13 Nov 2007
Por el humo se sabe...
El pasado domingo, muchos miles de madrileños se despidieron de familiares y amigos a quienes estuvieron gorroneando durante tres días maravillosos. Sus impecables anfitriones, hasta el mismo momento de la emotiva partida, se afanaron en llenar de provisiones el maletero del monovolumen y de chismorreos el viaje de regreso. Así, entre chorizos culares y embarazos no deseados, no hay duda de que hicieron la caravana mucho más amena a la marabunta castiza, la cual siempre ha tenido querencia a tirarse a las autovías, especialmente cuando las Almudenas, solas, celebran su santo un viernes. Eso sí, como penitencia por haberse saltado la procesión de su patrona, el sufrido dominguero madrileño sabe que le espera otra laica a las puertas de su ciudad. Con lo bonitas que le quedan a Rouco.
Cuando el atasco se va diluyendo, bien por agotamiento, bien por la inercia que permite que las cosas acaben funcionando, comenzamos a divisar el cielo ceniciento de Madrid. El nuevo skyline de la capital, que dirían los cursis, se caracteriza ahora por cuatro torres que, incluso en domingo, apenas se pueden distinguir. Sólo desde la distancia podemos contemplar en todo su esplendor esa grandiosa franja de polución que nos separa de las nubes. Quizá ésta sea la viva imagen del purgatorio para unas ánimas que viven diariamente zarandeadas en el metro, el autobús, la oficina, el supermercado y hasta en misa para ser el primero en llevarse una hostia a la boca. A veces me pregunto si el humo que respiramos procede sólo de los motores de los coches y de las calefacciones, o también de nuestros explotados cuerpos.
Para evitarnos más quebraderos de cabeza, que bastante tenemos ya con haber sobrevivido a otro puente, hemos sabido que nuestro filantrópico alcalde nos oculta la verdad sobre la calidad del aire que respiramos. Paradójicamente, a los pocos días de conocerse esta noticia, se le ha llenado su flamante chamizo de ratas. Quizá no exista mejor alegoría para lo que suele ocurrir cuando se soterra la mierda bajo alfombras que no vuelan, pues Madrid no es el lejano Oriente ni Gallardón es Aladino. Como mucho un flautista aficionado, al que en pleno éxtasis musical han interrumpido las inoportunas ratas, justo cuando estaba aplaudiéndose a sí mismo en su despacho imperial. Sus sufridos contribuyentes, mientras, intentaremos seguir sobreviviendo con el consuelo de que, por el santo de las Conchas, podremos volver a fugarnos a un sitio con mejor bienvenida. Aquí nos esperan un Madrid envenenado, los madrileños echando humo, y Gallardón persiguiendo a escobazos por su nuevo Alcázar a las ratas que, como nuestra polución, tampoco se van de puente.
28 Sep 2007
El toro de Osborne
Hoy cumple cincuenta años y, con motivo de tan señalada conmemoración, dicha marca ha presentado un proyecto solidario para la creación y mantenimiento de centros de menores. Se subastarán cincuenta reproducciones del toro de Osborne, decorados para tan noble fin por otras tantas personalidades españolas. Pero para llegar a tan respetable edad, este símbolo de la iconografía cañí ha tenido que soportar todo tipo de embestidas humanas, con perdón. Hace trece años una ley quiso retirarlo de las carreteras, pero sólo tres más tarde el Tribunal Supremo falló a su favor por “interés estético o cultural”. Y en el 2002, el último toro que quedaba en las carreteras catalanas fue derribado para “eliminar la simbología fascista”.
Habría que ver si esos mismos valientes se hubiesen atrevido con un pastueño de setecientos kilos. Si se definen como ecologistas defensores de sus derechos, para justificar la abolición de las corridas, ¿por qué han acabado con su imagen más famosa? Así me tienen al pobre toro, hecho un lío. No acaba de entender por qué los mismos que defienden tan vehementemente sus derechos como animal, son quienes lo sacan a rastras, sin mulas pero con nocturnidad y un remolque, como si fuera una vulgar estatua de Franco, de los campos donde ha contemplado las caravanas en los domingos de Carrusel. Quizá lo quieran proteger de futuros melanomas, maldito sol español. Aunque si el toro pudiera hablar seguramente diría que no le toquen los cojones pues, además de ser una zona muy sensible, para llegar a ellos tendrían que montar un castellet.
Deseo aclarar que estoy a favor de los pobres toros. Salvo cuando estuve a punto de tener un parte de accidente de semejante guisa: “Tres orificios de entrada y salida en la puerta izquierda delantera de un Opel Corsa, de seis centímetros de diámetro y quince de profundidad, por asta de toro”. Era una mañana en una carretera rural por los alrededores de El Tiemblo (Ávila), y para colmo yo iba de rojo. Ese día no tuve la vena greenpeace para comprobar si los coches más ecológicos del mercado están fabricados a prueba de novillos. Pero de no ser por esa anécdota amenizadora de sobremesas, mi solidaridad con la figura del toro sería absoluta. Un animal que además soporta estoicamente que lo denigren con canciones como “El toro enamorado de la luna”, merece ser canonizado por delante de Escrivá de Balaguer.
De la letra de dicha canción puede deducirse que al morlaco le obligan a llevar una doble vida, como si por las noches tuviese que sacar un sobresueldo para el mayoral trabajando como drag queen. Pasen y vean: “... que abandona por la noche la maná, es pintado de amapolas y aceitunas...”, “... abanicos de colores parecen sus patas...”, etc. Si a eso le añadimos que en el franquismo la letra ya aseguraba que “los romeros le besan en la frente”, no quiero ni imaginar las perversiones que harán ahora. Y en cuanto al futuro, me imagino que para justificar la desaparición del toro acabarán aduciendo que fomenta el alcoholismo. Caso de que eso ocurra, sugiero que el CAC prohiba también a Marco y su mono Amedio, porque dicho animal es la imagen de una marca de anís.
Mientras el pobre toro se dedica a hacer obras benéficas, para los niños más necesitados, los políticos catalanes mandan rehacer obras públicas, para satisfacer sus propias necesidades. Por ello, desde este tendido virtual agito mi pañuelo blanco, pidiendo para tan noble y sufrido animal las dos orejas y el rabo de los jerifaltes del 3%. Muchas felicidades por tan hermosa iniciativa. Olé, olé y olé.
29 Jun 2007
Contamíname
Tenemos un contenedor amarillo para latas y envases de plástico, otro contenedor azul para el papel y el cartón, uno verde para el vidrio, y además puntos limpios para reciclar, por ejemplo, el aceite. Para ello previamente debemos de contar con un rincón de nuestro hogar, preferentemente la cocina, donde depositar clasificadamente todos estos residuos. Todo esto me lo ha enseñado una señora muy amable esta mañana, mientras mis ojos peleaban con las legañas por permanecer abiertos, esperando en un andén del Metro de Madrid, huela. Huelga decir que el chabolo de la mujer del anuncio era enorme. Sólo su cuarto para reciclar era como la mitad del apartamento donde vivo.
Las autoridades no paran de lobotomizarnos para que reciclemos, lo cual está muy bien. Sólo de pensar que si tiro un litro de aceite usado por el desagüe, da igual que no sea de una sola vez, contaminaré muchos miles de litros de agua, me sale el ecologista que todos deberíamos de llevar dentro. El problema es que necesitaría para vivir una solución habitacional de las de 30 metros cuadrados, y otra para poder recogerlos distintos residuos que diariamente genero. Los contenedores y yo nocabemos en la misma vivienda, señora ministra. Así que a ver si puede usted ponerse de acuerdo con su compañera Narbona, para que si debemos reciclar tanto, podamos contar al menos con medios físicos para ello. Así no tendría que meter las bolsas de residuos bajo la cama, que ahí ya tengo la escalera, la cubertería, y varios pares de zapatos.
Tampoco estaría mal que quienes recogen nuestra basura se tomasen la molestia de advertir si el contenido de la bolsa, por un casual, tiene como destino el reciclaje. En las que utilizamos otros vecinos y yo se distingue perfectamente si hay envases de plástico o latas en suinterior. Pero da igual. Hasta hace pocos días mi mujer y yo reciclábamos, buscando agujeros negros en la cocina para tal fin. Pero descubrimos que quien recoge las bolsas de la puerta de cada vivienda, las acaba tirando indiscriminadamente en el contenedor gris de la basura de toda la vida. Mal empezamos la cadena de reciclaje, y continúa peor.
En las campañas publicitarias de la Administración, también nos hablan todo ufanos de los Puntos Limpios. Pues bien, en Madrid capital, para una población de cuatro millones de personas, los ciudadanos sólo disponemos de diez de ellos. El más cercano lo tengo a ocho kilómetros. Así que menos publicidad a mansalva y más medios para reciclar. Y si de paso nos ponen a buen precio un piso como el que salía en el anuncio del Metro, mejor. Así recicla cualquiera.
28 Jun 2007
Mirando al mar
Ahora a los ecologistas de Greenpeace les ha dado por meterse con las buenas relaciones existentes entre las constructoras y los ayuntamientos. Y es que estas conciencias verdes tan pronto se encadenan como se desnudan o tiran huevos, el caso es tocarlos. Para ello acaban de publicar un apocalíptico informe titulado Destrucción a toda costa, con el que pretenden que cunda el pánico por el futuro de nuestro litoral. Y todo porque hemos querido extender el modelo de Benidorm la nuit por todo el país con el único fin de crear riqueza, sobre todo para algunos.
Advierten de que el año pasado se proyectó la construcción de tres millones de viviendas en la costa española. Sí, es cierto, pero digo yo que en algún sitio tendrán que vivir los inmigrantes que llegan a nuestro país, y que mejor que instalarlos junto al mar, pues últimamente nos vienen por el Mediterráneo. Además estamos construyendo 316 campos de golf, dos de cada tres en Andalucía, que como todos sabemos le sobra agua. Así puede que el próximo Tiger Woods se esté forjándo ahora mismo en Zahara de los Atunes.
También se quejan de que en el litoral gallego está prevista la construcción de 800.000 viviendas, cuando en dicha comunidad hay ya 300.000 vacías. Lo que no saben es que, cuando se alcance el millón sin ocupar,
Si tienes la fortuna de estar remojando ahora tus posaderas en el Mediterráneo, probablemente estés acompañado de cientos de medusas, ya que proliferan debido a las altas temperaturas y al aumento de los vertidos. Pero supongo yo que también tendrán derecho a acercarse a nuestras enladrilladas costas, no todo van a ser carabineros y lubinas, señores de Greenpeace. También denunciáis que 350 municipios depuran mal sus aguas o sus vertidos son ilegales. Pero eso da igual, porque si congelamos el pescado y luego lo pasamos por el microondas, no habrá anisakis que se resista. Y respecto a lo que decís de que el suelo urbanizable triplica al ya urbanizado, tranquilos, que la sangre no llegará al mar. Gracias al Banco Central Europeo, este verano la dieta del bikini está sustituyéndose por la del euribor. Si a final de año llega al 5% muchas obras se van a quedar en el esqueleto, como millones de hipotecados.
Sobre este blog
Desafinado
Fernando SoleraMadrid. 1975. Acuario. Ingeniero Técnico de Telecomunicaciones de titulación y articulista de vocación. Con escepticismo e ironía, y a veces mordacidad, intento mostrar mi visión de este mundo que nos ha tocado malvivir, pero del que nadie se quiere marchar.
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