31 Mar 2008

¡SE ACABÓ!

Escrito por: Covi el 31 Mar 2008 - URL Permanente

Recuerdo el brillo de tus ojos dulces,

el susurro de tus labios,

las suaves caricias de tus manos,

tu ternura, tu cariño, tus palabras…

Pero… ¿quién eres tú?

¡Aléjate!

Ahora sólo veo hielo en tu mirada,

tus labios insultan como cuchilladas,

tus manos se encrespan, elevan y amenazan.

¿Dónde esta la ternura, el cariño…?

¡Aléjate!

¡No tienes derecho! ¡No eres nadie!

El amor se ha convertido en miedo,

el miedo en vacío,

el vacío en nada.

¡Se acabó!

El amor no hiere, hace daño o mata.

29 Mar 2008

La Justicia denuncia.

Escrito por: Covi el 29 Mar 2008 - URL Permanente

A veces, la vida es así. Cuando estuve hace cinco días presenciando una mesa-debate sobre El enfermo mental en Valladolid, no podía suponer que lo tratado allí fuera a ser tan importante días más tarde.

En la mesa estaban un autor de novela negra, un psiquiatra-forense, un representante de la UDEV y una jueza de lo penal.

Comenzó el autor diciendo qué era la novela negra y cuales deberían ser sus mejores aditivos de cara al público: suspense, investigación, documentación, verosimilitud, pero todo ello con lenguaje claro y sencillo.

A continuación habló el médico-forense explicando las diferencias entre un enfermo psicótico y un enfermo psicópata; es decir, entre el que mata sin saber lo que hace por su enfermedad y el que mata de una forma fría y calculada sin sentimiento alguno. Descifró de forma clara y concisa las diferentes clases de enfermedades mentales y sus posibles consecuencias, dejando muy claro que no todos los asesinos son enfermos mentales ni todos los enfermos mentales son asesinos.

Después de su intervención vino la del representante de la policía de la UDEV, quien comenzó enumerando los pasos que debe seguir una investigación policial: identificar, localizar, detener y poner a disposición judicial. Pero para ello no valen suposiciones ni saber, hay que tener pruebas y demostrar, sino el culpable se quedará en la calle. Las pruebas y los análisis forenses se pasan al juez de instrucción, una vez que éste recopila todo, lo pasa al juzgado donde el juez encargado juzga todos los hechos y dicta sentencia.

Para finalizar le tocó el turno a la jueza de lo penal, quien nos enseñó que no todos los jueces son solemnes y algo prepotentes, también los hay como ella, los que hablan claro y dicen lo que piensan sin miedo a ello. La jueza denunció públicamente la falta de medios y personal, algo que por desgracia ahora se ha hecho evidente tras la muerte de MariLuz. Faltan funcionarios y jueces. Un juez es un ser humano y como tal puede cometer errores, pero lo que es inadmisible es que una persona lleve cuatrocientos casos porque esto nos lleva a errores graves como el sucedido estos días: culpables que siguen por la calle por negligencia, falta de coordinación y de personal en los juzgados.

Se puede exigir a las personas que hagan su trabajo, pero no que lleguen más allá de donde pueden. Seamos realistas, ¿para qué queremos un código penal actualizado y duro si a la hora de aplicarlo no se realiza en condiciones?

Sin embargo este suceso también ha puesto de manifiesto otro problema de este país, la falta de coordinación en un mismo estamento, el policial, entre las diferentes comunidades autónomas.

Según el doctor Rojas Marcos, somos un país de optimistas, puede ser, pero seguimos siendo un país que no se mueve hasta que pasan los hechos, como en este caso.

¡Ya basta!, dejemos de ir detrás de los acontecimientos y por una vez, comencemos a ‘mover el culo’ para adelantarnos a ellos. La Policía Nacional, la Guardia Civil y las policías locales y autonómicas, deberían tener una base de datos común a la que se pueda acceder desde cualquier comunidad autónoma, para poder trabajar conjuntamente. Hay diferencias que cuestan vidas y que son imperdonables.

Señores políticos, ahora toca delimitar responsabilidades y poner medios suficientes y concretos para que algo así no vuelva a pasar.

26 Feb 2008

La objetividad no existe

Escrito por: Covi el 26 Feb 2008 - URL Permanente

En estos días de campaña electoral se va a utilizar mucho la expresión “ser objetivos” para referirse a los periodistas, medios de comunicación y personas relacionadas con la información en general, exigiendo dicha objetividad en sus artículos, noticias, informes, etc.

Cuando se acusa de falta de imparcialidad o independencia a las cadenas de televisión, prensa escrita o emisoras de radio no se está diciendo nada que no sea cierto pero olvidamos exigir en la misma medida cuando se nos habla de política, religión, deporte, cine, literatura, educación, familia, amistad, etc.

Si un político habla sobre un suceso o una noticia, lo hará basado en sus ideas y las de su partido; asimismo, quien lo escucha o reproduce, lo verá desde el punto de vista de sus propias ideas, ya sean coincidentes o contrarias.

Cuando un autor escribe un artículo, sus palabras llevan parte de sí mismo: por tanto nunca podrá ser objetivo.

¿Es esto malo? En absoluto. ¿Acaso queremos un mundo uniformado donde sólo haya una opinión generalizada y, supuestamente, verdadera?

Si quiere estar informado de verdad lo tiene sencillo; compre usted varios diarios de diferentes ideas y compruebe la disparidad a la hora de transmitir la noticia y después saque sus propias conclusiones. Esa es la mayor riqueza que se le puede ofrecer a una persona, la libertad de escuchar, leer, observar y opinar sobre una misma noticia desde muy diversos puntos de opinión.

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Pero seamos honestos a la hora de exigir. Comencemos por nosotros mismos, ¿somos objetivos en nuestra vida diaria? No.

No lo somos, no sólo en política, religión o deporte, sino en general, incluso en la familia con nuestra pareja o hijos.

¿Acaso un hecho ocurrido en el trabajo lo juzgamos igual si está realizado por un compañero u otro?

¿Reaccionamos del mismo modo ante una palabra dicha por un amigo o por una persona ajena?

¿Quién no ha tomado alguna vez una decisión de pareja influenciado por su entorno, su familia, su estado de ánimo o sus sentimientos?

Cuando educamos a nuestros hijos ¿lo hacemos de forma imparcial olvidando nuestra educación, experiencias, deseos, sentimientos, y teniendo sólo en cuenta los hechos y su forma de ser? No, pero eso no significa que no los eduquemos dando lo mejor de nosotros mismos.

Creo que este es el momento perfecto para recordar una frase de uno de nuestros filósofos más importantes, José Ortega y Gasset, cuando dijo: “Yo soy yo y mis circunstancias”. En efecto, no se puede entender la vida de una persona sin tener en cuenta el mundo que le rodea, lo vivido y experimentado, su forma de ser, sus ideas, sus sentimientos, su entorno, su familia y sus estados de ánimo.

No somos insensibles y, en parte, somos como somos gracias a lo que hayamos vivido, sentido, pensado, leído y soñado. Por eso cuando escribimos, hablamos o tomamos decisiones, somos subjetivos y estamos influenciados por ese bagaje que llevamos a nuestras espaldas.

Por tanto la Objetividad no existe, pero en estos días previos a las elecciones generales, como comenté al inicio, sí debemos utilizar el lenguaje como fuente común para debatir, cambiar opiniones, charlar, pero sin menospreciar, insultar o humillar, sino para crecer, aprender y llegar a esa búsqueda del equilibrio, el respeto, el diálogo y la tolerancia en nuestras actuaciones, relevantes o no, ya sea a través de un medio de comunicación o en nuestra vida cotidiana o familiar.

Covi.

23 Dic 2007

Nochebuena...

Escrito por: Covi el 23 Dic 2007 - URL Permanente

Llaman a la puerta para ver si ya estás listo e ir a casa del familiar en cuestión (este año toca en casa de un hermano). Vale, aquí hay una diferencia con las féminas: nosotros no abrimos la puerta con el pelo revuelto, ni bigudís, potingues en la cara o cosas por el estilo; simplemente en calzoncillos, con calcetines y zapatillas, eso sí, pensando que leche nos ponemos para que no nos digan que siempre vamos de cualquier manera, que no pasamos una plancha ni para enseñarla y que así nos va.

Después en la comida familiar, parecido. A los treinta tu hermano mayor (con el que te peleabas de pequeño y que siempre es el ejemplo que te ponen los demás) te pega un codazo y te dice: “No hagas caso, tío, aprovecha a vivir la vida que después ya no te dejan ni respirar”.

Pero pasan los años, te casas y te divorcias (sin tocar el tema de hijos, que eso ya es otro cantar y no de juglaría precisamente). Al principio te ven hundido y te dicen que todo se supera y que tú también lo harás. Sin embargo, cuando ya has entrado en los cuarenta y tantos, la charla ya es otra.

Tu cuñada, te saca a colación que vio a tu ex “que ya está casada de nuevo, muy bien, y que tú sigues sin sentar la cabeza”. Después ya viene el… “Pues si sigues igual por algo será ¿Lo has pensado? Claro, con ese carácter es normal que nadie te aguante”.

Pero ¿qué carácter? Lo que ya estás es harto y le contestas mal a todo el mundo. Tú sólo quieres pasar una noche más, impuesta por las dichosas fiestas navideñas, sólo eso. Sin que te acribillen a preguntas, comentarios estúpidos, indirectas y puñaladas traperas.

¡Coño que sólo es una noche!

¿Y la comida de empresa? Bufff

El jefe con sus indirectas, el pelotas intentado llevar la pelota a su terreno, el lapa pegadito y queriendo aprovechar tus relaciones, el “masterizado” haciendo gala de todos sus conocimientos adquiridos en tanto Master (aunque para ello se olvidó de que existía algo llamado vida) y el cotilla se pasa la vida pegado a todo el mundo y cascando todo lo que escucha.

Las Chicas, algo increíble. Algunas no parecen las mismas, llevan más capas que las cebollas.

Y piensas… si la besas igual te quedas pegado a una capa de sabe dios el qué.

De repente ¡coño!, aparece la chica nueva que casi ni habías mirado, pero que no veas como está la tía. Te acercas, charlas haciéndote el interesante (no sé para qué si después se va a dar cuenta de que todo es fachada y uno es como es) y te enrollas.

La relación sigue, te encuentras genial, te escucha, charla, es inteligente, te ayuda; vamos, lo que siempre habías soñado.

Pero pasa el tiempo y sufre una metamorfosis increíble. Ya no escucha ni charla como antes, se pasa el día de mal humor, chilla por menos de nada y te dice que ya está harta de que seas tan insensible, egoísta y que no la ayudes. Pero si tú sigues siendo el de siempre ¿qué ha cambiado entonces?

Han pasado cuatro años, ya te ves en los cincuenta y sigues como estabas sin pareja. Ya ni vas a la comida de Nochebuena para que la familia deje de darte el puñetero coñazo con lo de siempre.

Te compras algo, te lo calientas, te vas al sofá a cenar con la tele puesta (otro rollo que aguantar año tras año) y…

¡Feliz Navidad!

17 Dic 2007

¿Qué es lo más importante?

Escrito por: Covi el 17 Dic 2007 - URL Permanente

¿Qué es lo más importante?

Salud, dinero y amor… y el que tenga esas tres cosas que de gracias a Dios. A algunos os sonará la letra y para los que no, es de una canción antigua que he escuchado muchas veces de pequeña.

Estos días, donde las cadenas de televisión, los medios de comunicación, la publicidad, las grandes superficies, las ONG, la Iglesia, etc., nos atiborran continuamente con la idea de los buenos sentimientos, la comprensión, la ayuda, el hambre, el dolor, la muerte, y muchas más cosas que no parecen existir el resto del año —se sabe de sobra que estas fechas son las más proclives para la respuesta de los ciudadanos que el resto del año ignoran todo esto o pasan de ello o, lo que es peor, se han acostumbrado a ello y sufren de una total indiferencia— me he puesto a pensar aunque mis reflexiones irán hacia otra mirada.

Si nos preguntaran qué es lo más importante para nosotros de esas tres cosas, ¿qué responderíamos? Salud, Amor, Dinero.

Cuando eres joven la respuesta suele ser, Dinero, ¿por qué? Sencillo, el mundo está por delante, tenemos amigos, ligamos (algunos muy de tarde en tarde, todo hay que decirlo), nos acompaña la salud, vamos que lo importante es encontrar trabajo, poder irnos de vacaciones, comprar coche, salir de copas, divertirnos, etc.

Con el paso del tiempo algunas cosas van cambiando. Ya han llegado los treinta y tantos, estamos hipotecados de por vida, tenemos trabajo (aunque no sea fijo o lo que esperábamos) y solemos tener pareja. Quizás algún hijo que nos depara momentos únicos, también miedos y responsabilidades, pero no nos importan en cuanto escuchamos sus risas y sentimos su cariño. En estos momentos, si la salud también nos acompaña, puede que el Dinero siga estando ahí pero ya su importancia es menor, se dirige al mes a mes y como pagar todos los embolaos que tenemos por delante.

Pero por mucho que intentemos lo contrario, el tiempo sigue pasando y llega esa otra etapa de los cincuenta en la que el trabajo ya está más asentado (igual ha habido suerte y realizamos aquello que nos ilusionaba a los veinte), la hipoteca se va cubriendo con esfuerzo, los hijos han crecido, el cambiar de coche ya no es objetivo importante, ni el lugar donde ir a pasar las vacaciones sino tenerlas, no, aparece otras necesidades.

Por una parte la relación que comenzamos con ilusión, proyectos y amor, ya no se mantiene y aparece la soledad no buscada, o quizás, tenemos lo anterior pero comienza a fallar la salud. Es aquí donde el dinero ya deja paso a otras preocupaciones más reales en nuestras vidas.

Hoy paseaba por un parque, despacio, disfrutando del sol y viendo las hojas caídas que ya nos muestran el invierno. Un paisaje de tonos tan diversos como ojos que lo miran: marrones, dorados, verdes…

De repente dejaron de importarme y sólo fijé la mirada en dos espacios no muy distantes pero completamente diferentes, sí, muy diferentes, dos bancos ocupados

En uno de ellos alguien anónimo daba de comer a las palomas mientras su mirada tenía un reflejo de tristeza difícil de describir. Su ropa, desgastada, sin planchar y su gesto cansino, me hicieron sentir que estaba sólo. Cuando pasé a su lado su mirada seguía fija en el mismo punto como si lo que sucediera alrededor no le llegara o no le importara.

Continúe, ahora con la mirada fija en el otro banco, quizás 100 metros más allá, cerca, muy cerca. Estaban sentados dos ancianos. Él leía un periódico, ella miraba algo que estaba escrito y él le señalaba. Comenzaron a charlar mientras ella le colocaba bien el cuello del abrigo.

Me senté en otro banco no muy lejos y seguí observando.

Aquel hombre anónimo se levantó con lentitud, le costaba el hacerlo, los años no perdonan. Cuando consiguió ponerse de pie se colocó el delgado abrigo que llevaba puesto con un gesto mecánico y comenzó a caminar con una leve cojera sin mirar hacia ningún lado como quien no espera nada y el tiempo tampoco le importa.

Ya me iba levantando para irme cuando vi que la otra pareja también se disponían a irse. Se levantó él primero, le dio la mano a ella para ayudarla y se fueron caminando, cogidos de la mano y charlando. Ella le miraba sonriendo y él, en un gesto de ternura, le acarició el rostro.

Cuando me fui caminando para continuar mi pequeño paseo no pude dejar de pensar en las dos situaciones y pensar: Si les preguntara a los ocupantes de estos dos bancos qué es lo más importante para ellos, ¿qué me responderían?

26 Nov 2007

¿Quién diablos se lucra?

Escrito por: Covi el 26 Nov 2007 - URL Permanente

Sí, ¿quién diablos se lucra? Porque los ciudadanos consumidores somos los que seguimos pagando y jod… para llegar a final de mes.

Comienzas a ver una película a las diez de la noche y terminas, si quieres ver el final, a la una y media de la mañana, claro en una cadena pública, sino ya sabes, a pagar una privada (entre 30 y 60 euros al mes, depende de cual escojas).

Vas al cine e ir dos personas sube a 17 euros, eso despídete de comer palomitas o te gastarás otros 6 euros (eso sí mediana y no la grande cuyo precio es exagerado), vamos, que por hora y media sentados delante de una pantalla se nos va la maravillosa cantidad de 23 o 25 euros (¡ojo!, sin bebida, sino ya se dispararía).

Si te gusta la música y te quieres comprar un CD, prepárate a gastar la módica cantidad de 18 euros, mínimo, que otros están más caros.

Es decir, si en un mes, treinta días, después de trabajar como un condenado, quieres ir con tu pareja dos veces al cine y comprarte un disco de tu cantante o grupo favorito, tienes que disponer de… sumemos…23+23+18, o lo que es igual, 64 euros. Por tanto después de pagar hipoteca, luz, agua, gas, comunidad, comida, transporte, etc., etc., si te queda aún algún resto de tu sueldo, o te vas al cine, o compras música, o te sales a cenar, o te vas de copas. Claro que siempre queda otra opción, dejas de comer y puedes ir al cine, de copas y comprar música (tampoco mucho, no te lo creas).

Después nos dicen NO al pirateo y salen llorando las discográficas y las productoras cinematográficas por todo el dinero que pierden afectando a los propietarios de sus derechos de autor. ¿Recuerdan esos cantantes y actores cuando comenzaron y no tenían un euro o, si lo tenían, no les sobraba para gastarlo en ir al cine o comprar discos? Pues que muevan el culo sobre todo esto porque si ellos quieren ganar su dinero nosotros queremos disfrutar un poco de la vida, ¿acaso es pedir mucho?

Como podéis ver hablo de los que trabajamos, después estarían en un capítulo a parte los estudiantes que sólo disponen de la pasta que sueltan sus padres, para los cuales va todo el peso del gasto (por si fuera poco lo anterior).

Se habla del pirateo, de bajarse de Internet las películas y las canciones, de los mileuristas, pero… ¿Y los que ni siquiera ganan esos mil euros? ¿No tienen derecho a poder disfrutar del cine o la música después de machacarse toda la semana en sus trabajos?

Eso sí, no olvidemos que ahora durante casi cuarenta días nos irán bombardeando a todas horas con… las fechas navideñas, la comida para tales eventos, los regalos del día de navidad y reyes y la solidaridad, como si el dinero creciera en las ramas de los árboles que muchas casas tendrán en esas fechas.

17 Nov 2007

El Cantábrico.

Escrito por: Covi el 17 Nov 2007 - URL Permanente

Cuando leemos una guía de turismo o gastronómica y nos fijamos en el contenido sobre restaurantes siempre observamos lo mismos puntos. Comentarios sobre el entorno y el pueblo o ciudad; la decoración del local; los detalles en la mesa (flores, mantel, cubiertos, copas, etc.); la atención de los camareros; la presencia de la comida; el sabor y cantidad; la relación calidad-precio; pero algo, que para mí creo es importante, nunca se menciona: los baños o aseos.

Se puede ir a un restaurante de gran apariencia exterior y sin embargo, los baños dan pena (y asco).

Este restaurante, El Cantábrico, no tiene un entorno espectacular, si bien está en una zona bonita por naturaleza, Cangas de Narcea (Asturias), ni encontraréis un interior decorado con ningún estilo de apellido conocido. Simplemente estaréis en un comedor acogedor, cuyas mesas están puestas con sencillez (mantel de cuadros, unas flores), donde no aparecerán camareros encopetados sino sonrientes y amables. La comida no vendrá en grandes platos y pequeñas porciones maravillosamente decoradas sino en platos normales, grandes cantidades y hecho de forma casera y natural.

Sin embargo, cuando el cuerpo os insinúe bajar al piso intermedio para visitar los aseos, no lo dudéis, os hallaréis en un lugar amplio, limpio, cuidado y con algo necesario pero siempre escaso o ausente, papel (no hace falta que busquéis de forma discreta el paquete de pañuelos de papel, sobre todo las chicas, o que saqueéis el dispensador de papel para secarse las manos).

Os pongo una foto sencilla, como el propio restaurante.

13 Nov 2007

Al otro lado..., Chávez.

Escrito por: Covi el 13 Nov 2007 - URL Permanente

Cuando comencé este blog me propuse dar siempre mi mirada sobre lo que escribiera aquí. Pues bien, esta vez me salto esa norma porque creo que la ocasión así lo requiere.

Todos conocéis la noticia de este fin de semana: las palabras de Chávez y las respuestas de Zapatero y el Rey.

Hasta hora, hemos leído u oído las diferentes opiniones que ello ha suscitado dentro de nuestro país, sin embargo, como en todo, existe otra mirada, la de la otra orilla, al otro lado.

Navegando por estos mares me he encontrado con una página web y un artículo sobre lo acontecido que, de verdad, no tiene desperdicio pero sí debería de tener una respuesta. Claro que bien pensado, dudo que dicha respuesta fuese publicada por sus destinatarios.

No he podido dejar de sucumbir a la idea de copiar y pegar dicho artículo en este blog, así que con vuestro permiso, y por si alguien no lo ha leído, aquí lo dejo para que opinéis. ¡Ah!, también pondré el enlace a dicho artículo pues a continuación de éste hay otros dos que, en fin, también son para leer y responder fríamente.

Es un poco largo, lo sé, pero en serio, intentar llegar hasta el final aunque no se esté de acuerdo y sólo sea por mala leche.

El enlace es:

http://www.critica.cl/html/montecinos_03.htm

Y ahora, el artículo que pertenece a Hernán Montecinos, escritor y ensayista de Chile.

CUMBRE IBEROAMERICANA: PUNTO FINAL PARA UNA DIPLOMACIA HIPÓCRITA

Cualquiera sea la opinión, a favor o en contra, que se tenga sobre el estilo de Chávez para hacer política y establecer relaciones internacionales, lo cierto es que éste, una vez más, así como lo hizo en las Naciones Unidas, delante de toda la comunidad mundial, (tratando a Busch de criminal y asesino), en la reciente Cumbre Iberoamericana, fue la estrella, el que acaparó todas las cámaras, el que dijo verdades tremendas y lacerantes, que incomodaron a más de algunos de los fruncidos y estereotipados asistentes a la Cumbre, incluso, hasta el mismísimo autodenominado rey de España.

Por supuesto que esto no es nada nuevo, corresponde al personal estilo de Chávez, tanto es así que en una de las últimas Cumbres anteriores, a las que asistía Fidel, este declaró que por fin ya no se sentía sólo en dichas reuniones, pues dejaba de ser el único Diablo, el único aguafiestas, ahora tenía a Hugo Chávez a su lado para acompañarlo en sus diabladas. ¡Y vaya si tenía razón!... Incluso hasta se quedó un poco corto Fidel, porque los diablos, en la reciente Cumbre en Chile, ya no fueron dos sino tres, si le sumamos a Cuba y Venezuela la participación de Daniel Ortega en representación de Nicaragua. Y yendo más lejos aún, no se puede soslayar el hecho de que hay varios otros que se encuentran al “aguaite”, deseosos de encontrar el momento propicio para sumarse al exclusivo Club de los “Nuevos Diablos”.

Resulta un hecho indudable que la aparición de nuevos diablos, o con ganas de serlo, ha resultado sumamente beneficiosa para enriquecer y darle movimiento a las prácticas de las Cumbres Iberoamericanas que se distinguían por su esterilidad, su ineficiencia y su acartonamiento. Sí, porque eso de andar de Cumbre en Cumbre, dándose palmaditas en los hombros, con sonrisas alegres y muy contentos sus asistentes por consensuar en sendas declaraciones todo de todo, hay que considerar que, a partir de Chávez, tal imagen se encuentra desahuciada y obsoleta. En efecto, estamos asistiendo en las Cumbres a un fenómeno político que, por primera vez, se está produciendo: decirse las cosas tal como son, sin ningún tapujo y con toda franqueza. Y eso, aquí y en la quebrada del ají resulta siempre saludable en tanto se pone término a una hipocresía diplomática que es la que prevalecía en las anteriores Cumbres. O sea, al pan pan, y al vino vino, nada más simple que eso. Ahora si a más de alguno esto le incomoda tenemos que recurrir al dicho popular de al que le venga el sayo nada más que se lo ponga. Esa es la mejor manera de entenderse; no a la hipocresía, ni mirar para los lados, ni tampoco hacer oídos sordos frente a las verdades. Decirlas cara a cara, a micrófono abierto, delante de todos, y punto. Lo demás pura poesía, puras paparruchadas, y nada más que eso.

Ahora bien, y entrando un poco al detalle de los hechos que se sucedieron, y que suscitaros tremenda escandalera, en mi opinión, creo que si había alguien en la Cumbre Iberoamericana que no tenía ningún derecho ni ninguna autoridad moral para intentar siquiera hacer callar al presidente Hugo Chávez, o a cualquiera de los mandatarios asistentes, ese era el rey de España, Juan Carlos de Borbón. En primer lugar, porque el nunca ha sido elegido por el pueblo español, ni tan siquiera para conformar y dirigir la directiva de un club de rayuela. En segundo lugar, porque crecientemente se ha estado gestando una movilidad social en España, contraria a la anacrónica y espuria figura del denominado rey de España, al cual tildan, y con mucha razón, de ser un “parásito, un “zángano”, una figura decorativa que, por lo único que se distingue es por dilapidar una cuantiosa fortuna para su uso personal y la denominada “familia real”, a costa del erario del gobierno español. Un parasitismo a ojos vista de toda la comunidad internacional, impropia de un país que se dice democrático, equitativo y justo, y más encima civilizado. En tercer lugar, tampoco tiene ninguna autoridad moral, en cuanto su actitud tuvo por motivo hacer una cerrada defensa del fascista José María Aznar, grotesco personajillo, grotesco remedo de fuhrercillo europeo, que se ha prestado para servir las peores causas, entre otros, avalar el intento de golpe de Estado contra Hugo Chávez, y ser lamebotas de Busch, embarcándose en la aventura criminal contra el pueblo de Iraq, que a la sazón ha significado decenas de miles de civiles asesinados, fundamentalmente, mujeres, niños y ancianos.

De otro lado, por decir, lo menos, lamentable y triste la actitud del presidente Zapatero, quien pidió respeto para la figura de Aznar, argumentando que dicho respeto se debía mantener, aún para aquellos que pudieran estar en las antípodas ideológicas de quien las oficia de ocasional contradictor. También exigió dicho respeto, por haber sido Aznar representante legítimo del pueblo español al haber sido elegido democráticamente. Sobre estos “sesudos “argumentos de Zapatero me caben hacer dos observaciones.. El primero de ellos, es señalar que en, un sentido general, tiene razón el presidente de España, en cuanto a que al adversario político o ideológico debe respetársele en su condición de tal. Sin embargo, en mi opinión, toda regla tiene una excepción. Y esta regla se rompe si remitimos el caso cuando la referencia la hacemos a un fascista redomado como lo es, sin duda, el caso de José María Aznar. Cualquier diferencia que se pueda tener con cualquiera persona, sin duda, esa diferencia tiene que ser respetada pero, jamás nunca, y bajo ningún pretexto, ese respeto debe ser reclamado para un fascista, cualquiera sea su procedencia o estirpe. Si en su tiempo, los fascistas Mussolini e Hitler no se merecían ningún respeto de nadie, así también sus clones contemporáneos, Bush y Aznar, no tendrían porque merecérselos, bajo ninguna circunstancia ni ninguna condición.

En mi modesta opinión, en este punto se equivocó medio a medio el demócrata Rodríguez Zapatero, quedando en mal pie sus públicas adhesiones a los valores de la humanidad y la democracia, por tratar de defender públicamente ante la faz internacional, precisamente, a quien más ha pisoteado dichos valores: el fascista, golpista y criminal de José María Aznar. En cuanto a la segunda razón esgrimida, por el presidente de España, resulta lamentable comprobar que no es primera vez que un pueblo se equivoca al elegir de gobernante, lo cual pone en entredicho la utilidad misma de los procesos eleccionarios, en cuanto no siempre se elige en los cargos de elección popular a lo mejor de los ciudadanos. En este sentido, el pueblo español, en su oportunidad, se equivocó medio a medio eligiendo a un fascista, pero esa equivocación no le entrega crédito al presidente Zapatero para que, invocándola, intente hacer defensa de una figura tan abyecta y miserable como, sin duda, lo es José María Aznar, y más precisamente, justo en los momento en que agrupaciones civiles en España están solicitando la conformación de un “Tribunal Especial” para juzgar a este personajillo por crímenes de guerra, por atentados de lesa humanidad. Un traspiés de Zapatero que le seguirá penando, aún pese a toda los aplausos que le entrega la prensa internacional, más del 90% de ella controlada por los grandes consorcios periodísticos.

En fin, no quiero seguir abundando más sobre el asunto, porque a estas alturas ha corrido ya mucha tinta. Por lo demás no quiero ser yo quien tenga que defender a Hugo Chávez, porque conocida es mi posición pública de simpatías hacia su persona y el movimiento revolucionario que representa, y también, mi profundo odio y desprecio hacia todos los personajes fascistas cualquiera que éstos sean. En eso, a mucha honra, me diferencio del demócrata Zapatero y del reyezuelo de España. Sin embargo, y para mejora ampliar la visión, de lo que he querido dar a entender en esta nota, recurro a la trascripción de dos artículos anteriores de autoría de otros columnistas, por encontrarlas muy pertinentes, aunque se encuentran referidas a situaciones distintas. El primero de ellos escrito por un columnista del diario “El Mercurio”, al que no se le podrá acusar ni de de marxista ni terrorista, como acostumbra la prensa de mi país, y de todo el mundo, para descalificar los razonamientos fundamentados, de quienes se oponen al intento de hacer valer un discurso único proveniente de los países del Norte. El segundo artículo De edison Barría de cuya procedencia y adhesión se encuentra en el encabezado del mismo.

02 Nov 2007

Ni mejor ni peor que tú.

Escrito por: Covi el 02 Nov 2007 - URL Permanente

Sí, lo confieso, fumo. Pero no soy ni mejor ni peor que tú, no fumador. Si un día lo fuiste sabes lo que es, si nunca has fumado no podrás entenderlo.

Sé que fumar, como ha puesto un amigo en su blog, no es un acto en libertad. Yo no elijo libremente fumar o no, el tabaco elige por mí. Sí, lo reconozco, por un lado deterioro mi salud y pierdo dinero, dinero que doy a ganar a quien me lo está prohibiendo.

Como dije antes, no soy peor por no tener esa fuerza de voluntad necesaria para decir ¡basta! y no encender más un cigarrillo. Sin embargo eso no significa que cometa un crimen cada vez que lo hago, ni que sea una persona sin voluntad, endeble o carente de fuerza.

Sea como fuere, ¿por qué se puede juzgar a alguien por un acto sin saber nada de él?

¿Sabes acaso las circunstancias de esa persona? ¿De su lucha día a día? ¿Su vida?

¿Acaso somos quienes para saber lo que pasa por su cabeza cada vez que enciende un pitillo, exhala el humo y siente que se relaja?

Sí, lo sé, de nuevo un error, no relaja sólo nos atrapa más; pero el fumador lo siente así y lo necesita. Lo que no necesita es que le persigan por ello sino que le ayuden a poder dejarlo. Y no hablo solo de tratamientos, fuerza de voluntad, si no de muchas otras cosas que nos rodean y determinan si tendremos esa fuerza o no.

Hay personas que nunca la tendrán, cierto, pero repito, no por ello son peores que tú por haber podido, ni que tú por no haber fumado nunca.

No estoy revindicando el fumar, no, pero quien fuma no asesina. Ya, el fumador pasivo. No diré que no es cierto, tan sólo una afirmación de un conocido psiquiatra forense “Aún no he estudiado ningún cadáver después de 50 años de ejercer mi profesión que haya muerto por ser ‘fumador pasivo’.

Ahora, antes de irme a dormir, encenderé mi último pitillo por hoy. Quien sabe, quizás mañana pueda decir ¡he dejado de fumar!, pero hoy, sí, lo confieso, fumo.

27 Oct 2007

Gratuidad ¿sí o no?

Escrito por: Covi el 27 Oct 2007 - URL Permanente

Hoy hablaré de algo que no ha salido en ningún diario emblemático de tirada nacional, ni siquiera en alguno regional, local…

Comenzó el curso escolar en los colegios y en las universidades. Precisamente a estas últimas me voy a referir.

Según la Ley Orgánica 4/2007 de 12 de Abril, BOE 13/04/07, se establece que "las personas con discapacidad tendrán derecho a la exención total de tasas y precios públicos en los estudios conducentes a la obtención de un título universitario", perfecto, salvo por un hecho, esa ley se está aplicando solamente en la primera matrícula y no si se repite alguna asignatura (caso de carrera) o curso completo (caso del curso de acceso a mayores de 25 años).

Quizás al leer el texto alguien ha pensado: Si repite asignatura o curso será porque no dio golpe, o no se presentó, o no tuvo tiempo, o…

Cierto, puede haber muchas causas pero no olvidemos algo imprescindible al hablar de este hecho, se trata de personas con discapacidad y por tanto con trabas y deficiencias para poder seguir un ritmo normal.

Si se pretende una ayuda de verdad y seria, no se debe limitar a curso por curso, ya que si se hace así muchas personas no podrán continuar dichos estudios por no poder hacer frente a los honorarios en el curso siguiente.

Sí es cierto que la primera vez que se repite cobran el 50 %, pero si existe una tercera vez ya tienen que abonar todo.

Creo que la mayoría conocemos el número de asignaturas que puede suponer un curso de una carrera como Derecho, Periodismo, Ciencias de la Educación, Psicología, Filosofía, etc. Sacar adelante el curso con problemas físicos y más, cuando se realiza a distancia (caso de la UNED) aún es más esfuerzo y no siempre el rendimiento es el esperado por los afectados –no olvidemos que muchas enfermedades pueden ser degenerativas o funcionar por brotes- al no poder saber como van a estar al día siguiente, a la semana siguiente o al mes siguiente.

Por ejemplo, en el caso concreto del curso de acceso a mayores de 25 años se encuentran con el hecho de tener que aprobar, si no es así, deben repetir el curso entero (lo cual llevaría a pagar la mitad de todas las asignaturas) no siendo posible repetir asignaturas por separado.

Ya sé que no es un hecho que afecte a la millones de españoles (si fuera así habría salido en los medios de comunicación) pero sí a muchas más personas de lo que la gente puede suponer. Personas cuya única ilusión es estudiar e intentar llevar a cabo su sueño mientras su enfermedad se lo permita.

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