25 Sep 2008

Ante Dios

Escrito por: FABIO Parra Beltrán el 25 Sep 2008 - URL Permanente

En una tarde palidecida de tonos grisáceos, respuestas injustificadas a preguntas no hechas, que se pensaron hacer y en la memoria desvanecieron esperando ser pronunciadas, revoletean maliciosamente en la conciencia de un celador de la noche que por culpa de las desavenencias no contempla sueño hace ya varias lunas. ¿Por qué lo hice? ¿Entenderá que estoy arrepentido? ¿El nuevo sol se acercara con ella? ¿Aquellos ojos se verán de nuevo en mí? –Ya no importa… nada importa–. En la tarde quedaron respondidas con el adiós, cuando de su mano la última caricia se hizo latente, sin que fuera necesaria otra indagación, ni musitar, parpadear o apretar la mano para evitar la fuga. Suavemente deslizó el índice izquierdo desde el hombro hasta la punta de los dedos y la aventura de la vida le abrió otra puerta. –¿Y será que vuelve?

Ahora que el tiempo acosa con la cuenta de cobro por los estragos cometidos en la embriagada juventud, es obligación despertar de la resaca y emplear cada instante de la vida en salvarse, que es lo mismo que salvarla a ella, por ser ella el punto gravitacional de su existencia, acometer labores ciertamente productivas para evitar motivos de adormecimiento eterno. Cuando se juega a perder, se pierde, ¿qué otra opción existe? mejor no hablemos de eso, ya quedara tiempo para brindar por las batallas perdidas y llorar mares el dolor dejado por las meretrices que destruyen la vida de inocentes victimas.

No fue una… ya que importa si borrarlas es imposible y el leve recuerdo apuñala los sentidos. El hombre se equivoca y equivocarse esta prohibido, o ¿acaso el que accionó el gatillo apuntándose a las amígdalas tiene derecho a volver? no, el que recurre a la maldad como compañía esta acudiendo a la procesión de su funeral, o debe cargar la cruz el tiempo necesario para saldar su deuda co la honestidad. Lo sabía todo el tiempo, pero en la asquerosa penumbra donde ocultaba su lado oscuro, creyó estar seguro de que nunca un taxista lo hallaría. La horrible noche lo alcanzó y el taxista era su propia mujer que lo encontró navegando en el polvo maldito de los vicios, sumergido en mares de podredumbre. Ya nunca las miradas tendrán la pureza de aquellos años, la caricia tímidamente traerá recuerdos oscuros, vendrán épocas de risas cortadas por la tristeza de un recuerdo, imágenes que no borra el tiempo corto, voces que dejaron otras, la retentiva es asesina, la victima y su victimario se tienen presente.

Jesús, el Nazareno, a su paso por Magdalena, acogió en su tendal a una meretriz arrepentida, le extrajo siete demonios, le permitió revivir de la muerte en que habitaba su espíritu y le confío hasta la resurrección. A un hombre que arruina su vida en los placeres carnales, que pierde a su mujer y sus hijos y despierta arrepentido puede tratársele de manera similar, si, solo si es sincero. Él aparenta estarlo, véanle los ojos, su llanto no es mentiroso, su corazón tiene una dueña, su mujer, unos dueños, sus hijos, un sueño, recuperarlos. Un hombre se arrodilla a Dios y le pide la oportunidad de vivir el amor que ahogó con sus actos desdichados. Un traidor acude a los pies del Señor, una mujer herida de muerte pide salvarse lejos de él. Un hombre esta ante el temor de Dios. No lo dejes solo, divino salvador.

22 Sep 2008

Dolor y reacción

Escrito por: FABIO Parra Beltrán el 22 Sep 2008 - URL Permanente

La rabia y el dolor no tienen que precipitarte al crimen, no en todos los casos, pero en el momento en que piensas en distraer los pensamientos que te matan, nada te detiene, habitas el caparazón de un animal salvaje que ataca al menor descuido de su victima, sin darse cuenta que terminara siendo la victima de sus errores. El hombre es canalla por naturaleza, nunca estará conforme con lo que posee y de no ser apuñalado por el dolor, escasa relevancia le otorga a las situaciones que lo marcan. Cuando abre los ojos para mirar su interior no siempre cuenta con la suerte de encontrarse ante la realidad deseada o no siempre hay realidad. Si tienes una mujer y te enteras que copula con otro no es solución meter tu cosa en otro lugar que no sea ella, pero, quién entiende el dolor del tortuoso amor, nadie que lo este sintiendo reflexiona en ello, tiene el ser humano que caer para estrellarse con sus desaciertos.

La lectura de Nabokov no te soluciona la vida, pero debería ser un texto manual para enamorarse y no morir en el intento de ser feliz. Distraer el dolor es peligroso, las distracciones te pueden causar peores dolores, por lo que es mejor abandonar todo pensamiento estupido; si el dolor existe algún mensaje debe contener, pero ¿quién esta en el momento preciso para hacérnoslo saber, por qué todo lo sabemos cuando se hace más difícil el camino? La depresión es mejor compañía, aprender a soportar si tienes tus metas claras es mejor que buscar lo que no se te ha perdido. El sexo es sexo, no es más, con el tiempo produce asco, el amor es otra cosa, es eso que tiene sentido, donde no importa el sexo y jamás será algo estrictamente necesario, es lanzarte a buscar un punto incierto de felicidad arriesgándote a soportar el camino que se abre ante ti. Amar es un algo sin nombre que obsesiona al hombre por una mujer, dice el bolero. Amar es desequilibrio, es locura, es vivir por y para alguien, es luchar contra si mismo, contra la otra persona, encontrar en alguien lo que nunca encontraras, estar en busca de no sabemos qué.

Cometer errores en el proceso de amar es valido, entonces te conviertes en un error, un error en procura de salvarse, recuperando el camino estropeado, dejando de ser un error en la fabulosa lucidez de un futuro, cuando puedas entender que el amor es madurado por los errores, y si logras sortear los peligros con coraje y sagacidad estas representando el termino amor. Abrir el corazón y arrepentirse es la mejor forma de aceptar necesidad de la otra persona; perdonar es representación de amar.

Experimentó la angustia y el dolor, pero jamás estuvo triste una mañana.
Ernest Hemingway, A través del río y entre los árboles.

18 Sep 2008

Nuevo rumbo o cambio de rumbo

Escrito por: FABIO Parra Beltrán el 18 Sep 2008 - URL Permanente

Tus escritos toman rumbo, o tomas otro rumbo, Fabio. Fuerte y claro me lo dijo la editora, dirigiendo con sus ojos saltones una mirada lapidaria que logre desviar con la nariz; aun resuenan sus palabras en la mente. Fueron tres horas de reunión, parecía un estudio con ratones en el que obviamente yo era el ratón. Ella preguntaba y de cada respuesta sacaba otra pregunta y de haberlo querido aun continuaríamos sentados en el café, ella escudriñándome y yo regándome en honestidad. O tus escritos toman rumbo, o tomas otro rumbo, Fabio. Sentí pena con ella. Junto con su equipo se ha tomado la molestia de seguir la corrección de mis textos al paso lento que yo les impongo, tan lento que devoran meses esperando mi próxima entrega que tarda en llegar más de lo debido, por una simple razón: la inspiración no siempre me acompaña. Hasta que se cansaron, o mis escritos toman rumbo o tomo otro rumbo, es simple, sin opciones de rescate.

-¿Cómo le hago entonces?

-Todas las semanas quiero ver tres publicaciones en el blog de El País ¡entendido!

- Claro, entendido, pero, ¿y cuando no tenga ideas literarias?

-No me importa que publiques, quiero saber que estas educando la mente para que se discipline y sea aliada de tu talento, qué parte no entiendes, cagon.

-Ya entendí, pero, ¿y mi blog Eyaculación mental?

-No es mi problema, yo revisare éste.

-siendo así, manos a la obra.

Después de esa charla ustedes han leído dos textos sobre la gripe que me domina la semana en curso. Los textos publicados de ahora en adelante estarán al alcance de los lectores de Facebook y con un enlace en Eyaculación Mental. Ya veré que publico y en que secuencia, si llego a darle secuencia alguna. Por ahora creo que con estos párrafos logro controlar el genio desbocado de mi revisora, en esta nueva etapa, dándole rumbo a mis escritos.

“Sigo enfermo, creo que jacuzzi y gripe no son buena recomendación. Prometo no volverlo a hacer. Pero no imaginan como la pase de bien. No hay arrepentimiento, quedan lecciones aprendidas.”

17 Sep 2008

Resurrección

Escrito por: FABIO Parra Beltrán el 17 Sep 2008 - URL Permanente

Noxpirin, Loratadina, vitamina C, Mebucaina, pastillas Vic, señales de la presencia curativa de mamá. Aunque no hubiera sido necesaria tanta espera. He encontrado una mujer que interpreta mi vida tan bien como ella, inclusive sus regaños expresan tonalidades similares. Complejo de Edipo puede ser, no creo, y si lo es no tengo problema en aceptar que así sea. Anna me lo dijo hace una semana, cuando se hizo notorio el malestar de garganta: tómate un Noxpirin y abrígate. No hice caso –la gripe se me pasa sola– no fue así, la gripe se me complicó; me auto receté Loratadina y la gripe seguía complicada, dormía poco, ni fuerzas para hacerle el amor al amanecer tenía. Tras una hemorragia nasal sin precedentes llamé a mamá quien me recetó los medicamentos que ya les conté. Después de varias noches abatido por el insomnio, creo que la del lunes fue la ultima; hoy en la mañana me sentí aliviado, fui a la oficina, desayune con un amigo recién casado, caminé por el parque y al sentir las primeras gotas de lluvia, volví a casa. Las múltiples hemorragias de sábado a lunes me tienen con la nariz delicada y casi no soporto el aire de la calle; debo permanecer encerrado, como ahora que estoy en el estudio pensando que comer, con la tranquilidad de estar mejor, de haber resucitado. El tour por el Monte Calvario con Simón de Cirene ha llegado a su fin, la recuperación es evidente, la cruz que debí cargar por casualidad, es retomada por su portador oficial, a ese muerto no lo cargo yo, evitare encontrarlo de nuevo. Completé 10 meses sin saber lo que es la gripe y ésta pareciera la versión resumida de las que deje de sentir durante este tiempo.

15 Sep 2008

Dolor

Escrito por: FABIO Parra Beltrán el 15 Sep 2008 - URL Permanente

Estoy detenido en el momento más racional de los mortales, el dolor me consume los sentidos. Durante los últimos años pensé que el amor era algo doloroso y cruel que se hace necesario y que por mucho tiempo sería el peor dolor que soportaría, me sentía feliz. Hoy he vuelto a los tormentos infantiles de la amigdalitis, un poco más encarnizado que el amor que al fin de cuentas no deja de ser un dolor mental. En los años de la escuela primaria deje de asistir unas cuantas semanas a clase excusado por las enfermedades. Soy miedoso, débil, el dolor más dócil es capaz de postrarme en cama, la caricia más dócil me enamora, no hay medianidades, o soy o no soy, todo el tiempo de mis días existo en esa incorregible dicotomía, evitando términos medios de mediocre conformismo, o mi salud es aceptable o estoy enfermo, hoy soy lo segundo, un enfermo en casa, pero qué digo, los enfermos están en los hospitales y las cárceles, yo soy inocente, contra mi no hay condenas, ni medicas ni legales, debo levantarme, ducharme, comer, llamar, pensar en el dolor de quererla a mi lado y tenerla lejos, mejor no me levanto, estar sin ella y enfermo no es vida. Tomare un somnífero y volveré a dormir hasta que vuelva, al despertar espero el roce de una caricia y la recuperación física.

Debo estar bien emocional y físicamente, trabajo a contra reloj en un informe estadístico para unos empresarios y en un cuento para una revista literaria, necesito dinero y sin salir a buscarlo toca mi puerta, eso es ser afortunado en este país. Infortunadamente después de viejo el cuerpo me recuerda que fui niño, haciéndolo de la peor manera, con las enfermedades de entonces y no me permite concentrarme como quisiera. Voy a dormir, pensar en el dolor es atraerlo, pensar que ella no esta es alejarla, voy a dedicarle los últimos minutos despierto a imaginarla en mi, amarla es mejor motivante para recuperarme que un cuento y unos datos económicos. El sexo no lo es todo, pero todo seria poco sin su existencia.

09 Sep 2008

Vive como si fuera el cielo en la tierra

Escrito por: FABIO Parra Beltrán el 09 Sep 2008 - URL Permanente

“¡Soy una flauta que respira! ¡Mírame! Sí. Esta flauta puede quebrarse en cualquier momento, como una hierba frágil, al fin y al cabo no puede respirar por si sola, sólo cuando soplo en la caña surge el sonido. Así como soples en los seres humanos, así volverá sobre ti el eco (E Jelinek)”

Extiende tus brazos al universo, libérate de las ataduras del mundo, arriésgate al beso que has temido dar, dile que la quieres. No sabes que puede pasar, ¡no importa! Se libre, siente el viento contra el rostro, deja que tus ojos se empapen en lágrimas, que aflore la nostalgia. Llámala, no lo pienses, no vale la pena darse tiempo en meditar un te quiero. Si te dicen no, síguelo pretendiendo, si la respuesta es un sí, ámala con locura. No especules, meditas demasiado lo que vas ha hacer y nunca logras estar conforme con lo que te toca vivir. Cuando te nazca, en las noches de frió y lluvia, que importa despertar a papá y mamá a las tres de la mañana a decirles –gracias por la vida… los amo–. Tus sentimientos no se someten a límites, como el agua que navega por entre las cordilleras buscando el mar.

Tienes que ser fuerte, vive tu libertad. Estas vivo, piensa, se lo que desees ser, construye tus sueños, no permanezcas esperando, sal a buscar el camino a la felicidad. Siéntete una nota de la canción de la alegría, canta, sueña cantando, la honda de tus estados de ánimo es contagiosa, así que no les imprimas tristeza y dolor a los demás.

Hoy estas libre, o por lo menos en la libertad de poder constarlo. Déjate sorprender de lo que las fantasías pueden construir en ti. Has nacido para ser el rey del mundo, de tu propio microcosmos, todo es cuestión de creer en ti mismo.

¿Y tú, sigues ahí esperando a que el mundo venga por ti? No lo pienses más, sal a buscar lo que quieres sentir. El temor solo te lleva a perder. No esperes a rememorarla para comprender el sonido místico de la libertad. Impide que la ambición, el desespero, el desamor y el dolor se adueñen de tu mente, ni que tu cuerpo sea dominado. Navega en tu ámbito propio, en el mundo distinto que deseas, no prestes atención al que dirán. Para alguien siempre estarás errando.

Alguien me regalo estas palabras que no se que alguien escribió, son fuente de vida: Trabaja como si no necesitaras el dinero/ Ama como si nunca hubieses sido herido/ Ríe como si no existieran los problemas/ Baila como si nadie estuviera mirando/ Canta como si nadie te escuchara /Juega como si nunca hubieras dejado de ser niño/ Vive como si fuera el cielo en la tierra... Solo vives una vez, no pierdas tu oportunidad.

FABIO PARRA BELTRAN

10/01/08

31 Ago 2008

Enviciado

Escrito por: FABIO Parra Beltrán el 31 Ago 2008 - URL Permanente

Extraño, agradable y sofisticado vicio que ni en los peores momentos logro contener, es un impulso superior a mi capacidad de dominio, los drogadictos me entenderán mejor; puedo estar, como ahora ocurre, pasando por una dura crisis económica y el apetito por adquirir los libros que presumo agradables, ataca dominando mis pasiones, lanzándome con fiereza contra el librero. Me ocurrió el sábado en el Carrefour que está a tres cuadras de mi apartamento; en una canastilla se promocionaban libros a bajo costo: entre otros autores estaban Laura Restrepo, Jorge Franco, Mario Mendoza, Santiago Roncagiolo, Bryce Echenique, al lado de horóscopos y publicaciones basura, que falta de respeto con ellos. Revolcando, esperanzando sacar del fondo algún producto excepcional, un texto único cayo en mis manos, una Premio Nóbel en promoción por el aniversario del almacén, increíble.

En la noche estaba invitado a un cumpleaños, no crean que pensé en un libro como regalo, a mi amigo le gusta el buen trago, pero la posibilidad de la austriaca Elfriede Jelinek, poco conocida en Colombia, puesta en la canastilla de las promociones me condujo a pensar en asistir o no a la parranda vallenata que me esperaba. En momentos de crisis la amada mujer o una enviciadora novela son excelente relajante, más que una parranda, y esa noche no estaría iluminada por mujer alguna, de modo que el apetito me condujo hasta el libro LOS EXCLUIDOS, obra de 1980, año de mi fundación, la tapa esta sucia, se nota que cientos de dedos lo abrieron antes sin encontrarle el poder combativo y comprometido de las palabras de la escritora, era para mi. Con BAMBILANDIA me enamore de la Nóbel de 2004 y sé que con el libro que me traje a casa pasare un buen fin de semana. La marginación forzada es el lugar del escritor, le leí en algún periódico, creo que le faltó integrar al mundo de los excluidos al lector.

No puedo evitarlo, compro libros, luego los regalo, algunos consideran que desperdicio el dinero, que debería tener una gran biblioteca. No se hacer eso, no se secuestrar un texto, los leo y obsequio a quien no cuente con suficiente dinero para adquirirlos. Yo aprendí a leer en libros prestados, en mi juventud anhelaba muchas obras que mis padres no me compraban; siempre he sido lector lento, por lo que las horas del descanso en el colegio eran pocas para la lectura, y en aquel pueblo era muy difícil conseguir libros prestados; quizás esas circunstancia me hacen sensible con los hambrientos lectores que conozco en similar estado al de mi niñez. Guardo unos pocos, los que más me han marcado o no he terminado de leer. Los demás están en buenas manos que no son las mías.

Comprar libros es el vicio que jamás me ha creado remordimientos, ya veremos como saldar la inversión no planeada del fin de semana en tan limpio y excluido vicio.

S.O.S lector busca ocupación

12 Ago 2008

Siempre supe que este agosto llegaria

Escrito por: FABIO Parra Beltrán el 12 Ago 2008 - URL Permanente

AGOSTO 11

El corazón del hombre es cobarde, se apena con el llanto, le teme a sus sueños, desconoce lo que es el amor, se refugia en el trabajo para evitar sentirse frustrado, navega en aguas turbulentas aceptando que la vida es un mar del cual nadie sale con vida. La mayoría, transitan sin sentido y mueren sin sentido, con alegrías a medias y llantos melancólicos, entregados a oficios desagradables, e hipnotizados por dioses que los conducen a olvidarse de disfrutar el exquisito sabor del mundo que afuera espera por ser descubierto. Esa es la vida que “en teoría” se debe seguir, en la que se tiene una familia, unos hijos, unos amigos, se estudia, se trabaja, se paga por un estrato y con eso, con esas miserias de momentos, se esconde lo que en verdad se siente, con un actuado –soy feliz.

Afortunadamente, entendí a tiempo que el arte de vivir a plenitud consiste en algo más complejo, en el desequilibrio, la búsqueda y la conjugación del verbo amar, que pocos logran afrontar con acierto. El desequilibrio contiene asomos de locura e incomprensión por pensar en situaciones poco probables; buscar requiere cimentarse en un sueño y enfilarse en la excitante lucha por derribar las barreras de la realidad para construir sobre sus ruinas esos imposibles soñados, poco probables de verse cumplidos; la conjugación del verbo amar duele, solo los amorosos comprenden que siempre que se ama se saborea la gloria y el duelo. Yo entendí que los dolores que me agobian, cuando estos se producen dentro de la pretensión de un propósito, representan las penurias que requiere todo crecimiento, y para crecer es necesario ser un desequilibrado que sueña locuras, que con la fuerza del amor como arma y escudo persigue; en esos escenarios se construye la vida, por lo menos la mía. El sabio colombiano Carlos Eduardo Vasco Uribe en 1992 apuntó: Colombia es un país maravillosamente sorprendente, en el que lo improbable ocurre todos los días y lo imposible de vez en cuando. Y esa imborrable herencia espiritual me abriga por ser gachetuno, tan clara en mí, que no podría sentirme a gusto por mucho tiempo en otro lugar del mundo. Creo que necesito tener muy presente lo que soy para que cada mañana el arte de vivir cobre sentido.

Teniendo claro el concepto, hasta el día de hoy emprendí quijotescas aventuras, ganando en algunas y sintiendo la derrota en varias, haciendo de mi espíritu aventurero refugio de camaleónicas sensaciones que me incitan a continuar entusiasmado en cada una de las actuaciones que emprenda. Cada iniciativa la veo como esfuerzos por hacer algo interesante por la vida.

Confieso que le tuve miedo al año que termina, superstición quizás, no lo se, pero a los 27 años han muerto varios amigos míos y algunos de los artistas que me han marcado. Tales circunstancias, más los puntos guías instalados en mi vida, me llevaron a ver esta edad como una época de transición, y eso fue: un año de análisis, de goce, de amor prestado, inquietud, de poca o nula producción, que concluiría en un momento cero, y el momento llegó. Hice meritos para ganarme el Nóbel de lectura que el antipoeta Nicanor Parra reclamó para él, entendí lo que es no tener dinero en los bolsillos, comprendí lo que significa amar a una mujer, creo que capté mi estilo de escritura, por momentos fui buen padre, buen hijo, buen hermano, buen amante, lloré, reí, disminuí el consumo de alcohol, aumente el consumo de amor, trabajé, por momentos trabajé en lo que me gusta y abandoné un trabajo que poco me agradaba. Resumiendo, viví cada momento con lentitud de aprendiz.

Nunca me ha gustado esta fecha, mi mamá y según el clima mi padre, me recuerdan que ya es hora de madurar, a lo que por 10 años respondí –espérenme a los 28; por lo general me escondo, no se que decir después de la llamada de felicitaciones, en este día los compañeros de trabajo se ocultan para recolectar el dinero para el ponqué, es incomodo tener en frente a uno coro desafinado intentando agradar con la canción de cumpleaños, los escritores y periodistas amigos me dedican frases celebres que difícilmente vuelven a escribir a la hora de crear sus obras, y lo que no es muy agradable, tener que ofrecer una sonrisa ante el más horrendo de los regalos. Aunque voy a aprovechar el momento para contar algunos regalos inolvidables antes de este cumpleaños: Mi hijo me dio una chocolatina, mi hermano me llevo a tomar aguardiente con Fito Páez y Gonzalo Aloras, la mujer que amo me visitó de madrugada, una revista para la que escribí me ofreció uno de los mejores libros que he leído, mi mamá me acompañó a un día de trabajo, me llevaron serenata, y la infaltable llamada de mi padre sintiendo crecer a su retoño. Esos momentos han sido inolvidables, han sido lindas sorpresas, pero eso no riñe con que sentirme acosado me fastidia y prefiera la soledad en esos momentos y reflexionar sobre que hacer el siguiente día, más viejo y para este 12, maduro.

Ahora que una nueva etapa se abre ante mis ojos, parto sin nada, con personas importantes que me sirven de soporte, pretendiendo aceptar como propias varias frases que recuerdo en este instante:
Cuando Dios te da un don también te da un látigo, y ese látigo es solamente para despertarse. Fito Páez.
La vida sería más larga y feliz, si cada quien pidiera trabajar en lo que le gusta, y sólo en eso. Gabo.

Son frases de artistas que admiro, que no se donde les leí, que me iluminan. Pretenderé entonces trabajar en lo que me gusta, escarbaré mi don para despertar, pensare como miembro de una sociedad, haré un par de llamadas para pedir disculpas por los errores de juventud, a mis padres y hermanos para agradecerles y a una mujer para que me de un poco más de su amor y se una a mi sueño de amor.

Hasta este punto, suspendido en el horizonte, creo que he sido feliz, y aunque nunca terminare de saber quien soy, hoy creo que tengo algunas luces de lo que quiero al cerrar un ciclo y darle la bienvenida a otro. Hay que salir al sol, encontrar lo divino en lo humano, es un momento crucial para conectarme con lo que quiero para mis próximos 27 años.

08 Ago 2008

Pensando en desorden

Escrito por: FABIO Parra Beltrán el 08 Ago 2008 - URL Permanente

Primeros días del mes. Estoy vacío: sin dinero, sin oportunidades, hoy sin ella, su ausencia me duele en todo el cuerpo y los sentidos. Leo a Flaubert por invitación tacita de una profesora de literatura que me ha servido de guía. Pienso en ella, no en la profesora, en Anna, en el dolor de su ausencia en esta noche fría. Leyendo a Madame Bovary me veo en felicidad nostálgica dándole sentido a la existencia.

Me siento embriagado de ella, es un sabor a champagne que se apodera de las papilas, una misa que entono con devoción, Anna poco a poco se convierte en un todo y yo la quiero toda, sin que un centímetro de su vida me falte.

Restan pocos días, el cambio se aproxima, las páginas de lo alcanzado se cierran, vendrán nuevas situaciones que apropiaran sentido a la nada de la que parto hacia la nueva vida.

Me detengo en la lectura, apuro la mano izquierda contra el bolsillo y encuentro los últimos 50 mil pesos, no tengo más y las deudas sobrepasan la capacidad de pago. Por momentos me tensiono, pronto encuentro la calma en saber que por duros que sean los días, por oscura que sea la pobreza momentánea, he tenido peores tiempos y estos me enseñan para en un futuro mejorar. He vivido a plenitud, tratando de entender cada día como un regalo que merece disfrutarse.

Anoche hablé con mi amigo el Ministro, no le pedí trabajo, nunca me he aprovechado de la amistad para conseguir algo. Voy sin rumbo y algo he conseguido sin recurrir a aprovecharme del poder de algunos amigos.

Quiero escribir, ya me convencí de hacerlo, quiero escribir, no me importa el dinero, quiero escribir, lo necesito tanto como a la mujer que amo, como al hijo que extraño, como a los padres por los que suspiro y pido a Dios en las noches, quiero hacer lo que realmente me gusta. He pensado en ser periodista, ya lo fui, publiqué un par de columnas de opinión en el diario más importante y en la revista semanal número uno de Colombia, dejé de hacerlo cuando me dediqué a trabajar en el sector publico. Ahora quiero volver y no me importa cuanto gane, quiero escribir, ya sea como escritor o periodista, pero estar cercano al manejo del lenguaje, de las artes, la cultura, de la literatura, de la actualidad, la investigación y tener el permiso de aprender y aportar a diario.

Necesito dinero y no se como conseguirlo, no tengo como pagarlo, necesito trabajar cuanto antes, vender un cuento, una columna de opinión, cualquier cosa acepto hacer para lograrlo, necesito dinero.

Hoy me vi con Anna, me dijo que me amaba y me olvide de la necesidad del dinero y del trabajo, solo se que quiero escribir, Anna me aleja de todo tormento. Estaba metido entre mis cobijas y me pidió vernos, comimos arepas de queso, ella un te yo una avena, luego nos subimos al transporte publico y nos besamos durante 30 minutos sin separarnos, me recordó que me ama y yo lo sentí, aun lo siento, cada día es mejor nuestro amor, tan claro como el agua en botella. Yo creo que ella es mi chica, a ella le da miedo serlo, teme enfrentarse al mundo por estar juntos para siempre.

El martes, cuando empiece mi nueva vida llamare de nuevo al Ministro y le ofreceré mis servicios, entonces me dirá –¿qué sabe hacer Fabio? –Soy lector y quiero mejorar en mi forma de escribir. No se si pueda haber trabajo para un lector, o si algún amigo suyo pueda querer tener un lector. Hace 50 años en los cultivos de azúcar se tenía un lector que leía obras de la literatura universal a los obreros, sentado en la cabecera de los surcos; esa sana práctica de aprendizaje desapareció y los lectores nos quedamos sin trabajo. Pero tengo fe, confío en que el Ministro o sus amigos me puedan colaborar. Sino es él, acudiré a donde un par de empresarios que me conocen más de la cuenta o en última instancia le pediré a Anna Margarita que me pague por leerle las cartas de amor que le escribo y que por ser mi letra torcida en ocasiones no pude entender.

Llego la hora de dormir, he escrito en desorden, aceptando los dictados de la mente, todo el día he querido escribir pero estoy embriagado de ella y pienso alegremente en tenerla siempre cerca mío. Necesitaba escribir lo que siento, escribir para mi es la mejor sensación de vida, tanto como la presencia diaria de ella. Me estoy durmiendo sobre el teclado, acudiré a bañarme y aplicarme el tratamiento dental y luego a soñar con que ella este devuelta a mis brazos mañana, como lo estuvo hoy, ayer y antier. Mañana será un día mejor y quiero estar con ella, para mañana necesito 200 mil pesos que no se de donde sacar, pero estar con ella me tranquiliza, así no consiga el dinero. El dinero sin felicidad no es nada, pero al amor le viene bien un poco de sustento material. En ocasiones pienso que Anna le tiene miedo a mi desapego por el dinero ya que ella esta pendiente desde corta edad de acumular más y más. Ahora no importa a que le tiene miedo, solo se que tengo que quitárselo convenciéndola de la posibilidad de estar juntos para siempre.

Ya es medio día en China, me tomare un vaso de leche y me voy a dormir, no sin antes ofrecer de nuevo, a quien pueda interesarle mis servicios de lector. Soy un mal abogado que prefiere ser lector. Puedo ser el peor en lo mejor que hago, pero no se arrepentirán de contratarme.

Se reciben ofertas de empleo

7-08-08

02 Ago 2008

Volvernos a ver

Escrito por: FABIO Parra Beltrán el 02 Ago 2008 - URL Permanente

Ahora cumplo un año y medio sin verme con un gran amigo que viajó para Londres con el pretexto de estudiar ingles, a olvidar un amor que le marcó. Pronto se habituó en el primer mundo como un latino más ejerciendo todo tipo de labores domesticas hasta terminar manejando un bicitaxi, de esos en los que se transportan los turistas asiáticos por el SOHO. La estadía, pensada inicialmente por seis meses, se alargó y aun no se si le permitió olvidarse de aquel amor de juventud que lo alejó del país. Hemos hablado un par de minutos por teléfono desde su regreso, solo hasta mañana tendremos tiempo de vernos las caras de nuevo, de apreciar en el otro el paso obligado del tiempo. La expectativa genera inquietud: ya he visto a varios conocidos que salen del país y vuelven transformados en seres extraños, de otra galaxia que ni son nacionales, ni se entiende que tipo de extranjeros quieren ser en su propia patria; otros por el contrario encuentran afuera mejores motivos para valorar lo que aquí se tiene y se es. No se con que actitud llegó Esteban, por su acento paisa que me dejó oírle, creo que sigue siendo el mismo, un poco más maduro, supongo, con la transformación lógica de quien se ha enfrentado a trabajos que aquí normalmente no acometería, en rígidos horarios, en una cultura rígida, en la constante soledad que se experimenta lejos de casa.

En un año y medio ocurren muchas acontecimientos que afectan el normal desarrollo de la vida ordinaria, en mi hay asomos de madurez, crisis, amores, alegrías y responsabilidades que me hacen ser un poco diferente, aunque estoy seguro de que tendremos que amanecer bebiendo un par de días como en aquellos tiempos en que transitamos juntos por esta ciudad donde somos extraños acoplados, pero donde encontramos espacio para recordar a la provincia con orgullo, para sentir esas montañas de donde venimos. Mañana al vernos, sabre entonces si el amor se cura con la distancia, si algún romance pendiente le hará volver pronto a Europa y escuchare las historias que le daban motivos para seguir luchando con fuerza. Seguro que si, ya veremos que ocurre y con que rostro nos veremos dos buenos amigos tras año y medio sin mirarnos a los ojos.

Sobre este blog

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Eyaculación mental en 80 giros...

Gachetá, 1981. Abogado de profesión, lector por pasión, aprendiz de escritor por complicidad con la botacora; en algún momento columnista de El Tiempo y Semana.com entre otros medios. Interesado en formas de subsistir feliz, en la edificación mis sueños, en descubrir lo fantástico en lo cotidiano, en opinar y llevar una existencia productiva. Mido 1.69, peso 62 kilos.

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