29 Sep 2008
Día peronista
¿Sabíais que Evita, esa señora que Madonna interpretó en Hollywood, tenía un marido que se llamaba Perón, Juan Domingo?
Seguro que sí. ¿Y a que también pensabais que Perón estaba muerto? Pues no señor. Perón anda vivito y coleando. Su espíritu, va. Puede ser que se trate de otro hechizo como el del Obelisco porque no recuerdo en España haber oído hablar tanto de este señor (ni siquiera a los argentinos).
Para empezar, aquí cuando se levanta un día de esos soleados en que uno se sale a la calle con ganas de cambiar el mundo dicen que hace un “día peronista”. Y aquí abundan.
Para entender el verdadero espíritu peronista hay que olvidarse de algunos parámetros dicotómicos al uso en los medios de comunicación internacionales: izquierda/derecha, progresista/conservador, demócrata/republicano, socialista/popular, rojo/facha, democracia/totalitarismo, moderado/extremista, civil/militar, sindicato/patronal, chiíta/sunita… porque el peronismo lo es todo, menos chiíta y sunita, lo es todo (aguante Oriente). No que lo sea todo, pero es todo eso.
Es muy desconcertante. En el mismo senado se puede oír a los peronistas citando a este señor, y a los que no son peronistas también. Y es que el discípulo de Mussolini, qué tío, qué habilidad, tenía para todos. ¡Hasta citaba a Mao! Y así siguen esperando al Mesías, añorando para siempre la infancia feliz, los días lindos, días del niño, trabajo y casa de veraneo para todos, la ilusión de superpotencia con carné peronista… y aprovechando que papá no está para hacer todas las cosas prohibidas.
A esta gallega le cuesta, le cuesta entender todo esto. Y más, en términos políticos.
Lo cierto es que que papá Perón haya pasado a mejor vida no cambia nada porque, en realidad, siempre estuvo ausente, antes por el exilio que por la muerte. Y del exilio volvió, ¿acaso no podrá volver de la muerte?
Pero, ¿qué es ser peronista?


