07 Oct 2013

Un espectáculo que poco tiene que ver con el toreo.

Escrito por: Padua el 07 Oct 2013 - URL Permanente

Ayer pudimos ver en Las Ventas la concesión de una de las orejas más escandalosas de los últimos meses. Antonio Ferrera, tras andar por la plaza haciendo un toreo, desde mi punto de vista, muy vulgar, y con una actuación de charanga y pandereta -bueno le he llamado antes toreo y no sé si es esa la palabra correcta para denominarlo- obtuvo un trofeo de regalo. Me pongo en el lugar del ganadero, Adolfo Martín en este caso, y si resulta que mando seis toros a Madrid, aunque fuesen como en esta ocasión con poca clase y algunos descastados, y el matador de turno se me pone a hacer recortes y más recortes y a dar saltitos y carreritas por toda la plaza, me agarro un cabreo monumental… No sé si es que con tal de dar salida a sus productos ganaderos, pasan por todo esto.

Este torero, Ferrera, no torea y lo que hace es dar otro tipo de espectáculo. Puede parecerse a lo que se quiera pero no a la labor de un torero frente al toro. Ayer puso bastante mal los pares de banderillas y en ningún momento paró quieto toreando, ni siquiera en los muletazos que consiguió dar algo más limpios y en los que, más que torear, aprovechaba la embestida de un cuarto toro bastante aceptable. Es un matador-recortador, bullidor, que da un pase aquí, otro allá y otro acullá. Con el capote sacó al toro con unas chicuelinas despegadísimas, en un terreno, otra enfrente, otra en los medios, otra en tablas… Resultaba todo, al menos desde mis entendederas, bastante grotesco… y a todo esto parte del público enardecido. Pero eso no es el toreo tampoco…

Javier Castaño se busca y no se encuentra, y su cuadrilla ayer tampoco estuvo para tirar cohetes… no pasó de aseada en las suertes que ellos, generalmente con acierto, tratan de revestir con dignidad torera.

Fandiño tendrá que renovar la bula que tiene concedida en las Ventas, pero me temo que habrá de demostrar algo más de lo que hasta ahora viene haciendo. Ayer desde luego agotó la dispensa que tenía y que era, por cierto, muy generosa.

Le sacaron a saludar, junto con sus compañeros, al comienzo de la corrida mientras algunos aficionados nos preguntábamos con un punto de hilaridad: “¿a quién ovacionan…?”. Y uno de por allí, muy desahogado, contestó: “Será a la cuadrilla de Castaño…”. Y no lo parecía pues quienes salieron a responder a la ovación fueron los matadores. Nunca supimos el motivo de esta alegría del público. Si alguien lo sabe que me cuente qué méritos tan excepcionales habían cosechado los tres matadores para sacarles a la tronera a saludar. Lo mismo es que ahora empezamos a hacer en Las Ventas lo mismo que en la plaza de Almería, con todo mi respeto para esa plaza.

En definitiva, poco o nada aportó la corrida de ayer al devenir de la fiesta. Lo peor con todo, no obstante, es leer hoy al crítico de El País, que debió dormirse durante la corrida, pues desde luego, deja mucho que desear todo lo que en su crónica dice. Si lo que escribe es lo que vio, y no se lo ha escrito un principiante, que Santa Lucia le conserve la vista al buen hombre, pero la fiesta se lo pondrá en su debe particular, y algún día la afición le demandará que no sea capaz de decir siquiera que la mitad de la plaza protestó la oreja de Ferrera, y en esa mitad, la afición más seria. Lo que digo, creo que se durmióotra explicación no cabe.

En este lamentable estado de la fiesta, vengo denunciando que fallan casi todas las estructuras de la misma. El periodismo especializado y la crítica taurina es una parte importante de la misma, y a las pruebas me remito, que con tal de que esto parezca que está vivo son capaces de decir lo inimaginable. Allá ellos.

Solo diré que la feria de otoño se nos ha ido sin que se atisbe la más mínima mejora en nuestra fiesta de los toros… Los aficionados, en buen número, siguen en espantada y a la plaza viene un público decidido a pasar el rato sin más y sobre todo sin que le importe esto por ningún lado. Más o menos lo mismo que a los toreros. Poco les importa que esto salga o no adelante… o al menos lo parece por sus actitudes en el ruedo.

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* Fotos: J.M.R.

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06 Oct 2013

Las dos ramas a impartir en clase: el toreo y el destoreo.

Escrito por: Padua el 06 Oct 2013 - URL Permanente

Creo que seria lo mejor: este mismo curso en las escuelas de tauromaquia deberían instaurar dos ramas distintas, como en algunas facultades.

Al llegar a ellas, a los chavales y chavalas, deberían decirles:

- “ A ver, ¿de que te quieres matricular…? Aquí damos dos tipos de clases: toreo y destoreo.

Si te apuntas a la primera ya sabes que tendrás bastantes cogidas, te tendrás que esforzar mucho y el sudor frío del miedo a veces te correrá por la espalda bajo la chaquetilla…y por supuesto la improvisación artística estará siempre ahí a flor de tu piel…no todo el mundo lo aguanta, solo los muy elegidos. Notarás el roce de los pitones en los muslos y sentirás el aliento caliente del bicho en los tobillos…es complicado porque aquí te olvidas de la técnica y adquiere supremacía el arte y los canones…

La segunda es más cómoda… permite muchas mayores libertades ante la cara del toro y te lo puedes pasar todo lo lejos que quieras. Será cuestión, eso sí, de aprender muy bien la técnica y sobre todo los toques oportunos… y las cogidas vendrán con cuentagotas y casi, casi como “accidente” que es como les gusta ahora llamarlas a algunos taurinos”

Los chavales se quedarían pensando y habría que ayudarles un poquito más:

- “El toreo, o sea el autentico, quizá te pueda subir a la cima del toreo mismo…con mucho sufrimiento eso sí, pero los triunfos serán únicos e inigualables. No es lo mismo salir a hombros en Las Ventas habiendo practicado el toreo autentico que el destoreo… esto último se olvida a los cuatro días. Nadie se acuerda de faenas con destoreo… Sin embargo con el toreo no podrás torear demasiadas corridas porque eso no hay cuerpo que lo aguante, pero podrías pasar a la historia como un verdadero torero que hace época. Por el contrario en el destoreo todo es más cómodo pero también puedes ser figurita y torear mucho y ganar dinero…tampoco está mal. En esta rama se nos están matriculando casi todos ahora…tu verás...”

Así de esta manera se podría poner en los carteles anunciadores de las corridas y novilladas, “corridas de toros con toreo”, o bien “los matadores lidiaran destoreando a los astados de la afamada ganadería de…”

Todo lo escrito hasta aquí es una quimera, pero las quimeras, en este caso, pueden servirnos para hacernos una idea de como está el mundo del toro actual.

De alguna manera, y por lo que vemos en los novilleros, en las enseñanzas de algunas escuelas ya se está enseñando el destoreo… al menos en sus principios básicos…y no se sabe muy como acabaremos.

Hoy he preferido hacer esta recreación en vez de hablar de toreros que ayer deambularon por la plaza, que nos molieron a vulgares muletazos, a mantazos, propiamente dicho, y que a casi todos les ha sonado un aviso y no por matar mal precisamente.

Resultó cogido Joselito Adame de manera que no pudo seguir la lidia en su segundo toro y tanto Alberto Aguilar como Jiménez Fortes son los toreros de los que hablábamos y que con la inestimable ayuda de los astados de Puerto de San Lorenzo y Ventana del Puerto han hecho una tarde totalmente destoreada…como viene siendo habitual.

A los toros y los toreros de hoy se les puede aplicar lo del chiste, “tu porque no sabes y yo porque no me acuerdo…”, pues menudo papelón. Ni unos ni otros se han entregado como corresponde a la primera plaza del mundo, con el publico habitual ya en ella, facilón y triunfalista y ni así lo consiguen…y es que se puede ser todo lo bonachon que se quiera, pero si te dan jamón del malo… no siempre cuela, porque uno no es tonto aunque sea triunfalista y le gusta más el ibérico…

Algunos toros han tenido posibilidad de torearlos mejor de lo que se ha hecho… y con esto ya queda todo dicho, para que entrar en detalles absurdos que nos pierden y nos alejan del gran problema que tiene hoy la fiesta: el destoreo… piensen en ello, se lo suplico a todos, por el bien del futuro de la fiesta… piensen.

*Fotos de Padua

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05 Oct 2013

Lección de destoreo en las Ventas.

Escrito por: Padua el 05 Oct 2013 - URL Permanente

Tal y como lo leen. Primer y segundo día de feria sendas lecciones de destoreo en Las Ventas. No obstante matizaré antes de que alguien se rasgue las vestiduras. Empezaremos por la tarde de ayer con El Cid y Fandiño y con el toricantano, Ritter.

Fandiño cortó una oreja muy protestada. Con razón. Éste es un torero que goza de bula en Las Ventas. No seré yo quien diga si merecida o no. Ciertamente ha toreado bastante aquí y nunca abrió la puerta grande, como dice mi amigo Jacinto. Aparte de eso y de que este Aficionado Cansado no haya tenido nunca la suerte de verle demasiado bien, no tengo nada que objetarle, excepto que ha dado un recital de destoreo. No sé si esto es poco o mucho. Ustedes juzguen.

O sea que ha toreado como ahora se hace, en plan moderno, con la escuela de El Juli, de Ponce… de Perera, del mismo Cid y de tantas otras llamadas figuras del toreo actuales.

En la novillada que abrió feria, destacó especialmente, en la práctica de este tipo de toreo moderno, un novillero de Espartinas –Javier Jiménez- pero éste hizo lo más difícil todavía. Ni más ni menos que pasarse al novillo tan lejos que les aseguro que no cabía uno en medio, sino hasta dos novillos, con lo cual bien pudo torear tres a la vez, tres novillos quiero decir. Su técnica perfeccionada al máximo para pasarse al novillo tan lejos que sería imposible supiese el animal que al lado tenía a un hombre… ni olerlo.

El Cid ayer estuvo a punto de volver a ser el mismo de antes, del principio… pero dejó marchar su oportunidad y no precisamente por el fallo con la espada, que pincho más de una vez y lo hizo muy mal, sino por su faena. Parecía impensable que con un público entregado como el que tenía, tuviese tanta desconfianza en sí mismo, hasta el punto que en la última tanda de naturales toreó desastrosamente mal…de abajo arriba, dudando, moviendo las piernas…creo que incluso le temblaban.

La verdad es que de su faena, salvo los vistosos pases por alto del comienzo, solo dio un par de tandas aceptables, una con cada mano. Dentro de esas un par de muletazos destacaron y apurando un buen natural…solo uno. A pesar de todo esto le dieron una vuelta al ruedo, sin vergüenza ni recato por parte de la mayoría del público y algunos aficionados.

El público de las ventas entró en un falso orgasmo torerista prolongado con uno torista, pues pretendían darle la vuelta al ruedo al toro, que siendo bueno para el torero, no la merecía en absoluto.

El del doctorado, señor Ritter, dijo poco… anduvo por la plaza y basta. Tuvo algún detalle pero poco más y lo poco que le vimos estuvo destoreando que es lo que se lleva. Y la feria va de lecciones de eso.

Los toros de Cortés y Victoriano del Río, muy desiguales de presentación y algunos cornalones. Con muy bonita estampa Berbenero, el del Cid, que destacamos, y el sexto, Medianillo un toro negro, salpicado y listón que parecía sacado de una estampa antigua. Protestados los dos primeros por invalidez manifiesta, fueron mejorando en su juego desde el tercero al quinto, el susodicho de El Cid que fue candidato a relanzarle, pero éste se afligió entre nubes y brumas de desconfianza… y de falta de sitio… y es que el que ha cogido, y le cuesta tanto soltar, es ese que decimos, o sea, colocación siempre fuera de cacho, pasándose al toro muy lejos, echándole más lejos todavía y descargando las suertes, tanto en capote como en muleta y eso sí, como tantísimos, tiene muy aprendido el repertorio de adornitos, véase la trincherilla, el molinete girando sobre si mismo y recortando al toro, el pase de la firma, etcétera… pero el toreo fundamental está tan de rebajas que estamos expectantes por ver cual es el siguiente paso, aunque bien visto quizás nos lo mostró ya el novillero de Espartinas… torear dos o tres toros a la vez, aunque real solo uno y los otros, más cerca del torero, imaginarios.

Con todo este triunfalismo estamos, y así de cómodos y de agustito los toreros, mientras, algunos aficionados, seguimos teniendo cada tarde peligro real de que nos partan la cara y lo denuncio aquí públicamente: ante la “huida” de abonados de nuestro alrededor, pues de un grupo de diez o doce, o más, seguimos renovando solo cuatro o cinco…, los que llegan nuevos, advenedizos en esto, y alguno con conexiones con la empresa…nos amenazan con miradas y comentarios, desde que nos ven entrar por la puerta del tendido… solo porque decimos lo que creemos oportuno y opinamos, con los pocos amigos de los toros que nos quedan cerca, sobre lo que estamos viendo. El sentido triunfalista que transmiten los medios y que esta calando en aficionados pocos aplicados y dados al torerismo, hace que se produzcan estas situaciones que me consta no es a nosotros sólo a quienes ocurren.

Entre sonrisas diré que estamos sufriendo un “acoso” en toda regla por parte de un pequeño grupo de aficionados o al menos ellos se llaman así, y a los que quien esto escribe nunca en estas última décadas había visto por la plaza. Pero esto en Las Ventas es tan viejo como la fiesta misma…tampoco hay que asustarse. Ya pasará… y vendrán otros, si es que ésto dura para verlo.

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* Fotos de J. M. R.


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17 Ago 2013

De la feria taurina de Castellar 2013.

Escrito por: Padua el 17 Ago 2013 - URL Permanente


El otro día empezaba un comentario de urgencia en el Facebook con este párrafo:

“Como aficionado a los toros a uno se le viene el mundo abajo -el taurino claro- cuando sale una novillada de lujo como hoy en Castellar (Jaén) y con un novillo excepcional -el cuarto- de vuelta al ruedo y, excepto cuatro, nadie parezca enterarse. Pésimo planteamiento el del festejo... que no coincidía con el juego excelente de los novillos y un palco presidencial superpoblado que más parecía una tertulia de amiguetes donde nadie se enteraba de nada...

Una pena también la cogida de José Cabrera... ¿Dónde está la afición a los toros?”

La historia merece la pena ser ampliada, como lo merece hablar de una feria taurina de pueblo, el mío, mal estructurada y programada de principio a fin. Si ya nos hacíamos eco de la necesidad de cambiar cosas y estructuras en nuestro anterior post y hablábamos de ese submundo o tercermundismo que se ha instalado en la fiesta por obra y gracia de las programaciones de los pueblos, toda previsión fue poca y este aficionado cansado, lamenta hoy haber acertado en las previsiones.

Empezamos porque buena parte del pueblo –me refiero a la que se supone aficionada a la fiesta- no creo que esté siquiera mentalizada para valorar o no el problema que existe actualmente en la fiesta con ese submundo extendido por tantos pueblos. Es como si se topase con una pared… unos se conforman con pertenecer a asociaciones o peñas taurinas e ir de fiesta de vez en cuando, lo cual me parece lícito, y otros consideran que esto es lo que hay y que de aquí no se puede salir. No obstante y a través del comentario de Facebook pude apreciar como algunos aficionados y aficionadas parecían querer ”despertar” y era como si se quisieran dar cuenta de una manera leve de que algo va mal, muy mal… Solo pediría a los pocos o muchos aficionados que no se presten a seguir el juego a espectáculos de este tipo.

No digamos ya si nos referimos a los dirigentes políticos –no solo a los de Castellar- a los que caen una y otra vez en el pozo sin fondo de repetir y repetir sin descanso, año tras año, los viejos e inservibles parámetros y argumentos que están llevando a la fiesta a su fin. Son –perdón por la expresión, que no quiero que sea ofensiva para nadie- como moscas que caen presas en la tela de araña tejida por un extenso circuito de empresarios taurinos modestos y que se dedican a programar ferias en los pueblos, tras llevarse las nada despreciables subvenciones de los municipios.

¿No se darán cuenta, estos políticos locales, de que así no se puede seguir o esto de los toros se acaba en diez o doce años? ¿No tienen un rato, un momento, para pararse a reflexionar, a asesorarse, a documentarse, a estudiar, a considerar otras alternativas que no sean las de volver a caer otra vez en esa extensa telas de araña taurina…? No se trata quizás de despreciar a esos empresarios sino de hacer otros planteamientos y exigirles otras cosas, algo importante… no la tontería de que venga o no venga el Cordobés a hacer la charlotada de turno, con todo mi respeto para él como persona.

Y ya que hablamos de charlotadas, hablemos de este festejo en el que Conde y El Cordobés, vinieron a Castellar como “Juan por su casa”, aquí hago y aquí deshago… Ellos parecían mandar en el ganadero de Buenavista –lo digo por la tropelía en las defensas de los toritos- en el palco, en el ruedo, en la banda, en el público… O sea un espectáculo ya prediseñado que más parecía ser un charlotada, como digo, que un festejo serio.

Me niego pues a juzgar lo que nunca fue toreo y solo diré que jugaron con todas las ventajas habidas y por haber y en medio de todo este tinglado… un chico, Pedro de Flora, conocido por los castellariegos como Lumbrerita, que tomaba la alternativa en Castellar y la verdad es que tal y como está el mundo taurino no sabemos muy bien con que objetivo ni para qué… pues será difícil que tenga oportunidades y lo digo con todo el dolor de mi corazón.

Lo que ya desbordó las previsiones y me causó una impresión penosa fue la mascarada, del día siguiente, en el diario Jaén con crónicas y comentarios que levantan el rubor al más pálido, a cualquiera por poco que sepa de toros, artículos en los que una vez más alguien cercano al mundo taurino y que se llaman periodistas magnifican y fabulan con respecto a un resultado que nada tiene que ver con la realidad.

Quedémonos con la novillada, en su conjunto, de Giménez Indarte, del primer día… la que daba lugar a la entrada de este humilde artículo. El aficionado lo que pide es que salga el toro –en este caso el novillo- en su máxima integridad, con casta y bravura. Luego pueden mostrar alguna dificultad concreta –que el toreo tiene recursos para solucionar- o tendrá mas o menos problemas, pocos desde luego, tuvo ésta. Unos tendrán una nobleza excepcional como el cuarto, no recuerdo por desgracia el nombre, y otros algo menos. Algunos nos puede hacer, incluso, confundir un exceso de genio con la casta, pero en conjunto todos ellos, todos, sin excepción, se pudieron lidiar, torear… como hay que hacerlo. Pero no encontraron toreros…

Lastima que el erróneo planteamiento de esa novillada sin picadores donde uno de los novilleros, Gerardo Ribera, que por la forma y las ventajas en el toreo, parecía muy baqueteado en esto –por cierto con un vestido incompleto, sin faja o tan mal colocada que por delante no aparecía- no acertaba a aprovechar los erales, tres nada menos, que tuvo que lidiar por cogida de su compañero. Sus constantes carreritas entre pase y pase y otros muchos defectos más, dejaron que se fuese sin torear una excelente novillada. A alguno se le dieron más de cuarenta pases y todavía podían haberles dado otros veinte más.

En definitiva y como ya dije respecto a esta malograda novillada, a veces pienso que los aficionados no tenemos futuro... y la fiesta menos... Fue una novillada excelente -por los astados- y con un planteamiento -por los taurinos y los políticos de turno- vergonzoso... Gran parte del público, por desgracia, acostumbrado a ver cualquier cosa no se dio cuenta siquiera del “novilladón” que el ganadero nos había enviado. Tardará años en repetirse.

La verdad es que tampoco el aficionado siente mucho apoyo... y así llegamos a la conclusión penosa de que esto se muere... sin remedio. ¿A quién le interesa esto si no es para figurar o medrar por un lado o por otro, o para de alguna manera aprovecharse de la fiesta de los toros para tratar de figurar o parecer alguien aunque sea en una plaza de las del tercer mundo?

La imagen del palco la tarde de la novillada me parecía de una frivolidad fuera de duda… hay quien no sabe estar en ninguna parte y menos en un palco presidiendo o acompañando, que no se sabe muy bien, en todo un espectáculo de toros… o de novillos.

Como colofón, diré que lo mejor, con muchísima diferencia, la inestimable compañía en estos días de nuestros amigos de Castellar y como siempre de Pedro, Isa y Alba.

Todas las fotos pertenecen a Padua.

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05 Jun 2013

El triunfo de la cuadrilla de Castaño: un aldabonazo a la fiesta.

Escrito por: Padua el 05 Jun 2013 - URL Permanente

(Quiero hacer una breve introducción, para decir que este artículo lo escribí hace exactamente cuatro días.

Lo he tenido en el “congelador”, esperando que hoy, en la corrida de la Beneficencia, pudiese cambiarlo y arrepentirme de lo que había puesto.

La ocasión lo podría requerir. Sin embargo el festejo ha sido una tomadura de pelo. Desde los cambios de las reses en los corrales hasta el toreo que hoy han querido “colarnos” los toreros. O sea el destoreo… Sinceramente estoy enfadado, muy enfadado. No puede ser que no traten de disimular siquiera: algunos toros inválidos y mal presentados, toreros ventajistas… Morante encarado con parte del público… en fin, una vez más el desastre de un festejo de taurinos y para taurinos con la connivencia del poder político autonómico, organizadores de la corrida de toros extraordinaria.)

Este año en el que mi amigo de la vida y de los toros, Jacinto, y quien esto escribe, cumplimos treinta años de abonados en Las Ventas, San Isidro como feria taurina no ha querido ser una más.

Ha acabado la isidrada y hay muchas cosas que nos deberían hacer y servir para reflexionar y pensar en la fiesta de los toros y en su futuro a corto y medio plazo. Hoy todo el escalafón de toreros y novilleros debería estar pensando que ha pasado…que ocurre en esta nuestra fiesta.

No me digan que es absolutamente normal que los triunfadores de San Isidro, sean los componentes de la cuadrilla de un matador… y ¡ojo! no lo digo porque piense que esto no puede ser. Ya decía en mi post de hace unos días, que la fiesta era más mucho más que la faena de un matador por buena que esta fuese.

No es eso, a lo que me refiero es que este hecho no es sino la demostración palpable de que los toreros no están a la altura de las circunstancias.

Y les diré una cosa, no me vale la puerta grande de Talavante, que no debió ser, ni los trofeos de este o aquel. Es que sencillamente ya nadie se acuerda ni de Talavante, ni de Perera, ni de Castella… lo que todo el mundo recuerda es el triunfo de esa cuadrilla…y de un toro…y pare usted de contar.

Esa vuelta al ruedo, histórica, de la cuadrilla de Javier Castaño, otra cosa es que fuese justa o no, pero se produjo por aclamación popular y no recuerdo haber visto algo así jamás, creo que nos debería decir mucho a todos.

Sinceramente yo lo veo como un aviso para navegantes, que no a “Navegante”, y en este caso los navegantes son los toreros y los novilleros, y con más propiedad, los matadores de toros y de novillos de nuestra fiesta.

Es un aldabonazo en la puerta de entrada de este mundo taurino, lo que el público y la afición a través de estos toreros de plata y este picador, han querido dar, para decir ¡hay que hacer algo! No pueden ustedes seguir acomodados como están y decir luego en la tele que no importa porque tiene ya la temporada firmada… eso ¡es una vergüenza! Al menos deberían tener un respeto al público y al aficionado.

En estos días estaremos viendo repartir premiso de San Isidro. Pueden dar los que quieran el premio y el veredicto ya lo ha dado el publico de los toros y la afición: Son cuatro los toreros que han triunfado y lo han hecho con lo que siempre se triunfa: verdad, emoción, autenticidad, riesgo y torería.

Nunca pensé que tras esos treinta años, de abonado, más otros seis o siete de espectador en las Ventas, más otro puñado de años de aficionado -recuerdo mi afición desde los cuatro años- llegaría un momento en que los toros los viese con tanto pesimismo.

Ojala y esto que ha ocurrido en esta feria sirva para que reaccionemos todos para que los ganaderos digan de una vez basta de llevarnos las culpas de todo y `para que los toreros se den cuenta que una fiesta como la que ellos practican cada día se ve abocada al fracaso y a la extinción.

La fiesta sin sensación de riesgo, sin emoción, sin autenticidad, no es tal. Puede ser otro espectáculo, llámese como se quiera pero no serán toros… para eso hace falta un toro integro y un torero que dé emoción, que se pase al toro cerquita, que lo lleve toreado, que se recuperen los conceptos de parar templar y mandar, que se dejen las ventajas en la habitación del hotel y que se pongan a hacer vibrar con emoción y verdad… lo demás nunca hará historia y al rato, por muchas orejas que se otorguen, nadie se acodará.

En estos treinta años hemos visto muchas cosas desde nuestras delanteras de grada. Más malas que buenas, aunque las buenas han sido mucho y más intensas y perdurables en el tiempo.

En esos treinta años hemos tenido compañeros, en las localidades de alrededor, algunos amigos, que han ido cambiando. Hemos sentido mucho los últimos cambios de este año. Pero los aficionados y aficionadas se van cansando, se van marchando, o como dice Carlos, “no me he ido… me han echado…” Esto es duro oírlo de boca de un aficionado que llevaba un montón de años en su localidad.

A todos los que por han pasado por nuestro lado, les recordamos y les envío un saludo. A los que siguen por allí, cerca de nosotros, una petición que aguanten todo lo que puedan, porque algún día y no será lejano alguien nos redimirá de tanto “sufrimiento”… y la fiesta volverá a ser lo que era… O eso o cambiemos de nombre y concepto este espectáculo.

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31 May 2013

Las Ventas: la fiesta en su esplendor.

Escrito por: Padua el 31 May 2013 - URL Permanente

Las nubes, como cada tarde, asomaban por el tejadillo de la plaza como bolas de algodón dulce para los aficionados de sol…apenas el astro rey nos saludaba de vez en cuando por las rendijas que encontraba y la tarde no era muy luminosa.

Poco a poco se fue haciendo la luz en la plaza, el toreo surgía a ráfagas y la emoción y la verdad la ponían los toros, pero fue al salir el sexto toro, Marinero de nombre, cuando un destello largo y persistente se apodero de forma global del coso madrileño. La fiesta lucia en su esplendor. Por fin. No hicieron falta faenas redondas ni naturales exquisitos. La fiesta es más mucho más que una faenita de pitiminí o un torero corriendo entre pase y pase, por mucho que luego se premie con una oreja.

La fiesta es el toro, es la suerte de varas, la fiesta es el torero de plata, el picador…si me apuran hasta el monosabio. La fiesta es mucho más que el destoreo actual, que las ventajas aprendidas ya desde la escuela, y cuando la fiesta luce, una luminosidad sin limites se apodera de las Ventas y el gentío, unánime, se levanta como un solo resorte y vibran los tendidos de piedra al movimiento del arte, a la quietud de los corazones de los aficionados, y las ovaciones suenan atronadoras como en ningún sitio, y los olés (que no esos “bienes” cursis e imbéciles) resuenan como un coro sinfónico armónico porque la sinfonía empieza en el ruedo, con el toro, con los toreros de plata, con el caballo y su picador y porque la plaza de las Ventas es única e irrepetible a pesar de que hoy esté un tanto confundida, por parte de un publico, al que el futuro de la fiesta le importa poco.

Marinero no era un toro excepcionalísimo, era simplemente un toro bravo, un toro de lidia, bien presentado y con una estampa guapa, mimado y cuidado en su dehesa durante años, acicalado desde que era una cría por los lametones tiernos de su madre, una vaca brava ella donde las hubiese que pacta allá por aquellas dehesas extremeñas del ganadero Adolfo Martín.

Toda la corrida tuvo una bonita estampa, cada uno en tipo de su procedencia y reata, y de manera notable el primero y el sexto (que en realidad era el quinto, pues se cambio el turno por lesión de Castaño). Todos ellos fueron toros, con sus virtudes y sus defectos, sus dificultades y sus pitones gloriosos, pero eran toros de lidia, toros bravos con más o menos casta, pero toros. No entraré en minucia porque hoy no es día para ello, hoy es día de grandezas.

Este aficionado cansado, tan cansado, diría yo, ayer dejó escapar unas lagrimas viendo a Marinero ir al caballo y no crean que fue una pelea completa, que no, pero la suerte de varas lucio tan bella como es… el nudo se hizo en la garganta más fuerte al ver al banderillero andar de esa forma tan torera por la plaza y el olé se me ahogaba dentro, muy dentro, pues un escalofrío emocionado y radiante al mismo tiempo me impedía gritar.

Todo empezó desde que el toro apareció enseñoreándose por la plaza, iba recorriendo casi tendido a tendido, justo aquellos que había enfrente del toril, como respondiendo a las ovaciones con que fue recibido. Después la plaza en silencio, el caballo grácil andando con soltura, esperando la embestida del noble toro. El picador montando a caballo moviendo las riendas, y los estribos, y alzando su brazo hasta la cabeza para citar al toro sin dejar de hablarle y de llamarlo, dando los pechos, el suyo y el del caballo, o sea toreando. Cuando el burel llegaba lo detenía con la vara, por eso se llama la vara de detener –no fueron perfectos los puyazos tampoco- pero se producía la emoción suficiente, la que dan las imperfecciones del arte y la suerte de varas derrocha arte cuando se realiza tal y como es de natural. Así hasta tres puyazos, de largo, con emoción, con el fulgor de un toro y unos toreros que hicieron posible el milagro, que debería producirse cada tarde de toros.

Javier Castaño tiene una cuadrilla de lujo. Sus banderilleros lo son. En la lidia en la suerte, andando por la plaza sin barroquismos, con esa torería que sale de dentro que trasciende desde las entrañas mismas del torero y ¡como torearon…! porque también se torea con el caballo, y la vara, y se torea con las banderillas… ayer hubo toreo del bueno en el histórico ruedo de las Ventas.

La tarde de ayer me recordaba, con las enormes distancias que pueda haber, esas tardes históricas en las que los aficionados nos abrazábamos emocionados. Esas en las que el vello se ponía de punta viendo torear de verdad. Esas en las que la emoción del toro bravo nos hacía sucumbir en un estado de éxtasis mientras los ojos se nublaban con lágrimas.

Ayer fue tarde para aficionados, solo nos faltó darnos ese abrazo que tantas veces nos hemos dado Jacinto y yo en el tendido, a lo largo de treinta años en nuestro abono…quizás la tarde no fue tan redonda como para eso… pero faltó poco.

Lola, con sus prismáticos en la mano me decía antes del enorme destello del sexto toro: “…hoy no nos estamos aburriendo nada… que interés tiene la corrida…” y así lo certifico… ella ya lo certificaba. Lastima que nos faltase el abrazo ese abrazo entre amigos fieles de toda la vida que rubricaba las grandes y enormes tardes… nos quedamos muy cerca… pero las Ventas del Espíritu Santo acabaron llenas de luz y color, llenas de torería… de verdad torera. Se hizo la luz.

En medio de todo aquello nos rondaba el recuerdo de un aficionado cabal que nos falta desde hace ya demasiados San Isidros. El era de esos aficionados anónimos que nunca tienen homenaje pero que sus compañeros y amigos siempre recordaremos. Antonio Flores, ayer tarde, hubiese disfrutado como loco y hasta se hubiese puesto el puro en la boca, para con las manos libres y de pie, aplaudir a la fiesta, su fiesta, la nuestra la que nunca debería morir y ayer por un momento, por unos minutos, por unas horas, recobró la vida y su estado natural.

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Los toreros protagonistas de ayer fueron:

Ante todo, la Cuadrilla de Javier Castaño y más concretamente:

Tito Sandoval, Marco Galán, David Adalid y Fernando Sánchez

El matador que destacó aparte de Javier Castaño, fue Antonio Ferrera. Toreaba también Alberto Aguilar.

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Nota: No se ha publicado otras fotos de ayer porque podrían desvirtuar el sentido de la tarde. En próximos días, aparte, publicaremos el album de fotos.

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30 May 2013

Las Ventas: vendaval y estampida.

Escrito por: Padua el 30 May 2013 - URL Permanente

Ayer, con toros de Jandilla - no entendemos los motivos de que venga dos veces en una misma feria- dos de las Ramblas y un sobrero de El Torreón, escasos de presentación y con muy poca fuerza, que resultaron descastados en general pero sin grandes problemas y algunos de ellos nobles y manejables, hicieron el paseíllo en las Ventas los matadores, El Fandi, Luque y Jiménez Fortes.

Y digo que hicieron el paseíllo, por que lo que es torear no lo hicieron, salvo muy contadas excepciones. Es cierto que la tarde se complicó con agua y viento y al final quedó un tercio de plaza, pues muchos espectadores huían despavoridos… El público de toros no está acostumbrado a las inclemencias del tiempo y sale en estampida en cuanto empieza a llover.

¿Podríamos destacar algo de los toreros? Curiosamente unas verónicas de El Fandi, que tampoco es que fueran para tirar cohetes pero si al menos un pequeño fogonazo entre tanta vulgaridad. Esto del toreo de capa está siendo un desastre este San Isidro. Lances insustanciales, toreo muy despegado –igual que con la muleta- y retrasando la pierna o echándola atrás sin disimulo alguno, vienen a confirmar cada tarde un toreo que puede ser cualquier cosa menos eso.

Las verónicas que se están dando, en general, son de tal superficialidad que difícilmente llegan a parecerse a este lance.

No hablemos de las chicuelinas que son una caricatura de las variedades que existen.

De otros pases con el capote y que no tienen parecido alguno con el original, mejor ni los mencionamos.

El Fandi banderilleó mal al primero de su lote y aseado al segundo, con recortes y adornos incluidos, que es su fuerte. Del resto de su labor, aparte de esas verónicas, ya dije lo que pensaba el otro día y no es cuestión de repetirse.

Luque estuvo por allí toda la tarde, dando pases y más pases, muletazo por aquí y por allá y los aficionados y el público aguantando con estoicismo.

Jiménez Fortes, cometió el error de tratar de hacer quites a toros inválidos, a uno especialmente. Deberían decirle a este torero que cuanto toda la plaza está pidiendo la devolución del toro no debería realizar el “desafío” de ir al quite, sobre todo cuando no esté seguro de hacer algo que merezca la pena y con ese toro era francamente difícil hacer cualquier cosa. El quite sirvió para que el Presidente devolviese el toro. Algo es algo. Su labor el resto de la tarde resultó anodina y sin interés.

Tarde para olvidar… bueno tampoco habrá que hacer mucho esfuerzo… es que ya ni existe.

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ALBUM DE FOTOS DE AYER POR J.M.R.


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29 May 2013

Las Ventas: ¡se regalan orejas…!

Escrito por: Padua el 29 May 2013 - URL Permanente

Ayer una vez más un presidente dadivoso y un publico de toros que no aficionado, concedió y pidió respectivamente la oreja de un toro al que el torero no había toreado previamente. Matizo: lo toreó en plan vulgar, pueblerino y a veces parecía que estábamos esperando que de un momento a otro empezase a sonar Paquito el Chocolatero. Me estoy refiriendo a Arturo Saldivar, torero mexicano de Aguascalientes, paisano por tanto del admirado Xavier González-Fisher. No sería justo decir que solo ha ocurrido con él en esta feria. Viene sucediendo.

Digamos ya, para no olvidarnos, que este torero si parecía con ganas de triunfar y con ilusión por ser figura. Su actitud lo transmitía, pero aquí y en cualquier sitio que se precie hay que torear y hacer las cosas de otra manera distinta.

Ya dije el otro día y repito nuevamente que hay que tener mucho cuidado con los trofeos en las Ventas pues con dos orejitas de nada, sin fuerza y protestadas, una en cada toro, se puede salir por la Puerta Grande. Ayer no sucedió pero podría haber ocurrido con facilidad.

Estamos acostumbrándonos en las Ventas a un toreo de adorno, superficial, aparentemente arrojado, lleno de ventajas, imperfecciones y sobre todo de vulgaridad. Es frecuente ver pases circulares, que no redondos y luego la media vuelta y ¡zas! el de pecho… y la plaza de pié… eso hasta podría estar bien, siempre que hubiese estado precedido de una series de naturales, derechazos, etcétera… pero claro así…

Es como si a ustedes les ponen un cocido mal guisado con un tocino rancio, y con una carne, un chorizo y una morcilla de mala calidad, pero muy abundante. No tiene nada que ver con otro en el que los ingredientes sean selectos, de cuidada elaboración y calidad en las materias primas, y el punto de cocción y de grasa sea el ideal. Por abundante que le pongan el primero no dejará de ser una vulgar comida, mientras el otro será algo exquisito y que sin necesidad de comer demasiado quedarán más que satisfechos, aunque se queden con ganas de repetir de inmediato.

Pues igual pasa con las faenas. Si te muelen a pases, si los muletazos están mal dados, si recurrimos al adorno y al “arrimón” que no es tal… pues pasa lo que pasa que uno sale empachado de un toreo basto y si encima le quieren premiar y le premian con un trofeo, pues ya esto clama al cielo.

Para colmo los toreros han debido dar este invierno un curso acelerado de “Bernardinas” pues todos terminan haciendo lo mismo. Bernardó en el recuerdo. Sugiero que se declare temporada de homenaje al torero catalán.

Sergio Aguilar no hizo nada que merezca destacar y el sevillano Miguel Ángel Delgado, nos dio la sensación de que está un poco verde y, al menos ayer, pareció que tiene poco que aportar a la fiesta. Es de esos toreros que parece que… que caen bien, que tiene detallitos, pero que no lo veía ayer tarde por ningún sitio.

Los toros del Ventorrillo, algunos manejables pero con pocas fuerzas y escasa casta. Destaco la nobleza del tercero.

Permítanme ahora que haga un inciso en varias cuestiones.

Los picadores por regla general siguen tan mal como siempre. Ayer se pico trasero en varios toros y mal. Cuando el toro se emplea le hacen la carioca y cuando sale suelto del caballo se les olvida hacer una suerte que es de recurso y para toros que lo necesitan. O sea al revés.

Esta feria hay otra novedad y es que se brindan casi todos los toros. Uno se pregunta por qué. No creo que sea necesario brindar un toro que no ofrece garantías y cuando se brinda al público más bien parece que se quiere “calentar” a la gente que “como es poco entendida en toros”, seguramente picará. Si no es difícilmente comprensible. Un toro solo hay que brindarlo cuando hay serias garantías de que se va a triunfar con él. Lo demás son zarandajas.

Lo que ya está prácticamente generalizado también en esta feria y me temo que en todas, es el toreo despegado, muy despegado. Ayer había veces que cabían exactamente dos toros entre el animal y el torero. Hay un concepto que está olvidado y que además el público e incluso muchos aficionados lo confunden. Se trata de “arrimarse”. Alguna vez ya lo he explicado en este blog. Arrimarse no es ponerse encima del toro ni practicar un toreo encimista, arrimarse es sencillamente pasarse al toro cerca, rozando los muslos, torear reunidos toro y torero, que el burel no vaya a un metro del cuerpo del torero… lo del arrimón por tanto estaría mal expresado habría que llamarlo de otra forma, por que arrimarse lo que se dice arrimarse apenas lo hemos visto en esta feria.

El antídoto que suelen aplicar algunos toreros, al toreo despegado, es el de sacar la barriguita cuando ya ha pasado la cabeza del toro, pero esto no es arrimarse, eso es otra cosa… o sea una ventaja más.


Fotos: JMR

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28 May 2013

Las Ventas: los novilleros hacen lo que ven en sus “mayores”.

Escrito por: Padua el 28 May 2013 - URL Permanente

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* Al final, breve comentario sobre la Puerta Grande de Talavante.

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Este aficionado cansado volvió ayer a Las Ventas, tras una breve pausa, para reencontrarse con una novillada. Este es un tipo de festejo que a mí como a otros muchos, siempre nos ha gustado, pues es una manera de intuir y ver el futuro de la fiesta.

Ayer, sin embargo no pudo ser mas descorazonador, pues ocurrió lo previsible: los jóvenes aprenden de los de arriba y por tanto aplicaron esa “feroz técnica” al uso, lo tenían todo muy ensayado, no dejando lugar a la improvisación y practicaron el destoreo o el toreo estándar… despegado, fuera de cacho, al hilo del pitón, en fin… pero lo peor es que nos molieron literalmente a mantazos, uno detrás de otro y así los seis novillos. Como es natural se escucharon varios avisos a lo largo de la tarde.

Nunca he sido especialmente crítico con los novilleros, pero a veces hay que serlo con aquellos que tienen detrás o al lado y no son capaces de decirles como hay que hacer las cosas para ser máxima figura del toreo.

Desde luego tampoco les enseñan siquiera a poner al toro en el caballo y si les enseñan no lo practican y vuelven, una y otra vez, como sus mayores, a colocarlo mal y salir peor o sea por detrás del caballo y no por delante, con lo cual a veces se crean situaciones ridículas y que obstruyen el normal desarrollo de la lidia y de la suerte de varas.

Ninguno de los tres, Curro de la Casa, Tomas Campo y Sebastián Ritter, se salieron del guión y solo señalaremos a este último que al menos pareció tener otro espíritu novilleril y daba la sensación de que quería decir algo, pero no sabemos muy bien qué, pues el valor lo tenía, pero… Por lo demás incurrió en los mismos errores que sus compañeros. Al menos tuvo una nota positiva: nos dejó un interrogante.

Seguramente los novilleros pensarán que para qué van a intentar un toreo distinto si hay un buen número de toreros en el escalafón que lo hacen así y lideran el número de corridas toreadas.

Los novillos de Carmen Segovia desiguales de presentación y juego aunque deslucidos para los toreros.

No dio más de sí el festejo.

* Breve comentario final sobre la Puerta Grande de Talavante

Como decía al principio, y por motivos personales, he estado fuera de Madrid durante unos días, con lo cual no he visto, en persona, algunos de los festejos del fin de semana pasado, como, por ejemplo, el de las dos orejas con que se premió a Talavante y la consiguiente Puerta Grande.

Ayer pude ver el video completo y siento decir que una faena como esa nunca debió ser premiada con la Puerta Grande de Madrid. Hay que recordar que esto es el máximo premio que se otorga aquí. Me parece que son un insulto a la historia y al carácter que esa Puerta debe tener, algunas de las que se otorgan en los últimos años.

Me explico: Talavante tuvo un toro con ciertas complicaciones pero codicioso, con gran movilidad y que hacia ver al publico lo que un toro de lidia, aunque manseara, debe tener. Sin embargo Talavante tuvo grandes altibajos en la faena, no remató los pases en muchos casos, toreo despegado en gran parte de las ocasiones, y la sensación que tuve a través del video es que aprovechaba el viaje del toro… y poco más. Por si fuese poco no se enteró de que el pitón bueno era el izquierdo. Destaco su quietud en la mayor parte de la faena, no siempre, y algún natural largo. La estocada fue buena y eso animó mucho la petición final, pero realmente cuando acabó con los adornos, echaba de menos el toreo fundamental que para mí, al menos, ni había sido suficiente, ni había estado a la altura necesaria.

Sé que es distinto el hecho de estar en la plaza a contemplar la faena en un video, pero hablando con algunos aficionados que si estuvieron, me corroboraron que no era faena de dos orejas.

Últimamente, echamos mucho de menos un concepto en el toreo –echamos en falta muchos- y esto vale para novilleros y toreros por igual. Este aficionado cansado tiene la sensación de que se aprovecha el viaje de los toros y poco más. Nos hemos olvidado de “parar, templar y mandar”… desde luego el mando se ve poco y si se utiliza es para emplear ventajas y echar al toro fuera del terreno donde debería quedarse, casi nunca para completar el muletazo y para realizar el pase con profundidad, enjundia y en su totalidad.

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Nota: las fotos corresponden a la novillada de ayer tarde (realizadas por JMR), excepto la de Talavante.

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*Fotos: JMR

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24 May 2013

Las ventas: dos corridas de toros, tras una breve reflexión.

Escrito por: Padua el 24 May 2013 - URL Permanente

Hoy vamos a hablar o mejor dicho, voy a escribir, sobre dos corridas de toros, bueno mejor dos espectáculos taurinos, el de ayer, día veintitrés y el del miércoles, corrida de la prensa.

Antes de nada voy a referirme a que algún amigo y algunos lectores de mi blog me dicen que porque no escribo todos los días (he faltado muy pocos a mi cita con el blog, este San Isidro) y que por qué no me prodigo con más cosas de toros.

Seguramente influyen varios factores y sé perfectamente cuales son, pero hay uno principal que me ha hecho tomarme este descanso, de un par de días, sin publicar.

Sinceramente no estoy muy seguro de lo que hago. Tras leer mis escritos sobre los festejos de las Ventas, llamarlos crónicas sería muy pretencioso, me doy cuenta de que he entrado en un camino que no sé si me gusta demasiado, porque no sé a donde me lleva ni cual es su final. Pero tampoco quiero engañar ni engañarme a mi mismo. Nunca, ni en nada lo he hecho y no lo haré en el tema de los toros. Temo que haya entrado en un trayecto de difícil retorno por el cariz que están tomando los acontecimientos en la fiesta de los toros y que muy pocos parecen querer ver, denunciar y pregonar.

Silenciando los problemas, ignorándolos o no hablando de ellos no se soluciona nada… pero parece que la gran mayoría ha optado por esta opción. Es respetable y tan respetable como cualquier otra, pero me temo que yo no podré ir por esa senda. Veremos…

Aclarado esto y una vez que he reflexionado un poco sobre todo esto que he expuesto no quiero dar mas la vara y me voy al grano.

Empezaré por la corrida de ayer –Jandilla, con Finito, Morante y Perera- que vi por televisión. También necesitaba salir de la plaza y abstraerme de aquel ambiente y de paso ver que se sigue cociendo en la tele. La decepción de ayer supero todo lo imaginable en mi hasta ahora, ese desfile de toruchos inválidos, con sensación de enfermos y bobalicones y esas llamadas figuras tratando de engañar a no se sabe quien, lo dicen todo. ¿Para qué seguir hablando de su toreo? No me interesa en absoluto y lo siento. Si sigo hablando de la corrida de ayer es casi para cerrar el blog. Sentí vergüenza ajena. ¿Podemos presentar ese tipo de fiesta a alguien? No, rotundamente no.

Pero lo peor, aún siéndolo, no estaba en la plaza, estaba en la televisión de pago. La desinformación a que se somete al nuevo aficionado o al que pretende acercarse a los toros empieza a ser más que denunciable, pues lejos de acercar o promocionar la fiesta, el paripé llega a tales extremos que la hunde en la miseria.

Conceptos equivocados. Nomenclatura errónea. Afirmaciones inexactas. Definiciones incorrectas. Así podríamos seguir todo el día… y luego obviedades muchas obviedades que formuladas de otro modo serían enseñanza, así solo resulta desprecio a la historia de la tauromaquia y desprecio al aficionado real e independiente. Salvaré, un poco, solo un poco, de la quema a Emilio Muñoz que con otra compañía y conductor sería muy distinto. Conociendo a tanto torero y a tanto taurino puedo comprender que él como profesional del toreo, pueda tener dificultades para expresar todo lo que siente. Sin embargo quien a su lado está es periodista y crítico y ahí debería afianzarse su labor…pero la tira por la borda.

No hablo ya de entrevistadores, pues estos parece que están de broma…tales son las tonterías, afirmaciones favorables al torero y el peloteo continuado que se traen con los personajes del toro y los que no lo son.

La corrida de la Prensa del miércoles con los toros de Parladé, tuvo un poco de todo. El toro quizás más bonito de los que ha desfilado por esta feria se malogró al rematar en tablas. Los demás mansearon y dieron un juego desigual. Más de uno se debería haber ido sin alguna oreja puesta.

El Cid, nos dejó con la miel en los labios. Dio algún estupendo pase ¿dos, tres a lo sumo? Parecía que había vuelto por sus fueros antiguos, pero nada de nada, al final volvió a la vulgaridad, a echar la pierna atrás, a torear muy despegado… a descentrarse.

Algo muy parecido le pasó a Luque pero en mucho peor… muy desconfiando, constantemente aplicaba ventajas y trataba de justificarse muletazo tras muletazo que no llegaban a cuajar.

Los dos pueden culpar a los toros, al público, al viento y a lo que quieran pero la verdad es que no estuvieron a la altura. Como tantos toreros en esta feria.

Iván Fandiño, nos hizo una faena para mi gusto de más a menos, pero que tuvo algunos muletazos buenos, aunque casi siempre pecando de un toreo como el que se lleva actualmente o sea despegado y en algún caso con el pico de la muleta, superficiales, en fin... Sin embargo también es verdad que otros resultaron más ajustados y con más hondura. Creo, a pesar de todo, que este torero ha dado los mejores muletazos de este maltrecho San Isidro. Luego, al matar y tras pinchar en lo alto, sufrió una cogida típica en esa suerte. El toro le caló y bien, y el torero se fue a la enfermería, paseando su cuadrilla una oreja pedida con fuerza, que no sabemos si hubiera conseguido del mismo modo si no hubiese resultado cogido.

No obstante mi respeto para este torero, aunque ese toro, el mejor de la corrida, merecía sin duda cortar las dos orejas y para eso le faltó un poco de arrojo y sobre todo un poco de más verdad y autenticidad. ¡Una lastima, por todo, por lo que faltó al torero y por la cogida!

Ese día de la Prensa, no quiero dejar de recordar la anécdota de un grupo de chavales que sentados en el tabloncillo del tendido, justo debajo de la delantera de grada, hicieron su propio botellón –no me extraña con los precios de la plaza- y según decían iban a “aprender de toros”.

Lo de estos jóvenes es muy raro hoy en día. Nadie va a aprender de toros, y así se lo dije a los chicos, porque todos ya parecen nacer sabiendo de esto y con cuatro corridas vistas se sacan el titulo de “aficionado excelente”. Sugiero titulo para un blog. Con sus risas y sus bromas, sus cubatas y sus puros, estos chicos de veintipocos años, naturales de Galapagar, demostraron que todavía hay gente que quiere saber y quiere aprender y quiere juzgar la fiesta desde un punto optimo de su historia, con sus normas, sus cánones, conceptos, denominaciones, etcétera…

Este grupo de amigos nos preguntaba constantemente, tanto a mi como a Jacinto, y fue una delicia poder explicarles y contarles algunas cosas y conceptos que les iluminaban la cara al darse cuenta de que algo, aunque fuese poco lo que nosotros podemos transmitirles, aprendían… actitud que es un ejemplo para muchos de los que vamos a las plazas. Es difícil ya encontrar jóvenes aficionados que empiezan a acercarse a la fiesta y que tengan estas ganas y deseos de aprender… aunque aparte ellos tuviesen su propia fiesta, con su cubata y su puro, que también es lícito. Espero que sigan acercándose hasta Las Ventas.

*Fotos: JMR

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El aficionado cansado

Es un Blog sobre la fiesta de los toros, vista desde la perspectiva de un aficionado cansado, pero no de los toros ni de la fiesta sino de las cosas, las personas y los medios que las rodean.

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Que no decaiga el empeño, que el mundo siempre abre un camino hacia la puerta honesta del que cree y goza por lo que hace. (Abel Desestress)

Amar a los toros es, cada tarde, a eso de las cinco, creer en los Reyes Magos e ir a su encuentro. (Jean Cau: Las dos orejas y el rabo).

No me duelen los actos de la gente mala, me duele la indiferencia de la gente buena. (Martin Luther King)

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