30 Ene 2008
Una mujer. Una escritora. Un tiempo. Una obra. Un descubrimiento

Una mujer que decidió vivir su vida. Que pagó el precio por ello. Que decidió dedicarse a la literatura. Que lo hizo. Que ha sido valorada por autores como García Márquez como una de las mejores escritoras del siglo XX. Y que sin embargo, muy pocos, fuera de Catalunya han leído. Una verdadera pena. Para los lectores sobre todo que se han perdido un gozoso descubriento. Mi recomendación: Espejo Roto y sus cuentos.
En 2008 se cumplen 100 años de su nacimiento y estas fechas, parafernalias aparte, sirven para descubrir, a veces, joyas.
¿Habéis visto qué mujer anciana más hermosa?
He cultivado el olvido de todo lo que me ha parecido nocivo para mi alma y he cultivado la admiración por las cosas que me hacen bien: por el quieto poder de las flores que me procuran momentos inefables, por la lenta paciencia de las piedras preciosas, máxima purezade la terra, por los abismos de este cielo tan cercano y tan lejano al mismo tiempo, donde brillan y tiemblan todas las constelaciones. Esto ha hecho que haya pasado tiempos rudos y rudezas de todo tipo sin que me hayan marcado profundamente. No quiero decir que la maldad y la perversidad no me aflijan vivamente: suscribo la frase célebre:”nada de lo que es humano me es extraño” Pero la inocencia, porque armoniza con una parte importante de mi temperamento, me desarma y me enamora. Los personajes literarios inocentes desvelan toda mi ternura y me hacen sentir bien a su lado, son mis grandes amigos. Los héroes de algunos cuentos de Hemingway, los sirvientes negros de las novelas de Faulkner, la chica de Luz de agosto que atraviesa media norteamérica a pie o subida en camiones en busca de un obrero agrícola que la dejó embarazada, al que quiere y que no sabe dónde está.
(...)Si no pareciera exagerado diría que escribo para gustarme a mí. Si de paso lo que escribo gusta a los otros, mejor. Quizá es más profundo. Quizá escribo para afirmarme. Para sentir que soy. Y acabo. He hablado de mí y de cosas esenciales en mi vida, con una cierta falta de mesura. Y la desmesura siempre me ha dado mucho miedo.
Mercè Rodoreda. Prólogo a “Espejo Roto” Ed. Seix Barral
21 Dic 2007
La navidad de un poeta: Joan Salvat Papasseit
Hoy os quiero hablar de otro poeta: Joan Salvat Papasseit.
Algunos le conoceréis porque, hace muchos años Serrat, le dedicó un disco. Pero me gustaría que le conocierais un poco más.
Nació en Barcelona en 1894 y murió 30 años después. Autodidacta y profundamente comprometido con su tiempo y con la literatura,tuvo que ganarse la vida con los más duros oficios, desde aprendiz de tendero hasta vigilante nocturno de los muelles de carga. De ahí nació su compromiso político que le llevo a un socialismo utópico y, posteriormente, a una actitud de anarquismo militante. Sus artículos “Humo de Fábrica” publicados en castellano, deberían ser leídos con interés también hoy en día. Lo mismo deberíamos decir de sus artículos en un periódico de su creación que significativamente títuló “Un enemic del poble” (un enemigo del pueblo) y que podéis consultar en facsímil por Internet.
En su obra poética asumió como pocos los postulados de las vanguardias: caligramas, versos que asumen las asombrosas innovaciones del momento –llegará a decir en un verso “I el més bonic ocell/ és l’avió” (Y el más hermoso pájaro es el avión) en ¡1922!- y un erotismo sabio y delicado -Si la despullava ¡oh la meva amor!/ Un botó que queia ja em donava goig. (Si la desnudaba ¡Oh mi amor! un botón que caía era ya placer”
El poema que os traigo hoy, bajo un aspecto ligeramente religioso que utiliza como mito, supone una reflexión sobre la celebración de
pensar qué sentiría nuestro poeta hoy, dándose una vuelta por nuestras calles.
Felices Navidades, a pesar de todo.
NADAL
A Emili Badiella
Sento el fred de la nit
i la simbomba fosca.
Així el grup d'homes joves que ara passa cantant.
Sento el carro dels apis
que l'empedrat recolza
i els altres qui l'avencen, tots d'adreça al mercat.
Els de casa, a la cuina,
prop del braser que crema,
amb el gas tot encès han enllestit el gall.
Ara esguardo la lluna, que m'apar lluna plena;
i ells recullen les plomes,
i ja enyoren demà.
Demà posats a taula oblidarem els pobres
-i tan pobres com som-.
Jesús ja serà nat.
Ens mirarà un moment a l'hora de les postres
i després de mirar-nos arrencarà a plorar.
Navidad
Siento el frío de la noche
Y la oscura zambomba
Y el grupo de muchachos, que ahora pasa, cantar
Y el carro con los apios
se apoya en la calzada
Y otros carros que avanzan, todos hacia el mercado.
Los de casa en la cocina
junto al rojo brasero
Con el gas encendido
han preparado el gallo.
Ahora miro la luna
parece luna llena
Y recogen las plumas
y ya añoran mañana.
Mañana en la mesa olvidaremos a los pobres
-¡Tan pobres como somos!-
Jesús ya habrá nacido
Nos mirara un instante a la hora del postre
y después de mirarnos, se echará a llorar.
20 Oct 2007
Recordando a Cortázar: añorando al cronopio.
Regreso al blog tras unos días de trabajo intenso y absorbente. Y regreso proponiéndoos la relectura de uno de los grandes.
Era yo muy joven. Cuando ahorraba para poderme comprar los libros que, todavía ignorante de casi todo, me seducían desde las mesas de las muchas librerías que todavía existían en la ciudad, llegó a mis manos un libro diferente. Un libro que, de entrada, me proponía un juego insólito. Un libro que se iniciaba con una frase sorprendente: "A su manera este libro es muchos libros pero sobre todo es dos libros....." Era Rayuela, claro, y me exigía que, lectora adolescente, decidiera qué camino quería dar a mi lectura. No hace falta que os explique que ese libro fue a parar directamente a mi capazo de paja un poco hippie y de ahí, directamente a mi vida.
En las primeras líneas ya literarias, lo anterior era una advertencia al lector, un "tablero de dirección" lo llamaba Cortázar, una nueva frase volvió a dejarme perpleja. Hablaba de la Maga y decía " convencida como yo de que un encuentro casual en era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo del dentífrico"
Tras esas líneas supe que Cortázar sería un amigo para siempre. Después supe de cómo dividía el mundo en Cronopios y Famas, como también existían los que él llamaba Esperanzas. Y como casi todos hice la promesa de intentar ser Cronopio aunque, como casi todos, los tics y las manías de los Famas me siguen acompañando.
El otro día, muchos años después, ante treinta jóvenes, mis alumnos, desempolvé sus "instrucciones para subir una escalera" y vi que ellos veían otras cosas, diferentes de las que yo había visto, pero que les seguía pareciendo divertido. Me alegré por ellos. Y decidí que merecía la pena recordároslo... Por si el tiempo os ha ido convirtiendo en famas y queréis recuperar al cronopio.
LA CONSERVACION DE LOS RECUERDOS
Los famas para conservar sus recuerdos proceden a embalsamarlos en la siguiente forma: luego de fijado el recuerdo con pelos y señales, lo envuelven de pies a cabeza en una sábana negra y lo colocan parado contra la pared de la sala, con un cartelito que dice:"Excursión a Quilmes", o: "Frank Sinatra".
Los cronopios, en cambio, esos seres desordenados y tibios, dejan los recuerdos sueltos por la casa, entre alegres gritos, y ellos andan por el medio y cuando pasa corriendo uno, lo acarician con suavidad y le dicen: "No vayas a lastimarte", y también: "Cuidado con los escalones".Es por eso que las casas de los famas son ordenadas y silenciosas,mientras que en las de los cronopios hay gran bulla y puertas que golpean. Los vecinos se quejan siempres de los cronopios, y los famas mueven la cabeza comprensivamente y van a ver si las etiquetas están todas en su sitio.
Julio Cortázar: "Historias de Cronopios y de Famas
24 Sep 2007
El sol de los Scorta (pequeña delicia)

Hay libros pequeñitos, por su tamaño y, posiblemente, por el papel que tendrán en la historia literaria, que sin embargo se erigen en monumentos a la humanidad, a la vida verdadera, a la intrahistoria (que decía Unamuno) de cada uno de nosotros.
En estos tiempos de grandes promociones literarias, de escritores estrellas que, en no pocas ocasiones brillan más por lo segundo que por lo primero, es un gozo descubrir un libro de esos que nos da pena acabar. Como cuando éramos pequeños y sabíamos que, cuando se acabara el que estábamos leyendo, debíamos esperar al santo, al cumpleaños o a los reyes, para tener otro. (Claro que siempre nos quedaba la relectura...)
Os propongo una pequeña delicia.
"-Ya sabéis que todo el pueblo nos llama "los callados". Dicen que como somos hijos de la muda, la boca nos sirve para comer, pero no para hablar. Bueno, enorgullezcámonos de ello. Si vale para mantenenr alejados a los entrometidos y hacer rabiar a esos idiotas, bienvenido sea el mote. Pero que ese silencio sea para ellos, no para nosotros. Yo no he vivido todo lo que habéis vivido vosotros. Es probable que me muera en Montepuccio sin haber visto otra cosa del mundo que las resecas colinas de nuestra tierra. Pero ahí estáis vosotros. Sabéis muchas más cosas que yo. Prometedme que les hablaréis de ellas a mis hijos. Que les contaréis lo que habéis visto. Quel o que aprendisteis durante vuestro viaje a Nueva York no desaparezca con vosotros. Prometedme que cada uno contará una cosa a mis hijos. Una cosa que haya aprendido. Un recuerdo. Una vivencia. Hagámoslo los unos por los otros. De tíos a sobrinos. De tías a sobrinas. Un secreto que mantengáis guardado y que no contaréis a nadie más. Algo sin lo que nuestros hijos serían como cualquier otro montepucciano. Que no sabe nada del mundo. Que sólo conoce el silencio y el calor del sol".
"El sol de los scorta"
Laurent Gaudé
Narrativa Salamandra
21 Sep 2007
Un descanso verdadero (Amos Oz)
No conocía a Amos Oz. Le he descubierto. Habla del hombre, de sus dudas, de sus miedos, de sus carencias. De cómo los ideales por los que lucharon nuestros padres se convierten en realidades sin valor para nosotros. De cómo no hay una manera única de entender la realidad. De cómo todos somos culpables e inocentes al mismo tiempo. De como nuestros enemigos pueden ser a la vez nuestros verdugos y nuestras víctimas. De como un vecino se convierte en enemigo. De como somos víctimas de los deseos por los que no luchamos. De Israel. De sus miedos. De sus injusticias. De la juventud que no entiende el Israel de los pioneros. De los árabes vistos con miedo y recordados como compañeros de juegos infantiles. De las utopias rotas.
"Lo estupendo de dormir es que cada uno está por fin solo, sin los demás. Cada uno en un pequeño planeta, cada uno con sus propios sueños, cada uno a millones de kilómetros del resto e incluso de quien duerme al lado en la cama de matrimonio. Cuando se está dormido no hay reuniones, ni trabajo, ni situaciones graves, ni preceptos que cumplir, ni grandes retos. Y no hay ninguna ley cuando se está dormido que obligue a pensar en el prójimo. Cada uno está solo. Cada uno con lo suyo. Quien tiene un viaje pendiente, viaja cuando duerme al lugar donde le están esperando, a casa o todo lo contrario. A quien el llega el amor, recibe amor en sueños, A quien la soledad, soledad. Quien se merece el miedo, el arrepentimiento y el castigo, es castigado y se lamenta cuando duerme. Incluso los viejos que han sufrido ya un ataque o dos, los que están devorados por el reúma o atacados por las hemorrroides, cuando duermen son de repende jóvenes caballeros, como dicen ellos, y hasta niños de mamá. Quien quiere placer, lo coge a manos llenas, y quien necesita penas, recibe penas en la misma medida. Todo es gratis y abundante. A quien quiere volver al pasado, se le devuelve al pasado. A quien añora los lugares que dejó tiempo atrás o desea ir a un sitio que nunca ha pisado se le lleva gratis y a toda velocidad a su destino. A quien teme la muerte se le da una pequeña ración para que se vaya acostumbrando y no tema, y quien quiere guerra, recibe una guerra de lujo, y si se necesita a los muertos, se les puede invocar para que entren en el sueño".
"Un descanso verdadero" Amos Oz.
06 Sep 2007
Lecciones irónicas de Borges y Monterroso (para los aprendices de escritor)
No os voy a descubrir ahora a los maestros, pero sí quiero recordar los consejos que dejaron a los futuros escribidores. Su ironía, su desfachatez y su sentido común deben hacer reflexionar a los que, con más desfachatez, bastante menos ironía y, seguramente, muchísimo menos sentido común, pretendemos jugar con la escritura.
Disfrutad de la sabiduría de los maestros y dejad escapar la sonrisa que os provocan

16 consejos de Borges
En literatura es preciso evitar:
1. Las interpretaciones demasiado inconformistas de obras o de personajes famosos. Por ejemplo, describir la misoginia de Don Juan, etc.
2. Las parejas de personajes groseramente disímiles o contradictorios, como por ejemplo Don Quijote y Sancho Panza, Sherlock Holmes y Watson.
3. La costumbre de caracterizar a los personajes por sus manías, como hace, por ejemplo, Dickens.
4. En el desarrollo de la trama, el recurso a juegos extravagantes con el tiempo o con el espacio, como hacen Faulkner, Borges y Bioy Casares.
5. En las poesías, situaciones o personajes con los que pueda identificarse el lector.
6. Los personajes susceptibles de convertirse en mitos.
7. Las frases, las escenas intencionadamente ligadas a determinado lugar o a determinada época; o sea, el ambiente local.
8. La enumeración caótica.
9. Las metáforas en general, y en particular las metáforas visuales. Más concretamente aún, las metáforas agrícolas, navales o bancarias. Ejemplo absolutamente desaconsejable: Proust.
10. El antropomorfismo.
11. La confección de novelas cuya trama argumental recuerde la de otro libro. Por ejemplo, el Ulysses de Joyce y la Odisea de Homero.
12. Escribir libros que parezcan menús, álbumes, itinerarios o conciertos.
13. Todo aquello que pueda ser ilustrado. Todo lo que pueda sugerir la idea de ser convertido en una película.
14. En los ensayos críticos, toda referencia histórica o biográfica. Evitar siempre las alusiones a la personalidad o a la vida privada de los autores estudiados. Sobre todo, evitar el psicoanálisis.
15. Las escenas domésticas en las novelas policíacas; las escenas dramáticas en los diálogos filosóficos. Y, en fin:
16. Evitar la vanidad, la modestia, la pederastia, la ausencia de pederastia, el suicidio.
DECALOGO DEL ESCRITOR

Augusto Monterroso
Primero.
Cuando tengas algo que decir, dilo; cuando no, también. Escribe siempre.
Segundo.
No escribas nunca para tus contemporáneos, ni mucho menos, como hacen tantos, para tus antepasados. Hazlo para la posteridad, en la cual sin duda serás famoso, pues es bien sabido que la posteridad siempre hace justicia.
Tercero.
En ninguna circunstancia olvides el célebre díctum: "En literatura no hay nada escrito".
Cuarto.
Lo que puedas decir con cien palabras dilo con cien palabras; lo que con una, con una. No emplees nunca el término medio; así, jamás escribas nada con cincuenta palabras.
Quinto.
Aunque no lo parezca, escribir es un arte; ser escritor es ser un artista, como el artista del trapecio, o el luchador por antonomasia, que es el que lucha con el lenguaje; para esta lucha ejercítate de día y de noche.
Sexto.
Aprovecha todas las desventajas, como el insomnio, la prisión, o la pobreza; el primero hizo a Baudelaire, la segunda a Pellico y la tercera a todos tus amigos escritores; evita pues, dormir como Homero, la vida tranquila de un Byron, o ganar tanto como Bloy.
Séptimo.
No persigas el éxito. El éxito acabó con Cervantes, tan buen novelista hasta el Quijote. Aunque el éxito es siempre inevitable, procúrate un buen fracaso de vez en cuando para que tus amigos se entristezcan.
Octavo.
Fórmate un público inteligente, que se consigue más entre los ricos y los poderosos. De esta manera no te faltarán ni la comprensión ni el estímulo, que emana de estas dos únicas fuentes.
Noveno.
Cree en ti, pero no tanto; duda de ti, pero no tanto. Cuando sientas duda, cree; cuando creas, duda. En esto estriba la única verdadera sabiduría que puede acompañar a un escritor.
Décimo.
Trata de decir las cosas de manera que el lector sienta siempre que en el fondo es tanto o más inteligente que tú. De vez en cuando procura que efectivamente lo sea; pero para lograr eso tendrás que ser más inteligente que él.
Undécimo.
No olvides los sentimientos de los lectores. Por lo general es lo mejor que tienen; no como tú, que careces de ellos, pues de otro modo no intentarías meterte en este oficio.
Duodécimo.
Otra vez el lector. Entre mejor escribas más lectores tendrás; mientras les des obras cada vez más refinadas, un número cada vez mayor apetecerá tus creaciones; si escribes cosas para el montón nunca serás popular y nadie tratará de tocarte el saco en la calle, ni te señalará con el dedo en el supermercado.
El autor da la opción al escritor de descartar dos de estos enunciados, y quedarse con los restantes diez.
26 Jul 2007
Las lecciones del poeta

Todos lo sabemos. Sólo unos pocos, muy pocos, saben cómo decirlo. Jaime Gil de Biedma era uno de ellos.
Cuando le conocí en una conferencia, él poeta consagrado, yo estudiante ávida del conocimiento que da la poesía, su mirada era la de la foto, su voz tronante, su poesía estremecedora, su presencia hacía pequeños a aquellos profesores, la mayoría mediocres, que pontificaban sobre el arte.
NO VOLVERÉ A SER JOVEN
Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.
Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.
Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.
12 Jun 2007
insobornable, el tiempo

Insobornable, el tiempo
retrocede.
No avanza como dicen
quienes miran
una muerte que es
siempre
de los otros.
08 Jun 2007
“Dios dio las palabras a los hombres para que puedan esconder sus llantos

Lo dijo sonriendo con tristeza :
“Dios dio las palabras a los hombres
para que puedan esconder sus llantos”
y la sonrisa retornó a sus labios.
Pero eso no es lo que siempre nos contaron
ya sabéis : Al Principio, la Palabra
llegó a poder nombrar al Innombrable
y el hombre dijo luz, dijo tinieblas,
casa, león, pantera, corazones
niño, dolor, saliva y descendencia.
Era el principio y todo se estrenaba
y al nombrarlas las cosas se creaban
recién salidas de una mano nueva.
Fue después: los dolores compartidos,
el desamor lamiendo las almohadas,
la impotencia gritando en las mañanas
desgastaron las bocas que nombraban.
Entonces, sí, entonces como velos
las palabras buscaron sus guaridas
y ya la soledad se llama hastío
y decimos tibieza por olvido
y recordar por no decir nostalgia.
Tuvo razón el dios al regalarlas
supo que servirían para poco,
-para esconder el llanto- las palabras
Oído a una mujer africana en París: "Dios dio a los hombres la palabra para que pudiera esconder sus sentimientos"
06 Jun 2007
Hüzün, sobre la amargura que no es melancolía
Hay veces, pocas, que lo presuntamente convencional nos deja perplejos ante la maravilla. (Por ejemplo un premio Nobel que nos descubre a quien, posiblemente, no hubieramos descubierto de otra manera)
Hay veces, pocas, que al leer lo que alguien ha escrito sentimos que alguien se adelantó a decir lo que nosotros queríamos haber dicho (El fragmento que sigue es un ejemplo)
Hay veces, cada vez menos a medida que nos hacemos mayores, que descubrimos voces que nos hacen volver a sentirnos parte del mundo ( A mi me ha pasado, hace poco, con Pamuk)
Lo que sigue es una pequeña joya: su explicación de lo que es la amargura que envuelve a los habitantes de Estambul....pero se podría tratar de otras amarguras..... de otras ciudades, de otros momentos
"Pero ahora estoy intentado hablar no de la melancolía, sino de la amargura, que tanto se parece a aquella,(...) Eso significa que hay que observar los lugares y los momentos en que se confunden el sentimiento mismo y el entorno que hace que la ciudad lo sienta. Hablo de los padres que regresan a casa con una bolsa en la mano bajo la la luz de las farolas suburbiales en noches que caen demasiado pronto. Hablo de los libreros ancianos que se pasan el día tiritando de frío en sus tiendas esperando un cliente después de una de esas crisis económicas que se producen cada dos por tres; de los barberos que se quejan de que los hombres se rapan y se afeitan menos después de las crisis; de los marineros que, cubo en mano, limpian los viejos vapores del Bósforo amarrados a muelles vacíos con un ojo en la lejana y pequeña televisión en blanco y negro y que poco después se quedarán dormidos en el barco; de los niños que juegan al fútbol entre los coches en estrechas calles adoquinadas; de las mujeres de cabeza cubierta que llevan bolsas de plástico que en remotas paradas esperan sin hablar entre ellas un autobús que nunca llega; de las vacías casetas de los ciaques de las antiguas mansiones; de las cases de té llenas hasta la bandera de desempleados, de los proxenetas que las noches de verano se patean pacientemente las aceras con la esperanza de encontrarse algún turista borrocho en la mayor plaza de la ciudad; de las multitudes que corren a toda prisa para no perder el transbordador las tardes de invierno, de las mujeres que por las noches esperan a sus maridos que no acaban de llegar, y que entreabren las cortinas para echar un vistazo a la calle; de los ancianos con casquetes de punto que venden en los patios de las mezquitas opuúsculos religiosos, rosarios y ungüentos para peregrinos; de las entradas de decenas de miles de bloques de pisiso todas iguales, de las mansiones hijas de palacios en las que cada tabla del suelo gime con un crujido ahora convertidas en dependencias del ayuntamiento; de los subibajas rotos de los parques vacíos, de las sirenas de los barcos en la niebla, de las murallas de la ciudad, ruinosas desde los tiempos de Bizancio, de los mercados que se quedan desiertos por las noches, de los viejos cenobios convertidos en ruinas, de los miles de casas cuyas fachadas han pedido el color por la suciedad, el óxido y el hollin, de las gaviotas que permanenen inmóviles bajo la lluvia en boyas oxidadas cubiertas de algas y mejillones; de los enormes caserones centenarios de los que en el día más frío de invierno apenas surge una delgadísima columna de humno de la única chimenea; de las multitudes masculinas que pescan desde el puente de Gálata; de las frías salas de lectura de las bibliotecas; de los fotógrafos callejeros; del hedor a mal aliento del cine de techos dorados en tiempos famoso y ahora convertido en sala porno por cuya puerta entras hombres avergonzados; de las calles en las que no puedes ver ni una sola mujer en cuanto se pone el sol; del gentio que se acumula los días de viento del sudoeste, medio calurosos, medio borrascosos, a las puertas de los burdeles controlados por el ayuntamiento; de las mujeres jóvenes que hacen cola a la puerta de las carnicerías donde se vende carne barata; de las bombillas pálidas de los luminosos que se tienden entre los alminares los días de fiesta; de los carteles de los muros, rotos y garabateados por todas partes; de los agotados coches americanos de los cincuenta que sirven de taxis colectivos, que gimen rezongando mientras suben cuestas pronunciadas por las sucias calles de la de la ciudad y que de tratarse de una ciudad de Occidente ya estarían en un museo; de las multitudes que llenan los autobuses hasta la bandera; de las mezquitas a las que les roban continuamente los caños y el plomo que recubre las cúpulas, de los cementerios que parecen vivir como un segundo mundo en la ciudad y de sus cipreses; de las pálidas luces que brillan por las noches en los vapores que hacen el servicio Kadiköy_Karaköy; de los niños pequeños que intentan vender en la calle un paquete de pañuelos de papel al primero que se les ponga por delante; de las torres del reloj que nadie mira; (...)del hombre que desde hace cuarenta años vende en el mismo sitio postales de Estambul; de los pordioseros que se aparecen en el rincón más inesperado y de los que todos los dían repiten las mismas palabras en la misma esquina; del intenso olor a retrete que de repente te llega a las narices en las calles más frecuentadas, en los vapores, en los pasajes, en los pasos subterráneos, (...)de los emigrantes que esperan en los muelles de Gálata, de los restos de verduras, frutas, basura, bolsas de plástico, sacos, cajas de cartón y de madera que quedan esparcidos por el suelo las noches de invierno después de que levanten los puestos de los mercados; de las bellas mujeres cubiertas con velo que regatean vergonzosas en ellos; de las madres jóvenes que caminan a duras penas por la calle tirando de tres niños; de la vista del Cuerno de Oro cuando se mira hacia Eyüp desde el puente de Gálata; de los vendedores de roscas de pan absortos en el paisaje mientras esperan clientes en el muelle (...) de las jóvenes que trabajan hasta el amanecer para entregar a tiempo un pedido por el salario más mínimo de la ciudad repansando costuras y botones en pisos de calles laterales ahora repletos de máquinas (...)de que todo esté roto y avejentado, de que la ciudad entera contemple a las cigüeñas que vienen de los Balcanes, de Europa oriental y del norte cuando se acerca el otoño y que pasan sobre el Bósforo y las islas cuando se dirigen al sur; y de las multitudes varoniles que regresan fumando a sus casas después de un partido de la selección anciona, y que cuando yo era niño siempre terminaban con una seria derrota
Orhan Pamuk Estambul, Ciudad y Recuerdos, Ed. Mondadori Bcn 2006
Últimos Comentarios
- Artículo de Susana Fortes (Otra vez las palabras) 5 comentarios glforcen Luis Venecia casajuntoalrio mdgozalez
- Mi princesa 1 comentario johnny-salomon
- El sol de los Scorta (pequeña delicia) 10 comentarios Ramiro Muñoz T. Andres Candela miquel-agudo elefanteblancoster mr
- Un descanso verdadero (Amos Oz) 12 comentarios Pío Blanco glforcen Pepe glforcen Pepe
- Mujeres que trabajan y niños que se sienten solos.....como siempre 7 comentarios popochan popochan lola75 lola75 mr
Tags
Categorías
Ídolos
Buscar
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):
Archivos
- Noviembre 2009
- Octubre 2009
- Septiembre 2009
- Agosto 2009
- Julio 2009
- Junio 2009
- Mayo 2009
- Abril 2009
- Marzo 2009
- Febrero 2009
- Enero 2009
- Diciembre 2008
- Noviembre 2008
- Octubre 2008
- Septiembre 2008
- Agosto 2008
- Julio 2008
- Junio 2008
- Mayo 2008
- Abril 2008
- Marzo 2008
- Febrero 2008
- Enero 2008
- Diciembre 2007
- Noviembre 2007
- Octubre 2007
- Septiembre 2007
- Agosto 2007
- Julio 2007
- Junio 2007

