07 Jun 2008
El color de la tristeza
En estos días estoy rumiando una tristeza. “I’m feeling blue”, diría en inglés. Traducida, la asociación entre el color y el estado de ánimo suena casi poética. “Feeling blue” es, literalmente, sentirse azul.
Mi tristeza nunca podría ser azul. Azul me suena a calmo, limpio, profundo, silencioso. Me gusta mucho el azul, pero no va con mi tristeza. Para expresarla necesito más bien un rojo febril, un escarlata doloroso que avance hacia un amarillo melancólico a través de los ocres y los naranjas de un atardecer, por ejemplo. Si no, podría ser una tristeza oscura y sucia, la tristeza de la tierra y de los hombres, de la pérdida y el enojo, de lo oculto y de lo enfermo. Una tristeza implacable que de a poco se vuelva gris, hasta desaparecer.
Sobre este blog
Hilo Mental
Carmen Ercegovich
¿Qué es un hilo mental? ¿El curso de los pensamientos? ¿Una finísima línea que ingresa por los recovecos de la razón?
Últimos Comentarios
- Levante la mano el prejuicioso 5 comentarios emilio antoniovictior emilio emilio Daniel Yáñez González-Irún
- ¿En cuántas maletas cabe tu vida? 9 comentarios indy emilio Anónimo emilio emilio
- El color de la tristeza 4 comentarios Sherezade Carmen Ercegovich Rafael margarita-blanco
- Evolución o variantes de un antiguo proverbio 4 comentarios bandama4 Rafael antoni0pujante antoni0pujante
- Todos somos escritores 15 comentarios annesauvage antoniovictior bitdrain f-menorca antoni0pujante
Tags
Enlaces
Amigos
Ídolos
Buscar
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):


4 comentarios Escribe tu comentario
margarita-blanco dijo
Muy bueno tu blog.
Te invito a pasar por el mío.
Cordiales saludos!
Rafael dijo
Que reflexión tan sugerente. A mi me gusta la expresión "I am feeling blue" y la empleo alguna vez porque no le encuentro equivalente en español; pero -y aquí me parece que coincidimos- con ella no quiero transmitir una tristeza "sucia" o "enojosa"; sino una sensación de abatimiento que me aproxima a los días en los que la fiebre te hace descansar casi plácidamente. Un escepticismo reposado que no produce enfado, sino una percepción sutil del dolor que late en el fondo de tantas cosas.
Saludos.
Carmen Ercegovich dijo
Gracias Margarita y Rafael: los matices de la tristeza son tantos y tan variados como aquello que la provoca y quienes la padecen, ¿no te parece?
Sherezade dijo
El color, el color...creo que sí, la vida es color. ¿Por qué no puede ser la tristeza de color azul?. Tal vez incluso es de color amarillo. Quien sabe...el color de la vida lo ponemos los sers humanos. Creo que desde ahora la tristeza será para mi de color azul.
Saludos