13 Jul 2008

Happiness... Where are you? :) MEME...

Escrito por: MaríaJosé GH el 13 Jul 2008 - URL Permanente

Hace unos días recibí un meme por partida doble: Bloody y Ilona Gogh me lanzaron un reto que consistía en enumerar seis cosas que me hicieran feliz. Afortunadamente son muchas más, así que lo difícil será escoger sólo seis. Hace unos meses también recibí un meme de Eme Navarro , un meme al que no pude responder en su momento, pero que tampoco se me ha olvidado y que ahora retomo, jeje, (siento el retraso…) Y hace unos minutos, recibo otro comentario de Elisa , así que allá que voy, a seguir para que siga rulando.

Las reglas del juego son las siguientes:

  1. Enlazar a la persona que nos invite
  2. Enumerar seis cosas sin importancia que nos hagan felices…
  3. Hacer constar las reglas (supongo que para que esto no acabe siendo como el cinquillo, el monopoly o la brisca, jeje)
  4. Elegir a seis personas para que continúen el desafío…
  5. Avisar con comentarios en los respectivos blogs…

Las seis cosas "sin importancia" de las muchísimas que me hacen feliz son las siguientes (además del amor, el cariño, la amistad, que me den un masaje, un buen desayuno, oler la tierra mojada o el césped recién cortado, un té en casa mientras fuera diluvia, pasear en bici hasta la playa, cantar con mis hermanas, conocer a personas de todas partes, hacer medias locuras o locuras totales, jugar con mis sobrinos, que mi perro Duque me reconozca cada vez que vuelvo a casa, cocinar para los demás, visitar una bodega y reconocer un buen caldo, fumar un narguile de manzana con los amigos, que me cuenten anécdotas y me hagan reír, viajar, aprender idiomas, hacer manualidades de caligrafía, reírme de mí misma y de mis muchas torpezas...etc, etc, etc...)

Bueeeno... Ya sé, he hecho trampas... jejeje... Pero es que seis es demasiado poco, y tengo muchísimas más razones, pasadas, presentes y futuras :) Bueno, allá que voy.

1ª. Que me sonrían sin motivo, tanto las personas que conozco como las que no.

2ª. Saber que con la familia y los amigos de verdad, poco importa el tiempo sin vernos o los kilómetros que nos distancien...

3ª Cantar, jeje, donde sea y a la hora que sea. Improvisar melodías, cantar en conciertos y saber que se ha hecho bien, que la gente ha disfrutado de verdad de un momento que para mí es mágico.

4ª. Enseñar español a alumnos extranjeros... Al principio apenas pueden articular o construir una sola frase, y al cabo de varios meses te ves teniendo conversaciones profundas sobre la vida y demás... Es emocionante... También yo aprendo muchísimo de ellos.

5ª Leer y convertir la literatura y la escritura en toda una aventura personal.

6ª. Improvisar un viaje, sola o acompañada. Ir temprano a la estación y coger el primer tren que me lleve a alguna ciudad que desconozco, perderme entre sus calles, dejarme llevar por las casualidades y el azar.

Y ahora... que siga rulando...
Canovas , Polisea , Historias de otros , Bambroriky , Janpuerta y Lola



Y para acompañar... Una peli... "Happiness" de Todd Solondz y que me encantó cuando la vi... La canción también se titula "Happiness" y es de Goldfrapp.
Muchos besos a todos! :)

10 Jun 2008

Música, Music, Musique...

Escrito por: MaríaJosé GH el 10 Jun 2008 - URL Permanente


Cuando era pequeña soñaba con hacer chirriar las cuerdas de un violín… Afortunadamente, los oídos de mis próximos no llegaron a sufrir estragos… Luego descubrí los impromptus de Schubert, y aquellas caricias para piano me cautivaron para siempre… Otras veces, la violencia del mundo me revolvía por dentro y entonces venía Prokofiev a socorrerme con sus sonatas, hostigándolo a base de acordes incendiarios…

Así imaginaba la música… Como una pulsión del alma y el cuerpo que irremediablemente se desborda, pura fuerza, pura vida haciendo vibrar el aire...


Sin embargo, por numerosas razones nunca pude asistir a una escuela de música, y esa punzada se enquistó en mí como el lastre de un amor imposible. Escuchar no me colmaba, necesitaba vivir la música desde dentro…

Cuando una puerta se cierra, siempre quedan abiertas las ventanas... Así me gusta plantearme los retos, y así ocurrió... A pesar de la punzada, encontré una ventana abierta y esa ventana era mi voz. Una voz blanca y aguda. Sólo tenía que cuidarla, trabajarla y arriesgar. ¿Resultado?



Desde los 13 años he podido formar parte de numerosos grupos vocales en España y Francia: coros de cámara, grandes coros, gospel&jazz… Con todos ellos he podido cantar obras de autores clásicos, obras musicales contemporáneas, música de cine y otras muchas composiciones en español, euskera, alemán, ruso, inglés, francés, italiano, latín, griego, portugués, hebreo e incluso zulú…

Ritmos, melodías, culturas…

Gracias a la música he conocido muchos lugares de España, Portugal, Francia, Italia… Y sobre todo, he descubierto la magia de compartir algo tan íntimo como es la voz con personas venidas de otros muchos lugares de España, Portugal, Francia, Holanda, Brasil o EEUU… En esos momentos la música se impone como un lenguaje universal capaz de destruir todas las fronteras…


Gracias a la música, mi vida se ha ido llenando de anécdotas… Como aquella función en un castillo a orillas del Loira… O cuando improvisamos un concierto al aire libre en el puente de Rialto en Venecia... Y de gente curiosa… Sin ir más lejos llegué a conocer a un descendiente de Núñez de Balboa en Mónaco- o eso decía el anciano-, o a subirme en el barco de John Malkovich en Niza… (jeje, pura casualidad, todo hay que decirlo… :)

En septiembre de 2007, después de cantar un repertorio barroco italiano con un grupo universitario, me apetecía cambiar de estilo y me hablaron de Ecume…

- ¿Por qué no intentas Ecume? Son bastante buenos y suelen hacer comedias musicales… Hay que pasar audiciones, son muy exigentes a nivel vocal, pero puedes intentarlo…
Pues no lo dudé. Llamé por teléfono y me propusieron ir esa misma tarde para realizar una prueba…



Y la audición fue el mayor desastre de todos los tiempos… No encontraba el edificio y llegué con casi media hora de retraso… Hice esperar otros 10 minutos para que yo pudiera recuperar el ritmo tranquilo de mis respiraciones, demasiado agitado con las prisas, y para colmo al abrir la carpeta se me desparramaron todas las partituras…

- ¿Por qué no has rellenado en el formulario los años que has estudiado de música?
- Porque nunca lo he hecho.

- ¿No sabes leer partituras?

- No… Canto de oído…
-
Mmm… De oído… Bueno, solemos aceptar de preferencia a lectores, lo sabes ¿no?

- Sí, por eso quiero intentarlo.
- ¿Tienes experiencia coral? Dime algunas obras que hayas cantado…

- Pues sí, llevo 15 años cantando y obras… pues misas de Victoria, de Mozart y Charpentier, la banda sonora de “La misión” de Ennio Morricone, la "Fantasía Coral" de Beethoven… no sé… Verdi, Carl Orff, "Magnificat" y "Gloria" de Vivaldi, Andrew Lloyd Weber…

- Pues no está mal… ¿Qué nos vas a cantar?

- “The crown of roses” de Tchaikovsky…

- ¿Cuerda?

- Soprano primera.


A los pocos días recibí un mensaje en el móvil: había sido aceptada en los tres grupos vocales de la Asociación. Repertorio: nada menos que la “Mass” de Leonard Bernstein y una selección de compositores brasileños, desde Heitor Villa-Lobos a Gilberto Gil...


¿Y qué hemos hecho a lo largo de este año, además de ensayar, ensayar, ensayar…? : ) Además de ir al FIMU de Belfort (Festival International de Musique Universitaire), este año la gran novedad ha sido poder cantar en uno de los auditorios más solicitados de toda Francia, pues su acústica es todo un prodigio de la técnica. La Ópera Berlioz de Montpellier es un privilegio sonoro y toda una experiencia vocal para quienes hemos tenido la oportunidad de participar en el concierto para la conmemoración del bicentenario del pacto para la enseñanza pública en Francia o en la ceremonia de inauguración del X Festival de cine sobre la arcilla y el cristal , un Festival patrocinado por la UNESCO y que se retransmitirá a través del canal Arte en Francia y Alemania.

Aquí os dejo dos videos musicales, aunque sólo disponía del audio… Son muy breves, de escasamente 4 minutos cada uno, y contienen dos o tres fragmentos de cada repertorio. :) Es una pena no disponer de las imágenes, porque la representación es dinámica, con puesta en escena, vestuario y algunas coreografías. La calidad de la grabación no es muy buena, y en el caso de la Mass fue un primer concierto preparatorio para los grandes conciertos que tendrán lugar en noviembre, no ya con acompañamiento de piano sino con acompañamiento orquestal en la Opéra Comédie de Montpellier y en el “Acrópolis” de Niza.

El primero es la Mass de Bernstein (1971), una obra que le encargó la viuda de J.F. Kennedy al compositor para la inauguración del “J. Kennedy Center of Performing Arts” de NY. Una misa revolucionaria contra todo lo que simboliza “Dios” y las religiones institucionalizadas que prefieren ignorar las crudas realidades de la sociedad actual. Escrita en Inglés, Latín y Hebreo, reproduce el enfrentamiento entre dos coros: el tradicional y el “street chorus”, que defiende la libertad como la verdadera religión de cada individuo…

Los dos fragmentos son el “Dominus Vobiscum” (canon a 9), el final del Sanctus (en hebreo) y el Agnus Dei… En este último, el “Street Chorus” pide y exige rotundamente la paz para todos los pueblos, avanzando firme sobre el escenario, dando un paso enérgico tras la palabra “mundi”.

El segundo es el repertorio brasileiro… “Felicidade” y un cántico de Capoeira… “Berimbau”… En estos conciertos hicimos batucadas y “percusión vocal”… Fue increíble

La música es ya una experiencia a la que jamás podría renunciar… De hecho, entre mis proyectos más o menos inmediatos está el empezar a dar clases de solfeo y violonchelo… ¿Quién sabe? Llegué a la música por la ventana, pero nunca es demasiado tarde para seguir aporreando la puerta, jeje.


Y sólo me queda dar las gracias a todos aquellos que me permiten continuar con este intercambio mágico e indescriptible… Porque lo más maravilloso de todo esto no es sólo la experiencia individual de dar vida con tu voz a esas partituras que para mí siguen siendo indescifrables… La verdadera magia es el temblor, la caricia de un instante irrepetible...Cantar, apagar la voz y sentir que el mundo se detiene para contener el pulso de sus ruidos... Respirar ese prodigio de silencio que muere en la emoción de los aplausos...

Un abrazo muy fuerte a todos :)




1. Jan Vermeer van Delf, "El concierto" (1666)
2. John White Alexander, "Sala de música" (1894)
3. Juan Gris, "Guitarra ante el mar" (1925)
4 y 5. Fotografías del X Festival International du film sur l'argile et le verre (Abril 2008)
6 y 7. Carteles para dos de los conciertos de ECUME (2008)



19 May 2008

"GÉNESIS"

Escrito por: MaríaJosé GH el 19 May 2008 - URL Permanente

“GÉNESIS”

“Y la palabra se hizo Carne”

(Jn, 1, 14)

I

Aquel grito de vapor debió alcanzar el recóndito silencio de las estrellas… Fue entonces (en el instante en que todo se oscurecía bajo el peso dilatado de la noche) cuando aquel enérgico bramido se me reveló como la señal, tan esperada, que habría de poner en marcha cada pulsación del mundo, cada pedacito de universo.

- Abuela, ¿a dónde vas todas las mañanas?

- Hijo, a mi iglesia, como hacen los que verdaderamente se sienten siervos de Dios.

- Mamá dice que vas a la estación y que por eso estás loca…

- Tu madre hace ya tiempo que perdió la esperanza…

- Entonces… si la ha perdido, ¿dónde la puede buscar?

- Mi pequeño… El universo es extraño... Cada cual busca la esperanza donde cree que la va a encontrar.

- ¿Sabes lo que nos ha dicho hoy la maestra? Que el centro del universo es el sol… Bueno, no lo decía ella, sino Copérnico.

- Yo no entiendo de esas cosas, hijo.

- Pero si eso es verdad, entonces mamá se equivoca. Ella dice que el centro del universo lo elige cada uno.

- ¿Eso dice tu madre?

- Sí, y que tu centro es la estación, que por eso vas allí todas las mañanas bien temprano, a esperar la llegada del ferrocarril.

- Pásame más lana, hijo.

- Abuela, ¿crees que volverá?

- Mi niño… Eres demasiado pequeño para comprender ciertas cosas…

Vivíamos cerca del mar. A través de los cristales empañados solía vigilar la llegada de los pesqueros. Al principio, allá en el horizonte, tan sólo eran pequeños puntos luminosos que tiritaban como astros diminutos… Pero a medida que se acercaban, el rumor de sus motores y la repentina ráfaga de luz del faro descubrían por segundos su grandiosa maquinaria… Aquella vez el viento carraspeó junto a la ventana y desperté… El bramido, lejano y rotundo, se quedó aullando en mis oídos... Intuyendo el dictado de aquella revelación, me lancé sobre la ventana… pero ningún barco había atracado en el puerto. No es un barco… Entonces ese ruido es el tren… Quizás sea eso… Quizás la abuela esté allí, esperandoQuizás mamá debiera también buscar allí la esperanza Recuerdo un instante puro de silencio… Y un escalofrío eléctrico y punzante que recorría cada centímetro de mí mismo, como una descarga inesperada… Y de pronto todas mis inquietudes hallaron la respuesta… En un instante comprendí que desde su partida, el centro del universo era el tren... ¡Era el tren! El mundo debía amanecer ahora, justo en el instante en que el único ferrocarril del pueblo anunciaba su llegada a la estación.

II

Y se hizo la luz, y vio dios que era hermosa. El reflejo de sus primeros rayos iba descubriendo el rostro soñoliento de Eva, quien tristemente deshacía sus enredos. Sobre su memoria confusa dormitaba cierto temor al olvido y un hambre de amor recorría sus espaldas. Ya todo lo has perdido. Tan sólo te queda este hijo que todos los días se acerca a tu mejilla y te reclama un beso, en el nombre del padre. Murió, tú sí lo sabes. La fe es tan poderosa cuando se ha perdido… Y el hombre a tus espaldas se retuerce entre roncos quejidos, la boca abierta sobre las sábanas… Y ese olor a hierro, a azufre y a carbones que galopan sobre el aire con el desvarío de mil jinetes incendiados…

Ya es de día. Amanece en el puerto y las gaviotas anuncian con sus chillidos la abundancia de peces y la escasez de panes.

-… Credo in unum deum, patrem omnipotentem, factorem caeli et terrae, visibilium omnium et invisibilium

III

La vieja caminaba como si la muerte hubiera condecorado sus espaldas con el peso de otras vidas… Arrastraba su cuerpo y sus ropas embarradas en dirección a la estación. A oscuras, bajo la sombra vigilante de los espectros, adivinaba con sus manos la firme presencia de los edificios, su fría arquitectura. Quizás hoy fuese el gran día… Quizás hoy el tren le devolvería a su hijo y entonces el insomnio, las arriesgadas fugas matutinas y sus torpes tropiezos se esfumarían para siempre. “¡Yo estaré aquí esperándote para cuando vuelvas, hijo, no lo olvides!”- le aseguró desde el arcén cuando todavía respiraba. Le vería descender del tren del mismo modo en que lo vio partir, con una sonrisa tenue entre sus labios y empuñando alegremente una promesa que por siempre le aplastaría el alma: volverás a verme, mi palabra. De nuevo el breve farolillo iluminando la gravedad de un portón que hasta de noche permanecería abierto a los tristes presagios. A veces la obstinación es más poderosa que la muerte… Eso se suele decir, que la fe mueve montañas y el hombre es sólo barro, frágil como la arcilla, disperso como el polvo. Jamás encontraron su cuerpo, jamás me trajeron a mi hijo, mi hijo dio su palabra y ha de volver. Reconoció la humedad de los pasillos, el tic tac de un viejo reloj perdido en la oficina, y un viento de desierto y un silencio atronador. De nuevo la butaca estaría en su sitio y todo el arcén para sus ojos.

-… et resurrexit tertia die, secundum Scripturas, et ascendit in caelum, sedet ad dexteram patris...

IV

El centro del Universo era el tren, ¡era el tren! Bajaba corriendo las escaleras y mi boca sólo gritaba un nombre que de pronto estalló en mil pedazos… Aquel Goliat de manos gruesas y extrañas proporciones babeaba el cuello amoratado de mi madre, que asomada al abismo de su rostro se despeinaba los cabellos. Sólo me estoy cobrando el alquiler de estas asquerosas paredes en las que vivís, desgraciado. Recuerdo que salté sobre sus hombros golpeándole con mis tiernos puños, chillando y pataleando, mientras él se mofaba de mi inútil bravuconería. Sus carcajadas cada vez más sonoras se reventaban estrepitosamente contra el techo y entonces desistí, pues mi madre seguía sentada frente al espejo, impasible. Tranquilo, chaval, si ya me voy, el tren está a punto de salir y no quiero perderlo. Ahí te quedas con tu madre, a ver si se espabila la muy zorra, tiene las manos de un muerto.

-… et exspecto resurrectionem mortuorum, et vitam venturi saeculi.

Aquel bramido de vapor debió alcanzar el recóndito silencio de las estrellas, tímidamente sesgadas por la claridad de un nuevo día. El tren estaba ahí, pese a que la intensa humareda había devorado sus férreos contornos… Hombres gritando, movimiento de cajas, un olor a mar reciente… Y de pronto un zarpazo de hielo atenazándole el pecho… Jamás encontraron su cuerpo, mi hijo ha de volver… su palabra… Y un río de plomo oscuro lamiendo sus venas fatigadas… In nomine Patri et Filii… Y este aliento fúnebre que sopla en los cementerios… et Spiritu Sancti

- Requiescat in pace.

- Amen- dije. Y sólo entonces pude descansar...




Este relato lo escribí en Granada, en el 2001... Espero que os guste :) Últimamente ando muy perdida, apenas tengo tiempo ni para entrar en los blogs… No sabéis cuánto echo de menos mis paseos por la comunidad... Espero volver pronto a las andadas... Un abrazo muy fuerte a todos :)
Cuadro: MONET, Claude (1840-1926), "La estación, Argenteuil" (1872)



08 May 2008

Aterriza como puedas... o un paseo entre las nubes...

Escrito por: MaríaJosé GH el 08 May 2008 - URL Permanente


Si hiciéramos caso de las estadísticas, podríamos asegurar que lo que nos tocó vivir en aquel vuelo FR9685 desde el aeropuerto de Roma Ciampino hasta Madrid fue una remota posibilidad entre varios millones de posibilidades… Una especie de euromillón pero en secano… Una lotería, la tabla completa del bingo, la più grande cesta navideña de el corte inglés o incluso el famoso perro piloto… Una posibilidad entre varios millones de posibilidades… Y nos tocó. Allí estaba el protagonista de esta historia, sentado junto a la ventanilla, concentrado en el movimiento creciente de aquel motor, tan tranquilo, tan normal, un joven como cualquier otro que esperaba el momento del despegue con los auriculares puestos…

Cuando entramos en el avión, todos los asientos de tres estaban ya ocupados al menos por una persona, y aunque avanzamos hasta casi la mitad, nos detuvimos justo allí, en aquel lugar exacto del avión… Bloody y Benno se sentaron junto a aquel chaval de unos treinta y pocos, alto y de complexión fuerte, como refugiado en su música. Llevaba el pelo rizado en una larga coleta y vestía vaqueros, camiseta de rayas y zapatillas converse.

El vuelo comenzaba tranquilo… Interrumpidos por el pasillo y el frecuente paso de las azafatas, charlábamos sobre el viaje, sobre todo lo que nos había sucedido en Pisa, Florencia, Roma… Y para no olvidar ningún detalle, saqué mi libreta de papel reciclado para anotar cada momento vivido, las anécdotas increíbles de nuestros mejores instantes italianos… “El accidente de la moto y la signora… jeje, el Chianti, la nieve… ¡qué mágico fue el momento de la nieve! sí, tampoco se nos puede olvidar el bar más chic de Florencia! Jajaja”

Cuando ya llevábamos un ratito en el aire… (es decir, a 4000 metros de altura, atravesando el mar Mediterráneo sin amarres y sin un puñetero flotador…) el joven empezó a moverse de un modo un tanto enérgico… Parecía que le apasionaba la música que escuchaba… Oh sí… Literalmente se dejaba llevar… dándose golpes en la pierna, marcando el ritmo con los pies, chasqueando los dedos y agitando su cabeza con los ojos cerrados como si un motorcillo le diera cuerda al cuello… Hacía ritmos con su cuerpo como si fuera un hombre-orquesta… Y todo eso apretujado en el asiento de un avión… Impresionante… Arrastrados por el ímpetu de sus apasionados ritmos, Bloody, Benno y yo nos pusimos a recordar las famosas coreografías setenteras… J (Cintas doradas, hombreras, pantalones ajustados de campana, pelos escardaos donde podrían anidar cigüeñas…oooh yeeaaah…) Mientras tanto el chaval seguía con sus ritmos, ajeno a nuestra fiebre de jueves mañana…



Pero de pronto, un movimiento del chaval nos interrumpe: quiere salir. Y por el nerviosismo de sus movimientos parecía que tuviera una “alerta amarilla”… Bloody y Benno se levantan, le abren paso, el chaval coge una mochila negra del compartimiento, sale disparado al baño, Bloody y Benno se sientan…-tic tac tic tac tic tac- Bloody y Benno se levantan, el chaval guarda la mochila negra, se sienta, Bloody y Benno se sientan… (5 minutos) Bloody y Benno se levantan y le dejan paso, el chaval coge la mochila negra, va al baño, Bloody y Benno se sientan, se levantan, el chico se sienta, los bombones vuelven a sentarse… (5 minutos) Se levantan, le abren paso… Hmmm… Cosa rara…. Pensé dos cosas: o el pobre chaval necesita una sonda o está escuchando a Teresa Rabal… Bah… no le di mucha importancia… Aunque todavía no me había dado cuenta de que cada vez el chaval regresaba con el paso menos firme, con la sonrisa más abierta y los ojos más brillantes…



Y me puse a dibujar. Estaba tan concentrada en mis pensamientos que apenas le escuché…

- Maaarrríiiiaaaaa… - Me parecía haber escuchado la primera parte de mi nombre como a cámara lenta, marcando cada vocal, cada consonante, como si fuera la Dory hablando en balleno… -JJJJJooooséeee… Marrría JJJosé…

El chaval ya no hacía sus ritmos, había regresado varias veces del baño, y al parecer, llevaba unos minutos conversando con los bombones, que se reían a gusto con el italiano, cuya voz cavernosa mascullaba las palabras que salían a borbotones por su boca, grande como un buzón.

- Sí, hola… soy yo. Soy Marría…

- Io sono Nicola… Io vuolo facere un disenno… síiii, un diseenoo…- me decía mientras me extendía sus brazos.

-¿Qué? ¿La libreta?

- Sí, sí, dásela, que quiere hacer un dibujo- me tradujo nuestro “supernacho”.

- Ah, vale, toma…

Bueno… Menudas risas nos echamos… Para empezar, Nicola hizo un autorretrato… “IIIIooo sono mooooolto sensible…”, nos aseguraba… A cada trazo le seguía una explicación a cuál más alucinante e irrisoria, desatando verdaderas CARCAJADAS… Que si la “jaaaamba larga…”, los dedos, fijándose en cada detalle para hacer un “diseno” minimalista donde había una interconexión, es decir, nuestros pies y manos conectaban para hacer una especie de cuadro en equilibrio, algo así como una de esas pirámides imposibles de esquí acuático, sólo que de a cuatro y en secano… Nicola dibujó una mini máchina “piccola, piccola” y le pidió a Benno que dibujara una “moooto píccola, piccola…” Bueno… una obra maestra indescriptible… Juzgad, juzgad por vosotros mismos…

A Bloody le agarró la cara con las dos manos (como en el grito de Munch) y le dijo “eeeres una serpieeeenteee”… Y Benno era un atún!! Tras devolverme la libreta, Nicola volvió a rendirse a su ritual y se levantó para ir al baño, sólo que esta vez la lucecita de “prohibido desatarse el cinturón” estaba encendida a causa de las turbulencias… Caso omiso… De pronto la voz metálica de una de las azafatas resonaba en todo el avión y algunas cabezas se volvieron para saber qué estaba sucediendo… “Rogamos a los señores pasajeros que permanezcan sentados y con el cinturón de seguridad abrochado…” Por suerte la lucecita volvió a apagarse y Nicola pudo ir al baño, aunque al regresar ya era claramente perceptible la fuerte pestilencia a alcohol… Sus retinas parecían derretirse y a duras penas mantenía el equilibrio… Esta vez, a petición de los Bombones, se sentó en el lado del pasillo, para no hacer la coreografía de Teresa Rabal cada vez que quisiera ir al baño… Era evidente que no tenía ningún problema de incontinencia urinaria, sino que cada vez que iba al baño se pegaba una tragantada de alcohol… Se le veía ya bastante borracho, pero aún podía controlarse… Empezó a cantar y todo el avión giraba sus cabezas como pollos nerviosos… Al tranquilizarse volvió a pedirme la libreta para otro de sus “disenos”…

Quien me conoce bien sabe que soy una persona tranquila, poco dada a ser el centro de atención, de ésas que se sientan al final en todos los auditorios. Pero cuando hay algo con lo que no estoy de acuerdo, algo injusto, algo que pueda molestarme a mí o a quienes me rodean, cualquier actitud abusiva o mezquina, entonces sale de mí un carácter un tanto fuerte, me crezco como un tiranosaurus rex, dientes incluidos, y ay de aquél o de aquélla que haya osado levantarme un dedo… Luego vuelvo a mi estado original, tan tranquila y tan marmota, y los demás se me quedan mirando un rato sin pestañear, con los ojos abiertos como platos… ¿Mariajo… eres tú? [¿vienes a por mí…?¿quién te envía? (jajaja! :)]

Sí… Ésa también soy yo. Por eso, cuando Nicola empezó a pintar rayazos como un poseso e intentó arrancar las hojas de mi cuaderno, el mismo cuaderno en el que tenía escritas tantas vivencias, dedicatorias de amigos de todas partes, una especie de cuaderno para todo lleno de detalles de mi vida personal… me cabreé… Y no le di pie a que terminara de romper ni la primera hoja, en la que Nicola había trazado las líneas curvas de un corazón que al momento acribillaba a golpe de rayazo… Agarré el cuaderno para intentar arrebatárselo, pero él tiraba fuerte. Volví a tirar y por fin lo tuve entre mis manos, y le solté, cabreada, que no podía romperlo, que no era suyo…

- You can’t break this!! It’s not yours!!

Acto seguido miré a Bloody y Benno, inmóviles como estatuas…



Pero de pronto Nicola se llevó las manos a las orejas mientras agachaba la cabeza y comenzaba a gritar… “ahhh!!! La presión!! la presión!!” Sus gritos cabalgaban por todo el avión… Se sacudía nerviosamente, agitaba los brazos, volvía a gritar… Se tranquilizó, aunque jamás se quedaba quieto. Acarició la calva del pasajero que estaba sentado justo delante de él y extendía sus brazos por todas partes, a todo lo que estaba al alcance desde su asiento. Y al estar yo en el contiguo, a pesar del pasillo, pues como que no era muy agradable tener que estar esquivando manotazos… Me puso nerviosa, a lo que Benno, que observaba todo con cierta inquietud, reaccionó sujetándole los brazos como si estuviera dándole un abrazo… Nicola comenzó a llorar… Por lo que luego nos contó, Benno le decía que no se preocupara, que todo saldría bien, a lo que Nicola respondía que era por su culpa, que era por su culpa… (una culpa que nada tenía que ver con lo sucedido en el avión, sino con otro episodio mucho más íntimo de su vida…) Los pasajeros de alrededor comenzaron a llamar a las azafatas, a protestar por la actitud del pasajero, y éstas le advirtieron de que si no se tranquilizaba se verían obligadas a tomar medidas…

- Haced lo que queráis…- les respondía Nicola en un italiano quejumbroso.

Todo parecía volver a la calma… Pero tras unos minutos de extraño silencio, Nicola volvía a abrir el compartimiento para buscar su mochila negra… Al regresar del baño sucedió lo inevitable: con la borrachera a cuestas había dejado la mochila abierta, y todo su contenido se vació sobre el pasillo… Y entonces vimos la fuente de su embriaguez: una botella de grappa casi vacía, un licor de 40% bebido a palo seco, en una hora, a 4000 metros de altura… Las azafatas se arremolinaron y le pidieron que por favor lo recogiera todo (la botella, un libro, canicas, pañuelos, bolígrafos, algunas medicinas, unas gafas de sol…) Nicola se negaba… Las azafatas insistían… Nicola se negaba… Las azafatas le amenazaron con llamar a la policía…

- ¡Llama! ¡Llama a la polizía, llama a la puta polizía!

Una niña comenzó a llorar asustada. Las azafatas volvieron a insistirle… Finalmente Nicola se puso a recoger, al mismo tiempo que escupía… Y todo volvió a su mochila negra, excepto algunas canicas que rodaron y la botella de grappa que seguía tendida en el suelo, a los pies de Benno… El piloto anunciaba el aterrizaje del avión. Todos los pasajeros volvimos a abrocharnos los cinturones, y los santos volvieron a tener trabajo extra.

Ya en tierra, los pasajeros esperábamos la llegada de la policía... que nunca vino. Nicola seguía tranquilo, aunque no paraba de hablar ni de decir cosas… Un italiano pequeño y valentón pero guaperas le retó para salir y “hablar con tranquilidad”… Pero Nicola iba a lo suyo, y el duelo entre el musculitos y el grappero no tuvo lugar, por suerte…

Al salir del avión todavía seguía dándole vueltas a esta historia de Nicola y la grappa… No volvimos a verle.



La vida es tremendamente difícil en numerosísimas ocasiones, y para muchos el alcohol acaba convirtiéndose en un refugio mezquino y traicionero… El alcohol va llenando el cuerpo a medida que va vaciando el alma… Y por unos momentos el cuerpo parece flotar en un vacío espeso, y el mundo se contempla como a través de un vidrio esmerilado.

Nicola me hizo recordar a un antiguo alumno, una bellísima persona de gran talento y corazón a quien intenté ayudar pero no del modo en que él quería que le ayudase. Y es que hay palabras que nacen siendo rosas y se clavan como dardos...

Estoy convencida de que el 95% de las soluciones a nuestros problemas está en nosotros mismos, al igual que la invención de la soledad es una forma de crearse una barrera frente al mundo. Llegar a esta certeza no es fácil, pero es la pura verdad. Si fuéramos conscientes de que nosotros mismos somos los máximos responsables de nuestra propia felicidad, quizás nos daríamos cuenta de que tenemos en nuestras propias manos un martillo capaz de destruir todos los muros, incluso aquellos que parecen indestructibles precisamente porque no están hechos de piedra, sino de miedos.



Volví de mis pensamientos… Madrid… Aeropuerto de Barajas. Caminábamos en dirección a la sala de recogida de equipajes, con el corazón encogido al hablar de Nicola… Bloody, Benno y yo coincidíamos en que era una pena, que parecía un chico estupendo, lleno de vida, que de seguro su historia tenía un oscuro trasfondo… ¿Qué le habría podido suceder para reaccionar de ese modo? Llegamos a pensar que quizás bebía para esquivar el miedo a los aviones… Pero al momento nos pareció una razón que se quedaba corta… Y nos acordamos de ese “es culpa mía, es culpa mía…” del abrazo-retención de Benno… Y en esto que Benno, nos lanza media sonrisa…

- Mirad, yo también me llevo un recuerdo de Nicola…

Bueno… Increíble… Parece que a Benno le gustó aquello de tener el brazo largo para arreglarnos unos vasillos de plástico para el Chianti, allá en Siena y repitió experiencia… Esta vez llevaba en sus manos un jersey o una chaqueta medio arrugada y al abrirla un poquito vimos escondida…

- ¡Ah! La botella de Grappa!

Eso es… Menudo souvenir, ¿verdad? Ahora creo que descansa en su vitrina de trofeos…



En fin, una remota posibilidad entre varios millones de posibilidades la de vivir esta experiencia a 4000 metros de altura mientras sobrevolábamos las tranquilas aguas del mar Mediterráneo… Y es que la vida siempre nos sorprende ofreciéndonos insólitos paralelismos, increíbles experiencias que aunque puedan ser un poco desagradables, quizás estén ahí precisamente para agarrarnos a ella, porque la vida, como un avión, una vez que ha despegado ya no hay vuelta atrás… Sólo nos queda observar el aire que crece bajo nuestros pies y nos aleja de la tierra, agarrarnos al amor y vivir con la confianza y la certeza de que, a pesar de las turbulencias, merece la pena disfrutar de este hermoso paseo entre las nubes...

Un abrazo muy fuerte a todos… :)

07 May 2008

FELIZ CUMPLEAÑOS, BENNO!! Y van 38... jeje :)

Escrito por: MaríaJosé GH el 07 May 2008 - URL Permanente

FELIZ CUMPLEAÑOS, BENNO!!!!

Un añito más, nada menos…

¿Qué se siente al cumplir 38…? Jejejejeje….

En ocasiones las palabras se quedan cortas para expresar sentimientos tan grandes como la amistad, el cariño o la gratitud. Y al querer expresarlo todo de una vez, las palabras se arremolinan concentradas en la fuerza que les confiere esa amalgama de bellos sentimientos. Y cuando salen… PLAAAFF!!! Estallan como una de esas cajas que al abrirlas lanzan al aire un revuelo ligero de palomas…

Mis palabras hoy se quedan cortas para ti, quizás porque son conscientes de que jamás podrían expresar con exactitud toda mi amistad y todo mi cariño. Sin embargo… Allá que te las mando, contentas de poder lanzar este mensaje… :)

MUCHÍSIMAS

MUCHÍSIMAS FELICIDADES…

Bueno… Ahí va mi aportación del yutub… Si el internéeee… no me falla… Espero que te guste… El audio fue grabado en un auditorio durante un concierto-ensayo… La calidad no es muy buena, por la acústica y esas cosas (en fin, que yo soy mu errequeerre…. :) Es la parte final de la Misa de Bernstein… El “Almighty father”…

La obra es un musical, con cantantes-actores, y es una misa que no defiende ninguna religión... Al contrario... Las condena a todas por igual, sólo defiende al hombre, que está solo frente al mundo... En esta última parte se llega a la conclusión, tras muchos conflictos, de que la única religión válida es la propia libertad de cada ser humano... Por eso, en esta pieza final del "Almighty..", todas las voces cantan para pedir a cualquiera que sea ese dios de cualquier religión habida o por haber que nos envíe ese ángel que cuidará de nosotros y de todos los que habitamos el mundo… Porque al fin y al cabo, y a pesar de las diferencias, lo que tienen en común todas las culturas y todas las religiones que pueblan la tierra es la búsqueda y el hallazgo definitivo de la paz...

Espero que te guste... y si no... pues taguantas... jejeje... :)

Pues eso... que espero que no sólo hoy, sino todos los días que vengan sean especiales...

Muchísimos besos y 38 tironcillos de oreja... que te daré con intereses la próxima vez que nos veamos, jejeje... (Y el euribor sigue en alza, eh? jejejejeje.... )


En resumidas cuentas, que seas siempre FELIZ…

¡Muchos besos, taiñero!


13 Abr 2008

ITALIA (6): En el corazón de Siena...

Escrito por: MaríaJosé GH el 13 Abr 2008 - URL Permanente

… y es que la chica de la pizzería nos atendía y nos ladraba en italiano con el mismo humor que una jauría de perros… Tenía un ojo en la frente que escupía rayos, y los clientes éramos tan diminutos que a pesar de correr despavoridos, su mala leche nos dejaba más fritos que un churrasco… Pero tras mucho batallar por fin pudimos salir de aquel recinto… 1, 2, 3 y ¼… Estábamos todos… Sanos y salvos. Dentro los clientes seguían batallando… “Aquí no volvemos ni ataos…”, proclamamos con solemne convencimiento…

Jejeje… qué ilusos… Aún no sabíamos lo que nos deparaba la necesidad… J



Dejamos atrás la pizzería regentada por la cíclope y nos adentramos en las traviesas callejuelas de Siena…

Ver mapa más grande

“Cor magis tibi Sena pandit”… Siena te abre más su corazón es la divisa de la ciudad, inscrita sobre una de sus puertas… Caminar por Siena es darse cuenta de lo difícil que es a veces querer llegar a alguna parte. Y es que la ciudad está asentada sobre tres colinas que dan a sus calles una sensación de ascensión y escalada… O todo está cuesta arriba, como el euribor; o todo está cuesta abajo y sin frenos, como la propia vida de cada cual… Pese al desorden de trazos y líneas propio de una ciudad medieval, sus calles empinadas y sus hermosos edificios de ladrillo y mármol desembocan irremediablemente en la piazza Il Campi, el corazón abierto de la ciudad… Flanqueada por bellísimas casas palaciegas del Renacimiento, su empedrado dibuja un abanico descendente en cuyo vértice se erige la famosa torre del Mangia…

Allá que fuimos tras hacer algunas compras en un supermercado. En la tienda había de todo: pastas de todos los colores, tomates secos, setas, aceites de oliva, condimentos especiales, pasteles, charcutería, molinillos de sal y pimienta, quesos, vinos… Y nos volvimos con algo de lo anterior junto con un Chianti reserva del 2003 y un Baileys… Hacía muchísimo frío y caminábamos por Siena con la sensación de estar andando descalzos sobre el hielo. Pero ante la inminencia de la noche y a pesar del viento helado, quisimos aprovechar las últimas horas de la tarde, no comiendo unas castañitas asadas en plan otoñal qué bonito… No… A celebrar el frío comiendo un HELADO… el piùuuu graaaaandeeee… Deliciosos... De melón y nueces… Riquísimo… J

Pasamos de nuevo por la piazza Il Campi, por la catedral y su preciosa fachada de mármoles, mientras la noche caía sobre Siena como un telón espeso y frío. Y al volver al hotel pensamos que podríamos brindar por nuestro viaje…

- ¿Habéis visto si había vasos en el hotel?

- Hmmm… Creo que no…

- Pues la tienda está cerrada, ¿de dónde sacamos ahora 3 vasos?

Y de pronto la pizzería regentada por la cíclope que escupía rayos por el ojo y serpientes por la boca, aquella a la que juramos no volver ni ataos, apareció ante nuestros ojos como nuestra única posibilidad… Recordamos que junto al mostrador había un distribuidor de agua, con vasos, muuuchos vasos de plástico… ¿La dificultad y el riesgo? Que había que atravesar el metro y medio que lo separaba de la puerta de entrada, y sobre todo, despistar a la cíclope infernal que devoraba clientes como si fuera Saturno devorando a sus tiernos infantes… Y claro… Después de la batalla con los finlandeses, sacamos a Benno como voluntario para tan horripilante afrenta… jejeje Aunque antes hicimos una reunión de emergencia para planificar nuestra estrategia de ataque…

Bloody: Entramos los tres a la vez, para despistar, y tú nos cubres mientras alargas el brazo y coges los 3 vasos… ¿No es tan difícil, no?

Benno: A ver… que yo con 300 finlandeses puedo, vamos, que ni en la batalla de las Termópilas… Pero es una tía… A ver si me pasa como al jefe de los espectros en el señor de los anillos y resulta que sí puede matarme…

Mariajo: Jo, Benno… Eres chofer, banquero, intérprete, botones… y para algo que te pedimos vas y nos sales con que la tía puede matarte… Si es que os quejáis por tó, ¿verdad, Bloody?

Bloody: Si es que el que nace flojo…

¿Qué hicimos? Pues entramos los 3 como desesperaos, dimos un par de vueltas para despistar, alguien alargó el brazo y salimos echando leches… ¿Quién escondió 3 vasos de plástico en la manga de su chaqueta? ¿Quién iba a ser si no? Pues Benno el superhéroe, y según él, sin ayuda del enano verde, que se había ido de gira con su grupo de hip-hop.


Brindamos por nosotros y por nuestro viaje con el Chianti reserva 2003 (suave, aromático, con un toque final exquisito) y el rico Baylais. Y así estábamos a la mañana siguiente, que necesitábamos capuchino en vena… Y no un capuchino cualquiera… Un capuchino GIANTI…



Desayunar en la piazza Il Campi de Siena fue muy especial. Si Siena es conocida por algo sin duda lo es por su famosa carrera de caballos, el “Palio Della Contrade”… Cada 2 de julio y 16 de agosto, 17 jinetes montan a pelo los caballos y cabalgan sobre las arenas vertidas en la piazza en una vertiginosa carrera en la que todo está permitido… Un espectáculo emocionante e increíble para el que toda la ciudad se engalana como si el tiempo hubiera regresado al siglo XV: banderas, estandartes y pendones cuelgan de los edificios, las damas visten sus ricos trajes de sedas y brocados, y los nobles caballeros las pretenden dando muestras de sus excelentes dominios del arte del verso y de la guerra… A lo lejos las 17 parroquias, cada una con su caballo, se disputan algo más que la victoria… El prestigio y el poder... En toda competición se vislumbran las rencillas cortesanas, las historias ocultas, los lazos invisibles y protectores de una sociedad cuyos hilos dominantes no están claros…

- ¿Quieres que te eche una foto con el capuchino?

- Claro… - Desperté y volví al siglo XXI.



No sé si a veces os ocurre que cuando estáis en el extranjero cualquier palabra que suene en español hace que os crezcan unas… antenas parabólicas… Pues algo así nos sucedió con un señor mayor, vestido de negro y con bastón de puño metálico, lector de “El mundo”… Estábamos tan resacosos que nos entretuvimos practicando el deporte más común y más esmerado de nuestra querida península…: el cotilleo. Y es que no era para menos… Una señora un poco más joven, diríamos que su hija, abrigaba muy afanosamente a este señor y le decía…

- Abrígate mucho, y ten cuidado, que aquí roban…

(Bloody, Mariajo, Benno: Jojojooo… podía tener un poquito más de miramiento, joé, que robar roban en todas partes… Si es que… Fijaos, está leyendo “El mundo”… Puff… Han abandonao al abuelo y se van de juerga… Si es que…)

Pero lo mejor vino después, cuando regresó la misma señora con otras cuantas más… Y una de ellas empezó a hablar y sus palabras fueron como una revelación para Bloody…

(¿Os habéis fijado? Habla como Gloria Fuertes jejejeje …)



Volvimos a nuestro riquísimo desayuno… Yo suelo desayunar salado: tostadas de aceite de oliva y tomate con jamón o queso… Y aquel desayuno estaba terriblemente rico, sobre todo después de varios días desayunando bollería y mermeladas. Bloody y Benno desayunaban pizza y sus respectivos Capuchinos GIANTI… ¿A dónde vamos luego? Decidimos que el siguiente punto de nuestro itinerario sería uno de los pueblos de los alrededores… Hubo un silencio, y en medio de la terraza de la piazza resonaron estas palabras que formarán parte por los siglos de los siglos de las frases más… más… ¿cómo decirlo?... más… inclasificables que jamás hayamos escuchado…

- Puff… Es que todo está carísimo… -decía la misma mujer que antes arropaba al abuelo- Y lo peor de todo es que aquí te dan el ticket y no puedes regatear…

(juas, juas, juaaaas…!! Qué malo es el cotilleo... :)


Mientras Bloody y yo comprábamos algunas postales, nuestro chofer-banquero-botones-intérprete-aparcacoches-superhéroe-en-apuros se ofreció voluntario para ir a por nuestra flamante macchina azul allá donde San Pedro perdió sus alpargatas. Al rato nos sentamos en el abanico empedrado de la piazza para luego ir a por las maletas al hotel. Y de allí a San Gimignano…


Tuvimos mucha suerte, y no sólo porque no hizo sol, sino porque siempre que empezaba a llover de forma torrencial lo hacía cuando ya estábamos a cubierto. Por eso no nos sorprendió que fuera justo al salir de Siena que empezara a llover a cántaros sobre el capó de nuestra flamante macchina azul… Curvas, estrechas callejuelas de ladrillo, ropa tendida, osadas pendientes que nos llevaban a través de las tres colinas a la salida de Siena, la ciudad que nos abre más su corazón

Los paisajes de la Toscana son de una belleza tranquila, como si sus cipreses hubieran brotado al azar en las verdes y extensas lomas de la campiña. Y no sé si era la lluvia o el lento movimiento del paisaje, o su azarosa recurrencia… Siempre tan distinto, siempre tan íntimamente profundo y regalado. Pero cuando decimos Toscana, inevitablemente nos llegan imágenes tópicas o típicas provenientes del cine italiano de los ‘60, al más puro estilo dolce vita…o Vacaciones en Roma… ¿Y por qué no? Así no pude evitar hacer de paparazzi al descapotable que venía detrás... al más puro estilo Federico Fellini…

Ah… la bella Italia… Roma, Pisa, Florencia, Siena… y ahora San Gimignano… Poco tiempo nos quedaba ya para poner fin a esta aventura, tan sólo un día y unas pocas horas… Pero aún nos quedaban muchas más cosas por vivir… En San Gimignano, el regreso a Roma y la “operación Tartufo” o la guinda final en algún lugar del aire sobre las aguas del mar mediterráneo… Pero no quiero adelantarme… Un viaje increíble, desde el principio hasta el final… ¿Por dónde iba? Ah sí, la dolce vita, los paparazzi, nuestra flamante macchina azul aproximándose a la colina encrespada donde crece San Gimignano

02 Abr 2008

ITALIA (3) ... porque Pisa no existe... ¿o sí...?

Escrito por: MaríaJosé GH el 02 Abr 2008 - URL Permanente

…y la chica del sombrero rojo atravesó las puertas del minúsculo aeropuerto de Pisa, y comprobó, contra todos sus pronósticos, que sus amigos pudieron salir de Roma. Allí estaban ellos, sonrientes, apuntando entre la multitud con una cámara de fotos…



En este último mes me han sucedido tantísimas cosas que si tuviera que escribirlas podría dar un viaje de ida y vuelta a la luna, con tiempo para visitar todos sus cráteres. No hablaré de los conciertos, a los que les dedicaré otro post en cuanto disponga de tiempo y material, ni tampoco hablaré de otros proyectos y otras decisiones de las que tarde o temprano tendréis noticias. Así que para este post voy a enroscarme la bufanda blanca, a fruncir el ceño y a gritar como una posesa… “¡He venido aquí a hablar de mi viajeee!”… J


Cómo nos sorprende la vida, ¿verdad? Y es que a las 3 de la mañana del sábado 22 de marzo, tras el primer concierto de la temporada en la Opera Berlioz de Montpellier, terminaba de preparar la maleta para un viaje que me llevaría a Girona, Pisa, Florencia, Siena y San Gimignano, Roma, Madrid, Granada, vuelta a Madrid, Marsella y Montpellier… 9 ciudades en 7 días dan para mucho… Las emociones fuertes son siempre un aliciente para el insomnio; por eso, a las 6 de la mañana ya iba en el tranvía camino a la estación… El viaje en tren fue directo a la frontera... Cerbère (Francia) y Portbou (España) están separados por una línea fronteriza imaginaria de 3 km, y que geográficamente equivalen a una montañita llena de matorrales y una carretera con más curvas que el circuito de Montmeló...

Ver mapa más grande

Llegué a Cerbère dos horas antes de que saliera mi tren desde Portbou hasta Girona… Pero al ver los horarios de salida de trenes, tuve que frotarme los ojos… ¿Dentro de 5 horas? ¿Tengo que esperar 5 horas para atravesar 3 km?... Sí… Así están de mal las conexiones ferroviarias entre estos dos pueblos limítrofes... Tampoco había autobuses… Y me miré los pies… Hice mis cálculos… A ver… 3km + 2 horas = tener que cruzar la montaña como las cabras… Y habría sido capaz, claro que sí, si no fuera porque el oficinista de la SNCF (algo así como la renfe francesa) me advirtió… “Puedes ir en taxi, a los dos ingleses que acaban de salir les ocurre lo mismo, su tren también sale dentro de 2 horas desde Portbou…”

- “Excuse meeee!!”

Y yo que no hablo inglés desde la facultad, me quedé completamente bloqueada durante unos segundos y lo único que me salió fue poner cara de gato de Shrek, quitándome hasta el sombrero… J Pero poco a poco me vino el poco inglés que no he olvidado y acabé haciendo de intérprete para Ethan y John, dos granjeros que trabajaban con un Macintosh microscópico y que lamentaban haber hecho un viaje hasta Perpignan sólo para comer en un restaurante de lujo cuyo menú no había estado a la altura de las excelentes recomendaciones culinarias… El mundo me pareció muy injusto, y no me importó que lo supieran y así les dije: que en muchos lugares un mendrugo de pan duro es un lujo para el que no existen los aviones… Compartimos taxi y me invitaron a dos cafés. Me hablaron de sus familias, de sus proyectos agrarios en EEUU y Arabia… Recibo una llamada de teléfono…Es Bloody… “Que nos hemos perdido en Roma! No hay manera de salir de aquí! PIIIIP!! Y encima Benno que no para de darle al claxon…PIIIIP!! ¿por dónde andas? PIIIP!!” Y mientras le contaba mi pequeña odisea, Ethan y John cargaban con mi maleta mientras subíamos al tren. Compartimos una tableta de kit kat y cuando el revisor anunciaba la llegada a la estación de trenes de Girona, me despedí de ellos deseándoles buena suerte. Y allí, un gran diluvio y un frío de espanto…

Los aeropuertos tienen una magia indescriptible… Siempre me han parecido el mayor cúmulo de azares posible… Por diversas circunstancias, sea por trabajo o un viaje de placer, miles y miles de personas se cruzan por entre los pasillos y los largos recibidores de los aeropuertos, cada cual armado de una tarjeta de embarque que les llevará, en cuestión de horas, al otro extremo del mundo… Y el azar ha querido que todas esas personas coincidan en un espacio tan concentrado de historias y sentimientos como una minúscula cadena de ADN. Por eso, cuando estoy en un aeropuerto no me importa esperar, porque cada viajero es una historia.



Pero esperar cuando hay retraso por culpa de la mala gestión de un vuelo o porque el clima no acompaña puede llegar a ser desesperante, sobre todo si se piensa en los que esperan al otro lado de las puertas de llegada… Mi vuelo llevaba un retraso de hora y media, por lo menos. Llevaba un trozo de pastel de chocolate y jengibre que preparé el día anterior para mis sobrinos, pero que me salió demasiado torrefacto… (culpa del horno..ejem, ejem…) Y a esperar… Anuncian la hora de embarque, me acomodo en mi asiento junto a la ventana, me pesan los ojos... El brusco movimiento del carro de aterrizaje fue como una sacudida que me despertó cuando apenas recordaba el momento del despegue… Un viaje en avión en un abrir y cerrar de ojos…



Y allí estaban, sonrientes… Entre la multitud de rostros volví a reconocerles, apuntándome con una cámara de fotos en cuyo disparo se interpuso una columna… Ya estaba yo con los bombones en Pisa, dispuestos a recorrer la toscana en nuestra flamante macchina azul turquesa, soltando más pitidos que un coche que va de parto… Y del aeropuerto al hotel (un caserón restaurado de paredes blancas y techos altos, vestido de muebles antiguos y con lejanas vistas al famoso monumento…) y del hotel a recorrer las calles del casco viejo en busca de un restaurante donde cenar… Mamma mia qué hambre…

Y fue ahí donde Pisa nos pareció una ciudad fantasma… Sus calles prácticamente desiertas, el viento helado que golpeaba siguiendo el curso del río Arno, el ocre desconchado de las fachadas, el hundimiento precoz de los edificios y la desolación de un tiempo viejo desplomándose entre las piedras… No sin mucho caminar llegamos por casualidad a un restaurante familiar escondido en un rincón del casco antiguo… Quesos con rúcula y deliciosas pizzas acompañadas por un vino de la casa, suave, demasiado joven quizás. Riquísimo todo… Hablamos del viaje, de los lugares que queríamos visitar… y los tres estuvimos de acuerdo en una cosa: la improvisación. Al terminar de cenar nos fuimos a un bar-cafetería-heladería-pizzería-discoteca donde toda la música que sonaba era en español… Allí estaba concentrada el 80% de la población juvenil de Pisa… Y como dentro apenas podíamos hablar, pues nos salimos a la terraza, a helarnos con nuestros respectivos gin tonic, bailays y mojito… Pero cuando ya el frío había calado bien los huesos y el cansancio nos arrebató lo poco de humanidad que nos quedaba, nos fuimos a dormir… Ay… Este no es un país para viejos… (que conste que no lo digo por mí.. J) jejejejejejejeje…



¿Y cómo ir a Pisa y no visitar la torre inclinada con la ristra de puestecillos rebosantes de pinochos y de las mayores tonterías inimaginables inventadas para ese género medio humano llamado turista-compro-lo-que-sea-con-tal-de-olvidarme-de-hacer-los-putos-regalos? Allá que fuimos… y nos recorrimos los puestos, claro que sí, jejeje Y yo me compré unas pilas para mi cámara-más-mala-que-un-dolor... a ver si creíais que me iba a volver yo con una torre de pisa rosa con purpurina…



Quisimos montarnos en la torre, pero al vernos llegar después de la cena del día anterior nos dijeron que mejor que no, fuéramos a derribarla al subir hasta lo más alto, o lo que es peor, enderezarla, con lo que se les habría acabado el cuento… :) Que no… No necesitamos subir… Las vistas eran preciosas desde abajo… Mucha gente, y demasiada amenaza de lluvia que al rato desató un escándalo de agua. Nos refugiamos en un bar en cuya terracita había unas preciosas flores rojas que no pasaron desapercibidas para nuestra Bloody... Seguía lloviendo y mientras caminábamos descubrimos el jardín botánico de la ciudad gracias a unas hermosísimas cañas de bambú que sobresalían tras un muro de piedra… Comimos en otro restaurante, tomamos un sabroso capuchino y de regreso al coche volvimos a pasar por el pasaje cubierto frente al río en donde la noche anterior habían expuesto una colección de librerías de viejo… Volvimos al hotel por las maletas… Y al dejar la ciudad atrás, Pisa seguía siendo una ciudad fantasma, como si todas sus placas e insignias apuntalaran una memoria en ruinas, a punto de desplomarse en el olvido. Pisa no existe… Sus restos son sólo el espejismo de una ciudad vieja que duerme inclinada, en perpetua caída, como su torre más universal.

Buscamos la salida en dirección a Florencia, cuna de la Rinascenza cultural, ciudad de los Médicis y los célebres artistas y literatos que acudían a la llamada de su mecenazgo…Y allá que fuimos en nuestra flamante macchina azul…



Pero llegados a este punto… os lo tengo que confesar… Que yo sé que queréis cotilleos, así que voy a aprovechar mis 15 minutos de gloria… Es cierto… A la Bloody le pierden las flores…y es tan flojilla que cuando mastica un chicle utiliza la técnica del barbecho para usar sólo media mandíbula… Y Benno… puff… lo de Benno sí que es grave… Me llegó a confesar que a veces le ocurre como al Ralph de los Simpson, que ve un enano verde que le pide que baile música de los ‘70 al ritmo de “oh yeahh”… Que sí, que sí… El mismo enano verde me lo confirmó después… jajaja



Bueno… menuda paciencia que tenéis para leer todas nuestras aventuras… Pero lo cierto es que nos ha ocurrido un poco de todo. Y es que nunca antes hubo en Italia una entrada más triunfal como la que nosotros hicimos al entrar en Florencia… Bueno… Miento… Sí que la hubo…

En el año 46 a.C, Julio César quiso recompensar a sus soldados y ganarse el favor de sus conciudadanos romanos organizando una entrada triunfal en Roma con fiestas interminables, lujosos desfiles y espectáculos de fieras, teatros, gladiadores, banquetes multitudinarios…Y todo ello para conmemorar sus victorias en Egipto, la Galia y el Norte de África… Una entrada triunfal en Roma que sería recordada por los siglos de los siglos…



Nuestra entrada en Florencia no era para menos… Y es que, teniendo nuestra flamante macchina azul un lector de CDs… y sabiendo la Bloody los efectos secundarios que puede provocar el soniquete de un determinado grupo musical en dos personas que han padecido semejante trauma de acudir (por sorpresa, a traición y sin escapatoria en mi caso…) a uno de sus conciertos, y siendo tan joía y puñetera… Yo creo que si Julio César levantara la cabeza chillaría como una niña para taparse los oídos… Pues sí, señoras y señores… Entramos en Florencia con las ventanillas bajadas y con KAMELA a toopeeee…. Bien kalorros… eeaa….!! “Mi corazóoon..!!” No recuerdo bien si mis movimientos de cabeza eran espasmos o ataques epilépticos o es que estaba ya en posición fetal, echando espuma por la boca y viendo mi vida pasar a cámara rápida delante de mis ojos… Sólo sé que no fue la única vez… aay… Qué viaje… Y todavía queda la carrera de cuadrigas al más puro estilo Ben Hur, la visita al pub más chic de la ciudad, nuestro encuentro en la tercera fase con Gloria Fuertes, nuestra intrépida huida de una pizzería… Puff… ¿Dónde estaba? Ah, sí… FLORENCIA… ¿Vais a perdéroslo…? Pues eso, que si queréis saber qué más nos ocurrió, acompañadnos… El viaje sólo acaba de empezar…

03 Mar 2008

Algún día las luciérnagas...

Escrito por: MaríaJosé GH el 03 Mar 2008 - URL Permanente

Hace unos meses, en uno de mis primeros post, aludía a los límites tan poco diáfanos que disocian la locura del discernimiento. Corpus sanus in mente demente… Escribía sobre mi gusto por la improvisación, mis viajes repentinos, mi única conversación con el gigante Herzog y otros vecinos extravagantes... La vida está llena de situaciones insospechadas, de giros absurdos, de momentos que te llenan de luz o instantes que la apagan sumiéndonos en la más profunda de todas las oscuridades…

El vuelo de las golondrinas o la luz de las luciérnagas…

Y es que hay personas que por diversas circunstancias se ven obligadas a generar su propia luz, como si su cuerpo fuese al mismo tiempo el carburante y la cerilla… Y yo me considero a ratos una mujer-luciérnaga que intenta generar la mínima luz para no perder el ritmo de sus propios pasos… Hay momentos en los que logro mantener el equilibrio sobre la cuerda floja, a ser posible, con zapatos de tacón. Y cada día espero mi nuevo itinerario, caminando los mismos pasos sobre nuevos e inquietantes precipicios… La rutina de mis malabarismos se instala en mí y yo la observo con cierta desconfianza, como si recelara del automatismo de un acto reflejo… Y lo pienso y lo sé, que en el fondo estoy cansada de este baile… Y sin embargo, cada mañana me reta un nuevo esfuerzo, una mayor osadía, y una renovada luz me dice que no… que mi vals que mi vals que mi vals… no ha empezado todavía…

En el fondo no soy tan transparente… Hay días que me levanto escarabajo y entonces la noche me envuelve con un llanto espeso de carencias. Y mi costra es tan dura y tan profunda la herida que por más que busque el interruptor, la noche se eriza y se espesa ante mí como un gato agrio. Poco a poco abro los ojos y el mundo se me hace un nudo en la garganta…Y me refugio en una soledad que afila sus garras con la obstinación de un animal hambriento…

Me quito los zapatos. El mundo es diferente cuando se camina sin zapatos… Es como si de pronto fuéramos más nosotros mismos, más humanos. Y poco a poco intento descubrir el por qué… el por qué de todo esto… Y no entiendo el movimiento ni el descanso, como tampoco puedo entender esta maldita costumbre de arrancarme el corazón a pulso y a fuerza de desapegos… Y es entonces cuando siento que el escarabajo muerde en mí y devora mi corazón con una parsimonia implacable, como si sólo fuera un tubérculo más en un campo de tierra.

Y yo lo pienso y me pregunto… ¿Qué pasará cuando ya no quede más donde morder?



El mundo no siempre ofrece respuestas para todo, pero a veces lo difícil es formularse las preguntas apropiadas…


Y a veces las preguntas llegan precisamente cuando el escarabajo acaba devorando lo poco de luciérnaga que queda en mí…

Ayer recibí una noticia que podría dar a mi vida un giro de 180º… Aún no es seguro pero sí bastante probable… Y lo que hace un par de años habría aceptado sin más y que podría haber deseado por encima de las estrellas, hoy, sin embargo, me sorprendo a mí misma pensándomelo dos, tres, cuatro… demasiadas veces…



Quienes me conocen lo saben: me gusta la improvisación, el riesgo personal, el no saber qué va a suceder en los próximos 5 minutos… Cometer esas pequeñas locuras que para mí están tan llenas de significado: una visita inesperada, un viaje imprevisible, una sorpresa más en forma de música o versos… En mi vida he tenido muchísimas encrucijadas, y siempre he sabido el camino que debía escoger porque siempre he sabido hasta dónde quería llegar… Pero esta vez hay algo que está perdiendo todo su sentido… Es extraño… Porque a pesar de todas las contradicciones, es precisamente gracias a ellas que soy consciente de lo poco que he cambiado…

Algún día las luciérnagas…

Y mientras tanto sólo me espera confiar que mi renaciente luz y mi intuición sabrán guiarme por esta tela de araña que es mi vida.

Nunca… Nunca he visto una luciérnaga desafiando con su luz la impenetrable oscuridad de los estanques… Y aunque al ser un coleóptero bien podría levantarse un día sintiéndose escarabajo, cuando llega la noche el brillo de su abdomen le recuerda que en ella misma residen todos los defectos y todas las virtudes. Y cuando ya no quede más donde morder, su corazón devorado sabrá regenerarse como una flor sin espinas que se abre paso entre las piedras…

Un abrazo muy fuerte a todos...


1. Hugo Simberg, "Ángel herido" (1903)
2. Van Gogh, "Ramo de almendra floreciente en vaso" (1888)
3. Henri Matisse, "La danza" (1912)
4. Mykolajus Konstantinas Ciurlionis, "Música del bosque" (1903)
5. Henri Matisse, "Desnudo Azul I" (1952)
6. Henri J.F Rousseau, "El sueño" (1910)

24 Feb 2008

"Déjà vu... o un paseo por Francia..."

Escrito por: MaríaJosé GH el 24 Feb 2008 - URL Permanente

He visto cielos cobaltos serpenteados de ceniza y gárgolas amenazantes ante la inminencia del vacío… Castillos como el de Amboise, que encierran entre sus piedras los restos del genial Leonardo.. Chenonceau... Sus jardines y la enorme sala que atraviesa el cauce del río… Durante horas me entretuve buscando la firma de Victor Hugo en los muros arenosos del Castillo de Blois, y tropecé en Chartres con la niebla y el misterio conjurados… Los trenes y las nubes me llevaron a París, donde escalé la torre más alta y visité sin prisas los museos hasta perderme entre los nenúfares… Disfruté de un concierto de cámara en los laberintos subterráneos y me dejé llevar por el olor a pintura fresca de la place du Tertre… Allá en Montmartre siguen soplando las aspas detenidas del moulin de la galette…



El No a la constitución europea... Sucesivas huelgas estudiantiles y bloqueos en la Universidad... Incendios de coches, manifestaciones y reivindicación de libertades… El estruendo del desánimo cuando un equipo pierde una final…

De nuevo los trenes me llevaron a Bretaña y Normandía… a sus enormes extensiones de trigo… El carrusel de la plaza Saint-Anne en Rennes, el eterno Mont Saint Michel apuntando con sus astas a un cielo estremecido, sus orillas grises desnudándose ante el ritmo sutil de las mareas…

Un paseo otoñal por las playas de Saint-Malo y un chocolat chaud antes de tomar el tren de vuelta a Tours… Una granada a orillas del Loira, el ambiente extremadamente cotidiano de la place Plumereau... La madera antigua y superviviente de los edificios… Y del norte al sur… Sabrosísimos quesos e interminables viñedos que extienden sus ramas hasta el mar… Los canales de Sète y los aromáticos campos de Arles y la Provenza… El regreso a la naturaleza o el encuentro conmigo misma… Estrechos desfiladeros y caminos compartidos hasta la cumbre del Mont Caroux… Verdes bosques, verdes ramas, verde viento.. Verde como nunca antes había visto ese color… Ríos jóvenes lamiendo dulcemente la superficie brillante de las rocas… Y de las breves montañas al azul Mediterráneo... Agde, Collioure, flores radiantes, la arena de las playas de Camargue… Más arena... Silencio….

Al final de cada barco, me espera el mar…


Hace tiempo que quería mostrar algunas fotos de mis viajes por Francia… Aquí podréis ver algunos de los lugares y situaciones por los que he vivido… Eso sí, es el primer video que hago, jejeje, y si merece la pena por algo sin duda lo es por la música, de uno de mis compositores contemporáneos favoritos, Craig Armstrong.

Un abrazo muy fuerte a todos… J

11 Feb 2008

"Volverán las oscuras golondrinas..."

Escrito por: MaríaJosé GH el 11 Feb 2008 - URL Permanente

<<En muchas lenguas existen tres formas verbales no personales: el infinitivo, el gerundio y el participio. El infinitivo hace referencia al futuro, el gerundio al presente y el participio al pasado. Así, decimos vivir, viviendo, vivido… >>



Hay días en los que las palabras me son tan esquivas que las dejo revolotear a mi alrededor como si fueran golondrinas en busca de barro para sus nidos. Yo las contemplo y las medito, midiendo mis pasos para que no vuelen espantadas, les ofrezco entre mis manos un pedacito de pan seco y me siento a esperar… Las palabras son libres.

Y a veces sucede que por más que quiera escribir, nunca me llegan las palabras… Siguen en el aire, transparentes e invisibles… No es que me abandonen, simplemente han elegido otras rutas migratorias… Pero mientras estudiaba, este apunte meramente gramatical me ha llevado más allá de lo puramente lingüístico… Infinitivo, Gerundio y Participio… Es verdad… Reconozco que he vivido, que estoy viviendo y que aún me quedan muchísimas más cosas por vivir...

Hace un par de semanas cerraba suavemente la puerta de mi casa a unas horas increíblemente tempranas e insolentes. Pero una vez en la calle y sintiéndolo mucho por mis vecinos, eché a correr para no perder el tranvía… El ruido era inevitable: mis tacones resonaban en la oscuridad como el acelerado tic tac de un reloj sobre los muros…

Alcancé el último vagón, el tren me llevó hasta Rognac, el autobús al aeropuerto, el avión hasta Madrid…

Y es que en las dos últimas semanas han sucedido tantísimas cosas…

Fui al beers&blog del último miércoles de enero, donde coincidí con muchos amigos de la comunidad e hice otros amigos de otros portales de la competencia… J Fue un encuentro extraordinario... No sabéis cuánto me alegro de haber hecho caso a mis impulsos y de haber cogido ese avión… Disfruté tantísimo que espero poder repetir, a ser posible, antes de junio… El mismo miércoles noche, destino: Granada. Y como soy un poco de secretos y sorpresas… nadie me esperaba… Médicos, papeleos, visitas espontáneas, llamadas de teléfono, regañinas cariñosas, quedadas, risas, alegrías, confidencias… (Os echo tantísimo de menos…) Y bueno, desde mucho antes de su nacimiento ya tenía ganas de conocer a Sofía… Tan chiquitina, tan preciosa, con tanta vida aullando en su interior… Jesús (amigo de la facultad..) y Natalia son sus papás, y me dieron un cuaderno para que le escribiera mis primeras palabras… Imaginé el momento en que las leería, con su voz aún titubeante y sus dedos manchados de tiza de colores… La miraba y me hacía sonreír... Y me emocioné al pensar de nuevo en la alegría de estar vivos…

Tres horas de sueño, tres… y vuelta a Madrid para comer con los amigos de la Comunidad… Un sábado increíble, maravilloso, demasiado breve quizás… (Sois un cielo…)

Domingo: avión hasta Marsella…

No concibo la vida sin movimiento, sin cambios, sin riesgo… Y cuando digo riesgo no me refiero a cruzar el paso de peatones cuando el semáforo está en rojo (me impactaron las estadísticas y ciertas costumbres madrileñas…J) sino a saber apostar por lo que de verdad es importante. En ocasiones es necesario que se nos cierre una puerta para descubrir que en nuestras manos siempre tuvimos la llave que es capaz de abrir el cerrojo de nuestras propias cadenas. Y es que el mundo es ancho y es ajeno… Hay otros mundos, personas maravillosas que se cruzan y no se encuentran, miradas furtivas que se buscan sin saberlo y que, como las golondrinas, esperan a que el cuerpo sea un paisaje para atreverse a picotear el pan duro que aguarda entre las manos… La vida es un riesgo personal. Pero, como alguien dijo una vez, no nos tomemos la vida tan en serio… Al fin y al cabo nadie saldrá vivo de ella.

Hoy he tenido un ensayo intensivo: se aproximan los conciertos. Y durante uno de los descansos he cogido mi libro de notas y he empezado a escribir… A perseguir golondrinas… Y ha habido un momento en el que todo el “Street Chorus” ha empezado a cantar de manera espontánea, divertida… Por primera vez estaba al otro lado de la barrera y les he escuchado. Y he sentido el brillo de sus ojos mientras cantaban... ¡eran felices! Y me he sentido feliz por escucharles, por saber que no necesito más. Que mis exigencias con la vida están prácticamente cubiertas, que todo lo que tenga que llegar llegará y que las encrucijadas me abrirán nuevas perspectivas e insospechados horizontes… En estos momentos podría decir que soy feliz a pesar de mis muchísimas carencias, aunque no tenga los motivos normales para serlo… Mi felicidad es más un ejercicio de convencimiento que una realidad objetiva… Creedme, cualquiera en mi misma situación podría sentirse la persona más triste de este mundo… Yo misma así lo pienso a veces, pero me dura poco… J Puede más mi sana cabezonería... jeje


Y quiero daros las gracias… Estoy en un momento de cambios, de movimiento, y siempre que debo tomar decisiones suelo viajar. Próxima estación: la molto bella Italia… Por lo pronto me he comprado un librito de conversación en italiano… ¿Quién sabe? Lo mismo me quedo en la Toscana… J jaja


Cuando hace unas semanas volvía de Agde y escribí el post de “Historias, trenes, mandarinas…” ni siquiera sospechaba que recibiría tantísimos comentarios tan llenos de cariño… Y luego Jan, escribiéndome esa carta tan linda… Ese lunes no lo olvidaré en la vida… Como tampoco podría olvidar ese miércoles, ese jueves, ese viernes, ese sábado, ese breve domingo. GRACIAS…


Y como estoy liada con los temarios de lengua, no puedo dejar de pensar en las reglas de lo cotidiano, la gramática funcional de las relaciones humanas… Participio, Gerundio, Infinitivo… Pasado, presente, futuro... Vivido, Viviendo, Vivir…


Y he llegado a la conclusión de que Bécquer se equivocaba… Volverán las oscuras golondrinas, claro que sí… y ésas, ésas también volverán. Sentirán que mi cuerpo no es inerte y que el calor que desprendo nunca fue una amenaza… No lo será nunca. Y vendrán para quedarse. Aunque su impulso vital las lleve por otros caminos de viento… Volverán.

Las golondrinas, las personas, las palabras…

Mi vida es un gerundio constante…

Un abrazo muy fuerte a todos... :)



1. Desconozco al autor o autora de las acuarelas de las golondrinas... Las he encontrado por internet y me han parecido preciosas. Si alguien sabe de quién pudieran ser, por favor, decídmelo, ¿vale? gracias.. :)

2. Giacomo Bella, "El vuelo de las golondrinas" (h. 1912)

3. Édouard Manet (1832-1883) "Las golondrinas" (1873)

4. M. Caravaggio (1571-1610) "Los músicos" (1595)

Sobre este blog

Tags

Amigos... No son todos los que están, pero sí todos los que son...

  • Benno
  • Juan Carlos Rodríguez Talavera
  • canovas
  • Iván Adler
  • jesus-montoya
  • Bloody
  • Pep Pérez Castelló
  • Salvador García Bardón
  • José Antonio Hurtado García
  • manolo el del bombo
  • Víctor
  • José Fernández Marqués
  • frasier
  • Luis Ricardo
  • Lluís
  • jomvese

Pasaban por aquí, y decidieron quedarse... :)

Pasaba por allí, y decidí quedarme... :)

  • lacasadelucas
  • domingo-puerta
  • francisco
  • isabela-1965
  • godoymartinezpatsi
  • Jesús Ortega

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):