06 Feb 2008
Los teleimitadores
Muchos niños son unos artistas imitando a sus padres, especialmente cuando éstos, en ausencia de sus esposas, les dicen cosas a las gachís que desfilan por la calle. Las niñas, a su vez, suelen divertirse jugando con los vestidos y los zapatos de sus madres, mientras prueban todos los potingues con que ellas se alicatan antes de salir. No obstante, también hay hijos que disfrutan con las cosas de mamá, aunque eso ya es otra historia. Sin embargo, cuando el vello comienza a despuntar en innombrables zonas de nuestra pecadora anatomía, empezamos a frecuentar la compañía de una caja que cada vez se ve mejor, pero cuyos contenidos, paradójicamente, son cada vez peores. Víctimas del influjo catódico, pronto sucumbimos a la tentación de imitar a los personajes de moda. Es entonces cuando los hijos dejamos definitivamente de emular a nuestros padres, y en un inequívoco síntoma de madurez, adoptamos como nuevo modelo de conducta a Paquirrín o Belén Esteban.
Probablemente sea éste el primer momento de la dura vida paterna, y que desgraciadamente suele coincidir con la crisis de los cuarenta, en que nuestros progenitores empiezan a plantearse si no hubiera sido mejor agenciarse un perro. Reconozco que debe de ser todo un trauma llevar a tus hijos a un colegio de pago, para que acaben repitiendo latiguillos de concursantes de Gran Hermano, de Aznar o de Carmen Sevilla. Pero como a los padres les tira la sangre, porque el chaval les recuerda al abuelo materno que murió en la batalla del Ebro, le ríen las imitaciones. Así, poco a poco, se van forjando esos sádicos imitadores que, a fuerza de latiguillos y movimientos corporales, intentan atraer la atención del respetable en cualquier reunión social, para sonrojo de quienes deciden no unirse al coro de Chiquitos de la Calzada.
Estas imitaciones, que no pasan de ser gracietas de tasca, tienen el único fin de provocar unas risotadas que resuenan tanto como un pensamiento en la oquedad de sus cabezas. Pero la situación se agrava cuando algunos de los miles de pirados que hay sueltos por nuestras calles, deciden imitar a psicópatas que han logrado su minuto de gloria en prime-time. Eso es lo que está ocurriendo de manera evidente con la violencia doméstica, cuyos casos crecen exponencialmente por tanta difusión televisiva. Aunque ahora lo que más se estila con diferencia, el último grito del mimetismo catódico entre los espectadores más degenerados, consiste en reclamar indemnizaciones a las víctimas de los atropellos automovilísticos, por los desperfectos causados en sus coches. Abrió la veda un iluminado riojano, y a los pocos días han surgido denuncias similares.
Éstas son algunas de las consecuencias más funestas de vivir, como se dice ahora, en la sociedad de la imagen, también llamada cultura de la imagen, con un par. Mientras en el siglo pasado nos hechizaba la televisión, ahora otra pantalla, la virtual de Internet, es la que goza de nuestro mayor cariño por contar con una audiencia potencial planetaria. Hoy, los seres humanos vivimos enganchados a una pantalla, fascinados por sentirnos protagonistas activos que interaccionan con otros seres necesitados del mismo protagonismo. Todo para acabar formando una comuna onanista que ha perdido el oremus.
Quizá nos convendría echar la vista veintitrés años atrás, cuando no teníamos más que dos cadenas de televisión y triunfaban los ordenadores Spectrum de cassette. Fue entonces cuando los mozos de una aldea oscense, decidieron emular la historia de la película que acababan de ver en el bar del pueblo. Desde ese día, cientos de caravanas han atravesado nuestro país, logrando que mucha gente apague sus pantallas porque han vuelto a encenderse sus corazones. Solitarios cansados de chatear con el nick de Brad Pitt, con lo bonito que es llamarse Mariano y acariciar las noches en las nalgas nada virtuales de una mujer. Especialmente ahora que, pese a los obispos, sabemos que las pantallas te pueden dejar ciego, pero nunca las cosas del querer.
Sobre este blog
Desafinado
Fernando SoleraMadrid. 1975. Acuario. Ingeniero Técnico de Telecomunicaciones de titulación y articulista de vocación. Con escepticismo e ironía, y a veces mordacidad, intento mostrar mi visión de este mundo que nos ha tocado malvivir, pero del que nadie se quiere marchar.
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23 comentarios · Escribe aquí tu comentario
masclaroagua dijo
Que los púberes imiten a Paquirrín es malo. Pero peor es lo del propio Paquirrín... ¡¡¡¿quién demonios es su modelo, por todos los santos?!!!
domingo-puerta dijo
Dices tantas cosas dolorosamente reales y trazas un fresco tan descarnado de la condición humana, amigo Fernando, que sólo puedo adherirme al ánimo de denuncia que te inspira para sacudir la locura colectiva en que nos vemos envueltos. Reflexiones como las tuyas son hoy más necesarias que nunca.
MaríaJosé GH dijo
Genial, Fernando!! En tan pocas palabras resumes infinidad de problemas, de situaciones extremadamente cotidianas... Nos pasamos la vida fijándonos en los modelos que de algún modo nos impone la sociedad a través de los medios, con lo maravilloso que puede ser ser tú mismo y pasar olímpicamente de tanta ostentación televisiva y virtual... La realidad, aunque dura, vale mucho más que todas las palabras tiernas. Genial tu artículo!! Un beso! :)
Por cierto, a ver si me pongo al día con los de la metafísica, los leeré del tirón en cuanto tenga tiempo. Besos!!
pat dijo
Está claro que cuanto más sabemos de los demás, ya sea vía tele, Internet, o la que sea, se nos ocurren más ideas (o quiero decir, se nos ocurre imitar las ideas de otros). Quiero pensar que la información no sólo es utilizada para lo malo o lo peor. Su lado positivo tendá, digo yo...
Carcassone dijo
Muy intensa la descripción que haces de la moral que sacude nuestra sociedad actualmente. Ahora, nuestros ídolos son esos, los que salen en la caja tonta. Deberíamos pararnos a reflexionar sobre todo lo que comentas, sobre todo para no inculcárselo a nuestros hijos y que nos dejen tranquilos los fines de semana, que el resto de los días no les vemos el pelo porque estamos todo el día de chupatintas en la oficina.
canovas dijo
Muy, pero que muy bueno tu post. Te felicito por él. Si echamos la vista atrás vemos que todo cambia a una velocidad alucinante. La televisión tiene mucha culpa de lo que sucede. Por ejemplo, si nadie se hubiese enterado de la desaparición de Madeleine o de Mari Luz, ¿se habrían producido tantos secuestros falsos? Y luego, si en la tele vemos un experimiento tipo "El Hormiguero" que anuncia que no se haga en casa, lo primero que se hace es imitarlo por eso de tentar el peligro, creyendo que no saldremos volando por la ventana, pero sin capa. Y si ya nos adentramos en el mundo informático, no hay más que ver las páginas prohibidas para que al niño y la niña les de por probar esas nuevas posturas para acabar con el cuello como el de la niña del exorcista. Para que luego digan que las nuevas tecnologías abren la mente...y tanto. En fin, amigo, dos cosas: yo no imito a nadie de televisión y dos...¡¡Arriba el Fernando!!
Un abrazo.
EMILIO FUENTES ROMERO dijo
Llevas más razón que un santo y además está bien escrito. Por mi parte sólo puedo añadir una alusión al papel de los niños en algunos programas que se están emitiendo en la actualidad (no me preguntes los nombres: todos se parecen) en Tele 5, Cuatro TV y Canal Sur.
En alguna ocasión he sentido auténtico bochorno y en algún caso debe rozar la legalidad: hace unos meses el Consejo Audiovisual de Andalucía publicaba una nota advirtiendo en este sentido.
Antonio Rodríguez Rubio. dijo
Solera, ¿qué te voy a decir?. Pos eso, ¡eres un genio!.
Has descrito a la perfección los efectos, pero..., ¿qué los produce?.
Cada loco con su tema y yo con el mío:
"EDUCAD A LOS NIÑOS Y NO HABRÁ QUE CASTIGAR A LOS HOMBRES", Pitágoras, filósofo y matemático griego.
"MÁS PLATÓN Y MENOS PROZAC"; Lou Marinoff, filósofo estadounidense.
Resulta que somos lo que comemos, bueno según Solera, lo que vemos. Y es verdad.
La cajica tonta, es lo que es: una ventana abierta al consumismo.
La cajica tonta, muestra cada día en los noticieros la muerte en vivo y en directo, ¿para qué queremos ficción asesina?.
La cajica tonta, es donde surge el deseo de tener la Pay Station III y con sus mortíferos juegos. Yo me he negado por sistema a que mi hijo tenga juegos mortíferos en el ordenador, pero..., de poco me sirve: ¡los tiene su primo!.
Aunque ya se venía vaciando el bachillerato de materias pertenecientes a las humanidades, fue con la LOGSE donde recibió la puntilla. Os voy a poner un ejemplo práctico:
La presa de Tous en Valencia, se encontraba con el agua retenida y en gran cantidad. Pero el hormigón de la presa se quebró y produjo ese agua embalsada una tragedia en la rivera del Júcar. Demasiado tiempo en España (unos 40 años) con las ideas y bajos instintos contenidos que la maravillosa transición no controló. Es cierto que la transición fue ejemplar, pero en lo tocante a la cosa política, nada en lo ético. Las películas que se producían en España, en su casi totalidad, eran vinieran o no a cuento un despelote. Que yo personalmente no veo nada malo en la desnudez ni en el erotismo, pero no todo el mundo lo contempla de esta manera. Se pensó que todo lo que blanquea es harina, aunque en la actualidad, quizá sea mejor decir: no todo lo que blanquea es cocaína. La velocidad comparada al tocino, aunque bien visto, si damos tocino a los rodamientos, hay más velocidad. Quiero con esto decir que todo puede ser relativo, nada hay de cierto, si así pensamos, seremos unos dogmáticos y como consecuencia no dados a aceptar otros planteamientos.
En la escuela (y esto lo pongo por enésima vez), se está fabricando máquinas productivas para el mercado laboral. Y la máquina, obedece a su creador, esto es: La sociedad de consumo.
El sistema educativo tal como lo conocemos, es muy nocivo.
Con la llegada de la LOGSE, los maestros decían a sus alumnos: "No me llames de usted, yo soy tu amigo". ¡Pos que bien!. Amén de igualar a todos por abajo. Fue en la escuela en gran medida donde se quebró el respeto. Debe ser en la escuela donde se imponga de nuevo. Difícilmente alguien puede dar lo que no tiene. Si muchos de los padres actuales no tienen educación como personas, no la pueden trasmitir.
Y ahora: ¡tachán!, la madre del cordero:
Los progenitores, ambos, en muchas ocasiones, tienen que realizar jornadas interminables de trabajo para pagar la hipoteca o si no tienen una hipoteca, también en muchas ocasiones, es porque no ha encontrado ninguna entidad bancaria que se la diera.
La sociedad liberal del libre mercado, hace que no se intervenga en el mercado y este se regule con la oferta y la demanda. Si a esto le añadimos la especulación feroz que se da, la cosa pinta fea. Pongamos por ejemplo el precio que se da en origen y lo que paga el consumidor por productos de primera necesidad.
Los partidos políticos, nos dicen que van a crear más aparcaniños (algunos lo llaman guarderías) para que los padres puedan utilizar dos sueldo para poder malvivir.
Los niños, crecen desprovistos de figura que sea referente. Porque veamos: ¿qué hace un niño o adolescente desde que sale a las dos y media de la escuela hasta que lleguen sus progenitores?. Los progenitores con posibles, les "facilitan actividades extraescolares"; que digo y yo: ¿y los juegos que cada niño debe tener?, ¿y la relación con sus progenitores para la correcta educación?. ¡Coño!, que nada de eso tienen.
Solera, recuerdo cuando nos hablaste de los felices que son lo niños en el pueblo. Yo te dije que no tanto, en cuanto veas una parabólica, nada es idílico. Aun así, no sé como sobrevive un niño en una gran ciudad.
¿Copiar modelos?, pos eso.
blasftome dijo
Tienes mucha razón, Fernando. Y en defensa -un poco- de los medios de comunicación (defensa casi imposible, al menos para algunos programas) y todo lo que sea la interacción entre la gente a través de las pantallas de ordenador ¿no será también que hay mucho "mascuerzo"?.
Un abrazo.
volvoreta-tcb dijo
En efecto Fernando, los estereotipos machaconamente repetidos a través de la imagen y la palabra, manipula y forma mentes vacías y consumistas. Como dice Emilio quizá roce la ilegalidad, de lo estoy segura es de que se salta a la torera la ética y de estética mejor ni hablamos. Apertas (abrazos)
armando-alonso dijo
Amigo Fernando, me ha encantado tu artículo. Por la forma y por el fondo. Real como la vida misma. Me parece buenísima tu apreciación de que:
"Hoy, los seres humanos vivimos enganchados a una pantalla, fascinados por sentirnos protagonistas activos que interaccionan con otros seres necesitados del mismo protagonismo. Todo para acabar formando una comuna onanista que ha perdido el oremus".
Sobran los comentarios.
Un abrazo.
Anónimo dijo
Fernando:
Vamos a ver, yo estoy cansado de los de: "Andalucía siga siendo una tierra de pobreza crónica subvencionada. Pobre Andalucía. Sarna con gusto...", pero que sabes tu de Andalucía, o es que eres de los contertulios de Onda Cero, que siempre están con lo del voto cautivo y comprado con el PER, y que carajo saben ello de eso. Ellos no tienen que tristemente apuntarse a eso.
Mira, te lo digo a ti y al que lo quiera saber, y voto y votare siempre Socialista, y no tengo sarna, estoy trabajando desde los 20 años comencé de ayudante de topógrafo y ahora soy Jefe de Obra de una gran empres, puede que alguna ves trabajes para mí, mi mujer tambien vota socialista y tampoco tiene sarna, es ama de casa, pintora y adicta a la música clásica, mis amigos votan socialistas hay un IGENIERO SUPERIOR, UN APAREJADOR, UN JEFE DE INVESTIGACIÓN DE UNA GRAN EMPRESA QUÍMICA, ETC. Y NINGUNO ES FUNCIONARIO, O COBRA EL PER.
Mira creo que eres Madrileño, y que más subvencionado que Madrid, si fuera la capital del País que pasaría, porque mi tierra produce vino y en el siglo XIX era la principal entrada de dinero en España por exportación, cuando el rioja por ejemplo ni se sabia que existía fuera de la península, que producía, a parte de Borbones Madrid en aquella época.
Y si aquí se vota al PSOE es porque son los mismos con distinto collar que han tenido en la pobreza esta tierra. Por ejemplo el Arenas es de una familia de caciques de Olvera.
Y que pasa, que en Galicía no había caciquismo de voto con el PP o en Baleares o en Valencia
o en Castilla León.
Bueno no quiero extenderme más, pero recuerda que en Madrid lo menos que hay son Madrileños.
Salud y república, abajo los Borbones.
PD: Sabes de porque, este comentario, ¿no?
wildest-dreams dijo
En España tendemos a establecer modelos con un criterio bastante curioso. Por lo general se trata de personajillos de temporada, explotados hasta más allá de la saciedad por determinados programas televisivos.
Citas a Chiquito de la Calzada, paradigma del fenómeno de masas durante mucho tiempo.
También se ha admirado y reproducido el deje nasal e inexpresivo de Butragueño, el "España va bien" pronunciado en un estilo que AC/DC denominarían "stiff upper lip", lo de las dos yoyas, lo de la pierna encima, lo del pollo de andreíta, "páralo, Paul!!" y demás chorradas irrelevantes que muchos hemos conocido al verlas reproducidas por conocidos, y no de sus emisores originales.
Creo que la personalidad en la comunicación es importante, la fijación de una identidad, poder llegar a ser un modelo a imitar. Pero el concepto de modelo se ha pervertido. Lo que yo entiendo como modelo es la persona que domina una disciplina, como, por ejemplo, el lenguaje.
En España identificamos como modelos a los más incultos, a los más agresivos, a los que de saber estar andan flojos, a los que las buenas maneras se la traen floja, etc.
Aún no he visto a nadie imitando a académicos de la lengua y que sus imitaciones sean celebradas. A alguien así se le llamaría friki.
Por otro lado, tampoco creo necesario imitar literalmente. Creo que basta con tomar la referencia, aprender y reproducir o aplicar conocimientos, pero no comportamientos, actitudes, dejes, frases hechas, latiguillos, muletillas y demás.
La tele tiene mucha culpa de la incultura en España. ¿Quién tiene más culpa, el que demanda algo que ya se le ha ofrecido, o el que ofrece algo que nunca se había demandado?
luferura dijo
Preciosa reflexión. Creo que tienes toda la razón. Probablemente ya no somos los padres los que guíamos a los niños hacia el mundo adulto, lo hace la televisión, otras amistades, el ordenador... nosotros estamos muy ocupados. Siempre dije que los niños tenían que estar plantados en un tiesto hasta la mayoría de edad. Como padre he visto que mi hijo se entretenía más con Robocop que con Disney, y he descubierto que la televisión es un modo de mantener a los niños en el interior de una concha, pero también es un factor contamienante.
Un abrazo
Antonio Rodríguez Rubio. dijo
¿Esto tiene remedio?. A corto plazo, no.
Puede ser que ahora que parece que entramos en época de vacas flacas, la gente gire hacia otros derroteros. La mayoría de grandes novelas o pensamientos filosóficos, han surgido en épocas convulsas. En tocante a la música, vemos como se sacan de los archivos viejas melodías para estropearlas y presentarlas como nuevas, no hay inventiva.
De ninguna manera se puede extrapolar comportamientos, por ejemplo, los países nórdicos con los mediterráneos. En los países nórdicos, las horas de luz y la temperatura son muy bajos en contraposición al Mediterráneo con su calidez y largos días. En el Mediterráneo, se hace vida en la calle. Hay que conquistar la calle de nuevo. Pero..., la calle últimamente, es peligrosa.
La madre naturaleza, sea por el cambio climático o porque hay ciclos naturales, anda loca. Yo que tengo la suerte de tener un jardín frondoso, veo como los árboles de hoja caduca apenas si están sin ella más allá de dos meses. Luego se dice: "La naturaleza está loca". Pero..., nosotros, ¿no formamos parte de esa naturaleza?. Ante temperaturas extremas, los organismo humanos no suelen funcionar muy bien, por encima de 26º C el sueño no es reparador.
Bueno, tenemos la esperanza que es lo último que se pierde.
estrella1919 dijo
¡Qué interesante y profundo! Tiene mucha miga tu entrada. Y deja muchos pensamientos para macerar en silencio y en soledad. Trataré de exprimirlos a todos ellos.
Anónimo dijo
Buén post,Fernando....Yo,en mi niñez,veía a Marco.y también quise imitarle..me quise ir a Argentina,a buscar a mi madre..según salía de casa,me dijo,¿a donde vas?a buscarte a Argentina,le dije..me dió in guantazo mientras me decía,¿no ves que estoy aquí,gilipollas?..En fin....no doy para más..UN abrazo.
Luna dijo
José Alberto: JAJAJAJAJAJAJAJAJA Perdona pero es que me has hecho reír mucho.
Fernando Blázquez dijo
"Eso es lo que está ocurriendo de manera evidente con la violencia doméstica, cuyos casos crecen exponencialmente por tanta difusión televisiva." ¿Sólo por eso, tocayo?
A mí del artículo me jode no poder echar la vista atrás 23 años como hacéis muchos de vosotros. Aunque, bien pensado, en vez de ver una Spectrum yo estaría viendo tetas y chupándolas todo el día, lo cual tampoco está nada mal
Fernando Solera dijo
Eduardo: ¿Tu cuñado? Jejejejeje.
Domingo: Tú lo has dicho, locura colectiva. Quizá a los grandes poderes les interese que nos volvamos todos gilipollas. Mejor voy a suprimir el quizá.
María José: EFectivametne, el modelo televisivo no siempre es el mejor a seguir. Es más, creo que sus efectos son muy perniciosos, especialmente en la tragedia diaria de la violencia doméstica. Y en cuanto a la metafísica, tranquila, que voy domingo a domingo, y tú eres un águila que en seguida te pones al día. Un beso.
Pat: Claro que tiene su lado positivo, pero a menudo me cuesta encontrárselo. Un beso.
Carcassone: ESo es cierto, la televisión, la play, internet, suelen ser recursos para entretener no sólo a los niños, también a los mayores. Quizá la pantalla virtual sea el soma del siglo XXI.
Roberto: Eres un vacilón. El problema radica en que han llenado la programación televisiva de crímenes, frikis, analfabetos, guarrillos y guarrillas, de tal forma que las niñas ya no quieren ser princesas, como Letizia Ortiz. Ahora se conforman con ser como la Esteban
elisa- dijo
Hace un ano nos regalaron una tele cuando un amigo se mudó que quería deshacerse de ella, la tuvimos un par de meses en casa y decidimos desterrarla para siempre pues el 90% de la programación era basura. Aquí además tienes que pagar por tenerla y no nos pareció que valiera la pena. A lo mejor no estoy con los tiempos modernos pero me da absolutamente igual. No sé si cambiaremos de opinión pero ahora mismo no tengo ningún argumento para ello.
Un abrazo Fernando!!
Fernando Solera dijo
Emilio: Muchas gracias. Yo también he visto programas en los que la utilización de niños pequeños es nauseabunda y, como bien dices, posiblemente roce la ilegalidad. Un abrazo.
Antonio: Aquí la consigna fundamental es embrutecer a la población. Estamos hipnotizados a base de pantallazos, y así no vamos a ninguna parte. Al menos a ninguna buena. En cualquier caso, yo pienso que una persona, sea un adulto o un niño, siempre va a ser más feliz paseando por el campo que haciéndolo por internet. Pero quizá interesa más que estemos atentos a la pantallica, preocupándonos más por el tener que por el ser. Un abrazo.
Blas: Lo hay, lo hay. No te quepa la menor duda. Un abrazo.
Teresa: Es el lavado de cerebro puro y duro. Sin más. Apertas para ti también.
Armando: Pues me alegro de que te haya gustado ese fragmento. Te voy a confesar una cosa: a mí también. Un abrazo.
Luis: Tu reflexión daría para un debate muy extenso, la verdad. Pero baste decirte que es cierto que los modelos a imitar son nefastos. Al poder le interesa mucho más un país de idiotas que uno de talentos. Un abrazo.
Fernando Solera dijo
Luis Fernando: Los padres no tienen tiempo ni para rascarse, por lo que delegan en la pantalla, ya sea de televisión, consola o internet. Vivimos en una sociedad de adultos desquiciados y niños embrutecidos por la contaminación televisiva. Y lo peor de todo es que interesa que esto ocurra. Otro para ti.
Antonio: Yo confío en que se produzca una catarsis que nos permita aspirar a algo totalmente diferente a lo actual. Si pierdo esa esperanza, mejor que paren el mundo que me bajo, sin duda.
Estrella: Pues me alegro de que te haya gustado, aunque en el fondo no cuento nada que no hayan dicho otros mucho mejor hasta la saciedad.
José Alberto: Jejejejeje. A mí también me afectó mucho Marco, ¿no se nota?
Fernando: No tengo ni la menor duda de que la difusión diaria de noticias sobre la violencia doméstica está contribuyendo al incremento de muertes. Sin duda. Por otra parte, tú por aquella época eras un tierno bebé, tan rico como ahora.
Un abrazo a todos, una vez más. Os voy a desgastar de tanto dároslos, pero en fin. Que nos sea leve la tele y lo que nos pongan por delante. Nos leemos.
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