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  <title>folaguena</title>
  <updated>2008-09-27T21:51:00+02:00</updated>
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    <title>dos estilos diferentes</title>
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    <updated>2008-09-27T21:51:53+02:00</updated>
    <published>2008-09-27T21:51:53+02:00</published>
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    <content type="html">&lt;H2&gt;A este paso, monto un circo y me crecen los enanos. &lt;/H2&gt;
&lt;H4&gt;Con el sombrero rojo podemos decir : &#x201C;Me pongo el sombrero rojo y digo que me parece que esta idea no va ha dar resultado&#x201D;.... ante esta expresi&#xF3;n no tenemos porque pedir el &#x201C;&#xBF;por qu&#xE9;?&#x201D;, pues el sombrero rojo nos protege de esta pregunta: &#xA1;Es nuestra opini&#xF3;n! El sombrero rojo cubre dos amplios tipos de sentimiento. En primer lugar, las emociones comunes, que var&#xED;an desde las fuertes, tales como el miedo y disgusto, hasta las m&#xE1;s sutiles como la sospecha. En segundo lugar, los juicios complejos, clasificables en tipos como presentimientos, intuiciones, sensaciones, preferencias y otros tipos no justificables de modo perceptible Hemos visto dos sombreros con caracter&#xED;sticas opuestas, ahora pasamos a ver otros dos tambi&#xE9;n opuestos: He aqu&#xED; un principio reducido a una f&#xF3;rmula. Todo naturalismo en la moral, esto es, toda moral sana, se rige por un instinto vital; alg&#xFA;n requisito de la vida es cumplido mediante un determinado canon de &#x201C;debes&#x201D; y &#x201C;no debes&#x201D;, removi&#xE9;ndose as&#xED; algunos obst&#xE1;culos del camino de la vida. A la inversa, la moral antinatural, esto es, poco menos que toda moral ense&#xF1;ada, exaltada y predicada hasta ahora, se vuelve precisamente contra los instintos de la vida, implica un repudio, ya solapado o abierto e insolente, de estos instintos. Diciendo &#x201C;Dios mira el coraz&#xF3;n&#x201D;, dice no a las apetencias m&#xE1;s bajas y m&#xE1;s elevadas de la vida y concibe a Dios como enemigo de la vida... El santo grato a Dios es el castrado ideal... Termina la vida donde empieza el &#x201C;reino de Dios&#x201D; ... Quien comprende el ultraje que supone esta sublevaci&#xF3;n contra la vida, tal como ha llegado a ser casi sacrosanta en la moral cristiana, comprende por fortuna tambi&#xE9;n lo in&#xFA;til, ficticio, absurdo y falaz de tal sublevaci&#xF3;n. Todo repudio de la vida de parte de los vivos se reduce, en definitiva, a s&#xED;ntomas de una determinada clase de vida, independientemente que este repudio est&#xE9; o no justificado. Habr&#xED;a que estar situado fuera de la vida y, por otra parte, conocerla tan bien como cualquiera, como muchos, como todos los que la han vivido, para tener derecho a abordar siquiera el problema del valor de la vida: razones de sobra para comprender que este problema no nos es accesible. Cuando hablamos de valores hablamos bajo la inspiraci&#xF3;n, la &#xF3;ptica, de la vida; la vida misma nos obliga a fijar valores, valora a trav&#xE9;s de nosotros, cuando los fijamos... De lo cual se infiere que tambi&#xE9;n esa moral antinatural que concibe a Dios como ant&#xED;tesis y repudio de la vida no es sino un juicio de valor de la vida; &#xBF;de qu&#xE9; vida?, &#xBF;de qu&#xE9; clase de vida? Ya he dado la respuesta: de la vida decadente, debilitada, cansada, condenada. La moral, tal como hasta ahora se la ha entendido, tal como la ha formulado por &#xFA;ltimo tambi&#xE9;n Schopenhauer, como &#x201C;negaci&#xF3;n de la voluntad de vida&#x201D;, es el instinto de la d&#xE9;cadence que se presenta como imperativo. Dice ella: &#x201C;&#xA1;Sucumbe!&#x201D;; es el juicio de condenados... Pocos libros han sido le&#xED;do con tanto af&#xE1;n; todav&#xED;a ah&#xF3;ra se imprimen en Inglaterra todos los a&#xF1;os muchos miles de ejemplares. Dudo de que libro alguno (excepci&#xF3;n hecha de la Biblia) haya causado tanto estrago, acortado tantas vidas como este curiosum bien intencionado. Todo por haber confundido su autor el efecto con la causa. Ese buen italiano consideraba su dieta como la causa de su longevidad; cuando lo que pasaba era que la lentitud extraordinaria del metabolismo, el desgaste reducido, resultaba la causa de su dieta frugal. No estaba en libertad de comer poco o mucho; su frugalidad no era un &#x201C;libre albedr&#xED;o&#x201D;; el hombre enfermaba si com&#xED;a m&#xE1;s. Mas a todo el que no es un pez de sangre fr&#xED;a no s&#xF3;lo le conviene, sino que le hace falta comer bien. El erudito de nuestro tiempo, con su r&#xE1;pido desgaste de energ&#xED;a nerviosa, se arruinar&#xED;a si adoptase el r&#xE9;gimen de Cornaro. Crede experto. &#xBF;Cu&#xE1;l es el resultado si se procede de un modo diferente? &#xBF;Si, por ejemplo, se practica sicolog&#xED;a reporteril sobre el modelo de los romanciers parisienses, grandes y peque&#xF1;os? Esa gente dij&#xE9;rase que acecha la realidad y todas las noches vuelve a casa con un pu&#xF1;ado de curiosidades... Pero el resultado est&#xE1; a la vista: un mont&#xF3;n de p&#xE1;ginas pintarrajeadas, un mosaico en el mejor de los casos; de todos modos, una cosa compuesta, inquieta, estridente. En este aspecto, lo peor corresponde a los Goncourt, los cuales no juntan tres frases que no hieran la vista, la vista del sic&#xF3;logo. La Naturaleza, art&#xED;sticamente apreciada, no es un modelo. Exagera, deforma y crea lagunas. La Naturaleza es el azar. El estudio &#x201C;del natural&#x201D; se me antoja un mal s&#xED;ntoma; denota sumisi&#xF3;n, debilidad y fatalismo. Esta postraci&#xF3;n ante los petits faits no es digna del artista cabal. Ver lo que es-he aqu&#xED; algo que corresponde a un tipo diferente de esp&#xED;ritus, a los esp&#xED;ritus anti-art&#xED;sticos, f&#xE1;cticos-. Hay que saber qui&#xE9;n se es... A prop&#xF3;sito de la sicolog&#xED;a del artista. Para que haya arte, cualquier hacer y mirar est&#xE9;tico, es imprescindible un requisito fisiol&#xF3;gico: la embriaguez. Hasta que la embriaguez no haya acrecentado la excitabilidad de todo el mecanismo no aparece el arte. Todas las clases de embriaguez, por diferentemente determinadas que est&#xE9;n, tienen este poder; lo tiene, sobre todo, la embriaguez de la excitaci&#xF3;n sexual, forma antigua y primaria de la embriaguez. Como tambi&#xE9;n la embriaguez que deriva de todos los grandes apetitos, de todos los fuertes afectos; la embriaguez de la fiesta, de la rivalidad, de la haza&#xF1;a, del triunfo, de todo movimiento extremo; la embriaguez de la crueldad; la embriaguez de la destrucci&#xF3;n; la embriaguez derivada de determinados factores meteorol&#xF3;gicos, por ejemplo, la embriaguez de la primavera o de la acci&#xF3;n de los narc&#xF3;ticos. Por &#xFA;ltimo, la embriaguez de la voluntad, de una voluntad cargada y henchida. Lo esencial de la embriaguez es la sensaci&#xF3;n de fuerza acrecentada y plena. Esta sensaci&#xF3;n impulsa al individuo a obsequiar a las cosas, a participar en ellas, a violentarlas; a esto es a lo que se le llama idealizar. Emancip&#xE9;monos en este punto de un prejuicio: el idealizar no consiste, como se cree com&#xFA;nmente, en una deducci&#xF3;n o abstracci&#xF3;n de lo peque&#xF1;o y secundario, lo decisivo es una tremenda acentuaci&#xF3;n de los rasgos principales, al punto que desaparecen los dem&#xE1;s. Embargado por este estado, uno enriquece todo con su propia plenitud; todo lo que ve y apetece lo ve henchido, plet&#xF3;rico, vigoroso, cargado de fuerza. El hombre ebrio transmuta las cosas, hasta que reflejan su propio poder, hasta que son reflejos de su propia perfecci&#xF3;n. Este no poder por menos de transmutar las cosas en algo perfecto es a lo que llamamos arte. Incluso todo lo que &#xE9;l no es, se convierte en goce propio; en el arte, el hombre goza de s&#xED; mismo como de algo perfecto. Es dable concebir un estado contrario, una espec&#xED;fica esencia anti-art&#xED;stica del instinto, un modo de ser que empobrece, diluye y atrofia todas las cosas. Y, en efecto, abundan en la historia tales antiartistas, tales fam&#xE9;licos de la vida que por fuerza toman las cosas, las agotan y desnutren. Tal es, verbigracia, el caso del cristianismo genuino de Pascal. No se da un cristiano que al mismo tiempo sea artista..., y no se incurra en la puerilidad de alegar el caso de Rafael o de cualquier cristiano homeop&#xE1;tico del siglo XIX; Rafael dijo s&#xED; e hizo s&#xED;, luego no fue un cristiano... Cuando se coloca el centro de gravedad de la vida no en la vida, sino en el &#x201C;m&#xE1;s all&#xE1;&#x201D; - en la nada, - se le ha quitado a la vida como tal el centro de gravedad. La gran mentira de la inmortalidad personal destruye toda raz&#xF3;n, toda naturaleza existente en el instinto, - a partir de ahora todo lo que en los instintos es beneficioso, favorecedor a la vida, garantizador del futuro, suscita desconfianza. Vivir de tal modo que ya no tenga sentido vivir, eso es lo que ahora se convierte en el &#x201C;sentido&#x201D; de la vida... &#xBF;Para qu&#xE9; ya el sentido de comunidad, para que la gratitud a la ascendencia y a los antepasados, para qu&#xE9; colaborar, confiar, para qu&#xE9; favorecer y tener en cuenta alg&#xFA;n bien general?... Todas esas cosas son &#x201C;tentaciones&#x201D;, todas esas cosas son desviaciones del &#x201C;camino recto&#x201D; - &#x201C;una sola cosa es necesaria&#x201D;... En cuanto &#x201C;alma inmortal&#x201D;, cada uno tiene id&#xE9;ntico rango que cualquier otro, en el conjunto de todos los seres la &#x201C;salvaci&#xF3;n&#x201D; de cada individuo tiene derecho a reclamar una importancia eterna, peque&#xF1;os santurrones, y locos en sus tres cuartas partes, tienen derecho a imaginarse que, en raz&#xF3;n de ellos, las leyes de la naturaleza son transgredidas, de modo constante - nunca se estigmatizar&#xE1; con bastante desprecio semejante intensificaci&#xF3;n hasta lo infinito, hasta lo imp&#xFA;dico, de toda especie de ego&#xED;smo. Y, sin embargo, el cristianismo debe su victoria a esa deplorable adulaci&#xF3;n de la vanidad personal -con ella es con la que ha persuadido a seguirle cabalmente a todos los malogrados, a todos los hombres de sentimientos rebeldes, a los fracasados, a todos los desechos y escorias de la humanidad. La &#x201C;salvaci&#xF3;n del alma&#x201D; - dicho claramente: &#x201C;el mundo gira alrededor de m&#xED;&#x201D;... El veneno de la doctrina &#x201C;id&#xE9;nticos derechos para todos&#x201D; - es el cristianismo el que lo ha diseminado de modo m&#xE1;s radical: desde los m&#xE1;s escondidos rincones de los instintos malos el cristianismo ha hecho una guerra a muerte a todo sentimiento de respeto y de distancia entre los hombres, es decir, al presupuesto de toda elevaci&#xF3;n, de todo crecimiento de la cultura, - con el resentimiento de las masas ha forjado su arma capital contra nosotros, contra todos los seres aristocr&#xE1;ticos, joviales, generosos, que hay en la tierra, contra nuestra felicidad en la tierra... [...] - El aristocratismo de los sentimientos ha sido socavado de la manera m&#xE1;s subterr&#xE1;nea por la mentira de la igualdad de las almas; y si la creencia en el &#x201C;privilegio de los m&#xE1;s&#x201D; hace y har&#xE1; revoluciones, &#xA1;es el cristianismo no se dude de ello, son los juicios cristianos de valor los que toda revoluci&#xF3;n no hace m&#xE1;s que traducir en sangre y cr&#xED;menes! El cristianismo es una rebeli&#xF3;n de todo lo que se-arrastra-por-el-suelo contra todo lo que tiene altura: el evangelio de los &#x201C;viles&#x201D; envilece... El viejo Dios, todo &#xE9;l &#x201C;esp&#xED;ritu&#x201D;, todo &#xE9;l sumo sacerdote, todo &#xE9;l perfecci&#xF3;n, se pasea por su jard&#xED;n placenteramente: s&#xF3;lo que se aburre. Contra el aburrimiento luchan en vano incluso los dioses. &#xBF;Qu&#xE9; hace? Inventa al hombre, - el hombre es algo entretenido... Pero he aqu&#xED; que tambi&#xE9;n el hombre se aburre. El apiadamiento de Dios por la &#xFA;nica molestia que en s&#xED; tienen todos los para&#xED;sos no conoce l&#xED;mites: pronto cre&#xF3; tambi&#xE9;n otros animales. Primer fallo de Dios: el hombre no encontr&#xF3; entretenidos a los animales, - los dominaba, no quer&#xED;a siquiera ser un &#x201C;animal&#x201D;. - Por consiguiente, Dios cre&#xF3; a la mujer. Y de hecho, ahora el aburrimiento se termin&#xF3; - &#xA1;pero tambi&#xE9;n se terminaron otras cosas! La mujer fue el segundo fallo de Dios. - &#x201C;La mujer es, por su esencia, serpiente, Eva&#x201D;- esto lo sabe todo sacerdote; &#x201C;de la mujer viene todo el infortunio al mundo&#x201D; - esto lo sabe asimismo todo sacerdote. &#x201C;Por consiguiente tambi&#xE9;n la ciencia viene de ella&#x201D;... S&#xF3;lo a trav&#xE9;s de la mujer lleg&#xF3; el hombre a gustar del &#xE1;rbol del conocimiento. - &#xBF;Qu&#xE9; hab&#xED;a ocurrido? Al viejo Dios lo invadi&#xF3; una angustia infernal. El hombre mismo hab&#xED;a sido su m&#xE1;ximo fallo. Dios se hab&#xED;a creado un rival, la ciencia hace iguales a Dios. - &#xA1;se han terminado los sacerdotes y los dioses si el hombre se vuelve cient&#xED;fico! - Moraleja: la ciencia es lo prohibido en s&#xED;, - ella es lo &#xFA;nico prohibido. La ciencia es el primer pecado, el germen de todo pecado, el pecado original. La moral no es m&#xE1;s que esto. - &#x201C;No conocer&#xE1;s&#x201D;: - el resto se sigue de ah&#xED;. - La angustia infernal de Dios no le impidi&#xF3; ser listo. &#xBF;C&#xF3;mo defenderse de la ciencia?, &#xE9;se fue durante largo tiempo su principal problema. Respuesta: &#xA1;fuera del Para&#xED;so el hombre! La felicidad, la ociosidad inducen a tener pensamientos, - todos los pensamientos son pensamientos malos... El hombre no debe pensar. - Y el &#x201C;sacerdote en s&#xED;&#x201D; inventa la indigencia, la muerte, el peligro mortal del embarazo, toda especie de miseria, vejez, fatiga, sobre todo la enfermedad, - simples medios en la lucha con la ciencia! La indigencia no le permite al hombre pensar... Y, &#xA1;pese a todo!, &#xA1;algo espantoso! La obra del conocimiento se alza cual una torre, asaltando el cielo, trayendo el crep&#xFA;sculo de los dioses, - &#xA1;qu&#xE9; hacer! - El viejo Dios inventa la guerra, separa los pueblos, hace que los hombres se aniquilen mutuamente (los sacerdotes han tenido siempre necesidad de la guerra...). La guerra . &#xA1;entre todas las cosa una gran perturbadora de la paz de la ciencia! - &#xA1;Incre&#xED;ble! Pese a las guerras, el conocimiento, la emancipaci&#xF3;n con respecto al sacerdote, aumenta. - Y al viejo Dios se le ocurre una &#xFA;ltima decisi&#xF3;n: &#x201C;el hombre se ha vuelto cient&#xED;fico - no queda otro remedio, &#xA1;hay que ahogarlo!&#x201D;... &lt;/H4&gt;
&lt;H3&gt;Estar m&#xE1;s buena que el pan. &lt;/H3&gt;
&lt;H4&gt;Y ten&#xED;a perfecta raz&#xF3;n para entenderlo as&#xED;; tanto m&#xE1;s cuanto que, seg&#xFA;n me consta positivamente, Marx ignor&#xF3; toda la obra literaria de Rodbertus hasta el a&#xF1;o 1859 aproximadamente, en que su propia cr&#xED;tica de la econom&#xED;a pol&#xED;tica estaba ya perfilada, no s&#xF3;lo en l&#xED;neas generales, sino incluso en cuanto a sus m&#xE1;s importantes pormenores. Marx comenz&#xF3; sus estudios econ&#xF3;micos en Par&#xED;s, en 1843, por los grandes ingleses; de los alemanes, s&#xF3;lo conoc&#xED;a a Rau y a List, y con ellos ten&#xED;a de sobra. Ni Marx ni yo supimos una palabra de la existencia de Rodbertus hasta que en 1848 nos vimos en la necesidad de criticar, en la Neue Rheinische Zeitung, sus discursos como diputado renano y sus actos como ministro. Tan ignorantes est&#xE1;bamos de su persona, que hubimos de preguntar a los diputados renanos qui&#xE9;n era aquel se&#xF1;or Rodbertus que aparec&#xED;a convertido en ministro de la noche a la ma&#xF1;ana. Pero tampoco ellos supieron revelarnos nada de sus trabajos econ&#xF3;micos. En cambio, la Mis&#xE9;re de la Philosophie, 1847, y las conferencias sobre Trabajo asalariado y capital pronunciadas en Bruselas en 1847 y publicadas en 1849 en los n&#xFA;meros 264&#x2013;69 de la Neue Rheinische Zeitung, demuestran que Marx sab&#xED;a ya perfectamente, por aquel entonces, sin necesidad de la ayuda de Rodbertus, no s&#xF3;lo de d&#xF3;nde proviene, sino tambi&#xE9;n c&#xF3;mo "nace la plusval&#xED;a del capitalista". Fue all&#xE1; por el a&#xF1;o 1859 cuando Marx se enter&#xF3;, por Lassalle, de que exist&#xED;a tambi&#xE9;n un Rodbertus economista y cuando descubri&#xF3; en el Museo Brit&#xE1;nico su "Tercera carta social". &lt;A href="http://www.girlsbcn.net/"&gt;Barcelona Chicas&lt;/A&gt; Sin embargo, es indudable que, desde el punto de vista de la producci&#xF3;n capitalista, existe la apariencia de un problema especial. Aqu&#xED;, es el capitalista, en efecto, el que aparece como punto de partida, como el que lanza el dinero a la circulaci&#xF3;n. El dinero que los obreros invierten en comprar y pagar sus medios de subsistencia existe previamente bajo la forma de dinero del capital variable y, por tanto, es puesto primitivamente en circulaci&#xF3;n por el capitalista, como medio de compra o de pago de la fuerza de trabajo. Adem&#xE1;s. el capitalista lanza a la circulaci&#xF3;n el dinero que primitivamente asume en sus manos la forma&#x2013;dinero de su capital constante, circulante y fijo, que invierte como medio de compra y de pago de medios de trabajo y materiales de producci&#xF3;n. Fuera de esto, el capitalista ya no act&#xFA;a como punto de partida de la masa de dinero circulante. A partir de ahora, s&#xF3;lo existen dos puntos de partida: el capitalista y el obrero. Todas las dem&#xE1;s categor&#xED;as de personas tienen que obtener el dinero para los servicios que presten de estas dos clases o son, en la medida en que lo perciban sin contraprestaci&#xF3;n alguna, coposeedores de plusval&#xED;a en forma de renta, de inter&#xE9;s etc. Pero el hecho de que la plusval&#xED;a no se quede &#xED;ntegramente en el bolsillo del capitalista industrial, sino que deba repartirla con otras personas, nada tiene que ver con el problema de que estamos tratando. Lo que interesa es saber c&#xF3;mo convierte en dinero su plusval&#xED;a y no c&#xF3;mo se distribuye luego el dinero as&#xED; obtenido. Por consiguiente, para nuestro caso es como s&#xED; el capitalista fuese poseedor &#xFA;nico y exclusivo de la plusval&#xED;a. En cuanto al obrero, ya hemos dicho que es simplemente un punto de partida secundario, pues el punto primario de partida del dinero que aqu&#xE9;l lanza a la circulaci&#xF3;n es el capitalista. El dinero desembolsado primeramente como capital variable se halla ya describiendo su segunda rotaci&#xF3;n cuando el obrero lo emplea en comprar y pagar sus medios de subsistencia. &lt;A href="http://www.girlsbcn.es/"&gt;BCNGirls&lt;/A&gt; Seg&#xFA;n el supuesto de que aqu&#xED; partimos, la producci&#xF3;n anual de oro de 500 libras esterlinas s&#xF3;lo alcanza exactamente para reponer el dinero desgastado anualmente. S&#xED; nos fijamos, por tanto, solamente en estas 500 libras esterlinas y prescindimos de la parte de la masa de mercanc&#xED;as producida anualmente y que circula por medio del dinero anteriormente acumulado, vernos que la plusval&#xED;a producida en forma de mercanc&#xED;as se encuentra en la circulaci&#xF3;n con el dinero necesario para realizarse en moneda precisamente porque de otra parte se produce en el a&#xF1;o la plusval&#xED;a necesaria en forma de oro. Y lo mismo puede decirse de las otras partes del producto oro de 500 libras esterlinas que reponen el capital&#x2013;dinero desembolsado. &lt;A href="http://www.girlsbcn.com.es/"&gt;Pisos relax&lt;/A&gt; Por tanto, a medida que se desarrolla el r&#xE9;gimen capitalista de producci&#xF3;n y se desarrollan con &#xE9;l el volumen de valor y la duraci&#xF3;n de vida del capital fijo empleado, se desarrolla tambi&#xE9;n la vida de la industria y del capital industrial en cada inversi&#xF3;n especial hasta abarcar un per&#xED;odo de varios a&#xF1;os, digamos diez, por t&#xE9;rmino medio. Si, por una parte, el desarrollo del capital fijo alarga esta vida, por otra parte viene a acortarla la transformaci&#xF3;n constante de los medios de producci&#xF3;n, que aumenta continuamente, asimismo, al desarrollarse el r&#xE9;gimen de producci&#xF3;n capitalista. Con ella aumentan tambi&#xE9;n, como es natural, el cambio de los medios de producci&#xF3;n y la necesidad de reponerlos constantemente, a consecuencia de su desgaste moral, mucho antes de que se agoten f&#xED;sicamente. Puede suponerse que en las ramas decisivas de la gran industria este ciclo de vida es hoy, por t&#xE9;rmino medio, de diez a&#xF1;os. Sin embargo, lo que aqu&#xED; interesa no es la cifra concreta. La conclusi&#xF3;n a que llegamos es que este ciclo de rotaciones encadenadas que abarca una serie de a&#xF1;os y que el capital se halla obligado a recorrer por sus elementos fijos, sienta las bases materiales para las crisis peri&#xF3;dicas, en que los negocios recorren las fases sucesivas de la depresi&#xF3;n, la animaci&#xF3;n media, la exaltaci&#xF3;n y la crisis. Los per&#xED;odos en que se invierte capital son, en realidad, muy distintos y dispares. Sin em&amp;shy;bargo, la crisis constituye siempre el punto de partida de una nueva gran inversi&#xF3;n. Y tambi&#xE9;n, por tanto &#x2013;desde el punto de vista de la sociedad en conjunto&#x2013; brinda siempre, m&#xE1;s o menos, una nueva base material para el siguiente ciclo de rotaciones.1 &lt;A href="http://www.girlsbarcelona.com/"&gt;Girls Barcelona&lt;/A&gt;&lt;br /&gt;
Mientras que en la mayor&#xED;a de las ramas estrictamente indus&amp;shy;triales y en las de la miner&#xED;a, el transporte, etc., la marcha de la explotaci&#xF3;n es uniforme, se emplea un a&#xF1;o con otro la misma can&amp;shy;tidad de trabajo y, prescindiendo de las oscilaciones de los precios, las perturbaciones de los negocios, etc., que deben considerarse como interrupciones anormales, las inversiones. de capital incorporadas al proceso diario de circulaci&#xF3;n se distribuyen por igual; mientras que, asimismo, en igualdad de condiciones de mercado, el reflujo del ca&amp;shy;pital circulante o su renovaci&#xF3;n se distribuye a lo largo del a&#xF1;o en periodos uniformes, en las inversiones de capital en que el tiempo de trabajo s&#xF3;lo es una parte del tiempo de producci&#xF3;n, se advierten las mayores diferencias, a lo largo de los distintos per&#xED;odos del a&#xF1;o, en la inversi&#xF3;n del capital circulante, y el reflujo s&#xF3;lo se efect&#xFA;a de una vez, en la &#xE9;poca impuesta por las condiciones naturales. Por tanto, a igual escala de negocios, es decir, a igual magnitud del capital circulante desembolsado, deber&#xE1; desembolsarse el capital de una vez y a largo plazo, en masas mayores que cuando se trate de ne&amp;shy;gocios a base de per&#xED;odos de trabajo continuos. El plazo de vida del capital fijo se distingue tambi&#xE9;n aqu&#xED; considerablemente del tiempo durante el cual funciona de un modo realmente productivo. Con la diferencia entre el tiempo de trabajo y el tiempo de producci&#xF3;n se interrumpe tambi&#xE9;n constantemente, como es natural, el tiempo de uso del capital fijo empleado a largo o a corto plazo, como ocurre por ejemplo en la agricultura con el ganado de labor, los aperos y las m&#xE1;quinas. Cuando este capital fijo se halla for&amp;shy;mado por bestias de labor, exige constantemente los mismos o casi los mismos gastos en forraje, pienso, etc., que durante el tiempo en que trabaja. En los medios de trabajo muertos la inmovilidad se traduce tambi&#xE9;n en cierta depreciaci&#xF3;n. Por tanto, el producto, en general, se encarece, ya que la transferencia de valor al producto se calcula, no por el tiempo durante el cual funciona el capital fijo, sino por el tiempo durante el cual pierde valor. En estas ramas de producci&#xF3;n, la inmovilidad del capital fijo, lleve o no aparejados gastos corrientes, constituye una condici&#xF3;n de su empleo normal, ni m&#xE1;s ni menos que, por ejemplo, el desperdicio de cierta cantidad de algod&#xF3;n en las f&#xE1;bricas de hilados; y en todo proceso de trabajo la fuerza de trabajo aplicada, bajo ciertas condiciones t&#xE9;cnicas, de un modo improductivo, pero inevitable, cuenta exactamente lo mismo que la empleada productivamente. Toda innovaci&#xF3;n que disminuya el empleo improductivo de medios de trabajo. materias primas y fuerza de trabajo, disminuye tambi&#xE9;n el valor del producto. &lt;A href="http://www.girlsmadrid.com/"&gt;girlsmadrid.com&lt;/A&gt; Los medios del sacerdote asc&#xE9;tico que hemos conocido has&amp;shy;ta el momento &#x2013;&#x2013;la sofocaci&#xF3;n global del sentimiento de vida, la actividad maquinal, la peque&#xF1;a alegr&#xED;a, sobre todo la del &#xAB;amor al pr&#xF3;jimo&#xBB;, la organizaci&#xF3;n gregaria, el des&amp;shy;pertamiento del sentimiento de poder de la comunidad, a consecuencia del cual el hast&#xED;o del individuo con respeto a s&#xED; queda acallado por el placer que experimenta en el flore&amp;shy;cimiento de la comunidad &#x2013;&#x2013;estos medios son, medidos con el metro moderno, sus medios no&#x2013;&#x2013;culpables en la lucha con&amp;shy;tra el desplacer: volv&#xE1;monos ahora hacia los medios m&#xE1;s interesantes, los &#xAB;culpables&#xBB;. En todos ellos se trata de una sola cosa: de alg&#xFA;n desenfreno de los sentimientos, &#x2013;&#x2013; utiliza&amp;shy;do, como eficac&#xED;simo medio de amortiguaci&#xF3;n, contra la sorda, paralizante, prolongada condici&#xF3;n dolorosa; por lo cual la inventiva sacerdotal en el estudio a fondo de esta &#xFA;nica cuesti&#xF3;n ha sido realmente inagotable: &#xAB;&#xBF;con qu&#xE9; me&amp;shy;dios se alcanza un desenfreno de los sentimientos?&#xBB;... Suena esto duro: es claro que sonar&#xED;a m&#xE1;s agradable y llegar&#xED;a tal vez mejor a los o&#xED;dos si yo dijese, por ejemplo, &#xAB;el sacerdo&amp;shy;te asc&#xE9;tico se ha aprovechado siempre del entusiasmo exis&amp;shy;tente en todos los afectos fuertes&#xBB;. Mas &#xBF;para qu&#xE9; seguir acariciando los reblandecidos o&#xED;dos de nuestros modernos afeminados. &#xBF;Para qu&#xE9; ceder, ni siquiera un paso, por nues&amp;shy;tra parte, a su tartufer&#xED;a de las palabras? Para nosotros los psic&#xF3;logos habr&#xED;a ya en ello una tartufer&#xED;a de la acci&#xF3;n; prescindiendo de que nos causar&#xED;a n&#xE1;usea. Un psic&#xF3;logo, en efecto, tiene hoy su buen gusto (&#x2013;&#x2013; otros preferir&#xE1;n decir: su honestidad), si en alguna parte, en el hecho de oponerse al vocabulario vergonzosamente moralizado de que est&#xE1; viscosamente impregnado todo enjuiciamiento moderno del hombre y de las cosas. Pues no nos enga&#xF1;emos sobre esto: lo que constituye el distintivo m&#xE1;s propio de las almas modernas, de los libros modernos, no es la mentira, sino su inveterada inocencia dentro de su mendacidad moralista. Tener que descubrir de nuevo esa &#xAB;inocencia&#xBB; en todas par&amp;shy;tes &#x2013;&#x2013; esto es lo que constituye quiz&#xE1; la parte m&#xE1;s repugnan&amp;shy;te de nuestro trabajo, de todo el trabajo, no poco problem&#xE1;&amp;shy;tico en s&#xED;, a que hoy tiene que someterse un psic&#xF3;logo; es una parte de nuestro gran peligro, &#x2013;&#x2013; es un camino que tal vez nos lleve derechamente a la gran n&#xE1;usea... Yo no abrigo nin&amp;shy;guna duda acerca de cu&#xE1;l es la &#xFA;nica cosa para la que servi&amp;shy;r&#xED;an, para la que podr&#xED;an servir los libros modernos (supo&amp;shy;niendo que duren, lo cual, desde luego, no es de temer, y su&amp;shy;poniendo asimismo que haya alguna vez una posteridad dotada de un gusto m&#xE1;s severo, m&#xE1;s duro, m&#xE1;s sano), &#x2013;&#x2013; la &#xFA;nica cosa para la que le servir&#xED;a, para la que podr&#xED;a servir&amp;shy;le a esa posteridad todo lo moderno: para hacer de vomiti&amp;shy;vos, &#x2013;&#x2013; y ello en virtud de su edulcoramiento y de su falsedad morales, de su intim&#xED;simo feminismo, al que le gusta califi&amp;shy;carse de &#xAB;idealismo&#xBB; y que se cree, en todo caso, idealismo. Nuestros doctos de hoy, nuestros &#xAB;buenos&#xBB;, no mienten &#x2013;&#x2013;esto es verdad; &#xA1;pero ello no les honra! La aut&#xE9;ntica menti&amp;shy;ra, la mentira genuina, resuelta, &#xAB;honesta&#xBB; (sobre cuyo va&amp;shy;lor puede o&#xED;rse a Plat&#xF3;n) 103, ser&#xED;a para ellos algo demasiado riguroso, demasiado fuerte; exigir&#xED;a algo que no es l&#xED;cito exigirles a ellos, a saber, que abriesen los ojos contra s&#xED; mis&amp;shy;mos, que supiesen distinguir entre &#xAB;verdadero&#xBB; y &#xAB;falso&#xBB; en ellos mismos. Lo &#xFA;nico que a ellos les va bien es la mentira deshonesta: todo el que hoy se siente a s&#xED; mismo &#xAB;hombre bueno&#xBB; es totalmente incapaz de enfrentarse a algo a no ser con deshonesta mendacidad, con abismal mendacidad, pero con inocente, candorosa, c&#xE1;ndida, virtuosa mendacidad. Esos &#xAB;hombres buenos&#xBB;, &#x2013;&#x2013; todos ellos est&#xE1;n ahora moraliza&amp;shy;dos de los pies a la cabeza, y, en lo que respecta a la honesti&amp;shy;dad, han quedado malogrados y estropeados para toda la eternidad: &#xA1;qui&#xE9;n de ellos soportar&#xED;a a&#xFA;n una verdad &#xAB;sobre el hombre!...&#xBB; O, para concretar m&#xE1;s la pregunta: &#xBF;qui&#xE9;n de ellos soportar&#xED;a una biograf&#xED;a verdadera?... Unos cuantos indicios: Lord Byron ha dejado escritas algunas cosas perso&amp;shy;nal&#xED;simas sobre s&#xED;. Pero Thomas Moore era &#xAB;demasiado bueno&#xBB; para ellas: ech&#xF3; al fuego los papeles de su amigo 104. Lo mismo parece que ha hecho el doctor Gwinner, ejecutor testamentario de Schopenhauer: pues tambi&#xE9;n Schopen&amp;shy;hauer hab&#xED;a dejado escritas algunas cosas sobre s&#xED; y tal vez tambi&#xE9;n contra s&#xED; (&#xAB;&#x3B5;&#x3AF;&#x3C2;&#x3AD;&#x3B1;&#x3C5;&#x3C4;&#x3CC;&#x3BD;&#xBB;) 105. El infatigable america&amp;shy;no Thayer, el bi&#xF3;grafo de Beethoven, se detuvo de pronto en su trabajo: llegado a cierto punto de esa vida honorable e in&amp;shy;genua, ya no la soport&#xF3; m&#xE1;s .... 106. Moraleja: &#xBF;qu&#xE9; hombre inteligente escribir&#xED;a hoy todav&#xED;a una palabra honesta sobre s&#xED;? &#x2013;&#x2013;tendr&#xED;a que pertenecer a la orden de la Santa Temeri&amp;shy;dad. Se nos promete una autobiograf&#xED;a de Richard Wagner: &#xBF;qui&#xE9;n duda de que ser&#xE1; una autobiograf&#xED;a prudente?....107 Recordemos aun el c&#xF3;mico espanto que el sacerdote cat&#xF3;li&amp;shy;co Janssen suscit&#xF3; en Alemania con su imagen, tan incre&#xED;&amp;shy;blemente cuadriculada e inofensiva, del movimiento de la Reforma protestante alemana 108; &#xBF;qu&#xE9; no ocurrir&#xED;a si al&amp;shy;guien nos narrase alguna vez ese movimiento de otra ma&amp;shy;nera, si alguna vez un verdadero psic&#xF3;logo nos narrase al verdadero Lutero, no ya con la simplicidad moralista de un cl&#xE9;rigo de aldea, no ya con la dulzona y considerada vere&amp;shy;cundia de los historiadores protestantes, sino, por ejemplo, con una impavidez a la manera de un Taine, partiendo de una fortaleza del alma y no de una sabia indulgencia para con la fortaleza?... (Los alemanes, dicho sea de paso, han producido &#xFA;ltimamente bastante bien el tipo cl&#xE1;sico de esta &#xFA;ltima, &#x2013;&#x2013; pueden atribu&#xED;rselo ya, reivindicarlo para bien: lo han producido en su Leopold Ranke 109, ese nato y cl&#xE1;sico advocatus [abogado] de toda causa fortior [causa m&#xE1;s fuer&amp;shy;te], el m&#xE1;s inteligente de todos los inteligentes &#xAB;hombres objetivos&#xBB;.) &lt;A href="http://www.girlsvalencia.com/"&gt;Scorts valencia&lt;/A&gt; La forma del tesoro es, simplemente, la forma de dinero que no se halla en circulaci&#xF3;n, de dinero cuya circulaci&#xF3;n se ha interrumpido y que, por tanto, se guarda en su forma de dinero. El proceso de atesoramiento es com&#xFA;n a toda la producci&#xF3;n de mercanc&#xED;as y como fin &#xFA;ltimo s&#xF3;lo desempe&#xF1;a un papel en sus formas precapitalistas rudimentarias. Pero aqu&#xED;, el tesoro se presenta como forma del capital&#x2013;dinero y el atesoramiento como un proceso que acompa&#xF1;a transitoriamente a la acumulaci&#xF3;n del capital puesto que y en cuanto que el dinero figura aqu&#xED; como dinero en capital latente; puesto que el atesoramiento, el estado de tesoro de la plusval&#xED;a existente en forma de dinero, representa una fase preparatoria para la transformaci&#xF3;n de la plusval&#xED;a en capital verdaderamente operante, fase funcionalmente determinada y que se desarrolla al margen del ciclo del capital. Es, pues, por este su destino, capital en dinero latente, raz&#xF3;n por la cual la cuant&#xED;a que deba alcanzar para poder entrar en el proceso se hallar&#xE1; determinada por la composici&#xF3;n de valor que presente en cada caso el capital productivo. Pero, mientras permanece en estado de tesoro, no funciona a&#xFA;n como capital&#x2013;dinero, es todav&#xED;a capital en dinero&#x2013;inm&#xF3;vil; no, como antes, un capital&#x2013;dinero cuya funci&#xF3;n ha quedado interrumpida, sino un capital&#x2013;dinero que no es a&#xFA;n apto para su funci&#xF3;n. &lt;A href="http://www.girlsbcn.net/escort_madrid.htm"&gt;scort Madrid&lt;/A&gt; Hablan los &#x201C;impersonales&#x201D;. &#x201C;Nada nos es tan f&#xE1;cil como ser sabios, pacientes, superiores y serenos. Cho&amp;shy;rreamos aceite de indulgencia y simpat&#xED;a; somos de una manera absurda justos; perdonamos todo. Por eso mismo debi&#xE9;ramos desarrollar en nosotros de tan&amp;shy;to en tanto un peque&#xF1;o afecto, un peque&#xF1;o vicio de afecto. Tal vez nos cueste; tal vez nos riamos, entre nosotros, de la figura que encarnamos. Pero no tene&amp;shy;mos m&#xE1;s remedio. No nos queda ya ninguna otra for&amp;shy;ma de autodisciplina; tal es nuestro ascetismo, nues&amp;shy;tra penitencia&#x201D;... Volverse personal, he aqu&#xED; la virtud del &#x201C;impersonal&#x201D;... &lt;A href="http://www.girlsbcn.net/espana/bilbao.htm"&gt;Escorts Bilbao&lt;/A&gt; Error del libre albedr&#xED;o.-Hoy d&#xED;a ya no tenemos contemplaciones con el concepto &#x201C;libre albedr&#xED;o&#x201D;; sa&amp;shy;bemos demasiado bien lo que es: el m&#xE1;s cuestionable truco de los te&#xF3;logos con miras a hacer a la huma&amp;shy;nidad &#x201C;responsable&#x201D; en su criterio, o lo que es lo mis&amp;shy;mo, con el prop&#xF3;sito de dominarla... &lt;A href="http://www.girlsbcn.net/espana/tarragona.htm"&gt;Acompa&#xF1;antes Tarragona&lt;/A&gt; En el libro I s&#xF3;lo se trat&#xF3; de la primera fase y de la tercera en la medida en que ello era necesario para la comprensi&#xF3;n de la segunda fase del proceso de producci&#xF3;n del capital. No se examinaron, por tanto, las diversas formas que reviste el capital en sus distintas fases y que unas veces asume y otras abandona en sus repetidos ciclos. Estas formas son las que constituyen aqu&#xED; el objeto inmediato de nuestra investigaci&#xF3;n. &lt;A href="http://www.girlsbcn.net/prostituta_madrid.htm"&gt;prostituta Madrid&lt;/A&gt;&lt;br /&gt;
El problema no estriba, por consiguiente, en saber de d&#xF3;nde proviene la plusval&#xED;a, sino de d&#xF3;nde proviene el dinero en que la plusval&#xED;a se convierte. &lt;A href="http://www.anibcn.com/"&gt;beso negro barcelona&lt;/A&gt; Despu&#xE9;s de 1870, sobrevino una nueva pausa, debida principalmente a enfermedades. Como de costumbre, Marx ocup&#xF3; este tiempo en estudios: agronom&#xED;a, el r&#xE9;gimen rural norteamericano y principalmente ruso, el mercado de dinero y el sistema bancario, y por &#xFA;ltimo las ciencias naturales, la geolog&#xED;a y la fisiolog&#xED;a, y sobre todo ciertos trabajos matem&#xE1;ticos emprendidos por cuenta propia, forman el contenido de los numerosos cuadernos de extractos de esta &#xE9;poca. A comienzos de 1877, Marx sinti&#xF3;se ya lo suficientemente repuesto para acometer de nuevo su trabajo m&#xE1;s importante. Algunas referencias y notas de los cuatro manuscritos ya mencionados como base para una refundici&#xF3;n del libro II, cuyo comienzo se contiene en el manuscrito V (56 p&#xE1;ginas en folio), datan de fines de marzo de 1877. Este manuscrito contiene los primeros cuatro cap&#xED;tulos y aparece todav&#xED;a poco desarrollado; algunos puntos esenciales se tratan en notas al pie del texto; la materia est&#xE1; reunida m&#xE1;s bien que ordenada, pero es la &#xFA;ltima exposici&#xF3;n completa de esta parte, la m&#xE1;s importante de la secci&#xF3;n primera. Un primer intento de sacar de aqu&#xED; una redacci&#xF3;n apta para ser entregada a la imprenta lo tenemos en el manuscrito VI (posterior a octubre de 1877 y anterior a julio del 78); solamente 17 p&#xE1;ginas en cuarto, que abarcan la mayor parte del primer cap&#xED;tulo, y un segundo ensayo &#x2013;el &#xFA;ltimo&#x2013; en el manuscrito VII, "2 de julio de l878", 7 p&#xE1;ginas en folio solamente. &lt;A href="http://www.deliciasbcn.com/"&gt;masajes barcelona&lt;/A&gt;&lt;/H4&gt;
&lt;H3&gt;No cortarse [ni] un pelo. &lt;/H3&gt;
&lt;H4&gt;b) Contabilidad &lt;A href="http://www.deliciasbcn.com/"&gt;tantra barcelona&lt;/A&gt; A. Smith, al considerar el concepto del capital circulante corno lo decisivo con respecto al valor&#x2013;capital invertido en fuerza de tra&amp;shy;bajo &#x2013;es decir, el concepto fisiocr&#xE1;tico, sin la premisa de que parten los fisi&#xF3;cratas&#x2013;, consigue cerrar el horizonte a sus sucesores y les impide llegar a comprender lo que significa, como capital variable, la parte del capital invertida en fuerza de trabajo. No fueron los razonamientos profundos y exactos que &#xE9;l mismo desarrolla en otra parte de su obra los que triunfaron, sino este otro punto de vista. Algunos economistas posteriores van incluso m&#xE1;s all&#xE1; que &#xE9;l: no s&#xF3;lo convierten en criterio decisivo el concepto de la parte de capital invertida en fuerza de trabajo como capital circulante &#x2013;por oposici&#xF3;n al capital fijo&#x2013;, sino que, dando un paso m&#xE1;s, erigen en caracter&#xED;stica esencial del capital circulante su inversi&#xF3;n en medios de vida para los obreros. Con esto se engarza, de un modo muy natu&amp;shy;ral, la teor&#xED;a del fondo de trabajo. formado por los medios de vida necesarios, como una magnitud dada, que de una parte traza los l&#xED;mites f&#xED;sicos de la participaci&#xF3;n de los obreros en el producto social y que de otra parte debe invertirse Integramente en la compra de fuerza de trabajo. &lt;A href="http://www.escortbarcelona.com.es/"&gt;call girl barcelona&lt;/A&gt; "Se tiene poco en cuenta, y la mayor&#xED;a de la gente ni siquiera lo sospecha, cu&#xE1;n extraordinariamente peque&#xF1;a, lo mismo en cuanto a la masa que en cuanto a la fuerza de acci&#xF3;n, es la proporci&#xF3;n existente entre las acumulaciones efectivas de la sociedad y las fuerzas humanas productivas, e incluso entre aqu&#xE9;llas y el consumo ordinario de una sola generaci&#xF3;n de hombres en el espacio de pocos a&#xF1;os. La raz&#xF3;n de esto salta a la vista, pero el efecto es bastante perjudicial. La riqueza que se consume anualmente desaparece al usarse; s&#xF3;lo permanece de manifiesto durante un instante y produce impresi&#xF3;n solamente mientras se la disfruta o se la consume. En cambio, la parte de la riqueza que se va consumiendo lentamente, los muebles, las m&#xE1;quinas, los edificios, permanecen ante nuestra vista desde la infancia hasta la vejez, como monumentos perdurables del esfuerzo humano. La posesi&#xF3;n de esta parte fija, permanente de la riqueza p&#xFA;blica, que se va consumiendo poco a poco &#x2013;de la tierra y de las materias primas contenidas en ella, de las herramientas con que se trabaja, de los edificios que albergan al hombre durante su trabajo&#x2013;, permite a los propietarios de estos objetos dominar en provecho propio las fuerzas anuales de producci&#xF3;n de todos los obreros verdaderamente productivos de la sociedad, por insignificantes que aquellos objetos puedan ser, comparados con los productos constantemente reiterados de este trabajo. La poblaci&#xF3;n de la Gran Breta&#xF1;a e Irlanda es de 20 millones; el consumo medio de cada individuo, hombres, mujeres y ni&#xF1;os, oscila probablemente alrededor de 20 libras esterlinas, lo que hace en conjunto una riqueza de unos 400 millones de libras esterlinas, que es el producto del trabajo consumido anualmente. El importe total del capital acumulado de estos pa&#xED;ses no excede, seg&#xFA;n el censo, de 1,200 millones, o sea, el triple del producto anual del trabajo. Si se dividiese por partes iguales, los habitantes tocar&#xED;an a 120 libras esterlinas por cabeza. Aqu&#xED;, nos interesa m&#xE1;s la proporci&#xF3;n que los resultados absolutos m&#xE1;s o menos exactos de este c&#xE1;lculo. Los intereses de este capital en su conjunto bastar&#xED;an para mantener a la poblaci&#xF3;n total, en su nivel actual de vida, durante dos meses del a&#xF1;o aproximadamente y el capital global acumulado (si se encontrasen compradores para &#xE9;l) la sustentar&#xED;a sin trabajar durante tres a&#xF1;os enteros. Al final de los cuales, encontr&#xE1;ndose sin casas, sin vestido y sin alimento, los habitantes de estos pa&#xED;ses tendr&#xED;an que echarse a morir de hambre o convertirse en esclavos de quienes los estuvieran sustentando durante todo este tiempo. La proporci&#xF3;n que existe entre tres a&#xF1;os y el tiempo normal de la vida de una generaci&#xF3;n sana, digamos 40 a&#xF1;os, es la que guardan la magnitud y la importancia de la riqueza real, el capital acumulado aun del pa&#xED;s m&#xE1;s rico, con su fuerza productiva, con las fuerzas productivas de una sola generaci&#xF3;n de hombres; no con lo que podr&#xED;an producir bajo normas racionales de seguridad igual y sobre todo en un r&#xE9;gimen de trabajo cooperativo, sino con lo que realmente y en t&#xE9;rminos absolutos producen bajo las normas evasivas, defectuosas y decepcionantes, de la inseguridad ... Y para conservar y perpetuar en su estado actual esta masa aparentemente gigantesca del capital existente o mejor dicho, el mando y el monopolio que permite ejercer sobre los productos del trabajo anual, se pretende eternizar toda esa maquinaria espantosa, el vicio, el crimen y los sufrimientos de la inseguridad. Nada puede acumularse sin satisfacer ante todo las verdaderas necesidades y el gran torrente de las inclinaciones humanas fluye hacia el goce; de aqu&#xED; el volumen relativamente insignificante de la riqueza real de la sociedad en cada momento dado. Es un ciclo eterno de producci&#xF3;n y consumo. En esta masa inmensa de producci&#xF3;n y consumo anuales puede desaparecer, sin apenas notarse, la acumulaci&#xF3;n real; y sin embargo, la atenci&#xF3;n. recae, no sobre aquella masa de fuerza productiva, sino sobre esta m&#xED;nima acumulaci&#xF3;n. Pero ella se halla acaparada por unos cuantos y se ha convertido en el instrumento de apropiaci&#xF3;n de los productos anuales constantemente reiterados del trabajo de la gran masa. De aqu&#xED; la importancia decisiva que el tal instrumento tiene para estos pocos... Una tercera parte aproximadamente del producto anual de la naci&#xF3;n te es arrebatada hoy a los productores, bajo el nombre de cargas p&#xFA;blicas, para ser consumido improductivamente por quienes no entregan a cambio de ello equivalente alguno, es decir, ning&#xFA;n equivalente que tenga car&#xE1;cter de tal para los productores ... La vista de la multitud se fija, asombrada, en las masas acumuladas, sobre todo cuando aparecen concentradas en manos de unos cuantos. Pero las masas producidas anualmente ruedan y pasan como las olas eternas e innumerables de una corriente poderosa y se pierden en el oc&#xE9;ano olvidado del consumo. Y. sin embargo, este consumo eterno condiciona, no s&#xF3;lo todo los goces, sino la misma existencia de todo el g&#xE9;nero humano. Sobre la cantidad y la distribuci&#xF3;n de este producto anual debieran recaer sobre todo nuestras reflexiones. La verdadera acumulaci&#xF3;n tiene una importancia absolutamente secundaria, que adem&#xE1;s se debe casi exclusivamente a la influencia que ejerce en la distribuci&#xF3;n del producto anual...Aqu&#xED; (en la obra de Thompson), "la verdadera acumulaci&#xF3;n y distribuci&#xF3;n se consideran siempre con referencia a la fuerza productiva y en funci&#xF3;n de ella. Los dem&#xE1;s sistemas proceden casi todos a la inversa: consideran la fuerza productiva con referencia a la acumulaci&#xF3;n y en funci&#xF3;n de ella y con vistas a la perpetuaci&#xF3;n del sistema de distribuci&#xF3;n existente. Comparados con la conservaci&#xF3;n de este sistema de distribuci&#xF3;n imperante, no se reputan dignos ni siquiera de una mirada la miseria o el bienestar continuamente reiterados de todo el g&#xE9;nero humano. Se da el nombre de seguridad a la perpetuaci&#xF3;n de lo que es obra de la violencia, del fraude y del azar, y para conservar esta mentida seguridad se sacrifican implacablemente todas las fuerzas productivas del g&#xE9;nero humano&#x201D; (obra cit., pp. 440&#x2013;443). &lt;A href="http://www.escortmadrid.com.es/"&gt;scort en madrid&lt;/A&gt; Y si de una parte la vigencia general de la legislaci&#xF3;n fabril, como protecci&#xF3;n f&#xED;sica y espiritual de la clase obrera, se va haciendo inevitable, de otra parte generaliza y acelera, como ya hemos apuntado, la transformaci&#xF3;n de toda una serie de procesos de trabajo dispersos y organizados de una escala diminuta en procesos de trabajo combinados de una escala social grande: es decir, la concentraci&#xF3;n del capital y la hegemon&#xED;a del r&#xE9;gimen fabril. Destruye todas las formas tradicionales y de transici&#xF3;n tras las cuales se esconde todav&#xED;a en parte el poder del capital, y las sustituye por la hegemon&#xED;a directa y franca de &#xE9;ste. Con ello, generaliza tambi&#xE9;n, al mismo tiempo, la lucha directa contra el r&#xE9;gimen del capital. Al imponer en los talleres individuales la uniformidad, la regularidad, el orden y la econom&#xED;a, aumenta, por el franco estimulo que imprimen a la t&#xE9;cnica los l&#xED;mites y la reglamentaci&#xF3;n de la jornada de trabajo, la anarqu&#xED;a y las cat&#xE1;strofes de la producci&#xF3;n capitalista en general, la intensidad del trabajo y la competencia entre la maquinaria y el obrero. Con las &#xF3;rbitas de la peque&#xF1;a industria y del trabajo domiciliario, destruye los &#xFA;ltimos refugios de la &#x201C;poblaci&#xF3;n sobrante&#x201D; y, por tanto, la v&#xE1;lvula de seguridad de todo el mecanismo social anterior. Y, al fomentar las condiciones materiales y la combinaci&#xF3;n social del proceso de producci&#xF3;n, fomenta las contradicciones y antagonismos de su forma capitalista, fomentando por tanto, al mismo tiempo, los elementos creadores de una sociedad nueva y los factores revolucionarios de la sociedad antigua.238 &lt;A href="http://www.girlsbcn.tv/"&gt;GirlsBCN&lt;/A&gt; Si prescindimos del contenido material de la circulaci&#xF3;n de mer&amp;shy;canc&#xED;as, del intercambio de diversos valores de uso, y nos limitamos a analizar las formas econ&#xF3;micas que este proceso engendra, veremos que su resultado final es el dinero. Pues bien; este resultado final de la circulaci&#xF3;n de mercanc&#xED;as es la forma inicial en que se presenta el capital. &lt;A href="http://www.girlsbcn.tv/"&gt;videos de chicas&lt;/A&gt; Por eso los que mantienen consecuentemente la ilusi&#xF3;n de que la plusval&#xED;a brota de un recargo nominal de precios, o sea de un pri&amp;shy;vilegio que permite al vendedor vender la mercanc&#xED;a por m&#xE1;s de lo que vale, parten de la existencia de una clase que compra sin vender, o, lo que es lo mismo, que consume sin producir. Ateni&#xE9;ndonos al punto de vista en que estamos colocados, al punto de vista de la cir&amp;shy;culaci&#xF3;n simple, la existencia de esa clase es, para nosotros, por el momento, un hecho inexplicable. Pero, adelantemos un poco lo que habr&#xE1; de exponerse en su lugar. El dinero de que se sirva esa clase para sus continuas compras deber&#xE1; afluir a ella directamente y de un modo constante desde los poseedores de mercanc&#xED;as, sin cambio, gratuitamente, en virtud de determinados t&#xED;tulos jur&#xED;dicos o por obra de la violencia. Vender esta clase las mercanc&#xED;as por m&#xE1;s de lo que valen equivale sencillamente a reembolsarse por el enga&#xF1;o de una parte del dinero arrebatado sin dar nada a cambio.30 As&#xED; por ejem&amp;shy;plo, las ciudades del Asia Menor pagaban a Roma todos los a&#xF1;os un tributo en dinero. Con este dinero, Roma les compraba mercanc&#xED;as, pag&#xE1;ndolas por m&#xE1;s de su valor. Los habitantes de las ciudades con&amp;shy;quistadas enga&#xF1;aban a los romanos, arrancando a sus conquistado&amp;shy;res, por medio del comercio, una parte del tributo. A pesar de esto, los enga&#xF1;ados segu&#xED;an siendo ellos, los vendedores, puesto que los romanos les pagaban sus mercanc&#xED;as con su propio dinero. No es &#xE9;ste, evidentemente, un m&#xE9;todo para enriquecerse ni para crear plusval&#xED;a. &lt;A href="http://www.raquelmimosa.com/"&gt;se&#xF1;oritas compa&#xF1;&#xED;a Madrid&lt;/A&gt; La utilidad de un objeto lo convierte en valor de uso.4 Pero esta utilidad de los objetos no flota en el aire. Es algo que est&#xE1; condicio&amp;shy;nado por las cualidades materiales de la mercanc&#xED;a y que no puede existir sin ellas. Lo que constituye un valor de uso o un bien es, por tanto, la materialidad de la mercanc&#xED;a misma, el hierro, el trigo, el diamante, etc. Y este car&#xE1;cter de la mercanc&#xED;a no depende de que la apropiaci&#xF3;n de sus cualidades &#xFA;tiles cueste al hombre mucho o poco trabajo. Al apreciar un valor de uso, se le supone siempre concretado en una cantidad, v. gr. una docena de relojes, una vara de lienzo, una tonelada de hierro, etc. Los valores de uso suministran los materiales para una disciplina especial: la del conocimiento pericial de las mer&amp;shy;canc&#xED;as.5 El valor de uso s&#xF3;lo toma cuerpo en el uso o consumo de los objetos. Los valores de uso forman el contenido material de la riqueza, cualquiera que sea la forma social de &#xE9;sta. En el tipo de sociedad que nos proponemos estudiar, los valores de uso son, adem&#xE1;s, el soporte material del valor de cambio.&lt;/H4&gt;
&lt;H4&gt;La expropiaci&#xF3;n y el desahucio de la poblaci&#xF3;n campesina, realizados por r&#xE1;fagas y constantemente renovados, hac&#xED;a afluir a la industria de las ciudades, como hemos visto, masas cada vez m&#xE1;s numerosas de proletarios desligados en absoluto del r&#xE9;gimen feudal, sabia circunstancia que hace creer al viejo A. Anderson (autor a quien no debe confundirse con James Anderson), en su Historia del Comercio, en una intervenci&#xF3;n directa de la providencia. Hemos de detenernos unos instantes a analizar este elemento de la acumulaci&#xF3;n originaria. Al enrarecimiento de la poblaci&#xF3;n rural independiente que trabaja sus propias tierras no s&#xF3;lo corresponde una condensaci&#xF3;n del proletariado industrial, como al enrarecimiento de la materia del universo en unos sitios, corresponde, seg&#xFA;n Geoffroy Saint&#x2013;Hilaire,48 su condensaci&#xF3;n en otros. A pesar de haber disminuido el n&#xFA;mero de brazos que la cultivaban, la tierra segu&#xED;a dando el mismo producto o a&#xFA;n m&#xE1;s, pues la revoluci&#xF3;n operada en el r&#xE9;gimen de la propiedad inmueble lleva aparejados m&#xE9;todos m&#xE1;s perfeccionados de cultivo, una mayor cooperaci&#xF3;n, la concentraci&#xF3;n de los medios de producci&#xF3;n, etc., y los jornaleros del campo no s&#xF3;lo son explotados m&#xE1;s intensivamente,49 sino que, adem&#xE1;s, va reduci&#xE9;ndose en proporciones cada vez mayores el campo de producci&#xF3;n en que trabajan para ellos mismos. Con la parte de la poblaci&#xF3;n rural que queda disponible quedan tambi&#xE9;n disponibles, por tanto, sus antiguos medios de subsistencia, que ahora se convierten en elemento material del capital variable. El campesino lanzado al arroyo, si quiere vivir, tiene que comprar el valor de sus medios de vida a su nuevo se&#xF1;or, el capitalista industrial, en forma de salario. Y lo que ocurre con los medios de vida, ocurre tambi&#xE9;n con las primeras materias agr&#xED;colas suministradas a la industria de producci&#xF3;n local. Estas se convierten en elemento del capital constante. &lt;A href="http://www.sexoanuncios.com.es/"&gt;masajes bilbao&lt;/A&gt; Como vemos, el car&#xE1;cter m&#xED;stico de la mercanc&#xED;a no brota de su valor de uso. Pero tampoco brota del contenido de sus determinaciones de valor. En primer lugar, porque por mucho que di&amp;shy;fieran los trabajos &#xFA;tiles o actividades productivas, es una verdad fisiol&#xF3;gica incontrovertible que todas esas actividades son funciones del organismo humano y que cada una de ellas, cualesquiera que sean su contenido y su forma, representa un gasto esencial de cerebro humano, de nervios, m&#xFA;sculos, sentidos, etc. En segundo lugar, por lo que se refiere a la magnitud de valor y a lo que sirve para determinarla, o sea, la duraci&#xF3;n en el tiempo de aquel gasto o la cantidad de trabajo invertido, es evidente que la cantidad se distingue incluso mediante los sentidos de la calidad del trabajo. El tiempo de trabajo necesario para producir sus medios de vida tuvo que interesar por fuerza al hombre en todas las &#xE9;pocas, aunque no le interesase por igual en las diversas fases de su evoluci&#xF3;n.29 Finalmente, tan pronto como los hombres trabajan los unos para los otros, de cualquier modo que lo hagan, su trabajo cobra una forma social. &lt;A href="http://www.sofiabcn.com/"&gt;Barcelona acompa&#xF1;antes&lt;/A&gt; En sus Principios de Econom&#xED;a pol&#xED;tica, dice John Stuart Mill: "Cabr&#xED;a preguntarse si todos los inventos mec&#xE1;nicos aplicados hasta el presente han facilitado en algo los esfuerzos cotidianos de alg&#xFA;n hombre."1 Pero la maquinaria empleada por el capitalismo no persigue ni mucho menos, semejante objetivo. Su finalidad, como la de todo otro desarrollo de la fuerza productiva del trabajo, es simplemente rasar las mercanc&#xED;as y acortar la parte de la jornada en que el obrero necesita trabajar para s&#xED;, y, de ese modo, alargar la parte de la jornada que entrega gratis al capitalista. Es, sencillamente, un medio para la producci&#xF3;n de plusval&#xED;a. En la manufactura, la revoluci&#xF3;n operada en el r&#xE9;gimen de producci&#xF3;n tiene como punto de partida la fuerza de trabajo; en la gran industria, el instrumento de trabajo. Hemos de investigar, por tanto, qu&#xE9; es lo que convierte al instrumento de trabajo de herramienta en m&#xE1;quina y en qu&#xE9; se distingue &#xE9;sta del instrumento que maneja el artesano. Se trata de encontrar los grandes rasgos, las caracter&#xED;sticas generales, pues en la historia de la sociedad ocurre como en la historia de la tierra, donde las &#xE9;pocas no se hallan separadas las unas de las otras por fronteras abstractas y rigurosas. &lt;A href="http://www.bcnbox.com/"&gt;BCN Box&lt;/A&gt; En efecto, el movimiento que convierte a los peque&#xF1;os labradores en obreros asalariados y a sus medios de vida y de trabajo en elementos materiales del capital, crea a &#xE9;ste, paralelamente, su mercado interior. Antes, la familia campesina produc&#xED;a y elaboraba los medios de vida y las materias primas, que luego eran consumidas, en su mayor parte, por ella misma. Pues bien, estas materias primas y estos medios de vida se convierten ahora en mercanc&#xED;as, vendidas por los grandes arrendatarios, que encuentran su mercado en las manufacturas. El hilo, el lienzo, los art&#xED;culos bastos de lana, objetos todos de cuya materia prima dispon&#xED;a cualquier familia campesina y que ella hilaba y tej&#xED;a para su uso, se convierten ahora en art&#xED;culos manufacturados, que tienen su mercado precisamente en los distritos rurales. La numerosa clientela diseminada y controlada hasta aqu&#xED; por una muchedumbre de peque&#xF1;os productores que trabajan por cuenta propia se concentra ahora en un gran mercado atendido por el capital industrial.52 De este modo, a la par con la expropiaci&#xF3;n de los antiguos labradores independientes y su divorcio de los medios de producci&#xF3;n, avanza la destrucci&#xF3;n de las industrias rurales secundarias, el proceso de diferenciaci&#xF3;n de la industria y la agricultura. S&#xF3;lo la destrucci&#xF3;n de la industria dom&#xE9;stica rural puede dar al mercado interior de un pa&#xED;s las proporciones y la firmeza que necesita el r&#xE9;gimen capitalista de producci&#xF3;n. &lt;A href="http://www.grafsalas.com/"&gt;barcelona imprentas&lt;/A&gt; Desde el momento mismo de nacer, los grandes bancos, adornados con t&#xED;tulos nacionales, no fueron nunca m&#xE1;s que sociedades de especuladores privados que cooperaban con los gobiernos y que, gracias a los privilegios que &#xE9;stos les otorgaban, estaban en condiciones de adelantarles dinero. Por eso, la acumulaci&#xF3;n de la deuda p&#xFA;blica no tiene bar&#xF3;metro m&#xE1;s infalible que el alza progresiva de las acciones de estos bancos, cuyo pleno desarrollo data de la fundaci&#xF3;n del Banco de Inglaterra (en 1694). El Banco de Inglaterra comenz&#xF3; prestando su dinero al gobierno a un 8 por 100 de inter&#xE9;s; al mismo tiempo, quedaba autorizado por el parlamento para acu&#xF1;ar dinero del mismo capital, volviendo a prestarlo al p&#xFA;blico en forma de billetes de banco. Con estos billetes pod&#xED;a descontar letras, abrir cr&#xE9;ditos sobre mercanc&#xED;as y comprar metales preciosos. No transcurri&#xF3; mucho tiempo antes de que este mismo dinero fiduciario fabricado por &#xE9;l le sirviese de moneda para saldar los empr&#xE9;stitos, hechos al estado y para pagar por cuenta de &#xE9;ste, los intereses de la deuda p&#xFA;blica. No contento con dar con una mano para recibir con la otra m&#xE1;s de lo que daba, segu&#xED;a siendo, a pesar de lo que se embolsaba, acreedor perpetuo de la naci&#xF3;n hasta el &#xFA;ltimo c&#xE9;ntimo entregado. Poco a poco, fue convirti&#xE9;ndose en depositario insustituible de los tesoros met&#xE1;licos del pa&#xED;s y en centro de gravitaci&#xF3;n de todo el cr&#xE9;dito comercial. Por los a&#xF1;os en que Inglaterra dejaba de quemar brujas, comenzaba a colgar falsificadores de billetes de banco. Qu&#xE9; impresi&#xF3;n produc&#xED;a a las gentes de la &#xE9;poca la s&#xFA;bita aparici&#xF3;n de este monstruo de banc&#xF3;cratas, financieros, rentistas, corredores, agentes y lobos de bolsa, lo atestiguan las obras de aquellos a&#xF1;os, como por ejemplo las de Bolingbroke.64 &lt;A href="http://www.nightspain.com/"&gt;discotecas en girona&lt;/A&gt; Cuando, a poco de morir el autor, en el a&#xF1;o 1883, se comprendi&#xF3; claramente cu&#xE1;n necesaria era la edici&#xF3;n inglesa de la obra, Mr. Sa&amp;shy;muel Moore, viejo amigo de Marx y del autor de estas l&#xED;neas y per&amp;shy;sona seguramente m&#xE1;s familiarizada que nadie con el libro, se mostr&#xF3; dispuesto a emprender la traducci&#xF3;n, que los testamentarios de la obra literaria de Marx deseaban dar cuanto antes a la publicidad. Se acord&#xF3; que yo me encargase de confrontar la traducci&#xF3;n con el ori&amp;shy;ginal y de proponer todas aquellas modificaciones que juzgare opor&amp;shy;tunas. Pero a poco, se fue revelando, sin embargo, que sus ocupaciones profesionales imped&#xED;an a Mr. S. Moore dar cima a la traducci&#xF3;n con la premura por todos deseada, en vista de lo cual hubimos de aceptar con gusto el ofrecimiento del doctor Aveling, quien prometi&#xF3; hacerse cargo de una parte del trabajo; al mismo tiempo, la hija menor de Marx, casada con &#xE9;l, se ofreci&#xF3; a compulsar las citas y restablecer el texto original de los numerosos pasajes de diversos autores y Libros azules ingleses citados por Marx en alem&#xE1;n. As&#xED; se ha hecho con todos, salvo en unos cuantos casos en que ha resultado de todo punto imposible. &lt;A href="http://www.oscus.com/"&gt;Oscus violant hongria&lt;/A&gt; Adici&#xF3;n a la 21 ed. Mr. A. Sturrock, superintendente del departamento de m&#xE1;quinas del "Great Nortern Railway", declara, con referencia a la construcci&#xF3;n de m&#xE1;quinas (locomotoras, etc.): "En Inglaterra, los obreros costosos (expensive) son cada vez menos necesarios. La producci&#xF3;n aumenta mediante el empleo de instrumentos perfeccionados, instrumentos que, a su vez, son servidos por una clase baja de trabajo (a low class of labour)... Antes, era el trabajo experto el que produc&#xED;a, forzosamente, todas las piezas de la m&#xE1;quina de vapor. Ahora, estas mismas piezas se producen mediante un trabajo menos h&#xE1;bil, pero con buenos instrumentos...Al decir instrumentos, me refiero a las m&#xE1;quinas empleadas para la construcci&#xF3;n de maquinaria." (Royal Commision on Railways. Minutes of Evidence, Londres, 1867, n&#xFA;ms. 17862 y 17863.) &lt;A href="http://www.pisobcn.com/"&gt;Pisos Barcelona&lt;/A&gt; 25 (Nota a la 3&#xAA; ed. Un "caballo de fuerza" equivale a la fuerza de 33,000 libras&#x2013;pie por minuto, es decir, a la fuerza necesaria para levantar a un pie (ingl&#xE9;s) de altura un peso de 33,000 libras, o bien una libra a 33,000 pies de altura, en el espacio de un minuto. En este sentido se emplea aqu&#xED; el t&#xE9;rmino de caballo de fuerza. Sin embargo, en el lenguaje corriente de la vida industrial, y tambi&#xE9;n en alguna que otra cita de este libro, se distingue entre los caballos de fuerza "nominales" y "comerciales" o "registrados" de una misma m&#xE1;quina. Los caballos de fuerza antiguos o nominales se calculan exclusivamente por el juego de &#xE9;mbolo y por el di&#xE1;metro del cilindro, sin tener en cuenta para nada la presi&#xF3;n del vapor ni la velocidad del pist&#xF3;n. Es, por tanto, de hecho, como si se dijese: esta m&#xE1;quina de vapor tiene, por ejemplo, 50 caballos de fuerza, siempre y cuando que trabaje con la misma baja presi&#xF3;n y la misma amortiguada velocidad del &#xE9;mbolo que en tiempos de Boulton y Watt. Pero, desde entonces, estos dos factores han hecho enormes progresos. Para medir la fuerza mec&#xE1;nica real que despliega hoy una m&#xE1;quina, se ha inventado el indicador, que marca la presi&#xF3;n del vapor. La velocidad del embolo es f&#xE1;cil de fijar. La medida de los caballos de fuerza "comerciales" o "registrados" de una m&#xE1;quina es una f&#xF3;rmula matem&#xE1;tica en la que se tienen en cuenta conjuntamente el di&#xE1;metro del cilindro, la altura del pist&#xF3;n, la velocidad de &#xE9;ste y la presi&#xF3;n del vapor, y que indica, por tanto, la potencia real de la m&#xE1;quina: es decir, el n&#xFA;mero de veces que levanta 33,000 libras a un pie de altura por minuto. Por consiguiente, un caballo de fuerza nominal puede suponer tres, cuatro y hasta cinco caballos de fuerza registrados o reales. Con esto, el lector podr&#xE1; ya orientarse en las citas que se hagan en lo sucesivo &#x2013; F.E.)&lt;br /&gt;
&lt;/H4&gt;
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