12 May 2008
Arqueología de la sexualidad
Tiempos lejanos, tiempos llenos de sombras, tiempos donde se han hecho muchos esfuerzos por sepultarlos, desterrarlos, exorcizarlos... ¡Qué ridiculez es esa que defienden algunos diciendo que Dios creó el mundo en el 4000 a.C.! Como dijo un emperador japonés a finales del siglo XIX cuando impidió que el "8º de caballería" se adueñara de Japón y le llevara sus magníficas costumbres puritanas, aunque asesinó con sus esplendidas metralletas, última generación, a todo Samurai. -El rencor del "8º de caballería", les llevó a dejar caer 50 años más tarde 2 bombas atómicas. ¿Armas de destrucción masiva?...- El emperador dijo: "debemos abrirnos hacia el futuro, debemos crecer y evolucionar, pero no podemos olvidar quienes somos y de donde venimos, pues perderíamos nuestra identidad." Efectivamente, y no sólo nuestra identidad sino que además causaremos muchas patologías por esa obsesión que tenemos con la sexualidad: "o bien la reprimimos considerándola sucia, de malaeducación o vulgar, o bien, nos entregaremos a ella sin ningún tipo de control, seguridad o consciencia, consiguiendo esclavizarnos más aún." Violencia, posesividad, incosnciencia, esclavitud... El homínido de la actualidad está más que perdido. La ciencia y la tecnología han evolucionado pero no podemos decir lo mismo de nosotros, aún somos homínidos, pues el sexo es un grave problema sin resolver.
La sexualidad sagrada estuvo presente en la mayoría de las antiguas civilizaciones, y también en la del Indo, en la que esta práctica se asoció con la veneración a la Gran Diosa. Diversas excavaciones arqueológicas han hallado numerosas figuras de terracota de mujeres desnudas, consideradas representaciones de la Gran Diosa. Alguna de estas estatuillas tienen tocados muy elaborados y se supone que se utilizaban como objetos de culto en santuarios domésticos.
En las excavaciones realizadas en las ciudades de Mohenjo Daro y Harappa se encontraron miles de moldes de sellos de esteatita. Uno de ellos representa la sorprendente imagen invertida de una mujer que da a luz una planta, un motivo de fertilidad que se asocia con la Gran Diosa de la era Neolítica. Otro de los sellos muestra una figura femenina de largos cabellos, parada entre dos ramas de una planta muy estilizada, con otra figura arrodillada delante de ella. Ambas lucen cuernos, y sugieren una dimensión divina o sagrada.
El texto Devi-Mahatmya, Gloria de la Diosa, que es una de las partes del Markandeya-Purana del siglo IV de nuestra era, incluye un versículo en el que la Diosa sostiene al mundo con plantas que mantienen la vida, que crecen de su cuerpo. Es muy probable que una de las divinidades hindúes, la Diosa Annapurna, Totalidad de Alimento, derive directamente de la Diosa Madre del Valle del Indo.
Los hallazgos arqueológicos de Harappa incluyen también muchos objetos de forma cónica, que se consideran representaciones del falo (linga). Asimismo, piedras con formas de anillo parecen representar el órgano femenino (yoni). Estos hallazgos permiten establecer una notable continuidad del motivo linga-yoni en la civilización hindú, y su invariable simbolismo sexual y de fertilidad que se remonta al periodo Neolítico.
Existen numerosas conexiones entre el hinduismo y la cultura tribal de los invasores de las estepas rusas, quienes eran portadores de un importante compendio de conocimientos, plasmado en las escrituras sánscritas más antiguas: los cuatro Vedas. Recordemos que antes de esto, la tradición Tántrica escribía en una lengua de la rama dravídica, que nada tiene que ver con las lenguas indoarias, cuyo representante más importante es el sánscrito, de la cual deriva el latín, el griego, las lenguas germánicas y eslavas. Un representante actual de esa gran familia de lenguas dravídicas lo encontramos en el tamil, lengua que en la actualidad se habla en la provincia del sur de India, Tamil Nadu.
Mientras que el hinduismo más corriente y difundido muestra una clara tendencia hacia el puritanismo y el ascetismo propias del jainismo y budismo, que rechaza el gozo vital. La cultura de las tribus prevédicas de antes del 1.500 a.C. exaltaba la vida y mostraba una actitud positiva y favorable al sexo. Este puritanismo que influenció al hinduismo se reforzó con las invasiones del catolicismo, el islamismo y finalmente con el anglicanismo y puritanismo victoriano traído con los británicos. Y recordemos que siempre que se reprime alguna cosa, siempre que hay puritanismo, después a "escondidas", se hacen las mayores barbaridades provocadas por mentes ignorantes y calenturientas. Y la soberbia surge cuando ya no es a escondidas sino en nombre de Dios, más bien su dios, es decir, su ego. Recordemos las mentes sucias y calenturientas de la Santánica Inquisición.
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