21 Oct 2012

Habríamos sido muy felices

Escrito por: Pablo Hoces de la Guardia Gómez el 21 Oct 2012 - URL Permanente

ACTO 1

A mis sesenta y ocho años me encontraba mejor que nunca. Tenía un piso muy céntrico, una buena pensión, unos ingresos extra por el alquiler de otro piso de mi propiedad y unas hijas preciosas que me hicieron abuelo estos últimos años. La cruz de mi vida fue hace un lustro, cuando mi mujer me abandonó por un profesor de matemáticas diez años más jóven aunque no tardé en superarlo.

Mi hija mayor, Raquel, ha venido hoy a visitarme. Tenía todo el sábado por la mañana libre y decidió pasarlo conmigo; no creo que exista en el mundo un padre más orgulloso de su hija. Le convencí para que se quedara a comer, pero mientras preparaba un poco de gazpacho y filetes de ternera oí a lo lejos el timbre de la puerta y los pasos de mi hija que fueron a abrir; unos segundos después mi hija se asomó por la puerta de la cocina y dijo que tenía que salir, que era importante. Me lavé las manos y fui al salón donde me esperaba un chico jóven y trajeado de no más de treinta años; se identificó como el notario del pueblo, me pidió que me sentara y así lo hice, con mi hija al lado.

N: Bien, ante todo quiero pedirles disculpas por las horas a las que he venido. Estos días tengo un volumen de trabajo demasiado grande, y entre viajes y otros temas no habría podido venir a verle hasta dentro de dos semanas. El asunto que vengo a exponerle es de vital importancia -Le invité con un gesto de manos y cabeza a que continuara su explicación-. Dígame una cosa don Jose Luis. ¿Usted conoció a Fátima Suarez Martínez?

JL: Oh, dios mío... -No tuve ni que pensar la respuesta, sabía exactamente de quien estaba hablando. No la veía desde hacía más de cuarenta años y sin embargo por lo menos veinte segundos al día durante ese tiempo ha pensado en ella... desde aquello-. Sí, la conozco, pero ¿por qué me lo pregunta? han pasado décadas sin verla.

N: Jose Luis... Fátima falleció el pasado martes, fruto de un accidente de tráfico -Las lágrimas asomaron en los ojos de su interlocutor, y su hija le abrazó aunque no conocía a es tal Fátima pero ya habría tiempo para explicaciones-. En mi oficina nos estamos encargando de las herencias y bienes que ha entregado esta señora, y destaca especialmente que había algo para usted -El treintañero abrió su malentín y extrajo... una funda de plástico con un cd dentro-. Para ella era muy importante que recibiera esto, sólo quería que usted supiera de su contenido si a ella le ocurría algo y así ha sido finalmente, por desgracia. Si me hace el favor de firmar estos papeles, puede quedarse con el disco.

Unos meses después me armé de valor y fui al cementerio donde estaba enterrada Fátima. Salí del coche con un ramo de flores mientras recordaba el contenido de ese disco del que me hizo entrega aquel notario. Era una grabación en la que me rememoraba como nos conocimos, lo que sentíamos el uno por el otro. Recordó aquello... y lo que hizo aflorar todos los recuerdos que guardaba hacia ella era lo que dijo al final de su grabación... que nunca había dejado de quererme pero que nunca jamás se ha arrepentido de su decisión.

Una vez llegué a la lápida de Fátima, deposité las flores en la base y y la observé durante horas. Por fin me acerqué, puse los dedos sobre mis labios y después sobre la lápida -Yo tampoco he dejado de quererte a ti, ni de odiarme por como actué... te quiero Fátima... ¡te quiero!- Dije en voz alta y con lágrimas en los ojos.


ACTO 2


A mis veintiséis años había quedado con Fátima para ir al cine y tomar algo. Era la persona más curiosa del mundo, empezamos a hablar por internet hace un año pero desde que nos vimos por primera vez en persona han pasado escasamente tres meses. Ella fue una parte muy importante en la decisión de romper con mi anterior pareja, supo hacerme ver hasta que punto no era feliz; algo de lo que me llevaban advirtiendo mis amigos desde hace mucho tiempo pero fue Fátima la que me supo abrir los ojos.

Era guapa, divertida, educada, atenta y todo aquello que habría deseado de mi mujer ideal. Se enamoró de mí, y lo hizo incluso antes de que rompiera con mi ex pareja; además me supo dar ese cariño que no percibía por parte de mi ex y por ello no quería perderla... pero si lo hiciera no sé exactamente si perdería una amiga o un amor. Ella sabía que no estaba preparado para iniciar nada con nadie, y mucho menos con ella, es demasiado valiosa como para echarla a perder por querer ir demasiado rápido.

Después del cine, de una cena bastante contundente y de un agradable paseo llevé a Fátima a su casa. Antes de subirse nos quedamos un rato charlando en el coche de la película, de anécdotas varias, de amigos comunes etcétera, al final Fátima se puso seria; Jose Luis sabía que desde hace unos días ella trataba de decirle algo pero sabía que la mejor forma de que sucediese era no presionarla:

F: Bien Jose Luis, espero que comprendas tan bien como yo que esto no puede seguir así -JL quiso protestar pero sabía que en el fondo tenía razón-, sabes que estoy enamorada de ti, lo sabes desde hace mucho tiempo. Se que no quieres ennoviarte, que no estás preparado para inciar nada y todas esas mamarrachadas que os gusta decir a los tios para no reconocer que no sentis lo que deberíais sentir -JL intentó protestar de nuevo pero Fátima le hizo un gesto para que no lo hiciera, pues ya estaba apunto de acabar-. Por todo lo que nos ha unido todo este tiempo JL, se honesto. ¿Tengo alguna posibilidad de compartir mi vida contigo?, ¿me darías la oportunidad de hacerte feliz y hacerme feliz?

JL: Fáti... voy a ser franco contigo y a decirte lo que siento o lo que creo sentir ahora mismo. No creo que haya la suficiente química entre nosotros para iniciar una relación, me pareces una chica maravillosa, que vale un montón y se merece lo mejor. No, no puedo, al menos ahora...... pero si es ahora cuando necesitas una respuesta solo te puedo decir que lo siento pero es imposible.

F: Te agradezco de véras tu sinceridad y te pido disculpas por esta especide de... ultimatum que acabo de darte, ahora respiraré aliviada porque se que no dejo nada pendiente, que no hay nada que me ate aquí; que puedo empezar una vida sin tener que mirar de reojo a lo que pudo haber sido y nunca fue -JL la miró con cara confusa imaginándose lo peor-. Jose Luis, me han ofrecido un empleo en Brasil a través de un antiguo cliente con el que colaboré en su momento. Creo que es una gran oportunidad para mí, de empezar de nuevo y de dejar atrás esta crisis económoda y esta crisis existencial.

Nos despedimos con un largo abrazo. Antes de salir a la carretera tuve que parar el coche en doble fila y romper a llorar. -¿¡Qué he hecho!?-. Para mi desgracia nunca más supe de ella, desde aquello que hablamos en el coche.


ACTO 3

A mis treinta y cuatro años, una vez más me desperté sobresaltado, empapado en sudor. Me dolía la cabeza, había estado soñando... el recuerdo del coche, de fátima... la visión de un futuro en el que me anuncian su fallecimiento sin haberla vuelto a ver, un futuro en el que la sigo amando y en la que voy al cementerio a visitarla. Sabía que había dejado escapar a una gran mujer que me podría haber hecho muy feliz al igual que yo a ella. Un capítulo que se cerró.

Un rato después mientras hacía la compra semanal fantaseaba con la idea de irla a buscar a Brasil -¿¡después de ocho años!?- pero lo descarté rápidamente. La cabeza me daba tantas vueltas que hice la compra de forma mecánica. -¿¿¿Disculpe señor, se encuentra bien???- La cajera me dijo al parecer hasta en tres ocasiones que la tarjeta no pasaba la máquina, que si era posible hacer el pago en efectivo -Oh, sin ningún problema, discúlpeme-. Ella estó importancia a ese despiste y fijó su vista en mis ojos, ahora éramos los dos los que estábamos como hechizados mirándonos el uno al otro-. Al terminar de pagar indiqué que me llevaran la compra a casa al día siguiente por la tarde. Mientras conducía el coche no pude evitar sonreir y recordar que mi historia con Fátima se acabó, que habríamos sido muy felices pero que ser feliz no dependía de ella sino de mí. Ella siempre lo tuvo muy claro y yo, a partir de ahora también.

En la parte de atras del tique estaba escrito un día, una hora y un número de caja. Volví a sonreir y acudí a la cita con la cajera en la fecha y lugar indicados. Detecté algo, química... una química que no vi ni siquiera con fátima antes de arrepentirme de dejarla escapar.

Es hora de vivir de una vez. Basta de melancolía.

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16 Sep 2012

Principios y valores

Escrito por: Pablo Hoces de la Guardia Gómez el 16 Sep 2012 - URL Permanente

(11 de mayo de 2001)

La gran noche había llegado, una que supondría una toda una inyección de audiencia a esta cadena de radio. Habían tardado seis meses en acordar una entrevista con Rubén Martínez Lara, que reciéntemente había sido premiado por el Instituto Cervantes con el Corazón blanco, trofeo que le acerditaba como el mejor escritor de habla hispana de todo el siglo XX (en este trofeo eran candidatos todos los escritores que ejercieran durante este siglo, independientemente de si aún vivían). Después de unas primeras preguntas de cortesía sobre la familia, las vacaciones y el mal tiempo que hacía en la calle, la jóven y prometedora directora de informativos comenzaba la entrevista de forma contundente.

- Don Martínez Lara, mejor escritor del ss XX. ¿Cómo se siente con este distintivo?, ¿se ha parado a pensar lo que supone haber quedado por encima de mitos como Pablo Neruda, Gabriel García Márquez, Federico García Lorca, Miguel Hernández, y muchos otros? Personalmente sí que he leido todos los libros que ha publicado y me parecen sencillamente exquisitos, ¿pero no es ir demasiado lejos concederle este galardón?

-El autor comenzó dándo las gracias por concederle esta entrevista y elogiando el programa que dirige su entrevistadora, asegurando que lo escucha siempre que puede-, creo que enfocamos el premio de forma diferente. Piense en lo que ha supuesto, no sólo en el ganador sino en toda esta serie de nominados, todos los cientos y cientos de mentes privilegiadas a las que se ha recordado, rendido homenaje y a las que el mundo debería agradecer sus aportaciones; en mi opinión, creo que este galardón únicamente me ha convertido en un humilde portavoz de toda la cultura que hemos ido acumulando durante todo el siglo pasado.

La entrevista duró más o menos una hora y fue transcurriendo de forma exitosa. La entrevistadora llegó a poner en aprietos en varias ocasiones al legendario autor, pero este salió al paso de forma magistral en todas las ocasiones. La prensa se haría eco en meses posteriores, y entre otras cosas, de sus declaraciones sobre el fraude de algunos autores que subcontran gente que les redacte los manuscritos.

- No, en absoluto, no entiendo este corporativismo entre autores para defender a unos pocos que se ha demostrado que no han escrito sus publicaciones y que se limitan a poner el nombre y el prólogo. Es un insulto al talento de miles y miles de artistas no sólo del presente sino a lo largo de la historia -Rubén continuó su explicación ante la insistencia de su entrevistadora-. Es de todos sabido que ha habido poetas y músicos famosos a los que sus mujeres hacían todo el trabajo pesado, ellos sólo ponían el nombre al libro y como mucho el prólogo. Yo reniego de todos esos autores que mancillaron y mancillan este noble arte y se lucran a costa del talento de otras personas. No creo en estas prácticas, y el día que me ocurra y que no llegará nunca, devolveré este premio al Instituto Cervantes y pediré públicamente la no compra de ninguno de mis libros.

Un rato después de finalizar el programa, la directora de informativos preguntó a Rubén a la hora de despedirse si hablaba en serio, si los valores significaban tanto para él como para renunciar a todo si estos se quebrasen. El autor respondió con una sonrisa seductora y sincera al mismo:

-Sí, para mí la máxima de cualquier escritor es llegar lo más lejos posible sin perder sus valores, y el que no se capaz que se dedique a otra cosa. Y por cierto, antes de irme... yo también he leido los libros que ha publicado y me han inspirado más de lo que cree. Muchas gracias, señorita Martín-

-Por favor, llámeme Alicia.


Los siguientes meses y años estuvieron plagados de éxitos para Rubén y los disfrutó sobre todo por hacerlo junto a su mujer y a su hijo a quienes señalaba públicamente como los responsables del éxito de sus libros. Trabajaba para que se sintieran orgulloso de él. De su mujer lograba la fuerza y la inspiración para escribir y los altos ingresos que percibía iban exclusivamente destinados al cuidado de su hijo, víctima de una enfermedad rara de la que apenas había media docena de casos en el mundo. La prensa tenía a Rubén Martínez Lara como un hombre fiel a sus principios, con carácter y carisma. Padre y marido ejemplar. En definitiva era alguien del que todo el mundo se sentía muy orgulloso... era el llamado 'caballero blanco de la literatura hispana'.

Pero por desgracia, años después la tragedia llamó a las puertas de Rubén. Su mujer tras una noche agónica falleció. ¿Qué iba a hacer? Su vida se había quebrado... ¿cómo iba a sacar a su hijo adelante? sin su mujer no hay inspiración ni sentimientos para escribir, y sin ellos no hay ingresos, y sin ellos....

(2 de septiembre de 2016)

Cuando le vieron llegar tardaron pocos segundos en comenzar los aplausos, primero los de un señor de cincuenta años de las butacas de la derecha, justo después una jóven de veintipocos que se sentaba cerca, a continuación los de todo el teatro. Un Rubén Martínez Lara entrado en años caminaba mirando al frente, con paso firme y seguro de si mismo a través del pasillo del Teatro Campoamor de Oviedo donde iba a recibir el Premio Príncipe de Asturias de las letras por la trascendencia de su último libro... aquel que publicó tiempo después de su gran pérdida. Recordaba meses atrás como sucedió y la relación de la muerte de su mujer con este libro. Apenas oía los aplausos.

Recordaba aquella carta que le dejó su amada esposa antes de morir. Ella sabía de su enfermedad hacía años y se la había ocultado a su esposo. En la carta le pedía perdón y aventuraba lo que ocurriría después de su muerte y es que Rubén perdería la ilusión y el deseo de escribir, su prestigio, sus ingresos y en última instancia a su hijo. Le pedía que no permitiera que eso ocurriese. Que tendría que hacer una gran renuncia por el bien de su hijo. No especificó cual, pero cuando abrió el armario y vió pilas y pilas de manuscritos redactados por ella lo entendió todo. Quería que el legendario autor siguiera como hasta ahora, quería salvar la vida de su hijo y dejaba a su elección hacerlo o no, ¿el precio? sus principios y valores.

Su hijo, ya adulto le miraba orgulloso totalmente curado de su enfermedad entre el público. Rubén hizo años atrás una elección, y la elección fue su hijo. Si hubiese ignorado estos manuscritos él no seguiría vivo; y aunque se siente orgulloso de ello no deja de sentir punzadas de vez en cuando por no reconocerse, por no saber quien era después de haber renunciado a si mismo.

El príncipe de Asturias condedió a Rubén los premios correspondientes y, haciendo una excepción en el protocolo, le dijo delante de todo el consistorio que era el orgullo de nuestro país y a continuación le ofreció la mano al premiado. Segundos después la gente se quedó helada... Rubén miró al príncipe, no iba a estrechársela; el príncipe la agitó suavemente y finalmente Rubén accedió a este gesto al tiempo que montones de fotógrafos inmortalizaron aquel momento histórico. La vida de Rubén pasaba ante sus ojos. `El teatro... -se dijo a si mismo- un lugar muy apropiado para esta ceremonia'.

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15 Ago 2012

Ha llegado a su destino

Escrito por: Pablo Hoces de la Guardia Gómez el 15 Ago 2012 - URL Permanente

Lo que comenzó a primera hora del día siendo un cielo radiante y sin nubes acabaría transformándose con las horas en una basta extensión gris hasta donde alcanza la vista. Los truenos resuenan violentamente en varias ocasiones. Los rayos iluminan durante décimas de segundo una estación de tren con la única luz de unas parpadeantes bombillas amarillas.

Alejandro observa como llega el tren a la estación mientras la amenazante lluvia cae sobre todo el pueblo. Al subir se sienta en una de las sillas laterales y una vez todos los pasajeros se han subido, el tren continúa su trayecto.

El viaje es tedioso, una estación, gente que sube, gente que baja, gente que choca, ruido atronador en el cielo, se cierran las puertas, continúa la marcha. Aquel jueves cualquiera deparaba un más que desagradable desenlace; este comenzó cuando se abrieron las puertas de la estación y fue como si la tormenta de la calle se trasladase dentro del vagón... allí acababa de entrar -Hijo de puta...- pensó Alejandro para sus adentros. Entonces Edgar se sentó frente a Alejandro y hasta que alzó la vista no se dió cuenta de quien tenía delante -Cabrón de mierda, contigo me tenía que haber encontrado, joder...- pensó Edgar.

(hace 5 años)

E: Alejandro quiero hacer un brindis contigo!
A: Ya llevo seis botellines de cerveza y tú nueve, habremos brindado como veinte en total!!
E: Jajajaj, no en serio macho, quiero contarte algo.
A: Tú dirás amigo mío.
E: Recuerdas a Rocío? Aquella chica que nos presentaron en la fiesta hace dos semanas.
A: Sí... aunque bueno, yo la conocí hace mucho tiempo, cuatro años creo recordar, pero no llegamos a hablar y la volví a ver aquel día, ni se acordaba claro.
E: Bueno, da igual, el caso es que le pedí el móvil al final de la noche y quedamos unos días después... no te aburriré con los detalles, me la estoy tirando!! y es cojonuda. Muy maja también, nos hemos ido de copas alguna vez y nos lo pasamos de miedo.
A: Vaya... me alegro mucho por ti. Estáis saliendo?
E: No, yo paso de relaciones, soy demasiado jóven para perder mi tiempo con una sola persona, Rocío es muy maja pero si el día de mañana hay otra que llame mi atención pues a por ella jajajajjajajajajajajjajajajajjaj Chín chín!!!

Alejandro era una persona que siempre evitaba los conflictos y las discusiones, la violencia le ponía nervioso y la rechazaba de pleno... pero esta ocasión era diferente, el corazón le iba muy deprisa, la rabia y el nerviosismo se apoderaron de él a partes iguales y fijó su mirada en los ojos de Edgar sin darse cuenta, sin poder evitarlo, sin querer evitarlo. Este hizo lo mismo y el tenso momento duró casi todo el camino a la siguiente estación. Fuera del tren seguía lloviendo y sonando con fuerza las gotas de agua sobre las ventanas.

(Hace 4 años)

E: La película muy buena eh chicos?, por qué no vamos a tomar algo?
A: Conozco el sitio perfecto, por esta zona además; a ti te ha gustado la película Rocío?
R: No ha estado mal, y más teniendo en cuenta la compañía de dos galanes como vosotros. Venga, vamos a tomar algo.

Aquel día después del cine los tres fuimos de copas, nos reimos, disfrutamos y bebimos mucho. Edgar fue tambaleandose al baño y Alejandro se quedó a solas con Rocío.

A: Está muy borracho este hombre jejej.
R: Tú tampoco vas muy bien que digamos!
A: No todos tenemos la suerte de beber copa y media como tú y no parar de reirnos!
R: Bueno, tú también te estás riendo bastante... y es una risa muy bonita. Porque estoy ocupada, que si no....
A: Sabes lo que pasa? Es que aquí hay poca luz.
R: Que idiota eres!... en serio, eres una persona lindísima.
A: Ya, así me va... tú a mí también me lo pareces. De hecho no sé si recuerdas cuando nos conocimos hace cinco años -Alejandro continuó ante el asentimiento de Rocío- aquella vez cuando te conocí no hablamos apenas pero me llamaste mucho la atención... y la persona que nos presentó me dijo que no tenía nada que hacer, que tenías novio. Y dije 'mecachisss'.
R: Yo ahora también digo 'mecachisss'.
A: Oye bonita, el que estaba soltero en ambas ocasiones, tanto entonces como ahora era yo jejej.
R: Entonces ahora también dices 'mecachisss'?
A: ..................................................................................... Sí, supongo que sí. Pero no te preocupes, estás con Edgar, que si bien según me dijiste el otro día, no deja de ser un royete; yo nunca me metería en medio.
R: Alejandro, yo... -Rocío no llega a terminar la frase porque Edgar acaba de llegar-.
E: Lo siento por haber tardado, el baño está lleno de gente. De qué hablábais?

Aquellos seis minutos entre estación y estación parecieron seis horas. Más de la mitad del trayecto Alejandro le sostuvo la mirada a Edgar y viceversa y al final fue este segundo el que no aguantó más y desvió la mirada... además sacó su teléfono móvil para hacer que leía mensajes, pero los músculos de su cara seguían tensos, la mirada fija en la pantalla de su teléfono móvil y los dedos pulsando aquellas teclas al azar.

(hace 3 años y 9 meses)

R: Gracias por ayudarme a montar estos muebles Alejandro!
A: No te preocupes, tenía que ayudarte. Uno sólo no habría podido.
R: Pero tú has hecho la mayoría del trabajo pesado. Ya podría haber venido Edgar a echar una mano...
A: Descuida, no me escandaliza quedarme a solas contigo.
R: Vaya... a lo mejor debería escandalizarte; tu nueva novia se puede enfadar!
A: No somos pareja, sólo nos estamos conociendo y bueno, a ver que pasa.
R: La verdad -Empezaba a decir Rocío mientras abría la ventana de su terraza y se asomaba al balcón- es que no se te ve especialmente ilusionado.
A:
No, no lo estoy -Alejandro, puso la mano en el hombro de Rocío y al mirarle esta- se dieron un cálido abrazo del que ninguno quería separarse-.

Este abrazo en el balcón duró varios minutos. Se acariciaban el pelo, la espalda. No querían pasar de ahí, había gente que se vería perjudicada, no podía ser, era imposible. Entonces él dió el paso y deslizó su boca hasta la de Rocío, que no opuso resistencia. El beso no parecía tener fin, ambos lo deseaban, era la manifestación de su felicidad... entonces Alejandro dijo aquellas palabras prohibidas que nadie podía saber 'Te quiero...' de forma casi inaudible. Les interrumpió el teléfono, que empezó a sonar. Tras responder Rocío a la llamada Alejandro dijo que se tenía que ir... sabía lo que había ocurrido y las consecuencias que podía traer, y era eso lo único que ensombrecía la felicidad que experimentaba en esos momentos. Al despedirse, ella le dijo al oido 'Yo también te quiero'.


Finalmente Alejandro apartó también la mirada y aún estando a dos metros de distancia se ignoraron hasta que el tren dió el aviso de que llegábamos a la siguiente parada, la mía. No se levantó ni le quitó el ojo de encima a Edgar hasta que se abrieron las puertas; cuando bajó Alejandro sentía sus ojos del otro en su nuca, no se dió la vuelta... ya tuvo la oportunidad de mirarle y de decirle algo, si es que le quedaba algo de verguenza encima, y no aprovechó su oportunidad.

Lo cierto es que de la relación de varios años que tuvo con Rocío le quedó un recuerdo muy bonito. Aquí entra en juego esa cuestión tan famosa 'serías capaz de lo que fuera por amor? capaz de hacer cualquier cosa o sacrificio?'. Acaso fue ético sacrificar la amistad con Edgar? La mayoría diría que no, el propio Alejandro era el primero en reconocerlo, lo que la gente no sabía es que Edgar a pesar de su justificada frustración se ganó a pulso la indiferencia y la antipatía de la nueva pareja.

(hace 3 años, 8 meses y 25 días)

E: Maldito traidor!! Sucia rata, te odio!! Cómo has sido capaz de hacerme esto. Te pienso ir a buscar y partirte hasta el alma.
A: Calmate por favor y déjame explicarte -Alejandro tuvo que esperar varios minutos ante los gritos y el odio que le soltaba Edgar por teléfono- la quiero, vale? Ni yo mismo lo he sabido hasta hace pocos días pero es algo que está ahí. Entiendo que te moleste pero nunca ha sido tu pareja; hace dos días contados te has liado con una tia, hace semana y media con otra para finalmente contárselo a Rocío como lo más normal del mundo, te atreves a asegurarme que la querías??
E: No oses cuestionar lo que sentía o no sentía!! -La ira de Edgar aumentó muchísimo cuando Alejandro le dijo que parecía más un capricho que un amor lo que significaba Rocío para él- Me has fallado y jamás te perdonaré, jamás. Me has herido pero un deprerador herido puede ser más peligroso que uno sano. Te prohibo verla me oyes? Vas a dejar inmediatamente eso a lo que llamas relación, no quiero que la veas en seis meses y a partir de entonces será siempre conmigo delante.
A: Sabes que no puedes pedirme eso, quiero apostar por ella; no espero que lo entiendas inmediatamente pero si quieres tomarte un tiempo sin hablar lo entenderé.
E: Ah no? jajajajajajaj, no lo entiendes Alejandro, te tengo cogido por las pelotas. Durante nuestra larga amistad me has contado muchos secretos, en algunos casos íntimos, tuyos. Si no quieres que se entere hasta el apuntador deberás desaparecer de su vida, si no quieres que le cuente a esa chica con la que andabas la verdad de por qué la has dejado deberás desaparecer de su vida, si no quieres que ponga en tu contra a todos tus amigos deberás desaparecer de su vida, y si no quieres que te mate deberás desaparecer de su vida. Estoy muy loco, te lo advierto y no pararé hasta ver como os separais!! Te pienso hacer la vida imposible, tú a mí no me conoces!!

Y Edgar cumplió su promesa, puso a varios de los amigos de Alejandro en su contra aunque los que conocían de verdad a este último se pusieron sin dudarlo de su parte; la pataleta (llamadas, amenazas y maquinaciones así como airear intimidades del que veía como su enemigo) de Edgar sólo duró un par de meses. Después de no obtener resultados deseados se echó novia y actuó como si Rocío nunca hubiera significado nada para él, o pensándolo bien quizás fue en ese momento cuando dejó de actuar pues nunca significó nada para él más allá de un trofeo que exhibir.


Y desde entonces hasta el día de hoy no se volvieron a ver. Y, bajo la lluvia de camino a su casa, Alejandro se daba cuenta de que la vida seguía y que a pesar de que a veces nos encontremos a personas que nos quisieron hacer daño, esas personas se volverán a bajar de nuestro tren. Del mismo modo se pueden bajar de nuestro tren aquellas personas que nos han hecho tremendamente felices. ¿Y qué? Nos queda la certeza de que del mismo modo que baja alguna gente, sube otra mucha, nuevos amigos, viejo amigos que hace tiempo que no veíamos, y gente en definitiva especial. Pasa con las personas y pasa con los nuevos trabajos, nuevos proyectos y nuevas metas.

En resumen, la vida es un viaje, y habiendo estaciones que nos gusten más o menos, nunca sabrás las que te quedan por ver. Si te fijas bien, en el tren hay gente que sabes que llegará contigo al final del camino gente que siempre ha estado ahí y por lo que nos sentimos muy orgullosos. Y quien quiera unirse en sucesivas estaciones será, sin duda, bienvenido.

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27 Jul 2012

No soy una diosa...

Escrito por: Pablo Hoces de la Guardia Gómez el 27 Jul 2012 - URL Permanente

...y sin embargo el autor de esta carta casi me ha hecho sentir como si fuera una. Un autor del que no sabía de su existencia salvo de cruzármele de vez en cuando... pienso que si hubiera sido otra persona con matices diferentes en sus líneas habría estado cerca de sentirme acosada en vez de albergar esta dicha dentro de mí. Esta carta se convertirá en mi pasado, no en mi presente, por ello la prendo fuego y dejo que se consuma en la pila del baño antes de irme a dormir.

Cinco horas antes llegaba a casa después de un duro día de trabajo. El trayecto de vuelta en el autobús interurbano me ayuda a desconectar porque me lo paso entero leyendo el libro electrónico, salvo los viernes que suelo coincidir con una compañera del trabajo con la que me paso el día riendo.

Al entrar en casa veo una nota que me ha dejado mi novio en la pizarra de la cocina 'Hoy tengo turno de noche en la tienda. No me esperes despierta. ¡¡Te amo!!'. Me siento tan afortunada de tener a alguien tan especial como él mi lado que no me importa lo rutinario que pueda ser el día a día. Después de darme una ducha y prepararme un aperitivo me dispongo a seguir leyendo en el dormitorio, y al abrir el bolso me quedo helada... ¿pero qué hace esa carta en mi bolso?

Me voy entonces al sofá del salón, me descalzo y la abro... parece perfumada, y huele muy bien. Entonces caigo en que es una carta de amor... lo cual siempre me ha parecido un detalle bonito pero a estas alturas de la vida no quiero recibir estas cosas de nadie que no sea mi niño. Él es el único que quiero que me ame pero siempre resulta halagador que alguien se fije en mí así que empiezo a leerla.

'Hola Misteriosa chica de la media melena, siento mucho... haber metido esta carta en tu bolso. Nunca habría sido capaz de decirte estas palabras en persona porque no te conozco........

Está claro, esto acota algo la lista de tipos que pueden estar escribiéndome, la acota tanto que sólo se me ocurren 3 o 4 personas... del trabajo, de la academia de inglés... pero todos podrían saber como me llamo... ¡Oh no!

.... y no te conozco porque aún viéndote a diario como te veo jamás me he atrevido a decirte nada. Cuando coincidimos en ese autobus, en esa línea 225 se me entrecorta la respiración, y no me atrevo ni a mirarte, sólo de reojo y sólo cuando se que no me miras.... y esas 3 ocasiones en las que te has sentado a mi lado porque no había más sitio he sentido lo más parecido a mariposas en el estómago que puede sentir un chico por alguien que no conoce.....

Vale, ya sé quién es... y yo tampoco se como se llama. Tardo unos segundos en ponerle cara debido a que casi todo lo que dura el viaje en el autobús voy leyendo pero sí le he visto en la parada de la estación y a la hora de bajarme. De hecho hace muy poco quedé en la última parada de la línea y vi por casualidad que él se baja una parada después de la mía.

No es nada del otro mundo pero es guapete, un par de veces como mucho he visto que me miraba pero no le he dado importancia alguna, en ningún momento me he sentido observada ni mucho menos acosada pero cómo puede querer tener tantas ganas de hablarme? qué clase de sentimientos cree que tiene hablando de mariposas en el estómago? no me conoce, no sabe los problemas que tengo y me halaga pierde el tiempo. Parece un buen chico, no debería perder el tiempo con una chica con novio.

..... te quiero, no sé por qué pero desearía poder acariciar entre mis dedos ese pelo tan bonito que tienes, desearía poder acariciar tus labios, mirarte a los ojos y repetirte lo que con tanta fuerza está retumbando en mi pecho, y es que siento un amor tan absurdo que me avergonzaría decírtelo en persona, susurrarte al oido todo esto es el mayor de mis sueños y la más ambiciosa e irreal de mis fantasías.

Sabes lo que es salir del trabajo todos los días a la misma hora porque sé que cuarenta minutos más tarde cogeremos el mismo bus? Sabes lo que es arreglarte todas las mañanas pensando en el poco rato que coincidiremos?

Eres un ángel caido del cielo, una princesa, la más bella que ha existido jamás y tu trono está en mi cabeza y en mi corazón, eres... una auténica diosa. Desearía abrazarte y llorar por haber conseguido llegar a ti. Pero no es posible y soy muy consciente de ello......

Sonrio y no sé por qué, lo que le ha pasado a este chico es una putada. Si de verdad siente lo que siente por mí sin conocerme ni nada tiene un problema, sin embargo insisto en que no me parece un acosador, lo veo alguien de lo más normal. Sólo ha tenido la mala suerte de sentir un flechazo de quien no debe.... y ha conseguido hacerme sentir especial, su manejo del lenguaje, las cosas que me dice. Que bonito y que pena. Pero lo superará, ojalá ese sea el mayor de sus problemas

Sigue la carta dando detalles de muchas anécdotas en el autobús. Veces que nuestras miradas se han cruzado, una vez que apareció con una rosa por que se la habían regalado en su empresa, y así fue enumerando situaciones de las que ni me acordaba. Finalizaba así esa carta.

......El verdadero objetivo de esta carta era que supieras mis sentimientos. Durante mucho tiempo he pensado que todo es mejor así, que no quiero que nuestras vidas se junten para evitar que algún día la llama se apague, la monotonía inunde nuestras vidas y se pierda una sensación tan bonita que, siguendo como estamos se perpetuará en la memoria y corazón. Como dicen en cierta película 'mi destrozado corazón te amará hasta nuestro último aliento'. No volverás a verme. Empezaré a coger el bus a otra hora, creo que será lo mejor. Te quiero, y siempre te querré!'

Si bien todo lo que me ha dicho me ha parecido digno de admiración, esta última parte me choca un poco. Entiendo su argumentación, su recuerdo de mí será algo precioso a lo que agarrarse para el resto de su vida pero... en serio se conforma con eso? esa es la actitud que tendrá siempre cuando tenga que luchar? decepcionante.

Pues sólo te diría chico que en esta vida las oportunidades están para aprovecharlas. Y aunque de confesarme esto en persona no habrías logrado nada, no sería menos cierto que me habría cautivado tanto tus sentimientos como tu falta de miedo a perder. Y de haberlo hecho me hubiese gustado decirte que no soy ninguna diosa, soy de carne y hueso, pero te deseo la mayor de las suertes amigo mío. Sé feliz, te lo mereces

Mis ojos se abrieron y mi chico estaba en el salón arrodillado ante mí. 'Te has quedado dormidita en el sofá eh?' me dijo antes de cogerme en brazos, y llevarme al dormitorio. Esta es la clase de felicidad que deseo al chico de la carta, que en ningún momento me llegó a decir su nombre.

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11 Feb 2011

(Vence la tentación de entristecerte)³

Escrito por: Pablo Hoces de la Guardia Gómez el 11 Feb 2011 - URL Permanente

7:30

P1- Suena el despertador. Dedico cinco minutos a intentar abrir los ojos. Beso a mi esposa y la digo lo mucho que la quiero porque así lo pienso y para que tenga un dulce despertar. Hago el desayuno para los dos, lo tomamos mientras charlamos y después me ducho. Antes de salir del baño miro las pastillas... a intervalos de 45 minutos... están las azules, las naranjas, las rojas, las amarillas, las violetas y las verdes. No falta ninguna de las que mle recetó el médico. Me tomo una de las azules y me despido de mi amor para ir a trabajar. Voy triste, llevo años tomando tantas pastillas, total ¿para qué? para aguantar un día más y que al siguiente pueda tomar otras tantas.

P2 - Suena el despertador. Abro los ojos, un día más, otro más. Miro a mi mujer con cariño y pienso en lo que sería de mí si no estuviera a mi lado. Me levanto especialmente animado ya que esta misma semana he hecho una entrevista de trabajo y lo hice bien, muy bien... por lo menos mejor que la última vez. Debo pensar que el resultado puede ser el mismo y que cojan otro candidato, así no me llevaría un mal rato. Preparo para los dos el desayuno mientras charlamos, ella lo acaba antes porque debe ir a trabajar, a continuación se mete a la ducha. En lo que tardó en salir, despedirse e irse a trabajar me dió tiempo a recoger la mesa y a pensar en lo que haría hoy.

P3 - Suena el despertador. Doy muchas vueltas en la cama antes de conseguir ponerme en pie. Me encanta dormir solo, sé lo que es hacerlo acompañado y definitivamente me quedo como estoy. Desayuno algo rápido mientras veo la tele. Me ducho y antes de irme al trabajo y para hacer tiempo escribo a un par de amiguetes por el facebook.

12:00

P1 - Ha sido una mañana intensa. Decido tomarme un descanso y bajar con mis compañeros de trabajo a tomarnos un café y un pinchito de tortilla aunque nunca termino de desconectar del todo. Hay un compañero que propone organizar un partido de futbol entre departamentos y ante la buena acogida que tuvo hizo cuentas a ver cuantos seríamos para dicho partido. Con todo el dolor de mi corazón me tuve que negar a participar en ello debido a los motivos de salud, los mismos que me obligaban a tomarme treinta pastillas al día. Aún así hubo algún compañero que me insistió y que me propuso ser portero. Volví a negarme mientras me tomaba la novena pastilla del día. Un trago amargo y tentación continua de sentirme inutil.

P2 - Ha sido una mañana intensa. La he dividido entre la limpieza de la casa y la búsqueda de trabajo a través de portales de empleo. Cada día me crecía una sensación de no avanzar, de querer y no poder. Aún así saco fuerzas para inscribirme a varias ofertas de empleo con cartas de presentación personalizadas (las leyendas dicen que eso aumenta tus posibilidades de que te contraten). Una vez terminado imprimo unos CVs y me dispongo a entregarlos en mano en varias empresas. Entonces recibo un correo de la empresa en la que hice la entrevista esta misma semana. Asunto 'Resultado del proceso de selección'. Ha sido mail y no llamada al móvil.... confirmado, el texto del correo electrónico indica que han cogido a otro candidato. Una vez más, el truco de no hacerme ilusiones para no venirme abajo ha vuelto a fracasar.

P3 - Ha sido una mañana intensa. Nadie dijo que ser monitor en un gimnasio fuera fácil, aunque estar en buena forma ayuda bastante. La buena relación con mis compañeros ha hecho que el día se me pase muy rápido, como cada día. Muchos me dicen la envidia que me tienen, a mi edad y soltero, ganando mucho dinero con lo que me gusta y disfrutando de la vida... sí, eso lo dicen los mismos que día sí día también les veo paseando con sus parejas aparentemente felices. Los mismos que cuando me invitan a cenar están con sus parejas haciendo monerías. No han sido pocas las veces que lo he intentado con alguien y no ha salido bien. ¿Tan bonito será? No es por el hecho de no sentirme solo, eso me da igual... es por el hecho de dárselo todo a alguien y ese alguien te lo de todo a ti. Ahí veo yo la verdadera felicidad, esa que me dicen que tengo los que más felices deberían estar. He tenido que abandonar la clase de spinning para ir al baño a llorar. Debo regresar y controlarme para la próxima vez.

18:30

P1 - Regreso a casa, no ha sido un día fácil. En casa me esperaba mi mujer, la beso y me acribilla a preguntas sobre como ha ido el día y esas cosas -'pues como todos los días cariño'- le digo siempre. Me propone ir a cenar fuera esa noche, que lleva en casa todo el día y está amargada. ¡Amargada estarías si te pasase como a mí! contesté yo bastante irritado, no me irás a comparar estar aquí en casita tan ricamente con inflarme a pastillas para seguir viviendo. Así comenzó una discusión que duró media tarde. No pasa nada, nos ocurre dos o tres veces al mes.... si no estuviera enfermo sería feliz, no me cabe ninguna duda.

P2 - Regreso a casa, no ha sido un día fácil. Al final fui a echar los CVs por la tarde, sin perder la sonrisa, sin dejar de fijarme en como me miraban los trabajadores de las empresas que me cogían el curriculum como si me perdonasen la vida. Abrí el portatil y me conecté a los portales de empleo que suelo frecuentar. Ningún cambio.... ni siquiera para descartarme de ofertas de empleo. Nada, cero cambios. Veo que me llaman al móvil y lo cojo rapidamente. Una voz sudamericana empezó a hablarme rapidamente sin posibilidad de réplica, sólo pude distinguir la palabra 'Jazztel'. Fue entonces cuando colgué. Mi mujer llegó entonces a casa, le dije que había llegado tarde a lo que me contestó que la perdonara, que se había tomado un par de cervezas con sus compañeros de trabajo, vino hacia mí y me besó con locura... pero eso no quitó mi mente de mi maldición, la de no tener tabajo, la de sentirme un parásito.

P3 - Regreso a casa, no ha sido un día fácil. Recibí una llamada a lo largo de la tarde del jefe del gimnasio para ofrecerme un cambio de puesto con su consecuente aumento de sueldo... lo acepté de buena gana, ¿pero ahora llego a casa y qué? Tengo éxito pero siento un vacío dentro de mí, un vacío muy grande. Sin alguien a mi lado con quien compartir mis éxitos y los suyos, estos no valen nada. Miro por la ventana, se ha quedado buena tarde, en ese momento recibo una llamada de un amigo diciéndome que si me apetecía echar un partido de basket y después ir con él y su chica al cine esa misma noche. Al principio no dije nada, él me preguntó si seguía ahí, finalmente le dije que no me encontraba bien y colgué. Encendí el televisor a ver si se me pasaba más rápido la tarde.

· Reflexiones que hacen P1, P2 y P3. ¿Por qué me pasan a mí estas cosas?; Se me acaban las fuerzas, ¡es inutil seguir luchando si siempre es lo mismo!; ¿Por qué insiste la gente en que me anime si ellos no están en mis carnes?; ¡Sería realmente feliz si no tuviera el problema que tengo!

· Reflexiones que deberían hacer P1, P2 y P3: ¡No soy el único al que le pasan estas cosas y aunque no es algo que deba consolarme puede ser un punto de apoyo!; ¡Si es inutil o no es un debate que no debe existir en mi cabeza, sólo seguiré luchándolo!; La gente que intenta darme ánimos en algunos casos será para quedar bien y en otros porque de verdad estén interesados, en ambos casos, debe ayudarme a ir subiendo y no a caer más en picado; ¡No seré más feliz cuando llegue el día en que desaparezcan mis problemas sino cuando aprenda a valorar lo afortunado que soy ya! ¡Y lo soy muchísimo!

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10 Feb 2011

Una princesita y un rey

Escrito por: Pablo Hoces de la Guardia Gómez el 10 Feb 2011 - URL Permanente

Llevaba unas dos semanas sin ir al colegio, no es mucho, la última vez fueron tres meses. Al principio pensaba que era divertido no ver a los idiotas de mis compañeros de clase pero como casi cada día tenía que ir al médico o al hospital tardé poco en cambiar de opinión... siempre estaba conmigo mi padre, no me dejaba en ningún momento, a veces me ponía muy nerviosa y lloraba pero mi padre de una forma mágica me daba paz, si algún día superaba todo lo malo que me ocurría sería gracias a él.

Con mi madre también tenía buena relación pero no la veía nunca... mi padre decía que era por su trabajo, tenía que viajar mucho y que lo hacía por nuestro bien. Yo eso no lo entendía pero si lo dice papá yo le creo.

Papá me ha dicho que mañana volveré a clase y que tengo que esforzarme por ponerme al día con mis compañeros. ¡Así lo haré para no fallarle! Me acostó pronto para que no tuviera mucho sueño al día siguiente. Estuve muy inquieta en la cama, no conseguía dormirme, al final lo conseguí y lo único que recuerdo de ese momento es que me costaba un poco respirar.

No se cuanto dormí pero me desperté llorando, tenía que esforzarme mucho para respirar, no era la primera vez que me ocurría ¡pero me asusté mucho! Grité y grité... entonces entró mi padre como un relámpago y encendió la luz.

Me puso la mano en el pecho y después en la espalda. Me incorporó y me dió el inhalador. Poco a poco me fui encontrando mucho mejor pero rompí a llorar, no aguantaba más.

- Papá, ¿por qué estoy siempre mala? ¿por qué las otras chicas de clase ven a sus padres todos los días, nunca está enfermas y pueden ir a clase?

- Ey pequeña, por favor, tienes que ser fuerte.

- !Siempre me dices lo mismo! -vi entonces que mi padre me miró muy serio, cosa que hace muy pocas veces, y le dejé hablar.

- ¿Tú a mí me ves que tenga que ir tantas veces al médico y que lo pase tan mal como tú?

- No... -contesté como pude porque esa respuesta me hizo sentir aún peor.

- Mírame cariño -le puso la palma de la mano en la mejilla a su hija con mucha ternura.- Yo de pequeño tuve una gran lucha como la que tú tienes ahora. Era asmático como tú, pero además me tuvieron que hacer varias operaciones de todo tipo para salir adelante; repetí el segundo curso de la escuela primaria porque estuve todo un año enfermo. ¿Y qué hice? ¿me rendí? ¡no! Salí adelante con ayuda de mis padres, igual que estoy haciendo yo ahora contigo. No me importaron ni las dificultades, ni las burlas de mis compañeros ni nada de nada.

Me sorprendí mucho con lo que había escuchado, mi padre era lo que más quería en el mundo aunque sabía hacerse respetar sin perder las formas. No me lo imaginaba ni cogiendo catarro ni con el típico compañero idiota detrás metiéndose con él.

Me dió una pastilla para que me ayudara a dormir y me dijo algo que me alegró mucho y que me dió muchas fuerzas para ir a clase al día siguiente.

- Por cierto princesita, tu madre me ha llamado esta tarde y me ha dicho que podrá pasar el fin de semana con nosotros. Pregúntale si ella también tuvo que luchar cuando pensaba que todo era imposible y te contará la historia de un rey que hizo que nada malo la volviese a pasar.

- ¿Un rey? -pensé para mis adentros- Ah claro... ¡un rey! y sonriendo me quedé dormida.

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Bienvenidos a Hoces' Kingdom

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Relatos y cuentos por Pablo Hoces de la Guardia Gómez

Soy diseñador gráfico desde hace varios años, es lo que me apasiona y es a lo que me dedico. Sin embargo desde hace menos tiempo llevo sintiendo la necesidad de hacer algo diferente al margen de esto. Es por ello que he abierto este blog, para escribir cuentos y relatos, algo con lo que realmente disfruto y más aún si es del agrado del que lo lee.

Es por ello que os doy la bienvenida a mi reino, la bienvenida a mi blog.

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