Aunque finalmente el título de Ciudad Europea de la Cultura 2016 se lo haya llevado San Sebastián, una escapada a las otras cinco candidatas españolas tampoco defraudará a los amantes de la vida cultural. Burgos, Córdoba, Las Palmas, Segovia y Zaragoza se quedaron a las puertas de la mención, que resalta la riqueza, la diversidad y los rasgos comunes de la cultura europea. No solo repercute en la imagen turística, sino también en ingresos para los territorios. De norte a sur de España, la cultura se palpa desde la historia y las tradiciones más populares hasta los festivales y acontecimientos más modernos.
1 San Sebastián: 'Paz y convivencia'
Desde San Sebastián, la intención es la de contribuir al trabajo entre diferentes, y que desde esa diversidad, a través de la educación y la cultura, se gestionen los conflictos. Una ciudad con vistas al mar que, con algo más de 180.000 habitantes, mantiene una escala humana. A la mayoría de los puntos de interés puede llegarse a pie, recorriendo sus paseos y ejes peatonales, aunque la bicicleta también es otra opción gracias a sus carriles-bici. Además, el simbólico espacio escogido para celebrar congresos, en el palacio del Kursaal, con dos cubos acristalados, aporta una imagen de vanguardia a un entorno clásico.
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2 Burgos: 'R-Evolución'
Su lema refleja el renacimiento cultural de la ciudad cuna del castellano. Conocida por sus monumentos y por su casco histórico conservado, donde la Edad Media y el Renacimiento se mezclan en sus plazas. Aunque Burgos ha basado su estrategia en torno a la sierra de Atapuerca, donde se han encontrado los fósiles de los primeros europeos. La evolución humana y el papel del hombre hacen un guiño al cambio de la ciudad.
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3 Zaragoza: 'Europa, utopía'
Zaragoza, por su situación, encrucijada de caminos y encuentro de culturas, apostó por defender el su propuesta el diálogo y la participación. A orillas del río Ebro, en sus 2.000 años de historia, el casco histórico refleja el sello del Imperio Romano, la suntuosidad del legado mudéjar, la ceremoniosidad cristiana y la tradición judía. Aunque más allá de la historia monumental, la candidatura defendía que en Zaragoza el mayor patrimonio es su gente.
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4 Segovia: 'Sin Segovia no luna'
El brillo y claridad de la luz de Segovia, distintivo de una ciudad antigua que surge sobre un peñasco rocoso, circundado por los ríos Clamores y Eresma. Cada civilización y religión ha dejado su huella. La catedral gótica, el palacio de la Granja, la residencia Real del Alcázar, el monasterio del Parral, el palacio de Riofrío, la iglesia de San Millán o la de San Lorenzo con su torre mudéjar y la judería. Tras los romanos, las ocupaciones continuaron a través de los siglos: llegaron los visigodos, luego los musulmanes, los judíos y los cristianos.
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5 Córdoba: 'En clave 16'
La única ciudad andaluza que consiguió situarse como finalista. Mira al futuro pero conserva la herencia cultural resaltando la interculturalidad. Tercera de Andalucía en número de habitantes, cerca de 350.000, hunde sus raíces en una rica historia marcada por la presencia de las cuatro grandes culturas que han conformado su personalidad: la romana, la islámica, la judía y la cristiana.
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6 Las Palmas de Gran Canaria: 'Una luz en el océano'
La urbe más poblada de las regiones ultraperiféricas europeas, así como la situación geográfica tricontinental de la ciudad eran los puntos fuertes de su candidatura. El proyecto de esta ciudad en medio del Atlántico se basaba en la innovación y la creatividad. El Parque de las Creaciones acogió, en lo que antiguamente fue un cuartel militar, doscientos mil metros cuadrados de instalaciones para que los artistas pudieran desarrollar todas las fases de creación, desde la preproducción, hasta la exhibición.
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