27 Feb 2012

Compañeros de faena.

Escrito por: patriciaycesar el 27 Feb 2012 - URL Permanente

En Cuevas del Valle todo son “cuestas arriba”. El magnífico diseño del valle se plasma en las calles del municipio y en sus fincas de cultivo aledañas convirtiendo los traslados a pie en duros ejercicios y mas aún si vamos acompañados de carga, cosa frecuente ya que si no son sacos de castañas, son de aceitunas, cajas de uva o de higos o cargas de leña, heno, “agujuos”…

Esta circunstancia obligó a la mayoría de las familias covacheras a tener un animal de carga en sus cuadras. Lo más frecuente eran burros y burras, pero también mulos, mulas (cruce de yegua y burro), yeguas y caballos.

Aparejar a uno de ellos desde la cabeza hasta el rabo es un complejo ritual y más aún hacerlo bien, no sea que a mitad de camino y en una de nuestras cuestas, la carga vaya a tierra… Comenzamos con la cabezada y el ramal, para un correcto manejo del animal. Sobre la piel del animal se extiende el “sudaor” (tela de lona), encima se colocan los lomillos (rollos de lona rellenos que protegen el espinazo), sobre ellos las mantas (una o varias), la “enjalma” (colchoneta rellena de paja), encima la “sobreenjalma” (con la “tranca” o “tarre” que pasa por las nalgas del animal) y por último la cubierta (de esparto, goma…). Todo el conjunto se sujeta con la cincha (de cuero o lona) que se anuda firmemente. En función de la carga a acarrear se coloca sobre el aparejo serones (de mimbre, esparto o goma), aguaderas (de esparto o mimbre) o los sacos (de castañas, aceitunas, patatas…), la leña, los agujuos…

Los animales se suelen albergar en cuadras próximas a las casas o en la parte baja de las mismas y se alimentan de la siega de la hierba y el heno, cereales y piensos comerciales. También se suelen dejar en los mismos “praos” en semilibertad obteniendo varios beneficios: autoalimentación, limpieza de fincas y estercolado.

La mejora de las calles y de los accesos a las zonas de cultivo, ha mermado (hasta casi su extinción) la población de estos animales, de modo que en la actualidad no quedan más de 4 ó 5 en nuestras cuadras; han sido desplazados por todoterrenos, tractores con remolque y quads (una pena).

Sería tarea de todos y con beneficio común volver a ver a esos compañeros de faena por nuestras calles y caminos.

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4 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Patri

Patri dijo

En casa siempre hemos tenido relación con estos animales. Mi abuelo tuvo varias yeguas y son numerosos los recuerdos y anécdotas sobre ellas.
Recuerdo con nostalgia, cuando de niños, le acompañabamos a "dar de cenar" a la yegua y echabamos el heno por un agujero sobre el comedero...
También cuando montabamos en ella, al subir de la escuela, o cuando alguna vez se escapaba...
Inolvidables " La Carolina" y "La Rubia" que hasta tuvo un potrillo...

ALBA

ALBA dijo

me encanta este articulo!la verdad esq he visto mil veces como abuelo ponia los aparejos a la yegua pero parecia tan facil q ver todos esos pasos....pues si,ya no quedan burros,ni caballos d carga ni nada y es una pena..yo tambien m acuerdo d bajar a ver a los abuelos solo para ir a dar de cenar a la carolina...jjjjjjj.voy a comprarme un burro,decidido

daco

daco dijo

Es asombrosa la pérdida de riqueza cultural que arrastra el abandono de la vida tradicional de nuestros pueblos. Siempre que puedo hago referencia a ello y me causa gran pena que ya nadie vaya a emplear, por citar una parte de esa pérdida, todo el vocabulario (autóctono o transformado o localizado...) asociado a cada faena, costumbre o rito. Hablábais de los burros y del aparejo; por abundar en ello: nadie se acordará de todos los arreos del arado (collera, horquillo,tiros, lomera, balancín...), ni sus partes (cama, reja, mancera,orejeras, cuñas...); o de los atalajes para cargar y la propia técnica (hatillos,lazos,riata y ventril, costales, banastas y cobanillos, embozos...tener el tercio,cargar con mozo o a pie-lazo,echar el hilo, somosta, las cruces, riata atrás...); o los dichos específicos (riata en mano y ventril a la cabeza del amo, costal lleno mal se dobla, costal vacío mal se tiene, carga abierta llega hasta la puerta, carga cerrá en cualquier sitio tumbá, ir en ropa carona...) ¡UNA PENA!
Y lo más triste no es ya esta pérdida (inmensa en su conjunto), sino que nuestros hijos, aún siendo de pueblo,no saben ya ni lo que es un burro o una gallina... ¡pero saben manejar interné!

daco

daco dijo

Se me pasó mentar la jábega: carga de agujúos (hacerla es un verdadero arte!); que además ponéis una foto...

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