16 Jun 2008
Educando a Tarzán (13)
.
Quién lo iba a decir. La selva, es bien sabido, siempre había sido un lugar deliciosamente animal y bien estructurado, sometido únicamente a la ley inexorable, original e indiscutible del instinto primitivo.
Los papeles estaban perfectamente diseñados y no cabían discusiones: el león se comía tranquilamente a las gacelas sin ningún remordimiento, la mantis religiosa se zampaba al compañero de jolgorio, después del refocile, del modo en que los humanos, después de consumado el ejercicio, se fuman un cigarro.
Y así sucesivamente. Los ejemplos podrían ser infinitos.
Pero después vinieron misioneros y políticos y la cosa se fue amariconando. Y se hizo popular la odiosa frase "todas las opiniones son igualmente rfespetables".
Cuando Chita escuchaba la sentencia se le subía la sangre a la cabeza y advertía a Tarzán, para que no cayera, también él, en el engaño:
-"Mira, Tarzán, hijo: lo que debe respetarse es el derecho a opinar, pero jamás por igual el resultado. Hay opiniones, como esa que defiende la sentencia, que resultan ingenuas o mal intencionadas".
.
¿Quién digo ser?
Aparento ser (como se ve) un animal con caracteres secundarios de varón, de raza humana, sin rasgos ni marcas que me hagan muy diferente a otros individuos de la especie y con el deterioro propio de la edad.
Últimos Comentarios
- Éxodo 1 comentario Ángel Pasos
- La rubia del Cine Mary 2 comentarios panchoflecha Farmacia
- El mercadillo de san Froilán 3 comentarios panchoflecha Anónimo Edén
- El Paraiso Perdido 2 comentarios Anónimo Andres Candela
- El homenaje 1 comentario Juegos Gratis
Tags
Enlaces
Ídolos
Buscar
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):



0 comentariosEscribe tu comentario