19 Nov 2008
EL AAIUN. AÑO 1975. DIEZ Y NUEVE DE NOVIEMBRE Con la radio por almohada.
El día diez y nueve de noviembre del 75, fue uno más de los muchos que habíamos pasado en aquel cuartel de El Aaiún.
Como siempre, al anochecer, sacamos de debajo de la escalera los colchones y los dispusimos en el suelo de la oficina para pasar la noche. Hacía ya mucho tiempo que ninguno de los cuatro dormíamos en la compañía. Estábamos mejor allí, en el suelo, sin escuchar imbecilidades y con menos olor a tigre.
Sacamos la botella de coñac, -cada día caía una- y preparamos el mejunje de cada noche: Café de calcetín, galletas príncipe de Beukelaer y sonoros sorbos de la botella. Eran momentos de contar cosas, de emborracharse poco a poco, de ir hablando hasta que la lengua se volvía pastosa indicando que la botella estaba a punto de fenecer.
Luego, cada uno se tumbaba en su colchón y empezaba la sinfonía de ronquidos.
Pero aquella noche, yo no tenía sueño, había estado escuchando la radio toda la tarde, y seguía las noticias sobre la muerte de Franco. Puse el volumen muy bajito, para no molestar, y me puse la radio muy pegada a la oreja, acariciándola, acunándola.
Era una radio bastante buena, aún sigue en casa, la compré en un bazar y me costó dos mil pesetas del año setenta y cinco.
En realidad me la regaló el estado, porque estas pesetas fue una gratificación especial que recibimos unos cuantos cuando matamos a bastonazos a un moro en nuestra oficina.
Hubo quejas, porque no todos cobraron. Solo los que habíamos vivido directamente los hechos.
Supongo que la gratificación incluía el deber de contestar a todos los requerimientos que nos hacia un juez de Las Palmas con las mismas palabras. “Lamentamos comunicarle que desconocemos el paradero de… , pero seguiremos investigando….”
Aquel dinero quemaba, pero evidentemente no lo suficiente para rechazarlo, y yo, pese a andar corto de pelas, decidí invertirlo todo en una cosa concreta. Hice bien, me queda la radio, testigo mudo de una infamia. Se me hubiera ido el dinero en cubatas.
Me duermo con la radio susurrándome en el oído, pero el subconsciente sigue alerta, y al filo de las cinco de la madrugada, me despierto.
Sin abrir los ojos, escucho de nuevo al locutor, el tono sigue siendo el mismo, y al poco tiempo se anuncia el evento: Franco ha muerto.
Apagué la radio y seguí durmiendo. Que le den por el culo.
MAHONESA o MAONESA (NO maYonesa)
Codolades
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13 comentarios · Escribe aquí tu comentario
Pato Blanco dijo
Coño Xarbet, hoy es diecinueve... gracias por recordarlo.
Nire dijo
Uf, no sé qué decir. Haber vivido algo así tiene que quedar para siempre en la memoria...
Milano dijo
¡Estás de coña! Interesante relato, compañero... la radio podría repetir noche tras noche la misma cantinela y acabas loco perdío porque no pudes dormir sin ella. Y solo te liberas cuando confiesas tu crimen y te marchas con una ONG al Sagel...
f-menorca dijo
Milano, los hechos son rigurosamente ciertos.
karmen-jt dijo
Tú viviste ese momento histórico y ya con uso de razón (yo me acuerdo pero era pequeña para apreciarlo). Pero me ha impactado lo que he leído en el enlace a Sahara 1975. Debió ser una terrible experiencia. Un saludo.
julio navarro (jpolinya) dijo
És el segon cop que et llig parlant sobre el Sahara 75. La primera, ja fa molt temps, encara no ens mostraves els teus relats, i vaig interpretar que es tractava d'una experiència real. Aquesta, m'ho confirma, no que siguis tu el protagonista, sinó que la història no només és real sinó viscuda de molt a prop.
Ho sent, sincerament. Eren uns anys dolents, molt. He vist companys (pocs anys abans a Toledo) acabar a cal psiquiatre per no poder aguantar la pressió de milícies a l'Acadèmia Militar.
Jo, afortunadament, vaig sobreviure amb un punt no excessiu de cinisme, que he trigat en abandonar.
Extraordinari relat.
Una abraçada
Xarbet dijo
Amic, Julio, aquesta experiència i altres no em produeixen angoixa personal, tot i pensar que sempre pots actuar d'altra manera, crec que he sabut analitzar les coses amb la deguda fredor i capacitat de critica. Tenc actuacions en defensa dels detinguts que si em deixen mes satisfet. Si ho conto es per que crec que tenim que aprendre d'aquestes coses. Salut
julio navarro (jpolinya) dijo
fsperez ets tu, no?
Has fet bé en escriure-ho.
Salut
Juanra dijo
Xarbet, línea que leo de tí, me llena mas de respeto hacia tu persona, hablar de la muerte de este mendigo, te honra y mucho.
Mis respetos.
Hace 32 años yo no era mas que un adolescente. caragrano, pajillero, pero esa noche vi que el mundo se abría;p oder conocer a mis primos gavachos, y ver las lagrimas de mis tios ante la tumba de mis abuelos, supe de verdad lo que había pasado en mi adolescencia.
Un abrazo
Patita de Goma dijo
jeje, no puedo creer que no despertaras a tus compañeros a voces...............voy a leer ese enlace que me has dejado intrigá!! bseitossssssssssss muaks
yo tenía cinco años!! y no había cole!! no recuerdo más
lola75 dijo
¿y no formasteís una fiesta y brindásteis con cava?????..yo sí brindé...Estuve sin acostarme porque sabía que esa noche daban la noticia...
un saludo..
Al Manzor dijo
Lola, no había que perder el tiempo en brindis con la cantidad de trabajo que hbía que hacer empezando de la nada.
Buenos días
uru dijo
Gracias por compartir esa etapa. No me extraña en absoluto que tuvieses ganas de nada que no fuese dormir tras saber que Franco había muerto.
Sé que los últimos reemplazos en el Sahara fueron muy duros. Lamento que también estuvieses allí.
petons
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