18 Jun 2008
El aire y la tierra
La muerte de alguien a quien quise,
el recuerdo de alguien a quien amé
Desde hace unas semanas contemplo de nuevo la muerte a mi lado, la de alguien cercano a quien apreciaba. Ella que fue tan hermosa, tan vital y apasionada, la que de cualquier instante hacía un momento de alegría, se ha ido consumiendo en su vieja envoltura mientras empujaba mi pesada nave, simulando que nada ocurría.
Contemplo ahora su rostro marchito y maldigo la vida que nos hace ser testigos impotentes del naufragio final. La veo aferrarse a sus últimos momentos en un escenario de dolor y de impotencia y sin embargo, como si de algo obsceno se tratara, no puedo evitar que tus imágenes vuelvan a mi mente.
Su decadencia y tu esplendor, la oscuridad y la luz, la terrible mueca de la vejez y la increíble, insultante belleza de tu juventud. Así apareces ante ella, desafiante en la seguridad de tu mundo confiado, con el ansia de llegar al límite de tus mejores años.
Las imágenes van incomprensiblemente unidas en mi mente, fugazmente se sustituyen una a otra y provocan algo parecido a un vértigo. Recorriendo mi vida en una secuencia enloquecida, mi pensamiento me devuelve una vez más a conclusiones que cuesta aceptar. Ideas que hieren la razón y graban en ella a fuego el incomprensible testimonio de nuestro paso por el mundo..
En un gesto inútil mi mirada se eleva hacia ti desde la tierra que casi ya la posee. Cuando ella baje a su descanso veré también tu avión despegando libre hacia un cielo azul y tu rostro perfecto sonriendo a la vida, que te ofrece cuanto tiene. Música oscura, las oraciones del oficio serán una despedida sin retorno, tan sólo iluminada por la esperanza absurda que tus imágenes traen hasta mí.
Esta
obra está bajo una
licencia de Creative Commons.
Sobre este blog
Las penas de Mariangustias
jomveseY una larga memoria, de la que nunca nadie podrá tener noticia, errará escrita por los aires...
(Rafael Alberti, La arboleda perdida)
El poeta lo dice mejor. Por eso.
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6 comentarios · Escribe aquí tu comentario
Pat dijo
Qué triste... la añoranza y la pérdida. Siempre queda el recuerdo. Un beso fuerte
johnny-salomon dijo
Toco madera. Ahora esta lejos, pero, sobrevuela incesante por encima de todos. Lo has explicado divinamente. Pero, no he podido evitar un escalofrío por todos esos seres queridos que ya no están. Desde que falleció un tio mio, prefiero no verles muertos. Al final queda esa imagen machacando los recuerdos y se sobrecoge el corazón y surge la lagrima. Y siempre la misma y simple pregunta: ¿por qué? Se la respuesta, pero, así y todo, continuo preguntandomelo. Demasiado amargo. Bueno, hoy no es mi día para animar a nadie, parece ser. Así y todo un abrazo y mi animo.
inis dijo
el sufrimiento de la pérdida se diluye...el dolor permanece. Un fuerte abrazo
jomvese dijo
Finalmente quien vive se aferra a las esperanzas de los que viven aunque estén lejos y los recuerdos no dejan de ser un consuelo leve. Los muertos se fueron, hay que seguir viviendo. Un abrazo a vosotros tres.
Marcos Dantón dijo
Fuerte abrazo.
johnny-salomon dijo
Un abrazo, Jomvese.
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