27 Feb 2014

MATAR A UN GALGO

Escrito por: Estrella Cardona Gamio el 27 Feb 2014 - URL Permanente

¿Por qué se asesinan a los galgos?

¿Qué clase de gentes son esos cazadores que los emplean en sus cacerías, que los han criado de pequeños, agotando a embarazos a una pobre hembra, y que luego, cuando concluye la temporada no tienen el menor escrúpulo, el menor remordimiento, y los condenan a la horca a la espera de reemplazarlos con nuevas camadas que tendrán el mismo fin?

No lo sé, pero no me gustan porque no alcanzo a entender como pueden ser tan crueles, tan desalmados, para cometer esas atrocidades.

Al perro le llaman el mejor amigo del hombre, pero el hombre no es el mejor amigo del perro y sin embargo este daría su vida por él, y, en el caso que nos ocupa, la da, mas no por su gusto.

¿Qué pueden alegar en su defensa esos cazadores?, tal vez a ellos no les parezca criminal su costumbre porque no tienen en cuenta, fueron educados así, que el galgo es un ser vivo y como ser vivo siente y sufre, pero a ellos ¿qué les importa?

Cuando en la prehistoria el perro tuvo la mala ocurrencia de entregar su lealtad y devoción al hombre, en este asunto al cazador, poco sabía lo que le esperaba en el futuro, esclavitud en muchos casos, muerte despiadada en otros y muchas veces ingratitud. Los galgos son buena muestra de ello.

Y lo curioso del hecho es que el galgo es un animal dulce y cariñoso, bueno, que no creo que pueda entender la causa de que se le trate de semejante forma cruel.

Sería menester revisar ciertas costumbres, o tradiciones, que en nada enaltecen a la humanidad pero que se hallan hondamente enraizadas en su subconsciente.

Actualmente tenemos los supermercados, no es necesario ir al bosque a conseguir la comida diaria; el cazador es una especie que debería haberse extinguido hace muchos años.

Hacer daño a un ser desvalido y vulnerable es lo mismo que matar a un ruiseñor y poca honra le otorga a su verdugo.

Fuente de la fotografía: http://blog.pacma.es/2012/la-tragedia-del-galgo-en-espana/

MATAR A UN GALGO Copyright 2014 Estrella Cardona Gamio

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31 Dic 2013

MI REGALO DE FIESTAS, FELIZ AÑO 2014

Escrito por: Estrella Cardona Gamio el 31 Dic 2013 - URL Permanente

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31 Oct 2013

MARTES CON MI VIEJO PROFESOR

Escrito por: Estrella Cardona Gamio el 31 Oct 2013 - URL Permanente

No hace mucho terminé de leer "Martes con mi viejo profesor" de Micht Albom. Un pequeño libro de pocas páginas para lo mal acostumbrados que estamos a engullir mamotretos que se acerquen, o sobrepasen las mil hojas, volúmenes, por otra parte, llenos de suspense, o violencia o lo que ahora se ha dado en llamar novela romántica en cuestionable definición, es decir, la antítesis de "Martes con mi viejo profesor" que es un libro muy sencillo, sin pretensiones, y escrito con un pulso de sensibilidad exquisita que puede resultar manjar indigesto para muchos estómagos.

El libro trata del reencuentro, después de muchos años, de un antiguo alumno con su ya viejo profesor y como la historia es verídica, de ahí el interés que suscita.

El viejo profesor se está muriendo víctima de esa terrible enfermedad llamada ELA y que consiste en la paralización progresiva del organismo hasta su muerte por asfixia.

El alumno, un brillante periodista, se entera casualmente de la agonía de su antiguo profesor al que no había vuelto a ver desde que se graduó, y arrastrado por los recuerdos y el afecto que le tenía, contacta con él y va a verle, y el libro nos describe todas esas visitas hasta el final, siempre en martes y en las cuales intercambian recuerdos y nostalgias... también muy sencillas y nada fuera de serie, la vida normal de dos personas normales, y esa descripción de un pasado o de un presente, constituye el hechizo de este singular libro y de ahí resulta comprensible el éxito que tuvo, y continúa teniendo. Los aforismos del viejo profesor, las leyes morales que han regido su vida, su entereza soportando una enfermedad tan terrible, sus consejos, el antiguo alumno que vuelve a serlo al escucharle, las entrañables evocaciones compartidas.

En suma, un libro maravilloso por lo inusual, carente de sentimentalismos baratos ni cursilerías, tierno, realista y muy hermoso, también aleccionador y en cierto modo original porque su argumento es la descripción de una agonía, canto a la esperanza para el lector ya que le enseña como el afecto, la amistad y la bondad aún existen entre las personas de buena voluntad, y es una lección, la última lección del viejo profesor, no sólo para un antiguo alumno sino para todos cuantos lean esta pequeña gran obra en el transcurso de los años venideros.

MARTES CON MI VIEJO PROFESOR Copyright 2013 Estrella Cardona Gamio

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29 Sep 2013

ADRIEL B. - LA NOVELA DE UNA ALCOHÓLICA

Escrito por: Estrella Cardona Gamio el 29 Sep 2013 - URL Permanente

Vamos de estreno, mi novela ADRIEL B. -La novela de una alcohólica- ya está en Amazon.

Os aseguro que os va a sorprender y mucho.

Adriel B., es una novela muy dura en la que se habla sin concesiones del mundo del alcoholismo y también del de la literatura, ya que su protagonista, Adriel B., es una novelista alcohólica que tiene que luchar en dos frentes a la vez: contra su enfermedad, ya que el alcoholismo es eso, y, además, contra las dificultades del mundillo editorial, lo cual nos permitirá conocer íntimamente esos recovecos del universo de las publicaciones literarias.

Adriel B., su desesperada lucha por sobrevivir como escritora, sus amores apasionados, su trágica promiscuidad, su continua huida del mundo real a través del alcohol, eso es lo que vas a leer en esta novela que disecciona sin concesiones las intimidades de un problema en cuya magnitud nadie parece reparar porque todos somos bebedores sociales aunque no todos seamos alcohólicos.

El origen de Adriel B. (comienzos de febrero de 1994 como idea y realización a partir de octubre de 1998), se inspira en el comentario que en cierta ocasión le hiciese Ernest Hemingway a un íntimo amigo suyo, al hablarle de sus principios como escritor. En ese comentario, Hemingway, confesó que llegaba a derramar lágrimas de amargura, cada vez que los editores le rechazaban sus manuscritos devolviéndoselos con una fría nota.

Esta confesión, unida a la reconocida dependencia alcohólica del novelista norteamericano, hizo que se me ocurriese unir ambos aspectos, el escritor desconocido a quien nadie considera y la personalidad alcohólica, creando un personaje, en la presente circunstancia femenino, en el cual se dieran cita los dos extremos.

ADRIEL B. - LA NOVELA DE UNA ALCOHÓLICA Copyright 2013 Estrella Cardona Gamio

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15 Ago 2013

LECTURAS REFRESCANTES PARA EL VERANO

Escrito por: Estrella Cardona Gamio el 15 Ago 2013 - URL Permanente

En verano nada mejor que la lectura refrescante de un relato sobre Vampiros, en este caso de mi autoría, que te ofrezco a continuación esperando sea de tu agrado.

EN EL CENTENARIO DEL CONDE DRÁCULA DE BRAM STOKER

El joven contemplaba la luna llena, apenas había comenzado a anochecer, sentado sobre unas piedras del camino, una luna que, ingrávida, se iba acercando de manera imperceptible a las almenas del castillo del otrora temido Vlad Tepes III, príncipe de Transilvania, más conocido como el Empalador, o Drácul, el diablo.

Al joven le pesaba la mochila y por ello le dolía la espalda y también las piernas. Aquel día había andado mucho porque ya se sabe que quien hace turismo, sea pobre o rico, si pretende admirar monumentos tiene que caminar, sin embargo, bien valía la pena tanta fatiga puesto que luego el espectáculo resultaba en verdad impresionante. En el pueblo compraría postales dado que su cámara no era de las mejores a la hora de retratar el siniestro castillo en pleno crepúsculo.

Respiró a fondo saboreando la limpidez del aire. Aquellas tierras eran mágicas, no le cabía la menor duda. A 100 años de que Bram Stoker se inventara su muy personal conde Drácula, daba la sensación de que éste continuaba vivito y coleando allí, en el solar de sus ancestros. Un Drácula puramente imaginario, se entiende, pero que, al igual que todos los mitos, había trascendido hasta convertirse en una de esas entidades literarias tan reales como Holmes, Watson o el mismo Don Quijote.

Se escucharon pasos por el sendero y el turista miró en la dirección de donde provenían. La luz de la luna lo iluminaba todo y por ello él pudo ver a una chica que avanzaba sin prisas camino adelante y cuando estuvo a su altura apreció que era muy joven, rubia, de extraordinarios ojos claros y que vestía ropas humildes, lo que en vista de la precariedad del país no era de extrañar.

—Buenas noches —saludó el viajero en rumano, a lo que la desconocida le miró con sorpresa e ingenuamente exclamó:

—Creí que era usted un turista.

—Y lo soy, pero mis raíces proceden de estas tierras. Mis tatarabuelos emigraron a Norteamérica y nunca hemos renegado de nuestra vieja patria.

Ella sonrió maravillada bajo la luz de la luna.

—Y tampoco olvidaron el idioma; que hermoso detalle.

—Bueno, uno no debe borrar el rastro de su procedencia —afirmó él tímidamente.

Ella se sentó a su lado ya que las piedras formaban una especie de banco natural.

—¿Su tatarabuelo nació en el pueblo?

—No exactamente, sus antecesores sí... Bueno, le confesaré algo, siempre hemos creído que descendíamos de Vlad Tepes, es como una especie de tradición familiar. No puedo asegurarle que estemos en lo cierto pero al menos es bonito imaginarlo.

Y él sonrió amistoso al decir esto. Ella ladeó la cabeza cual si quisiera apreciar la dentadura del joven. Después del examen expuso gravemente:

—Sus caninos son muy pequeños.

—¡Vlad Tepes no era un vampiro! —exclamó algo molesto el turista.

—Ya lo sé —repuso ella tranquila—. No es más que un comentario —y acto seguido quiso saber—. ¿Ha venido a Transilvania a retomar sus orígenes?, porque debe ser la primera vez que vuelve alguien de la familia, ¿no?

—En efecto —contestó él ya relajadamente—, he vuelto en una especie de peregrinaje romántico, pero no todo es de índole familiar. Como usted sabrá, ahora se cumplen cien años de la publicación de DRÁCULA del escritor irlandés Bram Stoker. Deseaba también estar aquí el día de su centenario. Quizás le parezca una tontería.

—¿Por qué habría de parecérmelo si incluso el señor Stoker visitó Transilvania hace casi un siglo y de resultas de ese viaje escribió después su novela?

—Perdone —manifestó él muy asombrado—, que se sepa el señor Stoker nunca vino a este país. Siempre se dijo, habiéndolo difundido su propio hijo Noel, que la idea del libro le nació de una pesadilla tras indigestársele un plato de cangrejos aliñados, aunque tal vez sea sólo una curiosa anécdota, pero...

—¡De la misma manera se aseguraba que pertenecía al círculo iniciático de la Golden Dawn y muchas cosas más! ¡También hablaron de esoterismo, de brujería, por ejemplo!... ¡Se equivocaban todos, el señor Stoker estuvo en Transilvania pero nunca reveló ese secreto, no le convenía! —informó ella muy irritada.

—¿Por qué?... ¿Y usted cómo es que lo sabe?

—Prefirió hacer creer a la gente que Drácula era una creación suya inspirada en Vlad Tepes... ¿Qué cómo lo sé?... En mi patria conocemos cosas que es mejor no divulgar, o si le gusta de otra forma, sabemos ser muy discretos cuando la ocasión lo requiere. Los rumanos somos las gentes menos habladoras del mundo.

El viajero la contempló con curiosidad.

—Es una pena... ¿Sabe una cosa?, soy escritor, bueno aprendiz de escritor mejor dicho y siempre he soñado con escribir algo que valiese el esfuerzo...

A la muchacha se le endurecieron súbitamente las facciones.

—¿Otra novela sobre el conde Drácula?

—Por ejemplo, podría ser interesante, ¿no le parece?

—¿Y de dónde sacaría la información?

—De usted —replicó él bromeando.

La muchacha se incorporó muy seria.

—Tal vez sí y mi historia podría interesarle. Tome nota, soy la nieta del enterrador del pueblo y vivo con mi abuelo en una casita que hay dentro del recinto del antiguo camposanto. No tengo amigas ni amigos porque a la gente le asusta la relación con una persona que reside en compañía de los muertos...

Él la interrumpió avergonzado por su frivolidad anterior.

—Discúlpeme, no sabía... No he querido ofenderla... Lo siento mucho.

—Tanto da —dijo ella encogiéndose de hombros con altivez—, no tiene importancia... Usted es extranjero aunque quizás sus antepasados puedan descender de Vlad Tepes. No tengo nada que perdonarle... Adiós.

Echó a andar sendero abajo y pronto perdióse en un paso vecinal que introduciéndose entre los árboles del bosque reptaba serpenteante montaña arriba en dirección al castillo del príncipe valaco y no hacia el cementerio viejo como hubiera sido de esperar. Cuando ya el joven turista no podía divisarla, su larga cabellera pareció cobrar vida aureolándose en torno a su cabeza como afirman que se mueven los cabellos de las sirenas en el agua, mientras que sus ojos fosforecían igual que los de un gato en la oscuridad y entre sus labios apuntaban los brotes de unos afilados colmillos. Colérica golpeó el suelo con el pie al tiempo que exclamaba:

—¡Indigestión de cangrejos aliñados, ocurrencia estúpida!... ¡Escritores oportunistas, todos sois iguales, lo único que os interesa es la fama y la gloria, sois unos aprovechados y unos desagradecidos!... ¿Qué sabréis vosotros de vampiros y vampirismo?... ¡Incluso el gran Bram Stoker, ¿qué hubiera sido de él, si yo no le llego a contar...?! ¿Por qué tuvo que llevarse a la tumba la verdad?... Debió de agradecerme el que me enamorase de él hasta el punto de negarme a concederle el beso que hace inmortal...

¿Por qué me guardó rencor, por qué hubo de vengarse entonces, silenciando eternamente el hecho de que Drácula siempre ha sido una mujer?

Relato incluido en el libro electrónico VAMPIROS (Colección Mis pequeños Favoritos).

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30 Jul 2013

LETRA Y COLOR

Escrito por: Estrella Cardona Gamio el 30 Jul 2013 - URL Permanente

No os asustéis, no se trata de letras bancarias sino de letras de molde, de esas que sirven para escribir. Me explico.

Ya hace tiempo que leí en diversas páginas FB, las quejas de much@s usuari@s acerca del tamaño de las letras impresas, a las que luego vinieron a agregarse las de la tinta en negro y en color. Esas quejas son muy elementales y ahora, con el paso del tiempo han aumentado.

Procederemos por orden:

Primero fue el tamaño de la letra que se iba empequeñeciendo con el transcurso de los años, quizá por cuestión de espacio para poner mas páginas, luego vino el color de la tinta, cada vez más débil hasta convertirse en un gris aguado... Bien, sumemos letra pequeña y color desvaído, lo que significa, en opinión de muchos lectores, entre los que me incluyo, un tormento para la vista por excelente que esta sea, y no me estoy refiriendo como problema a la edad ya que hasta l@s niñ@s pueden llevar gafas, me estoy refiriendo a que una buena higiene visual comienza por no forzar los ojos prematuramente, y peor resulta si las personas ya tienen problemas.

Una letra impresa clara y legible es una bendición para el lector habitual, pero se ve que hasta eso se está convirtiendo en un lujo, incluso el color del papel no ayuda debido a su baja calidad, ahora hablo concretamente de los libros, y un papel de mala calidad, o barato, empobrece el color de la letra aún más.

Así las cosas, la lectura puede convertirse en una tarea incómoda y descorazonadora sólo apta para personas con buena vista que gradualmente irá yendo a menos.

Los cuentos infantiles suelen tener una letra grande y se entiende porque los textos tienden a ser cortos y abundan los dibujos, pero el hecho de que la letra grande pase a ser diminuta, si el lector es adulto, no es justificable, y ya sería hora de que se tuviera en cuenta ese aspecto de la cuestión.

Incluso las revistas se suman a este desconcierto al superponer letras en blanco sobre fondos de texto en tonos súper pálidos.

¿Causa tanto esfuerzo simplificar las cosas?

LETRA Y COLOR Copyright 2013 Estrella Cardona Gamio

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30 Jun 2013

AVISO IMPORTANTE

Escrito por: Estrella Cardona Gamio el 30 Jun 2013 - URL Permanente

Respecto al *perro rabioso que ha sido abatido a tiros en Toledo, después de morder a varias personas, sólo cabe un comentario: si se tienen perros, gatos, y ahora incluso hurones domésticos, hay que vacunarlos de cuantas enfermedades puedan contraer, y la rabia es una de ellas en este caso. La desidia, la pereza o el "no pasará nada", no son simples actitudes, es una negligencia que puede ser mortal para muchos animales y personas, y que hay que evitar no echando en saco roto la precaución de controlar la salud de nuestros animales y no jugar con ella de manera irresponsable; de una actitud semejante pueden surgir muchos males y no estoy hablando por hablar, con que a cumplir con lo que se debe y dejar de mirar hacia otro lado que ya bastantes problemas existen en este mundo para complicarnos la existencia con más.

*http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/06/15/actualidad/1371327522_963662.html

AVISO IMPORTANTE Copyright 2013 Estrella Cardona Gamio

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31 May 2013

BIOGRAFÍA DEL ESCRITOR

Escrito por: Estrella Cardona Gamio el 31 May 2013 - URL Permanente

El escritor, genéricamente hablando, no es uno sino muchos, pero como estamos cortados por el mismo patrón, basta uno para verlos a todos. Existen variantes, o sea tipos, prototipos, mejor dicho, pero no son demasiados, por eso es fácil clasificar al escritor.

El escritor es un ser, independientemente de su sexo, que escribe novelas, relatos, cuentos, etc., también poesía, por supuesto, y escribe como espoleado por un afán imperioso, como si en ello le fuese la vida y algo hay de cierto en eso. Una vez me dijo Mario Muchnnik que “el escritor si no escribe se muere”, y estoy de acuerdo con él. Porque la existencia real de un escritor es lo que escribe y si no lo puede hacer, comienzan los problemas.

Una muestra histórica la tenemos en Schiller, a quien, en castigo por haber escrito Los Bandidos, demasiado subversiva para la época, castigaron a no escribir, con el resultado de la fuga del joven dramaturgo hacia tierras menos severas.

El escritor escribe, tanto da que sea bueno o malo, escribe y lógicamente desea que su obra reciba el aplauso general, como el pintor con sus cuadros o el compositor con su música, eso es natural y humano y no debemos burlarnos, sin embargo, muchas veces, la obra no está a la altura de las expectativas soñadas, o bien recibe la incomprensión del público. No voy a decir ahora que el público siempre tenga la razón, porque muchas veces su incultura o adocenamiento le empuja a aplaudir obras mediocres pasando olímpicamente de obras de gran calidad que pueden ser ignoradas para siempre o bien recuperadas cuando su autor ya ha fallecido, triste ejemplo los tenemos en Herman Melville con su Moby Dick, y en Edgar Allan Poe.

Actualmente, con los medios electrónicos que existen de autopublicación, las cosas se han simplificado bastante pero ello no quita para que los viejos problemas hayan sido erradicados. La impaciencia de cualquier autor por ver reconocidos sus méritos, viene de antiguo porque, lamentablemente, eso va unido a la profesión, hay quien renuncia a escribir, como Melville, hay quien se suicida como John Kennedy Toole, y ninguno de los dos ejemplos es recomendable.

En la profesión existen varios tipos de escritor entre los cuales podríamos vernos clasificados: el que escribe para comer, el hormiguita, el impaciente, el depresivo, el triunfalista, el florero y el escritor milagro.

Empezaremos por este último el análisis.

El escritor milagro es aquel que escribe por disfrutar de lo que hace sin ningún tipo de pretensión, es más, ni siquiera sueña con laureles, escribe porque le gusta y ya está. Pero, un día, alguien le aconseja que envíe a editoriales su novela, y él, en broma, lo hace, indudablemente carece de ambiciones, mas, para asombro de propios y extraños, su obra cae en gracia de una editorial y de la noche a la mañana conoce fama y dinero sin haberse propuesto nunca que tal cosa llegara a suceder. La parte negativa la tiene en que este autor se pensará que todo es muy fácil porque así a él le ha ido, y eso, a la larga, puede serle perjudicial.

El escritor florero es aquel que se perece por figurar, salir en la foto, y que disfruta más en presentaciones, conferencias, fiestas, entrevistas y firmas de libros, que escribiendo. Se suele tener en muy alta estima y por consiguiente con un ego desbordado. Acostumbra a darse entre los consagrados, aunque hay quien no lo es y obra de igual manera.

El escritor triunfalista es el que se cree importante sin serlo y allá por donde va se pavonea dándose importancia, suele aconsejar a los novatos, cuando él necesita bastantes consejos, y es maestro en el autobombo.

El escritor depresivo es un amargado que escribe porque le gusta pero con la convicción de que jamás triunfará.

El impaciente vive en el constante sufrimiento de no ver su obra aclamada y alcanzando los primeros lugares del top ten. Puede que triunfe algún día pero con úlcera de estómago.

El hormiguita, ese es el mejor, para él, escribir es un placer, y va paso a paso, y sin perder los nervios, con infinita paciencia, finalmente logrará su propósito.

En cuanto al escritor que escribe para comer, merece todos los respetos, puede trabajar de negro o bien a destajo, obedece imposiciones de las editoriales o de los novelistas que lo contratan, nunca será conocido con su nombre, pues escribiendo a destajo suele emplear seudónimo, e injustamente pasará, con más pena que gloria, por el universo literario.

Estos son los siete tipos entre los que yo dividiría al escritor.

BIOGRAFÍA DEL ESCRITOR Copyright 2013 Estrella Cardona Gamio

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29 Abr 2013

¿GRAFOLOGÍA EN INTERNET?

Escrito por: Estrella Cardona Gamio el 29 Abr 2013 - URL Permanente

No, no me refiero a realizar un cursillo on line, estoy hablando de algo muy diferente, de conocer el carácter de la persona a través de sus escritos, posts en su mayoría.

Ya sé que puede argüirse la imposibilidad de tal empeño puesto que la escritura no es de puño y letra, pero asesorada por un amigo mío, grafólogo profesional ya jubilado, me he decidido a escribir este artículo que imagino va a sorprender a más de un lector/a.

En Internet, la personalidad del individuo traspasa la frialdad de la letra de molde y revela, aun en la carta más seria, no hablo de correo comercial ahora, su carácter. La repetición de la palabra YO por ejemplo, a la que suele acompañar cierto tonillo despectivo y prepotente, y sobre todo la reiteración de la palabra BASTANTE para describir algo a lo que pretende darse el visto bueno de una manera condescendiente: "está bastante bien".

El extremo opuesto lo tenemos en quien, por el contrario es tímido y todo se le va en poner jeje, y usar un lenguaje de tipo juguetón e infantil (eso no tiene nada que ver con las personas bromistas y guasonas a las que ya se conoce como tales). Escribir con mayúsculas sin que venga a cuento, puede indicar que la persona quiere hacerse notar, o, por el contrario, que no es muy ducho en el manejo del teclado, también que es una persona mayor y está algo sorda.

El lenguaje abreviado hasta convertirlo casi en jeroglífico, puede provenir o de una persona muy joven o de un/a esnob.

Ahora bien, lo más interesante ha sido para mí, la explicación de cómo se consigue descubrir al autor/a de cartas anónimas insultantes o amenazadoras, personaje que puede ser incluso un "amigo" nuestro en Facebook. Lógicamente a un perfecto desconocido no lo vamos a poder identificar por más que sí revele su condición de indeseable sin nombre.

Todas las personas tienen su manera de escribir, no sólo los novelistas, repiten unas determinadas palabras sin darse cuenta, construyen los párrafos a su manera, ponen las comas de una forma característica, equivocada o no, y su sintaxis es propia e intransferible por muchas faltas de ortografía que puedan meter para disimular, y luego está el estilo, inconfundible si son muchos los que reciben las cartitas de el tal individuo/a, la colocación de los renglones, el interlineado, y la reiteración de los mismos insultos, hasta dispuestos por el mismo orden siempre.

Pero lo más importante para descubrir al anónimo es que éste siempre comete algún error por donde se le puede desenmascarar, claro que para que ello suceda hay que ser un experto o una persona muy observadora y que le conozca lo suficiente aunque sea a través de las redes sociales.

Estas técnicas de investigación suelen también emplearse para solventar dudas acerca de litigios sobre autoría de textos. Alguien afirma que un determinado texto fue escrito por el autor X pero un análisis exhaustivo revela que es obra de quien así habla por más que el interesado lo niegue, lo cual me induce a recordar aquello que llegó a rumorearse del hijo de Julio Verne, Michel, o sea, que se había dedicado a rescribir las obras incompletas dejadas por su padre al morir, ampliando textos y copiando estilo, pero nadie entonces se dio cuenta del cambiazo o prefirieron desentenderse ya que el nombre Julio Verne, aun desaparecido el novelista, seguía siendo muy rentable. Tal rumor, o la duda, nacerían mucho después y ha llegado hasta nuestros días convertido en leyenda.

La pregunta pertinente a hacerse ahora sería, ¿nadie se dio cuenta de que la letra no era la misma o bien Michel se hizo pasar por el amanuense de su progenitor?

¿GRAFOLOGÍA EN INTERNET? Copyright 2013 Estrella Cardona Gamio

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31 Mar 2013

RELATOS ¿UN GÉNERO LITERARIO MENOR?

Escrito por: Estrella Cardona Gamio el 31 Mar 2013 - URL Permanente

No lo creo, para mí es un género mucho más difícil que el de cualquier novela, porque ésta permite más espacio para el desarrollo de cualquier argumento y por ende facilita un juego amplio de posibilidades que redondeen descripciones permitiendo profundizar y hasta extenderse tranquilamente. El relato, por el contrario, es una pequeña obra de artesanía si se sabe escribir, y no todos saben hacerlo, incluso un buen novelista puede ser un pésimo cuentista y viceversa.

Escribir un relato corto es un ejercicio de equilibrio que poseen autores tan ilustres como Chejov, Katherine Mansfield y Daphne du Maurier entre otros muchos, igualmente también se ha distinguido Frederick Forsyth el conocido autor de largos best sellers, y en su caso el mérito es doble ya que aúna relato y novela sin que ninguno de los dos se resienta. Otro caso excepcional fue Emilia Pardo Bazán autora de novelas magistrales y de 600 relatos perfectos, o bien Pedro Antonio de Alarcón, y en Catalunya Mercè Rodoreda.

Escribir un relato precisa de una gran capacidad de síntesis sin que ello menoscabe la claridad del texto y esto me lleva a recurrir a otro nombre glorioso en el mundo de las letras, el de Agatha Christie con sus innumerables relatos cortos tan admirables. Hay muchos nombres que brillan en este género pero lamentablemente no tengo espacio para mencionarlos a todos porque, de lo contrario, el artículo se iba convertir en un listín y no es el caso.

El esquema de un relato es muy sencillo y es en esa sencillez donde estriba su dificultad precisamente, el comienzo es lo de menos, lo importante es el nudo seguido de un desenlace de impacto que remate dignamente las expectativas puestas en él, y también hay que tener en cuenta la extensión de la pequeña obra, y digo bien pequeña sin que incurra en una exagerada brevedad ya que entonces se convertiría en un micro relato, muy dignos de alabanza pero que no son el tema que nos ocupa ahora.

Un relato puede contar 30 o 40 o 50 páginas, y seguir siéndolo pero nunca una novela corta será un relato, eso hay que tenerlo en cuenta. Además sus características son muy concretas: la historia ha de poseer la intriga suficiente como para concluir en un desenlace de impacto, vuelvo a repetir, eso es condición imprescindible.

Me gustaría terminar el presente artículo con la mención a una auténtica joya del género cuya autora es Susan Vreeland, o sea la titulada La joven de azul jacinto.

Sus relatos fueron escritos por separado y a medida que se publicaban no componían los capítulos de un libro, pero si guardaban un nexo de unión entre sí; todo sucedía, a través de los siglos, relacionado con un cuadro, el verdadero protagonista del argumento, sin embargo, se podían leer individualmente e incluso no por orden cronológico sin que el conjunto se resintiera. Descubrir este librito, y leerlo, es un auténtico placer que no dudo en recomendar.

A mí me gustan mucho los relatos, leerlos y escribirlos, he tenido buenos maestros por mediación de la lectura, y por ello me tomo la libertad de colocar aquí la portada de uno de los libros publicados en papel, El abrigo de Clark Gable y otros relatos, libro que se editó hace varios años y cuyo título pertenece a una historia real acaecida en Barcelona allá por los 50 del pasado siglo y que era totalmente desconocida... o al menos lo fue, antes de ser publicada.

RELATOS ¿UN GÉNERO LITERARIO MENOR? Copyright 2013 Estrella Cardona Gamio

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Sobre este blog

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Estrella Cardona Gamio, escritora

Soy Licenciada en Bellas Artes y autora de novelas, relatos y cuentos infantiles, también he sido miembro de la Asociación Española de Periodistas y Corresponsales, y he colaborado en prensa muchos años con artículos temáticos y relatos cortos. Asimismo he colaborado en radio con programas temáticos propios. Mi primera novela fue auto publicada en papel, hace años, El otro jardín. En 2006 publiqué en el mes de marzo, un libro de relatos, La dependienta con una editorial madrileña, coedición. En 1999, mi hermana María Concepción montó el sello editorial C. CARDONA GAMIO EDICIONES (que comenzó on line en noviembre de ese mismo año). A partir de 2006 hemos ido publicando en papel, impresión bajo demanda, el manual Taller libre de literatura, en 2007 Adriel B. -la novela de una alcohólica-, La trampa de ser mujer -manual para recobrar la autoestima perdida-. En 2008, El abrigo de Clark Gable y otros relatos y, el infantil, El abuelo que no sabía explicar cuentos. A finales de 2009 una novela de humor, La canción de la manzana, con prólogo de Mikel Urmeneta. En diciembre 2011, La otra vida de T. Loure. Desde el 28 de abril del 2012 estamos en Amazon Kindle ampliando horizontes.

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