Éramos jóvenes que andábamos buscando algo más. Nos unía nuestro amor al atletismo.
Tuvimos que enfrentarnos contra la indiferencia e incomprensión de la sociedad española de los años sesenta y setenta. Nos llamaban locos. Que nos fuéramos a t
El plusmarquista español de lanzamiento de peso, Manuel Martínez Gutiérrez, se someterá en Madrid a una operación de rotura parcial del tendón de Aquiles derecho que se produjo el sábado pasado cuando jugaba un partido benéfico de fútbol sala en San Andrés del Rabanedo (León).
"Fue al comienzo del partido. Estaba retrocediendo y al cambiar hacia adelante resbaló la zapatilla y al intentar equilibrarme el tendón no aguantó. Fui al hospital de León, donde ya me lo diagnosticaron y hoy la resonancia magnética ha confirmado la rotura, sólo me queda un hilillo de tendón", explicó Manuel Martínez.
La intervención quirúrgica, en la clínica madrileña Cemtro correrá a cargo del doctor Pedro Guillén García, que ya le operó hace diez años cuando se lesionó los ligamentos cruzados de la rodilla jugando al baloncesto. "Tendré por lo menos para tres meses, antes de poder volver a los entrenamientos, por lo que veo muy comprometida incluso la temporada al aire libre, con el Europeo de Barcelona", se lamentó.
Martínez, campeón mundial de peso bajo techo en Birmingham 2003, se mostró pesimista sobre sus posibilidades de recuperarse a tiempo de competir en los Europeos. "Sería empezar de cero después de varios meses parado. Lo voy a intentar, pero los tendones de aquiles tienen mala recuperación", afirmó.
Mala zona
El leonés explicó que la lesión le afecta a uno de sus puntos fuertes. "El tobillo siempre ha sido una de mis mejores armas en mis lanzamientos, y por eso será todavía más difícil recuperar un nivel adecuado". "Es una lástima, pero mis dos grandes lesiones han sido puros accidentes: en 1999 jugando al baloncesto, y ahora jugando al fútbol sala. Veremos como evoluciona la lesión, aún es pronto para pensar en una retirada", afirmó...
El español Javier Gómez Noya se proclamó, por segunda vez, campeón del mundo de triatlón, al concluir segundo en la séptima y última prueba del Mundial disputada en Budapest y que le ganó al sprint el inglés Alistair Brownlee.
Gómez controló la prueba de principio a fin y forjó su nuevo triunfo en un campeonato mundial en la carrera a pie, en la que unió fuerzas con el inglés Alistair Brownlee, primer ganador el año pasado de las "Dextro Energy World Series" y al que el triatleta gallego sucede en el historial. Ambos atacaron nada más bajarse de la bicicleta y lideraron ya en solitario hasta la meta, donde Brownlee se impuso en el sprint final tras cubrir el recorrido de 1.500 metros a nado, cuarenta kilómetros en bicicleta y diez más de carrera a pie en un tiempo oficioso de una hora, 42 minutos y 26 segundos.
Gómez Noya arrebató el liderato del Mundial en la última prueba al alemán Jan Frodeno, que se desfondó por completo en la carrera a pie, en la que perdió toda opción y concluyó la prueba fuera de los primeros diez.
El logrado este sábado en la capital húngara es el segundo título Mundial de Gómez Noya, después del que obtuvo -cuando se decidía en una sola jornada- hace dos años en Vancouver (Canadá).
El gallego es el primer español que gana dos veces un campeonato del mundo de triatlón. Con anterioridad, sólo lo había logrado su paisano Iván Raña Fuentes, que logró el oro mundial en Cancún (México) en 2002...
El atleta español celebra la noticia, y no porque la descalificación de Ramzi le permitirá ganar un puesto en la final olímpica, pasando del quinto al cuarto puesto, sino por su carácter ejemplarizante.
Juan Carlos Higuero Mate, quinto en la final olímpica de 1.500 metros de Pekín que ganó el bahrainí Rashid Ramzi, expresó su satisfacción este miércoles después de que el COI haya detectado el dopaje del campeón, a quien el burgalés considera sin la menor duda "un tramposo".
El de Ramzi es uno de los seis nuevos positivos anunciados por el COI en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 y uno de los tres que afectan a la competición de atletismo. Hasta ahora solo había trascendido el del ciclista italiano Davide Rebellin, medallista de plata en la prueba de fondo tras el español Samuel Sánchez.
El Comité Olímpico de Bahrein confirmó haber recibido una comunicación del COI en la que le informa de que Ramzi dio positivo en Pekín por CERA, una especie de eritropoietina (EPO) de nueva generación.
"Me da rabia porque Ramzi es uno de los que han estado ahí ganando medallas de manera sospechosa"
"Felicito al COI porque han pillado a un tramposo", declaró Higuero. "Me da rabia porque Ramzi es uno de los que han estado ahí ganando medallas en Juegos y Mundiales de una manera muy sospechosa, sin aparecer por ningún sitio, sin participar antes en carreras, seguramente para que no le pillaran".
Higuero celebra la noticia, y no porque la descalificación de Ramzi le permitirá ganar un puesto en la final olímpica, pasando del quinto al cuarto puesto, sino por su carácter ejemplarizante.
"Lo suyo no era normal"
"A ver si esto sirve para que la gente se lo piense antes de hacer trampas. Siempre habíamos sospechado de él y entre nosotros los atletas sabíamos lo que había porque lo suyo no era normal", comentó el burgalés.
El COI notificó a la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) que tres atletas han dado positivo por la nueva versión de EPO, denominada 'MIRCERA', al haber sido otra vez analizadas las muestras tomadas en los controles de dopaje durante los Juegos de Pekín, una vez descubierta la fórmula para detectar esta nueva sustancia que ayuda a mejorar el rendimiento.
"A ver si esto sirve para que la gente se lo piense antes de hacer trampas"
"Los casos son confidenciales en este momento, y la IAAF, de acuerdo con la normativa, no está en condiciones de confirmar los nombres o las nacionalidades de cualquier atleta implicado o hacer más comentarios en esta etapa. La IAAF debe esperar a recibir más detalles del COI antes de tomar decisiones", afirma la IAAF en un comunicado.
La IAAF también está volviendo a analizar las muestras que tomó en controles de dopaje previos a los Juegos de Pekín y celebra la voluntad de coordinación existente con el COI para perseguir el dopaje. "Esto demuestra que los atletas que hacen trampas nunca pueden estar tranquilos", afirma la IAAF...
El ex atleta Ben Johnson asegura que sufrió un sabotaje en los Juegos Olímpicos de Seúl de 1988en una entrevista concedida a 'Esporte Espetacular'. El canadiense se impuso en la final de los 100 metros con la estratosférica marca de 9:79 y poco después fue desposeído del récord y de la medalla de oro al dar positivo por estanozolol en el control antidopaje.
"Existen casos de atletas dopados desde los años sesenta y sólo aparecía una pequeña nota en los periódicos. A mí me dedicaron titulares en todo el mundo. Fui masacrado, cargué con un fardo enorme. Y eso es injusto. Aún no sé lo que ocurrió conmigo", dijo.
Johnson acaba de lanzar un libro, 'Seúl to Soul' (De Seúl al alma), en el que no niega que utilizase sustancias prohibidas. Al contrario, reconoce que su entrenador, Charles Francis, le suministraba esteroides regularmente desde 1981. "Él me decía que todos los velocistas los estaban usando. Y que el que no lo hiciese, no ganaría nada. Y yo acepté. Un equipo de especialistas nos ayudaba para que interrumpiésemos su uso antes de las competiciones".
Los médicos tenían protocolos muy precisos: tres semanas antes de la competición suspendían el tratamiento para 'limpiar' al atleta. Por eso Johnson no dio positivo en los más de 20 controles a los que fue sometido entre 1985 y 1988. Ahora sospecha de lo que ocurrió en Seúl: "Fue un sabotaje. Montaron todo aquello para que diera positivo"...
Tuvimos que enfrentarnos contra la indiferencia e incomprensión de la sociedad española de los años sesenta y setenta. Nos llamaban locos. Que nos fuéramos a trabajar y nos dejáramos de tanto correr. Las personas que nos criticaban, ignoraban que para nosotros el correr era una actividad lúdica, que realizábamos al margen de nuestra jornada laboral, y que aquellos chiflados, como nos calificaban, ya habían realizado aquel día un trabajo de al menos ocho horas.
Yo creía que la dureza, la intolerancia y la intransigencia con la que nos trataba aquella sociedad y las dudas y las sombras que se abatían sobre nosotros los atletas, si perseverábamos nos traerían la luz suficiente para encontrar el camino donde podríamos dar rienda suelta a nuestras ilusiones...