05 Sep 2008

Batman, el guerrillero forever

Escrito por: Juan Carlos Garrido Curbeira el 05 Sep 2008 - URL Permanente

Pioneros por el Comunismo, ¿seremos como Batman? Pero, ¿qué tienen en común este héroe del cómic y el Ché? De entrada les digo que el imaginario popular cubano es rico en extremo, todo está mezclado de un modo tan complejo que deja poco margen para las diferencias, la vida es una verdadera locura, todo o casi todo se improvisa; las normas sólo son para ser cumplidas por la política oficial, mientras en la cultura criolla el síndrome del guarapo es lo mejor: basta que lo desees y todo se endulza a pesar de lo amarga que pueda ser la vida en las calles, no importa de dónde salga el azúcar, de ahí mi disparatado modo de pensar. A ciencia cierta de niño nunca supe distinguir la diferencia entre un héroe de cómic y otro del libro de historia, a pesar del empeño del Ministerio de Educación por dejar claras las cosas. Y de adulto tampoco. Es por ello que con la vuelta de estos superhombres a mi imaginario de la mano de Benicio del Toro y Soderbergh, danzando con las metáforas de Christopher Nolan me han dejado más que satisfechos. ¿Y qué tienen de común ambos? Muchas cosas: fuerza, pujanza y superpoderes, además de marketing. Mucho feeling. Antagónicos son, en parte: el del cómic representa la opulencia de un millonario convertido de la noche a la mañana en un salvador de su pueblito, mientras que el otro, el de verdad, no era nada millonario aunque sí dirigió el Banco Central de Cuba y también pretendía salvar este mundo. Guevara es más creíble, pero ya lo digo, a la gente le cuesta diferenciarlo de la ficción, simplemente no le conocen bien fuera de las fronteras de La Habana.

¿Terrorista? Ayer le preguntaron a Benicio en Madrid si el Ché era terrorista; éste respondió que no. Sabia contestación, pero como ahora todo el mundo es un extremista pienso que Sun Tzu, Julio César, Napoleón o Rambo pudieran ser juzgados también por kamikazes. Señoras y señores, comienza el espectáculo. El caballero oscuro ha vuelto a las pantallas mucho más pausado, maduro, con un argumento repensado para satisfacer las exigencias de los más críticos sin apartarse de los aparatosos efectos visuales que nos entretienen hasta la saciedad. Debo decirlo, me encanta esta peli; pero desgraciadamente la vida supera a la ficción y la relación entre el bien y el mal no es tan sencilla como cambiarse de ropa y adquirir poderes sobrenaturales.

Batman se disfraza para combatir el mal, su máscara le impide delatar su identidad y lo mantiene a salvo de la opinión pública; así se acomoda a la doble vida de héroe y hombre de negocios. Escapa de las luces, las entrevistas y los festivales. Es feliz con su rostro oculto. En el otro extremo, Ernesto Guevara también se puso su máscara cuando iba camino a Bolivia. Salió de La Habana para conquistar la libertad de América con su rostro oculto tras unas gruesas gafas de plástico y una calvicie que ocultaba su densa cabellera que en su época de la Sierra desarrolló. Físicamente era otro personaje aunque seguía empeñado en conquistar el mundo por el bien de los demás. Korda lo inmortalizó, pero más impactante para mí fue ver su foto tendido y sin vida con una imagen convertida en metáfora que invocaba al más puro Jesús de los místicos populares.

Pero el tema no está en verlo sino también en leerlo, y lo leí. El Socialismo y el hombre en Cuba y su Diario en Bolivia fueron más que ejercicios intelectuales por encargo universitario, quedaron en mi cerebro grabadas sus ráfagas. Es un recuerdo inolvidable de cuando caminaba por las calientes calles de Guantánamo con dichos ejemplares bajo el brazo y preguntándome ¿valió la pena?

Batman y el Ché vuelven a estar juntos gracias a que la industria cinematográfica decidió unirlos en unas historias paralelas sin proponérselo. Hollywood ha dado un doble golpe de efecto para los amantes del cine de los héroes y villanos este verano de 2008. Doy fe, puedo afirmar que ya vi El caballero oscuro y quedé en parte satisfecho, ahora voy a la caza de Benicio Guevara y espero me impacte a la altura de las expectativas que me ha creado su sorprendente similitud física con el héroe nacido en Argentina. Ésta es una buena alternativa en tiempos de sed ideológica y crisis de existencia. Creo que sí valió la pena, Guevara no murió por gusto y ojalá quede demostrado. Que conste, a pesar de todo no era un terrorista. Léase sus memorias, os recomiendo. No confundáis las cosas.

03 Sep 2008

¿Síndrome pos vacacional?

Escrito por: Juan Carlos Garrido Curbeira el 03 Sep 2008 - URL Permanente

Mira que mi abuelo me lo decía “…el haragán es inteligente, siempre está inventando fórmulas para trabajar menos”. Y parece ser así. Si contemplamos todo el espacio que nos rodea, descubrimos un amplio universo de objetos, concebidos a lo largo de la existencia de nuestra cultura, que han sido creados con el único fin de que realicemos cada vez menos operaciones con nuestro cuerpo. Es la ley del menor esfuerzo. Esta es la economía de la existencia que ahora, desde este acomodado mundo de placeres, le nombramos calidad de vida: ser esclavos de lo tecnológico para sudar menos. Política aparte.

Aquí está la particularidad de la filosofía que nos invita al goce patético de no hacer nada, ni siquiera a ganarnos el pan, ideología que nos incita al eterno vacacionar, a creernos que mientras menos esfuerzo físico hagamos seremos más felices. Bajo esta perspectiva pensamos que el trabajo es un enemigo irreconciliable que nos maltrata y desgasta, por eso nos pasamos los once meses del año planificando las próximas vacaciones y así cambiar la rutina que nos consume la maldita vida.

Pero lo que digo es cierto. No especulo. Es el síndrome pos vacacional que deprime a mucha gente y hasta hay quien se ha atrevido a hablar de una enfermedad: la gravedad del ocio. Es la mentalidad de muchas personas que se dicen desesperadas porque se les acaban las vacaciones y deben volver otra vez a sus labores, manifestando diferentes síntomas que a mí me parten de risa: dolores de cabeza, náuseas, temblores, ahogo y ansiedad. En fin, todo un repertorio muy bien planificado para despertar la pereza y justificar la holgazanería.

Que mal repartido está el mundo. Unos dieran lo inimaginable por un trabajo basura, con un salario más basura, y otros que se dan el lujo de quejarse y hasta deprimirse porque deben volver a sus puestos. ¿Quién entiende a estos corazones que se ahogan en la vanidad del ser?

Sí, comprendo que muchos no hacemos lo que queremos, ni estamos en los lugares que soñaríamos, ni desarrollamos a plenitud las facultades con las que nos sentimos orgullosos y de las que presumimos… pero, qué le vamos a hacer. Es lo que toca, pero si a ello le sumamos una fuerte dosis de desánimo el mundo se nos viene abajo.

Debo decir que como está la vida en España, o por lo menos como se proyecta para los meses venideros, trabajar es un lujo, es estar en una situación privilegiada ante tanto paro anunciado por el bajón inmobiliario, el freno del consumo y el enfriamiento del PIB. Quien tiene un puesto debe saber que tiene que cuidarlo muy bien porque las cosas no están como para ponerse a sacar a mear a los perros. Sin embargo, nos quejamos de vicio; lo repito, es el mal de la comodidad. Todo parece imperfecto excepto nosotros.

Vamos de mala ostia y nos comemos a mordidas al prójimo cuando algún detalle no está en correspondencia a nuestra percepción del mundo. Miramos y mordemos. Dejamos en casa el protector solar y nuestras memorias gráficas en formato JEPG para salir a dar ostias al mundo; pero cuán equivocados estamos. ¿Debe ser digno de orgullo vivir así desde el simple placer de no querer hacer nada con las necesidades básicas cubiertas, preocupados sólo por la depresión y no en el qué voy a comer o el dónde voy a dormir, cómo pagar la hipoteca o cómo llegar a fin de mes? Cuesta trabajo creerlo pero es así: mucha gente dice tener traumatismo pos vacacional, una “enfermedad” que sólo se puede vivir desde Europa. África ¿tienes tiempo para estas depresiones? ¿Tienes agua, pan, trabajo? ¿Te has acomodado ya a los placeres de este mundo VIP? Ah, que no sabes de qué te hablo… qué falsos nos volvemos en innumerables ocasiones.

Sin lugar a dudas, esta puta vida está dividida y tiene que haber de todo para que seamos felices o infelices, unos con y otros sin. ¿Pero, qué le vamos a hacer Joaquinito? De momento nada, escribir. Me divierto con la vanidad humana. Ya lo decía mi abuelo… “trabajar no es de sabios”.

Moraleja, si eres inteligente… mejor no hables.

28 Ago 2008

Misha and Panda forever

Escrito por: Juan Carlos Garrido Curbeira el 28 Ago 2008 - URL Permanente

Urra, comenzó la nueva Guerra Fría. El mes de agosto ha sido el más activo para los dos osos globales. El panda, acostumbrado a su peculiar habitad, logró salir de él gracias al éxito de sus olimpiadas; por tanto, el gran mamífero chino se impuso al mundo no sólo con la majestuosidad de su inauguración, sino también con el mayor número de medallas de oro que, como tarea del Partido Comunista, fue cumplida al pie de la letra. Y bien, ya acabaron las Olimpiadas, ahora sólo queda el recuerdo, las fotografías y la resaca de los madrugones televisivos.

Pero la Historia sigue o lo que es lo mismo, los seres humanos continúan viviendo, pensando y obrando. Es así cómo podemos observar impacientemente las peripecias políticas del otro oso, el rojo, que ha vuelto a rugir y por mucho tiempo. El Gran Oso Rojo no se ha silenciado; la culpa la tiene Mijaíl Saakashvili quien pensó que con su estrenada casaca pro occidental podía entran en la jaula del vecino, comer a plenitud, y luego marcharse victorioso con las glorias de un César conquistador. Pues no, le han atado de pies y manos, y a sus parientes, los tutores de Occidente, se le han aparecido sus peores fantasmas.

Ya lo dijo el viejito Carlitos Marx, …un fantasma recorre Europa… y muchos políticos pensaron que la labor de exorcismo había concluido con el die Wende (el cambio), en la noche del jueves 9 de noviembre de 1989. Nada más apartado de la realidad. El viernes 8 de agosto de 2008 será recordado como el día en que se inició la nueva forma de entender el mundo. La geografía del siglo XX cambió radicalmente cuando se desintegró la antigua URSS, dándose por hecho que la historia había terminado y las misiones de los Partidos Comunistas de Europa Oriental eran ya un libro cerrado, pero no ha sido así.

Pensemos en Vladimir Putin, el gran camarada que ha sabido reconducir a Rusia por los caminos del poder global. En sus respectivos momentos históricos podemos apreciar como cada actor cumplió con su libreto: Gorbachov abrió todas las puertas del PCUS y las memorias de Solzhenitsyn pasaron a formar parte de la nueva opinión pública de Moscú, mientras Yeltsin se encarga de que el mismo Gorbachov dimitiría mientras disolvía setenta y cuatro años de unidad territorial y vendió todo lo que pudo a inversionistas extranjeros mientras el país, antes orgullo nacional, pasaba a formar parte del montón, sin voz, sin voto y sin nada que mostrar como orgullo propio y menos como memoria. La URSS había desaparecido y las mafias, la guerra de Chechenia, el alcohol y los paros cardiacos dieron paso al nuevo Presidente, el camarada Putin.

Egresado de la dirección del Servicio Federal de Seguridad, antigua KGB, en cuyas filas se enseña lo que es verdaderamente el valor de la Patria, ascendió al poder en 1999 y desde esa época, especulemos un poco, ya comenzaba a cavilar cómo convertir a la antigua URSS, dígase Rusia, en una potencia global. Pensemos, Putin viene de las filas militares y para un uniformado no hay nada más importante que un territorio que defender y, si es un imperio, mejor. Éste es el germen de lo que apreciamos hoy.

Veamos ahora la otra cara. Occidente con los Estados Unidos a la cabeza gozó a plenitud con la muerte del comunismo. El período de la Guerra Fría había concluido. Los satélites Sputnik dejaban de ser competentes, los misiles de La Habana, los tanques de Praga y las tropas de Afganistán desaparecían para siempre; por tanto, el mundo era todo un campo por explorar bajo los mandatos del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y las nuevas McDonald´s que se inauguraban hasta en Pekín; al extremo que hasta el difunto Ho Chi Minh negociaba con los de Washington las nuevas reglas económicas para construir el nuevo Hanoi a pesar de las resistencias de La Habana, Caracas y Managua.

El poder corrompe, por lo menos en los modos de ver y entender el mundo. Occidente se creyó el cuento de la muerte total del imperio rojo, pero no, como todas las cosas de la vida Moscú solo ha atravesado un proceso de reorganización social y política sin perder de vista lo que siempre ha sido, una Potencia. Putin ha sabido ir introduciendo a Moscú dentro del nuevo escenario internacional: el Veto del Consejo de Seguridad, la modificación del G7, el control del gas y el petróleo de parte de Europa, el crecimiento constante de la economía estatal sobre la base de las nacionalizaciones de industrias que en la era Yeltsin fueron privatizadas o la reciente intervención militar en Georgia para finalizar ahora con el reconocimiento de Abjazia y Osetia del Sur. De este modo, Rusia vuelve con sus tanques sobre la Plaza Roja y hasta altos oficiales rusos hablan de reabrir las bases militares en Cuba.

El mundo ya no es igual a como era antes de 1989, ahora es mucho más complejo. El 11 de septiembre dio paso a la Operación Libertad Duradera en Afganistán y luego a la resolución 1441 del Consejo de Seguridad de la ONU que pretendía darle un respiro a Hussein para que en marzo de 2003 los bombarderos B-1B, B-52 y B-2 abrieran la avanzada a los Abrams M1 y a los Bradleys M2 y M3 hasta que la cabeza de Saddam rodara el día 30 de diciembre, treinta y tres meses después. En ese mismo período Mahmud Ahmadineyad se confabuló con Chávez, y Pekín se consolidó como potencia que se abre al mundo y domina los mercados al por mayor, mientras protege a otras naciones de África que le ofrecen materia prima barata.

Ya no hay un bloque socialista, pero cuidado que la independencia de Kosovo ha salido muy cara. Los rusos siempre han visto la expansión de la OTAN como una amenaza lógica hacia sus territorios y, por supuesto, que no se iban a quedar con las manos cruzadas la noche del 7 de agosto para ver qué pensaba o decían Bush o Sarkozy. Moscú respondió con los medios militares, se dice que de un modo desproporcionado, pero sus resultados fueron fulminantes, al extremo de que ya hay otros territorios que claman su auxilio en amenaza abierta de libertad y exigiendo su anexión a los territorios de la era estalinista. El mapa geográfico vuelve a cambiar.

Bush decae, Europa frena su desarrollo, China se reafirma como gran espectáculo post olímpico, mientras Chávez y su lejano vecino Ahmadineyad coordinan cómo controlar el mercado del petróleo que les ha dejado buenos beneficios a costa del desmesurado consumo de los países industrializados. Al Qaeda vive, a pesar de los desastres del desierto. Castro no muere y Cuba sigue sin que nada haya cambiado mientras Latinoamérica no entiende de política y sí de populismos y marketing barato. En la primera potencia un hombre de color se declara aspirante a la presidencia representando a los Demócratas. Este es el nuevo mundo, el que se estrena en este siglo XXI, no hay nada nuevo. La vida es un eterno reciclaje.

Putin es el nuevo líder mundial, Cristiano Ronaldo no juega en el Real Madrid. Michael Jackson cumple cincuenta años, yo cuarenta.

Ave César, morituri te saludant!

15 Ago 2008

Las Olimpiadas de plomo

Escrito por: Juan Carlos Garrido Curbeira el 15 Ago 2008 - URL Permanente

Indiscutiblemente este mes de agosto ha sido uno de los más calurosos del año, y no por el calentamiento global ni por las altas temperaturas que se han sentido en diferentes puntos del planeta, sino por el calor que emanan los últimos acontecimientos internacionales en los campos deportivos y políticos. Primero los Chinos, que se han salido muy bien con la suya: han puesto a Occidente ante el asombro y la envidia con su majestuosidad humana a punto, milímetro a milímetro, colocando a cada cual en el lugar que le corresponde, por supuesto, hablo de los participantes de la ceremonia de apertura que, con un total de 2008 figurantes, fueron capaces de generar una perfecta poética visual. Es que China tiene muchas cosas que decirnos que a veces nuestra vanidad civilizada nos impide apreciar.

Vamos a ver, que la niña que se presentó como cantante no era la original, sino un retoque en vivo del Photoshop asiático, no es para que cause conmoción en un universo occidental saturado de intervenciones quirúrgicas, dónde el mismísimo Berlusconi ofrece su perfil recién peinado con las mejoras de una casa de muñecas. Ah, y que los fuegos artificiales fueron un trucaje, buena nos lo han hecho. Ellos que inventaron las mil formas para controlar la pólvora, si se tomaron esa licencia, más que rechazo me provocan admiración. Genial, todo pensado para venderse al mundo. La espectacularidad de la Guerra de las Galaxias sucumbe ante los efectos pirotécnicos de los talleres audiovisuales del gigante asiático. Nos comimos el truco, que ahora no se vengan con inventos los periodistas acreditados. Estuvieron muy bien los chinitos esos. Vamos, que en este mundo todo es artificial.

… Y por supuesto, el tema de moda no podría faltar. Ni los polituristas que quisieron pasear por Pekín con la cámara en mano en nombre de la libertad ¿no sé cuál de ellas? y terminaron encarcelados, las protestas desde diferentes ciudades para liberar al Tíbet de las maldades comunistas y los ataques de terroristas islámicos que dejaron sus secuelas mortales no pudieron acabar con la paciencia milenaria de los chinos, y mira que les funcionó. No, si yo lo digo, muy bien que se han mezclado la sabia de Confucio con el pragmatismo militante que se profesa en el Comité Central del Partido, sólo sentarse y esperar, el mundo es redondo, gira y vuelve sobre sí.

Pero el universo es un complejo de sorpresas, solo hay que ser pacientes para ver cómo cambian las cosas. Nada es eterno bajo el sol, y llegó la hora esperada para reafirmar la visión de una China que se va convirtiendo en el centro de la economía mundial, dominatrix de los juegos políticos y, por qué no, sensuales de Occidente que cuando menos lo esperaba, se tuvo que callar la boca porque buena la hicieron los rusos. La época de los pactos militares con la potencia soviética ha vuelto. Ya no hay marcha atrás. Ya no es el tema del Tíbet el que se vende como última marca del mercado mediático y que en este caso sí les convenía a unos pocos medios globales, sino una noticia que describe la cruda realidad que se les escapa de las manos: las tropas del antiguo Ejército Rojo han desfilado triunfales por las calles de Gori, convirtiéndose en un espantoso escenario que recuerda al de las mismas tropas izando la bandera roja de la hoz y el martillo en la azotea del Reichstag y que a su vez les refrescan la memoria al trío Bush-Sarkozy-Merkel de que el viejo Stalin no está muerto para siempre y su demonio ha entrado en el cuerpo de Putin que intenta, a toda costa, dejar fe de su herencia en un territorio que antaño fuera suyo en la antigua URSS. Los que pensaron que el oso dormía lo hicieron mal, es verano y anda suelto.

Quisiera imaginarme al presidente chino en su palacio de gobierno el día después de la inauguración de la cita olímpica, copa en mano y saltando de alegría, dándole las gracias al espíritu del camarada Mao, mientras le leían los cables en los que se informaba al mundo que las tropas de Georgia se habían equivocado de estrategia y los tanques rusos desconfiguraban la geografía caucásica atrayendo la atención de los medios. Al fin China había triunfado ante la imagen pública internacional, todo el camino político había sido despejado. Las críticas de George, el hijo de Bárbara Bush la ex Primera Dama de la Casa Blanca, eran cosas del pasado, al extremo de que el Dalai Lama se tuvo que contentar de su entrevista con los parlamentarios franceses ante la ausencia o evasiva de Sarkozy.

Comentario aparte. Justo antes de empezar las Olimpiadas estaba reflexionando sobre la hipocresía que se vive en muchos de los órganos periodísticos de Occidente. Se hablaba de la China como la gran granja de Orwell, sin embargo me preguntaba si los españoles admitirían una situación parecida si, una vez logrados los sueños del Gran Gallardón, Madrid inaugurase una cita olímpica. ¿Cuán capaces serían de soportar ciertas corrientes políticas en la España contemporánea si le pasara lo mismo que a los chinos con el tema independentista? ¿Cómo se reaccionaría si previa inauguración de los Juegos un grupo de independentistas catalanes o vascos boicotearan la marcha de la antorcha por el mundo o se plantaran en la Plaza Mayor? ¿Se detendría a algún politurista que, en el nombre de la libertad de expresión y de los Derechos Humanos, hiciera proselitismo a favor de los presos etarras por toda la calle Serrano en pleno corazón comercial de Madrid? Lo mismo le va a otras latitudes, pienso en Irlanda del Norte o Puerto Rico.

Pero para decirnos cómo van realmente las cosas llegaron los rusos y quienes gritaban Tíbet Free se oponen a la fragmentación de Osetia en dos estados, Georgia es una y Rusia tiene que entender esto. Como queda demostrado, el mundo funciona de un modo dentro de determinadas zonas fronterizas y en otras la lógica es inversa siempre y cuando sea de conveniencia para los que ponen orden en esta aldea global. Así de complejo es este rompecabezas político. Todo depende de hacia dónde nos dejemos llevar. ¿Qué le vamos a hacer?

En fin, que estamos a mitad de los Juegos, aún falta para la clausura. Espero que los chinos me sorprendan como la primera vez. Con efectos o sin efectos me dejo llevar por la ilusión que me vende la televisión, es su gran marketing político, total la Guerra del Golfo también fue maquillada como las imágenes del World Trate Center. Quiero disfrutar sin barreras ideológicas por medio porque a fin de cuentas, en estos días se ha hablado de todo menos de deporte. Venga, que aún falta el atletismo como plato fuerte de esta cita. Arriba, que aún pueden llegar más medallas de Phelps. Divirtámonos con el deporte, vibremos que la suerte de Londres ya está echada y los rusos parecen contentos con su nuevo estreno militar después de su retirada de Afganistán.

Nada, que parece que en estas Olimpiadas los cinco aros están hechos con plomo y pólvora. Es una pena por los que sufren. Dejemos de ser hipócritas y llamemos las cosas por su nombre.

03 Ago 2008

Crisis. ¿Cuál crisis?

Escrito por: Juan Carlos Garrido Curbeira el 03 Ago 2008 - URL Permanente

Bienvenida la crisis a España… Sí, has leído bien, parece una locura lo que les digo pero no. Simplemente se trata una cuestión de lógica. España necesita desnudarse y soltar todos sus fantasmas y dentro de estos, el de las inmobiliarias, que es el peor. La crisis ya ha llegado aunque sus invocaciones venían desde hace unos años, los sustos han devorado a los que han querido porque era evidente que nos mordería. A todos.

Vamos a ver, aquí está el círculo vicioso: la gente comienza a tener holgura económica, decide invertir parte de sus ahorros o salarios en la compra de una vivienda. Para muchos fue la primera, para otros la segunda y para los terceros, que hoy gritan el desamparo estatal, inteligentemente lograron convertir la operación inversionista en un medio enriquecimiento y especulación; compraron el suelo barato, construyeron complejos habitacionales y revendieron caro. A estos últimos francamente les asusta el tema porque lo han querido. Decidieron multiplicar tanto el metro cuadrado de tierra que la burbuja se les fue de las manos y les estalló. Ha llegado el final del cuento, el Euribor dijo: hasta aquí, basta de inflación. A vaciar los bolsillos, fundamentalmente el de las familias, claro.

Como era de esperar, el ciclo se convirtió en vicio. Sube el suelo, suben los precios; aumenta la demanda, aumentan las inversiones y la respuesta es la lógica en estos casos: hasta aquí se llegó, la nómina no da para más; por tanto, se paran las compras y se para la construcción y se para el empleo y contrariamente al bajón de la demanda aumentan los precios y el mundo se revuelve con los huracanes del Golfo de México y el precio del petróleo sigue subiendo y le achacan la culpa a los biocombustibles del aumento del precio de los productos alimenticios y se dice que la economía global no está bien porque estallan las inmobiliarias en los Estados Unidos y las de España se recienten y los bancos no quieren dar créditos y la subida de la luz dispara la inflación de agosto y al final, qué tú crees que se pueda decir, …nada, que la culpa la tiene Zapatero. Que poca imaginación tienen algunos por ahí.

Nunca mejor una crisis como esta. No hay que ser un entendido en temas económicos para darse cuenta que con los precios de las viviendas y el encarecimiento del Euro haría que este negocio llegara a tope. Ya desde el año pasado se venía advirtiendo seriamente sobre el pinchazo del ladrillo, recuerdo que sus defensores decían que el frenazo sería suave, sin tantos golpes en las rodillas y sin rompeduras de huesos. Pero no fue así. Llegó la crisis a los Estados Unidos y el efecto dominó se hizo sentir inmediatamente al otro lado del Atlántico. Mal momento para Martinsa-Fadesa, mira que pasar tantos Másteres para no entender nada de nada. Ya lo digo, era lógico. Se veía llegar.

Y con las constructoras se vino abajo lo demás. Imagina todo lo que necesita para poner a punto su casa: las paredes de hormigón, las conductoras eléctricas, los cables, las llaves del agua, los azulejos de su cuarto de baño, el suelo de parquet, los electrodomésticos, los muebles, las puertas, los cristales de las ventanas y la calefacción más la energía eléctrica para ponerla en marcha y el gas para cocinar. Pues eso mismo, cada frase que va entre comas implica un puesto de trabajo, representa a los obreros que lo producen, los economistas que planifican e invierten, a los transportistas que abastecen a los comerciantes que contratan a los directores artísticos que subcontratan a los diseñadores que producen las revistas que leemos y que promueven esos productos que a su vez vamos al Carrefour o al Lidl a comprar. O sea, comprar, adquirir, gastar. Consumir.

Pero ya no se compra. El dinero no alcanza. Los puestos de trabajo que con el tiempo se han contraído implican menos consumo. Ya no se consigue más de lo mismo. Lo que no se hizo antes ahora se vuelve un principio básico: hay que ahorrar. No hay segundo coche, ni vacaciones en Túnez, ni ropa de temporada, ni zumo Pascual. Cae el mercado. Viene el dolor de cabeza. ¿Qué hacer? Las posibles soluciones llueven a cántaro, de todos los colores, vuelan desde la izquierda o la derecha pero pocas llegan del centro. En un extremo de la cuerda está la culpa, en el otro el optimismo. Rajoy vs Zapatero. Tesis y antítesis.

Por estos días la tierra se ha nublado. Suenan las trompetas y se quieren romper los sellos del cielo. El Apocalipsis se presenta como partido político por el escenario económico español. El fracaso y la mala gestión se asoman desde las páginas de El Mundo o el ABC. No critico, cada cual tiene derecho a ver la vida desde su prisma. Ni hablar de Jiménez Losanto, eso es otro tema. Pero prefiero quedarme con el optimismo de Zapatero. Un detalle, cualquiera que conozca un mínimo de economía contemporánea sabe que no hay nada más letal para las finanzas y las inversiones que crear un estado de ánimo negativo dentro de cualquier escenario regional. Un ejemplo, un simple comentario de Trichet disparó el Euribor hace sólo unos días.

¿Qué pretendía Zapatero cuando estiró hasta más no poder la ausencia de la palabra crisis en su vocabulario político? Sabio al fin, a pesar de los fanatismos en contra, pretendía darle confianza no solo al consumidor español, sino también a los inversionistas que buscan suelo seguro donde proteger sus finanzas. ¿Y Solbes? Lo mismo, aunque éste último no es mago y las alzas del petróleo también afectan a Francia, Alemania y a los propios Estados Unidos. Como van las cosas, es más fácil predecir el estado del tiempo que el movimiento de los precios en los mercados de futuro.

Pero bueno, aquí estamos. Contemplando desde el palco la evolución de este escenario económico. Un detalle, el concepto de crisis no es aplicable en su totalidad a toda la realidad que vivimos. El que una empresa como Martinsa-Fadesa se haya rendido o que Vodafone achaque al suelo español sus pérdidas no quiere decir que lo vaya a sentir igual un obrero que haya entrado en paro u otro al que no le alcance su nómina y tenga que renegociar su deuda con el banco. Son realidades diferentes. El dolor de estómago no es igual y aunque el Partido Popular quiera monopolizar la historia nunca lo va a hacer del todo.

Para entender esta crisis hay que bajar a diferentes niveles y pensar que la vida es una desde un décimo piso del Paseo de la Castellana y otra desde la esquina del metro de Villaverde o Vallecas. Ir en metro a trabajar es más incómodo que hacerlo en un BMW 760i a pesar del atasco de la M 30. Así que por favor, seamos prudentes con los discursos.

Y entonces, ¿cuál es el plan? Soluciones van a ver muchas, como ya dije, desde los dos extremos de la cuerda; pero viendo este mundo con una perspectiva a mediano y largo plazo se puede decir que ahora es la mejor oportunidad para invertir, pero para hacerlo responsablemente, no tirando brazadas de ahogado ni pretendiendo hacer ver que con cuatrocientos euros o dos bombillas de bajo consumo se va a reanimar el comercio. No seamos ingenuos. Aplaudo la idea de Solbes, el mercado inmobiliario español se tiene que recuperar solo, sin la intervención de los fondos públicos; pero hay que ver más allá de nuestras narices. Sólo una pregunta, ¿en cuál de los mundos vivimos? Por suerte, estamos en el de la abundancia. Aquí la crisis es por exceso no por carencia, no lo neguemos, existen varios mundos, basta mirar al otro lado del estrecho de Gibraltar. Me parte el alma cada naufragio cerca de las costas de Almería. Esto también es otro tema.

Seguimos. ¿Dónde invertir para salir de esta crisis? Aunque usted no lo crea no hay tal crisis a nivel popular, siempre hay de donde sacar; solo basta con proponer un nuevo juguete electrónico que se convierta en símbolo de modernidad y corra al Corte Inglés para que lo compruebe. España, en pleno declive de su mercado tradicional estrenaba de la mano de Steve Jobs y Movistar su nuevo iPhone 3G sinónimo de agresividad comercial. He aquí la luz. Invertir en tecnología. El Estado tiene el compromiso social de abrir esa brecha, investigar, transformar el conocimiento en valor añadido, colarse en el competitivo mundo de las nuevas tecnologías; abrirse al mercado de recursos humanos y vaciar su presupuesto en la proyección de nuevas necesidades o la explotación de los nichos ya existentes con las posibilidades de perfeccionarlos.

Tecnología y recursos humanos quiere decir cerebros activos e inconformes, éstos realmente son los que van a constituir el seguro de vida de la economía española y de cualquier otro país. Vivimos en un mundo donde saber vale más que tener. ¿De qué le ha servido a África sentirse dotada de yacimientos de diamante, oro o petróleo? ¿Cuál es el principal presupuesto de la industria pesada global que se esconde bajo los nombres de Microsoft o Google? El mejor espacio de inversión es la escuela, la universidad, la educación representa sin lugar a dudas el centro de esta revolución silenciosa. Es mejor acercarse al Campus Party XII valenciano y compartir con Tim Berners-Lee, uno de los inventores de Internet, que debatirse en el seno del Congreso por la ausencia de una corbata en el cuello de Sebastián. Dejemos ya las banalidades a un lado.

Esta es la fórmula, educar para ser creativos, educar para que las venideras generaciones sean capaces de convertir este mundo en un espacio competitivo y solidario. Me resulta simpático ver cómo España se debate hoy en materia de educación en dos temas que se apartan de este necesario camino que nos puede sacar de la crisis eterna; uno es de índole moral, la Educación para la Ciudadanía, menudo chollo con la Iglesia que para mí es perder el tiempo, y el otro de carácter más político que identitario, el tema de los idiomas y el colonialismo verbal. Voy a ser fundamentalista: es mejor pensar en bit, la verdadera revolución del lenguaje está en la sintaxis de los softwares, dígase en inglés, ya que el resto es puro localismo, con el mayor respeto. Para ser ciudadanos del mundo hay que despojarse de ciertas ataduras mentales y folclóricas.

Y no digo más. Mañana se podrán liberalizar las finanzas, se conseguirá flexibilizar el mercado laboral, la construcción volvería a tomar un ritmo que demande nuevamente mano de obra extranjera que obligará a importar brazos de bajo costo, retornarán a sus puestos los parados y el superávit regresaría para refrescar las arcas del Estado; pero si no se crea un capital humano capaz de repensar una nueva España, de introducirla en el escenario global de alta competitividad y que a su vez tenga la capacidad para visualizar necesidades que crecerán como Intel, Microsoft, Mac, eBay, Nokia, Sony Ericsson, IKEA o Facebook no habremos hecho nada. Sólo así se saldría de una crisis momentánea, pero no de la eterna. El resto es más de lo mismo; que por cierto, ha dejado en evidencia su eficacia.

31 Jul 2008

Los nuevos europeos: por una renovada estética racial

Escrito por: Juan Carlos Garrido Curbeira el 31 Jul 2008 - URL Permanente

Es una pena que no se pueda operar el cerebro para introducirle la fórmula mágica del sentido común o formatearlo, como si se tratara de un disco duro, e instalarle un software de inteligencia con determinados parámetros de cálculos y deducciones, así ciertas formas del comportamiento humano serían más sensatas y menos traumáticas. Recuerdo de adolescente el furor que se vivió cuando el negrito Jackson, el de los Five, decidió pasar por el quirófano para modificar el pigmento de su piel y el grosor de su nariz. Mis colegas de clase en aquel tiempo seguían cada operación a través de los recortes de las revistas que algunos familiares traían del extranjero y que luego circulaban de mano en mano hasta deshacerse como papel antiguo. Con las hojas gastadas de tanto uso, nos entreteníamos comparando cada foto posoperatoria y así, en cada entrega, Michael Jackson parecía más blanquito, desdibujando de su rostro sus rasgos africanos para consolidarse en una imagen que era difícil de ubicarla racialmente. Ya no era negro, pero tampoco era blanco: simplemente era un producto de consumo cultural muy caro y más banal.

Pero la moda no se ha quedado ahí, como pionero abrió el camino para las cirugías estéticas y desde aquellos años a éstos ha llovido y ha escampado. La moda arrastró a otras figuras de dentro y fuera del mundo del espectáculo que pasaron de tener pelos enroscados a largas melenas de cabellos finos y rubios hasta popularizarse y convertirse en norma.

A día de hoy nadie se asombra de las complicadas operaciones estéticas dominadas por el aumento de pechos, los arreglos de rostros con las mejoras que ocultan los años o la moda de cambios de órganos sexuales. Pero no pensemos que se han agotados las fórmulas con el tema, siempre queda espacio para sorpresas, de eso estoy seguro.

De más está que reafirme la idea de que cada cual es dueño de su cuerpo y de su alma y, en estos casos, siempre que se tenga dinero suficiente para cubrir los gastos pues bienvenidas sean dichas modificaciones, de esa manera son felices quienes se las realizan; sin embargo, las experiencias de la vida muchas veces nos ofrece matices interesantes para el estudio del comportamiento humano. Leyendo sobre estos temas, encuentro un interesante titular: “Los inmigrantes llenan las clínicas de cirugía estética para operarse y parecer europeos”.

Más allá del enfoque sensacionalista de la noticia estamos hablando de otra cara del asunto, aunque en esencia el proceso de tratamiento quirúrgico es el mismo, hay un nuevo ingrediente cultural que alimenta mi imaginación. Operarse para parecerse a un artista famoso o para tener un rostro similar al de los embases de champú me parece un poco discutible para quien intenta asumir la vida desde esa perspectiva; pero el hacerlo para intentar pertenecer a un prototipo de la especie humana me resulta digno de estudio desde una perspectiva cultural teniendo en cuenta lo complejo que es el comportamiento de las personas. Esto no es nada nuevo, todos nos pasamos la vida travistiendo nuestra existencia: cambiamos de pareja, de casas, de países, de nacionalidad, de ideas, en fin que siempre estamos inconformes con lo que tenemos o lo que nos toca por ley natural.

El cuerpo ha dejado de ser patrimonio de Dios. Hoy podemos escoger a nuestro antojo cómo queremos que éste luzca, qué matices darle, cómo distribuir nuestras carnes y nuestras arrugas para ser más felices o aparentarlo; no obstante me pregunto, ¿cuánto de irracional no hay en estas operaciones e implantes que a fin de cuenta lo que hacen es fomentar un negocio que se inspira en la vanidad humana? Pensemos un poco; no es lo mismo asistir al quirófano para quitar una deformación natural o producida por un accidente que llegar a él aspirando ser la estrella que se nos vende en las campañas publicitarias.

Al leer este artículo mi cabeza comenzó a pensar en las múltiples causas que puedan justificar dichas actitudes. Muchas pueden ser las razones que empujan a una persona a negar su identidad física en detrimento de una imagen diseñada artificialmente, un perfil que a fuerza de marketing se fija como valor simbólico. ¿Qué placer nos da ser otro? Indudablemente abrazamos la nueva imagen que nos hemos creado con la mera ilusión de que nuestras vidas cambiarán para bien, así el mundo se nos antoja más feliz y nos sentimos más integrados.

Cambiamos nuestros cuerpos porque cambiamos las ilusiones que muchas veces nos mantienen vivos; pero cuidado con eso eh, que detrás de dichas modificaciones se esconde una industria que mueve mucho dinero, un negocio en el que el cuerpo humano se convierte en una mercancía más violándose, en algunos casos, las normas elementales de higiene y seguridad clínicas necesarias para que el paciente no corra los riesgos. Ejemplos sobran de malas prácticas quirúrgicas en las que la gente se ha sentido estafada.

¿Por qué ese afán de parecer europeos? Buena pregunta, intento pensar que todo es una cuestión de actitud. La idea de abandonar determinados rasgos que denuncien la pertenencia a un grupo concreto de personas funciona más como un acto de colonialismo cultural que de emancipación. Evidentemente, estos cambios llegan después de tener un grupo de necesidades resueltas ya que las cirugías que se aplican cuestan algo de dinero. Es un acto en el que se hace sufrir el cuerpo para luego dotarlo de nuevos contenidos, para acercarlo a un parámetro visual que asoma nuestras dudas y temores.

Cuando se efectúan dichas operaciones la idea es la de negación más que la de reafirmación, se intenta ocultar lo que uno es, tapando con las carnes artificiales nuestros defectos y temores olvidando que la mente sigue igual y que a pesar de todo, la memoria se resiste a desaparecer. Por mucho que se intente, la huella del cuerpo queda grabada en nuestras neuronas. Al mirarse al espejo aparece el nuevo ser europeo, mientras la duda persiste y el fantasma que se intenta disimular emerge.

1http://www.20minutos.es/noticia/401317/0/cirugia/sudamericanos/europeos/

12 Jul 2008

Bravo Obama, tú sí que vales

Escrito por: Juan Carlos Garrido Curbeira el 12 Jul 2008 - URL Permanente

Por fin ha llegado el gran final de las elecciones en los Estados Unidos. Faltan pocos meses para el día cero. Si el suceso fuera en Burundi o en Chad estoy seguro que levantaría poca atención y menos expectativas entre los ciudadanos del mundo globalizado, adictos a las aperturas y cierres de Wall Street; pero como la historia va con los poderosos del norte, entonces ya hablamos de palabras mayores, somos todo oído. ¿Qué les parece?

Las primarias han concluido en los dos grandes partidos en disputa. Para los Republicanos la imagen que ha quedado es bastante endeble, no dice nada nuevo y sus militantes se ven obligados a cargar con la mala administración del gobernante más torpe del planeta; por tanto, su desgastada marca política está perseguida por el fantasma de George Bush, Bin Laden y las sucesivas guerras en Afganistán o Irak; sin embargo, para el proyecto Demócrata, la imagen que ofrece al público global, ávido de novedades, es más dinámica y convincente. Después de unas apretadas primarias renovadoras en sí por el mero hecho de haberse propuesto como candidatos a una mujer y a un hombre de piel oscura, ahora el perfil se consolida más hacia la figura de este último que, desde la era de los Kennedy, no despertaba tanta ilusión entre los votantes: Barack Obama.

Durante muchos años el sueño americano ha estado concebido sólo para una minoría de hombres blancos y adinerados. Tuvo la historia de este colosal país que pasar por múltiples momentos amargos para que toda la gama de genes se pudiera juntar no sólo en los escenarios públicos del gran imperio, sino también en los espacios reducidos de poder administrativo que en su momento han ocupado Colin Powell o Condoleezza Rice. Sin lugar a dudas, los sueños de Malcom X o Luther King se combinan con los de John F. Kennedy resurgiendo entre las aspiraciones del novel candidato presidencial.

Un rápido examen al panorama sociopolítico estadounidense nos muestra cómo, en los últimos años, se ha desgastado la fórmula administrativa Republicana. Cuando sucumbió el imperio soviético y Rambo tuvo que buscar otro casting en tierras asiáticas, los promotores del sistema ortodoxo liberal daban por sentada la supremacía del poder de Washington, incluso hubo quienes llegaron a profetizar el fin de la historia con la muerte del comunismo; pero no sucedió así, más bien después del 11 de septiembre lo que se gritó fue el inicio de la histeria occidental o el fin de la razón práctica, la muerte del sentido común: o todos están conmigo o en contra mía. Así se profetizo el futuro.

Las dos grandes guerras en el desierto afgano-iraquí se vieron acompañadas por el descalabro de la imagen liberadora que se pretendió vender de las tropas norteamericanas maquilladas por la CNN; pero, como siempre hay un patito feo en los cuentos de adultos, Al Yasira se encargó de mostrar la otra cara de la película, la de los malos saqueadores de la Biblioteca Nacional de Bagdad, así como las escandalosas y sádicas imágenes tomadas en Guantánamo… y, para aumentar el dolor de cabeza de los militares, la lista de soldados que regresaban a sus casas en bolsas de plástico o amputados va en aumento, alimentando muy a pesar de la férrea censura de la prensa, el síndrome de Viet Nam.

¿Y la economía? Bien gracias, pregunta mejor por la salud de mi madre. Olvida el tema. Hablemos de las playas del sur. ¿Qué tal Hawai? Mucho mejor.

A ver, ¿dónde me había quedado…? Ah, seguimos. Comentaba que Barack Obama se me ofrece como la mejor alternativa: Is change really possible? Quiero pensar que sí, en positivo; sin embargo, no olvidar que su discurso ha estado acompañado por una excelente gestión de marketing, mejor que la de la pobre Hilari; rica en tonos y matices y con un uso muy inteligente de los diferentes lenguajes contemporáneos, desde la televisión a las campañas en vivo y las letras online. El nuevo candidato demócrata ha sabido movilizar la sensibilidad del electorado estadounidense a límites que sólo pudieron lograr los Kennedy en los sesenta. Hablando desde el corazón y hasta el corazón, el mago Obama ha sabido cómo llegar al gran público convirtiendo cada frase en una cuerda vibrante que deja más de una anécdota de emociones, llantos o sonrisas.

Este nuevo aspirante a la Casa Blanca apuesta todo hacia el futuro y eso, en términos económicos, es vital. Estratégicamente ha elaborado su discurso desde posturas menos radicales y más racionales, jugando con la posibilidad de cambiar las reglas que hoy organizan la sociedad estadounidense o por lo menos, eso dice querer intentar. Construye su mundo sobre la base de principios progresistas con ideas claras de lo que no se debe hacer en los que ha primado un realismo pragmático que se ha puesto en función del norteamericano de clase media y, en materia de política internacional, ha estado siempre enfocado hacia posturas más racionales y menos histéricas como las que ha aplicado Bush hijo.

Realmente a los Estados Unidos les hace falta un cambio. Los ocho años de dictadura Republicana sólo han servido para revolver las cosas en este mundo, forzándose a las diferentes geografías y culturas a refugiarse en un fundamentalismo que ya se muestra cansado de un lado y del otro, los halcones están desplumados y los coranistas comienzan a perder la fe en la muerte. El mundo demanda nuevas leyes y nuevas formas de relacionarse para asumir los retos que hoy se imponen, en tal sentido, un gobierno inteligente dentro de la primera potencia global sería más que beneficiario, al menos serviría para poner un poco de orden en las estafas especulativas intencionales, los equilibrios financieros y la sostenibilidad de este planeta.

Quisiera dejarme llevar por las emociones, por tanto aunque sea de fe, le doy mi voto al Obama. Ya veremos... ojalá no nos defraude.

30 Jun 2008

Gooooool... Viva España

Escrito por: Juan Carlos Garrido Curbeira el 30 Jun 2008 - URL Permanente

Imposible quedar callado ante el excelente acontecimiento de la noche de ayer: España, campeona de la Eurocopa 2008. Muchos fuimos los que acomodamos las labores del día para que, en el horario programado para el partido, pudiéramos quedar listos y disfrutar sin más nada que hacer como añadido. Realmente lo que vimos mereció la pena ante el esfuerzo de acomodarnos frente al televisor con toda la atención puesta en cada segundo del reloj de árbitro. Excelente fútbol, clase magistral de un director, Aragonés, que en su momento la prensa o cierto sector madrileño no se cansó de fustigar por su empeño en dejar fuera a Raúl, eso nunca será perdonado, dicen. Pero el viejo tenía razón y así lo demostró, máxime cuando Villa y Torres se encargaron de dictar sentencia a su favor.

Así es la vida, pura pasión, fuerza y derroche de energía. España entera vibró y los gozos se desbordaron entre los espectadores que se bañaban en cualquier fuente de Madrid. Doy fe de ello por las salpicaduras de agua en los cristales del coche en el que me dirigía a casa tarde en la noche, atravesando toda García Noblejas, envuelto entre los gritos de alegría y el ruido de los petardos, la cerveza y sus secuelas de envases por doquier, esquivando además los contenedores de basura que yacían en medio de la calle con sus residuos dispersos por el suelo mientras los Municipales, con pocas ganas de trabajar, intentaban poner orden en una ciudad invadida por la locura y la furia que se veía afectada por el cierre improvisado de calles por parte de la Guardia Civil, mientras las multitudes de fanáticos coreaban el olé, olé, olé... Viva España.

Y nada, un motivo de alegría para olvidar las penas. Por momentos se produjo un adiós a la palabra crisis. La nación se fundió en una sola tierra olvidando sus diferencias y desmemorias, la bandera amarilla y roja revoloteó por todas partes beneficiando el negocio de los inmigrantes chinos, no hubo una sino miles de voces que clamaban la unidad y la concordia. Por suerte, no se produjo el estallido de alguna bomba etarra que dejara más de un susto o víctima. Sí, me imagino lo que mucha gente piensa; incluso lo he leído a modo de artículo aparentemente serio: “vanidad, tanto júbilo por un juego que no hace más que despertar las más bajas pasiones del ser, machista y egocéntrico. Total ¿qué sentido tiene ver a unos hombrecitos detrás a un balón?” Sí, repito, estas ideas las he llegado a leer en algún que otro articulillo de supuestas revistas especializadas en temas supuestamente serios colmados de tecnicismos supuestamente racionales para un público supuestamente inteligente. Pero, ¿qué le vamos a hacer si nuestra carne es débil? Sé que el futbol es un gran negocio, un contrabando de exaltaciones en el que se vende el orgullo por determinado equipo como cualquier otra mercancía, movilizando millones en una industria prefabricada de éxitos y fracasos, pero quienes piensan así obran mal, y de muy mala fe, porque más allá del negocio hay virtud, arte, técnica, talento, conocimiento y aptitudes, e incluso sueños que con el tiempo se llegan a corromper. Sin embargo, eso no importa; quiero ser poseído por el demonio de la banalidad: olé, olé, olé... olé, olé. Viva el fútbol, bienvenido el espectáculo romano. Unámonos al menos una vez en la vida. Gocemos con el gol de Torres.

25 Jun 2008

¿Existe el fundamentalismo sexual?

Escrito por: Juan Carlos Garrido Curbeira el 25 Jun 2008 - URL Permanente

Cuidado con los extremos que se nos puede ir la cabeza y llegar al lado que tanto criticamos: el machismo. Pensar en materia de sexo es muy complicado, es recapacitar desde posturas sociales y culturales diferentes; por tanto, actuar en comunidad desde roles diseñados para una u otra forma de comportamiento lo es aún más. La frontera entre el sexo masculino y el femenino ha estado siempre determinada por la relación de poder, en el que el orden fálico ha impuesto sus valores más allá de la voluntad de Venus; de hecho, desde que entramos en contacto con la teología judeocristiana se nos enseña que la mujer es resultado del cuerpo masculino; por tanto, debe ser tratada como un fruto de las carnes de Adán. No digamos nada del islamismo. Ya ni sé. Mejor es no creer, como yo, puto ateo.

Pues bien, les decía que en materias de sexo siempre salta a la vista el tema de la violencia, la dominación, el conflicto: los alones de pelos. Menos mal que me llevo bien con mi Karoll, será que aún la quiero a pesar del tiempo, por tanto os defiendo como mujer contra el absurdo placer de imponer, no importa cómo. Todos somos humanos, por lo que nuestra biología nos acerca como seres puros, el resto es simple especulación cultural. Pero cuidado eh, que como digo llegan los extremos, de un lado y del otro. ¿Hacia dónde les quiero llevar con mis ideas? Les comento.

El nuevo gobierno de mi primo ZP ha creado un ministerio que realmente no sé qué papel jugaría en este universo, por lo menos tal y como lo han concebido. Por supuesto, les hablo del Ministerio de Igualdad, entidad que tiene un bonito nombre pero por lo que veo es totalmente feminizado. No tengo nada contra la libertad de la mujer, parto de este principio; pero lo que me asusta es el modo en que se están administrando las ideas, por lo menos lo que se filtra como política de comportamiento: primero hablamos de las miembras, por cierto, habría que agregar la palabra al diccionario del software desde el que escribo porque me lo señala como una falta ortográfica, ah, sin olvidar que la RAE aún no lo ha reconocido. Segundo, ahora la Bilbaina propone, parece que en plena crisis tiene dinero para ello, crear una biblioteca para mujeres que sólo tendrá libros de escritoras. Respeto la idea, pero me parece descabellada máxime si estamos realmente luchando por la igualdad en vez de crear ghettos en los que se refugien ciertos principios y normas.

Como veo las cosas en el mundo de hoy el supuesto Ministerio de Igualdad debe abrirse y abrazar, no desunir. Amar es la primera palabra que aprendí desde adolescente, no como lo dicen los de la fe, sino como lo entiendo desde mi experiencia: la entrega, la empatía. Sería mejor un Ministerio del Amor, jajajá… me recuerda al libro de Orwell, 1984, pero que le vamos a hacer. Un Ministerio de la Fraternidad podría ser menos feminista y pensar más en la diversidad, en las nuevas formas de entender la sexualidad, realmente no tan nuevas, que ya los griegos nos enseñaron a desinhibirnos y disfrutar desde todas las partes del cuerpo; pienso en los homosexuales, las lesbianas, los transexuales y transexualas, e incluso en los que pertenecen al movimiento queer que prefieren las diversas alternativas del sexo y la sexualidad. Éstos también son marginados, odiados y dolidos.

Sin lugar a dudas, estamos hablando de identidades y por tanto de formas de dominios y representaciones gramaticales, o sea, en cómo entendernos cuando hablamos unos con otros. Me vienen a la cabeza, cuando leo lo que nos proponen desde el supuesto ministerio las siguientes interrogantes: ¿Cómo llamar a un transexual: hombre o mujer? Creo que psicológicamente no cabe en ninguno de los dos campos, entonces ¿cómo etiquetarlo gramaticalmente? Digo más, ¿cómo representarlo visualmente? Sí, porque ya hablamos de iconos con sayas en las señales de tráficos, para hombres y mujeres. Ante esta realidad ¿no dejamos fuera otros grupos de vidas? Por cierto, ¿cuándo hablamos de personas no deberíamos decir también personos, como miembras?

Les voy a decir lo que pienso: todos somos seres humanos, que sentimos, padecemos de complejos, odiamos y amamos, vivimos y morimos. En fin, nada nuevo en la literatura. Esa debería ser la base de todo pensamiento, todos por igual, no importa cómo entendamos la vida, eso sí, unidos sobre la base del respeto a la integridad física y moral del prójimo. En eso estoy de acuerdo con lo que supuestamente dijo Jesús, “amarás a prójimo como a ti mismo”. Es lo único que se me ha quedado sobre todo lo que he leído en la Biblia, no hay mejor verdad que esa, el comunismo vivo que Marx copió para una sociedad futura, pero que ni los supuestos líderes comunistas han creído en ello. Es una pena. Pudiéramos ser mejores. Por tanto, pensemos un poco mejor las cosas y dejémonos de improvisaciones que la vida es corta y hay que disfrutarla.

24 Jun 2008

Qué bien, al fin pagaremos el canon...

Escrito por: Juan Carlos Garrido Curbeira el 24 Jun 2008 - URL Permanente

Eureka, ahora sí que las entidades que representan el derecho de autor se van a forrar en dinero. Desde ya el canon digital comienza a ser efectivo y todo objeto sospechoso de realizar cualquier tipo de reproducción será gravado. Pero eh..., cuidado, que estás a punto de convertirte en un individuo capaz de piratear productos copyright sin ser consciente de ello, veamos.

Si tienes pensado realizarte una radiografía o un electrocardiograma con la intención de duplicar, aunque esto no sea de forma lucrativa, la imagen de tu cuerpo, debes pagar. Si quieres comprar un champú anti caspa, ten cuidado y no caigas en la tentación de adulterarlo con agua para tener mayor cantidad y demorar la compra de otro, porque sabes muy bien que, debes pagar. Si pretendes recortarte las uñas de las manos y aplicarte un barniz susceptible de no ser original por ser comprado en una tienda regentada por chinos, debes pagar. Si recoges una hoja caída de un árbol en el parque y procuras conservarla entre las páginas de un libro que no vas a leer por ser demasiado denso para tu gusto, pero en que dejarás tu huella con el paso de los años entre los folios impresos, debes pagar.

Si profesas una religión y predicas tu fe ante los demás fieles, utilizando los mismos argumentos que has aprendido en la catequesis, debes pagar. Si te tomas una Coca Cola para luego orinarla con su estructura molecular modificada, generando réplicas líquidas que circularán por el caño del meadero hasta desembocar en algún embalse, debes pagar Si has cambiado la sintonía del televisor porque no te gustan los programas del corazón y deseas enterarte de la noticia de un coche bomba que ha matado veinte niños en Bagdad y luego lo comentas con tu esposo utilizando fragmentos de la noticia recibida, debes pagar.

Si quieres criar cuervos para que después le saquen los ojos, como dice el refrán, debes pagar. Si crees que Esperanza Aguirre votará por Rajoy por pura convicción y a su vez tú votarás por él en las próximas elecciones imitando la decisión de la lideresa, debes pagar. Si eres un analfabeto punto net y quieres comprarte un móvil porque limpias cristales y necesitas que te llamen para contratar tus servicios, debes pagar. Si pretendes tener un hijo y transmitirle toda tu información genética duplicando parte de tus genes, tienes que pagar. En fin, no hay marcha atrás; como ha quedado demostrado, todos somos pecadores.

¡A pagar que la inflación nos espera!

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La intención es gritar, hablar de más, dar voces al viento como alguien que ha querido dejar de ser sólo un lector para convertirse en un desesperado comentarista de la vida misma. La fuente, o las fuentes, están en cada lectura de los noticiarios, la celle, el metro, las revistas del moda, internet, mis dolores de tripas, la quiebra de la bolsa o simplemente mis contactos con el banco para que me rebajen la hipoteca.
Una mirada desprejuiciada desde alguien que ha dejado de creer en los ismos, en la política, las religiones y las promesas de un mañana mejor, sobre todo, en el más allá. Total, ya lo dijo el viejo Galileo: Eppur si muove...

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