05 Oct 2009

La República condecoró a la Compañía de Mar de Ceuta en 1931

Escrito por: fsanchezmontoya el 05 Oct 2009 - URL Permanente


ÚLTIMAS NOTICAS: Presentación en Madrid del libro "150 años de fotografía en Ceuta". Casa de Ceuta en Madrid. Día 4 de diciembre- 18,30 horas- calle Fernando Poo,39- Junto Paseo de la Chopera- metro Legazpi. Más información: consultas@edicioneslibrosdeceuta.es

Francisco Sánchez Montoya
http://www.edicioneslibrosdeceuta.es/
ImageEn 1931 la corporación municipal distinguió a la Compañía de Mar de Ceuta con la Medalla Naval por su notable comportamiento durante el desembarco de Alhucemas en 1925.

Cuando el reloj marcaba las once de la mañana del domingo 30 de agosto de 1931 en la explana del Muelle España, y ante un gran gentío, el jefe de las Fuerzas Navales leyó la orden de concesión de la Medalla Naval, ante la madrina de la Compañía de Mar, Antonia Castillo, quien sostenía la insignia, ésta la inclinó para que Fernández Almeida pudiera atar a la moharra la cinta roja de la cual pendía la medalla, pronunciando las siguientes frases de ritual… "El Gobierno de la República, en nombre de la Patria, y con arreglo a la Ley, os concede la Medalla Naval, como premio a vuestro distinguido comportamiento al frente del enemigo". Esta concesión se otorgó por su actuación en las operaciones llevadas a cabo durante el desembarco de la Bahía de Alhucemas, entre los días 6 de septiembre y 15 de octubre del año 1925.
La responsable de entregar tal honor a la Compañía de Mar fue la doctora ceutí Antonia Castillo - recordemos que fue la primera mujer que ejerció la medicina en Ceuta- pronunció un emotivo discurso: " Compañía de Mar de Ceuta, cuerpo de soldados y marineros que nutren sus filas en el Sarchal y la Ribera, alguien os ha llamado "palangreros con mosquetón", y en verdad que el nombre más que donosa burla es timbre de honor, del que os supistéis hacer dignos cruzando entre una lluvia de balas de las barcazas a la playa, el agua a la cintura, el mosquetón en alto. Para mí, por tantos conceptos ligada a vosotros (el viejo cuerpo en que cambian los hombres, pero no la fisonomía ni los apellidos), es timbre de gloria el intervenir en este acto, en que la Armada os concede un merecido y delicado galardón. Yo os requiero para que continuéis siendo dignos de ese emblema del valor y la abnegación, y bien sé que lo haréis, pues de ello es testimonio la emoción que sentís y que os obliga a contener a duras penas las lagrimas que `pugnan por resbalar en vuestro atezado rostro de soldados y pescadores. Con esa misma emoción una hija de Ceuta, que mira en vosotros simbolizado el viejo pueblo que la vio nacer, os entrega esta insignia. Veneradla y defendedla, tal os pido".
Además de esta condecoración se entregaron las nuevas banderas a los Cuerpos de la Guarnición en Ceuta. Las enseñas, se adquirió tras una suscripción popular, todas portadas por varios concejales y con el pendón de la Ciudad presidiendo el acto como testigo de la historia de nuestra ciudad. Partieron del Palacio Municipal hacia la explana del muelle donde se realizaría el acto de entrega de las nuevas banderas, presidido por el jefe de las Fuerzas en el Norte de África Miguel Cabanellas.
Con anterioridad a la hora fijada, en la Plaza de África, frente al Ayuntamiento, se situó una compañía de Sanidad que había sido designada para rendir los honores correspondientes al pendón de la Ciudad, porteado por el Alcalde Manuel Olivencia, la banda de música del Tercio interpreta el himno de Riego, y se organizó la comitiva. Abren marcha los maceros de la Corporación, el Alcalde conduciendo el Pendón y le siguen la comisión de concejales designados para llevar las banderas a la explana del Muelle España.
Los concejales que portaban las banderas eran, Bohórquez la del Tercio, Pulido la de Ingenieros, el exalcalde Isidoro Martínez la del Regimiento nº 43, Chacon la de Regulares, Victori Goñalons Artillería y Antonio Mena la de Intendencia. Los concejales conduciendo las nuevas banderas republicanas se situaron en la tribuna del Ayuntamiento, donde aguardaban las madrinas y los oficiales representantes de los Cuerpos a los que se debía de hacer la entrega. Seguidamente, cada madrina ocupando la derecha del concejal que conducía la bandera cuya entrega iba a amadrinar, y el oficial del Cuerpo a la izquierda, destacados frente a los respectivos Cuerpos, procedieron a la ceremonia de la entrega, que se verificó simultáneamente en todos ellos. Al llegar las madrinas y las nuevas banderas al lugar donde se hallaban los primeros jefes de Cuerpos, los concejales que conducían las banderas hicieron entrega de estas a las madrinas, quienes seguidamente dieron lectura a sus respectivos discursos, haciendo entrega posteriormente de la nueva enseña a los primeros jefes de Cuerpo, y éstos, una vez recibieron las banderas, contestaron con los suyos.

La “Madrina” de la Compañía de Mar, represaliada tras el 36

La portadora de la condecoración a la Compañía de Mar, y quien tras recibir la Medalla Naval pronunció un discurso, la doctora ceutí Antonia Castillo, recordemos que fue la primera mujer en ejercer esta profesión en la Ciudad. Tras el golpe militar de 1936, fue represaliada por sus ideas y su relación con la izquierda ceutí, entre otras acusaciones estuvo la de dar una conferencia en la Casa del Pueblo de Ceuta y solapadamente, sobretodo por estar casada con el dirigente de izquierda y catedrático del Instituto Hispano-Marroquí Luis Abad.
Cuando la doctora ceutí, tuvo que salir de Ceuta en 1940, tras ser perseguida, represaliada y expulsada como facultativa municipal, emprendió el camino de un exilio no buscado. Hace unos meses se aprobó por la Ciudad, otorgarle una calle, esperemos que no se demore y le devolvamos un poco de lo mucho que le quitamos hace setenta años. Fue toda una pionera en el mundo de la medicina, colegiándose en Ceuta en 1927. Tras la sublevación, continúa en su puesto de trabajo, a pesar de que Ceuta se convierte en una ciudad llena de miedos y recelos, Antonia Castillo, ve como muchos de los compañeros de su marido son detenidos y algunos fusilados. Ella sabe que a todos los funcionarios municipales que hayan tenido alguna vinculación con partidos políticos o sindicatos se les instruye un expediente. La comunicación de este expediente no le llega hasta el 20 de diciembre de 1938, donde se le acusa entre otras cosas de "negligencia en su trabajo como médico tocólogo".
El juez instructor recabó diversos informes sobre el comportamiento de la Dra. Castillo a algunas autoridades gubernativas de Ceuta: Policía, Guardia Civil y Falange. El más extenso y revelador de todos ellos es el redactado por el delegado de Orden Público de Ceuta, y el Juez de Instrucción, éste el 18 de febrero de 1939 estimó probados los cargos y la definió: " Como desafecta al Glorioso Movimiento Nacional y adicta al Frente Popular (…), por lo que revistiendo su conducta una notoria peligrosidad es permitido aconsejar que el funcionario de referencia no debe continuar figurando en el cuadro de los empleados del Nuevo Estado, ya que no ofrece garantías para los servicios del mismo... en consecuencia destitución de Doña Antonia Castillo Gómez en el cargo que venia desempeñando, y que, además, se adopten las medidas necesarias para que tampoco pueda volver a figurar a ningún otro de clase alguna, dependiente de esa Corporación".
Las diversas sanciones que se impusieron a la doctora ceutí Antonia Castillo, hizo que tuviera que salir de su ciudad y buscar otro futuro, lejos de su tierra. La siguiente noticia que se tiene de ella, es de finales de 1940 y la sitúa en Burgos. El refugio de Burgos, le sirvió para ir madurando la posibilidad de marchar al extranjero, donde se podría reencontrar con su marido. En 1945, la doctora Antonia Castillo, prepara su traslado a México, que realiza en pocos meses.
Una vez ya en México, en 1953, su marido puede salir de Paris (después de pasar años en un campo de concentración en Argel). Todo son éxitos para los dos en Latinoamérica, pero añoran España y en 1966 emprendieron viaje a Madrid, con la esperanza de que la dictadura no les pida cuentas. Compraron una casa en Gádor (Almería). A finales de 1970 la doctora Antonia Castillo notó un importante quebrantamiento de su salud. A principios de 1971, fallece la doctora ceutí, su marido decide enterrarla en Gádor, y el 13 de noviembre de ese año falleció su marido.

La Compañía de Mar en la historia

Recibe su nombre de Compañía de Mar de Ceuta, por Real Reglamento de 9 de diciembre de 1.715, y sus primeras ordenanzas por Real Reglamento de 10 de noviembre de 1.745. Como reconocimiento a su actuación en Alhucemas se le concedió la Medalla Militar Naval, con carácter colectivo a sus hombres e individual al Banderín. La Compañía de Mar de Ceuta se cubre de gloria no sólo desarrollando su peculiar cometido en las operaciones de desembarco sino también luchando con verdadero heroísmo. El día 30 de agosto de 1.931, la Ciudad de Ceuta por suscripción popular, hizo entrega a la Compañía de Mar del guión correspondiente a la Medalla Militar Naval, guión que fue renovado en un pleno solemne en la Asamblea de Ceuta el día 12 de septiembre de 1.997. Para conmemorar este acontecimiento, el pasado miércoles día 30 de septiembre, tuvo lugar un emotivo acto militar en el acuartelamiento Otero, sede de la Unidad Logística Nº 23 (ULOG-23).
La historia de esta compañía se remonta a la conquista de Ceuta por el Rey Juan I de Portugal el año 1.415 y ante la necesidad de disponer de una Unidad marinera experta en su oficio, nace la Unidad precursora de lo que hoy es la Compañía de Mar. Las misiones que se le encomiendan en un principio fueron las de mantener el enlace y realizar el correo marítimo con la península, la represión de la piratería (que se amparaba en una costa escarpada), la vigilancia y protección de la misma, la realización de operaciones conjuntas tierra-mar, la ejecución de operaciones de corso para dificultar la navegación enemiga y su comercio marítimo por el Estrecho, la provisión de pertrechos y bastimentos a la ciudad y realizar la carga y descarga de los buques llegados a la plaza, para lo cual la Compañía de Mar debía tener siempre bien aparejadas las fustas, jabeques y bergantines y cuantos hombres de mar, remeros y marineros, fueran necesarios. Son muy numerosas las vicisitudes que ha vivido la Compañía de Mar a lo largo de su historia, pasando en sucesivas ocasiones de Unidad independiente a formar parte de la Milicia Voluntaria de Ceuta, más tarde Regimiento Fijo de Ceuta.

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

Escribe tu comentario

Si prefieres firmar con tu avatar, haz login