios mas fuertes que el G_CSF(Neupogen)con radioterapia y no se les han muerto sino todo lo contrario hn aumentado la supervivencia......
Chester dijo
No estoy muy acostumbrada a participar en ningún tipo de foro, pero si me permitis (y aunque se que mi comentario probablemente no llegue al Dr. Brù), quisiera decir, que para aquellos que nuestra única familia tiene esta triste enfermedad en la que con demasiada frecuencia el final es doloroso; sentimos la necesidad de dar ánimo y fuerza desde la distancia a todos aquellos equipos de personas que intentan hacer alguna cosa para solucionar este grave problema, por que los enfermos y sus familias necesitamos tener esperanza en que alguien está intentando ayudar.
Desde estas modestas palabras déjeme decirle Dr. Brù: MUCHO ÁNIMO Y GRACIAS POR INTENTAR AYUDAR, PARA USTED Y PARA SU EQUIPO.
estela dijo
hola soy enfermo de cancer de pulmon desde hace 9 años con un carcinoide tipico que me operaron entonces y ahora tengo metastasis el el pulmon y higado no me dan ninguna esperanza tan solo la quimioterapia quisiera ponerme en contacto con el doctor Antonio Bru pues tengo 59 años y muchas ganas de vivir
un saludo
titxu dijo
El caso de Antonio Bru es un ejemplo más de líneas de investigación que no se apoyan porque a alguien no le interesa y por la ignorancia de muchos que se llaman a sí mismos "profesionales" o "científicos".
Puesto que nadie estamos libres de caer enfermos de cancer (y, en ese caso, todos desearíamos contar con las mejores alternativas) creo que no podemos permitir que se esté haciendo todo lo posible para paralizar líneas con enfoques innovadores que van ofreciendo resultados muy prometedores.
En google, he visto que Bru tiene una página web donde opina sobre los artículos aparecidos en ciertos periodicos, y también explica la forma de colaborar económicamente con su proyecto para poder llevar a cabo los estudios clínicos necesarios para poder demostrar a gran escala sus teorías (ya demostradas en ámbitos más reducidos).
Sería bonito que éste fuese un "proyecto cientifico 2.0" financiado por los propios ciudadanos y libre de los intereses de la potente industria farmacéutica.
Muchas gracias, Fernando por tu post.
Distand dijo
Durante un tiempo seguí muy de cerca el asunto de Antonio Brú, especialmente desde una web ya desaparecida www.terapia-cancer.org, conocí además a Antonio en una de sus conferencias y también a personas ligadas a la asociación APTO, que luchaba para que se le concediera a este investigador efectuar un ensayo clínico con enfermos terminales.
De todo ello, puedo asegurar que sus planteamientos son serios y siempre ha llevado el asunto desde la más estricta rigurosidad científica. Puedo dar fe que fui testigo de algunas de las más rastreras trabas que el colectivo de oncólogos le propinó, que incluso en el activo foro de la web, dos personas "montaban guardia" a todas horas para ir desactivando cualquier iniciativa colectiva que se planteara para dar a conocer las investigaciones de Brú o reivindicar una prueba clínica.
En algunas entrevistas, los oncólogos llegaron a decir auténticas sandeces que habrían ruborizado a un estudiante de primero de medicina. Estos profesionales abandonaron en pleno un congreso de Oncología Mamaria al saber que Brú pronunciaría una conferencia exponiendo sus resultados. La SEOM (Sociedad Española de Oncología Médica) lanzaba periódicas diatribas desde El Mundo contra Brú, especialmente cuando se planteaba la posibilidad de un ensayo clínico. En los mismos hospitales donde se intentó, los comités médicos que habían de decidir estaban invariablemente integrados por oncólogos que ya se habían manifestado públicamente, incluso en términos insultantes contra Brú. Desde que se supo el resultado positivo de dos tratamientos compasivos a enfermos terminales, la Agencia Española del Medicamento denegó cualquier otra petición, obligando a muchos enfermos, totalmente desesperados y cuando su caso ya era irreversible, a conseguir el tratamiento a través de contrabando y otros medios irregulares. Se enviaron muchas cartas al Presidente del Gobierno, recibiendo de su gabinete de turno, una respuesta automática que nos remitía nuevamente a la Agencia del Medicamento, dependiente del ministerio y que era la principal causante de situación de bloqueo. La misma Asociación Española de Lucha Contra el Cáncer, cuyo negocio de aristócratas se iría al garete de funcionar este tratamiento, ni siquiera lo citaba en su página web. Los mismos integrantes del equipo de Brú, fueron presionados y hasta despedidos de sus puestos de trabajo.
En fin, para qué contar más. Aparte de los espejismo ideológicos, Don Dinero siempre ha sido el amo y señor, y hasta ahora hay que reconocer que ha conseguido silenciar esta opción terapéutica, mientras como ha dicho el articulista, 100.000 personas sólo en España siguen muriendo cada año de cáncer, 8.300 cada mes, casi 300 al día.
Comparen ustedes los esfuerzos y las iniciativas que se llevan a cabo para disminuir los muertos en accidentes de tráfico, cuyas cifras no pueden ni compararse. En cambio, en este caso, alguien dice que puede haber descubierto algo revolucionario, y todo el empeño es en no permitirle ni siquiera que pueda probarlo.
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