05 May 2008
El Estreno
Desde las tierras tropicales de Brasil, entre las inusitadas montañas de Minas Gerais, os envío las letras, las flechas y los poemas que se me salen, para bien o para mal. La culpa no la tiene nadie sino la inquietud que me brinda la lengua castellana desde siempre.
Escribir en un idioma que no me pertenece me da a mí la sensación de ser un dulce terrorista de la fonética, un ladrón de corazones literarios, el contrabandista de letras.
Por ello, a qué ojos irán los escritos, ni idea. Supongo que a unos ojos perdidos en ocio o agobiados por el exceso de todo, por la grasa torpe de los medios, por las imágenes infinitas del laberinto digital.
Tenéis las letras mías, pero las ilusiones serán vuestras.

