20 Ago 2008

Escrito por: simonpetrus0800 el 20 Ago 2008 - URL Permanente

EL MILAGRO LLAMADO AMOR.

“Desde el fondo de ti, y arrodillado, un niño triste,

Como yo, nos mira”.

Pablo Neruda.

Segundo y Martha son una joven pareja –Bueno, no tan jóvenes, pues él tiene 40 años y ella 35-. Llegaron a vivir y a buscar fortuna en la Ciudad de Tumaco,-bello puerto sobre el mar pacifico colombiano-, vinieron desde la ciudad de Cali, llenos de ilusiones y proyectos, ellos dos comerciantes curtidos en el arte de hacer negocios, pero sin muchos recursos económicos.

Les habían dicho, que en está ciudad todo estaba por hacerse, que trabajando con disciplina y muy ordenadamente conseguirían pronto fortuna…y vaya si la consiguieron. Desde su llegada montaron un pequeño restaurante, donde preparaban una comida exquisita y por la atención personalizada que le daban ha sus visitantes, siempre estaba copado en su capacidad, esto sumado a la visión para relacionarse bien, fueron aprendiendo y haciendo amigos con los comerciantes, el éxito estuvo asegurado desde el principio; primero fue el negocio de comidas, luego las heladerías y más tarde los almacenes de textiles y abarrotes.

Total está feliz pareja trabajaba duro y parejo, todos los días se consolidaban más tanto en lo social como en lo económico, se podría decir que eran felices aunque…les faltaba lo que más anhelaban, tener una familia es decir hijos, por está razón doña Martha viajaba todos los meses a Cali a chequeos médicos con especialistas en ginecología, para poder al fin tener su primer hijo.

Precisamente este fin de semana viajó porque le serían practicados algunos análisis especiales de fertilidad y se presumía que el estudio de los mismos duraría varios días, además en la capital vivía la familia, era muy común que cuando hacia estos viajes se quedaba dos o tres días con ellos a descansar; mientras su esposo se quedaba a cargo de los negocios. Estaría pendiente de las comunicaciones que Martha le pudiera transmitir telefónicamente, --por eso el hombre se quedaba tranquilo porque ella avisaba siempre a que horas y que día regresaría--.

Como viajó el día viernes en el primer vuelo –que sale de Tumaco a Cali, a las siete en punto y su duración es de cuarenta minutos, el de regreso Cali- Tumaco, es a las seis de la mañana, en caso de que ella decida regresarse sería el sábado a las seis de la mañana.

Ese viernes en el control médico le diagnosticaron varios problemas en su matriz, por sugerencia de su doctor debería someterse a un tratamiento especial, pero requería desde luego que se pusiera de acuerdo con su esposo antes de tomar una decisión definitiva, por está razón organizó todo para viajar en el vuelo a primera hora, estar muy temprano en su casa, no llamo como era su costumbre, pues quedó muy preocupada y lo único que quería era llegar a su hogar rápidamente.

Mientras tanto Segundo Portilla trabajo todo el día viernes en sus negocios, estuvo muy atento a las comunicaciones de su esposa, pero como no hubo ninguna, creyó que todo estaba bien, por la noche decidió divertirse un rato y de paso conversar con Carmen su secretaria a la que “admiraba” desde que ingreso a sus empresas, pero… desde lejos, pues su esposa no le daba espacio y las oportunidades eran en realidad muy pocas; Carmelita como le decían sus amigos era una mujer mulata muy joven y bella, escasos veinte años, recién salida de un instituto comercial, apenas se estaba estrenando como secretaria…eso si, como toda mujer costeña alegre muy abierta al dialogo y amante al baile y la buena música; desde que ingreso a trabajar con los Portilla ellos la habían tratado con mucha deferencia, pues era muy buena trabajadora siempre se mostraba muy eficaz en sus labores, a Martha no le caía mal pero le parecía que andaba con los vestidos muy cortos, siempre mostrando sus bellas piernas, eso la molestaba un poco especialmente porque su esposo la miraba disimuladamente cuando creía que no lo estaban mirando –Pero…las mujeres casi siempre están atentas a donde mira sus esposos, casi siempre Martica lo pillaba mirando de más, cosa que la disgustaba mucho.

Ese viernes a Segundo se le dieron todas las cosas al mismo tiempo, estaba sólo y Carmelita tenía una reunión de compañeros de estudio, lógicamente que invitó a su jefe que entre muchas cosas la tenía como loca con sus galanteos a escondidas.

Así que se dirigieron a la reunión, bailaron un poco y luego fueron a un bar y se tomaron algunas copas, -más tarde, el galán de medio pelo la invitó a que fueran a su casa a “buscar unos papeles” que se le habían quedado-, ella sin poner ninguna objeción acepto… Ahí, es cuando las cosas se empiezan a complicar, pues ya en la casa, él experimentado, Segundo, prende su equipo de música, sirve algunos tragos y la invita a bailar, mejor dicho organiza su fiesta privada…y el diablo llamado carne, deseo o lujuria hace su trabajo bien hecho; Carmencita termina metida en la alcoba de su patrona, tiene su primera “vez” amanece en brazos de su patrón.

Como a las tres de la madrugada quiso vestirse para irse a su casa, pero el galán muy orondo dijo: -Para que nos vamos a ir si mi esposa no regresa, si no hasta el martes…además la estamos pasando muy rico.

-Si pero cuando yo vaya a mi casa, mi Papá me va a asesinar, contesto Carmencita muy preocupada, además tengo que madrugar al trabajo.

-Y con quién crees que estás ahora; estás con el dueño del aviso…no te habías dado cuenta. Je…je.

La muchacha apenas atino a sonreír, se refugio en los brazos de Segundo, pero quedo muy intranquila.

Sábado cinco de la madrugada en el aeropuerto Caleño, está en el despacho de la aerolínea que viaja a Tumaco, Martha hace turno pacientemente con la esperanza de obtener un cupo en ese vuelo, está impaciente por llegar a su hogar, tiene noticias sobre el tratamiento médico, debe resolverlas con su esposo a la mayor brevedad por recomendación de su doctor.

- Doña Martha está como difícil la asignación del cupo, recuerde que la gente viaja siempre a pasar el fin de semana en la playa, los cupos se venden hasta con un mes de anticipación, -comentaba el empleado de la empresa de aviación a la atribulada mujer-.

-No me importaría tener que pagar un pasaje por encima de su costo, me urge llegar hoy…ande no sea mala gente ayúdeme que yo le doy su buena propina decía casi suplicando.

Faltando cinco minutos cerraron el vuelo, un pasajero no llegó y Martica pudo subir al avión, el vuelo fue muy tranquilo, ella en lo único que pensaba era en lo cruel que la trataba la vida, loca por tener un hijo, clamaba a Dios todos los días, pero nada que quedaba esperando; tratamientos, medicinas, ¡qué no había hecho por el anhelado hijo!, tanto dinero que se gastaba y nada.

Ahora le salían con el cuento que necesitaría una operación, eso costaría una fortuna…pero no importaba todo era por la felicidad del matrimonio, por la alegría de ser madre, y el amor que sentía por su esposo, -seguramente su amado la estaría esperando en la casa, podrían comunicarle hoy mismo al doctor la aprobación de la cirugía.

El avión llegó muy cumplido a las seis y cuarenta de la mañana, cómo no tenia equipaje descendió rápidamente, abordo un taxi para dirigirse a su residencia, llegó casi volando pago el servicio, abrió la puerta de su casa, le pareció muy extraño ver desorden en la sala, -anoche Segundo invitó a sus amigos a beber, pensaba mientras iba recogiendo copas y vasos-

Dejó los pocos paquetes que traía y se dirigió a su alcoba…cual sería su sorpresa cuando encontró a su esposo dormido, desnudo con su secretaria en su propia cama, la mujer quedo muda, la invadió una profunda tristeza…el rencor, y la rabia, no se hicieron esperar, levanto la sabana que los medio cubría, tomo de los cabellos a la muchacha, quién pegó un aterrador grito, quedó aterrada casi paralizada…lo único que decía era…perdóneme doña Martha, perdón, perdón, la saco desnuda a la calle y le gritaba… si la vuelvo a ver le juro que la mato.

Regreso a su alcoba, su esposo se estaba incorporando cuando la vio de frente, recibió un par de bofetadas en su cara, -en ese momento vio claramente lo que podría ocurrir, la tragedia se veía venir, su esposa estaba descompuesta aullaba como un animal en celo, le gritaba…puerco, sucio, en mi propia cama, en mi casa, ¿Cómo fue capaz de hacerme esto? Miserable, cobarde, no merece sino que lo mate como a un perro sarnoso, corrió rápidamente a la mesa de la alcoba, sacó la pistola que mantenían para su seguridad, sin pensarlo le pego dos tiros en su cuerpo, Segundo se fue cayendo sobre la cama despacio…como en cámara lenta, mientras la miraba aterrado.

Los vecinos después del monumental escándalo llamaron a la policía y al servicio de urgencias médicas. Ellos llegaron rápidamente, condujeron al herido al hospital, mientras tanto la policía tenía dificultades para dominar a la dama ofendida que no paraba de llorar y lanzar insultos contra su marido y su amante…repetía una y otra vez en mi propia cama tenían que venir a revolcarse como animales, miserables ojalá que se murieran los dos a la vez.

Mientras tanto a la que también le iba mal, era a la pobre de Carmen, pues a esa hora siete de la mañana es cuando salían para el trabajo la mayoría de los trabajadores del puerto, ellos esperaban el bus que los recogía para el trabajo en grupos en las esquinas y está pobre muchacha corría desnuda aterrada, había escuchado los tiros en la casa, pensaba que la patrona la venia siguiendo para matarla, así que corrió como loca por las calles que la separaban de su residencia hasta llegar allí en ese estado, para sorpresa de su familia.

Por su parte, Segundo aunque estaba muy mal herido los médicos de turno pudieron controlar las heridas, eso si aconsejando trasladar de urgencias al herido para la Capital pues requería tratamiento especializado; antes de ser llevado hablo con miembros de su familia y de la policía solicitándoles que no fueran a presentar ningún cargo contra su esposa, él se declaraba culpable de todo el incidente, de todas maneras Martha fue detenida precautoriamente hasta ser investigados los hechos, pero en lugar de ir a la cárcel fue llevada casi amarrada a un hospital siquiátrico, estaba prácticamente desquiciada, al cabo de un mes salió del hospital y la fiscalía no presento cargos contra ella, inmediatamente viajo a Cali para reunirse con su familia.

Para Carmen no terminaba su viacrucis o mejor apenas empezaba, resulto… en embarazo, sus padres no tuvieron más remedio que mandarla a Cali, al negarse rotundamente a practicarse un aborto inducido por un médico –Esta practica es legal en Colombia para algunos casos especiales- para que pudiera tener su hijo en sana paz, en el pueblo era la comidilla de todos los chismes en los corrillos, no paraban de señalarla como la mala del paseo.

Por esas cosas del destino los comprometidos en está trilogía amorosa estaban enfermos de alguna causa diferente en la Capital Caleña, Segundo, recuperándose de sus heridas. No paraba de enviarle flores a su esposa solicitando su perdón, ella ya más calmada pero sin sanar sus heridas, con un rencor inmenso que le corroía el alma, y la pobre de Carmen quizás la victima más golpeada dadas las circunstancias, -su juventud y falta de experiencia en estos líos amorosos-, esperando un hijo no deseado con un enorme remordimiento por lo sucedido, eso sin contar que sus padres no le perdonaban la vergüenza que les había hecho pasar en Tumaco. De todas maneras para Segundo no fue tan difícil recuperarse, pronto abandono la clínica en Cali y regreso al puerto. Como era un hombre adinerado, sencillamente la gente hablaba pasito de su caso pero nadie le hacia mal ambiente, el dejo a las dos mujeres sin saber lo que les ocurría. -Se puso de nuevo al frente de sus negocios, con la esperanza de reorganizar su vida.

Pasados escasos diez meses del drama vivido, una mañana en la casa de Martha, llegó una visita inesperada…

-Martha; ¡En la puerta hay una joven mujer con un bebé en sus brazos y dice que quiere verte con urgencia!

¿Quién es? Dice que se llama Carmen y que tiene que hablar contigo de inmediato.

¿Carmen?, la única que conozco es la bandida que estaba con mi marido el día que los encontré acostados.

¿Será que quiere que cumpla con lo que le prometí ese día?

-Mira cálmate, yo creo que es mejor que la recibas, arregles este problema de una vez por todas, esa pobre muchacha se ve muy angustiada, concluyo la madre de Martha.

-Está bien por favor dile que siga y me espere un momento mientras tomo aire para escuchar las sandeces que seguramente vendrá a decirme.

La aterrorizada Carmen siguió a una salita al pie de la puerta de entrada de la residencia de la ofendida esposa, se sentó en la primera silla que encontró, espero con impaciencia… al fin apareció Martha, al verla se puso de pie de inmediato.

- Tartamudeando le dijo…doña Martha yo he venido a que hablemos y a pedirle su perdón por el daño que pude haberle hecho, se que fue terrible que nunca debió suceder…por favor perdóneme.

-Martha, algo desconcertada sólo la miraba, ya no sentía rabia con está muchacha sino más bien lástima, pues se veía frágil e indefensa con un bebé en sus brazos, y a propósito ¿Qué hace con ese niño? - preguntó para sus adentros.

-La confundida Carmen continuo hablando; este bebé que tengo en mi regazo es el fruto de lo que no debió de pasar aquella noche con don Segundo; yo no quiero incriminar a nadie de pronto todo la culpa es mía, pero de lo que si estoy segura es que mi bebé es inocente, es el hijo de su esposo doña Martha, recíbamelo por favor yo no puedo hacerme cargo de él, ni siquiera puedo regresar al puerto, pues mis padres se morirían de la vergüenza con sus amigos, yo lo único que tengo ahora es la posibilidad de viajar a España donde viven unas tías que me han ofrecido su apoyo en este momentos.

Carmen se quedo mirándola cómo que no creía lo que veía, un hijo de Segundo, ¿Cuántas veces lo habían buscado? Nunca había podido quedar en cinta, ahora llegaba está muchachita, le traía un hijo de él. No puede ser posible lo que estaba oyendo y viendo, sintió una envidia pero de la buena con está jovencita… de repente dijo: déjame ver el muchachito, Carmen se acercó, se lo entregó a la dolida Martha…ella poco a poco le fue quitando la cobija que lo envolvía, ¿Qué es, niño o niña?

-Mire usted misma le contesto Carmen, ya más calmada

-Martha, casi que llorando fue desvistiendo al bebé y cada vez lo veía más hermoso, más indefenso, más tierno, todo su instinto maternal se fue despertando y al fin pudo contemplarlo en todo su esplendor, era una preciosa niña…y de inmediato replico…pero yo no se la puedo cuidar; no doña Martha, yo no quiero que cuide a Milagros, yo lo que deseo es que usted sea la verdadera madre de mi hija, yo me voy, no se si puedo volver, quizás nunca la vuela a ver, mejor madre para ella que usted no hay sobre la tierra.

-¿Por qué estas tan segura?, replicó Martha.

- yo se que usted ama a los niños, de hecho hace tiempos ha estado buscando un hijo y no lo ha podido conseguir.

Martha, no tuvo ningún otro argumento válido, sólo atino a decir ¿Qué necesitas, acaso dinero?

-Doña Martha yo estoy muy apena con usted; pero por favor no me ofenda más, él sólo hecho que usted se haga cargo de mi hija ya es tranquilidad para mi, yo se que en mejores manos no puede estar, sólo le pido que la ame como suya, aquí le dejo dos cartas para que las lea a su debido tiempo; una es para su esposo, la otra para su hija, quizás algún día le pueda preguntar algo y usted no tendrá ningún problema al contestarle, tal vez le diga toda la verdad.

La muchacha se fue rápidamente y se perdió con la distancia, Martha recobró la ilusión de vivir, se dedicó por completo al cuidado de la niña, seguía recibiendo las acostumbradas flores semanales de parte de su esposo pidiendo perdón, pero nunca hablaban.

Segundo, seguía haciéndose más rico todos los días, pero siempre pensando en recuperar a su esposa aunque no era mucho lo que en realidad hacia para tal fin.

Un día le llegaron con el cuento que su esposa se había enamorado locamente de un jovencito, de la unión había nacido una niña, que ya tenia más de un año, al principio no lo creyó… pero le llevaron una fotografía de Martha con la bebé, el hombre se llenó en una especie de dolor y rencor, primero con él mismo, luego con su esposa por lo que él creía que era una traición, se dispuso a viajar lleno de celos y odio por la “mala esposa” que tenía. Pensaba tal vez le pueda devolver algo de su medicina que algún día me dio, tomó su pistola y se fue en busca de ella.

Al llegar parecía un demente, casi tumba la puerta de la casa de sus suegros, sin saludar entró en la residencia, empezó a buscar a su esposa por toda la casa, ¿Dónde está esa mala mujer? Gritaba, un día casi me asesina, nunca quiso darme un hijo y a un aparecido, si le dio una hija.

Martha estaba alimentando a la bebita, cuando el hombre entró enfurecido, sintió un poco de miedo, pero al final le gritó…no sea imbécil que yo no soy de la misma ralea suya, está niña si es mía, pero es más tuya que mía.

Debería darte vergüenza entrar así a una casa decente, me hace el favor de salir de inmediato o llamo a la policía…En esos momentos entró la madre de Martha y gritó…paren este burdo espectáculo de inmediato, le contó toda la historia al sorprendido y apenado hombre, mientras su esposa fue y saco la carta dejada por Carmen para él, tomó la misiva, se sentó en un rincón de la sala y empezó a leer…

“Hola:

Aunque, solamente tuve la oportunidad de conocerte, sólo una vez, que desgraciadamente salió mal para los dos, en forma involuntaria de mi parte le cause mucho daño a Doña Martha, su legítima esposa, a quién ya le pedí perdón (y espero que me lo haya otorgado).

Quiero que sepas que te ame intensamente en esa noche que te entregue mi inocencia y me convertí en mujer; salió caro, muy caro amarte.

¡Pero que le vamos a hacer!, fue el precio que pagamos, por una locura…valió la pena.

De esa noche de amor y pasión queda la pequeña Milagros,

La he llamado así, porque ha sido un milagro para mi vida.

Me cambio todo y por primera vez pude ver mas lejos de mi nariz.

Se la entregue a tu esposa, como ofrenda de amor por el daño que le pude causar.

Es tu hija, tómala, cuídala, es carne de tu carne, sangre de los dos,

Es fruto del amor…imposible, pero es una bendición,

No se si me amaste…déjame soñar que sí,

Yo te ame con locura… no me arrepiento,

Espero que en adelante la ames tanto como yo le amo.

Con amor,

Carmen “.

Segundo, que representa al macho fuerte y dominador quedó atolondrado, anonadado y sumido en una profunda tristeza, cada día que pasaba se daba cuenta lo ciego que había sido, primero con su esposa y luego con la desdichada Carmen, que en últimas fue la que pago todo el precio de su altivez. Trato de hablar con su esposa y convencerla de volver al hogar…pero ella sólo atino a decir; hay que esperar, el tiempo es el mejor aliado y Dios tiene la última palabra, sólo él conoce el camino.

El adolorido hombre se fue pensando que hubiera pasado si no aparece la madre de Martha en el momento que ella lo enfrentaba…una voz interior preguntaba ¿Qué… hubieras disparado a tú esposa?…no se, contestó, ¡tal vez!

Por su parte Martha abrió el sobre dejado para su hija, la misiva decía así:

“Amada Milagros:

Te hablo desde lo más profundo de mi ser, Dios me regalo nueve meses,

Sintiendo la calidez de tu cuerpo dentro de mi vientre.

Eres perfecta, un regalo del cielo…pero yo no soy tu verdadera madre,

Solo fui un instrumento en las manos de Dios, tu verdadera madre es Martha, la que tienes al pie tuyo todos los días,

La que te cuida y se desvela contigo noche a noche,

La que te da cariño y te abraza con tanto amor…

La que te da las buenas noches, te canta, ríe y llora contigo.

Yo sólo te di parte de mi vida y te cuide nueve maravillosos meses.

Pero, tienes que tener presente que tu verdadera madre está ahí, ella clamó a Dios y él hizo el milagro a través mío. No solamente se es madre cuando se procrea, también se es cuando se cría, edifica, forma y educa.

Ten presente siempre que yo estaré conectada a ti y tú en mi, a dónde quieras que tú vayas iré contigo, nos une el lazo del amor.

Siempre te amaré, Carmen”.

Fin.

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El Rincón de Simonpetrus

En este rincón soñamos con un mundo diferente donde la vida es un cuento amable, no existe frontera alguna y todos son iguales; hijos de Dios, habitantes de un planeta llamado tierra que fue el regalo entregado por él sin privilegios ni escrituras -es de todos los seres humanos- en fin es un espacio para escribir y soñar con un mundo más digno, seguro y feliz...

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