Escrito por susana-pdp
19 May 2009 - Enlace
Una pastilla de emergencia
Una amiga me llamó un viernes de puente en Madrid con un ataque de nervios. Se le había roto el preservativo esa noche y estaba aterrada con la idea de haberse quedado embarazada. Las urgencias estaban repletas y los centros de salud, cerrados. Localizó a su ginecólogo en Roma. Le dijo que acudiera a un farmacéutico de confianza y le dijera que llevaba la receta el lunes siguiente. De confianza no tenía ninguno, así que empezamos a deambular por las farmacias de guardia. Fue imposible y muy estresante. ¿Es razonable que una mujer de 25 años pase por esta situación?
Los que hablan de los “peligros” de la medida que acaba de aprobar el Gobierno, vender esta píldora sin receta en las farmacias, no sé si conocen bien la cantidad de situaciones dispares que se pueden dar. Ante la imposibilidad de tener estadísticas sobre cuántas mujeres han pasado por una situación parecida a la descrita y no han logrado la pastilla, opté por comentarlo en varios círculos cercanos y calculé que una mujer que usa métodos anticonceptivos habitualmente puede pasar tres o cuatro veces en su vida por algo semejante. Muchas de las que se quedan sin tomar esta píldora dejan pasar los días, por vergüenza, miedo o inexperiencia, hasta que se confirma su embarazo. Después, son muchas también las que recurren a un aborto. A uno de verdad. ¿Tomarse una pastilla preventiva en las 72 horas siguiente de haber mantenido relaciones sexuales sin tomar precauciones es un aborto? Si puede que en muchos casos ni siquiera se esté embarazada. Además, el simple acto de prevención puede tomarse también como de responsabilidad.
Los efectos secundarios que se pueden sufrir con esta píldora, según los propios prospectos, no son nada agradables. Náuseas, taquicardias, desarreglos hormonales… Como anticonceptivo habitual es una barbaridad, pero no como lo que es, un sistema de emergencia. Alguien se lo tendrá que explicar bien a los jóvenes y a los no tan jóvenes. Porque hay chicos de 20 años muy responsables con el sexo y hombres de 40 que no lo son en absoluto.
Hablar de sexo sigue siendo un tabú en muchas familias. Decir lo contrario es eludir la realidad y los resultados de muchos estudios y las opiniones de médicos y otros expertos. Entrado el siglo XXI, aunque muchos padres (sobre todo madres) hablan del tema con sus hijos, hay gran cantidad que lo eluden, lo mencionan de pasada o simplemente les dicen en plena adolescencia que les pregunten si quieren saber algo, lo que no suelen hacer. En la escuela, la educación sexual se enseña en la actualidad en la asignatura tan cuestionada de Educación para la Ciudadanía y se imparte también (desde comienzos de los años noventa, desde primaria al bachillerato) dentro de otras materias o en charlas puntuales. Ahora, con este método de emergencia al alcance de todos, se debería hacer un nuevo esfuerzo colectivo para que a jóvenes y mayores les quede claro en qué consiste. Porque las posturas más puritanas son muy respetables, como cualquier opción individual, pero tener información veraz es lo que de verdad les va a servir a las personas que piensen en recurrir a esta píldora y esa información no tiene precio cuando se tienen que tomar decisiones tan serias en la vida.
