21 Mar 2013
Día del árbol
El día 21 de Marzo, primer día de la primavera en Cuevas del Valle y el resto del hemisferio norte, celebramos el Día del Árbol.
Inicialmente fue una recomendación del Congreso Forestal Mundial (1969) y después aceptado por la FAO en 1971 (Organización Naciones Unidas para Agricultura y Alimentación). Ahora la Asamblea General de las Naciones Unidas, lo ha proclamado Día Internacional de los Bosques.
El Día del Árbol tuvo un enorme arraigo hasta principios del siglo XX. Se celebró en todos los colegios amparado por Reales Decretos (1914 y 1918) que regulaban y favorecían esta celebración. Participaban todos los estamentos sociales: niños, maestros, párroco, alcalde… La festividad de este día constituía una excelente herramienta para repoblar y educar.
“se oye una voz vibrante y llena de elocuencia, que pregona la importancia del acto a celebrar. Infunde amor a los árboles, a las flores, a las pájaros; son palabra que ponen de relieve lo mucho que a los árboles deben los pueblos de esta veraz contornada, y aunque no fuese más que por egoísmo por instinto de conservación, hay que querer a los árboles y hay que respetarlos” (La fiesta del árbol en Cuevas del Valle. La Andalucía de Ávila, Abelardo Rivera)
Pese al reconocimiento institucional es una fiesta que ha ido perdiendo fuerza y apenas ya se celebra, aunque los datos son escalofriantes y se calcula que sólo queda el 1% de los bosques que cubrieron hace un par de milenios el continente europeo.
Ahora más que nunca, y en Cuevas del Valle de forma especial, necesitamos tomar conciencia de los valores del árbol (a escala mundial y en nuestro entorno más inmediato).
La plantación de un árbol es una actividad regeneradora y llena de connotaciones positivas para nuestro entorno. Además de aportar un gran valor práctico y simbólico. Entre estos valores podemos destacar que fomenta el conocimiento y el amor a los árboles, la naturaleza y el paisaje, nos acerca a la nuestra cultura y tradiciones, nos conlleva a asumir compromisos, a valorar esfuerzos…
Además no debemos olvidar que la decadencia de los espacios naturales va unida a la perdida de la cultura tradicional y al alejamiento del medio rural.
15 Mar 2013
Renovarse o morir. El injerto.
En nuestros huertos abundan los árboles que por enfermedad, variedad del fruto inadecuada, modelado defectuoso de su ramaje, cambio del sistema de riego, etc., deben ser rehabilitados para un mejor uso del mismo. La forma mas común que tenemos y que además respeta el emplazamiento del árbol es el injerto.
El injerto como tal definición es una forma de propagación artificial de los vegetales en el que una porción procedente de una planta (variedad o injerto propiamente dicho) se une sobre otra ya asentada ( patrón, portainjerto o pie), de tal modo que el conjunto de ambos crezca como un solo organismo.
El injerto se realizará entre plantas de la misma especie o entre especies mas o menos afines; como norma general se considera que las plantas con frutos de hueso (albaricoque, melocotón, nectarina, almendro…) se pueden injertar entre sí y lo mismo ocurre con las de fruto con pipas (manzano, peral, membrillo…).
En función de la especie, de la época del año y del tamaño del árbol, usaremos diferentes tipos de injerto de modo que obtengamos el mayor éxito. Clasificamos estas modalidades en injertos de púa en los que la variedad a injertar es un trozo de tallo con una o varias yemas e injertos de yema en los que usamos una sola yema sobre el portainjertos.
1- Injertos de púa:
- Injerto de hendidura: simple o doble según las púas que se usen en un mismo corte. Es sin duda el que más empleamos. Se usa en casi todo tipo de frutales ya sean caducos o perennes y en periodo que va desde mediados del invierno hasta inicio de la primavera.
Para preparar el pie, procedemos a cortar (con sierra o navaja según el grosor) la rama patrón a la altura deseada y en ángulo de 90º. El corte debe ser muy limpio, no astillando la madera ni levantando la corteza y siempre usando material desinfectado. Sobre ese corte se coloca la navaja en horizontal y se presiona su parte posterior para ir abriendo una hendidura de unos 2 ó
Introducimos las púas en la hendidura golpeando suavemente el extremo superior (en púas apicales no se puede golpear) de modo que la corteza del patrón coincida con la corteza de la púa, dejando la primera yema hacia el exterior. Una vez terminada la colocación lo afianzamos con una tira de tela anudada para que no se seque.
- Injerto de corteza o corona: Se usan una o varias púas sobre un mismo patrón a finales del invierno y en primavera. Es la forma más común de injertar nuestros olivos.
Se insertan las púas con el lado biselado hacia la madera del patrón y se ajustan con tela. Sobre ello se puede poner una tira ancha de plástico que cubra todo el injerto y rellenarlo de tierra de modo que la desecación sea difícil.
2- Injertos de yema
- Injerto en “T. Se hace sobre la mayoría de nuestros árboles (y de elección en rosales) desde la primavera hasta el otoño, es decir cuando la corteza se separa fácilmente de la madera de las ramas.
A la variedad le sacamos una yema con un corte de media elipse haciendo fuerza lateral con el dedo para que suelte de la madera.
El patrón se prepara haciéndole un corte en el espesor de la corteza en forma de T del tamaño de la yema a injertar. Con la punta de la navaja separamos ligeramente los bordes del corte he insertamos la yema. Una vez ajustada, la rodeamos con tela. Es importante que a los 15-20 días lo revisemos y cortemos la tela para que no estrangule el injerto.
Si el injerto es exitoso podemos cortar (si nos interesa) la parte superior del pie a partir del injerto.

- Injerto en canuto. Se realiza en primavera. Es el más usado en injertos de castaño.

La variedad consiste en un anillo circular completo de corteza, con una yema y abierto en la parte posterior.
El patrón se prepara realizando dos cortes perpendiculares a la rama y paralelos entre si con una distancia entre ellos igual al anillo creado y retirando esa sección de corteza. Colocamos el anillo sobre la zona del patrón sin corteza y rodeamos de tira de tela. El patrón y el anillo de corteza han de tener iguales diámetros. De esta forma aumenta considerablemente la superficie de contacto y,
Estos son los injertos más comunes que hacemos en Cuevas del Valle y los que más satisfacciones nos dan y son técnicas muy variables de modo que cada uno las modifica según su experiencia.
Creednos que cuando conseguimos sacar adelante alguno de estos injertos experimentamos una increíble satisfacción.
.
15 Dic 2012
Un día de aceitunas.
El mes de Diciembre es el mes de las aceitunas en Cuevas del Valle. En estos días se oye por las calles: “¿vas de aceitunas?”, “ ya me quedan pocas” o “este año ni para pagar al molino”…según se le vaya dando a cada uno.
Ir de aceitunas es una labor transformada en costumbre y que pese a los nuevos tiempos se ha mantenido casi intacta durante decenas de años. Constituye el final del ciclo productivo del olivar cuyas labores comenzaron meses atrás con la poda y quema del ramón, abonado-estercolado, desbrozado y rastrillado.
Cargamos los cubos, seras, varas, el pájaro, escobas, mallas, sacos, cuerdas…y buena comida y bebida.
Si el suelo está bien preparado (aplicado con la rastrilla, dejándolo llano y con hierba muy corta) se avarean las olivas y se barren conjuntamente las caídas de modo natural y las tiradas con vara. Si por el contrario no se ha preparado previamente el terreno, tendremos que recoger a mano una a una las aceitunas caídas por si solas y colocar lonas bajo la oliva, avarearla y recoger la lona cual redes de pesca.
El avareado lo suelen realizar los miembros mas experimentados de la familia ya que él depende en gran medida la cosecha del año siguiente: si se hace bruscamente se romperán los brotes que florecerán el próximo año. Las variedades de aceituna mas habituales son la gordera, menuera, cornatillera y de la Granja.
La
Los sacos se acarrean hasta los coches y de ahí a la almazara donde se pesan para calcular la cantidad de aceite que corresponda.
Es una labor de gran esfuerzo por las técnicas y dureza por la época del año, pero de gran recompensa por los buenos ratos en familia, la comida campera y el excelente aceite que esta tierra nos ofrece.
s aceitunas caídas y tiradas al suelo se barren “al aire”(superficialmente, para no arrastrar mucha broza) formando montoncitos que se cargarán en cubos y se llevarán al pájaro. Este artilugio consta de un cajón metálico rectangular de unos 150 por







