16 Jul 2008

JULIA, una historia de y por entregas (I)

Escrito por: conciertoarte el 16 Jul 2008 - URL Permanente

De: Julia Mussot <angelazul58@star.com>

Para: Elena Ortiz <musicarte@planet.com>

Asunto: Gracias, Jaime

Tal vez esto te parezca algo muy descabellado, pero no encuentro otra manera de agradecerte que me hayas salvado la vida. Creo que lo correcto sería comenzar por contarte la historia de estos fragmentos de mujer que soy. No diré mucho; si acaso, haré el recuento de ese sábado en que tú, sin saberlo, sin proponértelo, sin imaginar siquiera cómo, me hiciste desistir del suicidio. No hace mucho, «no puedo recordar con precisión la fecha exacta, cuando una está tan triste —como estoy— no tiene noción del tiempo», pero fue un sábado, después de mucho llorar y de estar atragantándome con mi propio dolor durante muchos días, años.

Salí a caminar de noche por la ciudad, a recorrer sus calles para ver si podía reconocerme, reencontrarme. La lluvia me impedía escuchar mi propio ritmo cardiaco, las gotas quedaban atrapadas entre mis pestañas y se confundían con las lágrimas que, tercas, no querían dejar de asomarse al mundo. Caminé por muchos rumbos y muchas horas, hice incontables esfuerzos por encontrar a alguien, marqué cuantos números telefónicos habitaban en mi memoria; nadie, ni un amigo, ni una amiga, ningún conocido que pudiera darme un abrazo y regresarme a la vida. ¿Alguna vez has sentido que la muerte te canta al oído? ¿Alguna vez le has visto el culo al diablo?
Regrese a mi casa, no supe cómo. El regreso fue peor. Todo me resultó ajeno y desconocido, como si fuera otra y no yo la que habitaba ahí.

Fue entonces cuando lo decidí: la muerte nunca me ha parecido un remedio para los problemas y no se trata de eso, ¡ojalá! fuera tan sencillo como un montón de problemas esperando ser resueltos, como un desamor o un abandono, ¡ojalá!… Pero es algo más complejo, más devastador, se trata de no tener deseos de vivir, de no hallar nunca un sitio, un lugar, un modo de dejar de ser la que no quiero ser, se trata de padecer esta jodida incapacidad para retener las cosas buenas, a las personas que me han amado, esta facilidad para destruirme y destruir a los demás. Quise escuchar voces y notas que alguna vez, en algún instante, me habían dicho algo entre tantas canciones, muchas tuyas; una, una sola fue la que me sacó de ese letargo: Callejón. La había escuchado antes, pero al re-visitarla aquella vez, esa noche en especial, y verme ahí, reflejada, desnudada, observada, supe que alguien en el mundo, otro ser humano, estaría sintiéndose igual o peor que yo. Si tú pudiste escribir esa canción en algún momento de tu vida para que yo en otro momento —mágico— pudiera escucharla y aferrarme a ella, ¿qué derecho creí mío para dejar todo esto? Supe entonces que hay muchos solos, muchos tristes, muchas miserias humanas disfrazadas, colgando de los percheros en miles de armarios de cientos de miles de casas, colgadas de manos que se aferran al tubo del metro, de los autobuses, colgando y pendiendo de un hilo, un hilo que, a veces, como la vida, es muy frágil.

Escuché Callejón sumida en una tristeza íntima y reaccionaria, y poco a poco tu voz me abrazó, me llenó de paz, de consuelo. Amanecí en un sillón, vomitando infiernos, tu canción seguía inundando los silencios de mi casa. Me quité las alas rotas de los sueños frustrados, las guardé en el armario y ahora sólo espero que sople un buen viento para volver a intentar alzar el vuelo. Mientras tanto, me hago a la idea de sobrevivir.

Yo sé que todo esto debe resultarte patético y, tal vez, hasta te provoque miedo que una loca cualquiera te escriba cosas como esta, pero no tengo otra forma de agradecerte que ese montón de palabras y notas me hayan devuelto las ganas de seguir aquí, aunque sea nada más que para seguir sintiendo dolor y, de vez en cuando, algún atisbo de felicidad. Y pensar que basta un rincón para darle a la ciudad corazón…

Gracias, desde lo más hondo de mi alma fracturada. Dios —si es que existe— te bendiga.

Julia

(Continuará...)

7 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Lita Gomez dijo

Me muero de ganas por seguir esta historia
besitos

uru dijo

¡Ostras! si llego a leerte antes te enlazo en mi último post.
Te dejo aquí el comentario que he intentado poner en tu post anterior:
Cómo me gustan tus historias! y tu manera de narrarlas
Besotes
Sigo leyéndote que me queda un post tuyo para leer

Espero que ahora funcione mejor el envío
Lo dicho
Me encantan tus historias, y esta de Julia.... todavía más

Besotes gordos

Pepa dijo

Permiteme que te añada como amiga para poder seguir leyendo tus historias.

Gracias y un besito.

bandama4 dijo

Querida amiga el relato tiene intensidad y me ha dejado con ganas de saber como sigue.Me ha gustado y si llego a saberlo antes me hubiera pasado antes por aquí para encontrar relatos como este que has escrito que llega a uno.

Cuidate,bsss.

juanmaromo

juanmaromo dijo

La curiosidad mató al gato... y yo no puedo resistir meter las narices cuando huelo la belleza. Espero que detras no haya un cepo. Besos

conciertoarte

conciertoarte dijo

Juanma...como los gatos...desconfiado al máximo...pero te puedo garantizar que no te tendré que devolver el dinero... aunque la historia es larga, eh?...besote...

NEKANE dijo

Nos dejas así??????????

Escribe tu comentario


Si prefieres firmar con tu avatar, haz login
Inserta un emoticono

Sobre este blog

Avatar de conciertoarte

La última grupi

Todos llevamos un fan escondido en el armario. Hay quienes le han dejado salir y le han dado la libertad de gritar, aullar y hasta desmayarse ante el objeto de su pasión. Nada más lejos de la realidad que un artista sobre el escenario.
Pero, abajo, es tan mortal y simple como uno mismo...
Os invito a contar vuestras experiencias, recuerdos, anécdotas, desengaños como fans...
Deja tu comentario.

ver perfil »

Fans

  • horasur
  • casajuntoario
  • berilax
  • fibromialgia
  • Lucía Angélica FOLINO
  • Ayla
  • antoniomarinseg
  • cursos
  • landahlauts
  • kavafic
  • Corto Cortés Smith
  • Feliza Sex
  • Pata Negra
  • tmh5050
  • revolucionariamaca
  • mano-negra

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

Feevy

Flickr

Oops! Este módulo parece que todavía está sin configurar..

Twitter

Oops! Este módulo parece que todavía está sin configurar..

Texto