29Sep, 2011

Pablo & Silvio Inc. Musicales zurdos y otras timbas del Punto Cero

Escrito por: lejardil el 29 Sep 2011 - URL Permanente

Se cumplen 52 años de dictadura comunista en Cuba
Pablo & Silvio Inc. Musicales zurdos y otras timbas del Punto Cero
Una postal terrorista, contra molinos de vientos burgueses

(Version libre. Editada de "Carlos". Parte. 1)

Ambos, se sentaron en el restaurante fondue "The Wells", en el Hampstead londinense.
Entonces, tu mayor deseo y a lo que aspiras, no es a ser un padre de familia, cuidar de tu hogar, tu esposa y tus hijos; sino; andar como una picha loca, sin responsabilidad alguna y que el resto de la Humanidad, te aplauda y hable admirada de tí, por tus azañas anti imperialistas. Lo que tu deseas, es cubrirte de gloria. Burguesito de mierda. ¿Es eso lo que quieres? —le reprochó Lena a Ilich, airada.
No amor, es que yo necesito...
No te das cuenta que siempre, siempre, es el "yo, quiero, yo necesito..." Eso, Ilich, es puro egotismo. En lo único que piensas, es en tu gloria personal.
Esto sólo es el inicio. Ellos oirán de mí.
Carajo —protestó Lena—. Y ahora, vuelves con la misma mierda. ¿Y nosotras dos aquí, yo y nuestra hija qué somos, pedazo de cabrón?. ¿Es que no formamos parte de ese mundo?. El Che, fracasó soñando despierto y lo mataron con ese disparate de las guerrillas y el tipo tenía más experiencia que todos nosotros juntos.
Contrólate, por favor. No soy ningún monstruo. Es otra forma de lucha, de resistencia. El enemigo, no esta en las derechas, que políticamente no valen nada. Y por favor, amor, no me llames más "Ilich", te dije que ahora soy "Carlos" (1) —le advirtió Ilich a su esposa.
Lana le echó una mirada frustrante, de desolación.

Tras el almuerzo tormentoso, fueron hacia su apartamento de Village Ave., en Ashford. Allí, Carlos se armó con la Beretta (9 mm) que "André" (*) le había entregado días antes en París, sólo que con cinco proyectiles. Esa tarde el Chacal, tranquilamente, se fue a asesinar a sangre fria al judío Sieff, presidente de la Cámara de Comercio Sionista de Londres. Carlos cumplía un encargo de la célula terrorista "Boudia", del Frente Popular Para la Liberación de Palestina (FPLP), anclada en operaciones casi impunes, aprovechando el París democrático y acogedor.

(*) Michael Moukharbul (aka, André), Jefe Operativo en Europa del FPLP. Fue el sustituto de Muhammad Boudia. En June 1973, Boudia fue eliminado por agentes israelíes del Mossad (Instituto de Inteligencia y Operaciones Especiales).

Sucedió que la pistola, de manera inexplicable aunque posible; le "falló" a Carlos en el intento y éste huyó hacia la casa de su amante colombiana de 18 años. Admiradora ferviente del Movimiento 19 de abril, entonces clandestino. En el lugar, sacó de una maleta una pistola Makarov (de un inusual calibre .38 ACP) y dos granadas. La muchacha se le echó encima. Él no pudo resistir, la desnudó y le acarició el rostro y todo el cuerpo e hizo que ella lamiera el arma, la besara y acariciara, pasándosela por el cuerpo entero.

Las armas son extensiones de mis manos y de todo el cuerpo. Chúpala por el cañón, igual que haces conmigo. Ahora restriégatela por tu sexo y agarra entre tus dientes el percutor de la granada y siente el sabor del metal. Así es mi vida, puro metal y balas; y tras cada bala, va un mensaje. Ahora... —le ordenó Carlos—, mastúrbate con el cañón sin soltar de tu boca la granada.

La escena lúbrica , de una ferocidad y lujuria sexual extrema, aproximada (ver "Carlos"); constituyó la línea de trabajo y tema central del plano sonoro de la trilogía fílmica acerca del terrorista palestino, de origen venezolano. Así continuó la ordalía, en tanto la amante se desvanecía por el exceso de orgasmos. Mientras, escuchamos en el trasfondo canciones de Pablo Milanés, cómo se desplegaba en todo el incisivo fondo musical del film...

"Ya ves,
y yo sigo pensando en tí
como, nave, que retornará
y yo sigo pensando en tí
aunque, sepa, que después te iras
..."
...de Yolanda
o, en otras;
"Guerrero fiel, guerrero sin lanza, pan y miel,
guerrero sin guerra para ganar,
guerrero de todos para perder
".
...de El Guerrero

Los terroristas palestinos, siempre andaban de fiestas. Porque las fastuosidades demagógicas de Arrafat y en especial las su batallón de familiares recostados en el colchón parisino, eran sufragadas por La ONU. O lo que es lo mismo, el "" norteamericano legítimo y el "yo", un inmigrante nacionalizado, idiotas ambos en contribuir a la panacea diversionista de la ONU.
Laúdes y trovadores estigmatizados con cenizas de cuando el tiempo era jóven

Tales repertorios de Pablo Milanés y también los de Silvio Rodríguez sin parecerlo, entre otras canciones sin marchas guerreras y de ahí sus encantos y frivolidades; sirvieron de himnos catalizadores de una izquierda juvenil siempre atontada con el mito puber que dibujaba a ultranzas la épica sierramaestrina; desde cómodos boudoirs parisinos, pagados por los "papitos" burgueses del "Eje Apocalypto" (ALBA): la mal llamada "Revolución Cubana".
Ese fantasma tuerto, que era simplemente el reflejo grotesco del Id violento de la toma del poder por El Dr. Fidel Castro Rúz y sus seguidores, bajo las banderas de la "dictadura del proletariado"; culminada en la reconquista de una parte del Nuevo Mundo por un Klan Exótico a la cultura habanera, como afeites de lemures invertidos, ajenos al Asunto Cubano.
Los grupos anclados en París y en otras ciudades europeas, no se imaginaron que muchas de estas canciones, evocaban imágenes contractuales del castrismo. Sin embargo, en una acción de puro oportunismo; a todos; trovadores, régimen y la audiencia caprina, les cuadró la melodiosa piedra filosofal anti imperialista y sobre todo, por las envidias perversas del lumpenproletariat, la anti norteamericana.
Ambos trovadores, medio que empujados con las promesas y auspicios del régimen (impensables para el cubano de a pie) de un enriquecimiento inmediato y fácil, concluyeron en que hoy ambos son millonarios. Todo ello, encajó muy bien dentro del discurso oficial castrista, las opiniones maoístas, el mal ejemplo del egotismo guevarista y el destrozo de las nación cubana. Son las trazas del pecado entero, el articulo mortis, de la "Nueva Trova" auspiciada y aprovechada durante no menos de 30 anos; por este par de perlas tercermundistas tan azules como los unicornios del "dulce de coco".
Eran los himnos de guerra de la generación sesentera, de los "tirapiedras" palestinos de siempre. Esos de hoy en el poder (Eje Apocalypto). Allá por los años 70s, los grupos izquierdistas acampados en Europa —especialmente en París—, se entretenían en armar teorías conspirativas de Café au lait (café con leche) entre bacanales sexuales, donde abundaban el licor y las drogas, suministrados por las diferentes bancadas de sectas árabes, otras facciones terroristas o las "repúblicas democráticas" europeas, tercermundistas y africanas satélites de Moscú.
Todo, para acabar con el "imperialismo" y la civilización judeo-cristiana; una regurgitación extemporánea; sobrevenida después en los estrepitosos fracasos de la guerra de guerrillas, guevaristas, promovidas y sustentadas por La Habana, en su calidad funcional de cabeza de turco del Kremlin.
Los cantautores de la Nueva Trova, especialmente los cubanos, tremolaban la batuta de la Gata Melosa del idioma que entendían los indoamericanos izquierdistas asentados cómodamente en las capitales europeas. Sus canciones, son consideradas como himnos de la izquierda terrorista como clarines para las batallas anti capitalistas, sin ser tales.
Perlas acuarinas inenarrables en los insilios de intramuros (2)
Por décadas, estos misiles musicales zurdos, portan también tripulaciones de las otras timbas del deleite humano. Y es curioso, porque estos seres nos revistan sin tocar a la puerta. Se comportan igual a visitantes extra galácticos, quizás ovnis o tarecos del mismo estilo y que de pronto, desaparecen hasta la nueva temporada de los simunes. Es cuando se alborotan los enjambre y brotan esas pobres almas asaltadas y depredadas al descampado por los policías culturales.
Se trata del despertar breve de los otros hormigueros, habitats de esas entidades grises y despersonalizadas, que coexisten sin esperanzas en cada mundillo totalitario, sea este nazi, comunista o una mezcla de ambos decamerones. El filósofo alemán, Jürgen Habermas, coincide en que el comunismo; el cual en esencia no pudo justificar su fracaso absoluto (ni siquiera con la dialéctica hegeliana), por su estela interminable de millones de seres inermes martirizados y masacrados, es idéntico al nazismo. O sea: es el crucigrama del mismo fascismo, pero de la izquierda hipocritona.
Saber que los acrídidos (aka de los comunistas extra zurdos), alcanzan unas 25 familias o subgrupos de grillos convertibles en misiles. En la realidad cruel, constituyen identidades similares, inéticas, a las plagas bíblicas de langostas. Todos provienen del criadero común, como los otros todos del país entero; subvencionados por el partido (el eufemismo que los líderes máximos denominan "gobierno"); donde pulula el resto de los intelectuales activos, siempre atentos a los giros de la batuta comisarial.
Allí pacen, cineastas, literatos, dramaturgos, académicos, diseñadores, artistas y otros seres que el partido inmortal y sus canchanchanes, jalalevas, chicharrones, soplatuberías y otros inquilinos del manicomio, que los líderes considera entes menores, pero útiles.
Nada de qué indisponerse, dado que por acá; en Miami; los hay que adoptan poses similares en la danse burlesque "del tubo", como les adornan a los integrantes de los enjambres isleños, que nos hacen esas raras y no solicitadas visitaciones del diablo. Sólo, que se trata de langostas con atuendos mejores, jusqu'à la dernière goutte.
Los de allá, son los desdichados sobrevivientes de la Revolución Cultural Cubana, puesta en marcha de manera oficial en junio de 1961; porque en lo real, el arranque comenzó en 1959 con la irrupción de las hordas guerrilleras en el escenario socio-político cubano. Una consecuencia devino acto publico increíble, que tal sucediera en la misma Biblioteca Nacional de Cuba, reino teórico de la cultura ancestral isleña.
En este objetivo cultural, subversivo para los totalitarismos; se inició el primer desmoche indiscriminado del Fondo Cultural Nacional contentivo de las obras literarias, pictográficas, fotográficas, musicales, de personas y de otros elementos e índoles; los legados sagrados de la cubanía, destruidos hasta hacerlos polvo virtual.
Después de la ordalía depredadora, ordenada por sonrisas de los Líderes Máximos, continuó el frenesí acudiendo a la trituración mecánica minuciosa y quema en las hogueras (hornos del Ministerio del Interior, en la Plaza del Centenario de José Martí y calderas del ingenio Toledo, en Marianao), de los residuos vandalizados del cuban way of life.
Más tarde, sobrevino un silencio de camposanto, donde las auras permanecieron posadas sobre los bordes altos del Gran Muro, desde hace más de medio siglo, silenciosas, inamovibles, vigilando el parloteo inocente de los grillos, arremolinados dentro de la jaula.
Casi la totalidad del insilio intelectual de intramuros al parecer, considerando su inacción ante los desmanes gubernamentales —ejemplo ultimos, los abusos contra las "Damas de Blanco" por las brigadas hetero-femeninas represoras, los maltratos a opositores y disidentes indefensos—, indican que estos reeducandos aparentan gozar cuando son aplastados por el sistema.
En especial resaltan los creadores "itos", los cuales durante decenios el régimen les ha condenado a pastar en el zoo cultural de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), cantando loas a esa especie de "La Katrina" revolucionaria.
"Échate ahí, Canelo, y confiesa tu crimen de pensamiento"
En esa institución similicuprítica (algunos humorista la catalogan también de polimorfaláctica), yace la cripta de los secretos donde operan la troqueladora y la despalilladora del INDEX oficial. Las funciones estas, no son secretas, pero si, muy trabajosas de explicar. Aparte del morbo. El sitio, es parada obligada de cuanto malandro o malandrina intelectual, artístico o político con trazas literarias o artísticas; repletos o no, de premios ominosos (como son los Nobel blanditos, o sea, de Literatura y de la Paz) que haga tours por La Habana, pagado por el cubano de a pié.
El lugar, es también después de la Revolución Cultural; la primera parada soft de los proto disidentes de la represión cotidiana y nido de los oficiosos policías culturales que reparten los tapabocas, tentetiesos y a veces el "aceite de castor", esta ultima, una forma delicada de los yonis para nombrar al palmacristi o ricino, del Duce Mussolini.
Claro que a los intelectuales dóciles ni los apalean, ni les hacen tragar nada. Basta que el oficial-pastor de la Contrainteligencia que los "atiende" les ordene el clásico "échate ahí, Canelo, y confiesa tu crimen de pensamiento" y que el reo, obedezca y confiese sus languideces. De lo contrario, pasa al corredor infamante de las no personas, en una ergástula, como la Vieja Plaza del Vapor. Ver las 75 víctimas de la Primavera Negra.
Cierto que coexisten los entes despreciables, en el decir martiano, cuyas plumas, voces y odas mercenarias, sirven a cualquier tiranía (sólo ir y revisar la pajarera indoamericana), envueltos en el mejor de sus éxtasis perfumados. Todos, por mimetismo concomitante con el miedo, pero que no obvian otear siempre sus temores hacia la Ceca del Punto Cero; nido del Comandante en Jefe; desde donde son colimados por las reflexiones acuciosas del Dr. Fidel Castro Rúz el cual, digan lo que digan, sigue al mando de la batería coheteril.
Así, de improviso y periódicamente, cada andanada de esos artefactos es impelida; sujeta a una cadencia cultural inodora (ellos, no se atreven con la política) contra el diapasón apasionado del exilio real, en medio de las abluciones matinales o vespertinas del Líder Máximo. Ahora, a éste se le ve ojeroso y desencajado; por el ejercicio de su estereotipo personal, que repite hasta el cansancio.
Para nutrir la recarga del envío próximo, todo dependerá de la jaula a la cual le corresponda el turno en el zoo; de acuerdo a la "libreta de abastecimientos (racionamiento)"; para que le abran la escotilla de la trampa a los inquilinos a fin de ventilarlos y asearlos, incluyendo su habitat, con miras a vivificarlos a costas del aire bendito miamense.
Y nada de sonrisas sardónicas, pensando que Cuba puede estar en Juegos de Guerras galácticas con alguna otra potencia estelar. Lo que sucede es que en el paraíso cubano, los líderes máximos no parecen haberse enterado que la II Guerra Mundial terminó hace 70 años, que las trompetas democráticas derrumbaron el Berliner Mauer (Muro de Berlín) como los de Jericó y tampoco que nadie, ni siquiera los golems mutantes asentados en los palos inferiores del gallinero (salvo en cuidarse de las heces divinas que echan los líderes posados arriba), se hayan molestado en informárselo a los atribulados ciudadanos, esa gentuza que siempre anda implorante con las manos extendidas.
El Muro de los Dulces Guerreros, que para ellos, es transparente
De ahí, las causas probables del atrincheramiento cultural y político a cal y canto, sostenido por el régimen a lo largo de más de medio siglo, detrás del "Muro de los Dulces Guerreros", tal apodó a éstos un escritor cubano, hoy exiliado. Porque y aun que los celadores arguyen que la muralla es de Saccharum officinarum (cañas de azúcar, entrelazadas) legítima, los seres inermes que vagan en intramuros de la ciudadela no se dejan engañar y saben que una muralla irrebasable e impenetrable, sin importar de lo que sea construida, es siempre una cárcel.
Y dije del exilio real y no virtual, porque los caracteres son entes físicos no leyendas armadas por la entelequia ideológica oficialista de la policía cultural (el INDEX del medioevo), tal nos muestra La Habana con estos botoncitos de la Nueva Trova, ya rancia.
Una troqueladora de cerebros que, con sus habituales lindezas les dicta a los candidatos; fusta en mano; desde los milímetros que pueden abrir la boca, hasta el nivel de las octavas que pueden raspar en sus guitarras, soplar en sus cornetas o batir con sus tambores. Son las perlas acuarinas del insilio ominoso, los atormentados isleños exiliados dentro de sí mismos.
Es que los comandantes orientales que nos encharcan la patria, siempre se muestran ansiosos de clavar sus "picas en Flandes", o sea, la obsesión coital del punto G, que les compulsa de rasgar cualquier parte de la diáspora cubana, tal si fuera el hímen de sus células madres. En ellos, es simple deleite vampiresco el ver correr la sangre (true blood) temerosos del Doomsday en La Haya.
Y no lo aparentan ser sino que lo son, una especie muy peculiar de pterodáctilos emplumados; ya sin nidos que los alberguen; porque ahora se transmutaron en otras aves de confuso helenismo en la dicción, que nadie cree ni desea entender.
Harto menos, tenerlas cerca u olerles las miasmas entretelas, como pariahs verdaderos. Es el resultado triste de quienes practican la eternalidad, propia de Wells y Arrio en su tiempo, ante el Concilio de Nicea.
A ellos, el partido inmortal les obliga a cursos impartidos por lo más granado de la intelectualidad marxista criolla (unos hippies de cabellera y barba tipo Eloi, a veces Murlock) y que son lecciones muy rigurosas sobre "El arte de pasarle el sombrero a los idiotas nostálgicos" y/o "Cómo rascarle los ijares al exilio tolerante, para que los aplauda y derrame cada vez, 30 monedas de plata sobre Cuba".
Tales visitantes, menos que luciérnagas nocturnas, son también iguales a esos pájaros simbólicos, recreados por un escritor estadounidense —según creo y de seguro que me equivoco— en una de sus novelas; los cuales estaban condenados a volar sus holgazanerías consuetudinarias por toda la eternidad, sin poder posarse a descansar, beber o comer. Aunque fuera sobre una simple ramita de olivo, como hacen sus congéneres mansos.
Por la razón primera, de que los ideológos de las bandadas ordenaron derribar y quemar todos los olivos que mostraran atisbos de pacifismo con la diáspora, y a los que no, también. Y por razón segunda, que esos pájaros opacos a causa del peso y gravedad de sus pecados contra natura, temen ser (como serán) condenados y estigmatizados por los dioses iracundos del Valhalla en La Haya.
Por el estigma, algo semejante a la pupa de las arañas, habrían de nacer sin patas y a los ya vivos, un día cualquiera despertarían sin estas, que también pudiera ser el Doomsday. Implicaría además, el silogismo de un no "exilio" sino de un "insilio protuberante".
Algo similar, tratándose de castigos, seria digestivo para los meandros de estos mensajeros de turbideces musicales.
Recordarles el deshacerse de prendas íntimas como los "matailusiones", porque pueden además ser prendados con el suplicio de Tántalo y castigados debajo la roca de la cual debía vivir el tunante, temeroso de por siempre. Primero, por divulgar entre los humanos los secretos de los dioses y por último, robarles la Ambrosía. La postal corresponde a la de un desvalijador comunista perfecto.
Porque estos pájaros marxistas sin patas, después de quitarles las libertades y los derechos a los ciudadanos decentes; además de estrujarlos hasta el paroxismo; aspiran ahora a revolvernos el panal, que de seguro se les convertiría en avispero cuando menos se lo piensen. Toda la juerga, guitarrera de "palos pa' rumbas" es para implantarnos células ya reventadas por la mismísima Madre de los Tomates.
Arpegios zurdos y libadores de siropes de Artemisia Absintium (Ajenjo)
Tales parecen ser todos los casos de quienes como los "pablito y silvito" (mejor anotar los términos para referencias futuras), unos curiosos tarrajalludos a quienes ya en la vejez les sobran esos "itos" ridículos. Lo de los "itos", y así han declarado solemnemente las vírgenes vestales de Calcuta, excepto la anciana locuaz; una devota que ni el Vaticano ha podido determinar si estaba posesa o espiritada de una extraña adoración mística (¡que vergüenza!) de un asesino convicto y confeso, como el Dr. Ernesto "Che" Guevara de la Serna (¿o, Scheinermann?), es una cuestión propia de los deslices de sus autoestimas envilecidas en la celda 101 de la "Animal Farm". En Cuba, se igualarían a los vertederos de las horribles y no menos comprometedoras, Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP).
Igual sucede con estos misiles de arpegios zurdos yolanderos y unicornios que aterrizan por aquí, en Miami, sin ton ni son, en búsqueda de admiradores y fanáticos arrepentidos. Al parecer, hoy nostálgicos de otras sesiones del tentetieso a manos de los castrista (puro masoquismo, propio de la zona de tolerancia de "El Pilar") o sus agentes turísticos a través de la Lotería de Visas.
El "yolandar" y el "ojalar" son neologismos forzados para equipararlos con un lanzamiento clandestino desde el mundo irreal virtual (porque el marxismo, es ciencia-ficción pura) de la "Animal Farm" cubana, hacia el nuestro "real maravilloso", en el decir de Carpentier.
Tal le sucedió a Neo cuando Morpheus lo despertó con el ordenador, para que continuara el flujo de las no-sorpresas de algunos de esos felinos que cuando cantan, dan la impresión de que maúllan a la luna llena. Es que estos juglares, como Sans Culottes perfectos, se pasan la vida persiguiendo a la conejita de Matrix. Cada uno, dicen los ancianos, son "partos de los montes", únicos.
Estos misiles portan saltimbanquis, pintores, intelectuales, juglares, malabaristas, dramaturgos, cantautoresprotestas (sin vigor para protestar) y el resto de las tribus de tambores y maracas, de poetas y escritores amorosos enfundados en alpargatas socialistas (¡y a mucha honra!), se desgañitan gritando desesperados; siempre y cuando no pierdan el avión hacia la Yuma esplendorosa, donde son intercambiados por dólares, como en los mercados de esclavos, en el "Marché aux Puces" del "Pepe el Globero" de turno en la garita farandulera miamense, los mismos tipos que aquí nos crean los patiñeros.
En retaguardia, tales chacras rojas disponen de institutos dedicados a estudiar el "comportamiento aleatorio de las masas enemigas", (nosotros), a los fines de ver por donde le entran al exilio. A los comunistas, en su ridiculez sempiterna, les ha dado por "hacerlo todo con amor", empezando con el bife a la Milanés, pasando por las roscas estomacales de la Sosa, escanciado en las vides secas de la Parra y finalizando, clavados en el unicornio de Silvito.
En el medio, yacen los zánganos fracasados supervivientes de la "Nueva Trova", que taconean encanecidos por aquí y por allá, a los sones de la que ni es nueva y ni es trova, sino "Oda Ptiálica" a los líderes inmortales.
Son ditirambos intravenosos que les plantan, para suplirles la incapacidad de auto mantenerse (nunca lo han hecho), sino es por los totalitarismos que les sufragaban veraneos, y que les hacen deambular como cucarachas de aguas negras, desde el Río Grande hasta la Patagonia. La ridiculez comunista es amplia, como la morosidad que hace croar a estos payasos de medio palo que, sin los sueros del Comandante en Jefe, no serian conocidos ni en su casa.
Es que casi todo en ellos depende de la bisagra herrumbrosa que les colocan en la espalda para genuflexarse délicieusement con chirridos perrunos, ante el dueño que les alimenta con su mano. Y lo mejor de la saga, es la altanería de los derechos que claman para que les permitan contorsionarse en el "baile del tubo" miamense. Ellos no interesan a los decentes, sino, a la claque de odaliscas del serrallo de focas amaestradas para el aplauso. Los zurdos "sin carnet a la vista" (en realidad los tienen escondidos, como les mandó el partido), que nos entran a diario por el "Bombo".
¿Zurdos con derechos?
¿Cuáles, salvo los palos gratis?, porque acaso ellos les han devuelto sus derechos y libertades a los cubanos; desde que se los secuestraron en 1959; con alevosía, premeditación, ventaja, ensañamiento y nocturnidad? Sí, porque así de malvado fue el crimen que ellos hicieron y hacen contra el pueblo cubano, y que no es un "homicidio no culposo de segundo grado", sino un asesinato en primer grado con todas sus agravantes.
Decir hoy a piernas sueltas, que en Cuba la cultura es apolítica, en el decir de los "itos", es una falacia burlesca. Sólo repasar los lineamientos amenazadores y de advertencia que Fidel Castro dirigió a los intelectuales y artistas en la Biblioteca Nacional de Cuba, el 30 de Junio de 1961 en su discurso "Palabras a los intelectuales"(3).
Ello como colofón a las reuniones que éstos cubanos inteligentes llevaron a cabo, aterrados, confundidos y desorientados entre los días 16 al 30 de junio en dicha entidad. Porque una buena parte de los aplausos "espontáneos" al Líder Máximo, como siempre, provenían de la claque coral de cantores siempre en guardia cosaca, imbricados (infiltrados) entre las filas de los legionarios de peor monta.
La certeza de que la censura en Cuba es absoluta desde ese día nefasto hasta la fecha, permanece inamovible. Nos lo reiteró, el comportamiento de un supuesto reportero joven de la delegación castrista que acompañó a Milanés, el cual en la realidad debe ser uno de los policías culturales que lo vigilan a él, quien se viró los bolsillos al revés frente al reportero de la MEGA. Y ante la pregunta sobre cómo pensaba él de la jira, respondió.

—"Yo soy el ideológico de la delegación" —confesó el entrevistado, desafiante, sin darse cuenta de que enterraba a su jefe.

¿Realidad o idiotez? El hecho, está registrado perfectamente con todos sus cuños, en el pietaje fílmico del reportaje de marras(4).
Un epílogo ingrato, sino, esperanzador
Quizás, Pablo Milanés Arias, haya reflexionado sinceramente. No por que haya escuchado las opiniones de quienes le creen, ni de los que le dudan, sino, porque siempre hay un espacio disponible en la acera de los justos. La cuestión no consiste en quemar las naves como tantos cubanos dignos hicieron, pese a las consecuencias terribles que les acarreó el acto viril
Pero advertimos que tiene él, nada tiene que hacer ya junto al coro ptiálico de esos "dulces guerreros de molinos de viento" (como otro intelectual les sobrenombró) en batallas no libradas contra enemigos de la nación cubana, sino en lides solariegas odiosas contra el pueblo inerme.
Nada hay ni nunca hubo de glorioso en batallas pírricas masacrando a los infelices desarmados, en La Habana, Sudáfrica o en Angola; y saturarse el pecho con medallas y distinciones tan espurias como las miserias humanas que arrastran quienes las portan.
Quizás un día, ojalá temprano, cruce la senda hacia la acera democrática y le cante al pueblo cubano, y no a las calles envenenadas con consignas marxistas de pulguero, en aquel miserable Santiago de entonces.
© Lionel Lejardi. Mayo, 2011
lejardil@bellsouth.net
Legacy Press

(1) En realidad, el aka de Ilich Ramírez Sánchez era con el que se autotituló, "Carlos" (quizás por lo de Karl Marx). Con posterioridad, el alias de "El Chacal" se le atribuyó al periódico "The Guardian" el cual reportó que entre las pertenencias del fugitivo, apareció una copia de "The Day of the Jackal ", de Frederick Forsyth. Ramírez es hijo de un rico abogado miembro del Partido Comunista Venezolano (PCV) y una respetada dama católica. El fanatismo del padre le condujo a nombrar a sus tres hijos varones, Ilich, Vladimir y Lenín, indistintamente. Carlos "el Chacal", no tardó en someterse a los adoctrinamientos de La Habana, donde fue enrolado durante el Congreso de la Organización Tricontinental; por el Col. de la KGB Viktor Simenov; para ser entrenado como terrorista en la falsa Universidad de la Amistad "Patricio Lumumba", en Moscú (wik) .
(2) "Exilio, insilio y diáspora. La literatura cubana en la época de las literaturas sin residencia fija", por Dieter Ingenschay, 2010, Universidad de Humbolt de Berlin.
(3) "Palabras a los intelectuales" fueron los cimientos de la Revolución Cultural que acompaña a los gobiernos comunistas. Saber que Saloth Sar, aka Pol "el Suave" Pot (mejor, Pol-Pot) fue el principal líder de los Jemeres Rojos, después Khemer Rouge, una banda de comunistas asesinos de tendencia maoísta, que asolaron Cambodia durante su Revolución Cultural, donde entre 1975-1979, los comunistas asesinaron fríamente a la cuarta parte de la población camboyana.
En los tiempos de "Palabras a los intelectuales" proferidas amenazantes por el Dr. Fidel Castro Rúz, sugieren ciertas fuentes, que algunos líderes comunistas de su entorno, sin precisar si hablaban en su nombre, acariciaron las ideas maoístas propuestas inicialmente por Pol Pot, anterior a 1961. Proyectaban la "aceleración y sincronización" de la revolución (este último concepto, Das Gleichschaltung, alemana) una técnica impuesta por los nazis, desde 1933. Ello promovía sondear primero y proponer después, si encontraban algún consenso, la versión cubana de la Revolución Cultural maoísta, decir la de Pol-Pot. La misma, desplegada después (1975) por Pol Pot en Cambodia. Tales insinuaciones (a sotto voce)fueron rechazadas por los primeros intelectuales, aunque aterrados pero firmes, en sus aspiraciones. Además se adicionan (lo que nadie dudaría), indicios de que el Dr. Ernesto Guevara, como el promotor tras bambalinas, quien coincidió con este punto de vista malsano.
(4) El programa diario "Sobre mis pasos", dirigido por Tony Cortes, salió como regularmente al aire en sep. 5, 2011 en el horario de 20.00-21.00 h.

Serás bienvenido a mis blogs alternos:
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03Sep, 2011

*.**Sargento, ¿a qué esperar para comenzar la revolución I/II

Escrito por: lejardil el 03 Sep 2011 - URL Permanente

Se cumplen 52 años de dictadura comunista en Cuba
Sargento, ¿a qué esperar para comenzar la revolución I/II
Un agosto caliente sin bañistas, ni en Jaimanitas ni en Viriato
"Hay sol bueno y mar de espumas,
Y arena fina, y Pilar"
"Quiere salir a estrenar
Su sombrerito de plumas"
("Los Zapaticos de Rosa", José Martí)
No, no, no. No en ese agosto tan fiero. Porque entonces, la gente rugía fuegos y no estaba para zapaticos tan tiernos como los de Pilar, ni aunque fueran de rosa. Es que la huelga general contra el gobierno del entonces Presidente de Cuba, Gral. Gerardo Machado Morales, había comenzado primero en la capital, incontenible, precisamente en esos primeros días del mes de agosto de 1933. El evento arrancó suave, sin estridencias, en una anodina ruta de autobuses (las "guaguas de palo") situada en la periferia de la ciudad. El motivo, la corrupción del alcalde de La Habana, José "Pepito" Izquierdo quien de manera abierta, extorsionaba a los dueños de los ómnibus. La huelga cobró fuerza general el 5 de agosto entre toda la ciudadanía ya harta de aquella locura nacional de apaleos, atentados personales, petardos, bombazos y escopetazos, que ni los políticos de la Mediación pudieron controlar.
Los comunistas intentaron deshacer la huelga, siguiendo uno de los acuerdos pactados días antes entre sus mensajeros; Juan Marinello Vidaurreta, Blas Roca Calderío y Joaquín Ordoqui Mesa y el Presidente Gerardo Machado. Para ello colgaron al frente de la huelga a Rubén Martínez Villena y a Joaquín Ordoqui Mesa, a fin de redibujar ante la opinión pública la huelga política revolucionaria, y transfigurarla en otra de imagen y efectos inocuos, de carácter económico y pacífico. Pero el doble juego les delató ante la ciudadanía, como una traición flagrante al movimiento revolucionario imparable y que por esos imponderables de las turbulencias sociales, ya se autodirigía.
El 7 de agosto, ante una falsa noticia de la huida de Machado, el pueblo se desbordó en las calles y fue ametrallado a mansalva, específicamente frente al Capitolio, por efectivos de represión política integrantes de "La Porra" y el Ejército, allí apostados en espera de los manifestantes. En tanto la embajada norteamericana movía sus cuadros de la Medición y militares preferidos, a fin de conjugar un coup d'état incruento contra Machado. Para agosto 12 de 1933, la "Magdalena cubana ya no estaba para tafetanes". Decir, de las sedas bíblicas y sus arrepentimientos humanos, y el desenlace se precipitó sin frenos.
Machado, se vio y sintió arrinconado por todas las fuerzas interiores y exteriores centradas sobre Cuba. Finalmente renunció en primera instancia por la presión de la banca, finanzas, las clases vivas (alta y mediana burguesía), además de la oposición civil y militar entre otros factores. En el empujón, no pudo faltar el inevitable toque de gracia propinado; como encargo del Presidente Franklin D. Roosevelt; por su enviado especial el Exc. Benjamín Sumner Welles, atrincherado desde antes en el lujoso Hotel Nacional. A quien Machado lo había puesto en la acera de sus enemigos.
De inmediato, una junta cívico-militar de notables, parte de ellos pertenecientes al Ancien Régime; tras ciertos enjuagues políticos y burocráticos —sugeridos o por lo menos con el visto bueno de los Estados Unidos— tomó las riendas del gobierno. Un apacible coronel mambí, el Carlos Manuel de Céspedes y Quesada fue designado Presidente de la República. Céspedes había nacido en New York (nunca conoció a su padre) y educado en los propios EE.UU. y Alemania. Fue funcionario de varios gobiernos y ejerció en el servicio diplomático por largo tiempo, pero era prácticamente un líder desconocido. Lo peor, carecía del más mínimo carisma o voluntad.
El New Deal de Roosevelt
La sociedad entera, se dio un respiro para abordar el resto de los problemas cabalgantes sobre la Isla. De este modo, brotó en la mentalidad cubana y sin advertirlo los propios actores del drama, no ya los instigadores, una ciudadanía en estado pre revolucionario. Lo cual era, exactamente, lo temido por la política del "New Deal" (Nuevo Trato), auspiciada por el estrenado Presidente de los Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt. Los cubanos con su revolución, como siempre en el decir norteño, se estaban propasando más allá de las expectativas.
El gobierno defenestrado, estaba presidido entonces (aunque en lo técnico, de manera inconstitucional) por el Gral. Gerardo Machado y Morales (1925-1933); un político muy popular en sus inicios pero que, terco como un mulo; echó por la borda lo positivo de su labor durante el primer período, al dejarse conducir en el segundo por sus lisonjeadores (chicharrones y jalalevas) hacia un punto sin retroceso. Hasta unos años antes, este líder era un respetado general mambí.
Como líder político entendió que era un ser insustituible como presidente y en 1929, a finales de su primer y único mandato constitucional para el cual había sido elegido democráticamente por el pueblo, cometió un error imborrable: impulsó una prórroga de poderes en complicidad con el Congreso amañado, a los fines de continuar en el cargo de Presidente de la República. Tal acción reeleccionista era ilegal, puesto que la misma estaba prevista y prohibida específicamente en el artículo 115 de la Constitución de 1901. No es extraño que hoy veamos a los integrantes de Eje Apocalypto (ALBA), basados en artimañas y subterfugios, bregando en andanzas similares.
Para resolver sus aspiraciones, el Presidente logró que se emitiera la denominada Constitución de 1928, enmendando y remendando la de 1901, que le permitía no los dos años iniciales de prórroga solicitados al Congreso sino, extenderlos a seis. Echarlo de la silla presidencial y tomar el poder político, aunque de manera provisional para retornar el país al cause legal, requirió de una serie de acciones violentas llevadas a cabo por las fuerzas oposicionistas. Porque así, fue la decisión de sus líderes.
¡Cuidad de los cuadros, como de la niña de vuestro ojos!, clamó Trotsky
Los líderes comunistas, siempre se mantenían al margen de figurar en la línea frontal; allí donde existiera peligro; siguiendo la máxima trotskista de: "cuidad de los cuadros, como (cuidais) de la niña de vuestros ojos". El lema suscribe que sus líderes se reservarían durante la etapa anti machadista, para la hora 25, la cual ellos estimaban la óptima para "repartir el pastel". Fijada esta coyuntura, en el momento que estallara la huelga general en ciernes; de cuya dirección se apoderarían y conducirían, como acto final del drama. La filosofía de los bolcheviques siempre advertía que los "cuadros" deben arribar intactos al final de las contiendas, para rehacer el menjurje a su antojo. Es decir, que los héroes los pusieran las facciones nutridas con idiotas románticos (los otros, salvo excepciones o confusiones).
Resultó que durante esta última etapa del gobierno de Machado, la victoria democrática cuajó en medio de una Cuba convulsionada por antagonismos previos entre el gobierno y cada estamento de la oposición. No se trataba de una pugna convencional entre fuerzas políticas de criterios e ideologías distintas, dentro del marco natural de las democracias. Sino entre un presidente que al concluir el período presidencial cuatrienal para el cual fue elegido, y por su voluntad expresa, violó la Constitución de 1901 al imponer su propia reelección a contrapelo del sentir popular, reluctante hacia los proto caudillos.
El descontento de la población aumentó, durante ese segundo período de Machado; dado que esta gestión ejecutiva derivó hacia un gobierno dictatorial y despótico, en medio de la crisis financiera mundial de 1929. Los cubanos se indignaron, puesto que sus quejas ante el gobierno no fueron escuchadas.
El gobierno ripostó desplegando un autoritarismo abusivo, que los ciudadanos entendieron represivo. Una consecuencia resultó en que la paz social quedó rota de manera irremediable. Los opositores tradicionales y los inducidos por la situación general, se agruparon e iniciaron actividades conspirativas; desarrollando acciones violentas, incluyendo el terrorismo urbano. En esencia, se trataba de una guerra civil sin fronteras; puesto que cada contrincantes peleaba dentro del otro. La denominada "Generación del 30" con el Directorio Estudiantil Universitario (DEU) a la cabeza, marcaron los pasos más arriesgados.
Una poderosa facción política de carácter secreto, integrada por intelectuales avanzados y líderes de las clases vivas, denominada "ABC" (sus militantes eran conocidos como los abecedarios) (1), llevaba buena parte la batuta en la confrontación violenta contra el gobierno.
Los estudiantes, políticos y líderes sindicales de varios niveles, se adhirieron al (DEU), junto con otras facciones que siguieron iguales actividades anti gubernamentales. De este modo, estalló la lucha armada irregular urbana entre las fuerzas opositoras de todas tendencias y el gobierno machadista.
No podía faltar el hecho y es bueno de recordarlo, que a inicios del primer gobierno constitucional de Machado, un abigarrado grupo de comunistas, socialistas, libertarios, sindicalistas, nihilistas, anarquistas, logreros y otros desequilibrados criollos y extranjeros; tras sesionar durante los días 16 y 17 de agosto,1925; fundaron en La Habana el Partido Comunista de Cuba (PCC) (2), el cual juró fidelidad ciega a la nueva metrópolis ideológica anidada en el Kremlin. Dos de sus líderes principales fueron Julio Antonio Mella (3) y Carlos Baliño López.
"Agua, caminos y escuelas", prometió Machado
Y así propuso y lo cumplió el Presidente electo. Porque el lema de campaña de Machado cuando aspiró a la presidencia en 1925 fue: "Agua, Caminos y Escuelas", y el cual se implementó con éxito enorme bajo el mando del dinámico ministro de Obras Públicas, Carlos Miguel T. de Céspedes y Ortíz.
Dos de las obras más destacadas de nivel nacional construidas por el gobierno de Machado entre muchas otras, fueron la Carretera Central que unió todas y cada una de las capitales provinciales, incluyendo las ciudades de mayor importancia y el majestuoso Capitolio Nacional (4) . El país, como nunca antes, floreció en medio de las esperanzas ciudadanas.
Machado, como general mambí, había ganado corajudamente sus grados militares durante la Guerra de Independencia de Cuba, luchando contra los ejércitos coloniales de España. Sin embargo, mientras transcurría su segundo y turbulento período presidencial, Machado condujo a la república sin razón alguna, hacia el borde de un abismo.
Coincidía con la crisis económica mundial, que ya azotaba todo el planeta; acentuada desde el Jueves Negro por el Crash de la Bolsa de Wall Street el 28 de octubre de 1929. Para agosto de 1933, la situación económica y política en Cuba, estaba deteriorada al extremo.
Los opositores que le combatían, no desechaban que el gobierno de EE.UU acudiera a la denominada "Enmienda Platt", un apéndice insertado en la Constitución Cubana de 1901; bajo el pretexto de la casi guerra civil en la isla, la cual no daba señales de cuándo acabaría, sino que se intrincaba involucrando intereses ajenos al Asunto Cubano.
Dicha enmienda, facultaba a los Estados Unidos –entre otras perrogativas– intervenir militarmente en Cuba, para aplacar los ánimos de los ciudadanos, bajo estados de caos político y peligro para los intereses norteamericanos. Los fines propuestos, una especie de romanticismo paternal, mantener la paz entre las facciones en discordia.
Ahora, corriendo 1933, ya habían transcurrido décadas desde el instante en que se proclamó la soberanía de la República de Cuba, en 1902 y al gobierno machadista se le achacaron un cierto número de torturas, atropellos y crímenes políticos, algunos horrendos, que asombraron a la población. Las mujeres, no escaparon del tentetieso.
¿Acaso fue una guerra bendita?
El drama de la emancipación cubana del dominio español, hizo crisis en las relaciones entre las dos potencias, EE.UU. y España; cuando el Congreso norteamericano emitió la "Joint Resolution" (Resolución Conjunta) de Abril 19, 1898 considerando el genocidio escandaloso en Cuba por parte de la metrópolis. Un caso específico, fue "La Reconcentración de Weyler" del campesinado ordenada por el Gobernador de la Isla, Gral. Valeriano Weyler y Nicolau. Ello hizo que Washington rompiera hostilidades con Madrid (Abril 25, 1898) y estalló la guerra.
El 16 de julio de 1898, tras sendas batallas marítimas fulminantes; el poderío marítimo de España era obsoleto (los navíos no disponían de torretas giratorias de sus cañones, movidas eléctricamente) , fue neutralizado completamente y desmantelado de manera definitiva. La destrucción absoluta de las escuadras españolas deambulantes en la Bahía de Santiago de Cuba y Cavite (Filipinas); respectivamente; y un asalto terrestre (playa Siboney en Santiago de Cuba, Oriente) con el apoyo en tierra de fuerzas mambisas, hicieron que España se rindiera a las fuerzas mancomunadas de EE.UU y los patriotas independentistas cubanos.
Con ello, concluyó la guerra Cubano-hispano-americana y de inmediato, comenzó el retiro de las tropas españolas y la ocupación militar de la Isla de Cuba por los norteamericanos y de otras posesiones españolas de ultramar en las Antillas y el Pacífico. La ocupación de Cuba, fue por un período de tiempo estimado relativamente corto.
El triunfo de los patriotas quedó ensombrecido por dos causas. La negación del general Shafter de que las tropas mambisas entraran triunfantes en la ciudad de Santiago de Cuba, junto con las norteamericanas y la ausencia de los representantes cubanos en las deliberaciones del "Tratado de París" en Diciembre 15, 1898, concertado entre los EE.UU y España. Olvidando que los mambises independentistas eran parte cosustancial de las fuerzas vencedoras.
España y su altanería caduca, no admitía humillarse rindiéndose ante los patriotas cubanos; arguyendo que el ejército español capitularía "ante un ejército decente como el norteamericano, no una banda de indigentes". Una completa falta de hidalguía, ante una derrota honorable librada en buena lid, durante decenas de años.
Después de 4 años de ocupación norteamericana, para restaurar y estabilizar sanitaria, institucional y económicamente la isla en ruinas; al mediodía del 20 de Mayo de 1902, fue proclamada la ansiada independencia de la República de Cuba, cesando con ello la intervención en la isla y no así en Puerto Rico, Filipinas, Guam y otras posesiones antes españolas.
Los norteamericanos, dejaron en manos criollas el estrenado gobierno republicano. De acuerdo a una disposición antiséptica incluida (obligatoriamente) por los constituyentes en la Carta Magna de 1901, se señalaba que "ningún presidente podría reelegirse por períodos sucesivos". La violación de esta cláusula por el gobierno machadista, fue el leit motiv de la trifulca entre el pueblo tornado opositor iracundo y el gobierno.
Una premonición preciosa
Esta premonición preciosa de los políticos cubanos, indica que la no reelección presidencial les preservaba de la existencia de "caudillos providenciales" deseosos de implantar dictaduras para enriquecerse y eternizarse en el poder, tal si Cuba fuera una finca particular.
El sello de este punto de vista malévolo lo estampó, la horda guerrillera que se encaramó en el poder político de la isla en enero 1 de 1959, devenida en el actual régimen comunista totalitario implantado en Cuba por los hermanos Castro y sus seguidores (5).
Los EE.UU, habían observado con inquietud los inicios desordenados del republicanismo independentista de las ex colonias españolas, ya a nivel continental. Un estado de cosas desprendido al cortarse (provisionalmente) los nexos de estas naciones nuevas con la metrópolis española y de paso, la entronización del caudillismo como antítesis de la democracia.
Esta particularidad inquietaba a la Cancillería del Potomac, siguiendo el rastro de la historia de las repúblicas indoamericanas incluyendo, en especial, desde los inicios de la independencia; las pretensiones monárquicas primero e imperiales después, de los primeros líderes haitianos. Entre ellos Dessalines, Henry Christophe, Soulouque, etc. (proclamadores de monarquías e imperios intrascendentes) y a posteriori, quienes además invadieron en varias ocasiones entre 1823 y 1849, el resto de La Española, territorios que después conformaron la actual República Dominicana.
Resultaba que estas naciones nuevas, ya no eran países noveles inexpertos estrenando independencias, cuando entonces se igualaban en tesituras camorristas idénticas a las de otras repúblicas a lo largo del siglo XIX. En el caso de Cuba, Washington previó introducir en la Constitución de 1901 la mencionada "Enmienda Platt", algunos de cuyos poderes y prerrogativas ya molestaban a parte de los cubanos (otros la consideraban un bálsamo protector) desde sus inicios, hasta que fue abolida al consolidarse la revolución anti machadista impulsada por la maravillosa Generación del 30 y el "presidente de los cien días, Dr. Ramón Grau San Martín", uno de los pentarcas.
Por la actuación de Machado y la reacción violenta de los opositores, indicaba que las fuerzas políticas enfrentadas se desviaron del camino del orden y del quehacer democrático. Machado, constituyó parte del período presidencial cubano, durante la etapa última de la inevitable "república de los generales" (José Miguel Gómez, Mario García Menocal, Gerardo Machado Morales y otros), a la cual siguió desde 1933, la "de los doctores" (Ramón Grau San Martín, Carlos Hevia y de los Reyes-Gavilán, Carlos Prío Socarrás, etc.).
Esta primera etapa republicana entre el 20 de mayo de 1902 y el 1 enero de 1959 (interrumpida violentamente en 1959 por los comunistas castristas dirigidos por el Comintern), es conocida con el nombre de la "República de Generales y Doctores".
Gerardo Machado, era un pichón perfecto de español, nacido con la osadía y tozudez ibérica, clásicas. Bajo los fulgores de su primer período, distanciado del su antecesor el Presidente Dr. Alfredo Zayas Alfonso (1921-1925), el dinamismo de la novel presidencia estremeció Cuba con vastos planes de obras públicas y leyes beneficiosas para la consolidación de la economía.
Un sinfín de industrias nacionales, fueron impulsadas con los ya lejanos estertores ventoleros de la Belle Époque (1880-1914), ultimada más adelante por el suicidio masivo de la gran catástrofe que significó —fiesta oportuna para los extremistas de toda laya— la I Guerra Mundial (IGM), iniciada en 1914 y finalizada en 1918 en medio de inenarrables horrores.
De inmediato, Europa entró en un giro vorticial irretornable de profundas convulsiones sociales. Iniciada la pos guerra y dentro del maremágnum europeo, el desborde de anarquistas, nazis, fascistas y comunistas entre otras facciones; rumiaban venganzas, desquites y vagancias contra las sociedades organizadas; remanentes de la civilización occidental; entre ellas y en especial, las monárquicas y las conformadas como naciones con los restos imperiales (prusiano, austro-húngaro y otomano).
La horda de las bondades
Entre las huestes de radicales a principios del siglo XX, se destacaron los bolcheviques (comunistas) rusos, abanderados con un marxismo feroz. Estos personajes eran de una prosapia radical y extremista y demostraron desde el punto de vista partidista y como organización subversiva, ser y constituir la horda anarco-revolucionaria más disciplinada, cruel, obediente y organizada de entonces. Ello sustentado por una no tan novedosa como regimentada ideología, basada en la abolición de la propiedad privada, el apoderarse de las riquezas atesoradas por la nación en su conjunto, la burguesía y la repartición manirota entre sus secuaces y los restos de esos bienes, supuestamente entre la chusma del lumpemproletariat.
Ello convino en atracción singular para estos últimos, de lo cual en la realidad resultó en la repartición de la pobreza. Tales bondades ideales para sus líderes ansiosos de una militancia de autómatas, corrían sus acciones en la bolsa de valores del extremismo destructor; sujetas a una doctrina ideológica férrea cuyo entramado de violencia sociopática, estaba definida y esculpida en piedra, cuidadosamente.
En sus pretensiones comunistas, los líderes marxistas cubanos albergaban la idea de igual formula rusa para alcanzar el poder político de manera violenta e implantar de inmediato el Terrorismo de Estado (Époque de la Terreur, copiado del terror jacobino). Tras lo cual vendría la degollina. Nazis y fascistas, les imitaron a su vez con el mayor de entusiasmo.
Los comunistas abogaban por tales fines, independientemente de que ello significara el atropello de todas las libertades; la opresión sobre el pueblo, degradamiento y envilecimiento de los ciudadanos así como la ruina económica, el empobrecimiento pertinaz y permanente de toda la nación, arrasando con sus valores y tradiciones.
Por supuesto que en el breviario de los comunistas, dentro del grillete no se incluiría toda la nomenclatura burocrática sustentadora del aparato de la Nueva Clase de funcionarios del partido, los militares y sus allegados. A pesar de la prometida igualdad, ellos instauraron una clase social separada, una elite sub cultural opresora y que en realidad era un "supra estamento aristocrático" aunque denostado vulgâris tan absolutista como impenetrable.
En la otra parte, el socialismo corporativo de estado, de raíz antisemita, adquirió igualmente a manos de los fascistas (fascio) de Benito Mussolini en realidad (Almicar Andrea Mussolini) y nacional-socialistas (Nazi) de Adolph Hitler, ademas de aquellos otros líderes europeos pro fascista; sendos caracteres violentos, totalitarios y genocidas.
Tal proyección en su modo de actuar se auto imprimía, tal mostraban los ejemplos de la monstruosidad terrorista del comunismo en sus campos de trabajo forzado, a manos de Lenin y sus seguidores de la CHEKA, al triunfar los comunistas en Rusia.
Sólo que en Cuba, estas corrientes ya desarrolladas mundialmente a plenitud a inicios de los años 30, se encontraron con un Presidente tozudo pero patriota; que era un hueso duro de roer y menos; apto para ser convencido para enrolarlo en alguna de las opciones filosóficas deambulantes por el planeta, todas, sustentadas por sus pandillas mafiosas respectivas.
Sin embargo, Machado, sucumbió a su propia egolatría y egotismo e impuso un segundo período en su controvertida reelección —para ello, alteró la Constitución de 1901— y además del desastre del caprichoso mandato presidencial, la figura del presidente declinó en la opinión favorable que le dispensaban y admiraban inicialmente la mayoría del pueblo y las clases vivas.
Esto se manifestó, en especial, en las inconformidades de aquellos grupos, fuerzas y élites intelectuales tan vanguardistas como el Art Nouveau; los cuales lo consideraron un dictador detestable y por lo tanto, punible con el derrocamiento de su gobierno por la fuerza.
El Crash de Wall Street
Los opositores activos, armados como pudieron, se nuclearon alrededor de los estudiantes universitarios e intelectuales, iniciando el ataque para el desmonte definitivo del gobierno. Nadie se detuvo en aplicar de manera inexorable, cuanto medio y acciones violentas, de sabotajes, atentados personales, terrorismo y de toda índole que encontraron a mano, las cuales fueron fuertemente repelidas por los machadistas y sus aparatos de represión.
Claro, Cuba yacía entrampada en la crisis mundial económica iniciada tan temprano como en 1927 y marchitada definitivamente por la caída de la Bolsa de New York, extendida (en teoría) hasta 1933, la que en realidad continuó hasta 1939. El tropezón fue detenido con un repunte vigoroso de la economía, coincidiendo con el inicio de la Segunda Guerra Mundial (IIGM).
Todo el crash económico, al que fueron arrastradas el resto de las bolsas, se inició por la sobre valoración especulativa de las acciones bursátiles y el estado desastroso de las economías europeas, tras los embates de la IGM.
Otros factores colaterales fueron la abrupta caída de los precios de los productos agrícolas —el precio del azúcar cubano se cotizó a nivel de piso, a medio centavo la libra— y las restricciones de crédito, pues los bancos se quedaron sin activos y las industrias locales dejaron de producir. El gobierno machadista se estremeció cuando sintió las primeras ráfagas de la crisis y quedó en atormentada espera.
El patrón oro, no pudo solucionar la crisis y resultó inservible. Este, dejaría de funcionar hasta que un decenio después, en 1939, el británico John Keynes propició que Gran Bretaña renunciara al patrón oro, en cuya acción fue seguida por otros países industriales.
Al caer las bolsas paulatinamente desde 1927, sometidas al efecto dominó; ello significó un factor de punta negativa para cualquier gobierno. Todo devino desastre natural para el presidente Machado, con la consecuente pérdida de popularidad y simpatías ciudadanas.
Atisbos del hambre se cernieron sobre la isla, bajo un gobierno insolvente en cumplir con sus compromisos internos y externos. La falta de liquidez no permitió pagar los sueldos de los funcionarios. Los ánimos, se caldearon al máximo entre el gobierno y los ciudadanos enardecidos, y los comunistas se frotaron las manos, como siempre, listos a pescar en río revuelto.
La oposición contra el gobierno machadista, articulada por los estudiantes e intelectuales incluyendo algunos estratos obreros; hizo derroche de un heroísmo innecesario, desplegado igual por el resto de las fuerzas revolucionarias anti-machadistas; cuyo drama tan filoso, conmovió el interés hollywoodense (6).
La violencia popularizada desde inicios de 1930, condujo a un desenlace favorable para la oposición que culminó con la caída del gobierno machadista en agosto 12 de 1933. De inmediato, se inició el caos social ante la ausencia de autoridades.
Las fuerzas vivas, los estudiantes y la oposición política, concertaron acuerdos sobre la marcha para normalizar la situación caótica del país y brindar una imagen más ordenada y compuesta, a la opinión publica internacional.
Céspedes y el Gabinete de Concentración
Una Junta o Gabinete de Concentración, fue conformada de inmediato por la presión y el discreto beneplácito del gobierno norteamericano. Dicha Junta diseñó e instauró un gobierno provisional de facto, previendo el desborde del populacho. Nada pudo evitar que lo integraran personalidades que de una forma u otra estuvieran ligadas al gobierno machadista, los moderados. Pero el pueblo deseaba lo contrario, porque durante todo el tiempo que sobrevivió, resultó un aparato inoperante.
Sin embargo, sus integrantes, poseían un pedigree de indudable probidad moral y política. El aval revolucionario adquirió una validez insospechada como nunca antes. El color verde distintivo de los abecedarios, se popularizó de inmediato.
El bastón presidencial, recayó en el Dr. Carlos Manuel de Céspedes y Quesada; hijo del prócer independentista y Padre de la Patria, el abogado Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo, muerto en combate durante la "Guerra de los Diez Años" (1868-1878).
Entonces Cuba tuvo un nuevo presidente, pero como un parto de los montes, no natural, emanado de la disolución del gobierno ante la huida del Presidente Machado hacia Nassau en un avión militar facilitado por los oficiales adepto al gobierno machadista, en unión de algunos de sus colaboradores más comprometidos, en la tarde de ese mismo 12 de agosto de 1933.
Pero los ciudadanos deseaban otros cambios. El nuevo presidente cometió varios errores que desdoraron su pedigri y abolengo, dado que contemporizó con la oficialidad, ratificó al Senado el cual se había plegado a los deseos de Machado; una pifia que despues corrigió; y en especial, por no haber movido un dedo en escuchar los clamores del pueblo, ansioso de reformas económicas y sociales.
Luego, exactamente el 3 de septiembre de 1933, un ambicioso sargento frunció el ceño frente al espejo de su lavamanos. Era la enésima vez que lo hacía para darse ánimos. Se había despertado temprano, todavía insomne. Y después de sus abluciones matinales, deambulaba por su modesto apartamento en los altos de la panadería y dulcería ubicada en la bulliciosa "Esquina de Toyo", en Luyanó, el barrio de "Bigote de Gato".

–¿Qué tienes, papi mío? –inquirió la esposa, Elisa, inquieta con el ir y venir de su marido.

El sargento contaba cada minuto trascurrido, puesto que una serie de acontecimientos se desencadenarían entre la noche de ese día y la madrugada del siguiente. La esposa, casi que fotografiaba cada paso y gesto de su amado. Éste se arrodilló ante el modesto altar de la Vírgen de la Caridad del Cobre y le rogó, pidió y meditó por unos instantes, solicitándole a la vírgen quién sabe cuáles milagros o diabluras.

"Y lo bien que lucirá como oficial con su uniforme de gala —y se hizo la sempiterna pregunta que todas las esposas de militares de bajo rango, se inquieren y no confiesan—. ¿Cuándo podré ver a mi marido vestido de oficial, lleno de medallas y entochados; con sus botas altas de piel de cochino y sus espuelas, una fusta y un dichoso sable?. ¡Por Dios que me derrito por verlo de gala con su sable colgado y las espuelas plateadas en sus botas!".

"Quizás sea la última", pensaba él por su parte.

Porque el sargento se encontraba dentro un mundo silogístico, donde su alma sobrecogida inmersa en dudas, inconexa a las preguntas de su esposa y también a cualquier ruido ambiental que lo rodeaba. Era la sensación de como si le hubiera entrado agua en los oídos. Pero reaccionó e hizo como si no la hubiese escuchado y se disculpó. Ella sonrió, al sentir de que no estaba hablando a un manojo de albaca.
Desde la calle, se escucharon las notas aflautadas del caramillo del afilador de tijeras, confundido con el ruido de los claxons y tranvías, los unos tomando la Calzada de Jesús del Monte y los otros, doblando en la bifurcación de la Calzada de Luyanó con rumbo a Mantilla y otros barrios periféricos.
El ABC pierde el bate y sale del juego
Ya desde el 22 de agosto de 1933, el ABC, Directorio Estudiantil Revolucionario, líderes de los sargentos y soldados de la Marina y el Ejército se rebelaron en una resistencia pacífica contra las órdenes de los oficiales administrativos y emitieron e hicieron circular en los medios, un manifiesto pidiendo la radicalización del gobierno de Céspedes y reiterando un llamando solemne a fin de convocar una Asamblea Constituyente, para estabilizar el caos legal constitucional. Pero el ABC quería otra cosa.
Al sargento, en ese día específico, se le destacaban signos inequívocos de insomnio y cansancio. Su semblante rasurado por completo, acusaba una mezcla de rasgos achinados y mestizos. Su cabellera de un lacio negro; peinada hacia atrás según la moda; pero sin la raya al medio como la de su futuro opositor Antonio ("Tony") Guiteras Holmes, le daba a su aspecto el tono exacto que sus seguidores necesitaban.
No el de los otros oficiales de rango alto y de academias, empingorotados y fatuos, a los que él y los otros complotados esperaban ajustarles las cuentas, aunque fuera sólo de "boca pa'fuera", para excitar o calmar a la soldadesca enterada de su papel en los acontecimientos de inevitable precipitación.
El sargento, meditaba desde hacía semanas. Reflexionando con los otros conjurados sobre lo ignoto e impredecible que se le presentaría en ese día septembrino, el más decisivo de su vida. Porque esa tarde el grupo de los militares complotados, habían citado a una reunión urgente, la cual efectuarían en la casa de un extranjero nacionalizado, amigo de alguien. Esas actividades fueron conocidas como "la revuelta de los sargentos y clases".
Tarde en la noche anterior, el sargento había retornado de Matanzas de verse con otros conjurados de aquella zona, evadiendo los agentes y chivatos (apapipios) de la incipiente Inteligencia Militar del gobierno, apostados en la "pesa de camino".
Su esposa le trajo café con leche, pan de flauta y mantequilla. Y ella quedó, contemplativa de "su hombre" y suspiró orgullosa. No estaba muy al tanto de los trajines conspirativos del marido, pero su sexto sentido le anunciaba buenas y peligrosas nuevas.
El reloj, ya marcaba las siete de la mañana. Afuera, el chillido inconfundible del Hispano-Suiza J12 de 12 cilindros, un cabriolet negro grande, y recordó que el cabo Urría venía por él. Ya vestido, se colgó maquinalmente los arreos militares por estrenar, a la derecha se estrenó la Cold .45 "Caballo de Flecha" nueva y a la izquierda, el par de magazines extras, todo, "de paquete". Era un ensayo.
Un armamento que adquirió a consignación en una armería de la Habana Vieja. Porque el arma corta de reglamento, en algunos casos, era el pesado revolver Colt .45 heredado de los norteamericanos. Sin ser tirador experto, era capaz de hacer diana en un blanco fijo colocado a 25 metros de distancia.
Pero finalmente el fundamento del atuendo se redujo al uniforme convencional de sargento. Pero ya Elisa le tenía preparado el "otro completo" para vestirse de pies a cabeza, con gorra, arreos, armamento, sus entochados e insignias de oficial.

"Porque de que eso viene, viene. Y no sera extraño que pronto la tenga que probar al duro y sin guantes", reflexionó mirando el arma.

El inquilino de Refugio No. 1
Era (y es) la dirección postal del Palacio Presidencial, construido durante la etapa del Presidente Mario García Menocal (1913-1921 y residencia oficial del Presidente de la República de Cuba. Allí, quedaban pastando los viejos integrantes de la Guardia Presidencial de Palacio. La que ahora cuidaba el Presidente Interino, Carlos Manuel de Céspedes, un producto emblemático de la revuelta armada bajo el ala de Welles; pero inocuo para todas las facciones, en sus remembranzas del abolengo y al que nadie, respetuosamente, le hacía caso.
Por entonces, Céspedes inspeccionaba solazadamente los daños causados por el ciclón que azotó días antes las ciudades de Cárdenas y Sagua la Grande, al nordeste y sudeste de la isla, a unos cientos de kilómetros de la capital. Su ausencia de la capital, le venía como anillo al dedo a los conspiradores de todas las tendencias. En especial, los ávidos por radicalizar el proceso, sin quitarle el ojo a los "correveydile" de la embajada norteamericana.
A la sazón, bien temprano y muy lejos de la capital cubana, el ex presidente Machado deambulaba aburrido y roñoso sobre una arena quieta de Nassau. Era su destino desde la aparatosa fuga. Ahora caminaba por una de las playas del sector residencial, de aquellas posesiones británicas en el archipiélago de las Bermudas. Esperaba un correo secreto que nunca llegó.
Al parecer, sólo le restaba irse a vivir en Miami, "La Ciudad Mágica". Porque estaba claro en que él y su familia nunca volverían a Cuba, y motivo por el cual desde antes había encargado un lote y lápidas sencillas en el cementerio principal de Miami, para él y su fidelísima esposa Elvira.
Ella, su compañera amable, miraba asombrada desde el cobertizo del chalet; sin ningún lujo; a la figura corpulenta e inconfundible del ex presidente, su marido de tantos años. Claro que aquello no era Palacio, pero lo importante es que hubiesen salvado la vida.
Aunque le sorprendió que un hombre tan conservador y de rectitud fiera en su vida personal, se remangara los pantalones para caminar descalzo, zapatos y medias en mano, pisando el agua de la orilla. Ella no había advertido desde cuando su "Gerardito" andaba por las afueras del bungalow, reflexionando como una tortuga vieja metida en un carapacho todavía jóven.

–¡"Coño, me cago en la que canta y no pone" –maldijo Machado entre dientes, empleando una expresión campesina, al sentirse arañado por un diminuto caracol y chasqueó la lengua y se reconfortó diciendo–. De verdad, que no hay nada como Varadero. Pero es el colmo y lo que no acabo de entender, es cómo carajos los americanos les han dejado pasar a esos comunistas, la frescura de que se sienten en mi silla presidencial."

Sandwichs cubanos del "OK" de Zanja
En la capital cubana, en tanto, la cosa no era así de apacible. El pueblo, ahora sumado en masa a los vencedores, se dedicaba a cazar a los chivatos, "apapipios" y porristas —porque Machado en su desesperación, creó "La Porra", un destacamento represor de búsqueda y castigo de los opositores activos, casi idéntica a la de los fascistas italianos—, algunos de los cuales fueron ajusticiados en plena calle durante los primeros días de la caída del gobierno. Casi a diario, encontraban alguno y lo cazaban como a una fiera.
Cada grupo oposicionista se consideraba con el mejor derecho a conducir los destinos patrios. Entre ellos, las clases y soldados de las Fuerzas Armadas, casi acéfalas de su oficialidad de academia, puestos a dormir a buen resguardo, para los tiempos que se avecinaban durante el período de paz.
Durante la primera etapa, se las había arreglado para denominarse simplemente el "sargento Batista", porque todavía no era "Fulgencio Batista y Zaldívar", sino "Rubén Zaldívar", así de pela'o, era su nombre original. Y no dispuso de su último nombre completo hasta 1939, cuando se presentó como candidato presidencial para las elecciones generales de 1940, donde sin excusas, le exigían una partida de nacimiento.
Fue entonces cuando estaba en vísperas de comenzar su época de oro como "Promotor de la Constitución de 1940 y Presidente de la República de Cuba (1940-1944)", una verdadera joya para su tiempo, en su memento cimero. Pero eso sucedería mucho después, traspasando por muchas vicisitudes, aprietos y aventuras riesgosas, incluyendo la eliminación de sus enemigos que proliferaban en función del ascenso de su fama y notoriedad.

Mi jefe, el carro esta listo —dijo Urría, el cabo, y saludó militarmente a su pasajero en cuanto la esposa abrió la puerta
Quiero que para las diez, encargues a alguien que nos lleven café con leche y 20sandwichs, del "OK" de Zanja, y de paso lo que encarguen los demás. Contacta con el mayordomo para que dispongan el servicio. No quiero recargar a los señores dueños de esta casa —le ordenó Batista al chófer, sin que se le escapara lo de "demás oficiales", para no levantar la paloma.

Y ahora le habían vuelto a la realidad la insistencia de los golpes de Urría en la puerta, pues le esperaba un viaje largo hasta la casona de los libaneses. Ante la insistencia del cabo, ya arribado el carro a la mansión regia, descendió del mismo tomando cuidados extremos en aquel ambiente extraño y refinado. El punto de reunión era una impresionante edificación del estilo español, sin patio interior y prestada con servidumbre y todo, al grupo de los militares conspiradores.
La casa pertenecía a una familia de joyeros del Callejón del Cristo, en la Habana Vieja, ahora en un conveniente viajes de paseo por la Florida. Una familia, increíblemente aliada en negocios con sefarditas moderados, dedicados al mercadeo de telas y productos ópticos, en los almacenes de la calle Muralla.
"Yo creo y ...no es un mandato", señaló Batista
Allí, en una edificación lujosa de dos pisos; funcionaba el punto de la conspiradera militar armada por los sargentos. En el lugar, lo esperaban entre otros, el sargento Andrés Benítez Pancorbo, designado como futuro jefe del estratégico Cuartel Maestre de "San Ambrosio", situado al borde de la bahía de La Habana y el resto de los otros sargentos y civiles complotados. Era un grupo no muy numeroso, pero decidido a salirse con las suyas.
Batista abrió la reunión y disertó por un rato sobre aspectos generales, de manera que fuese él y no otro, quien abriera el juego. Además, se había sentado convenientemente en la cabecera de la mesa, para que sus compañeros de aventuras; sin él insinuarlo; se acostumbran a verlo en el punto central de las reuniones. Trucos muy simples, que les había recomendado el "Viejo Lulo", un oficial del Ejército Mambí, ya retirado.

Coincido en que este es el instante preciso, Batista —le interpeló uno de los sargentos, José Eleuterio Pedraza Cabrera, su principal cuadro de fuerza, uno de los "músculos" de los complotados y del gobierno futuro—. Contamos con el Directorio, los intelectuales, Carbó, Guiteras, el ABC y un montón de civiles y por supuesto, nuestras clases y alistados—, apuntó finalmente desde la gran mesa oval. Los complotados, deliberaron largo rato, a los que se incorporaron varios civiles.
Caballeros, dicen ustedes que el ABC? No todos los mencionados son aliados seguros —alertó Estevaz Maimir en tono jocoso—, ya es tarde y nos vamos a perder las croquetas de jamón, pasteles de guayaba y bocaditos que nos trajeron cortesía de la casa.
Sí, hay que estar temprano en Columbia —coincidió otro de los asistentes—, porque los amarres debemos hacerlos antes del meeting.
Yo creo, y no quiero que mi opinión se interprete como un mandato, porque aquí soy el último de los últimos. Es que ya cada uno de ustedes, sabe a cual unidad debe dirigirse, para asumir el mando. Recuerden siempre ir por lo menos con una escuadra de soldados portando armas largas, cortas y parque para dos horas. Y nada de policías—, señaló Batista. En tanto, Benítez y Pedraza miraron recelosos hacia el cielo encapotado.

Batista, todavía no había contactado con la que seria su "Madrina Mayor", una culta cubana estudiosa de las religiones del sincretismo africano, la cual poseía una residencia enorme (Finca "San José"), cercada sólida con dos metros de altura, en una propiedad lindante con la "Calzada Real" (actual, Ave. 51) y la calle Primelles, en el barrio obrero de Pogolotti, Marianao.

Todo les irá bien—, les había profetizado también el negro Silvio, un babalaow (también sargento político de un concejal de ese mismo barrio, pero colindante con la "finquita, donde la iglesia de los ñañigos", tal se le conocía —por donde Carlos J. Finlay hizo sus experimentos, sobre el mosquito y la fiebre amarilla—, mientras sostenía una cabeza sangrante de un gallo bolo entre los dientes y se azotaba la espalda desnuda con un mazo de "escoba amarga".

"¿A qué esperar para comenzar la Revolución?", escribió Carbó
En una tarde anterior igual, pero lluviosa y de presagios raros, Sergio Carbó Morera, el popular líder oposicionista y también entonces; el periodista de mayor empuje en la política del Asunto Cubano; había publicado un sugestivo artículo en su periódico de "La Semana": "¿A qué esperar para comenzar la revolución?"
Evidenció ser una incitación abierta a la subversión contra el gobierno de Céspedes. Claro que el periodista por entonces y al parecer, tenía enchumbado el cerebro quizás con una tisana de té mongol "real", del recolectado para el emperador de Manchuria y café caracolillo de la Sierra Maestra. Pero sus lectores, ya acostumbrados a estas genialidades, no le prestaron mayor atención. No por eso Carbó se desdoró ni un ápice ante sus simpatizantes, que abarcaban casi toda la ciudadanía.
Sin embargo, un hábil taqui-mecanógrafo de las cortes militares del Estado Mayor del Ejército; otrora un campesino sin mayor instrucción y que había trepado de la nada como retranquero de trenes hasta alcanzar su honorable empleo actual; tras devorar el artículo una y otra vez hasta memorizarlo, quedó meditando si tal sería la llave de su triunfo personal. El mismo militar que ahora despachaba a pleno goze como guía en la casa de los libaneses.
Después de su visita a Moscú, Carbó, invitado por el Kremlin dado que en los pasillos se le tenía como un "comunista sin carné" y por instantes ya olvidados, Carbó dio a sus amigos más cercanos —para encanto de los comunistas—, la impresión de estar al punto del embobecimiento con las monsergas y postales deliciosas preparadas para los turistas progress, por los comisarios y agentes de Dzerzhinsky.
Fue quizás cuando en una especie de agradecimiento, escribió un libro extraño, ditirámbico, elogiando a la Rusia Soviética, pero del cual ni él ni nadie más, se atrevió nunca más a hablar ni mencionar, salvo como aquella desolada pecatta minuta literaria.
Sin olvidar a las deliciosas komsomolas de la Juventud Comunista, con pechos exuberantes por entre las blusas abiertas y piernas esbeltas; las hacían como que sembraban tulipanes en los canteros de la Plaza Roja, al paso de las caravanas de visitantes, una gama de idiotas con levitas proveniente de los cinco continentes.
Aquello era para chuparse los dedos. Al igual que hace hoy Castro con todas y cada una de su team de carcamalas admiradoras; que ocasionalmente le rondan el patio, para soltar babas mientras le tocan la barba.
Las muchachas provenían de los lupanares moscovitas reservados a "los camaradas de confianza, que en la Granja de Animales, son un poquito más iguales que los otros iguales". Por lo general funcionarios y oficiales de alto rango, y algún que otro visitante, candidato a fotografiarlo o filmarlo para comprometerlo en su futuro.
Pero como sucede a todos los constipados de las almas noveles, fascinadas con la narración de "Los 10 días que conmovieron al mundo", de John S. Reed; el deslumbramiento aparente de Carbó, se le diluyó como el azúcar en un vaso de limonada, por aburrido y por lo macabro que descubrió después. Algo, algo que nunca (raro en un periodista) se atrevió a decir en público.
Las grullas y los flamencos graznan de noche, mientras fornican en el "Oriental Park"
Antes de las 19:00 hr, después de pertrecharse de gasolina, la pequeña caravana de autos negros y lujosos, pasó frente a los centinelas sonrientes de la posta No. 1; que les franquearon el paso a una sena de Batista hacia el interior del Campamento Militar de Columbia, al oeste de la capital.
Dentro, una reunión de las fuerzas políticas contrarias al gobierno provisional de Céspedes –¿igual como le sucedió al de Kerensky?–, tomaba forma de conspiración abierta para el coup d’etat o asonada cívico-militar, con el consecuente asalto simbólico y pacífico al poder presidencial en manos de Céspedes, el presidente manso, ya en funciones desde el mismo 12 de agosto anterior, justo a la huida de Machado.
Los autos soltaron la carga barroca en el Club de Alistados. El salón de reuniones era una confusión paralela a la que existió en la Torre de Babel en sus buenos tiempos. Los sargentos, estudiantes universitarios, civiles y soldados concertados para el meeting, confuso en extremo para los reporteros, no veían la ocasión en que alguien llamara al orden y cada cual se revolvía dentro de su asamblea particular.
El grupo de sargentos conjurados, quienes ya desde antes se habían hecho o mandado a hacer con los sastres militares (para el gran momento a la vuelta de la esquina), todo lo que componía el atuendo y armas exclusivas de los oficiales, estaban conformes en utilizar ahora el uniforme de faena. El drama en gestación estaba por un cambio radical en su condición de aforados simples, claro, con rumbo hacia las filas de la oficialidad.
Pero, a última hora, decidieron vestirse con el uniforme de reglamento para evitar especulaciones y resquemor en los asistentes, y cuyos aplausos más estusiastas estaban seguros provendrían de sus iguales, los soldados rasos.
Estos líderes militares, en plena conspiración, integraban el pequeño núcleo de la denominada "Unión Militar de Columbia" (UMC), cuyo objetivo inicial era derrocar al gobierno machadista e instaurar un gobierno cívico-militar, de facto. Todo estaba planeado para que en su andar hacia la cima, contaran con los oposicionistas civiles, confusamente colgados de la cola militar.
Pero ese escollo, ya estaba salvado de manera intrínseca desde el 12 de agosto; por la junta de notables apoyada por la embajada norteamericana y que de repente les pasó por encima como un "volador de a peso", elevando a Céspedes como un Presidente azorado que ni sabía qué estaba sucediendo a su alrededor.
Al igual que la mayoría de los asistentes, los sargentos estaban seguros de poder alzarse esa madrugada, sino militarmente, con una sustancial parte alícuota del triunfo. Pero fue destacable que de los militares conjurados, el que mejor salió en la charada por un golpe de suerte y su indudable osadía, fue Batista.
Más al sur, no lejos y al anochecer, detrás de las caballerizas del hipódromo "Oriental Park "; en Marianao al suroeste de La Habana, dos de los más altos líderes del Partido Comunista especulaban en un establo, entre graznidos y suspiros sensuales de las zancudas como música de fondo. Discutían sobre la manera de colarse en la reunión.
De paso purgarían al dirigente del Partido Comunista, Rubén Martínez Villena (7), por fracasar éste en abortar –según un acuerdo anterior secreto entre los comunistas y Machado– la huelga general oposicionista que se les escurrió entre los dedos a los comunistas, convocada a inicios del agosto pasado y la cual dio el golpe final al gobierno machadista y el derrumbe de su régimen.

Ojalá que el lato (el mulato Batista), no nos falle —soltó el más viejo. En un comentario fuera de lugar en el tema que abordaban.
—¿Nos? ¿Y en qué "no nos iba a fallar"? —inquirió el más joven, sorprendido, porque a pesar de estar al tanto de lo que hacia su mano derecha, por el cargo que ostentaba en el Buró Político Provincial; ignoraba las andanzas en que andaba la mano izquierda del Buró Político Nacional quien era el tal "lato". Pero el más viejo no respondió de inicio, pero después argulló ,
No me hagas caso. Además, es una información compartimentada, de las que el Buró Político denomina "sensible" y a la que ni siquiera yo, tengo acceso. Eso sucede en los tiempos difíciles.

La Caridad del Cobre, ¿madrina del 4 de septiembre de 1933?
Al menos, Batista, así lo creyó. Porque en la madrugada del 4 de septiembre de 1933, ya un ciclón le había allanado el camino al Palacio Presidencial, al sacar al Presidente Carlos Manuel de Céspedes y enredarlo en la inspección de los daños en Cárdenas y Sagua la Grande, lejos de La Habana. Esa noche, la sargentada inducida por los sargentos integrantes del ahora denominado "Grupo de los Ocho", de soldados y marinos, el DEU (universitarios), ABC y el resto de las facciones (excepto los comunistas) integrantes todos de la recién formada Agrupación Revolucionaria de Cuba (ARC), hicieron pública una Proclama al Pueblo de Cuba, donde desconocían a Céspedes y su gobierno de facto, e indicando que todo el poder político estaba en manos de la ARC. Céspedes y su gobierno quedaron disueltos, volatizados y los oficiales de las fuerzas armadas quedaban sin mando y en una especie de "plan pijama". De inmediato, se conformó el Gobierno Provisional Colegiado (conocido en la Historia de Cuba como "La Pentarquía")
La primera firma estampada en el documento de la Proclama, fue la del apasionado líder universitario del DEU, Carlos Prío Socarrás, futuro presidente democrático de Cuba (1948-1952); quien a su vez fue derrocado por una cuartelazo, inexplicablente a posteriori el 13 de marzo de 1952, a unos meses de las elecciones presidenciales de ese año, por un Batista ya senador y con una vejez asegurada, junto con sus ávidos seguidores.
Según un análisis somero, resultó evidente este paso temerario de Batista, propició el inicio de toda la aventura castrista y el consecuente desastre de la nación cubana; con la destrucción absoluta de todo su pasado y futuro. Cuba, dejaría de tener Historia salvo la rescatada por los patriotas del Exilio.
A la firma de Carlos Prío Socarrás le siguieron otras 18. La última de aquellas firmas estampadas en la Proclama inflamatoria de los revolucionarios; como una paradoja del destino; resultó ser nada menos que la del propio Fulgencio Batista, el cual se rubricó entonces como "...sargento jefe de todas las Fuerzas Armadas de la República (de Cuba)".
La agenda pública de los líderes cívico-militares proponía, entre otras demandas, aumentos de sueldo y mejoras en la vida de las clases y soldados entre otros no declarados. La privada, mantener el orden, vigilar a los oficiales y auscultar a la Embajada de los Estados Unidos, con respecto a ciertas leyes que estiman serían secundadas por el pueblo llano.
Sin embargo, el guión real oculto incluía el aprovechar la situación de confusión; la carencia de un líder civil destacado y en consecuencia, provocar la asonada cívico-militar y tomar el poder político y militar de Cuba, arrollando al gobierno opaco de Céspedes. Después, verían como se las arreglarían con el gobierno norteamericano.
Los altos mandos de Ejército y los viejos líderes políticos del Ancien Régime, andaban en un limbo, atentos a los caprichos y embelesos del Enviado Especial Exc. Benjamín Sumner Welles. Éste funcionario —quien formó parte de la estrategia global del Presidente Franklin D. Roosevelt—, debía bloquear cualquier intento de radicalizar al gobierno de Céspedes, mientras olisqueaba a los radicales.
La estrategia de los halcones
La estrategia de los halcones de Washington iba más allá del guiso fraguado en Columbia. Necesitaban a Cuba como puerto seguro, sus bases (carboneras), el niquel, cobalto y el especialísimo y estratégico "hierro de las minas de Mayarí", entre otras bondades cubanas; al lado de las democracias y en favor de la guerra que ya se perfilaba contra Alemania e Italia y algunos gobiernos (Argentina, Brasil y Chile) que trataban de congraciarse con los nazi-fascistas. Pero la otra parte de los cubanos, ya habían urdido y puesto en marcha sus planes propios. Sólo que eran como todo los sueño, virtuales.

–Queremos –clamó de pronto en medio de la reunión, uno de los militares complotados, el sargento Pablo Rodríguez, aprovechando un inesperado impasse que abrió un pequeño hueco de silencio– que el sargento Batista hable sobre lo nuestro, nuestras demandas de mejoras en el trato.

El que escenificó la pala (llamado pre elaborado de la propuesta) era otro de los complotado, Pablo Rodríguez; el más culto de entre ellos; pero sin carisma ni habilidad para enfrentar a los reunidos. El que habló, era quien ahora apuntaba la veleta de la atención del auditorio hacia el extraño rostro oscuro y achinado de Batista, el más inteligente y decidido de todos los militares conspiradores, apostado en la mesa ejecutiva.
Éste, se ajustó la guerrera, levantó el mentón, aspiró profundo. Entonces asumió una expresión tan dura como la vista en una foto del periódico pro machadista "Heraldo de Cuba". Se trataba nada menos que la del Duce, el líder italiano.
Advirtió, por vez primera, los deleites y sensaciones que experimentó al oír su dulce nombre resonando ante un público, que le observaba entre atónito y receloso.
Como líder, se convenció de que "ese" y no otro era instante esperado y que se la estaba jugando el todo por el todo. Porque ese y no otro, era la ocasión de su clímax. Con voz un tanto gutural e ignorando las eses, pero de verbo fácil; habló a los soldados en el idioma cuartelario y de caballerizas, que ellos entendían y los civiles no. Finalizó la arenga entre aplausos y vítores.

Es verdad lo que dice el amigo Carbó —gritó finalmente un Batista, enardecido—, no hay que esperar más para iniciar la revolución.

Dijo lo último en un tono casi diluido entre el estruendo que ya había estallado en el salón. Entonces, pareció que el resto de todas las furias se habían desatado. Los comunistas, colados no invitados, se escurrieron previsoramente tal hacen los animalejos nocturnos. Ellos andaban en otras patrañas, temerosos de que se descubrieran sus cambalaches con Machado.
Un telefonema al cuervo insomne
En consonancia con esa madrugada del 4 de septiembre de 1933 y las horas cruciales que le siguieron, en otra parte de la ciudad, en el elegante barrio del Vedado; un telefonema despertó a un apacible ex-funcionario del gobierno machadista. Este cuervo, mensajero insomne, no demoró en vestirse de drill 100 crudo impecable, zapatos marrones de dos tonos, corbatín carmelita y sombrero "de pajita"; se sentó en el asiento trasero de su Packard Phaeton rojo y a pesar de lo avanzado de la hora, le ordenó al chófer:

—Lalo, al Hotel Nacional, ¡rápido!. Que quiero ver a Welles. Porque ya se armó la gorda.

Por entonces, el Hotel Nacional era el lugar de la residencia oficial de Benjamín Sumner Welles, quien a la sazón era de hecho una especie de pro cónsul norteamericano, cuyo poder estaba por encima del propio embajador. Éste funcionario, era el mismo Enviado Especial del State Department, al cual el cubano ensoberbecido con sus primicias andaba en ascuas y culillos, por contarle el último chisme del Asunto Cubano. Porque esas noticias es un desperdicio decirlas por teléfono, sino que se dan personalmente, para que el recipiente no se olvide de su cara.
Esa noche, allá en Nassau y antes de irse a dormir, Gerardo Machado le confió a su esposa una cuita: le confesó acerca de la altura real del Capitolio Nacional con respecto a la de Washington D.C.

—"Por eso es que no importa que los yankees no me hayan apoyado esta vez, porque yo, ya se las había cobrado por adelantado desde mucho antes. Y ahora, gústele o no, los cubanos podemos gritar que Cuba está por encima de los Estados Unidos" —le dijo al concluir en tono socarrón, como un niño que comenta sus maldades de la escuela. Pero en el fondo, Machado estaba repleto de orgullo por la zancadilla que un cubano le puso "a los del Norte".

En cuanto Batista abandonó Columbia, instó a Urría a que lo llevara hasta la planta telefónica situada cerca de la Parroquia de Marianao. No quería seguir a la celebración instada por sus compañeros, tras disolverse la reunión y disponer de lo inimaginable para un ex-retranquero de trenes.
Además él, ni fumaba ni bebía. Era un abstenio absoluto. Y porque lo que ahora quería, era utilizar un teléfono seguro; que no estuviera interceptado por los abecedarios que andaban metidos en todas partes. Ningún lugar mejor que donde el jefe de la central telefónica, su amigo Rafael, el violinista.

—Mi amor, estamos en alzas, ganamos. Los de La Pentarquía, me hicieron jefe de todos los ejércitos de Cuba —le enfatizó a su esposa, en el tono de voz que más moderado le salió—. Así que ahora, sí prepárame los arreos y el uniforme de oficial completo, desde la gorra hasta las botas. Y quiero que todo este lustroso y brillante —exclamó entusiasmado. Claro que todavía no eran los tiempos para exhibir los oropeles ni entonar fanfarrias militares.

Fue entonces cuando al enterarse los oficiales de carrera que obedecerían a un simple sargento taquígrafo, todos y cada uno de ellos se envolvieron en furias y les comenzó el ataque de histeria rabiosa y convulsiva (y no era para menos). La cual un mes después les condujo al alzamiento militar cruento tras acantonarse en el Hotel Nacional; acción que los oficiales efectuaron el 2 de octubre de 1933.
Al rechazar las condiciones que Batista les ofreció para que se rindieran, estalló el combate; donde los rebelados también fueron cañoneados desde tierra y mar, por tropas del batallón de montañas y los marinos de dos fragatas ("Patria" y "Cuba") apostadas en el litoral.
El combate duró unas horas, hasta que a los oficiales se les acabó el parque. Al final, los muertos de las fuerzas atacantes sumaron más de un ciento. La de los oficiales sólo un par. Batista no habían entendido que los oficiales era tiradores expertos y certeros con los rifles Springfield 30.06, algunos con mirillas telescópicas y que disparaban con ventaja por estar en las alturas del Hotel Nacional.
Para los oficiales, era como cazar conejos. Y lo peor para los atacantes, porque entre los oficiales se encontraba completo el Team de Tiro Olímpico del Ejército de Cuba. Cuando la soldadesca se enteró de la descomunal diferencia de las bajas, Batista no encontró la forma de aplacar a los soldados, ni que parte de los oficiales fueran masacrados tras rendirse.
La saga, continua.
© Lionel Lejardi. Agosto, 2011
lejardil@bellsouth.net
Legacy Press

(1) El partido ABC se fundó en 1931 (como una organización secreta clandestina, de tipo celular, que adoptó métodos del terrorismo urbano para luchar contra el gobierno de Machado. Los jefes del mismo: Carlos Saladrigas Zayas, Jorge Mañach Robato, Joaquín Martínez Sáenz, Emeterio Santovenia Echaide y Francisco Ichazo Macías. Más tarde, se transformó en partido político.
(2) Participaron en el acto Julio Antonio Mella un conspicuo y respetado líder universitario quien después fue asesinado (1929) en Ciudad México D.F. por órdenes del Comintern; también participó Carlos Baliño López cofundador en unión de José Martí del Partido Revolucionario Cubano PRC), José Peña Vilaboa, pintor menor y líder obrero, además de José Miguel Pérez Pérez, Alejandro Barreiro, Miguel Valdés. También incorporaron al cónclave secreto a un polaco, Fabio Grobart (née, Abraham Grobart y con el aka de "Simjovitch"); un oscuro personaje adicto al Kremlin y el cual provenía de la Agrupación Hebrea Comunista de La Habana, y otros seguidores de la corriente stalinista. Este grupo subversivo, fundó el Partido Comunista de Cuba (PCC), subordinado según sus p

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16May, 2011

Thorgood Marshall y Luther King, ¿utilizar el poder de la ley o el de la desobediencia civil?

Escrito por: lejardil el 16 May 2011 - URL Permanente

Se cumplen 52 años de dictadura comunista en Cuba
Thorgood Marshall y Luther King, ¿utilizar el poder de la ley o el de la desobediencia civil?
(En construcción)

En mayo 17 de 1954, la Corte Suprema de los Estados Unidos emitió uno de los fallos de mayor trascendencia en la historia de los Derechos Civiles y Constitucionales de la nación norteamericana. Se trataba de un evento jurídico que además, marcó un hito en la lucha por la dignificación de un sector segregado de la ciudadanía estadounidense, los negros. Este evento fue conocido con el nombre de el "caso de Brown vs Board of Education of Topeka, Kansas (1)". Por el mismo, los ciudadanos quejosos contra lo injusto del status quo discriminatorio vigente, impuesto por una vieja e injusta ley (en realidad, un conjunto de leyes y disposiciones locales); fueron declaradas sin lugar por la Corte Suprema; y por lo tanto se declaraba que "la segregación racial en el campo de la enseñanza, era ilegal y estaba proscrita desde ese momento por las leyes de los Estados Unidos de Norteamérica".
Se determinó "campo", dado que esta resolución tocaba y se refería a este en específico; en el de la educación; no al resto de las todas las otras esferas del país y cualquier otra actividad, atoradas con igual problema, como lo sería posteriormente alcanzado, en tono pacifico, utilizando al descubierto los recursos de la ley.
Se había alcanzado la victoria jurídica, pero de igual modo; se iniciaba otra etapa cuesta arriba para lograr su implantación y reglamentación de todas las actividades en el ámbito nacional. Sólo restaba lo más importante, y así se logró, que la ciudadanía entera comprendiera que también se tenía por delante el abordar un camino álgido; para hacerle entender al resto de los norteamericanos –hasta entonces privilegiados indirectamente–, la justeza de las leyes anti segregacionistas y la necesidad de que las mismas fueran apoyadas con fervor por el resto de la nación.
Plessy, un ciudadano inconforme
Homer Adolph Plessy no parecía estar muy alejado -y así quizás lo presentía- de que los inicios de ese verano de 1892; no entraría como los anteriores, y que tampoco les serían buenos y sustanciosos a él, ni al resto de los ciudadanos norteamericanos que por circunstancias prevalecientes aún, se sentían renqueando cojeras espirituales y decepcionantes en sus derechos civiles, evidente, violados de manera consuetudinaria.
Todo comenzó el 7 de junio, 1892, en una lejana y desteñida corte del profundo sur. Se trató de la demanda intercedida por del ciudadano Homer Adolph Plessy contra el estado soberano de Louisiana; al sentirse éste moralmente y de hecho atropellado en sus derechos civiles. Tales, eran garantizados por las XIII y XIV Enmiendas de la Constitución de los Estados Unidos. Lo curioso es que este ciudadano "negro", no lo era tal como se concibe, sino un individuo percibido como blanco por sus rasgos, pero que lo estimaban (o él se declaraba) de la raza "negra" en base de una medida racial científica de la época, además de idiota. La cosa era que tener en la masa sanguínea un octavo o más de ascendencia negra, era condicion sine qua non para ser considerado como tal.
Plessy, en una acción de protesta coordinada con un comité de notables, había sido detenido, encarcelado y multado, por comprar un boleto de ferrocarril en New Orleans, haberse sentado en un vagón destinado a las personas blancas y peor, haberse negarse a salir y cambiarse de vagón. Se le acusó de haber violado una monstruosidad jurídica legislada por disléxicos mentales; derivada de las denominadas "Leyes de Jim Crow", que lo fueron de jure; pero inexistentes como tales, que apuntalaban la segregación.
Con dicho fallo de 1954, se solucionó como resultado de un tajo diestro de carnicero experimentado; enarbolado por la Corte Suprema de los Estados Unidos; el pendiente de la segregación racial impuesta en Louisiana; por la doctrina de “blancos y negros separados pero bajo condiciones iguales” («Separate but equal»). Salvo ciertos sucesos casuísticos de dureza extrema ganados en las cortes por los activistas negros y sus asociaciones, lo prometido por dicha doctrina nunca fue cumplido en serio. De ahí, la protesta o, en los mejores términos actuales, "la desobediencia civil".
Basados no en este enfoque, asumido más tarde por Luther King y sus seguidores; sino con el criterio de las propias leyes norteamericanas; se validó más adelante la llave utilizada por los anti segregacionistas y la cual condujo a abrir las puertas del más alto y respetado foro jurídico de la nación norteamericana y su tribuna más obedecida; el Tribunal Supremo de Justicia de los Estados Unidos.
Y resultó que fue exactamente en esa instancia jurídica, donde se concluyera que era ilegal y vergonzoso que en nuestro país, las confusiones de ciertos sectores mantuvieran el criterio de que en los Estados Unidos de Norteamérica, deberían existir como algo natural, dos o más tipos de ciudadanos con derechos constitucionales distintos.
¿Segregacion racial legal?
Tal fue el resultado de esta figura segregacionista, implantada sutil en 1890 –perdurando por las seis décadas siguientes– bajo un subterfugio que inició la violación legal de los Derechos Civiles en los EE.UU. Estos principios constitucionales, amparados por la enmiendas XIII y XIV; fueron boicoteados por una disposición emitida en el estado de Louisiana, la cual instauró en los ferrocarriles, de manera ilegal, la separación de los pasajeros, en negros y blancos.
Homer Adolph Plessy, el ciudadano en cuestión y en protesta; violó deliberado la ordenanza y fue preso, al negarse a pagar la multa de $25 dólares. El caso fue a juicio local y el magistrado distrital, Juez John Howard Ferguson falló en contra de Plessy, aduciendo que no existían violaciones de la XIV Enmienda. Fue ese el momento exacto en que el evento se convirtió en el "caso Plessy vs Ferguson".
Éste y su abogado recurrieron a la Corte Suprema de New Orleans (el recurso tuvo lugar, porque Plessy no estaba acusado de vagancia), argumentando la inconstitucionalidad del fallo. Pero el tribunal estatal, por una abrumadora mayoría (7 a 1) en su contra; le denegó su recurso de apelación, considerando de igual modo que el juez Ferguson, que la disposición no violaba la décimo cuarta enmienda.
Entonces el resto de los estados de la Unión, libres de legislar en cuestiones domésticas a su libre albedrío y amparados bajo este precedente de la Corte Suprema Estatal (2); inundaron sus territorios de medidas similares, extendiéndolas a casi todas las actividades de la sociedad. El caso, tomó significación sin igual, antológica. Y el mismo pasó a los tratados de la jurisprudencia norteamericana con el título de : "caso de Plessy vs Ferguson".
Transcurrido el primer tercio del siglo XX, arreció la lucha de sendos grupos de activistas (de los principales) liderados por el Dr. Thorgood (née, "Thoroughgood") Marshall y el Dr. Martin (née, "Michael") Luther King; quienes enfocaron los esfuerzos y luchas anti segregacionistas, empleando tácticas y estrategias muy diferentes, en el rescate y revalidación plena de los Derechos Civiles.
¿Esencia de la táctica de Luther King?
El Dr. Luther King, un abanderado incansable de la lucha por los Derechos Civiles; deslizó sus acciones de protesta por el sendero intrincado de la desobediencia civil; en consonancia con las doctrinas de Thoreau, Tolstoy, Gandhi, Habermas y otros tantos (3) . La desobediencia civil en la esencia de su estilo como lucha contestataria, es una forma de disidencia política, propia de los ciudadanos objetores de conciencia, que dentro de una democracia, dicen y muestran pacíficamente sus inconformidades con ciertas actividades o puntos de vista del gobierno actual. O si se entiende "de la politíca de estado", que puede ser general y sostenida.
Uno de los rasgo característico de dicha táctica como instrumento de lucha, sino el de mayor distinción, es de la desobediencia civil como tal (donde se aplicó con frecuencia los enunciados de Gandhi); la cual es su ejecución de forma consciente y sin estridencias públicas, pacífica y no violenta, manteniendo una actitud de protesta contra la autoridad. Estrategia que, a su pesar y en el de todos los humanistas, derivó desatando una violencia lamentable entre blancos y negros; la cual era exacto a lo que Luther King no deseaba y lo peor, sin obtener a cambio un resultado tangible, salvo su asesinato alevoso.
¿Estrategia práctica de Thorgood Marshall?
Este prominente abogado, Dr. Thorgood Marshal, propuso algo mas simple, eminentemenete práctico y sin rasgos de posible violencia: utilizar la Ley Constitucional de los Estados Unidos, vigente. Tal enfoque sobre la manera de solucionar un mismo conflicto .....(pendiente)

Un balance sorprendente
Pasado el balance final, inexplicable, la memoria de Luther King –un gran líder y mejor humanista– se alzó sin proponérselo con todos los honores; mientras que Marshall –que en mi criterio fue el arquitecto del triunfo anti segregacionista– quedó relegado a un lugar más discreto. Al parecer, no se consideró su paciente y real cadena de triunfos iniciados desde la exitosa acción judicial emprendida el 25 de junio de 1935; al lograr que la Facultad de Derecho de la Universidad de Maryland, admitiera en sus aulas al primer estudiante negro.
Así, al paso de los años y triunfo tras triunfo en las cortes, la razón estuvo de parte de Thorgood, como se demostró en mayo de 1954. Un estudio reciente, acerca de esta especie de palíndromo absurdo, arroja explicaciones diversas, incluyendo razones algunas delicadas, arrancadas y disputadas desde los preludios de la Guerra de Secesión (1861-1865).
© Lionel Lejardi. Mayo, 2011
lejardil@bellsouth.net
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709

(1) Ver "Brown vs Board of Education of Topeka", [347 U.S. 483 (1954)]. Se trata de la demanda del conjunto (se agruparon varios casos bajo el nombre de "Brown", originalmente Oliver Brown) contra el condado de Topeka (capital de Kansas).
(2) Ver "Plessy vs Ferguson" [163 U.S. 537 (1896)]
(3) "La desobediencia civil" es el título de una conferencia escrita por Henry David Thoreau que se publicó en 1848. En este escrito, Thoreau explica los principios básicos de la desobediencia civil que él mismo puso en práctica: en el verano de 1846 (cuando) se negó a pagar sus impuestos, por lo que fue detenido y encerrado en la prisión de Concord. Él se justificó explicando que se negaba a colaborar con un Estado que mantenía el régimen de esclavitud y emprendía guerras injustificadas, en aquel caso concreto, contra México (wik)

Nota: Las consideraciones ampliadas al respecto de este artículo, podrán ser vistas en mis blogs a partir de mayo 20, 2011.

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29Abr, 2011

Un Benedetti descosido: ¿desmistificar el culto a su personalidad? I/II

Escrito por: lejardil el 29 Abr 2011 - URL Permanente

Se cumplen 52 años de dictadura comunista en Cuba
Un Benedetti descosido: ¿desmistificar el culto a su personalidad? I/II

Saga de un escritor perdido dentro de su Ego, descosido
Es exactamente eso: desmistificar la entelequia ambigua de un escritor, Mario Benedetti, cuya imagen se forjó entre las comodidades del martillo y el yunque, zurdos. Es mucho decir de tales padrinazgos rejectados por los hombres de bien y los intelectuales éticos, en los cuales hay mucho de la decencia que no atropella ni golpea a la gente inerme. Es que tal, le causaba gracias. Una ficción a la cual éste intelectual, quizás afectado por algún holismo sicosomático (o tal vez, de doble costura epistemológica, claro, no infantil); le integró de a porque sí la negación de la negación. Porque es el Alma Mater de la dialéctica hegeliana, de la que ni se dio por enterado; donde los altos principios, verdad y justicia, existen y son considerados valideros. A veces, instrumentos de la virtud que resultan ultra incómodos para algunos, cuando intentan disertar sobre los altos principios en los cuales, cínicos, no creen.
Es el acíbar del cardumen propio de los "marxistas sobaqueros", que andan pipa en mano, sucios y con el "Manual Práctico del Marxismo-Leninismo" bajo la axila.
Porque el Sr. Benedetti se pasó su vida inútil de mediania rutilante por alabos de la izquierda, cantando loas a los tiranos (Fidel Castro) y terroristas (Ernesto Guevara), entre otros, sin que por un instante le temblara la pluma. Sólo ver su ceguera irresoluta ante los desmanes de los comunistas en los cinco continentes, en especial a las satrapías satélites de Moscú, que integraron el bloque comunista. Este personaje, nunca dolió por sus colegas encarcelados, estrujados y asesinados en las ergástulas rojas.
Luego, Benedetti derivó en caída libre hacia el extremismo jugoso abogado por León Trotsky. Y es sorprendente, porque cuando a finales del años 30 este viejo y cruento bolchevique andaba en el tête-â-tête surréaliste con André Breton y Diego Rivera, después de su quimérico "Manifeste pour un art révolutionaire indépendent" (Manifiesto por un Arte Revolucionario Independiente), encarceló al decoro de los intelectuales uruguayos y se fue a pactar con los comunistas por encargos al parecer, presidenciales.
Lo no dicho por los comunistas desnudos y los escondidos en el closet, es que "por cuestiones tácticas" su nombre (Trostky) –embarrado con toda la sangre del Soviet de Petrogrado, el holomodor ukraniano (muerte por hambre del pueblo de Ukrania) y otras lindezas habituales en el brevario comunista–, no apareciera como firmante del manifiesto.
¿Homme fatale?
El poeta Benedetti, siempre miró hacia el otro lado, donde imperaban las sombras, donde yacen las deli adormiladas entre cremas y los sabores de las heladeras del Saint Germain. Porque él, era un ente proclive a la ternura mórbida de como le decaen las lágrimas en "Les fleurs du mal" de Baudelaire, claro, sin el estorbo de la líbido. De ahí su extraña pasión exótica de homme fatale por los totalitarismos oscurantistas, en lugar de abrazar las democracias luminosas.
Mostró un ser omnisciente e incapaz de admitir el mal que modela y menos, excusarse con aquellos a quienes les arañó las pupilas castas con sus confusiones hieráticas. Es el intríngulis de un carácter hito, desorientado ante el camino perdido hacia la ética de grupo, tolerado sólo por su Superego.
Es la implosión de sus yerros como introito a la medianía rutilante, además de subyugantes extrañezas; en el decir maravilloso del argentino José Ingenieros; que trastorna a estos proto intelectuales en parte de la juguetería de los progress mantenidos por el Comintern y las destilaciones de sus sinvergüencerías.
Son sus mejores abluciones escalofriantes y cosas calenturientas, como las de viejos erocitos mórbidos en el canal de las agujas hipodérmicas. Así cantaba sus baladas poéticas a los Angeles de la Muerte del Mar Rojo y componía de la nada, un sainete.
Porque la generación latinoamericana, en especial la uruguaya —si singularizamos la duda— y tan contemporánea como la de 1945, recién despertaba envuelta en los viejos coqueteos de sus líderes con los totalitarismos nazi-fascista y comunistas.
Esta, atañe por igual a casi todos los protagonistas de la interbellum (IGM-IIGM), para justificar sus coitos virtuales y desmayos eróticos de boudoirs, a manos de esos regímenes y filosofías antidemocráticas, fueran comunistas o fascistas.
Les gustó la marcha de los pingüinos
Los líderes latinos, en especial los castrenses, les dispensaron simpatías según les batiera el viento enrarecido de los panzers en su marcha triunfal de los pingüuinos blanquinegros y les soplara desde o hacia el altiplano, donde en las vergonzosas capitales indoamericanas unos seres antropomorfos, apostaban a cuál de los totalitarismos jugar sus cartas.
Este poeta repleto de ilusiones muertas, le apostó exactamente y ganó, el 8 de mayo de 1945 (lo de oportunista lo ponen ustedes), cuando los rusos tomaron por asalto el Reichstagsgebäude y el Hitlerbunker.
Como por encanto, durante la preguerra (IIGM), las escuelas militares francesas o inglesas, perdieron atractivos para los segmentos militares latinoamericanos. Un espacio que de inmediato ganaron las escuelas alemanes, belgas y otras.
Una parte alocada de la masa intelectual decepcionada con sus propias idioteces, se mantenía prendada de "The ten days that shook the World" (Los diez días que conmovieron al mundo), una gesta casi de épica, barata, narrada apasionadamente sobre la marcha de los destacamentos bolcheviques; por un comunista norteamericano John S. Reed.
Benedetti, anonadado con lo que nunca se atrevió (y quien además, nunca cruzó ese cómodo estado anímico, de ponerse al borde de la insurgencia, por su carencia absoluta de pantalones) no pudo resistir el llamado de la selva bolchevique. Cuando ya todo estaba en calma.
No le resultó difícil el integrarse plácido con sus bombachos, a esa banda de jóvenes descoloridos quienes; cuidadosamente; nunca se asomaron ni por curiosidad a las oficinas comunistas de reclutamiento de las "Las Brigadas Internacionales".
Era demasiado el embeleso caprino con las suavidades de la papilla roja, pródiga a los intelectuales descoloridos, juntados en el bloque comunista. Es que la nueva entente de la lujuria por lo capitalista, hizo que los zurdos repartía invitaciones a saraos y ferias; con los gastos pagos (incluyendo los tragos); además del consabido remeneo con las jóvenes komsomolas impregnadas de muertes axilares y las uñas sucias.
Es que por aquellos tiempos, fue racha entre los intelectuales indoamericanos, el sonar con las piernas hermosas de las komsomolas, resembrando amapolas primaverales falsas (de papel rojo, con sus zayas bien cortas, como ordenaron los líderes), agachadas sobre los canteros en la Plaza Roja de Moscú.
Un erotismo político
A inicios de la Guerra Fría, ya se habían fomentado la ONU y la OEA. El gobierno democrático y constitucional de Cuba de entonces (por un buen amigo y protector de los comunisatas, El Gral. Fulgencio Batista y Zaldívar) fue el promotor de la "Declaración Universal de los Derechos Humanos". Derrotada la entente del Eje de Acero (Alemania, Italia, Japón y sus aliados), el planeta se polarizó casi a ciegas entre dos grupos de naciones; las demócratas ajustadas a la civilización judeo-cristiana occidentaly las comunistas, conductoras hacia regímenes totalitarios, amorales, ateos y auto destructivos.
Nuestro escritor, no dudó en abanderarse con esa última filosofía –es lo grave– sustentadora de los despotismos comunistas, impregnados de marionetas teleguiadas entonces por el Kremlin. A estos gobiernos rufianes, Benedetti les prestó lla pluma humillante, a los cuales defendió denodado, hasta sus días finales.
Benedetti, se desvaneció, sin querer reconocer nunca; tozudo; que se equivocó no del bando digno, sino del sitio decoroso del que habló esplendores José Martí. Un sitio, impregnado de bondades ciudadanas, donde gobernaba la justicia y donde la iniquidad era repudiada.
Según uno de los principios marxista, lo social se mueve en una espiral biconvexa; lo que contradice el movimiento del universo físico; de ahí que la tesis de la praxis marxista de que en ella yace el criterio de la verdad, es tan falsa como un billete norteamericano de tres dolares. Vimos que los vetustos Frentes Populares, azuzados por el Comintern de antaño y la fascinación ante la entelequia castrista de hogaño; indujeron a sus cuadros en toda Latinoamérica al asalto del poder por medios violentos. De ello, por supuesto, el autor nunca se dio por enterado, sumido en sus comparsas walkirianas. druídricas o de duendes.
La rapiña bolchevique en Asia y este de Europa, resultaron catarsis hipnótica para los Partidos Comunistas Latinoamericanos. Estas bandas, se alinearon hambrientas en pos de las riquezas nacionales, en las cuales no habían invertido ni una gota de sudor, ni un centavo de sus bolsillos.
Una fuente del saber destructivo de esta seudo filosofía, es colgada del Internet Rojo del Dr. Fidel Castro Rúz, sus asociados y la Cuba estrangulada y después despedazada.
La mise en scène abrupta de los guerrilleros castristas, subvirtió de manera inusitada la imagen influyente del viejo cartel bolchevique, el cual fue tomado (casi) por sorpresa ante la inmediata alineación de los intelectuales; hacia la nueva fuente cercana, sensual, de igual idioma y ciertas idiosincrasias étnicas de carácter variopinto. El autor, precavido, echaba su ancla flotante en cada tormenta y elucubraba los ditirambos de su próxima comparecencia pública ante un auditorio de gente desordenada.
Unos ranges inoportunos
La cuña subversiva puesta en marcha en Bolivia (1965-66) por el régimen castrista, estuvo liderada por el Dr. Ernesto Guevara de la Serna (alias, "Che"). El Dr. Castro le adhirió un grupo de escopeteros de fidelidad perruna a su "yo", ésos sus cómplices y a "Manila" (La Habana). Era una banda de tipos que mostraron su valor y fiereza, en los combates contra los rangers de las fuerzas democráticas.
Guevara –uno de los lugartenientes dilectos del castrismo– fue eliminado a posteriori por "hacer sombra", algo intolerable para los líderes máximos y mínimos vitalicios (los hermanos Fidel y Raúl Castro). Ello pretendía fomentar bolsones guerrilleros, con miras al Lebensraum clásico de los hitlerianos, bajo el supuesto prestigio a ganar por su banda.
Nadie se sumó a la pandilla guevarista, ni siquiera la membresía comunista boliviana. Abandonados a su suerte, los integrantes de la banda fascinerosa sucumbieron como licántropos rotos a palos por los rangers bolivianos, y sus restos-símbolos, dispersados al olvido de las vitrinas de promos.
El rotundo fracaso de la intentona, por la decidida acción de los rangers bolivianos, bajo la excelente asesoría de instructores norteamericanos y cubanos anticomunistas, paró en seco otros planes pasionistas urdidos desde La Habana. Donde Bolivia seria el epicentro.
La izquierda intelectual dominada por los comunistas, puso sordina a estos complots contra sus propios países. Los comunistas uruguayos enyuntaron con una facción terrorista de opositores ("Tupamaros") controlada por los castristas y fundaron en 1971 una agrupación que se integró a la coalición izquierdista del Frente Amplio (Movimiento 26 de Marzo).
Ver que este autor nació en 1920, en "Paso de los Toros", Uruguay nombrado con la ridiculez de: Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno Benedetti Farugia (aka, "Mario Benedetti"). Para 1949, Benedetti entró en conflicto con el gobierno uruguayo, cuando su partido le hizo criticar el Tratado Militar con los Estados Unidos.
Más tarde, deslumbrado por la saga guerrillera castrista; integra la Mesa Ejecutiva del Frente Amplio, agrupación izquierdista de profundas proyecciones sediciosas. Benedetti viajó a Cuba, y participó en el jurado del concurso de Casa de las Américas.
De brinco en brinco
De ahí salta al encuentro sobre "Rubén Darío". Viaja a México y coadyuva en el II Congreso Latinoamericano de Escritores, urdido por La Habana. Junto a la camada azteca izquierdista, actúa en el Congreso Cultural de La Habana proponiendo un disparate perfecto, apologético de la violencia y del "macho cabrio predestinado". Su tesis involutiva la apodó, "Sobre las relaciones entre el hombre de acción y el intelectual".
Se embobece en brazos del primero y repta bajo el ala del segundo. Le solicitan para el Consejo de Dirección de Casa de las Américas –excluyente de los escritores demócratas y anti comunistas–; y Benedetti, al parecer, se torna en cirujano torquemada literario e intelectual de sus colegas, pero ahora en calidad de Compañero Índice Expurgatorio (censor).
En 1968 funda el Centro de Investigaciones Literarias (sobre las obras comunistas, no las demócratas) de Casa de las Américas. El golpe de estado de junio 27 de 1973, le hace abandonar Uruguay rumbo al exilio en Buenos Aires. Después a Perú, donde fue detenido, deportado y amnistiado; para saltar al Gulag cubano, esta vez como exiliado. Su reincorporación al Consejo de Dirección de Casa de las Américas, es el acto final para la consumación de su idolatría por el Líder Máximo.
La Habana, ya desde 1959, había montado un aparato de auspicio de los intelectuales adictos al Dr. Castro y su régimen dictatorial. Este intelectual de moneda de cambio, vendió las imágenes latinoamericanas a la troqueladora del bloque comunista, de donde se obtuvieron pingües ganancias propagandísticas, tanto para la causa castrista como para la pléyade chata de sus promocionados.
Desde 1980 Benedetti recibió múltiples honores como la "Orden Félix Varela", Cuba; "Premio Jristo Bote", Bulgaria; "Llama de Oro de Amnistía Internacional ¿...a uno que apoyo a los totalitarismos?", Bélgica; "Medalla Haydée Santamaría" (suicidada ésta, por disparidades con el Dr. Castro), Cuba; "Premio Maricela de Plata", Uruguay; "Orden al Mérito Docente y Cultural Gabriela Mistral", Chile.
De igual modo se le orlo Doctor honoris causa, Alicante; igual en Valladolid; "Premio León Felipe", España; Doctor honoris causa en "Ciencias Filológicas"; Cuba. En 1999 "VIII Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana"; España, habilitado con 6,000,000 Ptas.
Por la mano del propio Castro, "I Premio Iberoamericano José Martí", España. "Ciudadano ilustre", Uruguay; "Premio Etnosur", España. Roma, en 2004, exhibe un documenta, "Mario Benedetti y otras sorpresas". Éste, participó en el "Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano", Cuba; "XIX Festival del Cinema Latinoamericano di Trieste" y "Festival Internacional de Cine de Santo Domingo".
Pecunia non olet
En tiempos de Roma, el emperador Vaspaciano gravó las letrinas públicas con un impuesto. Su hijo Tito, regañó al padre reprochándole que obtuviera dinero de las letrinas (urinarios), unos sitios malolientes. El emperador se justificó:,

–Hijo mío, recuerda que "el dinero, no huele" (pecunia non olet 1) –le sentencio el emperador.

Tal sentencia, no sorprendio que fuera el faro, guia y objetivo cardinal de todo el quehacer literario de Mario Benedetti. El escritor no pudo ocultar que estuvo domeñado por avideces de famas y riquezas, por lo que nunca rechazó distinciones y dineros de las democracias a las que él y sus iguales ansiaban destruir; obvio; que incluyendo dictaduras, países u organizaciones izquierdistas y comunistas. Tal es el caso de Cuba todavía considerada hoy entre los países izquierdistas que apoyan el terrorismo. Quizás, para el autor se trató de una simple cuestión de paladares o de "no escrúpulos".
Se nos muestra como un autor minusvalidado, para representar algo tan serio como el aplicar los principios austeros de la vieja y selecta rectitud romana, implícita de los grandes caracteres. Y menos la Lex Oppia (un anatema exorcizante para los payasos garibaldinos), los mismos compas que antaño envolvieron en asfixias a Catón, "El Viejo".
Fueron décadas en el Jardín de las Delicias, de fiestas, pietajes, brindis y solazamientos –cierto que de "crueldad abrumadora"–; durante su calvario maravilloso a través del mundo occidental; al que envidian y odian los intelectuales descosidos, no auténticos como él mismo (un enfant terrible de la nada piccasiana), que nos da escozor durante todas las primaveras aleutinas.
A Benedetti le resultó suave accionar desde adentro los resortes democráticos, para obrar plumas necias contra el mismo Occidente democrático que le abrigó y al que despreció, como es dogma y endemia de cada indoamericano.
Aprovechó cada rendija para loar tiranos o, hacerse el loco cómplice (al estilo de la irresistible indita Menchú, la sugerente, esbelta tal sílfide en Emaus y además, anti sex-appeal por excelencia) frente a los desmanes de la canalla roja dorada.
Espiritual, ética e ideológicamente, Mario Benedetti resultó ser otra "Gran Estafa" –en el buen decir de Eudocio Ravines, el peruano valiente–, dañina y decepcionante para las juventudes latinoamericanas.
Es el tiempo presente, un día antes, cuando aún estaba vivo y de cuando yo pensaba que un toque divino le haría arrepentirse. Pero cruel, no lo hizo antes de "estirar la pata".
La saga continua.
© Lionel Lejardi. Abril, 2011
lejardil@bellsouth.net
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(1) Suetonio y Dio Cassius, recogieron la frase en sus tratados. Balzac se ayuda de esta en su "Sarrasine". Mientras que Fitzgerald le da espacio en su "The Great Gatsby" wik.

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29Abr, 2011

Un Benedetti desvertebrado: ¿desmistificar el culto a su personalidad? II/II

Escrito por: lejardil el 29 Abr 2011 - URL Permanente

Se cumplen 52 años de dictadura comunista en Cuba
Un Benedetti desvertebrado: ¿desmistificar el culto a su personalidad? II/II

Epílogo roto, para una saga desvertebrada
Apenas me deleitaba con la "declaración de principios" de un blog de azarosa elegancia y de redacción cuasi impecable (*), la cual el dueño colocó a manera de admonición –tan estremecedora ,como aquella otra con que se topó Dante a la entrada del infierno–; donde ahora, éste generador de ideas nos advertía tajante: "...La jerarquía del blog ...actúa como juez y jurado, no reconoce el derecho a apelar y se come el hígado del ahorcado. Esto es lo que hay".
Aunque no resalte vínculo con el tema, es muestra sui géneris del derecho sagrado del dueño del blog, a plantar en su sitio un criterio que atañe sólo a él, independientemente de otras opiniones. Y lo principal: no está vinculado a pactos, plumas viles al servicio de tiranos, filosofías de proletarios morones, adalides circunstanciales, sinvergüenzas enrojecidos y ni siquiera, a la mismísima Madre de los Tomates.
Coincide ahora, cuando llega la aluvión de ditirambos y loores mediáticos de las viudas y viudos implícitos del escritor, virtuales, ululantes sanos los unos por la pérdida del bardo y los otros; demagogos insanos de escarapela púrpura, por la pérdida de un cómplice ideológico.
Porque el Sr. Mario Benedetti fue pluma equivocada de acera y sombrero, quizás al tomar errático el mensaje surrealista de Marx Ernst; en "El sombrero hace al hombre"; a expensas de la rutilancia esquiva de su prisma artístico interno –enrojecido hasta el punzó–, un color de nombre único con el que los negros cubanos denominan al color rojo muy vivo y de destellos morados.
También porque al suyo externo parecíale apático, si las camisas pardas del Sturmabteilung (SA) de antaño (las del hitleriano Ernst Röhm, homosexual y pendenciero) se corrieran hacia el rojo einsteniano, de hogaño. Resultó una pérdida fabulosa de tiempo (que en definitiva era el suyo) además de miserable, poetizar banalidades alejadas del humano sufriente, para alabar al líder.
Es un modo de pensar y actuar tal máquina de trotar, que con sus jadeos de de solteronas en busca de maridosno trotones y sudorosos como ellas, nunca llevó a nadie a ningún lugar. Es somia inherente a los intelectuales zurdos amancebado con su superego trascendental. Es que les fascina mirarse en espejos con aberraciones, también como gustan de olisquear en los manicomios castristas del "¡aé, aé, aé la chambelona!".
El socialismo bondadoso de Fourier y "Les Mamelles de Tirésias"
Porque trocó lo espiritual por lo material, en lugar de extraer lo humano del socialismo bondadoso de Fourier –defendido por Dühring–. Fue y acudió orondo a las tres leyes de la dialéctica (propias de teens almidonados con bórax) defendidas por un tal Engels, también adolescente, en su "Herrn Eugen Dührings Umwälzung der Wissenschaft" (La subversión de la Ciencia por el Señor Eugen Dühring), más conocida por "Der Anti-Dühring".
Una filosofía, del "Manual Práctico del Marxismo-Leninismo", entre otras canzonettas que nuestro escritor apoyó junto a los desaciertos de un Karl Marx, mantenido por su amigo Engels, y su teoría general del desatino económico al entregar las riquezas atesoradas por la Humanidad palpitante, en manos de la chusma orillera y morona..
Es que toda esta capa umbilical de filosofía social y económica, además de una superficialidad astronómica; se sentía abanderada de oficio, por aquel otro proto soñador de "los cuchillos largos", François-Noël Babeuf (aka, "Graco"). Un proto un imbécil sicosomático, aunque práctico al soñar en cómo apropiarse de las riquezas ajenas, sin dar un golpe.
Este utopista de mal dormir, proclamó en su proyecto "Conjuration des Égaux" (Conspiración de los Iguales) todo el detritus de su fracaso personal: "... a los burgueses –¡cuidado, que Benedetti nunca fue un burgués!–, hay que quitárselo todo, antes de guillotinarlos".
Un estilo cavernario intrínseco de los comunistas, que el escritor defendió contra los creadores de riquezas en este planeta. Aunque disfrutaba a plenitud de las suyas propias, obtenidas por la pluma vil y sirviente de los déspotas, tal decia nuestro Martí.
Desconocemos si el Sr. Benedetti tuvo la gentileza de distribuir entre "sus proletarios amados" (los intelectuales zurdos, los proclaman, pero los quieren bien lejos) toda la riquezas y bienes materiales de oro y plata acumulados durante su vida prolífera, con pluma en ristre jorobada por las malas causas, según cánones imperantes en la selva roja del Graco. Perdón, rosada.
Y retornamos a la esencia fundamental de las lágrimas y gemidos tras el estallido de este otro "cadáver exquisito, surrealista". Si, porque como otras tantas plumas atacadas por el lapsus calami de cronicidad endémica, a que les obliga la bandeja proletaria si quieren ser reconocidos, es vender su estilo cuneiforme de forma zurda, para beneplácito adulón al partido dominante.
Son los tiempos post Guerra Fria, de extrañezas iguales a los de la pre y post I Guerra Mundial, parecidos a los que tocó vivir un romano de nacimiento y parisino de convicción; Guillaume Apollinaire; en que se le ocurrió escribir una obra teatral, a la que al descuido llamó "surrealista", cuasi travestí "Les Mamelles de Tirésias" (Las Tetas de Tirésias, 1917).
En la obra, el adivino tebano Tirésias es invertido hacia un personaje de carácter contrario, feminista y anti militarista, para dominar a los hombres (ver el original de la obra en Bibliotheca Augustana en http://www.hs-augburg.de/), dando lugar a uno de los movimientos artísticos mas sonados del siglo XX: "Le surréalism" (Surrealismo). Apollinaire no pareció en esta, haberle pedido permiso a Søren Kierkegaard, tildado de "padre del surrealismo". Pero el escritor, sí pedía permiso a sus empleadores.
Nada semejante encontraremos en los intelectuales oficialistas de la zurdera atragantada (todos muertos de miedo, como el Sr. Mario Benedetti o la misma enrojecida Nobel de Literatura, la sudafricana comunista, Nadine Gordiner ); salvo los juegos pirotécnicos emitidos por Jean-Paul Sartre en su "L'existentialisme" (Existencialismo).
Porque si observamos a los intelectuales cubanos finos de la época republicana –también en toda Indoamérica–, encontraremos entre ellos filósofos y pensadores del "aporquesí", sin pedirle permisos al partido comunista. Mientras que si oteamos la pajarera intelectual castrista de hogaño (todos ellos lo saben), veremos que el Gran Hermano no permite aparecer en lontananzas ni una sóla voz que se atreva a filosofar sobre lo que esté o no esculpido, en los manuales marxistas.
Es el mismo que toda la escuela zurda porta bajo el sobaco o las propias "Reflexiones" del Dr. Fidel Castro Rúz. Porque todo lo demás escrito, pintado o compuesto, son intrascendencias explicadoras del "Por qué las tonalidades argentadas de los cangrejos moros; excitan en el punto "G" de los crustaceos hembras, los diablillos del Complejo de Electra". Y de ahí, no pasan los pucheros.
También porque para encantos del finado Sr. Benedetti, el sarao de premios y honores continuó impertérrito, sin los sustos ni riesgos que corren los intelectuales decentes y decorosos bajo los totalitarismos.
Solo ver el vía cruxis élégante –en el decir torvo de los represores–, por el que el Comandante el Jefe hizo transitar a los 75 intelectuales apresados como rehenes durante la razzia garibaldina de "La Primavera Negra", aquella especie de "Nacht der langen Messer" (Noche de los cuchillos largos), derechitos hasta las ergástulas camaradas.
O el martirio dominical de "Las Damas de Blanco" bajo nubes de la chusma de moscas castrista. ¿Donde estaban los Benedetti entonces? Ellos, las "focas intelectuales amaestradas por La Habana", siempre andan por ningún lugar, mirando hacia "el otro lado".
Operación Colibrí
Los nazis la nombraron "Operation Kolibri" (Operación Colibrí, contra los homosexuales, entre otros o también la mejor conocida por "Noche de los Cuchillos Largos") y quizás la razzia cubana contra los opositores y disidentes la nombraron "Gorriones Inconformes". Alguien nos lo dirá. Casi siempre empujados por la mano peluda de los cómpas, quienes accionan la troqueladora para el ajuste de las "personalidades" criminalizadas por la mala costumbre de pensar libremente.
Al menos, un asesino convicto y confeso, el Dr. Ernesto Guevara de la Serna cuando vivo, no necesitó del padrinaje castrista y su maquinaria para que lo ensalzaran; porque tuvo los pantalones de jugársela al canelo, por aquello que, aun siendo un disparate criminal, entendió coincidente con sus ambiciones aberradas de protagonismo continental.
Y no permaneció aullando y azuzando detrás de la cerca, como sus mentores del buen recaudo. Aunque después de su muerte la troqueladora propagandística del régimen lo convirtió en promo tétrico, dolarizado para engrasar la propaganda castrista. Es que los muertos, ni protestan ni dan opiniones.
En 2005, Mario Benedetti presentó el poemario "Adioses y bienvenidas" y otro, "Canciones del que no canta". En esa ocasión, también se exhibió el documental "Palabras verdaderas", donde el poeta hizo una aparición deslumbrante, un succès encantador como el de un Sartre sin musa.
La vanidad humana, un fuego lento
Abordamos aquello de "encantos", porque Simone de Beauvoir asó a estos abalorios de Pépé le Moko en el Casbah; en el fuego lento de la vanidad humana, cuando expresó: "Encanto es lo que tienen algunos, hasta que empiezan a creérselo".
Todo le vino a ella (imaginamos) desde que su padre George le anunció orgulloso, con su delicado machismo: "Tu tienes el cerebro de un hombre". Mientras Hélène, su hermana menor observaba atónita.
Simone, quien no era precisamente espejo de su amigo Jean-Paul Sartre, había sacado a éste por las orejas, cuando lo sorprendió en uno de sus interminables tête-â-tête proto filosóficos, con fogosos petite rouges del "Quartier Latin". Es que a ciertos intelectuales, tales como a los Mario Benedetti, nunca nadie les tiró de las orejas soplonas.
Para 2005, al poeta le adjudicaron el XIX Premio Internacional Menéndez Pelayo, (48.000 €€ y Medalla de Honor), Santander. La Fundación "Lolita Rubial", Uruguay; le vuelve a condecorar en 2006, con el "Premio Morosoli de Oro".
En enero de 2006 hubo un simbólico-virtual Toque de Tambor Batá (kónkolo, itótele e Iyá) con el escritor presente –dicen que organizado por el bardo oficialista Pablo Milanés Arias, conocedor natural de las artes y magias de las Sangomas sudafricanas–; para demandar de los EE.UU la soberanía de Puerto Rico. Un acto, eco de un escurridizo Partido Independentista con su impresionante simpatía del 4% de toda la población boricua.
La orden del Líder Máximo, demandaba otra comedia fantasmagórica para despertar a las galerías soñolientas. Extrañas aves, sólo canoras, acudieron al silbato. Se presentaron (bajo estricta invitación) tallas intelectuales XX-Large, como: Gabriel ("Gabo") García Márquez, Ernesto Sábato, Eduardo Galeano, Carlos Monsivais, Pablo Armando Fernández, Pablo Milanés Arias, todos, inquilinos del panal de singularidades con los principios morales y cívicos, rotos.
Destacable: en diciembre de 2007, en la sede del Paraninfo de la Universidad de la República en Montevideo, Benedetti recibió nada menos que de manos del propio Hugo Rafaél Chávez Frías, paladin democrático y de la libertad de expresión, la "Condecoración Francisco de Miranda". Ese mismo año le colgaron la "Orden de Saurí", de El Salvador.
Todas las cuales denotan ser artificios del quehacer político, no académico, copiando los desplantes educacionales de los voceros del régimen abroquelados en la Universidad de La Habana y la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).
No recordamos de éste, una sóla línea contra las barbaridades anti ciudadanas en los países que han asolado las dictaduras izquierdistas; tanto las del bloque comunistas, las africanas, musulmanas, asiáticas o como las del Eje Apocalypto (ALBA).
Como tampoco las poses lastimeras de intelectuales boyantes al estilo macondo en ese mundillo de trampas, simulaciones y sibaritismo rampante entre los perros andaluces del Bruñuel de turno.
Qué decir ante el cúmulo de méritos, reconocimientos, honores, condecoraciones, famas y glorias otorgados en vida al Sr. Mario Benedetti "estrella y orgullo de las letras". Claro, sin atender o dar fe de las especulaciones, que aluden a posibles "honores y premios silentes", una práctica común en los bajos fondos comunistas para subvencionar secretamente a sus corifeos.
Todo unido a su prolífera producción literaria, le abrió un lugar en el concierto de las literaturas latina, hispana y mundial. Lo difícil es leer la Histoire rélle contada al revés, que tanto duele a los castristas, como un revisionismo hermético, de calidad ordinaria. El Sr. Benedetti, tuvo suficiente claridad mental para discernir diferencias entre el dollar, euro y libra en el platillo de su pesa financiera y los pergaminos, medallas y otros comforts no suntuarios, en la otra.
Se desconoce si el escritor mostró escrúpulos, en aceptar los óbolos de los sistemas capitalistas "perversos"; porque de los totalitarismos, el repudiarlos, habría sido su suicidio intelectual, social y político.
Los desmanes dictatoriales del Dr. Fidel Castro y sus seguidores contra el pueblo de Cuba, las ejecuciones de Erich Honecker y la Stasi contra los alemanes, la represión brutal del Ejercito Rojo y la KGB en 1953 contra los patriotas húngaros, después los checoslovacos, nunca existieron.
Tampoco los millones de camboyanos asesinados al estilo fascista por Pol-Pot y el Khmer Rouge y otros (algunos de los tantos ejemplos), encontraron oídos sordos en este inefable personaje, sin otra bandera que la roja, ante la cual inclinarse.
Del serrallo Apocalypto
Bonita forma de ser ejemplo ciudadano para las personas decentes y patrón de moral y cívica para las juventudes. Si el Sr. Benedetti, tuvo alguna hipoteca castrista insondable colgando sobre su personalidad y vida, se ignora. Tampoco seria el único, chantajeado por los Servicios de Inteligencia Cubanos.
Entre los premios y honores recibidos, sin embargo, proliferan aquellos de connotación ideológica otorgados por países de dudosa reputación democrática, los países comunistas actuales y los ex de entonces, también de alguno que otro abrevadero de patanes, escapado del serrallo Apocalypto.
Es no querer diferenciar ex professo de los abusos del Dr. Fidel Castro y sus asociados, con las clases de civismo y patriotismo del electricista Lech Wałęsa y sus compañeros victoriosos de Solidaridad. ¿Qué sabría este bardo sin principios ni fines, de la solidaridad humana? Para tal abyección zurda, no se requieren versos lujuriosos ni ditirambos repletos de comejenes.
Será improbable que los gobiernos decentes que le adularon y premiaron, les exijan a la imagen virtual del poeta la devolución de todos los trofeos y distinciones recibidos; para así disculparse ante sus ciudadanos y reeducarse ellos mismos en lo que "no se debe hacer", si no es en nombre de la virtud y los altos principio, ya olvidados en las universidades apócrifas, mancebas al servicio de la élite izquierdista.
En uno de sus últimos libros, titulado "Canciones del que no canta", el escritor alude a su historia personal.
No fue una vida fácil, francamente –dijo, al parecer, exhausto de su farsa propia y a manera de confesión auto redentora.
Quien con su pluma quimérica e irresponsable, marcó a varias generaciones de tontos, anidados y condimentados con azafranes de la siguatera castrista; siempre de la manera equívoca y al estilo de los tirapiedras sesenteros.
Ver cuando escribió su último poema, que a mi entender, fue la única vez que se mostró sincero y tal vez improbable, con una pizca de preocupación por su deshonor familiar (sic):

"Mi vida ha sido una farsa
Mi arte ha consistido
En que esta no se notara demasiado
" (frag)

Avemariapurísima!" —grité.
Pero me gustó más y asoció con remembranzas habaneras (gracias al Après moi, le déluge), al poeta irlandés conocido por "Moriuht", que nos recuerda en la crítica de aquel poema latino-normando de principios del siglo XI, que Warner de Roven hizo con su única línea en tributo al Arzobispo Robert de Rouen:
"Foribus en clausis moratur pontifex HVGO" (El obispo Hugo pasa su tiempo en París, tras puertas cerradas) (sic)
Luego, como "Moriuht", es de pensar que precisamente eso fue lo único que nuestro poeta hizo sólo para él y su egoísmo enervante; a lo largo, ancho y durante toda su vida de ilusiones marchitas desde su aburrida adolescencia. Porque niño, nunca fue.
El 17 de mayo, 2009, el poeta Mario Benedetti se apagó manso, con la cabeza gacha, quizás abochornado de toda su estulticia, y sin mirar al cielo del Montevideo que aborrecía.
Claro que no podemos desearle que descanse en paz, a quien nunca se lo mereció.
Fin de la saga.
© Lionel Lejardi. Abril, 2011
lejardil@bellsouth.net
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25Abr, 2011

George Orwell, la insinuante celda 101 y su “1984"

Escrito por: lejardil el 25 Abr 2011 - URL Permanente

Se cumplen 52 años de dictadura comunista en Cuba
George Orwell, la insinuante celda 101 y su “1984"

Una literatura de ciencia-ficcion, ¿libertaria

Neo, siguió al conejo
Cuando Neo despertó por el sonido de la música en sus audifonos y otros ruidos extraños, comenzaba el mensaje de Morpheus en el monitor de su computadora. Entonces, fue cuando se desataron las sorpresas. El puntero seguía blinkeando. No, no tenía la menor idea de quién era Morpheus, que le instaba con "Despierta, Neo". Ni de qué mierda era eso de “Matrix ya te tiene” o “Sigue al conejo blanco” o y también el “knock, knock, ¡Neo!”, inexplicables; donde le avisaban que alguien estaba a su puerta. Lo despabilaron dos toques reales, fuertes, como de recios alguaciles hialeahienses o publicanos en tiempos de Roma. Cuando entreabrió cauteloso, Choi "el pelirojo", estaba allí con otros tunantes de la banda de dipsómanos, todos noctámbulos. Sólo que el más asombrado pareció ser el mismo Choi, quien parado frente a la puerta con el puño levantado y los nudillos prestos a tocar, permanecía inmóvil como una estatua de sal y con su cara de “yonofuí” mirando absorto el número de la habitación de Neo, el 101. Por cierto que Neo era un hacker empedernido.
—Yo —refunfuñó Choi, tembloroso— no he golpeado la puerta, escuché los toques y tú eres quien abre.
Choi y Neo intercambiaron dinero por disquettes de softwares con informacion hurtada de Internet. Choi miró a su amiga y le preguntó.
—¿Dujou, qué tú crees, si lo llevamos con nosotros?.
—Sí —dijo ella excitada y con su pequeña cara de loba seductora y el cuello repleto de aros plateados, ordenados unos sobre otros —como las mujeres zulú, para alargarse el cuello, aún más— y se colgó de los hombros de Choi, dando la mitad de la espalda a Neo.
La muchacha era de figura estilizada como esas hetairas transparentes del Biscayne Boulevard miamense, las falenas deslumbrantes del Pigalle parisino o quizás; como arpegios de poetas simbólicos ya muertos; las esforzadas ingenieras y médicos del jineterismo socialista, pululando descalzas con sus hambres y desnudeces en la Zona Rosa habanera.
Dujou aspiró profundo y con lo más sedoso de su voz, agregó provocativa,
—Seria novedoso para la salud el grupo. En especial nosotras —y sonrió sardónica, con expresión provocativa. Choi la pellizcó con suavidad.
Neo quedó en suspenso por unos segundos y miró a Dujou, como si ésta fuera un volcán lascivo que destilaba por cada poro de su cuerpo miriadas de femonas olorosas, enloquecidas y saltarinas, que le fluían en tropel hasta por las orejas.
Fue entonces que Neo advirtió el conejo blanco tatuado en la espalda desnuda de la muchacha, a la altura del hombro izquierdo y se erizó. Ahora vio con más detalles los excesos de maquillaje sobre sus rasgos faciales que indicaban una mezcla rara de mulato con thailandesa.
—¡Diablos, el conejo! —masculló Neo, erizado, y abrió los ojos desmesuradamente.
—¿Vamos, jerk? —le instó Choi, expectante.
—Andando, pero sólo estaré un rato —advirtió Neo, todavía embelesado, para no hacerles un desaire.
Otras de las muchas cosas que aún no sabía el hacker era que su "rato" no seria tal, sino un paréntesis eterno al que sin ton ni son penetraría, absorbiéndole toda su vida somnolienta; y que además, le sumergió en un deleite estremecedor sobrevenido insondable, del cual no se podría evadir. Es que conocería a la deliciosa Trinity, la espada etérea, audáz e inexorable, lugarteniente de Morpheus.
Todo, porque el 101 era el mismo número insinuante de la celda de tortura para el reacondicionamiento mental paramétrico y desinfección anti virus del individualismo y el coraje, el lavado de cerebro clásico. También para borrar e inter confundir al Id y al Superego, destrucción de la voluntad y además, reprogramación de los estamentos mentales del Ego, con el desmonte y destruccion total de la personalidad. Un succès verdadero, montado por los comunistas a los fines de reeducar a los opositores o renegados; en nombre de la doctrina proto marxista del “Gran Hermano”; lo cual sucedería según predicciones literarias de 1948, corriendo el año 1984.
Ello devino durante la Guerra Fría, a finales del siglo XX; en un intento no exitoso de los partidos marxistas diseminados en el ámbito global, cuando decidieron remodelar y cosmetizar las truculencias de sus respectivas policías políticas locales (gestapaks), tal si fueran retiros monacales para el solaz y esparcimiento de monjes cartujanos, no de prisioneros estrujados, despedazados y empalados con la verga policíaca del tentetieso. Ansiosos de las buenas nuevas y aleluyas del sacratísimo mensajero del Thor zurdo, el "Gran Hermano".
Entonces, eran los tiempos en que las pesadillas de otro dictador, Adolph Hitler, de calzas iguales a las del “Gran Hermano”; su antecesor —porque el "bello Adolph" aprendió de los bolcheviques, las técnicas del desvanecimiento de los enemigos del III Reich en los campos de trabajo forzado (también, "Animal Farms"); cuyas experiencias fortalecidas con los experimentos nazis, los rojos permearon más tarde a sus satélites, hasta entrado el siglo XXI—, le dieron al teutón por castigar con torturas hasta la muerte y posterior taxidermia, a los “pecadores mortales”; en función de la curvatura de la nariz, conformación craneana, ángulos faciales, grosor de los labios, cuadratura mandibular, pantalla de las orejas, color de la piel, religión, deformaciones, discapacidades físicas y mentales, aberraciones contra natura, lengua materna, etc. Aparte, definitivas en el caso de los judíos acusados injustamente de matar al Cristo; todos los cuales eran pasaportes seguros para ser torturado y asesinado a sangre fría de inmediato, en el crematorio.
A Choi todo aquello le sonaba familiar y le recordaba, una vieja novela de ciencia-ficción; entre las otras de consulta obligada como referencia; titulada MIL NOVECIENTOS OCHENTA Y CUATRO, escrita por un ingles. Fue cuando elaboró su Tesis de Grado en la Universidad, “La Comunicación inter personal entre los entes de planos físicos virtuales, en consonancia con la Teoría de Cuerdas”.
¿Orwell o Freeman?
La obra en cuestión, fue un éxito tremendo y resultó premiada a mediados del siglo XX. Obvio que el autor no podía saber las consecuencias acarreadas por esa, su novela, un bocadillo futurista que se convertiría en su "Canto del Cisne", prematuro. La obra “1984" fue un relato escalofriante emanado de la pluma fértil del escritor, periodista, crítico literario y ensayista británico; Eric Arthur Blair; cuyos pen names ya en calidad de escritor, fueron “George Orwell” y “John Freeman”1, nacido el 25 de junio, 1903 en Motihari, Bengala en la India.
Dicha obra, muestra una destilación burda de los bolcheviques, del instrumento nazi represivo en toda su magnitud maquiavelica, un copycat sublimado retomado por los marxistas (curioso: Orwell se compró un perrito faldero al que bautizó “KMarx”), de la antaño estrategia sociópata de represión social adjunta a la reglamentación de la “sincronización” (Gleichschaltung) hitleriana. O sea, la puesta en marcha de la estructura represiva de la policía política, dispuesta para la aplicación masiva y aplastante del terror cruento, psicológico, inexorable y permanente, sobre la población indefensa. Porque tras desaparecer el III Reich, los comunistas tomaron la batuta de la represión contra los ciudadanos, fueran o no opositores o disidentes.
Tal libro por su excepcionalidad, está considerado entre los 100 mejores del siglo XX. En esencia, este amante de las letras ciencia-ficcionables y distópicas, entre otras no menos controvertibles y que, finalmente, fue reconocido por el sobrenombre de “George Orwell” (el nombre, se especula, está relacionado con uno de los reyes George y el apellido, al río de nombre igual que atraviesa el condado de Suffolk, en Inglaterra) luego dicha obra viene a colación en su calidad de la exposición de una letra de ficción futurista tan virtual (por su anticipación) como real.
También por la crudeza trágica de la existencia de ese Golem (homúnculo alquímico) de cuando el Genesis hebréico de la desesperación ciudadana, creado como silogismo multi premisas del “Hombre Nuevo” en cada una de las dictaduras comunistas. En el caso de Cuba, fue un kripto engendro aun no nato del onirismo castrista, un ente confeccionado con pedazos de cadáveres unidos a martillazos (es una forma peculiar de los alquimistas zurdos para soldar partes) con ripios de zorgs diferentes, oxidados entre las manos delicadas y siempre fructíferas de las comunistas hembras de la horda.
Se trató de crear en laboratorios y retortas un hombrecillo copia espeluznante de las sociedades armadas en todas las satrapías europeas y asiáticas, succionadas todas en calidad de satélites de la URSS e instauradas durante la Guerra Fría. Incluyendo las de nuevo corte populista, unos desgajes de payasos y payasas totalitarios o en vías de serlo; como son las troqueladoras de las dictaduras izquierdistas recicladas del Caribe, Centro y Sudamérica. Si viéramos lo facil que es el confeccionarlas, pues se trata de juntar un montón de basura humana y prensarla.
Cierto, sin que faltara en el vodevil el fósil cumbre de la Guerra Fría, el buque fantasma de la Animal Farm de la rumbita fracasada por excelencia durante el interregno entre ambos siglos; el régimen comunista del Dr. Fidel Castro Rúz y su hermano. Un líder indiscutible reinante en Cuba bajo los sables de su clan y otros miembros de la secta exógena (Amici delle cheerleaders), desde 1959. Es que pocos pudieron suponer que al final de la sexta década, toparían con un Hasper Lee generoso, matando mockingbirds a diestra y siniestra, al estilo inconfundible de los anti derechos.
Todo ello devino en la tragi-comédie coincidente con el diferendo Este-Oeste, la confrontación entre las democracias y los totalitarismos, que se identificó con la línea virtual fronteriza que separó ideológica y políticamente la libertad occidental radiante de la opresión oriental oscurecida, en los territorios incertados detrás de la denominada “Cortina (o Telón) de Hierro”. Es que la libertad moralizadora es una sarta de ajos, cruces papales y balas de plata para el vampirismo de los licántropos zurdos.
George Orwell fue un socialista amante de la libertad plena, de ideas políticas y económicas democráticas, anti totalitarias a carta cabal, el cual luchó en la Guerra Civil española (en el lado equivocado, el republicano), tal le sucedió a tantos jóvenes embelesados con las historietas bolcheviques. Este detalle le impidió en cierto momento ser tomado por el Servicio Exterior británico dado que entonces (y ahora) se consideraba a estas personas “internacionalistas”, como fellow travellers de la monserga comunista. Tal sucedió después con picaruelos tales como Charles Chaplin y otros vividores que pacen orondos bajo "capitalismo salvaje".
Desde el rumbo traidor tomado por la Revolución Rusa de 1917 bajo la dirección de Stalin y sus secuaces, implantando el totalitarismo comunista; fueron muchos los intelectuales y socialistas honestos decepcionados con las mentiras bolcheviques. Orwell tomó parte de esos decepcionados de la “Generación Perdida” inglesa (es un tropo, en relación con sus iguales contemporáneos intelectuales norteamericanos) con la línea política bolchevique, las atrocidades ejecutadas por los comunistas rusos, los partidos y gobiernos adheridos, enceguecidos, al Comintern.
El Comintern (la Internacional Comunista o la III Internacional Comunista, creada por Lenin y el Partido Bolchevique); la cual en teoría agrupaba a todos los partidos comunistas del mundo, adheridos a la filosofía marxista-leninista liderada por los bolcheviques, a fin de extender la denominada “revolución rusa” al resto del planeta. Un chiste, que por su maridaje entre la perfidia y la avaricia, costo a la Humanidad (hasta ahora contabilizadas) unos 100 millones de víctimas.
Entonces, Orwell dedicó el resto de su vida a promover la democracia, la defensa de las libertades, derechos humanos y los principios teológicos y humanistas de la civilización judeo-cristiana occidental. Sin olvidar poner en jaque a sus lectores, con sus novedosos puntos de vista.
Se especula que el título “1984" de la novela provino del año en que de terminó el libro (1948), pero con las dos últimas cifras (48) al revés del año (84). Los analistas e historiadores, por su parte, estimaron que de acuerdo a la vertiginosa velocidad de la expansión del mundo comunista, el desastre total material, espiritual, moral y teológico de la Humanidad; tras la resaca cruenta de la pos guerra (IIGM) y según Orwell; sobrevendría cuando el totalitarismo comunista triunfara en el ámbito planetario, pasados unos 30 años, o sea, eligió el 1984, que en numerología es el 4. Una cifra en la que hay que pensar.
El triunfo de las huestes comunistas de Mao-Tsé-Tung en China contra el gobierno republicano de Chiang Kai-shek, quien lideraba el Kuomintang, literalmente “Partido Nacionalista de China”, desbalancearon la correlación de fuerzas mundiales.
Los movimientos nacionalistas árabes, indochinos, Pacífico Nororiental y africanos; condujeron a la hipótesis de que irremediablemente, las hordas marxistas-leninistas conquistarían el mundo civilizado y democrático. Estamos en el momento en que la Humanidad se dividió en dos filosofías hegemónicas que campearon por sus respetos en la pos guerra (1948); las democracias lideradas por los Estados Unidos de Norteamérica (EE.UU) y los totalitarismos comunistas nutridos a la fuerza (con nombres diversos), cuyos hilos yacían en manos de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).
"¿Cortina de qué, dijo el señor Gauleiter 2?
Preguntó confuso Hans, uno de los viejos militantes del Partido Nazi ahora tullido, tras la derrota en Tsaritsyn (Stalingrado, durante el terror rojo y Volgogrado en la actualidad), tiritando de frío y sentado en la última fila del local atestado de correligionarios fanatizados con la hecatombe inminente del Führer y sus días últimos. Era fenomenal la confusión dejada por las palabras finales del orador.
Corría un frío canalla y ligero, en los primeros días de mayo de 1945. La II Guerra Mundial para Europa, estaba por concluir con la derrota del socio principal del Eje de Acero, la Alemania nazi. En la tribuna, un ayudante, tembloroso, se acercó a los oídos del orador y le susurró:
Mi Señor Gauleiter, los de atrás, parece que no entendieron bien sus palabras finales.
¡Carajo, dije Cortina de Hierro 3! gritó la diminuta figura desde el proscenio, ahogado nuevamente por el estruendo de sus partidarios y quien, a la sazón, fungía como Gauleiter (Jefe de Zona) de Berlín en su calidad de hombre de la ultra confianza del Führer.
Transcurrido diez meses desde la rendición de Alemania y sus aliados europeos, el 8 de mayo, 1945; el ex Primer Ministro británico durante la IIGM, Winston Churchill, esperaba apacible a que descorrieran las cortinas del pequeño teatro del College donde lanzaría su discurso histórico. El lugar no era el idóneo para la importancia y prestigio del visitante. Pero este político de sensibilidad extra sensorial y visión preclara, portaba un discurso el cual había preparado con esmero y que resultó trascendental.
Un tiempo antes, le invitaron a dictar esa conferencia el 5 de marzo, 1946; en el Westminster College del pequeño pueblo de Fulton, Missouri. La visita era en ocasión de recibir una distinción honorífica de dicha institución. Churchill, quien gozaba de un prestigio inmenso, tituló a su discurso “The Sinews of Peace” (En la relación especial entre EE.UU y Gran Bretaña, radica la fuerza de la Paz Mundial). En el párrafo más importante y deseado, señaló:

Desde Stettin en él (Mar) Báltico hasta Trieste en el Adriático, una Cortina de Hierro ha descendido a través del continente (europeo). Detrás de esa línea (fronteriza) yacen las capitales de los viejos estados de la Europa Central y del Este. Varsovia, Berlín, (Praga, Bratislava, Berlín), Viena, Budapest, Belgrado, Bucarest y Sofía, todas esas ciudades famosas y sus ciudadanos habitantes de esos países yacen en la que yo llamo la esfera soviética, donde todos (los integrantes de la misma) están sujetos en una forma u otra, no solamente a la influencia soviética sino también en alto grado y en muchos casos, incrementando las medidas de control (provenientes) desde Moscu...”.

En efecto, Churchill utilizó (un eufemismo) para referirse a la frontera virtual, no sólo física sino también ideológica que dividió a Europa en dos, después de la II GM. Los historiadores aciertan cuando afirman que ese fue el instante inicial que demarcó la denominada ”Guerra Fría”
La línea fronteriza de la que hablaba Winston Churchill, era aquella que separaba a los estados comunistas totalitarios, encabezados y bajo la batuta política, económica y militarmente de la Unión Soviética y aquellos otros estados democráticos alineados con los Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia. Por error histórico, se identificó durante largo tiempo la frase de “Cortina de Hierro” como originalmente gestada por el estadista inglés
Sorpresas que da la vida
Sí, porque el 25 de febrero de 1945, en un artículo publicado varias semanas antes de finalizar la II GM con la rendición de Alemania a los Aliados, en el semanario nazi, “Das Reich”, apareció un artículo titulado “Das Jahr 2000" (El año 2000) de su editor y director (premonitorio) decía en su acostumbrado editorial de barricadas:

"Si los alemanes bajan sus armas, los soviéticos, de acuerdo con el arreglo al que han llegado Roosevelt, Churchill y Stalin, ocuparán todo el este y el sudeste de Europa, así como gran parte del Reich. Una cortina de acero (Ein Eiserner Vorhang) caerá sobre este enorme territorio controlado por la Unión Soviética, detrás de la cual las naciones serán degolladas. La prensa judía en Londres y Nueva York seguirá aplaudiendo, probablemente”.

El autor del artículo en cuestión, no fue nada ni nada menos que quien entonces fungía de Gauleiter de Berlín y Ministro de Propaganda e Información del gobierno nazi, el archi conocido Paul Joseph Goebbels, el mismo que en mayo 1 de 1945 se suicidó junto su esposa Magda y los seis hijos de ambos, en el Führerkunke cerca de su amado líder Adolph Hitler y su esposa Eva Braun. El mismo Gauleiter al cual el viejo Hans no le escuchó bien la frase de marras. Era la sentencia que tanto Joseph Goebbels como Lutz Schwering von Krosigk, repetían incesantemente. El primero, penúltimo canciller de Alemania; mientras que el segundo, fue el último, hasta la derrota nazi en mayo 8 de 1945.
Resultó sorprendente también y para mayor estupor histórico, que la frase ya era empleada desde mucho tiempo antes al menos como está registrado; sazonada con sus correspondientes ajos y cebollas diplomáticas; por escritores, miembros de las cancillerías, generales y gobernantes de los países europeos en sus disputas, encuentros, reclamos y guerras verbales entre sí, claro, antes del desastre iniciado en Sarajevo en 1914, por unos terroristas servios. Por otra parte resalta coincidente, que las leyes de protección ambiental vigentes en Alemania obligaban a que los teatros dispusieran de una pesada “cortina de plomo”, la cual serviría de protección a los espectadores en caso de incendios provenientes de los escenarios
La contra-obertura
Luego, es de entender el entorno bélico y totalitario que envolvió a la Humanidad y con ello a George Orwell y sus reacciones psíquicas y espirituales, durante toda su vida de observador del quehacer del individuo. Sin embargo éste supo también reseñar tanto lo que veía como lo que intuía. La novela de Orwell, “1984" (que pudo haberse titulado también, “2012", con el arribo de los desastres pronosticados por la llegada del "Doomsday" maya), mostraba la sociedad totalitaria en que se convertiría el mundo civilizado bajo un régimen totalitario dictatorial comunista, absolutamente cerrado y despótico; sustentado por un partido y filosofía únicos; integrado todos sus componentes como sicarios estatales para la conservación vitalicia del régimen opresor y una extensa capa de burócratas alabanciosos del Líder Máximo, de turno, parados sobre las espaldas del pueblo aterrorizado.
Nos clarifica el concepto de la dicotomía fascismo-comunismo, con la concepción del filósofo alemán contemporáneo Jürgen Habermas, quien de manera escueta definio que el comunismo es el simple “fascismo de (la) izquierda”. En el caso de Cuba, es una vitrina zoológica sofisticada, minuciosamente diseñada por la Nomenklatur habanera; bajo la inefable dirección artística y guión cinematográfico de los hermanos Castro, la cual puede ser vista (bajo un tono gris) entre los escombros de la que entonces fue la ciudad de La Habana, capital de la Isla de Cuba. Es que para muestra del diluvio nacional cubano, basta un botón.
Los pueblos dominados por los comunistas, estarían inmersos por los regimenes locales en una guerra permanente contra enemigos extranjeros imaginarios; sumidos en una hambruna perenne controlada por cartillas de racionamiento y un cúmulo de arbitrariedaes por la ausencia de todo derecho personal, de expresión, reunión, progreso, asociación y tránsito; y carentes de lo más indispensable para la vida personal, a la que no tendrían acceso por designios del dogma comunista opresor.
En este caso, Orwell veía al mundo liderado por el denominado “Gran Hermano o Hermano Mayor” el cual les advertía por las cámaras de TV y pantallas de vigilancia que “él, el Gran Hermano, siempre los vigila”.
Titulación de la obra
Es interesante como preludio, observar lo acontecido con otra novela (anterior) de Orwell, “Animal Farm”; un juguete de procacidad anti-totalitaria genial, aunque de estilo diferente. Orwell, ya advertido y convencido por su intuición propia de los planes comunistas desde los años de la pre guerra (IIGM), en 1943 comenzó a escribir la novela satírica “Animal Farm”, la cual para abril de 1944 ya estaba lista para imprimir.
Pero sucedió que el supuesto editor Victor Gollancz (Left Book Club), dueño de la editora que también resultó la fuente inagotable de la que fluía la literatura izquierdista, la “Gollancz Inc.” de Inglaterra. En realidad, Gollancz era un conocido y monísimo izquierdista de esos camuflados bajo “frac y chaqué” quienes disfrutan a todo tren (ver el catalán Picasso o al francés Sartre) de la dolce vita que ellos criticaban, sin dejar de disfrutarla; con aspecto de rancio burgues de salones; se negó a publicar la novela de Orwell, aduciendo “porque atacaba y se burlaba del régimen soviético, que a la sazón era un aliado en la guerra contra el Eje de Acero”.
De igual modo le sucedió a Orwell con otro peje T. S. Eliot —también poeta, afamado antisemita y amigo de los izquierdistas y de paso integrado en los siempre dudosos Premio Nobel de Literatura o de la Paz quien fungía de editor de la editorial norteamericana de Faber and Faber en Londres. Éste personaje (quien nos torpedeaba desde la otra orilla) le rechazó tanto “Animal Farm” como “A Scullions Tale” (la versión primera de “Down and Out”).
Las desgracias del autor no pararon ahí, ni cuando Jonathan Cape aceptó publicarle el libro; porque en un cierto momento Cape se vio imposibilitado de cumplir su palabra a causa de las intrigas de un individuo que trabajaba en el Ministerio de Información Británico: Peter Smollet.
Sucedió que el tal Smollet, por sus influencias en dicho ministerio (nunca se explicó el "por qué"), presionó a Cape para que no publicara “Animal Farm”. Resultó ridículo que un tiempo después, el tipo fuera capturado por los servicios del MI5 británico y acusado como agente de la KGB, espiando en el Ministerio de Información. Finalmente, Secker and Warburg accedió a la publicación lo cual se materializó en Agosto de 1945.
Más adelante, corriendo Agosto de 1948, Orwell todavía no había elegido el título que pondría a la que seria su obra fundamental. Para el otoño de ese mismo año, ya el escritor disponía de dos títulos, sobre los cuales se expreso así:

“…I haven’t definitely fixed on the title but I am hesitating between NINETEEN EIGHTY-FOUR and THE LAST MAN IN EUROPE.”
“... No he fijado definitivamente cuál sera el título, porque dudo entre MIL NOVECIENTOS OCHENTA Y CUATRO y EL ÚLTIMO HOMBRE EN EUROPA”.

No demoró en escoger el primero. Entonces se estableció una disyuntiva nueva, entre elegir el título simple con la cifra numérica del año o la ortografía literal de dicho número. En Diciembre de 1948 envíó el libro para edición con el título de “1984". Sorpresivamente, en Junio de 1949 el libro, finalmente, se publicó ¿...? como “NINETEEN EIGHTY-FOURwik.
La distopía orwelliana
Ya en plena Guerra Fría, es cuando Orwell decide lanzar otra ofensiva con sus publicaciones; esta vez apoyado bajo cuerdas por el gobierno británico, las cuales resultaron un éxito notable.
La obra “1984" de Orwell es frecuentemente comparada con otra del mismo genero “Brave new world” literalmente (Esplendido Nuevo Mundo), la cual es la novela más famosa del escritor británico Aldous Huxley publicada en 1932. El título de esta última, tiene origen en la obra de William Shakespeare, “La Tempestad”, cuando Miranda pronuncia su discurso wik. Es una obra de ciencia-ficción (fabularia).
En ambos casos, se trataba de sendas antinomias distópicas de las novelas utópicas (Platón, Moro, Campanella, Harrington, Spencer, etc.); las cuales conducen a imágenes anticipadoras al mundo futuro imperfecto, donde la maquinaria estatal trituradora ejerce el control totalitario (completo) de la vida social e individual como tal, reduciéndolo a un número aleatorio dentro del enjambre.
Las estructuras políticas que hemos conocido en la actualidad como formas grotescas que devinieron en las sociedades reales comunistas (marxistas, fundamentalistas, trostkistas, castrista o maoistas) en las que se instalaron férreas y ominosas dictaduras totalitarias como las de URSS, China, Cambodia, Vietnam, Corea del Norte, Cuba, etc.; primas hermanas de las sociedades fascistas y nazis y sus posibles homologadoras en ciernes como Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Bolivia o las que andan en remojos como Argentina, Brazil o quizás Uruguay, entre otros izquierdistas. Todos, tirapiedras sesenteros.
En 1984, “Mil novecientos ochenta y cuatro” de George Orwell junto a la obra maestra de Ray Bradbury, “Fahrenheit 451", fueron honradas con el galardón del “Prometheus Award” ³, por su contribución a la literatura distópica de ciencia-ficción.
Destacamos que el segundo titulo EL ÚLTIMO HOMBRE EN EUROPA, manoseado por Orwell para su obra maestra (1984) les viene al régimen cubano como anillo al dedo. Representa el “sálvese quien pueda” que trasfigura la banalidad totalitaria imperante en Cuba, conducido por los hermanos Castro, en una botija repleta no de errores y sí de pecados de lesa humanitas tan inimaginables como inenarrables, por supuesto, todos punibles por las leyes de los tribunales internacionales. Y lo mejor del cuento: que no proscriben.

“George Orwell” (née, Eric Arthur Blair) murió tranquilamente de tisis (¿...?) en Camden, Londres, UK; el 21 de enero 1950 a los 46 años de edad. Este iluminado nos dejó con las manos extendidas en espera de sus brotes nuevos. Quizás, se debe a que le faltó la otra mitad del trecho por recorrer, en su batallar anti comunista. Sin embargo, de acuerdo al pedegru habitual en el modus fasciendi de los comunistas, nos preguntaríamos:
¿Tuvo la certera e indetectable venganza del Comintern entonces en manos de un maestro misericordioso y redentor, como "Pepe" (El Viejo) Stalin la amabilidad de modificarle temprano la salud a escritor británico, George Orwell?

© Lionel Lejardi. Abril, 2011
lejardil@bellsouth.net
Legacy Press

(1) En realidad el pen name de “John Freeman”, el escritor lo utilizó una sola vez en un ensayo.
(2) El Gauleiter de la Zona de Berlín, en la práctica, tenía casi más poder político que todos los ministros del III Reich.
(3) El “Prometheus” (Prometheus Award) es un premio literario de ciencia-ficción otorgado anualmente por la Sociedad Libertaria Futurista (Libertarian Futurist Society). Fue creado en 1979 por L. Neil Smith, pero no se comenzó a entregar con regularidad, hasta la creación de la sociedad en 1982. Los títulos premiados deben obras con la temática sobre ciencia-ficción libertaria, es decir, centradas en la política y el orden social derivados de las aplicaciones a la ciencia-ficción de los principios filosóficos del libertarismo 4. El trofeo consiste en una moneda de oro que representa el comercio y el pensamiento libre.
(4) El “libertarismo” (del inglés libertarianism, traducido al español en ocasiones como libertarianismo o liberalismo libertario), es una filosofía política que afirma la vigencia suprema de la libertad individual (o libertad negativa), es decir, el derecho del individuo sobre sí mismo, cuyo límite no es otro más que el derecho ajeno. El sustento de la ideología libertaria es la filosofía individualista, la política antiestatista y la economía capitalista laissez faire et laissez passer (dejar hacer y dejar pasar), en razón de que para los libertarios, toda relación humana debe ser producto de pactos voluntarios y la fuerza sólo puede emplearse legítimamente contra otros de manera defensiva o ante el incumplimiento de un acuerdo ("principio de no-agresión") wik .

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25Abr, 2011

Uniones sindicadas y otros poimandres herméticos

Escrito por: lejardil el 25 Abr 2011 - URL Permanente

Se cumplen 52 años de dictadura comunista en Cuba
Uniones sindicadas y otros poimandres herméticos

Versos de rima átona, con intenciones
No es extraño que disturbios económicos como la recesión actual en EE.UU, hayan roto las cadenas que mantenían ancladas a medias aguas; en la gran ciénaga; el cofre de las trampas, subterfugios, armadijos y el resto de las inverecundias sociales. En un tropo forzado, la similitud deviene al toparnos con la farsa del iceberg de los funcionarios y dirigentes de uniones indecoroso, los cuales le hicieron dar la vuelta de campana hasta emerger chorreando toda clase de miserias humanas. La cosa estalla con la diseminación de sartas escandalosas, que los protagonistas preferirían mantener sumergidas y enterrados en el fondo del pantano común. O también, en alguna que otra charca particular, a disposición de cada depredador de la vergüenza pública.
Sin artes ni magias, los sellos se liberaron y con ello, los secretos herméticos vedados al oído y vista de los tristes mortales, los contribuyentes inermes. Porque nosotros los catalogados como los juansinnada, empleados y desempleados de “a pie”; somos la parte mayoritaria productora, cuya función más álgida es la de mantener el fabuloso estándar de vida de la parte no productora de la sociedad, los burócratas.
Esta última, sin la menor compasión; vive a nuestras expensas tragándose todo el erario público y hasta aquello pensado intragable, el menudo de nuestros bolsillos. Ellos son, los empleados gubernamentales de la nación norteamericana.
Como en todo hay excepciones, tales son los factores destinados a la oficina ejecutiva, seguridad nacional y defensa, legislación y la judicatura, por mencionar ejemplos casuísticos. Los secretos herméticos, en parte, se refieren a la repartición del pastel presupuestal, intercambio de influencias, amiguismo, nepotismo, compromisos con y entre las uniones y las administraciones en todos los EE.UU. Y no hablar del resto de las iniquidades que van emergiendo a la superficie, día a día.
El echar aceite al mar para calmar las furias en medio de esta tormenta, en nada les ha servido a los pícaros. Ello, en su lugar, ha recalentado la indignación ciudadana. La cuestión atañe y es responsabilidad de las uniones y sus afiliados, los cuales se han prestado con “el silencio de las ovejas”, directa o indirectamente, a sancionar y chupar de estos manejos siempre perjudiciales a los contribuyentes.
Y como hace buena parte de los oficiales electos, aplican en su beneficio el dogma de laissez-faire, laissez-passer; muy acorde con el silabario del katagana que gobierna los altos principios de los "Tres Monos Sabios". Es incierto que si los controladores se duermen, y no tienen por qué, debido a no estar sindicalizados, sino, que el escalón inmediato de supervisión, no funciona.
Es que todas las trampas que pusieron a los ciudadanos hasta ayer, les estuvieron saliendo bien. Nos referimos al hermetismo indecoroso en el cual, ex professo, se han envuelto desde siempre los dineros engullidos por la avidez insaciable de los estamentos que componen la "vieja clase" gubernamental: directores y dirigidos.
Un botín de guerra sui generis
Es opinión que los titulados "beneficios", en modo alguno son conquistas de los trabajadores. Existen opiniones de entendidos que los consideran: la repartición simple de un botín de guerra, arrancado a los contribuyentes indefensos; manu militari; por los integrantes de una partida irregular al acecho en los caminos de la perdición de la vergüenza.
La catástrofe nacional actual, provocada por la enorme burocracia ineficiente, inoperante y gastadora; de sueldos descomunales, pensiones múltiples y el resto de los denominados "beneficios"; se traga casi el 90% de los ingresos aportados por los contribuyentes fuera del juego oficial. De igual modo, y es la esencia de la denuncia, esta calamidad contamina y hace metástasis a pie de condados y municipios, lastrados en sus "partos de los montes" con sus uniones.
Estas capas son a grosso modo, la patronal (funcionarios) y la sindical (los empleados), donde yacen incrustados al estuco, todos y cada uno de sus integrantes. En el peor de los casos, las uniones sindicadas protegen bajo sus alas caldeadas de ventajismos, tanto a funcionarios como a los que debieran ser sus antítesis naturales, los empleados.
Ambos, son cocidos a fuego lento en la misma olla. Sabrán Dios y las 11,000 vírgenes, el sabor del menjurje. Pero si no lo podemos degustar, sí palpamos y conocemos sus resultados ruinosos para la sociedad entera. En nuestro caso, tienen en bancarrota plena a todas las arcas municipales y condales del estado floridense.
Y aquí desplegamos el abanico de los agraciados por esa mano divina, que constituyen los empleados gubernamentales. En cada piso del poimandre hermético de cada estado, anidan desde un gobernador hasta el último “limpiapisos” (les intouchables), del último de sus municipios. Nada de qué enojarse, porque en la vida civil el que suscribe, sabe las técnicas de exprimir el trapo y menear la escoba, tan temidos por los falsarios.
El estremecimiento que experimentó nuestra sociedad con la jornada exitosa de la revocación alcaldicia condal, fue desatado por “las viñas de la ira ciudadana” ante el desparpajo en la repartición de sueldos, prebendas, botellas, sinecuras, etc.; en todos los estamentos estructurales del Miami-Dade County (MDC). Ver que los líderes nuevos dicen que barrerán con todo eso.
Estimados conservadores repetitivos desde siempre, arrojan un exceso de plantilla de los jefes alrededor del 46% y subalternos, entre un 18 y 21%. Estos valores encajan al igual en el resto de los estados y de nuestra nación, atribulada por los burócratas y sus amigos lánguidos, los ”tragasellos” y otras yerbas del welfare.
Métrica del poema nominal
¿Para qué, sino para mantener a un buen número morones (Amici degli Amici) escondidos entre los empleados decentes y trabajadores, sirve la nómina de unos 60 Jefes de Departamentos y 30,000 empleados en el MDC?. El ejemplo, es aplicable a cualquier estructura nacional. Tan es así, que de igual modo casi todos los futuros aspirantes nuevos (porque debemos desechar a los viejos burladores de la ciudadanía) a los puestos de alcaldes y comisionados en municipios y condados de toda la nación; plantean en sus plataformas reducciones de nóminas y rebajas de salarios, drásticas pero necesarias.
Y recalcamos los nuevos, porque debemos desechar a los viejos –no por viejos, sino por sinvergonzones en sus alianzas con las uniones en la repartición del pastel– quienes nos dejaros un legado horroroso: el poema nominal de nuestra ruina como comunidad.
De ahí, y nos sorprende, que formadores de opinión de seriedad indudable, al parecer confundidos en mimetismos de lo que no son (quizás informales y así ruego) de los estamentos, nos hacen escuchar plañidos, voces y lamentos herrumbrosos y extrañamente amplificados por estos mismos bardos.
La cosa va con las injustificaciones orquestadas por las cabezas iracundas de los estamentos; que se resisten a modificar o poner en su verdadero lugar (el basurero), prácticas inmorales etiquetadas como lesivas a la sociedad. No son palabras, sino, ver la magnitud del desastre económico en que nos han hundido el eje de funcionarios-uniones.
¿Quién se atrevería en sus cabales de persona decente y decorosa, a justificar que un simple bombero de cualquier parte de los EE.UU se ufane de ganar $300 o $450,000 anuales, y lo mejor: haciendo qué?. Es indudable que algo muy preocupante ha enlazado las ententes gobierno-sindicato en todo el país. ¿Resultado del cohecho? Inquirimos alarmados, porque que se trata de los dineros del pueblo. El nuestro.
El conjunto involucra sectores y actividades diversas de cabilderos de la gran masa, ya acanallada por esos mismos funcionarios y vectores sindicales; a quienes los buenos tiempos del regodeo y la gozadera con los dineros de los contribuyentes, les ha convertido en “demagogos perfectos”, reyectados por la opinión pública.
Saber que el “unionismo” (una especie viva de “unicornios azules” copycats del barrio habanero de Los Pocitos, pero sin guitarras encenagadas en la biblia zurda) es una de tales actividades marginales al igual que improductivas –al parecer, esta se auto mantiene el estatus con dinero ajeno–; constituyen el trajín sindical típico, cuyos resultados han devenido en la indignación ciudadana a escala nacional. Ningún estado o sitio, ha escapado de esta práctica cripto proletaria nociva.
Cantos fúnebres de las ocas imperiales
Una que otra voz matutina o vespertina, quizás muto propio annon o, han elevado sus cantos funerales en defensa del sacrosanto derecho de los empleados y patronos a pagar una coima a las uniones que les representan, independientes o consolidadas. Pero claro que tienen razón, no hay por qué regañarlos, sólo recordarles que lo hacen a medias. Es que a tales adalides defensores del agua tibia, hay que enseñarles que no se pugna por un derecho que de hecho, existe por acuerdo entre las partes, aunque en contra del pueblo.
Es como lanzar exorcismos banales contra los demonios inexistentes que nos impiden respirar el aire marino de Miami Beach. Los sindicatos, uniones, clubs, gremios y asociaciones deben ser los lobbists de sus afiliados y no simples cajeros de los zánganos que cabildean en los lobbies gubernamentales. He ahí la queja, sobre los dineros supuestamente desvanecidos que las voces, al parecer no entienden, pero que al final se traducen en impuestos al contribuyente.
Cada individuo está en pleno derecho de decidir a ”quién” o a “cuálapôtre –¡por Dios, entenderlo en el sentido de “apóstol” y no de “souteneur”, porque son hechos involuntarios debidos a las trampas de las "homofonías antinómicas”, increíbles, existentes en la “perífrasis sinonímicas” de la lengua francesa!– hace la infeliz entrega mansa y perruna, de sus óbolos.
En el trasfondo –se cuenta bajo cuerdas–, que en todas partes las uniones les dicen a los afiliados de marras que ellos (quizás sucedió en Yukon), son intocables. Da igual si ello ampara por igual a los buenos trabajadores como a los ineficientes, impuntuales, botelleros, vagos, ausentistas, amiguitas de alguien o morones del que “me duele aquí Macorina”.
Se asegura que nadie los toca, ni puede, como a los pariahs, vacas o monos sagrados, indúes. Sucede que estos líderes sacrificados, a su vez mantenidos por los empleados que les agradecen su protección, siempre cuentan con ecos cebados para descarrilar a la opinión pública y dejarla en dubitaciones asoladoras.
Es que no acaban de entender las liaisons existentes entre todos y cada uno de pejes (equivocadamente les dicen “líderes”) que detentan el poder en cada lugar. Se trata de las antiquísimas canastas intercambiadas a plena luz del día en las callejuelas de la Casbah condal , las de los favores mutuos, grandes y chiquitos.
¿Dónde se escondieron estos líderes en ocasión del revocatorio?. Todos, sino casi todos partout; dan la impresión de estar interconectados a una misma tripa que les ensarta por el ombligo. En verdad es fea la imágen que ofrecen de nuestra hermosa sociedad norteamericana.
Para todos nosotros los dolientes, se evidencia que la función de los sindicatos está desvirtuada, adulterada, corrompida y devastada por el oportunismo, la glotonería y la irresponsabilidad tanto de los sacrificados (líderes) como de los victimados (afiliados).
Todos piensan en cómo y cuánto acumular en las pensiones del gobierno para el retiro dorado. Que en el relajo se ha tornado el "la" por "las" pensiones. Resulta imagen vergonzosa que estos cabritos blancos al degüello en el ara del dueto funcionarios-empleados gubernamentales, cada uno a su manera, “le aguanta la pata a la vaca”.
Sindicatos amarillentos
Ahora las uniones andan en temores de la aversión exacerbada de la ciudadanía harta, que va despertando por la generosa acción de líderes del calibre del Sr. Norman Braman, y no de ninguno de los otros "líderes vaporosos" que se escondieron a la “hora de los mameyes” y que hoy andan afilándose dientes y uñas, intentando volvernos al desparpajo que todos ellos crearon.
A todas esas cosas feas de la segunda personalidad u "otro yo" del individuo maligno –apuntado por Stevenson en su "The strange Case of Dr Jekyll and Mr Hyde"– le dicen, alter ego amarillento, al que designo como el que comen los yerbajos de los "Chivos de la Quirino".
Y le nombro “Sr. Norman Braman” y no “ricachón”, “millonario”, “bimillonario”, “multimillonario” o cualesquiera de esas sandeces envidiosas que les endilgan los energúmenos, sencillamente: porque me da la real gana y el respeto que tengo por la que presumo magnitud de sus “joyas familiares”.
El color amarillo canario era el preferido por Henry M. Flagler para pintar sus hoteles, diseminados por toda la costa este de los Estados Unidos. Sin embargo, el “amarillismo sindical” no es nada parecido a la euritmia estética de los arquitectos e ingenieros de aquel barón de los rieles. Si no, al emético o su consecuencia, la regurgitación de los buhos.

Luego, no sucede ni es lo usual en cada sociedad emética, ante la decencia y la ética; que les espantan como la ristra de ajos o el crucifijo de plata, a los vampiros extra humanos.
Un recuento a escala nacional de la obra de estos artefactos sociales (las uniones), nos mostraría la desolación que lograron en nuestras áreas industriales y de los servicios (ejemplos simples: el desmonte de las industrias y fábricas en Detroit y Hialeah o el desguace de la Eastern en Miami), dejando cientos de miles, quizás millones, de desempleados.
El modus fasciendi de protección sindical es inmoral e inético, atenta contra los altos principios; y en nada se diferencia de las mobs de antaño, salvo las vendettas cruentas, decretando como válida la conexión coima-protección. ¿O no es visto así por el ciudadano común?. Luego, ¿a quée vienen esos ditirambos acerca de las cuotas sindicales, sabidas mal cobradas y peor empleadas en cabildeos fantasmas?
En la realidad contemporánea, agregan los eruditos y salvo excepciones; las uniones de empleados y funcionarios gubernamentales, han demostrado de manera magistral el dominio de dos triquiñuelas de uso corriente:

–Acomodarse a los intereses de la administración de turno y subsistir en una especie de nirvana romano, ecechando arrancar cada año dádivas a la administración (también corrupta en algunos casos) y que en primer lugar; van contantes y sonantes a los bolsillos de ellos mismos en forma de sueldos, seguros, viáticos, horas extras, retiros, etc. Los distróficos mentales, que además son cínicos, tratan de seducirnos a los contribuyentes y les dicen “beneficios”.

–A cambio, utilizando el sudoku de los “Tres Monos Sabios”, todos se hacen de la vista gorda ante la repartición del presupuesto oficial en cualquier instancia (después de asegurarse su mordida alícuota) por parte de la administración, gravámenes por nuevos impuestos, aumentos de cuotas por servicios y obligaciones a la población ya esquilmada, etc. En esencia, no se puede probar la malversación, cohecho, soborno o el robo.
Un parche ineludible que da ronchas
La consecuencia de este modus operandi desfachatado, nos muestra un caso típico, no singular, tal es el escándalo general desatado en el Condado de Miami Dade y ciertas de sus ciudades, que culminó con el arrebato revocatorio impuesto por el voto ciudadano, al alcalde del condado y parte de sus colegas y beneficiados.
Un caso contrario, excepcional al parecer, de poner el parche antes de que salga el grano; pudo verse en Hialeah, donde el alcalde Julio Robaina dijo haberse enfrentado y contenido a las uniones, poniéndolas en su lugar. Osadía (nadie la ha desmentido), que al parecer no tuvieron ninguno de los “comecandelas” anteriores, ni que se atreverán los posteriores, ya cocinados en el mismo caldo. Desconocemos otros aspectos de su trayectoría política.

Otra de la variante de los sindicatos amarillos es aquella que se manifiesta en los países sometidos a gobiernos autoritarios, dictaduras, castas fundamentalistas y otras abyecciones políticas y religiosas; donde las uniones no son autónomas y sí, impuestas de dedo por la alta instancia de la pandilla depredadora nacional encaramada en la cúpula, sus caudillos, líderes, iluminados o como quiera llamárseles.
Los totalitarismos y sus instituciones, todos, operan de esta forma indecorosa, y lo mejor del cuento: no se esconden y además; desafiantes; cuentan con decenas de apologistas y ocas nacionales y extranjeras (algunos pagos y el resto fellow travellers), a tiempo completo.

Volviendo al patio con el tema plañidero de lamentos, llantos y gemidos de algunos comunicadores; por las ententes de nuestras virtuosas uniones de empleados y funcionarios, no sorprende que al final del día aciago, los ciudadanos se pregunten rabiosos y soltando espumarajos por sus bocas retorcidas y ya desdentadas:
¿Y no les da vergüenza esquilmar así también, a sus familiares, amigos y vecinos?
Claro que no.
© Lionel Lejardi. Abril, 2011
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14Mar, 2011

Un condado grita "¡Midway!" como esperpento del Mago de Oz, en una deliciosa Noche de Halloween

Escrito por: lejardil el 14 Mar 2011 - URL Permanente

Se cumplen 51 años de dictadura comunista en Cuba
Un condado, en su desesperación, grita "¡Midway!", "¡Midway!"
Sucedió que a un niño y a su inseparable perro sato, un mal sueño y un tornado juguetón; les arrebataron del jardín terruño y les hicieron volar más allá de "Der Nebelgebirge" (Las Montañas Brumosas), para depositarlos no sobre praderas maravillosas, sino, en medio de un aquelarre de cuevas funcionarias de burócratas morones. Para ellos el lugar era una región desconocida, igual que para los habitantes atribulados del "Reino de Oz". Allí se vieron solitarios, cercados y abandonados en lo alto de una roca verdosa cuajada de coimas, gravámenes e impuestos filosos y lacerantes que les infundían pavor. Desesperados por la angustia, sólo atinaron mirar hacia los cuatro horizontes lilas; donde aves funcionarias oscuras de rostros sarcásticos, quizás cínicos en el decir de algunos; permanecían estáticas, suspendidas en el aire como colibríes enormes batiendo sus alas terribles, imperecederas. Les aterró que de sus plumajes emergieran sombras mil, agitando bramidos y ululares incesantes que se tornaron manos mendigantes o a veces escamoteadoras, para arrebatarles a los ciudadanos sus últimas monedas y vaciarles la bolsa ya exhausta. El niño y su perro se angustiaron por no saber cómo volver a su morada natal, la de antes que el tornado les secuestrase, en su ciudad natal de Hameln. Su ciudad mágica entrañable, desparramada inicialmente en el banco norte del río Weser, y más tarde hacia el sur y oeste, donde los pantanos. Y ambos se sintieron el pecho oprimido, ansiosos por reventar en lágrimas.
En esos tiempos azarosos, eran demasiadas las penurias por las que atravesaban los habitantes del Reino de Oz, acosados por los gobernantes y su ejército de burócratas, oficiales, publicanos colectores de impuestos, coimas, gabelas y otras trampas impronunciables tendidas a los ciudadanos inermes. Porque cada habitante del reino, desde los más humildes hasta los encumbrados, andaba temerosos de los lictores de toga escarlata, guardianes inexorables de las arcas condales, siempre dispuestos a embargarles hasta las braguetas. Y el niño y el perro, desolados, dejaron correr tantas lágrimas que se formó un arroyuelo que fluía y fluía tan fuerte, que se hizo un torrente de ruidos zafios e insoportables.
Entonces, apareció una Señora de figura y ropas blancas cuajadas de pequeñas estrellas, la Hada Buena, despertada por la fuerza de las aguas y los clamores y sollozos ya apagados del niño y su perro. Era la misma deidad revivida en cada cuento infantil. Esta deliciosa divinidad les envolvió con su halo de brillos y entre caricias y bondades les ofreció un melting-pot lleno de agua de colores. El hada, señalando la vasija les advirtió:
Cuando quieran saber qué sucedió o sucede y se dijo o dice en el Castillo de Oz y la ciudad de Hameld, miren y oigan qué les dice el espejo en la superficie del agua. Pueden beber de ella cuanto plazcan. Será el alimento único de que dispondrán, con el sabor y textura que deseen; pero no teman, pues el agua es inagotable. Ahora, yo sólo les indicaré el camino de vuelta. El resto, va por ustedes, como también salir de los funcionarios. Luego no se quejen.
Después, el hada hizo un gesto que transmutó la transparencia del aire y les señaló en la marmita un camino amarillo de oro florido; que surgió de la nada frente a ellos –saber que son maravillas propias de las brujas disfrazadas de hadas–; y les indicó la senda para que volvieran salvos a su morada en la ciudad de Hameld, sede del Condado de Ratten Fänger (CRF) y sus otras ciudades.
Este condado era (fue) el más importante y sonoro del estado Nieder Sachsen (NS) que lindaba al Sudeste con la Der Schwarzwald (La Selva Negra); que les separaba por Norte del Das Land der Vollidioten (País de los Morones), madriguera a donde iban a parar y anidaban los orejones alados de Cuello Blanco y los cosculluelos de Cuello Negro que se hacían pasar como fieles servidores de la ciudadanía humilde que les mantenía. También los teams de políticos noveles y carcamales ansiosos de revanchas electorales, algunos expulsados de otros reinos por lerdos. El niño y su perro notaron de inmediato que el Hada Buena les dotó de telepatía para comunicarse entre sí, como si hablaran un mismo idioma, que no existía.
El condado de Ratten Fänger fue antaño región de opulencias y perspectivas exuberantes. Pero ahora y desde un tiempo bien atrás, andaba renqueando tumbos de bancarrotas en bancarrotas, deudas y garrotes que hipotecaron el futuro de todos los habitantes del condado; alertaban los medios; a causa de los sueldos y privilegios abusivos; contratos desastrosos, deudas infames, despilfarros, quizás malversaciones encubiertas y otros infortunios. La corrupción abierta o velada infestaba las instancias gubernamentales incluyendo los hospitales públicos. A saber, por la incapacidad e indolencia (unos dicen que maldad) de sus líderes gobernantes o dirigentes; a quienes sólo les interesaba aplacar la gula de cada uno de los clanes integrantes de la nómina condal, incluyéndose ellos mismos. Siempre amenazantes por boca de sus líderes, quienes en sus arrogancias de "matasietes" se creían invulnerables.
Los caudales de las arcas públicas se evaporaron y dieron paso a telarañas y otros bicharracos que les repletaban. Ningún impuesto arrancado a los ciudadanos –confesó a los medios un gnomo infidente–, y con el tesoro ya agotado por el enorme peso fiscal daba ni daría abasto para colmar la codicia de esa nómina indolente de proto "ciudadanos ejemplares", sui generis. Esa bandada de águilas burocráticas, oficiales y otros ejemplares de trajes diferentes; sólo prestaban atención a repletarse los bolsillos a costa de sus propios familiares, allegados, vecinos, amigos e incluyendo a sus compañeros de trabajo más humildes (las perdices de cuello negro), que también se las tangueaban con sus semblantes de bobos de la yuca, sin ser tales.
Los ciudadanos del condado (de todos) estaban agobiados por sistemas fiscales diabólicos, generadores per se de la auto destrucción de la paz social, al empobrecer de manera minuciosa y sistemática a su propia ciudadanía. Exacto al macabro acto de la reproducción en el mundo de los arácnidos, donde la hembra devora a sus propios hijos y se carcome ella misma; algo parecido al chiste negro del dios Neptuno el cual se desayunaban con su prole cocinada de vuelta y vuelta, sólo que este ser fabuloso de políticas viejas, tenía tantas vidas como el Gato de la Divina Pastora.
A cada nuevo alcalde le convoyaba su cohorte de tracatanes, chicharrones, jalalevas, canchanchanes, aduladores, soplatuberías y de vuvuzelas, y también los destupecaños inevitables como los rompeolas; a la cual debe hacer espacio el alcalde de turno en una nómina, ya engordada por anteriores bandas de tragones e irresponsables. Tal era espejo del resto del país visto por el niño y su perro en manos, por justa elecciones, de un partido político desnombrado por un líder inexplicable que lo embarra, quien aupa la morosidad y vagancia endémicas del burocratismo que le enchumba. De ahí, el desmesurado desborde y engorde del tamaño del gobierno en cada período electivo. Tal aconteció y acontece en el condado de Ratten Fänger.
Un buen día, anunciarán las crónicas vespertinas, el alcalde de marras y sus comandos adictos, tan fieles como agradecidos de las dadivocidades del sistema; se retirarán por etapas de la escena arruinada –al estilo militar– en medio de las sombras y repliegues tácticos estudiados durante años. Será con el mismo sigilo de Befehle ausgeführt eine gefährliche Mission (Comandos que han ejecutado una misión riesgosa) contra una base enemiga de bereberes terroristas, en Libia. Claro, ya con los tanques repletos y avituallados con pensiones y beneficios inmensos que los ciudadanos deberán sufragarles de por vida a estos benefactores (sus ciudadanos furiosos e iracundos les apodan "los zangaletones"); con los impuestos que los otros relevos alcaldicios cómplices y dolosos; se cuidarán de aumentar cada año para asegurarse todos un fabuloso estándar de vida confortable, incluyendo sus sucesores. Así, se repetiría el ciclo ponzoñoso cada año fiscal, æt eternum, bajo un status quo impuesto alevosamente a los ciudadanos, por estos profesionales mañosos.
Los medios, la ciudadanía y sus líderes más prominentes –y los honrados sufrientes como el niño y su perro, y también los asqueados de los burócratas en el país entero– no cesaban de denunciar la vida muelle de los funcionarios parásitos a escala nacional, absortos en una desaforada super remuneración auto asignada. Un chiste tan ofensivo para los ciudadanos, que les costó la cárcel a una cuadrilla de estos malvados, en el esquilmado pueblito de Campana Angelical en Tierras de "Califerne". Pero ese ejemplo, les importaba tres carajos a los "N-Magníficos", porque con sus cerebrejos de Ave Fénix, pensaban siempre, en cómo retornar a las andanzas, cada vez resurgiendo de entre sus cenizas para encontrar nuevos ardides o quizás triquiñuelas. Por razones desconocidas, ciertos nigromantes profetizaban que esos cataclismos no tenían trazas de suceder en Ratten Fänger. Hasta el día en que el piso se les hundió.
En esas ambiciones incontrolables –explicaban los líderes de los propietarios agrícolas y urbanos, intelectuales, periodistas, pasantes, obreros, profesionales, comerciantes, artesanos, jornaleros y del pueblo llano; incluyendo a los vagos, souteneurs, delincuentes, marginados hasta los indigentes–, no existían diferencias entre la gula del más encumbrado y el más sencillo de los empleados. La única disparidad consistía en que los leones de rango alto cuentan para servirse el rancho con cucharones (tamaño comercial) y marmitas soperas, mientras que los de bajas alzas recurrían a cucharillas de postre y escudillas modestas, tan profundas como las cuencas de sus manos.
–¡Eureka, albricias hermanitas de los Santos Óleos, demos tres vivas por la Madre Superiora! –exclamaban extasiados tras la firma de los contratos, alborozados como un hato de novicios, correteando incontinencias por los predios del Collège de le Bois-de-Boulogne. Porque en verdad de hermosa les era la vida incontenible arrancándole calderillas a los vecinos de al lado.
Así, al terminar la repartidera, todos sin excepción entonaban liturgias gregorianas y loas de contenturas por vivir en tiempos y lugar tan ideales, felices de la parte alícuota que pudieron arrancar de los despojos comunales; sin que los gobernados indefensos pudieran amparar sus quejas en la Constitución y ni en ninguna otra autoridad civil o judicial independiente que se diera por enterada sobre lo que todos saben, les protegiera del desastre. Esa triple peste de avaricia, codicia y mezquindad –primas hermanas del egoísmo, cicatería y ruindad– puesto que todas son pecados capitales; no sopesaban en la compasión de esos ciudadanos de halos pristinos desdibujados por los demagogos de las asociaciones de empleados como seres extra galácticos de un humanitarismo tan elevado, a punto de alcanzar la misericordias y redenciones de cualquiera de los apóstoles bíblicos.
Crônica do Fim da Inocência
El otrora castillo hermoso y acogedor de los hamelinenses, hoy mustio, se destacaba por las gárgolas plateadas, agujas góticas doradas, saltimbanquis, arlequines, juglares, magos, brujas (buenas y malas), sastres, zapateros, curtidores, armeros y otros; que decían de los esplendores de otroros y ya idos, buenos tiempos para todos los hacendosos. Ahora imperaban el desorden, desolación, angustia y frustración ciudadana; que les hacían lucir opacos en un mundo que los tragaldabas desbordados, les hicieron renacer un resquemor justo y visceral contra los funcionarios, empleados e instituciones causantes de los malabares contra el pueblo.
Ningún alcalde de turno en Ratten Fänger –clamaban los ciudadanos airados–, tuvo la hidalguía de juzgar los desmanes, latrocinios y saqueos, reales o virtuales, de sus cúmbilas anteriores; pero tampoco los legisladores estatales o federales, quienes debieron ser los primeros.
Así pesó, aunque no parece serlo, el drama era observado como una pesadilla entrampada con el Código de la Omerta al mejor de los estilos milaneses, decían también espantados los historiadores atentos al tinglado, ya en ciernes.
Desde los tiempos en que San Jorge tasajeaba con su espada "Cantadora" a los dragones malos, para abrir caminos a la cristiandad y la decencia, miriadas de dragoncillos se abatían en cada Halloween acechantes sobre la ciudad. Esta aves de rapiña provenían de Der Nebelgebirge. Mientras, los alcaldes, sus ediles (no todos) y el resto de las bandas; se especializaron en abrir gavetas y deshacer legajos, en búsqueda de nuevos vericuetos. También, porque los Mayores siempre encontraban algún que otro leguleyo o economista sin entrañas; que les inducían a que tomaran leyes económicas sanas como "laissez-faire laissez-passer" (dejar hacer, dejar pasar) y por medio de embrujos y alquimias secretas, pactos y conjuros –como el uso de las piedras filosofales de Harry Potter, todos empíricos–, las convirtieran en banderas ominosas para justificar los artificios legales de antaño y hogaño. Una especie de post-grado summa cum laude para los amigos de lo ajeno.
Entonces saber (tonta, que a estos pejes les pareció la ciudadanía entera) que ya no habría necesidad de pillajes directos escandalosos a mano abierta, sino, simplemente aplicar el trick-or-treat de Halloween e inflarse abusadoramente los sueldos, prebendas y asignaciones, bajo y dentro de un monstruoso paradigma legal, de púrpura inmaculada e irrebatible.
Así las cosas desde aquellos tiempos, y que el niño y su perro observaron azorados y escucharon las historias en el espejo de la marmita, tras su arribo silencioso a las ensoñadas "Never-Never Land de la Fantasía". Terrible si tal "Crônica do Fim da Inocência", caía en manos de algún alucinado como el peripatético "Nyll", el Anjo da Morte (El Ángel de la Muerte).
No sorprendió a los lobbyist profesionales que el condado de Ratten Fänger albergara sólo dos oficinas. Exactamente aquellas decididas por el alcalde, el cual estimó como las únicas requeridas para administrar un territorio tan inmenso. Eso estaría bien, opinaban los ciudadanos, si redujeran el gobierno que; como sucede en el resto de los reinos; descansa sobre las espaldas de los ciudadanos siervos de la gleba, como y con un peso abusivo.
En el tal condado de Ratten Fänger, el alcalde situó a los que estimó "los dos mejores funcionarios cognoscibles dentro del horizonte de las dos lunas".
Uno era "Él" –por derecho electivo–, omnisciente y omnipresente, un Ombudsman que se mostraba arrogante y amenazador perfecto ante las críticas, pero antípoda de la inversa gramatical. Rumores advertían que en los sótanos y buhardillas del castillo, se escuchaban emboqueos de roedores, advertidos como unos pocos de los privilegiados o entes con ojos de sensibilidad superior y acceso fácil a las informaciones del quehacer condal, confidenciales y clasificadas como "no aptas para los profanos de la ciudadanía", los medios e incluyendo a los 5 ediles buenos a quienes no dejaban ver ni oler la olla del cocinadito.
Leyenda de la Rattenfängerhaus , el luthier y un par de brujas "a calzón quita'o"
Una vieja leyenda de Der Schwarzwald tanto como desde 1284, nos recuerda que en la ciudad de Hameln todavía existe una morada famosa, la Rattenfängerhaus. En ella, cuenta la crónica, habitó un joven flautista mítico¹ con sorprendentes habilidades orfeáticas, capaz de encantar a los animales inferiores (ciudadanos con o sin levitas) con la música de su flauta, tal hacen hoy políticos y funcionarios menores de corcheas y semicorcheas, cuya trama se enlazó con leyendas de los destinos de los niños del condado y unos molestos taxónomos semejantes a las ardillas roedoras; acampados por toda la ciudad mágica, a causa de la vieja práctica del despilfarro, en la hoy triste y famosa por ser arruinada ciudad, ya en vías de convertirse en el que ahora seria el flamante caserío de Hameln.
Reciente, con anterioridad al arribo del tsunami económico, que abatió y barrió definitivamente con casi toda la riqueza del País de Oz y su reino; el condado fue albergue de un luthier nobel, genio de cuerdas y soplos, llamado temporalmente "El Flautista de Ratten Fänger del 21". Éste alcalde no pareció dejar malos recuerdos para el condado. Quizás, por falta u ocultamiento de la información a los ciudadanos tal sucede hoy; pero con impuestos mas sabrosos que taparían cualquier imperfección del cutis alcaldicio, al parecer menos letal y más sonriente que sus sucesores. Porque la teluria nudosa con aquel babyface, de niño culto y educado; comenzó y acabó en los destinos de un extraño medio centavo que en lugar de emplearse en calles empedradas, puentes, tren bala, transporte, metrorail, infraestructuras, aeropuertos, drenajes y otros; o simplemente en los pampers de los hijos de Micaela (la de los chicharrones de tripitas); fueron a rellenar –según cuentan unas hadas tan salpiconas como soplonas y afiliadas a un VOLAG, (Voluntary Agency) protector de la vergüenza del pueblo– los huecos salariales y de pensiones que se tragaban y tragan el 90 % de lo recaudado.
Al menos cognoscibles por los ciudadanos, no existieron crónicas de demandas contra el luthier, por estos estragos mayores de cuarto grado, sobre el condado. El niño y su perro, miraban y escuchaban las historias espeluznantes en su marmita de colores, estupefactos, mientras cambiaban mensajes de textos.
Situados hoy frente a la primera oficina, la cual se ubica en la torre más alta del castillo y que casi toca el cielo; la vieron ocupada por el funcionario electo de mayor singularidad de entre sus iguales, la "Imponente Supermente Zerg", ex controlador de la Cría Garm, de nombre Kaloth² , hoy flautista excepcional y quien estrenó el curule chair del Alcalde Recontra Superfuerte, a petición de sus fans embobecidos –como lo fueron los bardos de estos relatos–, hoy enfurecidos. Los votantes se lamentan haberlo elegido por un segundo período, al desconocer las inhabilidades e ineptitudes catastróficas de su preferido, en especial su falta de amor propio por no renunciar a tiempo o no consultar las cualidades éticas del mejor de los seppukus en venta on-line, y sus artefactos del suicidio como la katana y dai-katana para cortar la cabeza del suicida y el wakisazhi para destriparse y al menos, el código del bushido (Camino del Guerrero) como libro de cabecera para conciliar el sueño después de la hartura anual. Pero es que primero, el Honr. Punto y Aparte debería abrir el Bushido Sagrado de los Samurais daimyō (samurai noble, garde du corp del propio Shōgun) y leer la sentencia:
"As a samurai, I must strengthen my character
As a human being, I must perfect my spirit."
(Como un samurai, tengo que fortalecer mi carácter.
Como ser humano, tengo que perfeccionar mi espíritu.)
Síntomas del códice que faltan a los fantasiosos, porque tales responsos no van con ellos. Sin embargo, el líder sí fue hábil en ocultar "cosas" –tal como se quejaban por las emisoras de radio y TV, los 5 ediles buenos ignorados–, algo parecidos a verdaderos Ombudsmen (defensores del pueblo). A este conductor de los destinos condales y de las familias atenazadas por sus impuestos, respatingado en su poltrona especial con masajes y climatizada, sus correligionarios le estamparon el confuso apelativo de "El Mago de Oz Dorado"³.
Éste líder andaba en ascuas floridas dado que la Bruja Buena del Norte –la escultural y no menos excitante Locasta– le había concedido el mayor de sus sueños: tener un "cerebro propio". Con ello, el Mago se permitía pensar y así, prescindir al menos del 1% sus costosos 11,000 asesores (ellos juran ante la Biblia que todos son vírgenes); olvidando que estos colaboradores eran invulnerables por ser expertos en la Regla de Ocha y el Palo Mayombe. La bruja le colocó un cerebro laptop (de "quitaipón") con baterías de ión-litio recargables, que no encontró, luego le insertó unas baratas y sobrevino el desastre. En un recambio, a Kaloth lo fulminó un cortocircuito entre línea y tierra que le afectó el lóbulo izquierdo con metástasis en el cerebelo. De paso, dañó el sistema límbico del administrador y al grupo de los ediles turulatos e incondicionales, conectados corticalmente a la red municipal. Ciertos imaginativos identifican esa interconexión astral, como una especie de síndrome de Stokolm auto inducido, de alto confort. Ello resultó desastre para el sentido común de los concejales turulatos, llevados a simples amanuenses convertidos a posteriori en escribas aterciopelados del medioevo, portadores todos de un laud digital.
La segunda oficina pertenecía a un gestor audaz, administrador zerg también, un fanático de los economistas de la Escuela de Chicago; envueltos ellos en sus teorías de las expectativas racionales (TER). Este era una prolongación mental de Kaloth , el Zerg Supermente; con nombre de pila, Cerebrado 4, quien por antonomasia, era la segunda flauta brillante programada para controlar el ansiado cash; pero sin opción como sucede a los novicios en todas las cortes, de abrir la caja fuerte de los valores espirituales, morales y éticos del condado (siempre bajo llave).
Dicho oficial, cargado con terribles arrugas burocráticas, fue bautizado de manera solemne por sus paisanos. Éstos lo sumergieron en el río Weser envuelto en una toga y cilicio a la cintura, de blancura inmaculada; los cuales no titubearon en estamparle cariñosamente el chiqueo de "El Hombre de Hojalata Brillante". Alegría que irradió el Cerebrado: después de haberse aceitado y engrasado, ya sin herrumbres cuando dejó de emitir chirridos y pudo moverse en casi todas las direcciones, para laborar arduo y tesonero por el bienestar de sus conciudadanos.
Él, estaba contento con su corazoncillo nuevo lo cual le posibilitó tener sentimientos humanos. El artefacto le fue insertado por la Bruja Buena del Sur, la sensual Glinda, una especie rara de venusiana despampanante como la Silvana Mangano de "Arroz Amargo" y de tersura sugestiva tal modelo sueca; rabiosa con su cabellera aflechada; cuya piel cambiaba de colores laser según los grados Celsius de temperatura de excitación de su cuerpo casi plástico y por supuesto, poliformaláctico. Tanto Locasta como Glinda, por sus inigualables logros burocráticos fueron promovidas por Kaloth al rango de Ayudantes Ejecutivas de la Nada Cotidiana del vice gobernador de Der Schwarzwald (claro que en actividades itinerantes, porque estas chicas sufrían de picazones raras restringidas para menores al nivel restringido de filmes TV, PG-21) adjuntas a sendos jefes "mayimbes ékues" de esa provincia remota, con sueldos anuales que no los brincaría un chivo.
Ellas debían operar en Der Schwarzwald, conteniendo a los protestones de extramuros a como diera lugar, "rompeolas" de nuevo tipo. Curioso: sin tarjetas de créditos abiertas, ni estipendios vehiculares caros (siempre criticados a los alcaldes, ediles y otros funcionarios sacrificados), ya que ambas poseían escobas híbridas bimotoras auto renovables, que empleaban combustibles estelares.
Sudoku morfológico (según Jerpersen) Kikázaru "el sordo", Mízaru "el ciego" e Iwázaru "el mudo".
El niño y su perro, hicieron un alto técnico en esta narración. Porque algunos historiadores y cuenta-cuentos del lobbyism profesional, niegan que los hechos descritos en estas fábulas o leyendas infantiles para adultos –renuentes a dejar de ser niños–, hayan transcurrido exactamente así. Es lógico, pues se trata de una fábula toda imaginativa. Sucede que los correctores del INDEX olvidaron que en narrativa y en especial en ciencia-ficción, todo lo decente y no ofensivo, vale tal como está registrado en el chip de la melting-pot. También, porque no se cuenta una historia, sino que se imagina.
Según crónicas, cantares y caramillos de los amoladores de tijeras, cada año ambos funcionarios y sus concejales amigos –son 12 de los 17 integrantes del Consejo de Ediles Ancianos (CEA), porque 5 de ellos se declararon ediles disidentes en rebeldía ("y que se apreparen", susurró Kaloth)–; tan cariñosos como taitas cazacangrejos genuinos del altiplano, aceptaban la repartición de los fondos condales entre sus infatigables empleados, funcionarios especiales e itinerantes (del mamoncillo y el marañón, que aprietan la boca), contratistas, proveedores de bienes y servicios, constructores, gastadores en insumos, consultores de boberías extra galácticas y consumos-insumos personales (como los de la chica de Ipanema) de sus protegidos y no del condado de Ratten Fänger; embuídos todos de una generosidad singular, tal si se tratara de dineros de sus propios bolsillos. Exactamente igual a como sucede en los ineficientes sistema totalitarios comunistas (y liberales de izquierda, hora estándar del Este en EE.UU). Claro que la repartición no funcionaría así, si tal team work de excelencias conspicuas por manirroto –el de "ponme la mano aquí Macorina"– hubiera estado al frente de empresas privadas, vigilados por el Inspector General Federal y accionistas iracundos que no les dejarían pasar ni una sóla bola mala o sucia.
Lo real era que esa parte inodora, incolora e insípida; tan inocua y no reactiva como el agua de los grifos; la integraban los ediles elegidos para vigilar en nombre del pueblo las actividades y "embarajes del tiro" a los funcionarios pristinos del condado, era la parte que menos atendían, salvo los cinco. Un chiste de mal gusto de esas "12 almas en pugna", dado que ellos proyectaban la imagen de existir en calidad sine qua non de unos raros tresmonosabios retozando en un estanque de lotos amorosos. Es virtud-virtual que en la alcaldía de Ratten Fänger tal somía es secuela amorosa entre telarañas asexuales, sin que nunca sucediera nada en la nada cotidiana.
A saber, eran tres los micos imaginarios que gobernaban los altos principios morales y éticos del lugar y de sus jinetes apocalípticos de la acupuntura: Kikázaru "el sordo", Mízaru "el ciego" e Iwázaru "el mudo"; todos adorados en el santuario de Nikko, Japón. De ahí, el dogma shintoista y basamento del síndrome gracioso de los tresmonosabios –lástima sin que exista una vacuna– acusado endémico por toda la pléyade burocrática del condado.
La fluidez incontenible de estos dineros provenía como siempre de la "Cornucopia (cornu copĭae) de la Abundancia Ciudadana" (muy picudo), o sea, el bolsillo de los contribuyentes acorralados. Cuentan otras crónicas que la mayoría del CEA actuaba así (pensaron honestamente los donores), porque seria criminal sustraerles del éxtasis que les embargaba a ellos mismos, los 12, al echar por la borda esos recursos del pueblo. Algo parecido a experimentar, según teorizaron después los parapsicólogos sincréticos seguidores de la Escuela del Æsculapius mítico, el síndrome parótido de localizar no "el punto A" del cacique Osceola, sino el "punto G" de su esposa Chechoter (Rocío Mañanero)
Como justificación ante tales alucinaciones de brujas goyescas, de las cuales se declaran inocentes ambos líderes y el resto del CEA obediente; adujeron (dicen que a sotto voce) estar apenados que los bolsillos de sus empleados estuvieran exhaustos, tras vacacionar tres o cuatro veces al año, con pago, –verdaderos martirologios de pasión bíblica como la del Cristo redentor– en cruceros mediterráneos, excursiones de Gulliver en el País de los Enanitos, tours elitistas al Himalaya, a las amígdalas de Gargantúa, a los templos de Luxor; el "Crasy Horse" parisino, paseos en góndolas con máscaras de antimonio por las cloacas venesianas, además de viajes al centro de la Tierra u orbitales en naves privadas siderales donde se les permitía echar al vacío –à la dernière heure– sus aguas menores, exactamente sobre el condado donde vivían.
Todo un primor espeluznante, adujeron el niño y su perro. Se trataba del conjunto de desgracias que les cayeron encima, que ni los propios Presidentes de los Estados Unidos de América, se los habrían podido dar de su peculio propio. Por tales razones, merecían un desarrollo emocional estable, y para ellos vale la máxima : "mens sana in corpore sanum".
El zerg, de raza hydralisk, Kaloth y sus ediles obedientes, regañaban a los protestones por mirar mal a sus cuates, unos pobres diablos mal acostumbrados a recibir aumentos anuales automáticos por la misma labor, sin dar un golpe adicional. Pero tal, no era pecado mortal y nada más desgarrador que verlos el día del cobro, afligidos y haciendo pucheros. Es que perderían hoy lo que les prometieron para el año próximo. ¡Uao!
El condado de Ratten Fänger, decir, aumentaba sueldos por "hacer bien el trabajo" por el cual ya se les pagaba una prima "por hacerlo bien" y además les premiaba por "haberlo hecho bien por lo que le pagaban por hacerlo bien". Cuestionar este intríngulis de trabalenguas, según una parte de los consejeros electos, que de hecho representan al gobierno y no a sus electores (en una burla grotesca); seria un abuso traumático para estos empleados candorosos quienes ya se habían asegurado una vejez esplendorosa por los siguientes 80 años, un sueño irresistible del que no disfrutan quienes les pagan sueldos y beneficios.
Estos "N-Magnificos" sufrían los horrores de ver la carga insoportable que todo ello significaba, para la liviandad del ser, de sus subalternos atormentados. Unos infelices que no sabían qué hacer con tanto dinero, sudado por los esclavos viles del populacho sinvergonzón del vecindario –porque ahí están también mamita y papito del primo segundo de Olga "La Tamalera"– que desperdiga sus últimos harapos en derredor del Castillo de Oz.
Sucedió que algunos vecinos "desagradecidos" protestaron indignados por su impotencia ante la temible honestidad de sus servidores. Con tales reclamos, se rumoró, que ciertos funcionarios "N-Magníficos" alegaron que los quejosos demostraron ser "una piara de granujas envidiosos, egoístas, insensibles y sin corazón"; como los espantapájaros del maizal de Bartolo, a los cuales la inmerecida indignación les dio por apodar injustamente a las Oficinas y dependencias del condado "cuevas de Avaricia" por supuesto, injustamente.
En "respuesta contundente y firme a los ingratos" –fue comidilla en sótanos y buhardillas del castillo– unos burócratas (excelsos patricios equivocados) se fueron a las murallas que les protegían y desde sus alturas, imprecaron a los protestones ofendidos, tildándolos de "grupúsculos de morones indolentes"; empleando igual lenguaje y métodos coercitivos que la asociación caritativa de los Monjes Cartujanos de la Serenidad Asceta (ONG) de la Misericordia Divina; que rige con mano férrea en una isla situada a unas millas al Este del Paraíso y del estado de Nieder Sachsen. Es en el atormentado país de "las manos pequeñas" mejor conocida por su alias en el bajo mundo subversivo y ficheros del CIA, FBI e Interpol como "Manila" el nom de guerre de la banda guevarista, al lidiar con sus opositores políticos.
Escualos, pirañas y saurios acechan a un niño, su perro y al Caballero Andante del Rizo Blanco
Quizás, los servidores zergs del StarCraft, sin codicias ni desprecios arrogantes hacia el pueblo inerme; ni sabían que con ello profundizarían la línea fronteriza existente entre esas hoy inspiradas incubadoras de odios, las aparaturas condales, y sus propios ciudadanos angustiados. Ahora repletos de saña contra quienes les esquilmaban y les daban tapabocas simbólicos, claro inocentemente y con guantes de seda.
Al parecer, la intención oculta era tornar la línea divisoria en un foso ensanchado y profundo cuajados de escualos, pirañas y saurios marinos, que distanciaría para siempre a electores y elegidos. Ciertos fulgores, apuntaban que ello les importaba otros tres carajos a los funcionarios y a su tribu de adoradores; todos anidados en el Castillo de Oz, pues para el año próximo como en los anteriores; ya agazapaban nuevos aumentos de sueldo y prebendas irrebatibles por el populacho inculto o los ediles fieles al pueblo. Todo pareció indicar una conjunción planetaria de úkases señoriales impositivos e insoportables, generados por ékues aleatorios y echeniques azarosos, en un descomunal desparpajo jaujeño.
El Mago de Oz Dorado y el Hombre de Hojalata Brillante, concluida la postal de aquella tenebrosa batalla presupuestal entre leones insaciables y monos amarrados, se infiere, decidieron como cada año irse a deambular placideces bucólicas por los jardines majestuosos del que ya estimaban "su" condado.
Cerebrado, mi entrañable "ékue", mirad los lirios de nuestro valle —apuntó El Mago de Oz, hacia los jardines versallescos de Louis XVI, aspirando profundo, extasiado con la bruma matinal que le humectaba la piel. Y estampó en sus labios un rictus cruel al estilo de "Lorenzo, el Magnífico".
Es fascinante, Kaloth, mi "ambia echeniqué", fascinante, fascinante, fascinante... —exclamó El Hombre de Hojalata, como si estuviera sujeto a un trance hipnótico regresivo desde su niñez, mientras que con la oscilación rítmica de su cabeza, imitaba el cadencioso tic-tac de una clepsidra alejandrina.
Quizás todas esas sinrazones obligaron a que el niño y su perro –ya acampados en las inmediaciones del Castillo de Oz– elaboraran conmovidos ante el huracán de desgracias, una petición de clemencia para salvar al pueblo desamparado, sugerida por el Hada Buena en un e-mail directo a la marmita. También les dio por sopesar que, si por una casualidad o artes de magias lograban salvar los obstáculos del foso infernal; más le aterrorizaban ciertos fantasmas "Freddy" descuartizadores y "Hannibal" devoradores, que les esperarían en acecho dentro de cada oficina amurallada y forrada con cristales anti huracanes.
Por eso, aterrados, ni ellos dos ni ninguno de sus otros amigos del pueblo e incluyendo ciudadanos simples, voceros, periodistas, intelectuales, retirados, voluntarios, todos atemorizados por las venganzas de los funcionarios kafkaianos –como sucedió contra el personaje simbólico, el ciudadano "Josef K." en "El Proceso"5 – consideraron no volver nunca jamás al Castillo de Oz. El que siempre debió ser "La Casa de Todos los Hamelinenses", vista por los ciudadanos como su morada apacible y protectora sin líneas fronterizas, fosos ni licántropos feroces.
Entonces comenzó a caer la "Noche de los (Fieles) Difuntos" y de otras almas voladoras abandonadas entre las redes de la Noche de Halloween, almas coincidentes. Contrastada con el blancor de la primera luna, se volvieron a destacar los dragones botafumeiros, especializados en enrojecer el final de los atardeceres. Igual sucedió con el fulgor de la segunda luna, donde se observaron las mismas figuras ennegrecidas de los dragoncillos, estáticos y suspendidos en el aire amenazante, ansiosos de alcanzar la mayoría de edad. Todos esos monstruos eran símbolos de castigos e inenarrables malos augurios para los expoliadores de los ciudadanos inermes.
Después, un delicado tintineo en la marmita les indicó al niño y su perro la llegada de un nuevo e-mail proveniente del "trasallá", donde habitaba la Señora del Hada Buena, y en el cual se leyó:
—"Un Caballero invencible en todas las justas, nombrado "Elquebrama", de rizos blancos y famosa estirpe del Reino de David; ya avanza raudo con su caballo, armadura y lanza en ristre. Pero esta vez, no precisamente para arremeter infructuoso contra molinos de viento".
—Entonces quedan esperanzas —
transmitió el niño a su perro.
En eso, unos golpeteos repetidos ya tocaban en demanda fuerte y airada, a las puertas inmensas del Castillo de Oz. Un funcionario tembloroso, repleto de presagios malos y peor olientes, se acercó azorado a las murallas y le sorprendió ver abajo a Megera, Alecto y Tisífone –las "Tres Furias"– aporreando frenéticas las puertas inamovibles de la fortaleza. Eran las enviadas por la "Anunciación de la Sacacuentas Ciudadana", para adelantar las buenas nuevas sobre el arribo inminente del infatigable Caballero Andante del Rizo Blanco. Para nadie fue un secreto que este gallo (no bolo) venía a jugársela al canelo en la valla condal, calzando filosas "espuelas del 15". La lidia, en nombre de todos los ciudadanos ofendidos, seria pactada por el Caballero con los funcionarios, para el ajuste de la cuenta final.
Epílogo
Saber, reiteramos, que toda la saga de esta leyenda o fábula incluyendo nombres, parlamentos y lugares, es ficción. Si tiene semejanzas o similitudes con hechos, símbolos, personajes u otras situaciones o narraciones reales, ficticias, apergaminadas o contemporáneas, es pura coincidencia. Nada intencional en este mundo sincopado de "lo real maravilloso o realismo mágico de la literatura latinoamericana", en el decir de Carpentier, un escritor cuasi cubano portador de rarezas zurdas del surrealismo de Lam, obsolescentes, de cuyo trauma nunca se recuperó.
El nombre del condado de Ratten Fänger y elementos asociados, son puntos geográficos tomados en calidad de virtuales, es decir, en simulación solipsista (virtual artifact). Para los historiadores y estudiosos interesados en lograr la posible geoposición del condado en el plano cuadridimensional del mundo real, es imposible, dado que la trama de esta narración infantil adaptada para adultos es entrópica en un 86% y entálpica en un 13%, con un varianza de error deslizante de 1 ± e = ∫log n.10¯¹³ ( o sea Σθ...n, sí el lim ζ→∞) 6 . Claro, un verdadero desastre.
¡Be warned!. Se nos olvidaba advertir, que si han a visto merodeando por ahí a algunos de esos alcaldes, lobbistas de perogrulladas, funcionarios, publicanos, lictores, activistas gremiales, cabezas de escuelas comunitarias, organizaciones non-profit u otras criaturas; todos alegando ser benefactores sacrificados por el pueblo por favor llame al 911, para brindarles protección. Porque en opinión de muchos de esos mismos ciudadanos "protegidos" por estos salvadores del pueblo irredento, ellos –los ofendidos– piensan que faltó embadurnarlos con alquitrán (¿repetir el Boston Tea Party?) y emplumarlos.
© Lionel Lejardi. Octubre, 2010
lejardil@bellsouth.net
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(1) "Der Rattenfänger von Hameld" (El flautista de Hamelin), de los hermanos Grimm.
(2) "Kaloth", un zerg de los líderes ficticios del enjambre, cuya existencia es un enigma, pues en la serie StarCraft, se le supone eliminado por el templario Zeratul, siguiendo órdenes de Sarah Kerrigan (sic),
(3) "The Wonderful Wizard of Oz" (El maravilloso mago de Oz), de Lyman Frank Baume, 1900
(4) "Cerebrado", una prolongación de la imponente supermente Zerg de la serie StarCraft (sic).
(5) Ver, "Der Prozeβ" (El Proceso) de Frank Kafka (1925)
(6) Los investigadores, habrían de partir de la 5ta. dimensión del modelo teórico de Kaluza-Klein (Teoría de Cuerdas), el teorema de Lulo-Kubilo o atacando el punto de inflexión, por medio del modelo diádico de la dimensión fractal de Hausdorff-Besicovitch. Una visión contractual con el empleo de tensores cuánticos (aproximadamente) está plasmada en la cinemática fílmica de la serie de ciencia-ficción de "StarCraft", claro, con incidencias en las tres razas.

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14Mar, 2011

En Miami-Dade, ¿hay honestidad al contar los votos?

Escrito por: lejardil el 14 Mar 2011 - URL Permanente

Se cumplen 52 años de dictadura comunista en Cuba
"Les Contes d'Hoffmann" (Los cuentos de Hoffmann). Debut: París, febrero 10 de 1881.
Premier Acte Primer Acto
Prologue Prólogo
En una taberna estudiantina de Nüremberg

HOFFMANN
(gracieusement)
(con sorna)
Et par où votre diablerie (¿Y por medio de qué brujería
ici, est-elle entrée ha entrado aquí
cher oiseau de malheur? ese pájaro de mal agüero?)

Kermesse de los jabalíes
No se trata de iglesias, sino del deambular patibulario de esas aves sin sombras y a causa de otras razones virtuales al caer la tarde, de donde la certeza y motivos por los que hoy estimo que sí; y que no hay trampas; porque la cuenta de votos transpira honestidad como el timbre de las voces que escuché explicativas, con una deliciosa tonalidad malva. Todo, a pesar de que una fábula trágica del medioevo al parecer narrada por Boccaccio en su Decameron; flota en el aire enrarecido por pestes letales como enormes pájaros negros –son los temidos funcionarios de clase cuarta, crueles y de mal agüero–, que conspiran contra los ciudadanos inermes, burlados y arrastrados por las interminables galerías de Tántalo, sin esperanzas.
Aunque de inicio, es saludable para el lector repasar algunos antecedentes conocidos; que dan fe de la anomalía imperante; en casi todas las dependencias condales y quizás municipales, generalmente a nivel del estado completo. Donde, en cualesquiera de las dependencias tomadas al azar, si su Usted la pincha con el índice; casi siempre brota el pus abundante de la corrupción camuflada junto con todas sus trampas –la que hoy algunos mansos de espíritu, almas misericordiosas, les ha dado por llamarla "faltas de ética"–, mientras continúa la fiesta de los jabalíes. Porque en nuestra casa del Círculo Tequesta, el balance del alcalde recontrasuperfuerte de Miami-Dade y el grupo mayoritario de sus ediles recontraobedientes, dan la impresión de haberle "puesto la tapa al pomo" de la indolencia y el orgullo despreciativo hacia los contribuyentes. Eso dice la gente e igual, tales cantos premonitorios que maullan los gatos adoloridos al anochecer.
Ello es así, si atendemos a la forma tan generosa (fam.) rumbosa, en que nuestros funcionarios enhiestos en las colinas del downtown; premian y gratifican con los dineros públicos a sus elegidos, claro, nunca con las monedas propias. Graciosos que son estos niños pizpiretos en sus malabares con el patrimonio ajeno. El concepto, condensa el esplendor unánime de la apreciación ciudadana. Sino lo creen, levanten todos los calderos, miren debajo y revuelvan las marmitas de las abuelas. Porque ellas por sus nietos, andan armadas con rodillos como Rosario; la mujer de Popeye, deambulando indignaciones de modo igual. Aleluya por la democracia.
“¡...Ahí viene el mayoral, sonando el cuero!”
El nuevo gobernador de Florida, Rick Scott, que marca sus pasos al compás del son “¡...ahí viene el mayoral, sonando el cuero!” ¹; admite que una administración o dependencia, en medio de este maremágnum; no tiene necesariamente que ser susceptible a que se le incluya de facto en la charca de este obrar abominable, repelido como el virus de la “gripe del pollo”, por el hecho de que el resto de la estructura se caiga a pedazos. Porque, dijo un poeta zurdo, hará falta "una carga para barrer con los bribones"².

Crueles que sois —claman plañideros los funcionarios golosos—, por no entender el deleite inigualable que nos embarga, como un éxtasis catatónico, al saludar bondades con sombreros ajenos.

* Del desconcierto que abruma a los ciudadanos, ante los ofensores que de manera consuetudinaria les hieren con sus flechas; no extrañó que surjan inquietudes acerca de hasta dónde alcanza la opacidad condal; dando la imagen penosa de estar articulada, diseñada y dispuesta a esquilmar a los contribuyentes, años tras años, sin que nada ni nadie los ataje o detenga. Y ya, es hora.
Saber, en justeza, que el chiste actual no es atañible únicamente a esta administración bajo escrutinio. Porque tal incita la lógica y posiblemente cierto, sólo restaría sacar a flote los récords de aquellos inolvidables sueños en una noche de verano; también de éxtasis oníricos, sucedidos en los 30 años últimos. Cuando, quizás, se despertarían sorpresas y temblores ya sepultados en sepulcros blanqueados, propios del Laberinto de Pan.
Diógenes, en busca de un líder
En prodigios a cada Diógenes ciudadano, ya iracundos, le resultó infructuoso buscar con su linterna "a pleno sol" y también durante la noche de los tiempos; a ver si aparecía alguno de sus cientos de líderes políticos, religiosos, docentes, periodistas, artístas, escolares, deportivos, faranduleros, saltimbanquis, modistillas de boudoir, científicos, literatos. Y también personajes burlescos, calisténicos, similicupríticos, poliformalácticos, soplavuvuselas o quizás, algún que otro modesto encantador de serpientes DUI. Porque la comunidad está hambrienta de pastores verdaderos, por los que clama desde lo más profundo del abismo espiritual; a donde estos escamoteadores de lo ajeno, egotistas fariséicos, dibujadores del Superyo al que adulan frente a los espejos de la rabia ciudadana.
Por Dios, aunque fuera uno sólo de los que tan límpidos y planchaditos roban cámaras multitudinarias en nuestras benditas páginas sociales. Y que el Creador, ruego, los mantenga así ungidos con los santos óleos de su gracia divina tan merecida, por siempre jamás. Es que, al final, son humanos y es su derecho. ¿No?. Y porque ellos no son culpables de la nada cotidiana revuelta patas arriba por los políticos y otros mediocres como el hijo de "Pepe, el globero". O porque, al menos fuera de las fanfarrias, nos hubiese deleitado escucharles decir a alguno, sin que fuese siquiera con una voz de contralto buffa o su equivalente sine castrati:

–¡Aquí presente, mis adorados conciudadanos. Hacedme un hueco, que vamos a empujar juntos!.

Quizás a los aldeanos del cantón de Ratten Fänger en el reino de Oz, frustrados, sólo les restó hurgar constricciones admonitorias en las trampas nemotécnicas del "Libro de Eli". Porque las caras que nunca existieron ni aparecieron, las ofrecieron los bayardos épicos de las medias, los "sin rostro" –porque para serlo ni habrían tenido que pelear en las Termópilas– pero dotados de una buena lengua sin pelos, de las que ya no se fabrican ni en el viejo templo de Kamá Kurá, en Cipango. Digo, los chicos y chicas de la radio y TV local, abanderados. Felicidades por la bravura de éstos, nuestros mensajeros.
Unos cuentos que no son de Hoffmann
Luego, ya se conversaban interrogantes acerca de si el desastre no habría salpicado también al Departamento de Elecciones de Miami-Dade; piedra angular del entuerto a deshacer por un Quijote fantasma; cuando el aria de la "La Barcarola" condal (que no es la prístina de los "Cuentos de Hoffman") indica que el bajel hace aguas por doquier. Pero ello no ha sucedido así, por suerte, y las elecciones siguen cuidadas con esmero por la Guardia Suiza papal; como unas damas honestas, con sus vestidos largos y su virginidad intacta; salvándose uno de los pocos islotes restantes como remansos de la paz ciudadana, que tanto necesitamos. ¿O es que, obnubilados, los ofensores esperan por un 18 Brumario?. Pero ¿y por qué, si ya tienen el revocatorio?
En eso estalló el escándalo y un cierto número de ciudadanos dignos, aunó fuerzas y apoyaron a un adalid que se convirtió en líder (al que tantos desaforados envidian y no imitan); el Caballero de Guedejas Blancas y de lanza en ristre –al que yo nombro "Elquebrama"–, todos los cuales decidieron montar justas y lides contra los supuestos adversarios. Buena parte de esos ciudadanos que han seguido la saga del alboroto por la posible corrupción esparcida, se preguntó:

“¿Existe también la posibilidad de que la mano larga de estas fuerzas, puedan de alguna forma influir en los resultados de los comicios electorales revocatorios en curso (o futuros de cualquier otro tipo), incoados por el pueblo en contra del alcalde condal y comisionados?”.

No existe la posibilidad, digo. Porque la mano se queda corta si lo intenta, aún en medio de las penumbras. Y como un elector sato y del montón (de a burujón puña'o), tomé la pregunta e indagué en el Departamento de Elecciones de Miami-Dade. Tras una atención esmerada, oficiales especializados (porque como los de Fuenteovejuna, una voz malva habló por todos a la una) y me ofreció detalles pormenorizados de las leyes, procedimientos y protocolos que regulan todo el proceso electoral, del cual yo poseía algunas informaciones extraoficiales. Ambas, coincidieron felices.
También aspectos vinculados a las actividades específicas de los funcionarios que procesan y revisan lo arrojado por las urnas. Se trata de un team de expertos electorales y judiciales acreditados –que por su categoría y responsabilidades acusan una moral a toda prueba–; los cuales son quienes certifican la validez de los resultados electivos, ofrecidos como expresión de la “voluntad pública”. Allí, no hay espacio para quien pretenda moverse por la tangencial. Luego, en respuesta a la pregunta, puedo de manera muy personal; expresar y señalar en síntesis, mis impresiones omniscientes (dirán con razón) de acuerdo al punto de vista siguiente:

Toda la estructura administrativa, procedimientos y protocolos actuales establecidos y vigentes; en aras de lograr la diafanidad de los procesos electorales –gobernados todos por el Departamento de Elecciones de Miami-Dade–; garantizan por la dinámica programada de su diseño intrínseco, la invulnerabilidad del sistema a disturbios de vectores aleatórios. Por lo tanto, no hay razón para albergar temores ante intentos de ingerencia supuesta, sea la misma de carácter endógeno o exógeno, e independientemente de su virtualidad o tangibilidad real

En español simple: no hay posibilidades ni rendijas para las "manos peludas" de las aves funcionarias. Los detalles, están a disposición a cualquier ciudadano en dicho departamento. Con ello, se valida la importancia de los denominados “récords públicos”. Luego, sólo nos resta salir a votar o enviar nuestra boleta ausente. *
© Lionel Lejardi. Marzo, 2011
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(1) Expresión cubana atribuida a los partidarios del presidente cubano Gral. Mario García-Menocal Deop (1913-1921), cuando se referían a la forma peculiar de proyectarse políticamente; este viejo soldado mambí, durante sus campañas electorales.
(2) El verso (acondicionado) fue tomado "prestado" del original que dice: "Hace falta una carga para matar bribones...". Se trata del poema largo, del escritor y poeta Rubén Martínez Villena titulado: "Mensaje lírico civil" (1923)
(3) Alain Delon. Su consagración, "Plein soleil" (A pleno sol), 1960. Un film de René Clément.

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13Mar, 2011

De sueldos y beneficios milagrosos en el cantón de Nieder Sachsen

Escrito por: lejardil el 13 Mar 2011 - URL Permanente

Se cumplen 52 años de dictadura comunista en Cuba
Una araña tejida en cualquier Año del Señor, post al Día de la Creación
Pareció tratarse de narraciones o leyendas cuyos orígenes les tildaban de extraviadas en la noche de los tiempos. Tal vez se estimaron sucedidas al inicio de la civilización, contadas por unos sabios y doctores del culto a la "Vuvusela Estridente". O quizás estampadas durante los Días de la Creación, gloriosa, así fueron apuntados en versiones masoréticas, específicas de los cantos fúnebres entonados en el arameo más exquisito. O tan inexplicables como los manuscritos del Mar Muerto, hallados después en ánforas ocultas subrepticiamente por aves funcionarias que existieron desde siempre, como también hoy, impunes. Pero sucedió que excavaciones recientes trazaron una línea sorprendente, hacia épocas y puntos no tan lejanos.
Porque al parecer, todo comenzó en el cantón de Nieder Sachsen; una península sureña independizada 1821 junto con el cantón de Neuchâtel (rebelde hasta 1815), del antiguo imperio Das Land der Vollidioten (Tierra de los Idiotas); dicho así; porque los Kaiseres mediterráneos del al-Ándaluz, a partir de octubre de 1492 y por ensoñaciones de un judío loco (dicen ellos, los parroquianos del mesón "La Sefardita") lo tuvieron todo en sus manos, por inteligencias de Isabel; la divina; y por culpa de quienes siguieron a Fernando, lo perdieron todo, escurrido entre sus dedos. Claro que no fue por excesos de bacanales imperiales, nada de eso en espíritus nobles y cristianos devotos, sino por la tozudez de los garbanzos.
Hoy nos cuentan que el último y actual Senescal elegido por los ciudadanos de Nieder Sachsen, Rickertt Scottland –Baron Südosten von Blumigen–, de estampa creíble a todos sus seguidores; devendría en líder excepcional como administrador, dado sus éxitos financieros en los negocios privados. Aparte, tan rico, no tendría por qué ansiar los sueños de los miserables arrastracueros, sin patrimonios.
Su tarea inmediata, consistió en meter en cinturas a los burgomaestres, escribanos y al resto de la burocracia colateral –voraz e indolente con los dineros del pueblo, una ciudadanía clamante sin voz– anidada en el cantón entero. Más por allá, despuntaba en estado comatoso la Ciudad Mágica de Ozstadt, en el condado de Ratten Fänger. De este modo, el líder inició una labor ciclópea: cumplir sus promesas electorales de acabar con la corrupción y el despilfarro de los fondos públicos, al parecer y como fue ventilado a "calzon quita'o" en las medias; manejados alevosa y negligentemente por el enjambre Korb¹ ávido en satisfacer su gula insaciable.
Es que el estado financiero de las arcas del cantón, presagiaba peligros de bancarrotas irreversibles (efecto dominó). El líder, se auto obligó a respetar la promesa de recortar los gastos públicos innecesarios o no esenciales, que abrumaban a los contribuyentes empobrecidos y acorralados. Los mismos ciudadanos que desde años ha, clamaban infructuosamente porque alguien o alguna entidad jurídica –colibries con giro en reverse, los cuales no aparecieron nunca, ni siquiera sus sombras–, les protegiera de los abusos de las aves funcionarias y uniones de vuelo impopular que; como águilas ennegrecidas, les devoraban a los contribuyentes el hígado, tal como le hicieron al Prometeo encadenado en las montanas nevadas de los Visoký Tatry (Altos Tatras) de los países checos.
Porque estas aves del infortunio, se engullían el 88% de los impuestos recaudados por los lictores, sin que ninguno de los Senescales ni autoridades terrenales anteriores; hubiese movido un dedo para cambiar ese rumbo hacia el desastre, mientras uniones se daban banquete repartiendo sus promesas del cachs esquilado a los contribuyentes. Dicen los manuscritos, que en cuanto el líder tomó posesión del cargo, se arremangó las mangas de la camisa (no es cacofónico ni anti gramatical), aflojó la corbata, apretó la faja del pantalón y farfulló, a sotto voce:
Ahora, verán estos "sacrificados" lo que es bueno.
Los recortes del presupuesto previstos por Scottland para el cantón de Nieder Sachsen¹, levantaron ronchas en los Korbs colimados, iguales a las brotadas al ingerir ceviche de pescado siguato. El legajo de medidas, que amparaba el estimado de gastos para el año fiscal 2011-2012, generó inquietudes entre la empleomanía Korb; hoy colmada de sueldos y beneficios inmensos, vistos milagrosos; atesorados de manera inexplicable durante los decenios anteriores a la toma de posesión del nuevo Senescal.
También indetenibles, por los controladores de entonces. Estas agrupaciones pasivas de burgomaestres, escribanos, ONG (organizaciones no gubernamentales), AFII (Alianzas en favor de la inmigración ilegal), CDGT (Comités en defensa de los gatos tuertos), AARDP (Asociaciones altruistas repartidoras de dineros públicos y ajenos), CDCHDMS (Clubes deportivos de Hot Dogs y algunas mascotas sospechosas de adamamientos) entre otros, pertenecían de alguna forma a uno de los clanes honorarios del temido enjambre Korb, no oficiales, sino paraoficiales (PO).
Este dispositivo burocrático, era el encargado de brindar a los ciudadanos los servicios administrativos de todas las actividades oficiales del cantón, en cada lugar y nivel de la península, en los que fueron elegidos por los votantes o designados por los elegidos. Saber que Nieder Sachsen es el cantón más al sudeste de la nación. El repique de tambores de los ciudadanos protestones, con una energía de resonancia sin paralelo, ya ventilaba ecos armónicos de primer orden en el resto de los cantones aledaños, hasta el Círculo Polar Ártico; incluyendo la metrópolis fabulosa (capital nacional) sede del Primero, de entre los político elegido democráticamente por los ciudadanos esperanzados: "Das Versprogen Weiβse Haus" (La Casa Blanca Prometida).
La crisis económica, detallaron los historiadores, les había cambiado el modus operandi a todos los ciudadanos. Los más, por defecto (como los contribuyentes desafortunados) y los menos, por exceso (en particular de los burgomaestres y escribas vinculados) además de los PO y grupos económicos exógenos, vinculados de alguna forma al ombligo de la nómina cantonal, condal o municipal. Además de las dependencias de tripa igual facturadas bajo el nombre de ONG y otras mini estructuras, que en realidad obedecían a los intereses y gli amici degli amici degli amici..., del Senescal de turno.
Estos aliviaderos, lógico, estaban siempre interesados en mantener sus privilegios y constituían lo que los Senescales anteriores denominaban "su comunidad". Ni decir que estos conjuntos comunitarios eran en realidad aquellas entidades colgadas en cada área amparada bajo el juramento de fidelidad al Senescal de turno, aunque no obligado ni especificado en los contratos con las uniones de empleados cantonales. Todo apuntaba, lastimosamente, a un crecimiento imparable del tamaño del gobierno y sus gastos, según arribaba al poder cada oleada nueva Korbs y sus líderes, realizadas elecciones, y la cola de sus ambias, cúmbilas y consortes del compromiso. Al final de los codazos y cabezazos por agarrar un buró, existían suficientes personas no interesadas ni necesarias para ejecutar las labores públicas con calidad, seriedad y profesionalismo. Ello conspiraba contra la razón por la cual se les pagaba, tal como esperaban los contribuyentes.
La opción de Scottland, trataba de que la persecución y matanza de cucarachas que correteaban sensualidades pizpiretas sobre los buroes, cesara y así lograr lo mismo necesitado por los ciudadanos, pero con un gobierno más pequeño. Sólo que tal concepto chocaba con la filosofía de intereses particulares que apoyaban el regadío de sueldos y beneficios (dejando a un lado y por el momento, la autopsia inevitable de las prebendas) sobre los canteros burocráticos. Tal acción, de hermosa tradición y complacencia (al final traducido en "cash" simple) se ejecutaba utilizando surtidores de desborde; en lugar de aplicar el método eficiente de la aspersión selectiva, para saber exactamente dónde irían a parar las gotas vivificantes ansiadas por los burócratas.
Luego, Scottland escuchaba compungido los lamentos de los ciudadanos comunes, suficientemente decepcionados ante el mutis e indiferencia de los Senescales que le antecedieron, por su egoísmo, avidez y despilfarro destructivos de los recursos entregados ciegos, por la candidez del pueblo engañado. Era ver impasibles como toda aquella ventisca se revolcaba y desbordaba fetideces cada vez que se destapaba o punzaba cualquier caldero de la estructura cantonal. Tal sucedió con los escándalos de "Hospital General", bien al sur de la capital cantonal de Altstadt am Tallen. Igual, al cuadro pictórico de las bananeras centrales y sureñas desparramadas debajo de la frontera sur de la nación, las cuales eran criticadas –aunque no sin razónes valideras, ahora cínicas–; tal si los clanes de las aves funcionarias se comportaran con decoro igual, al hombre de Diógenes, quien con su lámpara encendida a pleno sol, decía buscar un "homo rarus", honrado y sin mácula.
En tiempos de las vacas gordas, los burgomaestres y escribanos Korbs apropiados de la confianza ciudadana; jugueteaban con la nada, saltando de quincena en quincena como si la cosa fuera de "coser y cantar", para después echarse a disfrutar, lánguidos. Cierto que tal lo hacían desde muchos años atrás, con la impunidad plena que permiten las candideces de una ciudadanía desinformada y atormentada por la incertidumbre, desde siempre.
Ello acontecía de tal forma porque al contrario, los fondos y recursos no provenían del sector privado –siempre vigilante e intolerante con la corrupción y el despilfarro–; sino de la ciega, sorda y muda cornucopia pública, sarandeada al gusto de los aprovechados. Se trató, en síntesis holocausta, según argumentan los doctores, del menú Baco intocable de los burócratas.
Estos últimos, yacían aunados en una especie esotérica virtual; que cualquier analista serio la catalogaría semejante al melting pot de una brigada anárquica integrada por socialistas, liberales y vagabundos. Dibujada como un set de androides inconexos (aunque sin relación política), de entes canonizados y elevados a la categoría de "héroes del pueblo" por la propaganda de los apparatchiks. Unos personajes renuentes a sudar la camisa y producir riquezas y sí, ávidos en envidiar y devorar las creadas por los capitanes emprendedores del sector privado, y también, la de aquellos que integran el lamentable ejército sujeto al "salario mínimo", tanto como los que retirados únicos (no múltiples) del Seguro Social (SS), sin otra opción, aunque fuera de pecaminosa placidez.
A los supuestos afectados, sólo les interesaba lo clásico del berenjenal (ha veces "platanal de Bartolo"), en sus proyectos personales del apacible vivir diario y la pesca de todas las fanegas posibles del buen trigo oficialista emanado a chorros desde el silo cantonal. Era el maná divino dispuesto al disfrute ad eternum durante el retiro invernal, final. Para entonces, la mochila de bondades era acarreada infatigable, repleta de milagros –prodigios indudables– sólo concebibles por la intervención de alguna entidad divina.
Ejemplos cardinales (aproximados) son narrados por los bardos, juglares y cronistas en los cantos y poemas de la época. De cómo los burgomaestres y escribas de cada cantón alpino junto con sus funcionarios y las uniones; tejieron pacientes la telaraña succionadora, con una inestimable eficiencia del 100 %, sin pérdidas en la generación, transmisión y distribución del cash límpido como el Agua Bendita (cierto que se trataba de "honorarios legales") en ese Año del Señor y en los subsiguiente, bajo el mismo esquema legal. Para que no digan.
Tan exactamente descrito en el Libro de los Libros, como cuando en el último día de la Creación, Eva se colocó la hoja de parra y le entregó a Adan un fruto arrancado del Árbol del Bien y del Mal para que lo comiera al igual que hizo ella, ingenua, tal le instó la serpiente viperina. El primer "Edicto Ejemplar" emitido de inmediato por el Senescal Scottland cuenta:

Edicto N° 1

A todos los burgomaestres, escribanos y otros calipastos, sin domicilio conocido

Porque desde que se articuló e instauró el paquete de sueldos, beneficios y prebendas; acudimos a la historia contada por los gestores de todo el cardumen diabólico. Unos hechiceros ("medicine men") fraguaron que los Korbs no estaban satisfechos en someterse a recibir los incrementos de sueldo anuales, lógicos, por el alza del costo de la vida (entre 3% ≈ 4%, aproximadamente); que nadie discute. De igual modo que sucede en el casi absoluto y gran total del resto de los empleados en el sector privado que trabajan y producen en las pequeñas y medianas empresas y los de por cuenta propia; sin recibir aumentos de sueldos anuales ni beneficios extras, salvo excepciones . Claro, incluyendo los bonos y regalías que los empleados de alto rango de las grandes empresas privadas, recibían de sus compañías en función de las ganancias que éstos gerentes aportaran a sus casas matrices. Se evidencio que los cantones a nivel nacional, andaban en bancarrotas, precisamente por imaginarse que ellos eran también empresas privadas, solo que las regaladeras provenían de los dineros públicos.
Toda esa empleomanía privada, era la generadores de riquezas y dolares de cuyos impuestos pagados al estado ("income taxes"), los funcionarios estatales recibían sus beneficios y las entidades oficiales sufragaban los gastos adicionales e informales de operación en teoría, sin déficits.
Y porque algún pícaro de la horda Korb advirtió a su Superinteligente inmediato, que la falta déficit era "política y económicamente un factor negativo e incorrecto" para sus ingresos personales. De ahí, los inicios de inflar las nominas en verde con el corrimiento hacia el rojo (galáctico) de los gastos, ya incontrolables hasta la fecha y todo ha de terminar con los causes nuevos.

Hoy el tema principal del Senescal Rickertt Scottland, es el de poner topes al desboque salarial del enjambre Korb y otras ONG difusas del gobierno local o cantonal. El segundo tema, es la acción paralela de reducir o eliminar los beneficios de los cuales ni sueñan disponer; el resto de los que sudan la camisa en el cantón, del sector privado e incluyendo los trabajadores por cuenta propia y los escuálidos retirados del SS. Estas protestas en el cantón de Nieder Sachsen, iban haciendo surcos en cada uno del resto de los cantones de la Unión y sus entidades subnacionales.
Fueron innumerables y crecientes las quejas, debates y reclamos de los ciudadanos indignados por el engaño de sus líderes y de cómo los Korb se han aprovechado de la desinformación del público, respecto al alcance de los titulados beneficios. Está claro, intentando ser justos, según el adagio; "que no son todos los que están, ni están todos los que son", aunque representan una mayoría absoluta protegida por los políticos venales. Machacaron, en el decir de los doctores en las crónicas, que resultó extemporáneo levantar la alfombra delante del público para ver qué hay debajo, y culpar a quienes sí advirtieron a tiempo el desinfle de la burbuja, desde su vista a vuelo de pájaro, sobre las grietas escandalosas del despilfarro.
Ahora, la horda Korb teme a estos oidores y adelantados de Scottland, quienes andaban con escobas al hombro que molesta a todos los precaristas sin licencias ni permisos para el desorden fiscal y les vigilaban furiosos, cuando intentaban barrer los patios. Es así, dado que en el presupuesto proyectado para el año fiscal 2011-2012 por el senescal Scottland y su equipo de chapeo de marabuzales, sorprendió a quienes fueron acostumbrados a vivir intensamente a costas de sus vecinos, fueran estos quienes fuesen. Ellos creyeron obrar bien en defensa de sus bolsillos, por mandato divino.
—¡Que se sepa que con nuestras bolsas, no se juega! —gritaban en sus nightmares noctunos y bad dreams diurnos, sin importarles los familiares, amigos, conocidos o compañeros de rumba, deportes o lo que fuera. A todos sin distinción, les bramaron—. ¡Porque mi dinero es mío y solo mío, y que los demás, se recontrajódan, porque a mí, todos ellos me interesan tres carajos!
Así clamaban, aterrados ante las espadas justicieras de Oidores y Adelantados del Senescal, cuyas prospecciones las consideraban "visitaciones del diablo, intrusas".
En el corazón del pueblo, contaban los juglares más atrevidos, en su medida y por ver entre los pocos resquicios que le permiten los guardianes de la esquila secreta, se conoce qué, cuáles y cómo huelen los arquetipos del enjambre Korb, que les espoleaban año por año, inmisericordes. Era la adoración del limbo enervante por el puesto gubernamental, seguro e inamovible, donde pacen los dulces ascetas, aquellos "Sueños de una Noche de Verano": familiares, cúmbilas, socios (los del barrio), favoritas y amici de la jet-set burocrática u otras historietas televisivas, todas PG-21. A veces, el deambular gótico de algún que otro personaje fantasmagórico escapado de la rumbita lunfarda, regodeada en todos y cada uno de los downtowns locales de todo el cantón de 15 millones de habitantes.
Los ciudadanos –entonaban incesantes los bardos–, les era terrible presentir que, de forma alegórica formaban parte del trágico-cómico drama de humor negro; igual al atravesado por los diez jóvenes del Decamerón de Boccaccio, huidos de la peste negra que asoló Florencia durante todo el 1348.
Y porque es así, sin escape ni esperanzas, como tenían los angustiados con los vuelos rasantes de las aves funcionarias y escribientes sombríos del enjambre Korb, ululando y grazneando como cuervos de malagüeros y aleteandos imperfecciones filosóficas (y menos morales) en el cantón de Nieder Sachsen. Y se emitió la fuerza de otro Edicto Ejemplar (el último de entre otros muchos), para detener el relajo, que los doctores en Ética, Moral y Cívica estiman escandaloso, según las crónicas.

Edicto N° 2

A los burgomaestres, escribanos y otras aves funcionarias de la horda Korb, enloquecidas por el cash

En los albores del desastre, se adicionaron a los empleados paquetes de beneficios varios, que serian temporales, a los fines de "compensar" a los funcionarios sacrificados. El empleado del cantón (dice la ley), igual que cualquier otro contribuyente al Seguro Social, recibiría tanto como el máximo permitido por la ley y de acuerdo a sus contribuciones a dicha caja comunal.
Ello tampoco satisfizo a los funcionarios y escribanos Korb del cantón, claro que en primeras filas se codeaban con los de alto rango y sueldos, verdaderos. La llave de acceso a las arcas fueron puestas (virtual) en manos de las uniones, las cuales redactarían los documentos con sus demandas, prestadas alegremente al "pancracio" del gato contra el ratón. En estas batallas pírricas "de mentiritas" las uniones desempeñaban el rol de los "buenos" en calidad de representantes de los burgomaestres y los escribas y otros libadores colaterales, sin voz ni voto, salvo en las elecciones oficiales. Curiosamente, estas batallas con mucho ruido de nueces y avellanas, se efectuaban contra un enemigo invisible e inexistente, puesto que la acera opuesta estaba desierta de contrincantes, porque todos eran ratones y gatos, a la vez.
El "enemigo administrativo", estaba infiltrado entre las filas proletarias y viceversa, formando parte de los demandantes y demandados. Los burgomaestres, extraño, gritaban junto con los escribas contra los administradores que no tenían enfrente. Así el retablo, parecido al drama "Ño" del teatro "kabuki" japonés. Apagado el ruido, tras considerarse todos de acuerdo en lo que nunca habían estado en desacuerdo, se armaron los paquetes de beneficio mutuos. Y todos, alegres en la vuelta de la feria de "Alice in Wonderland".
Los bardos, juglares y cronistas de la época resumieron en que: toda la empleomanía, al menos la condal y municipal, dispondría de un seguro médico y de vida, de por vida; aumentos anuales de salario, compensaciones por el buen trabajo por el cual se les pagaba ya por hacerlo bien y otros regalos o bonos "por lo que no se sabe que". Al retirase, recibirían un % elevado de su salario (o de salarios anteriores diferentes), la extensión del seguro médico y de vida, además del seguro social nacional convencional con su Medicare y lo que se les colgara del Medicaid (ellos son tremendos hurgando endijas). Y como lo desearan, la opción de reingresar como empleado del gobierno, para comenzar un nuevo ciclo, y así sacrificarse en ayudar a mantener el desempleo en su punto más alto. Los contribuyentes, se harían cargo de mantenerle el maravilloso estándar "ad eternum" a los funcionarios retirados y a sus descendientes, en agradecimiento por habitar en el hasta entonces, fabuloso cantón de
Nieder Sachsen. Un verdadero País de las Maravillas.

Adecentar la cosa pública
La fumigación consistió en pasar la escoba por toda las rinconeras y la aspiradora de alta succión, por la selva donde pululan los clanes integrados por toda una pléyade de servidores (más bien "auto servidores indeseados"), al parecer, tan indestructibles e inamovibles como los Inmortales de Jerjes, hasta que arribaran "los 300 espartanos". Claro es que la propuesta de Scottland levantará protestas, no en la ciudadanía abrumada por el despilfarro de quienes no producen o aportan un solo dolar a la cosa pública y sí, especializados en gastarlos a las dos manos. Personas que no saben ni quieren entender el concepto de eficiencia, dado que no han administrado con éxito, ni siquiera, un puesto de fritas. Rickertt Scottland, quien lo sabe todo, recuerda junto con sus colaboradores lo que reza en un viejo y sabio proverbio:

A los muertos de hambre, salvo excepciones bíblicas, no se les debe elegir a un puesto público. Porque lo primero que harán es planificar cómo dejar de ser miserables, vivir a plenitud, tejiendo telarañas y trampas para disponer de un retiro grato; a expensas del erario público, que alimentará de por siempre el ciudadano, el contribuyente común".

Rickertt von Scottland, a quien algunos futurólogos le auguran la pérdida del impulso inicial, basados ellos en un ritornello musical ya decadentes por sus ijares arrugados; sin mirar atemorizado hacia ningún lado, ya andaba sacudiendo la estructura cantonal de gobierno, desde el ático hasta los sótanos. Los sueldos de los burócratas no permanecerían incólumes y la fiesta de los intocables se detendría, donde hoy gimen los del pensar así, a estas alturas de un sistema cantonal en bancarrotas, y que dieron la impresión de no saber a ciencias ciertas en cuál planeta viven. Es el "yo me callo de lo tuyo y tu te callas de lo mío", pareció ser la norma en todo lo municipal, condal y cantonal.
En consecuencia, si a todos estos funcionarios no les gustan los recortes, que se vayan y dejen espacio para los dispuestos a trabajar duro, mejor y con los sueldos recortados. Claro es difícil, dicen los cartománticos y nigromantes, auscultadores diplomados en descifrar mensajes textados en las entrañas de las aves. Ellos, de inocencia o por encargos, arguyen "porque estas y otras entidades parecen estar repletas de amigos de los amigos de los amigos de los amigos de los primeros amigos", para lo cual los doctores recomiendan el ejemplo e insisten; en hacer un tour por la saga espantosa eclosionada del "Hospital General", copados por los burócratas con millones de sueldos como todos, verdaderos Nudos Gordianos carentes de una espada alejandrina cercana que los deshaga. Con razón dicen:

"Ver lo sucedido, cada vez que se ha punzado una estructura gubernamental en y por cualquier lugar, para hacer un cultivo de bacterias o realizar una biopsia en la caja fuerte de cada institución, porque de inmediato cunde el pánico".

Quizás los escépticos duden que Rickertt Scottland menee fuerte la mata, a ver que se cae solo.
Quizás en una segunda pasada, le de por "meterle fuego a la lata hasta que suelte el fondo".
Quizás nos avise, para ayudarlo en lo de la pira a elevar, por los ciudadanos ofendidos.
Quizás porque duele y no deseamos que el cantón de Nieder Sachsen continúe siendo lastimado profundo, ni que por doquier que usted pinche, le salga pus.

¿Espeluznante? Los que duden de los bardos, juglares, historiadores, doctores y cronistas, pregúntenle a los burgomaestres y escribas "sacrificados". Y así las cosas, según afirman los anteriores sabios, ya mencionados. Claro que, basados en la historología contemporánea, todo apuntaría a exageraciones infundadas por los reseñadores; habituales del pub local; por lo que es recomendable a los lectores que consideren la nota siguiente:

Nota: Saber, reiteramos, que toda la saga de esta narración o leyenda incluyendo nombres y lugares, es ficción. Si tiene semejanzas o similitudes con hechos, símbolos, personajes u otras situaciones o narraciones reales, ficticias, apergaminadas o contemporáneas, es pura coincidencia. Nada intencional en este mundo sincopado de "lo real maravilloso o realismo mágico de la literatura latinoamericana", en el decir de Carpentier, un escritor cuasi cubano portador de rarezas zurdas soldadas al surrealismo de Lam, obsolescentes, de cuyo trauma sinistrorso nunca se recuperó.
El nombre del cantón de Nieder Sachsen y elementos asociados, son puntos geográficos tomados en calidad de virtuales, es decir, en simulación solipsista (virtual artifact) ™. Para los historiadores y estudiosos interesados en lograr la posible geoposición del condado en el plano cuadridimensional del mundo real, es imposible, dado que la trama de esta narración es entrópica en un 86% y entálpica en un 13%, con un varianza de error deslizante de 1 ± e = ∫log n.10¯¹³ ( o sea Σθ...n, sí el lim ζ→∞) 6 . Claro, un verdadero desastre.
© Lionel Lejardi. Febrero, 2011
lejardil@bellsouth.net
Legacy Press

(¹) Irreconocibles en el encefalograma virtual de klanes tribales, proto celtas.
(²) No incluye la Zona Franca de Brujas en el apeadero Depot del tren de Flagler frente al "Royal Palm Hotel". Tampoco la Región Prohibida de Malarabias, en la Casicopea de las jineteras deambulantes, impertérritas y desafiantes al régimen comunista, por el malecón habanero. Se diría, casi llegando a Frankfurt am Main.

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Lionel Lejardi es Ing. Electricista. Investigador, historiador y analista de política nacional (EE.UU) e internacional. Estudia el Asunto Cubano y su influencia a escala planetaria. Reflexiona sobre categorías idealistas tipo, tales como las reveladas en “La Ciudad del Sol” de Tommaso Campanella y “Utopia” de Thomas More, entre otras, en calidad de placebos eclécticos hacia sociedades más justas. Aquellas, cuyas antítesis más notables eclosionaron en furiosos fracasos durante el Terror Jacobino (siglo XVIII) y el Totalitarismo Comunista (siglo XX), hoy desplegado por los castristas con el máximo de dureza, sobre Cuba. El autor individualiza esta praxis de "clásica dictadura del proletariado," ya en fase de extinción; como osmosis tropical del marxismo corriente –el mismo ya degradado a ideología de segunda mano, por su autismo precoz–, aunque destilandole el ruido de la componente leninista, por nonata y séptica. Es sintetizar el optimismo alegre del castrismo depredador actual, como subespecie de antimateria social auto destructiva y su dogma político contractual. Dizque son vestigios reptados hacia mundos paralelos, ya singularizados como dimensiones cuánticas (Teorema de Lulo-Kubilo) con el Principio de Incertidumbre de Heisenberg, preludios de la Teoría de Cuerdas. Claro que explicado también, con palabras cuerdas.
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