25 Nov 2009
El presidente y la ministra
El pasado jueves, día 19, hacia las 20:00 los medios anunciaban que el Consejo Europeo, reunido en Bruselas, había nombrado a Herman van Rompuy para el cargo de Presidente de la UE y a Cathy Ashton como Ministra de Asuntos Exteriores.
Recibíamos la noticia con sorpresa por partida doble: Parecía imposible alcanzar un acuerdo para esa fecha y el nombre de Ashton no había sonado en las quinielas hasta última hora.
Tras un primer momento de desconcierto, estos nombramientos, ¿son una buena noticia? Algunos jefes de Gobierno como Merkel, Sarkozy o Browm se habrán quedado descansando, pero “El resultado de las secretas deliberaciones ha sido, sin embargo, triste para los europeístas”
Triste, en mi opinión, no sólo para los europeístas, sino para los ciudadan@s europeos en general, por varios motivos:
- El procedimiento empleado: Será todo lo ajustado a los Tratados que se quiera, pero no es de recibo que los ciudadanos no conozcan siquiera el número de candidat@s, que éstos no hayan tenido que presentar en público su candidatura, que no hayan pronunciado ni un solo discurso, ni unas malas declaraciones previas a su nombramiento, que desconozcamos sus apoyos... un caos, vaya, apenas 24 horas antes del Consejo.
- Van Rompuy es el candidato franco-alemán. Recordamos que uno de los motivos de reticencia a la non nata Constitución europea y al Tratado de Lisboa ha sido la sospecha de que, al alterar los tratados originarios, se desembocara en un nuevo “directorio europeo”.
- Los 25 Estados restantes han acatado esta iniciativa por unanimidad, hecho podemos calificar, cuando menos, de curioso: ¿será cansancio?
- El nombramiento se ha hecho con prisas, pero las prisas no son nunca buenas consejeras. ¿Se pretende ahora recuperar, de una tacada, los casi diez años que Europa ha perdido desde Laeken (2001)?
Entonces, Europa era una región animosa tratando de poner en marcha la Estrategia de Lisboa, aquella de "la economía del conocimiento más competitiva y dinámica del mundo, antes del 2010" .
Hoy, Europa parece una región cansada y envejecida, con una economía en crisis, pero narcisista y satisfecha de sí misma, para la que el Consejo, Tratado de Lisboa en mano, ha buscado un Presidente y una Ministra con escasa capacidad de maniobra.
- La pregunta es: ¿Tenemos los ciudadan@s europe@s el Tratado y los líderes que nos merecemos? Dicho de otra manera, ¿está en sintonía el Consejo con sus ciudadanos?
Dicho esto, Rompuy y Ashton deben saber que los ciudadanos no tenemos nada personal contra ellos, que los consideramos personas capacitadas para su función, que deseamos decir dentro de unos años que en el Consejo "sonó la flauta"...aunque sea por casualidad, que no se dejen amilanar por aquellos líderes que pronuncian el nombre de Europa en vano, que escuchen a los ciudadanos para que este espectacular esperpento no se vuelva a repetir, que vamos a mirar con lupa cada una de sus actuaciones y que trabajen para dejar pronto, muy pronto, y atrás, muy atrás, esta suerte de Carta otorgada...
